Vale, soy consciente de que me he demorado bastante esta vez y me disculpo con vosotros, no he podido actualizar debido al cumulo de cansancio y estrés que se me acumulo en el cuerpo por culpa de mi trabajo y de mis jefes, he tenido que echar muchas más horas de las que hago habitualmente y la verdad es que acababa tan cansada que no tenía ganas de hacer nada, ahora ya se están calmando las cosas en mi trabajo y al fin puedo descansar como es debido así que por fin puedo retomar la historia y seguir con mis habituales actualizaciones semanales, aun así os debo una disculpa, ahora sin más distracciones os dejo con el capítulo.

Muchas gracias Dax, Uzuki, AngelAkai, Karnash, Randompasserby y Ayrton Scar (creo que en esta historia te voy a sorprender mucho con las parejas, veras cuando aparezca Carol y el resto de personajes xD) por vuestros reviews y siento mucho haberme demorado, no volverá a ocurrir ^_^.

Senki Zessho Symphogear no me pertenece, ojalá me perteneciese, la de ideas que tengo para este anime es infinita xD.

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- Yo… - el suelo del gimnasio empezó a temblar mientras que a su vez Maria cambiaba por completo su aspecto humano por uno más demoniaco, sus manos pasaron a ser como las zarpas de un oso, sus ojos plateados rozando incluso el blanco y sus colmillos más largos y relucientes cambiando también a su vez la punta de los colmillos por un color plateado – entrenare con esto – la hablo con una maliciosa sonrisa pero en un tono bastante oscuro mientras que de su cuerpo salía un aurea plateado, lo que vendría a ser el D.N.I de los demonios.

- ¿N-No crees que esto es demasiado? – pregunto Tsubasa algo aterrada, no tenía miedo de la demonia, si no de esa maliciosa sonrisa que la decía que estaba preparando algo…

- Tienes que aprender a defenderte como una humana - desapareció y apareció a los pocos segundos enfrente de Tsubasa y a pocos centímetros del cuerpo de esta, la cual tuvo que alzar la espada para parar las garras de Maria – y no como un ángel – la dijo en un tono de voz bajo y bastante oscuro, no quería admitirlo, pero desde la primera vez que lucharon pudo darse cuenta de que Tsubasa tenía el entrenamiento básico de los ángeles, algo que la hacía sospechar, aunque en ningún momento se sentía intranquila con la humana que tenía delante.

- ¡¿Estas de broma?! ¡No puedo hacerte frente con esta simple espada! – dijo Tsubasa parando como podia los fuertes golpes de Maria, hasta que al final salió volando la espada de sus manos y una garra de Maria se quedó parada en su cuello.

- Deja de pensar en la utilidad del arma y céntrate en el combate, porque si fuera el enemigo ya estarías muerta – aparto su garra del cuello de Tsubasa y se fue a por la espada que ella misma había tirado – cuando nos enfrentamos la primera vez me di cuenta de que tenías un entrenamiento más que suficiente como para defenderte de quien quieras sin necesidad de usar un arma mágica, sin embargo – la devolvió la espada – dejas que ese arma mágica te domine en vez de dominarla tú, no es el arma quien pelea Tsubasa, si no tú y te aseguro que eso sabes hacerlo muy bien – la dijo Maria en un tono claro.

- Llevo muchos años peleando con esta magia – cogió la espada de nuevo y se colocó en pose de pelea – no esperes que cambie eso de la noche a la mañana – dijo lanzándose hacia Maria con la espada alzada, pero la demonia de un solo manotazo la tiro de nuevo la espada al suelo y la agarró del cuello con una sola mano.

- Solo llevamos 5 minutos y ya habrías muerto dos veces – soltó el cuello de la peliazul – no tienes que cambiar nada Tsubasa, el arma sigue siendo la misma con la única diferencia de que… - señalo el arma que estaba en el suelo – esta no se puede imbuir en fuego, ni lanzar espadas gigantes o ráfagas de fuego fatuo – volvió a su forma humana y cerro los puños – solo tienes que abrir la mente y mirar más allá de la magia – dijo lanzando una ráfaga de puñetazos a la peliazul que se defendía poniendo sus brazos en forma de cruz, hasta que la demonia sin avisar a Tsubasa desapareció de golpe.

- ¿Maria? – miro Tsubasa confundida hacia todos los lados y bajando su defensa - ¿Dond…

Maria apareció de golpe por la espalda de Tsubasa, metió una mano debajo de la axila derecha de la peliazul y la lanzo al suelo haciéndola una llave – nunca bajes la guardia - se sentó encima del vientre de Tsubasa y puso su mano derecha sobre el cuello de esta sin ejercer mucha presión – ni siquiera contra mi… – la dijo en un hilillo de voz al ver a la chica tendida en el suelo y completamente indefensa bajo su cuerpo.

(Está empezando a ser una costumbre acabar debajo de Maria…) suspiro internamente (si me sigue mirando con esos ojos, al final acabare aceptando lo que no quiero aceptar… necesito que no me mire más…) rogaba para sus adentros mientras miraba en silencio los profundos y brillantes ojos turquesas de la pelirrosa que estaba encima de ella - … - se sonrojo ante la intensa miraba de Maria y silenciosamente desvío su rostro hacia otro lado.

