Buenas tardes, aunque en mi caso aquí en España ya es buenas noches xD, da igual se entiende aun así xD, sé que actualizo cada semana pero lo he terminado bastante pronto y seamos sinceros, ¿Para qué lo voy a dejar guardado hasta que sea lunes si ya eta terminado? Eah, pues eso mismo, aun así como es domingo y por la noche cuenta para mí como la semana siguiente xD, ahora antes de dejaros con el capítulo que por cierto viene cargado, quiero hacer una especial mención a mis personitas que me dejan su comentario ^.^, Uzuki, Karnash y AngelAkai os agradezco de todo corazón vuestros reviews ^.^ me alegra ver que os está gustando la historia y que de momento lo estoy haciendo bien ^.^, cuando publique el primer capítulo creía que no lo iba a leer ni dios xD y sin embargo tengo mis personitas que me lee ^.^, que por cierto AngelAkai, tienes una intuición buenísima respecto a Chris xD, voy a tener que revisar mi casa en busca de cámaras xD, ya te vale eh xD, buenos mis niños/niñas, dejo ya de dar la tabarra, espero que os guste este capítulo.

Alerta: Este capítulo lleva contenido +18 o mejor dicho, lemon, lo que quiere decir que si hay algún menor leyendo ahora mismo, deberíais no continuar desde aquí.

Senki Zessho Symphogear por desgracia no me pertenece.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Garie rio cínicamente y atravesó por completo el cuerpo de Chris, clavándola en el suelo con la estaca de por medio – si yo no hubiese tomado esa decisión, tu no estarías ahora mismo viva – cogió otra pata de la mesa que había partido y se acercó con tranquilidad a la cabeza de Chris – nos vemos dentro de unas horas Chris-san – alzo sus brazos con la estaca en la mano y se preparó para golpear la nuca de Chris, pero una mano atravesando su estómago evito aquel fatídico golpe a la peliblanca que miraba sorprendida a quien la había salvado…

- Aara, siento interrumpir en vuestra romántica discusión – saco el brazo del interior de Garie dejando caer a la vampira inconsciente en el suelo – pero este trofeo me lo quedo yo – dijo Cagliostro en una siniestra voz y acercándose al estómago de Chris.

(Ella es… la de ayer… ¿Por qué me esta ayudado?) Chris agarro la estaca e intento sacársela del estómago, pero entre las pocas fuerzas que la quedaba y lo fuerte que lo incrusto Garie, era prácticamente imposible para ella poder arrancarse la estaca de dentro – n… no necesitaba ayuda… y menos la de un demonio… - hablo Chris débilmente y con todo el orgullo que llevaba dentro.

- Un consejo pequeña vampira - Cagliostro agarro la estaca y miro pícaramente a la albina – deberías de cambiar de novia – arranco del tirón y con una sola mano la estaca del estómago de Chris.

Chris soltó un grito desgarrador cuando Cagliostro saco la estaca y se llevó las manos al estómago para impedir que se desangrara en pleno altar.

- Si sigues actuando como un humano vas a morir en menos de una hora – señalo la herida del estómago de Chris – y no va a ser precisamente por esa simple herida, estas debilitada por el sol, hambrienta y con la mitad de tu sangre esparcida por todo el suelo de la iglesia – saco de su bolsillo una pequeña bolsa de sangre humana y se lo lanzo al estómago de Chris – con eso debería de bastar para reponer todas tus fuerzas y regenerarte completamente – la hablo Cagliostro en un tono de voz bastante tranquilo.

Chris cogió la bolsa - prefiero morir antes que alimentarme de un humano – respondió con desprecio y lanzando la bolsa lo más lejos posible.

(No lo entiendo… ¿Qué le pasa a esta maldita vampira? Tiene el privilegio de ser una vampira mágica y sin embargo está desperdiciando su enorme potencial al no alimentarse de sangre humana) miro fijamente los desafiantes orbes morados de Chris (nunca he visto tanta determinación en los ojos de un vampiro al borde de la muerte, siempre suelen rogar e incluso acaban haciendo pactos con nosotros para no morir, sin embargo ella…) Cagliostro se acercó al rostro de Chris y se agacho enfrente de ella – en ese caso… - puso una mano en el estómago de la vampira y con la otra la cogió del cuello y la beso.

(¡¿Q-QUE DEMONIOS?!) Chris se quedó paralizada y agarro lo más fuerte que pudo con sus manos el abrigo de Cagliostro intentando alejarla de ella, hasta que a los pocos segundos se dio cuenta de que sus fuerzas iban regresando poco a poco y notaba como su herida dolía cada vez menos y se iba cerrando lentamente, dándose cuenta de que esta misteriosa y picara diabla estaba curándola, aunque quizás el beso sobraba…

(Es tal y como pensaba, es completamente mi tipo…) suspiro internamente y cerro sus ojos disfrutando momentáneamente de los labios de Chris, una Chris que dejo de luchar para apartar a Cagliostro de ella y paso a corresponder el beso de la diabla, esos labios que al principio quería rechazar y que ahora los sentía cálidos y demasiado amables para ser quien era, no entendía porque si había recuperado su fuerza no la usaba para alejarla de ella, podría ser quizás agradecimiento por salvarla y después curarla, pero también estaba agradecida con las tres humanas con las que vivía y no se imaginaba besando a ninguna de ellas.

Pasaron 5 minutos hasta que se curó por completo la profunda herida de Chris y unos 5 minutos donde tanto Cagliostro como Chris no se despegaron ni un momento de aquel interminable beso, excepto por algún que otro segundo que Cagliostro se separaba unos milímetros para coger aire y de paso abrirse paso con su lengua al interior de la boca de la vampira, la cual no tenía ningún reparo en dejarla paso…

Cagliostro se separó al fin de Chris y se miraron mutuamente y en silencio a los ojos (lo siento pequeña, eres tan apetecible que no he podido controlarme… aunque debo matarte) sintió como un extraño e incómodo sentimiento se adueñaba de su corazón, Cagliostro al sentir esa incomodidad ante el pensamiento de matarla desvió rápidamente su mirada hacia una Garie que empezaba a moverse lentamente en el suelo - … - (me niego a darle la razón a Kirika…) se mantuvo en silencio mientras repasaba lentamente sus labios con un dedo de su mano izquierda.

(¡Maldición! Eso se ha sentido demasiado bien…) Chris se sentó en el suelo y se tapó los labios con una mano – ¡¿P-Porque has hecho eso?! – pregunto la vampira enojada y bastante sonrojada, a pesar de que la había gustado demasiado el beso con la peliceleste…

(Me estoy haciendo la misma pregunta que tú…) - de nada por curarte – respondió Cagliostro con sarcasmo y levantándose del suelo para acercarse a una Garie que recuperaba lentamente el conocimiento.

(¡Será engreída! ¡Ha sido ella la que ha aparecido de la nada a ayudarme!) una vena en la sien de Chris se hizo notoria ante esa respuesta de Cagliostro - ¡N-No he pedido que me cures! ¡además, sé que no hace falta besar para curar!

- Es cierto, no hace falta – piso la espalda herida de Garie y retorció su pie dejándola de nuevo inconsciente.

- ¡¿Entonces porque lo has lo hecho?! ¡¿Acaso eres un demonio besador que se dedica a besuquear a todo aquel que este herido?! – seguía molesta, a pesar de su apariencia, Chris era una chica tímida y una chica que no se entregaba a la primera cara bonita que aparecía.

(Debo centrarme en la misión…) soltó un leve y bajo suspiro- deberías salir de aquí y recuperarte para mañana cuando nos veamos de nuevo - Cagliostro se giró y la miro fríamente – te esperare por la madrugada en esta misma playa – la dijo repentinamente y sin darle una respuesta a la sonrojada vampira.

(¡¿Ahora me está pidiendo una cita?!) - ¡Oye! ¡No evadas la pregunta pidiéndome una cita a la que no pienso acudir!

Cagliostro volvió a suspirar – no te estoy invitando a salir, te estoy retando a muerte - la hablaba con una frialdad tanto en la voz como en sus ojos demoniacos, unos ojos que brillaban en mitad del oscuro aurea maligno que desprendía la poderosa peliceleste.

(¡¿Primero me besa y luego me quiere matar?! Hay algo que le falta en la cabeza…) – no hay quien te entienda – se levantó del suelo - ¿Por qué me curas si lo que de verdad quieres es matarme? No tiene ninguna lógica por mucho que quiera pensarlo – dijo Chris bastante molesta mientras intentaba ver el rostro de Cagliostro, sintió la necesidad de verla el rostro aunque fuera por una última vez, ya no solo porque la diabla la salvo de Garie, sino también porque ese beso se había quedado registrado en su memoria, en ese beso Chris pudo sentir unos sentimientos completamente distintos a cuando quieres matar a alguien y estaba claro que si de verdad quisiera matarla ya lo habría hecho en dos ocasiones.

- Son ordenes de mi señora, a estas alturas no debería sorprenderte que Natassja te quiera muerta – respondió Cagliostro dándole la espalda y ocultando así casi todo su cuerpo entre toda la oscuridad que la envolvía.

- Nada de esa señora me sorprende, sin embargo tus acciones si – la respondió Chris en un tono bastante serio y levantándose con cuidado del suelo.

- Repón toda tu energía, porque mañana no voy a parar hasta matarte – hablo una oscura peliceleste antes de desaparecer de golpe de la iglesia, aunque eso sí, a Cagliostro también se le quedo registrado en sus adentros aquel repentino e innecesario beso que le dio a la vampira, la diabla desapareció con su mano puesta sobre sus labios…

(Se ha ido sin siquiera responderme…) Chris se acercó cautelosamente a la inconsciente Garie y después diviso todo el lugar en busca de Cagliostro, pero no había ni rastro de ella, la peliblanca se quedó unos pocos minutos intentando digerir lo que recientemente había pasado entre Garie y después la diabla, pero lo único que encontró sentido fue lo sucedido con Garie, ya que por más que pensaba en lo sucedido con Cagliostro, más se confundía…

Tokio, 3 de enero del 2440, alguna parte de las dunas del desierto de Tottori, 18:00 de la tarde del sábado.

Una bella ángel caída estaba esperando pacientemente a que cierta ángel e hija de Ryoko quisiera aparecer en la cita que la propia arcángel preparo para las dos, llevaba horas esperando al ángel que solía ser más puntual que un propio reloj, sin embargo estaba haciendo la excepción con ella, la pobre chica se estaba ya empezando a impacientar cuando vio como unas plumas caían del cielo y la dichosa ángel aparecía enfrente suya, Saint-Germain al fin hizo su aparición después de hacer esperar casi más de 2 horas a la pobre ángel caída…

- Creía que lo tuyo era la puntualidad, pero por lo visto, es lo que peor se te da – recrimino la joven chica a la bellísima ángel.

- Mi puntualidad está reservada para ángeles y humanos, no ángeles caídos

Vanessa sonrió amargamente - ¿Te recuerdo de quien es la culpa de que yo sea un ángel caído?

Saint-Germain desvío su rostro y se cruzó de brazos - ¿Qué hacemos aquí? – miro de reojo a la morena - ¿Cómo vamos a encontrar información de las hijas de Natassja en pleno desierto Vanessa? – pregunto la chica con el pelo verdoso y evitando responder a la anterior pregunta.

- Vamos a viajar al infierno y esta es la única zona que he encontrado donde no corres el riesgo de que te vean – respondió Vanessa en un tono casual y del tirón, en el momento en el que pregunto Saint-Germain que hacían ahí se dio cuenta de que Ryoko no le conto nada del plan B.

- ¿Bajar al infierno? – rio cínicamente - quiero pensar que estas tomándome el pelo por hacerte esperar 2 horas – hablo el ángel en un tono amenazante.

- No, no te estoy tomando el pelo, lo que te he dicho es verdad, vamos a bajar y a conseguir la información que tu madre quiere – respondió Vanessa en un tono firme de voz, desde luego no estaba gastándole ninguna broma.

(Sabía que no podía fiarme de ella…) – no pienso ir al infierno – saco sus alas – y en cuanto madre se ent… - noto como sus alas fueron sujetas por las manos de Vanessa.

- Tu madre lo sabe, ¿Si no porque crees que estoy yo aquí? – soltó las alas de Saint-Germain – si tienes dudas ve y habla con ella, te estaré esperando aquí – la dijo Vanessa en un tono prepotente y cargada de confianza.

