Kagome despertó perezosamente, no era de extrañar que en los fines de semana se levantara tarde y más aun después de fiestas

Recordó entonces lo que sucedió, sus amigas, el chico, su casa y el abrazo repentino del chico. Con sus manos se tallo sus ojos y después de un momento se palpo el cuello, no sentía nada pero aun seguía esa sensación como cuando estaba en el Sengoku y se acercaba un fragmento de la perla pero, algo casi diferente que le provocaba escalofríos tocarse ahí. Sin importancia y con un humor increíblemente feliz se levanto de la cama y se aseó para bajar a desayunar

Después de un rato bajo a la cocina y vio que nadie estaba ahí pero si sus bocadillo, comió despacio y después se encamino afuera del templo para ver si encontraba a su madre o a su abuelo, Sota seguro habría salido con Hitomi como siempre

Salió y busco a su madre pero no la encontró, justo iba darse por vencida cuando diviso el pozo. Abrió las puertas y bajo lentamente hasta quedar recargada en las orillas

-ojala las cosas hubiesen sido distintas…-murmuro

-lo pueden ser Kagome- hablo su madre desde la entrada, bajo con un poco de ropa en sus brazos hasta quedar a la par de su hija- si el destino lo quiere podrías verlo de nuevo- Kagome volteo a ver el fondo del pozo y suspiro

-lo sé mamá…- Kagome sabía que su madre no le insistiría mas, si ella decidía le diría todo a su tiempo, volteo a verla con lagrimas en sus ojos y cuando volteo al fondo del pozo se dio cuenta de algo que la dejo helada y sorprendida- ¡mamá Veo el cielo del Sengoku!- conmocionada vio de nuevo a su madre y esta asintió

La chica la abrazo entusiasmada y con lágrimas aun recorriendo por sus mejillas se tiro al pozo

-pueden quitarme a estas niñas por favor- inuyasha sentado de brazos y piernas cruzadas tenia a las hijas gemelas de Miroku y sango jugando con sus orejas. No le gustaban que las tocaran pero para no hacerlas llorar se quedaba quieto aguantando las travesuras de las pequeñas

-niñas dejen al perrito en paz- Miroku ayudaba a su esposa a tender la ropa

-es increíble que tengas paciencia inuyasha- sango rio de las travesuras de sus hijas, hacia el esfuerzo de no hacerlo ya que apenas se recuperaba de su parto, había tenido un sano y bonito varón

Inuyasha iba a hablar cuando detecto un aroma

-niñas jueguen ahora con el zorrito- Shippo estaba entretenido a la par de la pareja cuando el Hanyou le tiro a las gemelas y enseguida lo empezaron a molestar

El Hanyou se apresuro con su velocidad mientras sango y Miroku se quedaban anonadados y sin palabras por el comportamiento del Hanyou

Kagome estaba a punto de salir del pozo cuando sintió que una mano la jalo con fuerza, su sorpresa fue tanta que al salir se topo con el tormento de sus sentimientos..

Por su parte inuyasha sentía una gran emoción, un remolino de sensaciones que desconocía y que ansiaba sentir a Kagome, a SU Kagome entre sus brazos

-inuyasha…-susurro la chica

-Kagome…- el Hanyou solo veía sus ojos, perdido, en sismado en sus pensamientos de solo verla pues estaba un poco alta, su cabello era un poco más largo y seguía siendo azabache como la noche, sus ojos y sus fracciones ya no eran las de una niña ahora eran la de una mujer. Porque así la veía

-perdón inuyasha, ¿esperaron mucho?- el Hanyou despertó de sus pensamientos y solo la abrazo sin decir nada

-tonta, que has estado haciendo todo este tiempo- Kagome dejo de sonreír un poco y se separo de inuyasha poco a poco, el Hanyou no se había dado cuenta de su error al hablarle así

Iba a hablar pero en ese momento y a toda prisa llegaron sus amigos, feliz de verlos se acerco a ellos y platicaron de camino a la aldea, inuyasha mientras tanto estaba tan absorto en sus pensamientos, miles de sensaciones recorrían su cuerpo, su corazón latía con tanta rapidez de la adrenalina y la felicidad de volver a verla, por fin podría conquistarla, cortejarla como era debido.

