N.A:
¡hola!
Aquí va el segundo capítulo.
Gracias a las personas que con un solo capítulo han empezado a seguir.
Y un gran saludo a mi amigo Dimitri, quien me aporta ideas y apoya la historia.
Capítulo 2. Regalos y una carta
El tenue rayo de luz de luna que entraba por la ventana iluminaba suficiente el dormitorio, pero aun así Harry decidió encender la luz. Así fue como se dispuso a abrir los regalos: el primero que tomó fue el de Ron. el paquete, envuelto en papel marrón, del tamaño de una caja de zapatos, no pesaba mucho, cuando lo abrió, rasgando el papel, halló un fantástico surtido de los mejores artículos de honeytdukes.
Hagrid, le regalaba una tarta hecha por él mismo, ( que Harry al ver lo dura que estaba decidió no comérsela a no ser que se estuviera muriendo de hambre), junto con una carta que lo felicitaba.
de Hermione, recibió un estupendo libro de DCAO (defensa contra las artes oscuras).
Por su lado, los señores Weasley, recibió unos pasteles y duces, (que Harry decidió que si se comería), con su correspondiente carta felicitándolo.
Pero sin duda, el regalo que más le sorprendió fue el de Ginny, ella le había enviado un reloj, un estupendo reloj.
Tenía una correa cómoda, en negro y la esfera del reloj era dorada, Harry leyó en las especificaciones, que podía otorgar un escudo protector para casos de emergencia, y que se le podía insertar una pequeña jeringa con poción revitalizante.
A diferencia del resto, Ginny no había dejado ninguna nota, Harry pensó que tenía que preguntarle por ello.
Terminada la abertura de los regalos, Harry se decidió a escribirle a Dumbledore.
Estimado profesor Dumbledore,
Le escribo para decirle que no tengo ninguna intención de ir a grimould place, estoy cansado de que usted y la orden hagan conmigo lo que les da la gana.
He decidido que a partir de ahora yo tomo el mando de mi vida, y que ya que usted me ha ocultado cosas durante 5 años, yo no tengo porque contarle las cosas que haga ahora.
Solo le diré que pronto haré algunas cosas, para poder irme ya de esta casa que solo me ha traído sufrimiento y donde no he recibido ningún tipo de amor.
Espero, por su propio bien, que no decida intervenir en mi vida de nuevo, pretendiendo controlarla y manejarla a su antojo como ha hecho asta ahora.
H Potter.
Harry releyó la carta por última vez, y llamó a su lechuza.
_Amiga, llévale esto al profesor Dumbledore por favor.
La lechuza picoteó suavemente la oreja de Harry y emprendió el vuelo.
Harry se tendió en la cama y se puso a pensar.
Decidió que al día siguiente haría una escapadita.
Poco a poco, pensando en todo lo que había decidido, y dicho al profesor Dumbledore, se durmió.