(Si lo que me dice Vanessa es cierto y madre lo sabe, seguramente se enojara conmigo si aparezco para preguntarla…) guardo sus alas (no me queda de otra…) – esta bien, bajare contigo allí abajo, pero al menos dime como vamos a conseguir esa información, porque si es con Natassja olvídate, no pienso ver a esa mujer – hablo Saint-Germain bastante desconfiada, no la hacía ni pizca de gracia tener que viajar al infierno y mucho menos acompañada de la que una vez fue su compañera de batallas.

- No hace falta que te explique nada, tu solo sígueme el juego y acabaremos pronto con esto - Vanessa extendió sus manos mientras sacaba sus alas negras y abría un portal negro que comunicaba con un desierto del infierno – vamos, no tardaremos mucho, al fin y al cabo soy un ángel caído que trabaja para Ryoko-sama, soy igual de bienvenida ahí abajo que tú, así que vamos a llevarnos bien solo el tiempo que estemos allí – la dijo Vanessa en un tono de advertencia mientras la indicaba con una mano que entrase al portal.

- Después de ti – y Saint-Germain la respondió fríamente indicándola que no entraría ella primero.

- El día que cambies hare una fiesta por todo lo alto – murmuro Vanessa con cansancio mientras entraba al interior del portal.

Saint-Germain la siguió en silencio y sin apartar su mirada de la morena con reflejos morados.

A los pocos segundos un portal negro se abrió en mitad de uno de los tantos desiertos del infierno.

Vanessa salió decidida del portal mientras que Saint-Germain salía con cuidado y mirando hacia todos los lados.

- De momento no hay nadie – miro el reloj de su muñeca – dentro de 10 minutos vendrán 5 demonios a recoger la mercancía – hablo seria la morena.

- ¿Qué mercancía? – pregunto confundida Saint-Germain mientras seguía vigilando con sus ojos todo el desierto.

Vanessa se giró y movió una mano para cerrar el portal que recientemente había abandonado la de pelo verdoso – tú

- ¡¿Qué?! ¡Sabía que no t…

Vanessa se acercó rápidamente a Saint-Germain y la tapo la boca con sus dos manos - ¡Cállate y escúchame!

Saint-Germain llevo una mano a su espalda y agarro silenciosamente su revolver dorado.

- ¿Cómo crees que vamos a conseguir una información tan importante siendo tú la hija de Ryoko y yo su lugarteniente?

Saint-Germain frunció el ceño y la miro pacientemente sin soltar su revolver, estaba preparada para sacarlo y dispararla.

- Se que tenía que haberlo dicho antes, pero si te lo hubiera dicho no habrías aceptado a venir

La bella ángel asintió con el rostro dando a entender que la morena tenía razón.

- Tengo menos de 10 minutos para explicarte y para que lo entiendas sin causar ningún revuelo – soltó lentamente la boca de su antigua amiga – el tiempo que he estado en la tierra desde mi caída me hice pasar por una de los tantos ángeles despechados con tu madre y entable conversación con un demonio de nivel medio, le dije que quería contactar con Natassja-sama porque Ryoko-sama me había renegado injustamente y quería venganza, aunque… - cambio su seria mirada por una dolida – es cierto la parte que me renegó injustamente, ¿Verdad Saint-Germain?

- No te desvíes del tema – respondió esta fría y tajantemente, siendo ella la que otra vez desviaba el tema.

(Era evidente que esquivases tanto el tema, ¿Por qué admitir la culpa? O admitir que tienes la misma oscuridad que tu madre Natassja…) soltó un pequeño suspiro lleno de frustración – en cuanto le dije que quería venganza y vio que era un ángel caído me dio las coordenadas para poder teletransportarme al infierno

- ¿Y vistes a Natassja?

- No, si la hubiera visto me hubiera descubierto, ya sabes lo astuta que es tu madre

- Ahí tienes razón, puede detectar las mentiras con su poder y si madre esta de por medio directamente lo huele

- Correcto, así que tuve que seguir buscando un plan hasta que un día en un mercadillo de aquí escuche a unos demonios de bajo rango hablar, hablaban de una silenciosa recompensa

- ¿Silenciosa recompensa? Nunca había escuchado eso, ni siquiera en la tierra

- Es silenciosa porque oficialmente no existe, pero si esta premiada – dijo Vanessa en un tono intrigante.

- No entiendo – Saint-Germain estaba cada vez más confundida.

- Por lo visto tu madre añora desde el primer día en que la sellaron en el infierno el poder recuperarte

- Que siga soñando – hablo la de pelo verde en un tono frio, la odiaba con toda su alma.

Vanessa se cruzó de brazos después de mirar de nuevo la hora – hay una especie de leyenda en el infierno de que al demonio que entregue a Natassja a su querida hija será recompensado con poder, ¿Y adivina qué?

Saint-Germain suspiro con cansancio – ya me lo imagino, tú lo escuchaste, te acercaste a esos demonios y le ofreciste mi cabeza a cambió de información – alzo una ceja con molestia - ¿Me he equivocado Vanessa?

- Justo en el centro de la diana, claramente todo esto se lo comente a Ryoko-sama y fue ella la que dio luz verde a esta misión – respondió está demasiado animada al ver la cara de Saint-Germain.

- Que gran plan – añadió bastante sarcasmo a esa frase – espero que tengas otro plan para escapar después de tener la información… - dijo Saint-Germain entre suspiros.

- Tu solo cíñete al plan, del resto me encargo yo - Vanessa diviso a lo lejos a un grupito de 5 demonios – somos más fuerte que esos demonios, así que esto va a ser muy sencillo – se acercó a la espalda de Saint-Germain y cogió las dos manos de esta dejándola atada en la espalda con una cuerdecita muy delgada – cogemos la información y los matamos, no te he hecho un nudo, así que deberías de poder soltarte con solo tirar un poco – dijo Vanessa mientras se ponía a un lado de Saint-Germain y la sujetaba del hombro.

Los 5 demonios se acercaron a las dos chicas, 4 de ellos se quedaron algo rezagados mientras el que parecía el líder se acercaba con altanería a Vanessa – mira lo que tenemos aquí, a la mismísima hija de su saantisima santidad Ryoko-sama – hizo una falsa reverencia mientras hablaba en un tono burlesco.

- …este me lo dejas a mi… - susurro Saint-Germain a lo bajini en el oído de Vanessa.

Vanessa sonrió victoriosamente – también es la hija de tu diablisima Natassja-sama – y respondió con el mismo tono burlón, aunque estuviera llevando un papel de renegada de Ryoko no significaba que tuviera que soportar burlas hacia la persona que admiraba.

- Vas por buen camino muchacha, te vas pareciendo a uno de nosotros – miro a sus chicos - ¿Os lo dije verdad? Todos los ángeles tienen un demonio dentro – seguía hablando en un tono burlón y mofándose de los ángeles junto a los otros 4 demonios.

(Eso ultimo no lo voy a negar, pero también pasa con los humanos, incluso hay humanos que parecen monstruos, en el fondo todos llevamos un demonio dentro…) - no estoy aquí para hacer amigos, teníamos un trato, la hija de Natassja-sama por la información que os pedí

- ¡¿Me has vendido por una información que podría ser falsa?! – la hablo Saint-Germain en un tono despreciable, tenía que seguir el papel.

- Lo siento cariño, pero fuera del cielo tienes que buscarte la vida y agarrarte siempre a clavos hirviendo – respondió Vanessa con el mismo tono, casi parecían odiarse de verdad…

- ¡Juro que cuando salga de aquí pienso matarte!

- Primero tendrás que salir y dudo que mami dos te deje suelta – la dijo Vanessa añadiendo un tono bastante burlón.

Los 5 demonios se rieron al ver el enfrentamiento de las dos chicas, podían ver claramente el odio que se procesaban y no dudaron ni un solo momento en que todo era una actuación, una actuación con algún sentimiento verdadero entre medias…

El líder del grupito saco unos documentos de una carpeta que traía y se lo ofreció a la morena – aquí está todo lo que me pediste, no pude conseguir foto porque esas chicas son inalcanzables, nunca se han dejado ver por los bajos fondos del infierno, pero según dicen son hermosas, sobre todo la mayor – dijo el diablo en un tono serio mientras miraba golosamente a Saint-Germain.

Vanessa sin soltar a Saint-Germain cogió los documentos y los leyó – Akatsuki Kirika, Eve Cadenzavna Maria y Cagliostro – frunció el ceño - ¿3 hijas? Tenia entendido que eran 2

- Sus hijas son Kirika y Maria, la otra chica es su lugarteniente, Cagliostro son los ojos de Natassja-sama en la tierra y su brazo ejecutor en el infierno, tiene incluso los mismos privilegios que sus hijas

(Entonces era cierto… ahora sí que estamos en un serio problema, sobre todo mis hermanas) pensó una preocupada Saint-Germain mientras miraba los mismos documentos que estaba viendo Vanessa.

- ¿Quién es la más peligrosa de las tres? – pregunto Vanessa bastante seria.

- Las tres son peligrosas, son demonios de rango superior, se regeneran en el momento y no les afecta la mayoría de los hechizos relacionados con los bloqueos, pero si tienes que tener cuidado con alguien esa es Maria

- ¿La mayor? – frunció el ceño Vanessa - ¿No sería más peligrosa la lugarteniente? Me habías dicho que era los ojos y brazos de Natassja-sama

- Cagliostro es impulsiva y la puedes ver de venir si eres fuerte, pero Maria no, Maria piensa y estudia al rival, además que ella no teme a su madre ni a nadie, si tiene que hacer algo, lo hace

(Si no tienes miedo a tu líder, ni miedo a morir, entonces no hay nada que te pare… Maria puede ser el mayor peligro) Saint-Germain se grabó a fuego el nombre y apellidos de la pelirrosa.

Vanessa termino de leer los datos y los guardo en su abrigo bien dobladitos - ¿Sabéis donde se encuentran ahora? Me gustaría tener una charla con ellas, tengo información fresquita de Sakurai Ryoko que podría ayudar bastante a su madre

- Lo único que sabemos es que están en la tierra, no sabemos porque, ni las razones, pero ahora mismo están ahí y parece que van para largo

Vanessa y Saint-Germain se miraron de reojo preocupadas, conocían de sobra a Natassja y sabían que era como Ryoko, si mandaba a sus chicas a la tierra era solo para algo importante y algo la decía a las dos chicas que Natassja estaba buscando lo mismo que Ryoko, las hijas de su rival…

- Ya veo… - murmuro Vanessa quedándose unos segundos pensativa - ¿Qué sabéis de Ryoko-sama? ¿Hay algún rumorcillo calentito por aquí? Tipo… ¿Alguna hija secreta o algo así? – pregunto Vanessa en un tono inocente.

Los 5 demonios se miraron en silencio, pero ninguno hablo a excepción del líder.

- algún rumor corre, pero no has pagado por esa información – se acercó a Saint-Germain – y no vamos a hacer más tratos, ya tenemos lo que quer… - la cabeza del líder de la banda salió volando de su cuerpo…

Hacia un buen rato que Saint-Germain se había soltado del flojo agarre que le hizo Vanessa y cuando tuvieron toda la información que necesitaban aprovecho la cercanía del diablo para arrancarle de cuajo con sus largas y afiladas uñas la cabeza del cuerpo de este, Saint-Germain y Vanessa sacaron sus alas a relucir en pleno infierno y se lanzaron a por los otros 4 demonios, matándolos en menos de 1 minutos con sus propias manos, no las hicieron falta usar sus armas mágicas dado a que la fuerza sobrenatural que tenían las bastaba para arrancar las cabezas de unos débiles demonios de rango bajo.

- Esto es a lo que llamo un trabajo perfecto – Vanessa saco un pañuelo y se limpió la sangre de las manos – ahora vámonos de aquí antes de que nos descubran

- Vamos directas al cielo, hay que hablar de esto con madre – respondió una preocupada Saint-Germain mientras aceptaba el pañuelo que la ofreció Vanessa.

