Había caído la noche, la fiesta estaba en pleno apogeo. Los chicos se le quedaban viendo a lo que ella solo bajaba la mirada y se sonrojaba, sus amigas se reían por lo tímida que era

Llegaron al centro de la pista y poco a poco cada una se disperso por los chicos que estaban bailando. Kagome sin saber que hacer como pudo salió de la pista e iba a tropezar, pero afortunadamente un chico la sujeto

-oye, cuidado…¿te encuentras bien?- pregunto. La chica asintió pero al ver las fracciones del chico le recordó a Kouga así que solo sonrió- ten cuidado, ¿eres de acá?- ella parpadeo un poco y re reincorporo

-sí, mis amigas se perdieron- el chico arqueo una ceja y ella rio poco- bueno me dejaron perdida- el chico de igual manera sonrió

-oh! ya veo, bien entonces vamos, esto se llena cada vez mas y pareceremos salchichas si nos quedamos- Kagome rio sinceramente y se dio cuenta cuando el chico la había arrastrado afuera a los jardines

Kagome noto que el chico era alto, de cabello castaño y ojos color plata, la sorprendió demasiado, al darse cuenta ya estaba sentada a la par del chico desconocido volteo hacia arriba para poder ver las estrellas pero solo habían nubes

-es muy triste murmuro- el chico volteo rápidamente para verla

-¿el qué?- Kagome hizo contacto con su mirada y solo suspiro

-que las estrellas ya no se viesen, es demasiado hermoso- el chico sonrió aun mas

-es verdad, por cierto ¿cómo te llamas?- pregunto el chico

-Kagome Higurashi, un gusto- extendió su mano y sonrió como pudo.El chico correspondió

-un gusto señorita Higurashi, me llamo Seok- la chica le extraño el nombre- si lo sé, es extraño pero no tanto- la chica se sorprendió – bueno si lo es- la chica rio y le siguió el chico

-¿estudias en la universidad?- pregunto Kagome, el chico asintió- no te había visto- el chico soltó rápidamente la mano de la chica y se volteo hacia los jardines

-sí, de hecho hoy me transfirieron y bueno tuve que aceptar, y tu estudias acá supongo-Kagome bajo la vista a sus zapatos como si fuese lo más interesante del mundo

-no, llevo bueno apenas unos días de novata, ya sabes primer ingreso- el chico rio y Kagome se quedo mirándole como si tuviese algo en la cara

-ya lo creo aunque bueno, debe ser algo leve, de donde vengo hacen novatadas extremas y no importa el género o la edad- Kagome se dio cuenta que la fiesta se había intensificado, sin pensarlo se puso de pie

-me tengo que ir, ya es tarde y supongo mis amigas deben estar por irse- el chico también se puso de pie haciendo una reverencia

-si quieres te llevo, por mi no hay problema- la chica sonrió y asintió en modo de respuesta- bien vamos, busca a tus amigas y nos iremos- ambos caminaron por el lugar buscando a las amigas de Kagome pero no las pudieron encontrar

Después de un rato de búsqueda ambos quedaron exhaustos

-deberíamos irnos, ¿te parece?- la chica asintió

Seok busco su auto y lo desbloqueo, abrió la puerta a Kagome y arranco

La chica le iba indicando el camino, e iba contando poco a poco su vida e inclusive el chico le compartía también de su vida, no fue hasta que toco el tema de su cumpleaños número quince que decidió dejar el tema ahí, Seok se había dado cuenta y decidió contar el mismo sus anécdotas. Llegaron al templo, el chico se aparco

-muchas gracias Seok- el chico asintió

-no hay problema, de seguro tus amigas todavía están en la fiesta- Kagome quiso bajar del auto pero fue detenida por una mano en su brazo- permíteme por favor- antes de protestar el chico bajo rápido y le abrió la puerta a Kagome, esto la hizo sonrojar

-no tenias que hacerlo…- el chico le sonrió y volteo a las gradas

-vaya, es muy grande, ¿segura que es tu templo?, pueden haber varios por acá- la chica soltó una pequeña risita a lo que el chico sonrió aun mas

-es el único templo tranquilo…gracias por traerme nuevamente, que descanses- se disponía a irse pero nuevamente el chico la detuvo