Kagome por su parte estaba feliz de haber regresado pero al ver a inuyasha no sabía lo que sentiría y esa era su incertidumbre, ahora ya lo sabía. Esas emociones de hace tres años se habían ido pues al verlo no sintió aquella emoción, aquellas sensaciones en el estomago. Ya no, sentía que él era como un amigo mas en quien confiar, lo veía como a uno de sus amigos pero pronto para saber si escondía sus emociones o de verdad se habían ido, pues era fácil reprimirlas pero al confrontarlos era demasiado, el dolor, la angustia y la soledad no era cosa fácil mientras tanto haría como que nada existió y que estaba ahí porque ella quería

Llegaron a la aldea, los aldeanos que la recordaban se alegraron de volver a verla. Llegaron a la cabaña de la anciana Kaede que al verla también se sorprendió demasiado pues pensaba que ella ya nunca regresaría. Paso la tarde y anocheció todos estaban felices, platicando amenamente hasta que tocaron el tema de donde se quedaría Kagome

Inuyasha que estaba muy atento a la conversación y relatos de Kagome noto algo raro en ella y es que era cierto que un humano la cortejaba en su época pero en ese momento no se había dado cuenta si habían sido algo o llegaron a mucho mas pues el leve olor a macho en celo se presentaba en la parte lateral de su cuello, no era su intención olerla pero una leve brisa le hizo reaccionar al olor que trajo hacia el

Frunció el ceño, Kagome no sería capaz de haber abandonado todo por él, ¿o sí? Su cabeza estaba hecho un lio tanto así que no se dio cuenta cuando los demás dejaron de platicar y ponerle atención. Salió de sus pensamientos al percatarse de los pares de ojos que lo veían

-¿Qué?- pregunto- ¿Qué pasa, tengo algo o qué?- los demás volvieron a platicar amenamente

Y así paso la noche entre risas y anécdotas, Miroku y sango junto con sus hijos se retiraron

-Kagome se quedara aquí mientras le pido de favor a algunos aldeanos que le hagan su propia cabaña- Kagome asintió

Inuyasha se retiro silenciosamente, habría tiempo para que pudieran hablar y poder ponerse al corriente de todo

Kagome lo vio retirarse y solo suspiro, sabía que regresar a el pasado le traía recuerdos dolorosos, un enamoramiento falso por parte de los dos que si bien los besos para ella habían sido en ese entonces algo maravillo y hermosa ahora le parecían un error, porque entendía perfectamente que el corazón del mitad demonio no le pertenecería nunca

El tiempo transcurrió y Kagome quedo dormida en la cabaña

Miroku camino lejos de donde la aldea para poder encontrarse a su amigo

-¿qué es lo que te preocupa inuyasha?- pregunto el monje,

Inuyasha no se movió y siguió recostado en la rama del árbol

-no entiendo porque estas molesto inuyasha, pero si es por la señorita deberías estar avergonzado, querías que llegara ¿no es así?, pero ahora que esta aquí te haces indiferente ante ella y…- inuyasha salto del árbol encarando a Miroku

-no seas entrometido monje eso es entre Kagome y yo, además que me importa lo que haya hecho en su época si estuvo o no con un miserable humano o no, ese no es mi problema- estallo el Hanyou a lo que Miroku alzo una ceja y sonrió levemente

-estas celoso- susurro el monje- vaya nunca creí verte celoso querido amigo pero entiendo tu preocupación… el que la señorita haya cambiado mucho durante estos tres años es de considerar también sus sentimientos por ti- inuyasha abrió sus ojos grandemente- estas preocupado si ella aun siente algo por ti o no- Miroku se alejo un poco examinando a inuyasha- ¿eres el mismo inuyasha?- pregunto a modo de burla riendo un poco

-no te rías monje pervertido, es solo que…- resoplo frustrado- capte el olor de macho en ella, fue por accidente y creo que, todo el dolor que paso por lo de kikyo la haya hecho cambiar de idea- Miroku se alejo mas y abrió sus brazos