- Espera Saint-Germain, ¿Por qué tanta prisa? Tus hermanas y… Kanade – pronuncio el nombre de esta última en un tono cargado de cariño pero a la vez algo triste – están en casa, de momento están protegidas

- No, no lo están, madre las envió a la tierra para exterminar en silencio a vampiros y demonios, hay que bajar la población de estas criaturas y la mejor opción es con ellas, ya que nadie sospecharía de los humanos

(¿Kanade está en la tierra? Al fin una buena noticia) sonrió para sus adentros – entonces hay que volver rápidamente a informar a tu madre, si esas demonias están en la tierra puede ser porque Natassja tenga alguna sospecha sobre las hijas de Ryoko-sama

- Podría ser, pero es imposible

- No es tan imposible Saint-Germain, podría haber algún testigo de cuando tu madre adopto a tus hermanas y a Kanade, recuerda que hubo un tiempo en el que estuvisteis viviendo en la tierra con la madre biológica de Kanade, algún demonios os pudo ver y chivárselo a Natassja

(¡¿Cómo madre y yo no hemos caído antes en eso?!) - esto es peor de lo que pensaba… - miro los cuerpos de los demonios – vámonos, tenemos que hablar con madre y localizar a esas demonias lo antes posible

Vanessa abrió un portal negro que comunicaba directamente con la casa de Ryoko, las dos chicas entraron rápidamente al portal sin siquiera percatarse de que un par de poderosos ojos diablescos las estaban observando desde la distancia mientras sonreían perversamente…

Una hora y media más tarde en la casa de Ryoko en el cielo…

Ryoko estaba tan tranquila sentada en la mesa principal del salón mientras rellenaba con tranquilidad una botella de vino vacía con sangre humana, llevaba ya 3 botellas rellenas con distinto tipos de sangre que tenía preparado usar en la cena de la noche cuando tuviera delante a cierta vampira, Ryoko estaba preparando una prueba a Chris que podría ser su sello de libertad con Ryoko o su sello de la muerte…

- Con esta ya son cinco tipos de sangre, la de animal, la humana, la de demonio – cerro la botella y la dejo al lado de las otras – la de vampiro y… - abrió otra botella vacía y se hizo un corte en el centro de la mano – la de ángel, solo una es la correcta para ser un ser puro de verdad – apretó fuertemente la mano para dejar salir más sangre al interior de la botella – aunque… - miro la botella donde había rellenado con sangre animal – vamos a hacer un poquito de trampas – cogió esa botella y mezclo su sangre con la del interior – estoy deseando que llegue la hora – murmuro la arcángel que sonreía siniestramente.

La sonrisa de Ryoko duro poco cuando vio como delante suya se abría un portal negro y salían Vanessa y Saint-Germain del interior.

- ¿Cuántas veces tengo que decirte que no te teletransportes desde el infierno a mi casa Vanessa? – amenazo la arcángel a la morena.

- Lo siento Ryoko-sama – respondió Vanessa mientras hacia una pequeña reverencia de respeto hacia su superior.

- Se lo he pedido yo madre – se acercó a la mesa y tiro con rabia los documentos al centro de la mesa – es una urgencia

Ryoko cerro con tranquilidad las dos botellas que estaba rellenando y cogió la carpeta para revisar rápidamente la información – al final era cierto… - murmuro preocupada.

- No he podido conseguir la imagen de las chicas – hablo Vanessa en forma de disculpa y haciendo otra reverencia.

- Tranquila, esta información también es buena – respondió Ryoko mientras indicaba a las dos jóvenes que tomaran asiento en la mesa.

Saint-Germain fue la primera en tomar asiento a la derecha de Ryoko mientras que Vanessa se ponía a su izquierda - ¿Qué vamos a hacer ahora madre?

- Buscarlas – respondió muy seria Ryoko.

- Sin imagen y sin saber en qué parte de la tierra están, va a ser como buscar una aguja en un pajar… - dijo Vanessa en una voz cansada y apoyándose sobre su mano derecha.

- Natassja siempre ha tenido debilidad por Japón y en especial Tokio, si Natassja sigue pensando igual que yo… - miro fijamente el nombre de las tres muchachas – seguramente estén en Japón… - se quedó pensativa durante unos segundos – en concreto Tokio – miro a Vanessa – mis hijas viven aquí… - le paso la localización del piso de las tres cazadoras – toda esa zona esta hechizada por mí, pero a unas pocas manzanas de allí hay unas casas junto a un gimnasio que no me dio tiempo a hechizar, múdate a una de esas casas e investiga a todo demonio que se pasee por Tokio hasta que consigas algo y ya de paso vigila que le vaya bien a mis hijas, en el momento en el que consigas algo avísame

- ¿Y yo que hago madre?

- Tu quédate aquí hasta que Vanessa encuentre a esas demonias

- ¿Y después? – preguntaron a la vez tanto Vanessa como Saint-Germain

- después me las traéis vivas

Saint-Germain frunció el ceño confundida - ¿Para que las quieres vivas?

Miro de reojo a su hija mientras cambiaba sus orbes a los dorados de su transformación – lo sabréis cuando llegue el momento – respondió en un oscuro tono de voz que asusto a las dos jóvenes.

Unas jóvenes que se quedaron mirando preocupadas los documentos donde estaba aquella dichosa información.

Tokio, 3 de enero del 2440, Residencia de las humanas, 20:00 de la tarde del sábado.

Chris y Shirabe llegaron al fin a la casa después de pasar casi toda la tarde con Kirika, después de que Shirabe dejo claro las cosas con Kirika estuvieron hablando toda la tarde de las clases de criaturas que había en el infierno, de sus mercadillos, de la poca diferencia que había con la tierra a excepción de la comida y de la abundante lava que había por todos los lados, también intercambiaron números de teléfonos y después de una larga charla informativa, Kirika se dedicó en lo que quedaba de tarde a coquetear con Shirabe hasta que Chris hizo su aparición unas horas después y le recordó a Shirabe que tenía hora de llegada a casa porque si no Tsubasa la mataría a las dos, si hubiera sido por Shirabe y Kirika habrían estado las 24 horas juntas ya que cuanto más tiempo estaban pasando juntas, más se sentían unidas la una con la otra y más sentían las dos de que estaban hechas para ellas, pero no podían obviar los obstáculos que había de por medio, entre ellos, sus propias familias…

Shirabe fue la primera en entrar a la casa seguida de una seria y silenciosa vampira, Chris no había dicho ni una palabra durante todo el camino de vuelta, su mente estaba puesta en su encuentro con Garie y sobre todo en aquel maldito beso con aquella diabla tan bipolar, Chris hacia hasta lo imposible por entender las acciones de esta chica, pero por más que intentaba entenderlo, más confundida acababa, sobre todo porque no la dio una explicación exacta de porque la beso, ya que si de verdad hubiera sido un beso de sanación o porque simplemente le apeteciera a la diabla, no habría habido tanta pasión y mucho menos habría durado 5 minutos, aunque lo que más quemaba la cabeza de Chris era que esos labios y ese beso, fue el más sentido de todos los que ha ido dando a lo largo de su vida, incluido los besos con Garie cuando hacían el amor, hubo un tiempo en el que se enamoró de Garie, pero nunca sintió aquella electricidad y aquel intenso calor que sintió cuando la picara arpía la beso, Chris ya estaba empezando a pensar que ese beso era el beso de la muerte, la muerte de sus neuronas…

Chris cerró la puerta lentamente mientras suspiraba para sus adentros y caminaba sin mirar cuando se topó de lleno con un cuerpo, la albina alzo su vista y se encontró con una Kanade mirándola fijamente - ¿Q-Que ocurre? Que yo sepa no he hecho nada malo – se defendió la vampira ante el repentino acoso de la pelirroja.

- No has hecho nada malo – la cogió de la barbilla y la giro el rostro para todas las direcciones como si estuviera buscando algo.

- ¡¿Q-Que estás haciendo Kanade-sempai?! – hablo esta sonrojada y apartando la mano de Kanade de un manotazo, estaba siendo un día demasiado estresante para la vampira.

- Pareces cansada, vete a descansar y no salgas hasta las 22:00, tenemos una cita esta noche con Ryoko-sama y Saint-Germain

- ¡QUEEEEE! – le salió del alma tanto a Shirabe como a Chris, Tsubasa sin embargo estaba tan tranquila sentada en el minibar y comiéndose un pequeño cuerno de nata mientras miraba seria a su hermana pequeña, Kanade ya le dijo a Tsubasa sobre esta información, una información que para sorpresa de Kanade se lo tomo demasiado bien…

Kanade se rio instantáneamente, la vampira reacciono como se esperaba.

- ¡¿Por qué no me lo has dicho antes?!

- Porque estabas con Shirabe – respondió Kanade con toda la tranquilidad del mundo.

- ¡Haberme enviado un maldito! ¡¿Sabes lo que es un móvil no?! – se le escuchaba asustada a la vampira y con razones.

- ¿Y qué te digo por escrito? Oye Yukine mira soy Kanade, ven pronto a casa a descansar porque esta noche vas a cenar en el cielo, concretamente en la casa de Ryoko-sama junto a Saint-Germain – dijo con muchísimo sarcasmo la pelirroja.

- Mala idea, la habría dado un infarto – respondió Tsubasa en un tono tranquilo al imaginarse esa escena.

- ¡No eso bestia! ¡Pero si una llamada o ven a casa que tenemos que hablar!

- Eso suena mal Chris-sempai, lo de tenemos que hablar es siempre una frase mala – hablo Shirabe sentándose enfrente de su hermana y sirviéndose un vaso de Fanta naranja.

Chris se llevó las manos a la cabeza y se sentó en el respaldo del sillón, se estaba encontrando bastante mal.

Kanade se acercó a la vampira y la puso una mano en el hombro – estaremos contigo en todo momento, en ningún momento te vamos a dejar sola con ellas – la dijo en un tono cariñoso dando así confianza a la pobre Chris.

- En realidad – hablo Tsubasa – vais a ir vosotras dos solas, quiero salir con Shirabe esta noche y es bastante importante.

(Contaba que todo saldría bien si venían ellas, pero conmigo sola…) - bien, cambio de frase – puso su otra mano en el otro hombro de Chris – preocúpate mucho por lo que vaya a pasar – la dijo Kanade en un tono sincero de voz…

- ¿Es obligatorio? – pregunto Chris en un tono suplicante.

- Si – y respondieron las tres humanas a la vez, sabían que cuando Ryoko te llamaba o ibas, o venia ella a por ti.

Chris se levantó de su asiento algo mareada – creo que… me encuentro mal… - agacho el rostro y se dirigió como un zombi a su habitación, no tenia ganas ni de recuperar la energía que se había vuelto a perder por culpa del sol.

- Recuerda descansar Yukine, esta noche va a ser muy intenso – hablo Kanade en un tono divertido de voz.

Shirabe se rio a lo bajini y se abrió una bolsa de chetos – pobre Chris-sempai, aguantar a mama va a ser difícil, pero creo que va a salir todo bien cuando la vea que es noble – hablo Shirabe sin pizca de preocupación en su voz, confiaba en la vampira ciegamente.

- Si… - miro Tsubasa fijamente a su hermana pequeña – pobre Yukine… - (La que debería de preocuparse más eres tú) acerco una servilleta a su hermana - ¿Qué habéis estado haciendo a plena luz del día? Es bastante peligroso para Yukine salir en pleno apogeo del sol

Shirabe se tensó bajo la intensa mirada de las dos mayores – estábamos… - (¡Piensa Shirabe! ¡Piensa rápido!) - estábamos buscando vampiros, Chris-sempai me comento que a veces hay vampiros saliendo en plena luz del sol para alimentarse de algún vagabundo – respondió rápidamente la morena sin mirar a ninguna de las mayores.

- ¿Habéis tenido suerte? – pregunto Kanade bastante animada.

- Nada, ni un vampiro

- Es lógico, a esas horas es imposible encontrar algún vampiro, Yukine es única en su especie – Kanade se acercó a Shirabe y le robo un par de patatas – os dejo solas, me voy a descansar un rato antes del infierno de esta noche, intentare traerla viva – dijo riéndose mientras se dirigía a su habitación con los chetos que había sisado a Shirabe.

Las dos hermanas se quedaron a solas y en un completo silencio, Shirabe no quería hablar de nada por si acaso despertaba la conversación pendiente con su hermana sobre Kirika, mientras que Tsubasa prefería guardarse todo el arsenal para cuando llevase a Shirabe a la trampa que habían preparado ella y Maria.

(El ambiente esta algo pesado, quizás está esperando que hable de Kiri-chan o al igual con suerte se ha olvidado…) - creo que… - se aclaró la garganta Shirabe y se levantó de su asiento – me voy a mi cuarto a descansar un rato, avísame cuando tengamos que salir – dijo la morena rápidamente mientras cogía su refresco y salía corriendo hacia su habitación.

Tsubasa sonrió victoriosamente y se quedó sentada donde estaba mientras terminaba de merendar y a la misma vez recordaba con pequeños flases su encuentro con Maria, algo que la amargaba a la vez que la alegraba…

Tokio, 3 de enero del 2440, Residencia de los demonios, 20:00 de la tarde del sábado.