-puedo al menos acompañarte hasta arriba, solo si tu quieres claro- la chica asintió y juntos caminaron hasta la cima del templo

El joven pudo divisar el templo, desde ahí se podía ver parte dela ciudad de Tokio

Kagome estaba encismada en llegar a su casa que no se dio cuenta que poco a poco sin querer llegaba al árbol sagrado

-es un árbol muy grande- comento Seok, Kagome salió de sus pensamientos al percatarse de la distancia entre ella y el chico, se dio cuenta que había caminado inconscientemente

-sí, es un árbol milenario, tiene muchos años y además es muy importante para el templo- verlo solo hacía que su sufrimiento no aminorara

-!wow! Entonces quiere decir que si vengo aquí, rezo y pido un deseo, ¿eso se cumplirá?- la chica negó lentamente para girarse y ver al chico detrás de ella a pocos metros

-técnicamente si, pero no, veras este árbol...bueno se dice que en este árbol fue sellado un antiguo demonio por una sacerdotisa, pero hubo un conflicto entre ellos, puesto que se enamoraron y a causa de terceras personas perdieron sus vidas- Seok escuchaba atentamente la historia y sintió algo cálido en su pecho

-es… una historia muy emotiva, si hubiese sido el demonio no hubiese dudado de mi sacerdotisa, es lo que haría- Kagome lo contemplo y las lagrimas amenazaban con poder salir pero se contuvo

De solo recordar todo ese sufrimiento por nada la hacía miserable, y siempre lo había pensado el que inuyasha y kikyo no se hubiesen matado y hubiesen tenido confianza el uno al otro ellos hubiesen sido feliz.

Muy felices y ella no tendría ni hubiese hecho nada

-si es una…historia muy emotiva- el chico se aproximo mas a ella y sin poder parpadear sorpresivamente este la abrazo. Seok sin darse cuenta olía muy bien y sin ser consciente de sus acciones se inclino un poco más hasta que su nariz quedo en la parte lateral de su cuello y sin previo aviso la mordió fuertemente

Kagome al sentir tal sensación se estremeció, quería alejarse pero no podía es como si una energía extraña entre Seok y ella fuesen un imán

El muchacho pensó unas palabras extrañas que nunca en su vida había escuchado ni recitado, Kagome al sentir la ya conocida energía sobrenatural se aparto bruscamente

El chico al sentir que se separaba abrió los ojos pues los había cerrado al sentir ese olor tan embriagador, y jadeando como pudo se recompuso

-yo…lo siento….no se que me paso, por favor perdóname, no fue mi intención- Kagome se toco la parte afectada y solo asintió- será mejor que me vaya- con la cabeza agachada y distraído como pudo se dio la vuelta y desapareció poco a poco a la vista de la chica

Kagome por su parte se quedo atónita, miro una vez mas el árbol sagrado y suspiro, no podía cambiar el pasado pero si podía hacer su futuro, resignada a sus pensamientos se entro con cuidado de no despertar a nadie…tal vez mañana seria otro día y podría poner fin a esto, total personas vienen personas van y eso le quedaba claro…

Inuyasha reposaba como siempre en el árbol sagrado, recordando una y otra vez la vez que conoció a Kagome y es que solo era una chiquilla como él decía, ¿Cómo habría cambiado?, ¿se habría enamorado?, esa y muchas preguntas se hacía día tras día, noche tras noche, no pudiendo conciliar el sueño y en otras veces si

Siempre dormía en el árbol a la espera de un pequeño atisbo de esperanza y oler nuevamente su aroma, tenía las de perder si volvía le tocaría conquistarla y decirle lo mucho que la amaba, que por fin había comprendido que ella era su única mujer, pero también estaba que volvería también podría irse tal vez en su época tuviese a otro mejor que él, alguien que si le diese lo que no podría darle

Sacudió su cabeza, esos pensamientos siempre lo ponían de mal humor, decidió dormir un poco aunque sea un poco y soñar con ella y los pocos momentos agradables que tuvo a su lado

Se acomodo bien en la rama del árbol y poco a poco se quedo dormido….tal vez mañana seria ese día que tanto anhelaba