-mira todo esto inuyasha estamos en la aldea y sin lugar a dudas la señorita tendrá pretendientes lo quieras o no, y si ella ya no te quiere de la forma en que antaño demostraba deberás de respetar su decisión- inuyasha al escuchar las últimas palabras se enfureció

-eso no lo permitiré ella nació para mí y yo para ella, no permitiré que ningún humano miserable se le acerque- Miroku se dio la vuelta y siguió hablando

- humano, Youkai o mitad demonio sabes que pueden enamorarse de ella, hasta el mismo Kouga lo hizo, apenas conociéndola la proclamo su mujer no hizo falta que la reclamara por sus leyes…- inuyasha salió corriendo de ahí enojado con el firme pensamiento de no dejar a Kagome acercarse a ningún macho de ninguna especie…ella era de él y él era de ella

Kagome despertó a media madrugada, no tenía ni idea de porque pero sentía mucho calor en la parte lateral de su cuello donde el mismo chico la había mordido y succionado, se estiro y calzo para ir al rio cercano

Camino somnolienta y tallándose los ojos en el camino

Al llegar al rio se inclino para lavarse la cara, poco a poco reviso si no había nadie cerca así que se desvistió quedando en ropa interior, se metió poco a poco al rio disfrutando del agua, se habia calmado la zona de su cuello, termino de bañarse y se vistió de nuevo justo estaba a punto de desenredar su cabello con sus propias manos cuando sintió una presencia poniéndose en guardia

Logro divisar una gran figura, era un Youkai zorro y era muy hermoso, tenía una armadura de plata, su cola esponjosa sobresalía moviéndose de un lado a otro y curiosamente sus ojos destilaban un brillo, eran entre plateados y grises no podía distinguir bien

-por fin te encuentro…- logro decir con voz ronca, Kagome quería retroceder pero sintió el agua en sus pies- no me tengas miedo solo he venido por ti, he venido a verte y oler mi aroma en ti me era irresistible- Kagome quedo impactada al escuchar las palabras del Youkai

-no sé quién eres pero si intentas algo yo… yo soy sacerdotisa y hare lo que sea para poder defenderme- el demonio zorro olfateo mas y gruño sonoramente

-no vine hacerte daño, eres una sacerdotisa y estoy encantado de que sea así, nunca imagine que mi compañera fuese poderosa- la sacerdotisa abrió y cerró la boca varias veces

-¿co-compañera dices?- pregunto, el Youkai asintió

-así es, mi nombre es Seok soy un demonio zorro y en cuanto he sentido tu energía y aroma he venido de inmediato por ti- Kagome junto sus manos en su pecho, estaba confundida

Ese nombre era el mismo de aquel chico en la fiesta, ¿sería una reencarnación como ella o era coincidencia?, se sentía confundida y aterrada

-¿dices que te llamas Seok?- el Youkai asintió- ¿y cuántos años tienes…?- preguntó, quería sacarse la duda podría ser la reencarnación del chico

-llevo en este mundo 190 años, he pasado por guerras y muchas atrocidades que los humanos suelen hacer pero nunca he yacido con una mujer- Kagome busco sus zapatos pero los vio cerca de donde se encontraba el demonio zorro

-mira no sé de donde sacas que seré tu compañera si nunca te he visto, ni conocido nunca, en mis viajes nunca te había visto- el demonio zorro iba responder cuando fue brutalmente lanzado hacia el otro lado del rio.

Kagome soltó un gritito del susto

Inuyasha se había percatado del mismo olor que provenía de Kagome decidió investigar al darse cuenta que la sacerdotisa no estaba en la cabaña de la anciana Kaede, en cuanto olio el rastro de la chica se encamino al rio y al ver que ese Youkai quería a Kagome actuó

-¡no te vuelvas acercar a ella!- grito el Hanyou, el Youkai se puso de pie y vio detenidamente quien lo había golpeado- si te vuelvo a ver cerca yo mismo te matare la próxima vez- inuyasha ya tenía una mano cerca del mango de Tetsaiga