Kirika apareció de golpe en mitad del salón, la rubia llevaba una enorme sonrisa dibujada en su rostro mientras que a la vez estaba abrazando su teléfono móvil, estaba deseando encerrarse en su dormitorio para mensajearse con Shirabe y seguir hablando con ella aunque fuera con mensajes, si fuera por Kirika la llamaría pero vivía con dos demonias, entre ellas su hermana mayor y podían escuchar a kilómetros su conversación con Shirabe, lo cual era demasiado peligroso para la chica humana y lo menos que quería Kirika era exponerla al peligro.

Kirika se acercó a la nevera para cogerse una refrescante botella llena de sangre humana – cojo esto - abrió el frigorífico y cogió la primera botella que estaba a la vista – y me voy rápido al dormitorio a hablar con… - abrió la botella y fue a darle un trago cuando recordó de golpe la condición que Shirabe la impuso - ¡Dess! – cerro la botella y la volvió a guardar en el frigorífico - …esto… - murmuro mientras se encaminaba hacia su habitación – va a ser más difícil de lo que pensaba - suspiro y abrió la puerta del dormitorio - no sé cómo lo voy a… - dirigió sus orbes verdes hacia su cama - ¡Maria! ¿Q-Que haces en mi dormitorio?

- Se te olvido hacer la cama antes de salir – respondió Maria en un tono de voz más bajo de lo normal y esperando a su hermana de pie a un lado de la cama.

Kirika se puso nerviosa y retrocedió varios pasos hacia atrás intentando llegar a una puerta que se cerró de golpe gracias a la magia de su hermana, conocía ese tono de voz y sabía que no era nada bueno.

- ¿Por qué te pones nerviosa Kirika? No voy a hacerte nada, porque no has hecho nada malo, ¿Verdad?

- A-Así es… - se apoyó en la puerta y mantuvo las distancias con su hermana – no he hecho nada malo

(Eres más abierta que un libro Kirika, veamos como reaccionas a esto) Maria se sentó en la cama y se cruzó tranquilamente de piernas mientras sonreía siniestramente – ha llegado a mis oídos de que hay una humana de aproximadamente 20 años que por lo visto usa armas mágicas

(¡Shirabe! Estoy segura de que Cagliostro no ha sido porque ella también se la juega, pero ¿Entonces quién? Cuando lo sepa pienso matarlo…) Kirika se guardó las manos en los bolsillos y apretó los puños - ¿Una humana con un arma mágica? Imposible, ¿Quién te ha dado esa información? – pregunto Kirika mientras ya pensaba las formas de torturar al informante.

- Eso da igual, lo importante es investigar si es cierto o no y en el caso de que lo sea tendremos que encargarnos de ella, no es normal que un humano se pasee con un arma mágica

- ¡Yo me ocupo! – hablo rápidamente la rubia.

(Lo imaginaba, a ver qué te parece esto) - quiero verlo con mis propios ojos asique iremos las dos – se levantó de la cama y se acercó a la puerta donde estaba apoyada Kirika – esta noche nos reuniremos con mi informante e iremos a por esa humana – aparto sutilmente a su hermana de la puerta y la abrió – no le digas nada de esto a Cagliostro, prefiero investigarlo sin armar mucho jaleo – la dijo saliendo de la habitación y cerrando la puerta, dejando a Kirika en silencio y en el borde del pánico, aunque le rogase a Maria que la dejase a ella encargarse del asunto su hermana no iba a ceder y enfrentarse a ella era prácticamente un suicidio debido a que su hermana era mucho más fuerte que ella.

Kirika cogió rápidamente su móvil y mando un mensaje a Shirabe pidiéndola que no saliera esta noche de su casa, pero para su desgracia, Shirabe la contesto diciendo que no podía hacer eso ya que su hermana la impuso salir con ella, Kirika en el momento en que leyó ese mensaje tiro su móvil con rabia hacia la cama y se tiro después sobre ella evitando que Maria escuchase su grito frustrado, no habían empezado a salir todavía y ya iban a tener el primer y gran problema, su hermana Maria.

Pocos minutos después de salir de la habitación de Kirika, Maria se dirigió a la cocina de concepto abierto para cogerse algo para tomar, pero justo enfrente suya apareció una Cagliostro seria y con cara de cansancio.

Cagliostro suspiro y no dijo nada a la pelirrosa, no tenía ganas de hablar, solo de tirarse encima de una cama y pensar en porque no había aprovechado en matar a la rebelde y acabar con el trabajo que su señora la mando, sin embargo la diabla de pelo celeste prefirió curarla, besarla y echarle un cable con su antigua novia, la cual tenía más ganas de matar a Garie que a Chris…

- Si necesitas algo estaré en mi dor… - Maria cogió del cuello a Cagliostro y la llevo contra la pared, estrellando la espalda de esta contra el duro cemento…

- Necesito explicaciones de lo que en verdad sucedió anoche – hablo Maria en su forma demoniaca, no estaba para nada contenta.

(Lo que me faltaba hoy…) - creo que ya hablamos anoche de eso – agarro las manos de Maria que sujetaban bastante fuerte su cuello hasta el punto de levantarla unos centímetros del suelo.

- Me omitisteis información sobre una humana con un arma mágica que iba acompañada de otras dos chicas – apretó el cuello de Cagliostro – ahora empieza a explicarme lo que en verdad sucedió anoche.

- ¿Te ha contado Kirika?

- No y no tiene por qué saber que hemos tenido esta conversación – la amenazo Maria bajando el tono de su voz.

- ¿Entonces como lo sabes? – pregunto Cagliostro confundida, estaba segura de que no hubo ningún testigo a excepción del demonio que ya mato Kirika.

- No te importa, habla o te mando derecha al infierno

(Que irónica la frase… en fin, no me queda de otra…) - el demonio que tenía la información que buscábamos en realidad estuvo a punto de morir por la vampira rebelde, Yukine Chris

- ¿Qué tiene que ver esa rebelde con las humanas? Háblame solo de esas humanas.

- Te estoy contando la verdad, quien te informo lo hizo a medias, porque no iban 3 humanas, iban 2 humanas y la vampira rebelde – noto como Maria aflojaba un poco el agarre en su cuello y la dejaba pisar de nuevo el suelo.

(Tsubasa no me dijo nada sobre la vampira, solo me dijo que su hermana iba acompañada de dos amigas suyas, aunque tampoco me dijo en ningún momento de que eran humanas o vampiras…) Maria aflojo más el agarre en el cuello de Cagliostro y la bajo al suelo para que la peliceleste pudiera pisarlo de nuevo y así pudiera hablar con más fluidez - ¿Qué hacia la rebelde con esas humanas?

- Ni idea, lo único que se es lo que vi

Soltó el cuello de Cagliostro mientras volvía a su forma humana y se apoyaba en la pared del inicio del pasillo, tenía que controlar que Kirika no saliese del dormitorio - ¿Qué más me puedes decir de esas tres?

Cagliostro saco los documentos con la información de Chris – de la rebelde se esto – Maria cogió los documentos y los leyó – pero esa chica es mía, tu madre me ordeno que yo me encargase – hablo en un tono posesivo.

- Esta bien, toda tuya – la devolvió los papeles – no me importa esa vampira, háblame de las otras dos chicas, sus nombres, armas y todo lo que sepas

- No se la relación que tienen, pero una rondaría los 20 años mientras que la otra podría rondar entre los 24 y 26 años

(¿Entre 24 y 26? Tsubasa podría rondar esa cifra también, quizás esa chica…) sus ojos se inundaron en una misteriosa oscuridad - ¿Se parecían entre ellas? A lo mejor eran hermanas

- Para nada, la mayor era pelirroja con ojos rojos y llevaba una lanza mágica y la pequeña morena con ojos rosas y portaba una especie de sierras y yo-yos mágicos

(Tampoco se parece a Tsubasa, quizás son de distinto padre o al igual adoptadas) Maria se mantuvo en silencio escuchando a Cagliostro.

- No estoy segura de la relación que tenían, pero las tres parecían tener una buena relación

- ¿Nombres?

- La pequeña Shirabe y la mayor Kanade

(Shirabe, ese es el nombre que me dijo Tsubasa, lo que quiere decir que la otra es…) - háblame de esa tal, Kanade – su tono de voz se volvió oscuro.

- Es fuerte, pero muy confiada, me planto cara e incluso llego a atravesarme la espalda con su lanza sin siquiera verla de venir, quizás con un poco más de entrenamiento podría llegar incluso a matarme

(Tsubasa también es fuerte, llego a golpearme e incluso me pillo desprevenida varias veces, me pregunto de dónde habrán sacado ese entrenamiento y esas armas) - ¿Y la pequeña? ¿Te enfrentaste a ella?

- Se enfrento tu hermana y casi pierde contra ella, esa pequeña sabia moverse con la velocidad del viento

(¿Kirika perdiendo con una humana? No me puedo creer que me perdí eso…) sonrió para sus adentros mientras miraba la puerta de la habitación de Kirika – explícame que paso entre Kirika y la pequeña humana – miro de reojo y amenazantemente a Cagliostro – y más te vale no ocultarme nada

(Ya puedo despedirme de mi preciada vida… allá vamos…) suspiro internamente y se cruzó de brazos mientras se apoyaba en la pared, si moría, moría con clase - pelearon un rato y cuando se miraron, se gustaron mutuamente, Kirika se puso a hablar con ella y la otra chica igual, de hecho – volvió a suspirar – Kirika mato al demonio que nos dio la información solo porque fue también testigo de la presencia de esas humanas

- Es decir, que lo mató para proteger a la humana

- Así es

- Ya veo… - se quedó pensativa recordando que le paso algo parecido con Tsubasa, en cuanto la vio por primera vez no se vio capaz de matarla e incluso oculto las pruebas que dejo Tsubasa en la playa de Isshiki, no podía cabrearse con Kirika cuando ella estaba cometiendo el mismo crimen que su hermana pequeña y lo peor de todo era que sin saberlo, las dos hermanas de raza demoniaca se fijaron en las dos hermanas de raza humana, casi parecía una broma del destino.

(Que extraño, no me ataca y tampoco parece cabreada) frunció el ceño con desconfianza - ¿Maria? – la llamo en un tono bajo de voz al verla perdida en sus pensamientos.

Maria miro fijamente a la peliceleste – ¿Por qué dejaste viva a la rebelde? – pregunta de la nada al recordar que su madre la había mandado un recado y esa no lo cumplió.

- Porque en ese momento no tenía ordenes de ir a por ella y además se estaba escapando nuestra fuente de información – desvío su rostro hacia el largo y oscuro pasillo – ya sabes cómo funciono, voy por prioridades y nuestra prioridad es encontrar esa información

(O quizás tengas otra razón…) cambio de color sus ojos (y tu corazón está nervioso, está claro que algo te pasa…) sonrió y volvió sus ojos a su color habitual – sin embargo, ahora si tienes orden de ejecutarla, ¿Me equivoco? – pregunto Maria en un tono burlesco.

- …no te equivocas… - respondió en un susurro.

- De momento no creo que Yukine Chris sea un gran problema para nosotras, deja aparcada esa orden y enfócate junto a Kirika en encontrar la informaciónsobre las hijas de Ryoko – se quitó de su apoyo – yo mientras tanto me encargare de seguir buscando un gimnasio y de investigar a esas humanas

(No puedo dejarlo aparcado, si dejo pasar el tiempo con ella… puede llegar a ser peor para mi…) volvió a suspirar internamente – hablando de gimnasios, he visto un gimnasio cerca de esta zona, podrías echarle un ojo, al igual con suerte tenemos pronto un sitio donde desahogarnos – dijo Cagliostro mientras se encaminaba con pasos cansados hacia el pasillo.

- Lo hare – respondió Maria con indiferencia, precisamente ese era el gimnasio que estaba usando junto a cierta humana.

- Ah, una cosita más… - se paró a mitad del pasillo – he visto a un ángel caído mudarse a la casa de aquí al lado, hay que evitar hablar de tu madre y de cualquier plan fuera de esta casa, por lo visto esa chica es la famosa caída que sigue sirviendo a Ryoko

- ¿Cómo estas tan segura de eso? – pregunto Maria algo incrédula ante la información que estaba dando Cagliostro, hacia tiempo que no tenían noticias de los ángeles y de golpe aparecía una poderosa.

- Porque estaba con Saint-Germain – dijo Cagliostro antes de meterse al interior de su dormitorio.

Maria se acercó a la ventana y miro fría y fijamente a la casa de al lado, la cual ayer estaba abandonada y ahora había bastante luz en el interior – tengo ganas de ver a esa famosa Saint-Germain – sus ojos se oscurecieron al pensar en la verdadera hija de su madre, una Saint-Germain que deseaba Maria enfrentar y demostrar a su madre que era más fuerte que su anhelada hija biológica.

Tokio, 3 de enero del 2440, Hogar de Ryoko en el cielo, 22:20 de la noche del sábado.

Kanade y Chris estaban paradas en la puerta de entrada a la casa de Ryoko, Kanade pensó que era mejor idea llamar a la puerta que aparecer de golpe en la casa junto a la vampira y arriesgarse a que la chica recibiese un balazo de Saint-Germain…

- Kanade-sempai, ¿Podríamos irn…

Kanade la cogió de la mano y la miro con ternura – tranquila, todo ira bien, no te separes de mí y no habrá ningún problema

- ¿Puedes detener a la bestia?

- No, pero si puedo usar esto – saco la capsula – y volver a casa – dijo en un tono burlón y guardando la capsula de nuevo, desde luego eso no daba confianza a Chris…

(Si no muero hoy será mañana… ¿En qué me he metido?) Chris suspiro con desgana y se refugió detrás de Kanade cuando esta toco al timbre.

Pasaron casi 2 minutos hasta que al fin la puerta se abrió y de la peor manera posible para Chris, las que abrieron la puerta no fueron nada más y nada menos que las dos poderosas de la familia, Saint-Germain y Ryoko…

(¿Estas son las temibles ángeles? ¡Pero si son hermosas!) pensó Chris mirando embobada a las dos ángeles.

Kanade se puso por delante de Chris – Ryoko-sa…

Ryoko salió de la casa y se dirigió derecha hacia Chris, apartando a Kanade de su camino - … - la cogió del brazo derecho y la acerco a ella sujetándola con su otra mano de la barbilla – … - la miro fijamente a los ojos - … - y dibujo una misteriosa sonrisa – pasad, la comida esta lista – las hablo en un tono neutral y soltando a la ruborizada vampira.

Saint-Germain y Kanade se miraron por unos segundos, pero rápidamente la joven ángel desvío su rostro y siguió a su madre al interior de la casa.

- ¡¿C-Cual es su maldito problema?!– encaro Chris a la seria pelirroja - ¡Pensaba que me iba a dar un maldito beso! ¡¿Acaso es una asaltacunas?! – dijo una Chris sonrojada y molesta, claramente no se atrevería nunca a rechistar a un ser tan poderoso como lo era Ryoko, pero por dentro estaba poniendo fina a la descarada mujer.

- Acostúmbrate, Ryoko-sama es así – respondió Kanade entrando a la casa.

- ¿Es así? ¿A qué te refieres de que es así? – siguió a Kanade al interior de la casa y cerró la puerta tras de sí.

- Ya lo iras viendo – la dijo Kanade con media sonrisa y guiándola hasta el salón donde ya estaban esperando las dos ángeles sentadas en la mesa y con la comida servida en cada plato.

Kanade se sentó enfrente de Saint-Germain y Chris a la derecha de Kanade y justo enfrente de Ryoko.

Kanade fue a coger una de las 5 botellas de vino que había sobre la mesa para servirse, pero Saint-Germain rápidamente se las aparto a Kanade de la vista y la sirvió ella misma un vino de otra botella completamente distinta a esa, algo que pareció muy raro a la pelirroja que empezaba a olerse la encerrona a la vampira…

(Empecemos con la fácil) Ryoko cogió una de las cinco botellas y la abrió - ¿Tienes sed querida? – pregunto Ryoko usando todavía un tono neutral.

(Esa botella es completamente distinta a la de Kanade-sempai) miro la copa de Saint-Germain y la de Ryoko (la única copa vacía es la mía) se fijó bien en el líquido del interior de las copas de Ryoko y Saint-Germain (eso es sangre…) movió un poco sus orificios nasales olfateando la fuerte olor que desprendía la sangre de las copas de las dos ángeles (es sangre humana…) - no, estoy bien así

Ryoko le lleno la copa hasta la mitad aun habiendo negado la vampira – solo un poco – añadió la arcángel un poco de sarcasmo en su tono de voz.

Saint-Germain cogió su copa y bebió un poco de ella mientras miraba a Chris – ¿Vas a hacernos el feo de no beber? – pregunto la del cabello verdoso en un tono envenenado y comprometiendo a Chris.

Chris cogió su copa ante las intensas miradas de las dos ángeles - … - paso la copa por su nariz y dejo de nuevo la copa sobre la mesa – paso, no bebo sangre de demonio

Kanade sonrió en silencio ante la astucia de la peliblanca mientras que las dos ángeles se miraron sorprendidas.

Ryoko la aparto la copa y la paso otra con la sangre de vampiro.

Chris sonrió con algo de cinismo y volvió a apartar la copa de su vista – creo que debería de explicarme mejor, no bebo ningún tipo de sangre que no sea de animal

(Sorprendente, ha podido diferenciar dos tipos de sangre sin probarlo, quizás si sea un caso distinto) pensó Saint-Germain mirando seria a la vampira que miraba con desconfianza la comida que tenía en el plato.

- Vaya querida, cuanto lo siento, creía que eras como el resto de los inútiles de tu especie – lanzo Ryoko el primer dardo de la noche mientras sacaba la botella donde tenía sangre animal contaminada con la sangre suya – esta tiene sangre animal – rellenó la tercera copa de la noche.

Chris cogió con desconfianza la copa (esta si es de animal, pero… hay algo raro) apoyó el labio inferior en la copa (huele distinto…) aparto la copa y la dejo sobre la mesa – esta sangre está contaminada, discúlpeme Ryoko-sama, pero no soy estúpida – la hablo en un tono desafiante, no iba a tirar por la borda toda una vida de dignos valores solo porque una oscura arcángel quisiera ponerla a prueba.

Kanade cogió la copa de Chris - ¿Qué está pasando aquí Ryoko-sama? Te deje claro que ella no tomaba otra sangre que no fuese la animal – hablo la pelirroja algo molesta y de paso intercambiando el plato suyo con el de Chris, por si acaso…

- Tenía que verlo con mis propios ojos, tengo más de 500 años y es la primera vez que veo a uno de su especie tan puro – hablo Ryoko en su defensa.

- Segunda, mi padre también se alimentaba de sangre animal – respondió Chris algo ofendida.

Ryoko se rio a carcajada limpia - ¿Te dijo eso tu padre? – siguió riéndose notoriamente bajo la molesta mirada de Chris – déjame que te cuente un secreto querida – se inclinó sobre la mesa y bajo su tono de voz – tu padre era un adicto a la sangre humana hasta que naciste tú y decidió cambiar los hábitos

Chris apoyo sus manos sobre la mesa y se inclinó molesta hacia la arcángel - ¡Eso no es verdad! ¡Él era…

- Era un depredador como lo es toda tu estirpe, los vampiros siempre habéis sido una especie de salvajes, depredadores y miserables traicioneros – sonrió perversamente – solo tu pareces ser la excepción – hablo Ryoko en un tono tranquilo y volviendo a su asiento, aunque no le gustase a chris no podía negar la verdad, lo que dijo Ryoko por desgracia no era ninguna mentira.

Chris apretó los puños con impotencia, sentía rabia, ira, odio y tristeza, mucha tristeza porque sabía que la endemoniada arcángel tenía razón, su propio padre fue quien le confeso a Chris que clase de raza monstruosa eran los vampiros y porque no quería que ella siguiera los mismos pasos que siguió él y toda una eterna generación de vampiros, su padre fue uno de los peores depredadores que se recordaba entre los vampiros y no quería que su hija fuera cazada, utilizada por algún demonio o incluso algo peor, que perdiera el juico y se transformase en un poderoso monstruo devorador de humanos con magia negra, Chris tenía a su padre como un vampiro noble que cambio a tiempo por su familia, aunque ese cambio de su padre fue el que le llevo a la muerte por una de sus alumnas…

Kanade puso una mano en la espalda de Chris para tranquilizarla – se suponía que esto era para conocerla y darla o no tu aprobación, no para recordarla algo que ya sabía y no hacía falta recordar – hablo Kanade bastante enojada y acariciando la espalda de la vampira.

- ¿Qué crees que estoy haciendo Kanade? – la respondió Ryoko en un tono molesto y con el ceño fruncido, cosa mala…

Saint-Germain cogió una servilleta y la acomodo entre sus piernas – si fuera igual que el resto de los salvajes de su especie, ya se habría lanzado al cuello de madre – miro de reojo a la silenciosa vampira – sin embargo, a sabido controlarse y eso es encomiable – hablo Saint-Germain en un tono indiferente pero alagando a Chris, algo raro viniendo de ella.

Chris pudo calmarse gracias a la mano de la mayor y se sentó de nuevo sobre la mesa con su mirada puesta en su plato, si miraba al rostro del arcángel sería capaz de tirarse al cuello de esta aunque fuera lo último que hiciese.

Kanade se acercó al oído de la pequeña – si no lo aguantas nos vamos – la murmuro mientras asesinaba con la mirada a una sonriente Ryoko.

Chris negó con la cabeza – quiero… - levanto el rostro y encaro a Ryoko – su aprobación para poder seguir con vosotras – dijo Chris en un tono desafiante.

(Sorprendente) Saint-Germain alzo las cejas con sorpresa y miro a su madre esperando una respuesta de esta, Saint-Germain parecía más convencida que Ryoko.

(Esa determinación, me recuerda a ella…) su sonrisa perversa se transformó en una indescifrable – dejadme… - miro a Kanade y después a Saint-Germain – a solas con ella, quiero hacerla una última prueba y si la pasa – cambio sus ojos humanos por los dorados de su forma celestial – tendrá mi aprobación y será una más de esta familia – dijo en un tono demasiado frio para el gusto de Kanade…

- Ryoko-sempai creo que podrías hacerlo con nos…

- ¡Kanade! – la llamo Saint-Germain – vamos – y la hablo tajantemente haciéndola ver que ahora no era momento de rechistar a la arcángel, algo que tardo en darse cuenta Kanade cuando miro al fin los ojos de la mujer que tanto admiraba, quería proteger a Chris, pero no podía hacer nada cuando Ryoko sacaba su transformación a relucir, la arcángel podía llegar a perder el sentido e incluso llegar a lastimarlas como ya paso una vez cuando eran pequeñas y le propino una paliza a Saint-Germain.

Kanade suspiro pesadamente – lo siento Yukine, no puedo hacer más - abrazo a Chris - …úsalo si ves que corre peligro tu vida… - la susurro lo más bajito que pudo mientras metía la capsula de teletransportación en el bolsillo trasero del vaquero de la vampira.

(Ya has hecho suficiente sempai) - estaré bien – la sonrió con confianza y haciéndola un gesto de victoria con la mano.

Kanade se levantó de su asiento y siguió al ángel hasta su dormitorio, Saint-Germain la llevo lo más lejos posible…

Ryoko espero a que estuvieran lejos del salón para levantarse y acercarse a la vampira – levanta – la ofreció su mano derecha.

Chris miro por unos segundos y con duda aquella mano, por una parte no se fiaba de esta mujer, pero por otra, tenía un parecido bastante peculiar con su madre, la bruja conocida por Fine.

Mientras en el dormitorio de Saint-Germain…

Kanade entro en silencio al dormitorio del ángel seguida por esta, la cual se quedó apoyada en la puerta para evitar que Kanade saliera corriendo a salvar a la vampira.

Kanade se dirigió derecha hacia la cama de Saint-Germain y se sentó sobre la misma, tenía claro al ver al ángel apoyarse en la puerta de que no iba a salir de ahí hasta que Ryoko lo dijese y la fuerza bruta no era una opción para Kanade siendo ella una humana y Saint-Germain un ángel de rango alto.

- ¿Estas… - Saint-Germain suspiro y desvío su rostro hacia otra parte que no fuera el rostro molesto de Kanade – preocupada por ella?

- … - Kanade frunció el ceño y abrió la boca para contestarla, pero al final decidió guardarse sus palabras.

- Puedes… - Saint-Germain apretó los puños y los escondió detrás de su espalda – hablar conmigo, no voy a enojarme como madre

- No lo entenderías aunque te lo explicase 100 veces… - murmuro Kanade en un apagado susurro y desviando su mirada hacia el suelo.

- Eso no lo sabes si no lo intentas… - susurro Saint-Germain con su mirada puesta en el mismo suelo.