El Youkai se froto en el lugar del golpe y se inclino hacia Kagome

-en cuanto estés sola hablaremos calmadamente, me despido compañera nos veremos pronto- señalo su cuello y se alejo poco a poco desapareciendo entre los árboles, por su parte inuyasha estaba enojado ¿la había llamado compañera?. Kagome se sonrojo al sentir más calor en su cuello

Inuyasha se volteo hacia Kagome y cabizbajo hablo

-así que ahora él es tu compañero…- eso no sonó a pregunta sonó a una afirmación

Kagome volteo a verle y frunció el ceño

-¿y si así fuera?- pregunto

-no puedes serlo, y no podrás- gruño el Hanyou viéndola desafiante

-¿porque no puedo?, tu si pudiste y lo sabes, nunca te reproche por ello y ahora sé que todo fue un error- el Hanyou enfurecido se acerco a ella hasta que sus caras quedaron a pocos centímetros

-no puedes decir eso, tu naciste para mí y yo para ti Kagome- la chica también enfadada le hizo frente

-kikyo era la que nació para ti inuyasha no su reencarnación, ¿recuerdas?... soy una copia de ella, de tu eterno amor el cual nunca pudiste salvar por trampas de Naraku y ahora quieres recuperarla por ser su reencarnación y no por ser Kagome- inuyasha la tomo en ambos brazos clavando sus garras pero sin hacerle daño

-tú eres Kagome y eso nunca cambiara, kikyo es alguien del pasado, Kagome, eres tú a quien quiero, eres tú a quien extrañe y añore, quiero a Kagome no una reencarnación- Kagome sonrió derritiendo al Hanyou lo que no se esperaba es que esta expulsara un poco de su energía alejándolo

-por su puesto inuyasha, quieres a Kagome porque es parte de kikyo, eso lo entendí hace mucho, no te reclame cuando ibas con ella porque no éramos y no somos nada, entiendo lo que has pasado porque al final ella y yo teníamos algo en común y eso era ver a nuestro querido inuyasha por última vez- al Hanyou se le hizo un nudo en el estomago- porque al final entendí que ella te merecía más que yo, una simple chica del futuro que tenía el deber de ayudar recuperar los fragmentos de la perla y así todos estarian en paz, comprendí que eso era un falso amor, que el beso que nos dimos fue por desesperación y es que era difícil estar mucho tiempo sola en esa oscuridad, hasta que llegaste y pude constar que no eras producto de mi imaginación- inuyasha se incorporo y apretó sus puños

-no puedes decir todo eso Kagome, se que aun sientes algo por mi sino es así dime porque regresaste- el Hanyou no media lo que decía por la rabia- ¿es que te causo lastima?, debí saberlo, siempre fuiste estúpida e ingenua- Kagome con las lagrimas a punto de salir las retuvo como pudo

-no regrese porque quisiera inuyasha, el mismo pozo se abrió, regrese porque extrañaba a mis amigos, sango y Miroku e incluso Shippo pero si era decisión del pozo quedarme que así sea, pero no era por otras razones, me di cuenta que tu y yo nunca estaríamos juntos porque al final siempre seria una sombra de lo que algún día soñaste y quisiste ser, me di cuenta que amarte fue un error y con el tiempo he desterrado todo sentimiento que había alimentado, ya no inuyasha, te agradezco por haberme dado tan buenos recuerdos y experimentar bonitas sensaciones pero ya no puedo sentir nada que no sea amistad, porque me di cuenta que lo que confundí con amistad lo confundí con amor- inuyasha se quería acercar pero Kagome retrocedió mas- no hagas esto difícil eres mi amigo y debes aceptarlo, se que aun puedes reunirte con kikyo o podemos revivirla si lo prefieres, lo único que quiero es que seas feliz como nuestros amigos- inuyasha al escuchar las últimas palabras sintió un vacio en su corazón no pudo articular palabra,la vio por ultima vez y salio corriendo

Kagome por su parte no estaba bien, cayó de rodillas sollozando lo que hacía mucho tiempo no lograba hacer, sentía el mismo dolor de antaño, quería que no le afectara su decisión pero lo hacía, le dolía, le afectaba y lo peor de todo es que no quería volver a sentir ese dolor lacerante por él ya no quería