(Odio esta situación…) Kanade suspiro pesadamente – sabes, ayer cuando la conocí quise matarla en el momento, pero… - recordó en su mente todo lo sucedido desde el primer minuto con Chris – ella sin pedir ni esperar nada a cambio me salvo la vida dos veces, se enfrentó a un demonio de rango alto sabiendo que podría morir y después – se le escapo una pequeña risa cariñosa – acepto entrar en una casa que podría haberla reducido a cenizas en menos de dos segundos – volvió a soltar otra risilla mientras repetía las escenas en su cabeza – es impulsiva e incluso diría que es un chinche, pero es un cachorro que solo necesita un poco de cariño – miro a Saint-Germain – perdió a su familia biológica y después a su familia adoptiva y aun así mírala, no tiene ni pizca de maldad Saint-Germain – dio un fuerte golpe en la cama – no se merece ser tratada como una salvaje.

(Me he dado cuenta de ello cuando no ha respondido a madre, si hubiera sido yo la que estuviese en su lugar, hubiera sido otra escena) Saint-Germain asintió levemente con la cabeza, se había dado cuenta de lo distinta que era Chris - parece… que la has cogido mucho cariño

- … - Kanade asintió en silencio con la cabeza – ella… me recuerda tanto a mi… - murmuro la pelirroja con pena.

- … - y Saint-Germain se limitó a contar en silencio las baldosas del suelo.

- Hay veces que recuerdo a mi madre, cuando me llevaba al parque, me contaba cuentos para dormir… - llevo una mano a sus ojos y se secó las pocas lágrimas que hacían amago de aparecer – y como murió desgarrada por un demonio… - seco con fuerza sus ojos – Yukine perdió dos veces a la gente que quería, es imposible no encariñarme cuando somos tan parecidas y la única diferencia que hay entre nosotras es que ella tiene los colmillos más largos que yo… - dijo con rabia Kanade al recordar como la juzgo a primera vista solo por ser un vampiro y como se arrepentía ahora de eso…

- Lo que paso con tu madre fue injusto y cruel, sin embargo… - alzo su rostro y miro con decisión y confianza a Kanade – saliste ganando, perdiste una madre, pero ganaste una familia entera y un hogar donde poder vivir en paz.

- No sé si a esto se le puede llamar ganar - Kanade sonrió amargamente y la miro mientras fruncía el ceño – ni siquiera puedo estar con la persona que amo

Saint-Germain hinco las uñas en la madera de la puerta - Tsubasa es dura, pero si la das tie…

- No hablo de Tsubasa – se levantó y se dirigió a la testadura ángel – tu mejor que nadie sabes a quien me refiero – apoyo sus manos con rabia y dando un fuerte golpe en la puerta, arrinconando así a la bella ángel contra la madera – dices que salí ganando, pero hay veces que no lo veo así

- Kanade… - suspiro con cansancio – cuantas veces tengo que repetirte que…

- Soy humana y tu un ángel, me has contado tanto ese cuento que ya no me lo creo – dio otro golpe a la puerta mientras se acercaba un poco más al rostro de esta – cambia el cuento si quieres que te crea – la susurro desafiantemente.

- Estas demasiado cerca Kanade, aléjate – aviso la peliverde en un tono peligroso y con una mirada de advertencia.

- Si tan lejos me quieres, ¿Por qué no me dices las palabras mágicas? – pregunto en un susurro, estaba deseando besarla…

Saint-Germain frunció el ceño confundida - ¿Qué palabras?

- Las que me alejaran de ti para siempre – la miro a los ojos con determinación en sus preciosos orbes rojos – dímelas y no te molestare más con este tema, incluso cumpliría el deseo de tu madre de juntarme con Tsubasa con tal de arrancarte de mi corazón – la hablo en un tono de voz cargado de dolor.

- …

- Hasta que no me las digas, no voy a dejar de acosarte - cerro los ojos y acaricio los labios de Saint-Germain con los suyos – sé que sientes lo mismo que yo, porque si no me habrías dejado hacer mi vida con Vanessa en vez de hacer que Ryoko-sama la echase del cielo – la murmuro en el oído en un tono molesto y a la vez serio…

Saint-Germain abrió los ojos de par en par y apoyo sus manos en los hombros de Kanade apartándola con fuerza unos milímetros de su rostro - ¡¿Cómo lo sabias?!

- No hace falta ser muy lista para saber que fue cosa tuya, el mismo día que me iba a ir a vivir con Vanessa fue cuando le contaste a tu madre la relación prohibida que teníamos ella y yo… - achico enojada los ojos – y ese mismo día cayó del cielo, perdí el contacto con ella durante todo este tiempo y me vi obligada a quedarme de nuevo en esta casa

- Evite que cometieras el peor error de tu vida – se defendió una Saint-Germain bastante enojada al recordar aquella época en la que su mejor amiga iba a robarla a Kanade de su lado.

- Mi mayor error lo cometí hace años al enamorarme de ti – respondió Kanade con rabia y manteniendo su rostro cerquita del de Saint-Germain.

Esa frase cayó como una bomba al corazón de Saint-Germain - … - dejándola helada y con una mirada herida hacia la pelirroja.

- Dime esas palabras de una maldita vez y dejemos de hacernos daño mutuamente – negó levemente con la cabeza mientras la miraba con el mismo dolor que la miraba la ángel – pero no me dejes como haces siempre, con falsas esperanzas que acaban siempre con tus frías e hirientes palabras, si me quieres dilo y si no – agarro fuertemente los hombros de Saint-Germain – déjame al fin ser libre… - murmuro con la voz rota y aguantando el llanto que estaba al borde de sus ojos, algo habitual ya para Kanade, cada vez que estaba a solas con la de pelo verdoso acababan igual, idas y venidas en las que siempre ella acababa perdiendo.

- Odio cuando te pones tan dramática… - murmuro Saint-Germain en un hilillo de voz y agarrando con sus dos manos el rostro de Kanade, el cual acerco a ella y acabo besándola con toda la pasión que tenía retenido durante tantos años en su interior.

Kanade apretó el agarre en los hombros del ángel y correspondió con la misma pasión el beso de esta, jugueteando las dos con sus lenguas en el interior de la boca de cada una.

Saint-Germain saco sus alas y revirtió la situación dirigiendo a Kanade hacia la cómoda y estampando con fuerza la espalda de esta contra el mueble…

Kanade ahogo un quejido de dolor besando más profundamente a la pasional ángel – no… - se separó unos segundos de los labios de esta – olvides que soy humana, me puedes partir un hueso… - hablo la pelirroja en un tono burlón, aunque no era ninguna broma…

- Lo siento – guardo de nuevo sus alas y la volvió a besar, sentía frio en sus labios cuando no notaba los de Kanade.

La pelirroja sonrió mientras besaba a la terca ángel y llevo rápidamente sus manos al corsé dorado de la chica y de un fuerte tirón lo desabrocho - ¿Por qué llevas siempre tanta ropa encima? – pregunto Kanade con un puchero al ver que todavía la quedaba una camisa de color turquesa por desabrochar.

Saint-Germain sonrió levemente – tu sin embargo siempre llevas demasiado poco – respondió en un tono suave y desabrochando en menos de un segundo la camisa blanca que traía puesta Kanade y de la cual solo llevaba abrochado dos botones, la pelirroja tenía la manía de llevar sus camisas casi desabrochadas al completo o incluso llevar puesto solo un mini top junto a un pantaloncito corto…

Kanade tiro al suelo las prendas de arriba de Saint-Germain dejándola solo con el sujetador y el leggins blanco que iba a conjunto con el traje que casi siempre usaba.

Saint-Germain por su parte tiro en la cama la camisa de Kanade para después besarla de nuevo mientras desabrochaba lentamente el sujetador rojo de la chica, Kanade hizo lo propio con el sujetador de Saint-Germain, tirando las dos a la vez al suelo las dos prendas que cubrían los pechos de cada una y ahora estaban completamente expuestos para deleitarse mutuamente entre ellas, Kanade abandono a base de cortos besitos los labios de Saint-Germain y bajo lentamente mientras recorría con besos el cuello del ángel hasta el seno izquierdo de esta, atrapando con hambre el pezón de la chica y dándole un pequeño mordisquito sin llegar a lastimarla pero si a excitarla, Saint-Germain se mordió los labios para evitar ser escuchada por su madre y mientras ahogaba los seguidos gemidos que querían salir de su boca gracias al gran trabajo de Kanade con sus senos, esta agarro con sus dos manos los dos pechos de la pelirroja y los masajeo con deseo, como si estuviese esperando toda una vida poder tenerlos entre sus manos, las dos chicas parecían hambrientas, llevaban años deseándose en un silencio mutuo del cual sabían perfectamente sus sentimientos a pesar de las constantes negaciones del ángel, una bella y poderosa ángel que a pesar de tener unos sentimientos claros por Kanade e incluso llegar a admitírselo más de una vez en la adolescencia de la humana, prefirió esconder sus sentimientos al ser ilegal ante los ojos de su raza y la de todo el planeta, la amaba pero a la vez la renegaba, llegando a causar un enorme vacío en el corazón de Kanade, un vacío que la impulso a buscar calor en los brazos de quien menos se esperaba Saint-Germain, su amiga y lugarteniente de Ryoko, Vanessa, un ángel que no tenía ningún miedo a las reglas y que llevaba enamorada de la pelirroja desde que eran pequeñas, a Vanessa le dio igual si era humana o no, quería vivir la vida que Saint-Germain quiso renegar, aunque eso fue lo que condeno a la morena…

Pero a pesar de toda la incesante pelea interna que albergaba siempre el corazón de la bella ángel, flojeaba cuando Kanade se rendía y la pedía libertad, dominando a si sus sentimientos al buen uso de la razón que tenía el ángel y la impedía saltarse las normas.

Ambas chicas pasaron bastantes minutos degustando tanto con las manos como con sus bocas los senos de cada una, intercambiando mutuamente gemidos ahogados en los profundos y apasionados besos que mutuamente se daban, cualquiera que las vieran pensarían que estaban envueltas en plena lujuria, pero en realidad solo estaban desatando una tensión que desde hace años tiraba de sus corazones, transformando el sexo en un puro y prohibido amor.

Kanade se separó al fin de los jugosos labios de Saint-Germain y la miro con pena a los ojos, sabía que lo que iba a suceder hoy no iba a transcender y que incluso podría ser la primera y última vez que podría tocar y ver el cuerpo de su amada y preciosa ángel de esta manera, un ángel que la miraba sin remordimientos y con una fría pero a la vez cálida mirada, Saint-Germain podía saber lo que pensaba Kanade y con esa mirada la estaba dando la razón, pero a la vez la estaba diciendo que aun así, la quería…

- Para ser un ángel eres demasiado cruel… - murmuro Kanade mientras tumbaba lentamente a Saint-Germain en la cama y se situaba encima de ella.

- Solo en los cuentos somos los santos – y respondió esta con el mismo tono mientras acogía entre sus brazos el cuerpo desnudo de la pelirroja.

Kanade no pudo evitar reírse ante esa respuesta, nadie mejor que ella podía saber cuánta razón tenía la de pelo verdoso…

La pelirroja recorrió con su lengua y con cortos besitos mientras sonreía el fino y trabajado cuerpo de Saint-Germain hasta llegar a su zona más intima, una zona que no tardo en dejar al descubierto Kanade mientras que a la vez y por petición del ángel se desvestía ella también, la pelirroja abrió con cuidado las piernas de Saint-Germain y situó su cabeza entremedias de las piernas de esta.

Kanade sonrió endemoniadamente mientras jugueteaba con sus dedos con los labios bajos de la excitada ángel – todavía ni he empezado y ya estás muy moj…

- Kanade – la llamo en un suave y amenazante tono de voz mientras que a la vez cambiaba sus ojos por los celestiales, la estaba amenazando…

La ojicarmin pillo a la primera la indirecta y en contra de su voluntad paro con la picardía y se centró únicamente en ese lugar que cuanto más miraba, más deseaba probar, cosa que no tardo en hacer.

Kanade introdujo lentamente dos dedos al interior de Saint-Germain mientras que a la vez lamia con su lengua los jugos que soltaba gracias sus acciones.

Saint-Germain cogió una almohada y se tapó el rostro con ella, si hubiera sido por ella habría dejado suelta su voz gimiendo sin parar ante el placer que sentía por los incesantes y delicados movimientos de los dedos de Kanade en su interior, pero no podía dejar su voz libre ya que a pocos metros de ellas se encontraba su estricta y poderosa madre…

Kanade sujeto con su mano libre la cintura del ángel y atrajo más hacia su rostro el cuerpo que se arqueaba contra su boca (si tanto placer sientes cuanto te toco, ¿Por qué te niegas todavía a lo nuestro?) frunció el ceño y transformo sus delicados movimientos en el interior de la vagina de Saint-Germain en unos bruscos y agresivos movimientos, algo que pareció excitar demasiado al ángel que agarro de la nuca a la pelirroja y la aclamo para que la besara, la de ojos rubíes sin sacar los dedos del interior del ángel se acercó a los labios de esta tumbándose por completo encima del cuerpo de Saint-Germain, la cual reclamo con ansias los labios de Kanade mientras que a la vez sus manos recorrían todo el cuerpo de la humana hasta llegar a sus bajos, una zona que masajeo con cuidado y recordando ante todo que era humana y que al contrario que ella, no se regeneraba…

Saint-Germain acaricio con una mano los labios exteriores e interiores de los bajos de la ojicarmin mientras que a la vez con su otra mano apretaba un cachete de la nalga derecha de la pelirroja, la cual no pudo evitar soltar un pequeño gemido mientras que por inercia paro por unos segundos su actividad en la zona intima del ángel.

Ahora fue el turno para Saint-Germain de sonreír pícaramente al ver la adorable reacción de la chica que estaba sobre ella - ¿Quién es ahora la que esta…

Kanade la silencio con un beso, que fuera humana y más débil que ella en cuestión de poder no significaba que se fuera a dejar dominar y menos burlar por un ángel.

Saint-Germain rio internamente e introdujo con cuidado dos dedos al interior de Kanade, dándose así a la vez el mismo placer, un placer que por desgracia no podían alargar ni tampoco gritar a los cuatro vientos, ahogaban mutuamente sus gemidos en los eternos y apasionados besos que se daban mientras que pasaban los minutos y sus dedos se iban parando a la vez que notaban cada una que iba llegando a su clímax, un clímax que no tardó mucho en llegar y pasarle factura a Kanade que fue arañada toda la nalga por la mano de Saint-Germain, una Saint-Germain que a su vez también noto el placer de Kanade al sentir como está la mordía fuertemente el labio inferior de su boca.

Pasaron casi 20 minutos dándose mutuo cariño y miles de caricias hasta que se dieron por satisfechas y se tumbaron en la cama abrazadas mutuamente, aunque no sin antes curar Saint-Germain los arañazos que le dejo en el cachete derecho del culo de Kanade.

Las dos chicas sabían que se tenían que vestir y esperar a que Ryoko las llamase para volver al salón con ellas, pero ahora mismo querían seguir disfrutando de lo que podría ser su última vez juntas en este estado, admirando cada una la hermosa piel de la otra, Kanade grabándose a fuego en las retinas el hermoso y cuidado cuerpo de la guerrera celestial mientras que esta por su parte admiraba el impresionante y curtido cuerpo de una humana que podría pasar perfectamente como ángel…

25 minutos antes en el salón…

- Levanta – le dijo Ryoko en un tono de voz que no pudo descifrar Chris si era bueno o malo.

Chris miro por unos segundos y con duda aquella mano, por una parte no se fiaba de esta mujer, pero por otra, tenía un parecido bastante peculiar con su madre, la bruja conocida por Fine.

La vampira suspiro internamente y cedió su mano derecha al arcángel, la cual sonrió malvadamente y tiro de la mano de está levantándola de un tirón de su asiento y pegándola a su cuerpo…

- ¡¿Q-Que est… - Chris se sonrojo rápidamente al sentir los senos de Ryoko sobre su rostro

- No podía hacer esto delante de Kanade – miro hacia el pasillo – pero ahora estamos a solas – murmuro diabólicamente mientras alzaba el rostro de Chris para que la mirase.

(¡¿Hacer el que?! ¡¿Q-Que se cree esta mujer que soy?!) Chris intento luchar por soltarse, pero Ryoko era mucho más fuerte que ella y la inmovilizo con su magia – e-esto no me hace ni pizca de gracia – dijo una sonrojada y enojada vampira.

- No te preocupes – cambio su semblante por uno serio – solo voy a comprobar como eres de verdad – saco sus alas y envolvió el cuerpo de Chris con ellas.

- ¿Comprobar? ¡¿Com… - Chris se quedó pálida al sentir los afilados colmillos del arcángel sobre su cuello - ¡¿Q-Que… est… - Ryoko la tapo la boca con una mano y arranco un trozo de su cuello, Chris quiso gritar de dolor, pero la mano de Ryoko impidió ese desgarrador sonido

Ryoko guardo sus alas y soltó de golpe a Chris, la cual cayo de rodillas al suelo y con una mano tapando el boquete que la había dejado en el cuello.

- No mentías, a pesar de ser un vampiro eres noble y pura – escupió con asco el trozo de piel que le pertenecía a Chris…

- ¡¿Hacia falta arrancarme el cuello para probar eso?! – reprocho Chris con dolor.

Ryoko se acercó a Chris y se agacho enfrente de ella – por el bien de mis hijas tengo que hacer este tipo de acciones – agarro la mano de Chris y la aparto de su cuello – de momento tienes mi aprobación – puso su mano sobre la herida – pero cualquier paso en falso que des y perjudique a mis hijas – apretó la herida – te buscare y me asegurare de matarte cruel y lentamente – la dijo en un tono entre amenazante y oscuro.

- Ellas me han ofrecido algo que llevo anhelando desde hace años – miro desafiantemente a Ryoko – antes prefiero morir que hacerlas daño – la hablo con desprecio y haciendo el amago de levantarse sin éxito ninguno.

(Valiente, descarada y fiel, no hay dudas) - tienes el mismo carácter que tu madre y eso me gusta – cambio de repente para sorpresa de Chris su tono de voz por uno más cálido.

- Hablas como si conocieses a mi madre

- Créeme cariño, la conozco más de lo que tu padre podría haberla conocido, Fine era una preciosa a la vez que también era poderosa – la dijo en un tono anhelante mientras curaba la herida que ella misma la había hecho.

- Hasta que una niña la mato… - murmuro Chris bastante dolida, ella admiraba y quería con toda su alma a su madre, era una de las brujas más poderosas de todo el planeta, pero no perdonaba que una jovencísima vampira y una joven bruja hibrida la hubiesen matado con tanta facilidad…

- Tu madre era fuerte, pero siempre va a haber alguien más fuerte y más lista que tu – soltó un pequeño suspiro - no hay nadie invencible en este mundo, ni siquiera yo – la hablo Ryoko en un tono neutral y apartando su mano del recuperado cuello de Chris.

- ¿De qué conociste a mi madre? – siguió la vampira con su tono desafiante, esta mujer la desconcertaba.

- Esa información de momento no te importa, además – frunció el ceño – aquí el tema sigues siendo tu

- … - le dieron escalofríos a la peliblanca.

- Hace un momento te he dado mi aprobación, aunque eso no significa que sea gratis – se acercó al minibar y sirvió dos copas, una con sangre animal y otra con sangre humana – quiero acabar con Natassja y con todos los demonios que campan por el planeta tierra – se acercó a la vampira que todavía estaba en el suelo y la ofreció la copa con la sangre animal, esta vez sí era sangre animal pura - pero para hacer eso necesito un ejercito

Chris se levantó del suelo y acepto la copa algo recelosa, no se fiaba del arcángel y con razones - creía que los ángeles eran un ejército más que suficiente

- Lo era hasta hace unos años – miro melancólica su copa mientras se apoyaba en la barra del minibar – algunos decidieron caer y cambiarse de bando y otros cayeron en combate gracias a la traición de tu raza

- Llevaba tiempo sin ver ángeles por la tierra, pero no sabía que era tan grave la situación – sonrió perversamente mientras miraba con pillería a Ryoko – así que resulta que os están dando una paliza los demonios eh, quien lo diría – dijo con sarcasmo la vampira, a veces Chris jugaba demasiado con el fuego…

- La situación es complicada, sin embargo, se puede revertir

- Aja, interesante, la pregunta es, ¿Debería de importarme? – siguió con el sarcasmo la vampira…

Ryoko dejo su copa todavía intacta sobre la encimera y miro pacientemente a la revoltosa vampira – debería de importarte, porque ese será tu trabajo

- Aaam, nop, creo que paso – ni se pensó la respuesta Chris.

- Quizás debería de explicarte mejor – llevo una mano a su bolsillo y saco una capsula dorada, exactamente la misma que tenían sus hijas y Kanade – si quieres seguir con mis hijas, tendrás que hacerlo – se acercó a Chris – tú me consigues el ejercito que quiero y yo te dejo vivir en paz junto a mis tres niñas – dijo extendiendo su mano con la capsula en ella.

Chris por un momento pensó que Ryoko la había quitado la capsula de Kanade, pero al sentirla en su bolsillo se dio cuenta de que la tediosa arcángel la estaba dando las llaves de su casa – estoy renegada por mi especie y en busca y captura por los demonios, no sé qué ejercito te puedo conseguir

- Te doy una pista - Ryoko cogió la mano de Chris y coloco la capsula en el centro de su mano – es el ejercito que en verdad te pertenece – cerro la mano de Chris y la apretó con suavidad – reclama el puesto que te quitaron cuando eras una niña y sírveme con ellos

(¿Me quitaron desde niña? ¿Cuándo he tenido yo un ejército?) se quedó pensativa durante varios segundos hasta que al fin cayo en la cuenta, dejando caer por inercia la copa al suelo - ¡Espera un momento! ¡No puedo hacer eso! ¡¿Sabes cuánto odio he generado estos años?! – respondió una altiva Chris

- No se trata de que puedas hacerlo – soltó la mano de Chris y se cruzó de brazos - sino más bien en que VAS a hacerlo – respondió Ryoko bastante tranquila, confiaba demasiado en sus propios planes.

- ¡Es imposible! ¡No van a seguirme! ¡Además, ni siquiera como demonios voy a hacerme con esa tropa!

- Todos nosotros somos como animales, seguimos al líder de la manada – se dirigió de nuevo al minibar y cogió de nuevo la copa – si matas a su líder, Millaarc, no solo harás justicia a tus padres, sino que también te seguirán los vampiros, da igual que seas rebelde, una vampira con magia negra o lo que hayas hecho durante todo este tiempo – sonrió malvadamente y bebió lentamente de la copa – serias su nueva líder y te seguirían ciegamente aun estando en contra de tus ideales, ocurrió con tu padre y ocurre actualmente con Millaarc, hay vampiros que siguen simpatizando con los ángeles pero siguen fielmente las estrictas y crueles ordenes de su líder poniéndose en contra de nosotros y a favor de los demonios.

(¿Acaso puede ir a peor este día?) – a ver si he entendido bien – se agacho para limpiar la copa que había dejado caer al suelo – mato a Millaarc, me convierto en la nueva líder de los vampiros y te los cedo para que tú los envíes a una muerte más que asegurada, vale, es fácil – el sarcasmo no abandono la voz de Chris.

- Todo sacrificio conlleva un éxito – hablo Ryoko demasiado tranquila, Chris había dado justo en el clavo…

- Sacrificar vidas solo para salvar a los ángeles, menudo éxito…

- No – apretó la copa que tenía entre sus manos – sacrificar vidas para asegurar la protección de mis hijas – miro de reojo a Chris y con fuego en su mirada – me da igual cuantos o quienes mueran con tal de que mis hijas no corran peligro y puedan vivir en un mundo donde sus vidas no corran peligro cada dos minutos solo por ser hijas mías

- Ellas son fuertes – metió los cristales de la copa que había roto en el interior de una bolsa y seco el suelo con una bayeta que había encima de la mesa – pueden defenderse de cualquiera – hablo Chris en un tono orgulloso, sentía orgullo por esas tres humanas.

- No dudo de ello, yo y Saint-Germain las entrenamos desde que aprendieron a andar, aun así, eso no significa que no puedan morir, recuerda que no dejan de ser humanas y contra Natassja no tienen nada que hacer

- Pero esa mujer esta sellada, no puede salir del infierno

- Ella no es un problema mientras siga sellada, sin embargo sus hijas y sus lacayos demonios si, además, añádele ahora a los vampiros – se giró y miro desde la distancia y envuelta en una repentina oscuridad dorada a la vampira - ¿Cuánto crees que tardara Natassja en enterarse de que son mis hijas?

(¿Sus hijas? No tenía ni idea de que tenía más hijas aparte de Saint-Germain) - … - Chris se quedó sin palabras, no había caído ni un solo momento en ese pequeño y preocupante detalle.

- Si Natassja se entera, Shirabe, Tsubasa y Kanade tendrán todo el infierno detrás de ellas y por muy fuertes que sean, no podrían hacer frente a unos demonios de rango alto e incluso podría ser peor, si Natassja decide mover a la hibrida que mato a tu madre, ninguna de las tres podría hacerla frente, acabarían capturadas por esta chica y se las llevaría a Natassja… - rompió con sus manos la copa que tenía sujeta, manchándose enterita de sangre y cortándose la palma de la mano – y si eso sucediese no quiero ni imaginarme de lo que Natassja podría hacerlas

(Mínimo las torturarían…) Chris dejo la bolsa con los cristales dentro a un lado suyo y agacho el rostro mirando sería el reluciente suelo – con los vampiros… - soltó el trapo - ¿Tendrías la victoria asegurada? – pregunto Chris en un tono de voz bajo.

- Lo más importante de una guerra son los soldados, sin ellos el rey esta desprotegido y a merced del enemigo

Chris alzo su mirada y la fijo en Ryoko – no contesta a mi pregunta, tendrías la victoria sí o no

- Si, la única ventaja de la traición de los vampiros es que ahora conocen el método de desplazarse entre la tierra y el infierno, contigo como líder podríamos usar a los vampiros y hacerla creer que seguís de su parte, de este modo los vampiros más fuertes podrían hacer un camino rápido y seguro en el infierno que nos lleve hasta Natassja, con este plan no tendría que levantar el sello para matarla, solo tendría que bajar y enfrentarla

- Pero la enfrentarías en su territorio, podrías incluso morir por la desventaja del infierno, a vosotros os debilita ese ambiente

- … - Ryoko miro su mano ensangrentada – será un riesgo necesario – murmuro Ryoko mientras recordaba el rostro de sus tres niñas.

(Amor de madre, hace años que no lo veía, eso es lo único que la honra) suspiro apenada y se levantó del suelo mientras cogía la bolsa de cristales – si hago lo que me pides – se acercó a Ryoko y dejo la bolsa encima de la encimera – será solo por ellas, pero que te quede claro algo – cogió un trapo y se lo tiro a la prepotente arcángel - no pienso alimentarme de sangre humana

- No te lo iba a pedir, aunque no podrás hacer frente a Millaarc si no te alimentas debidamente – cogió el trapo que le tiro Chris y se limpió las manos con el – eres más fuerte que ella, pero tus poderes necesitan sangre humana para sacar todo su potencial y mientras que te sigas alimentando de sangre animal, Millaarc seguirá teniendo ventaja sobre ti

- Podre apañármelas bien, aunque… - recordó su último encuentro con Cagliostro – no creo que pueda enfrentarme ahora mismo con Millaarc, tengo a un par de demonios poderosos buscando mi cabeza – dijo Chris en un tono serio pero algo sonrojada al recordar su beso con la diabla, a pesar de que no era el momento adecuado…

- La capsula que te he dado te teletransporta desde cualquier parte de la tierra a esta casa y si la usas aquí te teletransporta solo a la casa de mis hijas, si estas en peligro o a punto de perder la vida, úsalo y aparecerás aquí, yo te curare y enviare a Saint-Germain a cazar a ese demonio que te de problemas – tiro el trapo lleno de sangre al fregadero sin moverse ni un centímetro de su sitio – quiero que te centres solo en Millaarc, pero no te lances de cabeza, es astuta y poderosa, pudo acabar con la bruja más temida del planeta tierra y con el líder más sanguinario de los vampiros en una sola noche, si te descuidas un poco con ella estas muerta

Chris se puso a un lado de Ryoko y se apoyó de la misma forma en la encimera, mirando las dos hacia la mesa donde hace casi una hora habían comido, o al menos intentado comer - se perfectamente como es Millaarc, llevo sufriéndola toda mi vida

- Entonces con más razones – la miro de nuevo de reojo – ve con cuidado, no me importa si mueres o si te pasa algo, pero por desgracia ahora mismo te necesito más que a nadie – admitió Ryoko entre dientes, no la gustaba depender de un ser que no fuera un ángel.

- Que gracioso – soltó una pequeña carcajada cargada de ironía – hace una hora me podrías haber matado con la mirada e incluso haber intoxicado con esos mejunjes de sangre y ahora me dices esto – volvió a reírse la vampira, estaba vengándose de la jugarreta del arcángel y de paso aprovechando su ahora inmunidad con los ángeles.

- Soy una madre protectora, tenía que hacerlo – se justificó Ryoko ante su mal comportamiento al principio de la cena.

Chris se rio sinceramente ante ese comentario que tanta gracia la hizo, no fue solo el comentario lo que la dio gracia, sino el tono y la cara que puso la todopoderosa y temida arcángel, por un momento vio a una persona normal y corriente y no a una leyenda temida por todo ser viviente.

5 minutos antes en la habitación de Saint-Germain.

Tanto Saint-Germain como Kanade estaban vistiéndose en silencio y sin mirarse ninguna de las dos, después de haber tenido un romántico encuentro y de haber pasado unos minutos soñando despiertas en los brazos de la otra la realidad les golpeo de frente a las dos, a Saint-Germain la golpeo en forma de la lógica y del deber, mientras que ha Kanade fue el propio silencio de la peliverde al levantarse fríamente de sus brazos y empezar a vestirse sin siquiera mirarla, ahí se dio cuenta de que fuera de esas cuatro paredes todo volvería a lo mismo de siempre…

Kanade termino de arreglarse la última prenda que le quedaba mientras no apartaba sus rojos orbes de la espalda ya tapada de Saint-Germain – deberíamos de hab…

Saint-Germain se acercó a la puerta y la abrió un poco mientras asomaba la cabeza – madre ha bajado la barrera, lo que significa que podemos volver al salón – se arregló el cuello de la camisa y abrió de par en par la puerta del dormitorio – por cierto Kanade… - se giró y miro fríamente a la pelirroja – eres libre, puedes hacer tu vida con… la humana que elijas – desvío su rostro – como ha de ser, olvídate de mí porque esto no va a volver a suceder – dejo la puerta abierta y se dirigió hacia el salón donde las esperaban Ryoko y Chris.

Kanade se quedó de piedra y destrozada en el sitio ante las repentinas y crueles palabras de Saint-Germain, pero no podía caer, no podía venirse abajo porque Ryoko lo notaria y sería un problema para las dos, aunque si fuera por ella, arrancaría el corazón de su pecho y lo destruiría con su propia lanza con tal de que dejase de dolerle…

Tokio, 4 de enero del 2440, gimnasio abandonado, 1:30 de la madrugada del domingo.

- Has encontrado un buen sitio para entrenar Maria, incluso está al lado de casa – hablo Kirika aburrida mientras subía las espalderas que estaban situadas justo debajo de una rejilla de ventilación.

- … - Maria escuchaba a su revoltosa hermana en silencio mientras miraba pacientemente por la ventana esperando a que cierta peliazul hiciera su aparición montada en su moto y con ese traje que la estaba volviendo loca.

- Neee Maria – se colgó como un mono del ultimo escalón de la espaldera - ¿Qué hacemos aquí a estas horas? Nunca hemos entrenado tan tarde – (aunque al menos no hemos ido a por Shirabe, menos mal que se le ha olvidado) sonrió pícaramente mientras miraba la espalda de su hermana, Kirika estuvo nerviosa durante toda la tarde hasta que Maria entro en su habitación pidiéndola que la acompañase, al principio creía que irían a buscar a Shirabe junto a ese misterioso informante que estaba deseando encontrar y cortarle en mil pedacitos con la hoja de su guadaña, sin embargo su hermana la teletransporto a un gimnasio abandonado donde estaba más que segura que Shirabe no aparecería por ahí, algo que dejo bastante tranquila a la demonia, la cual creyó que Maria prefirió entrenar antes que ir a por una información que según Kirika no paraba de repetirla era falsa…

El rostro de Maria cambio a uno más risueño al ver aparecer a cierta peliazul montada en su moto junto a una pequeña chica que iba montada con ella y sujetándola por la cintura para evitar caerse de la moto, una imagen que al principio su subconsciente la traiciono y se imaginó a ella conduciendo y a Tsubasa sujeta y pegadita a su cuerpo, Maria negó levemente con la cabeza mientras seguía sonriendo y le dio la espalda al ventanal para encarar ahora a la rubia que estaba colgada como un mono en las espalderas – ahora sabrás que hacemos aquí – la dijo en un tono misterioso.

Kirika frunció recelosa el ceño, ese tono no auguraba nada bueno…

Maria volvió a dar la espalda a Kirika y miro de nuevo por la ventana viendo la moto recién aparcada de Tsubasa, la pelirrosa cerro sus ojos y con discreción y sin que lo notase Kirika encendió sus poderes (Esos latidos, sin duda son de ella) abrió sus ojos con una enorme sonrisa dibujada en su rostro (no eres tú la que debería de estar nerviosa, Tsubasa) – es tan adorable – murmuro bien bajito.

Segundos antes…

Tsubasa y Shirabe estaban paradas en el primer piso del gimnasio y justo enfrente de una enorme puerta donde ponía sala principal de entrenamiento, durante todo el camino Tsubasa no le dijo absolutamente nada a Shirabe, a donde iban, que harían y ni siquiera que iban a hacer esta noche, la mayor mantuvo todo en secreto, a Tsubasa no le gustaba mantener ningún secreto con su hermana pequeña, pero sabía que si le decía que iban a juntarse con su amada diabla, esta huiría sin que se diera ni cuenta, algo que no tenía pensado permitir la peliazul, por otra parte a Shirabe le pareció extraño tanto silencio de su hermana mediana, si bien era cierto que Tsubasa no era el alama de la fiesta y tampoco alguien con la que podías mantener una conversación de 2 horas, pero si era una hermana cariñosa, protectora y sobre todo atenta, siempre la comentaba todo lo que iban a hacer por sí acaso no le gustaba a Shirabe y prefería la pequeña cambiar de planes, pero esta vez era distinto, Tsubasa toco a su habitación para cederla el casco de copiloto y advertirla de que en 5 minutos saldrían de casa, pero no dijo nada más por mucho que pregunto Shirabe, la cual llego a pensar que su hermana estaba enojada por el asunto de Kirika…

- Este lugar es impresionante, es una pena que mama no lo haya hechiz…

Tsubasa rápidamente tapo la boca de Shirabe, sabía que la diabla de pelo rosa que esperaba dentro podía escucharla a kilómetros – no la pronuncies fuera de casa – susurro bastante bajito.

Shirabe frunció el ceño confundida - ¿Por qué? Estamos solas

- En realidad no, tengo una persona esperando dentro y que quiero presentarte – se alejó de su hermana y agarro el pomo de la puerta – bueno, en realidad son dos personas – dijo abriendo la puerta de par en par y entrando al interior por delante de Shirabe.

Shirabe siguió los pasos de su hermana y entro al interior de la enorme sala mientras sonreía - por fin una nov… - Shirabe se quedó congelada en el sitio al ver a Kirika colgada en las espalderas y a una chica pelirrosa apoyada en un saco de boxeo y con la mirada fija sobre ella - ¡¿Kiri-chan?!

Kirika al ver como se abría las puertas miro atentamente a quienes entraban, al principio vio a una peliazul que parecía más mayor que ella pero algo más joven que su hermana y la cual la daba algo de escalofríos el cómo la miraba, pero a los pocos segundos escucho otros pasos detrás de esa imponente chica y no era otra que la morena que la hacía suspirar y quien precisamente no quería encontrarse hoy con ella - ¡Deeeees! – dijo mientras se caía de cabeza al suelo al perder por completo el equilibrio por culpa del shock - ¡¿Shirabe?!

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Pues al final han sido las dos mayores las que han estrenado la lujuria xD, seamos sinceros, ¿A que no os esperabais a estas dos? Yo tampoco xD, pero me salió del alma según escribía el capítulo, iba a escribir el de las dos pequeñas pero dije, mmmm, espera, Kanade está ahora mismo pilladísima por Saint-Germain y tiene todavía que darse el ostión para empezar en serio con la historia de Tsubasa, así que dije, ¡Pues que mejor golpe que este! Y Voila, así salió xD, bueno ya me voy despidiendo que tengo que escribir en un bloc de notas las ideas del siguiente capítulo antes de irme a trabajar, soy dependienta del Mercadona así que por desgracia tengo que salir a la calle, pero vosotros no salgáis si no es de vital importancia, Saludos y nos vemos la semana que viene ^.^.