Para sorpresa de Tsubasa, Maria se quitó de encima suya y cogió la espada de madera mientras se dirigía al armario de donde hace unos minutos la saco, Tsubasa no quería admitirlo, pero no la hubiera importado que Maria se mantuviese un ratito más en esa posición – a partir de ahora, quiero que entrenes en serio y vayas con todo Tsubasa – dejo la espada de madera dentro de un cajón y saco una espada de verdad – no puedo morir a no ser que me arranques la cabeza – se acercó a la peliazul que seguía tendida en el suelo - así que no te contengas – la tendió una mano para ayudarla a levantarse del suelo.

(Así es…) miro la mano de Maria (imposible para mi negarme a ella…) y la acepto cogiendo con su mano derecha la mano de la diabla – está bien, pero luego no te quejes si te hago daño

(Descarada) Maria dibujo una enorme sonrisa en su rostro ante aquel descarado comentario de Tsubasa – no iba a hacerlo – tiro fuertemente de la mano de Tsubasa levantando a esta de un solo tirón, aunque ejerció tanta fuerza que acabo atrayendo a la peliazul a su cuerpo, la cual por inercia llevo su única mano que estaba libre a la clavícula de Maria - … - la pelirrosa tenía intención de decirla algo, pero al notar el rostro de Tsubasa tan cerquita del suyo hizo que sus palabras murieran en su mente para dar paso a un solo pensamiento que ya la había rondado en la cabeza el día anterior, besarla.

Tsubasa sintió como todo su interior temblaba ante el contacto con el cuerpo de Maria y en especial esa cercanía a la que estaba de su rostro (cálmate Tsubasa, no va a suceder por mucho que me insistas…) le hablo a su corazón mientras quitaba la mano de la clavícula de Maria y la dirigía hacia la mano que sostenía el arma de acero - …ahora… - susurro soltándose de la mano de Maria y cogiendo la espada que estaba más que segura que iba para ella - ¿Quién es la que ha bajado la guarida? – dijo Tsubasa en un tono provocativo y apuntando al cuello de Maria con la espada.

- A sido un pequeño descuido – sonrió maliciosamente – aunque tomo eso como una pregunta, así que ahora me toca a mí – saco rápidamente y sin que lo viera venir Tsubasa su espada plateada y la puso en la misma zona donde Tsubasa la había puesto la hoja.

(No puedo con ella…) suspiro con resignación – eso no contaba como pregunta, era vacile… - respondió con un puchero invisible, aunque manteniendo su rostro serio ante Maria, había dado con la orna de su zapato…

- Aun así, empiezo yo – dijo desapareciendo de nuevo.

(No me vas a hacer la misma jugada dos veces) sonrió Tsubasa en pose de defensa y esperando a que la pelirrosa apareciera de nuevo.

Maria apareció de golpe en el aire encima de la cabeza de Tsubasa, la cual para sorpresa de Maria, esta vez no la pillo de improviso, Tsubasa se apartó rápidamente dejando que Maria cayera al suelo y lo golpeara con su espada, haciendo retumbar todo el suelo de la sala.

- ¡Ese golpe me habría matado Maria! – recrimino Tsubasa la acción de la pelirrosa.

- Este golpe lo habría parado si no te hubieses apartado – saco del suelo su espada y se reincorporo – la próxima vez, no te apartes, parame – la aviso mientras alzaba su espada apuntando a la peliazul.

- … - Tsubasa gruño notoriamente y espero a que Maria hiciera su próximo ataque, un ataque que la sorprendió bastante al ver como esa espada se transformaba en látigo y rodeaba su cintura.

- Dime Tsubasa… - murmuro la pelirrosa.

- ¡¿Eh?! – fue lo único que le dio tiempo a decir a Tsubasa cuando noto como Maria tiraba del látigo y la volvía a acercar a su cuerpo.

- ¿Qué hace unas humanas con la vampira más perseguida del planeta tierra? – pregunto Maria en un tono algo molesto.

- ¿Cómo…

- ¿Lo sé? La chica que acompañaba a Kirika, Cagliostro, me conto todo lo que paso cuando Kirika y Shirabe se conocieron, incluyendo que tu hermana iba acompañada de esa vampira y de una tal… Kanade – pronuncio el nombre de esta en un eje receloso – aunque creo recordar que tú me dijiste otra cosa, me dijiste que eran dos humanas

- Te acababa de conocer, no iba a contarte mi vida y mucho menos que esa vampira es parte de mi familia – respondió Tsubasa igual de molesta, no sabía si le molestaba el tono de Maria hacia Chris y Kanade o lo que en verdad la molestaba era en que en la única parte donde no añadió ningún tono fue cuando menciono a esa Cagliostro…

- ¿Qué me dices de ahora? Nos conocemos algo mejor e incluso tenemos una conexión con nuestras hermanas – hizo un leve movimiento de muñeca con el cual sirvió para que su látigo se recogiera de nuevo en una espada, dejando completamente libre la cintura de la peliazul - ¿Me lo dirás ahora? – la pregunto en un tono cálido.

``Su aroma… su cuerpo… ella entera me va atrapando cada vez más… esto empieza a ser peligroso…´´ - hay cosas que no puedo contarte - Tsubasa se alejó unos pasos del tentador cuerpo de Maria – aunque parezca extraño, confió en ti Maria, pero no puedo contarte algunas cosas importantes cuando lo único que hacemos es vernos para entrenar un poco y después no nos vemos hasta el día siguiente – hinco la espada en el suelo y se dirigió al banco donde tenía sus cosas, de repente se le fue las ganas de seguir con el entrenamiento.

(Tiene razón, lo único que hacemos es esto, es imposible confiar ciegamente en alguien si no conoces a esa persona…) miro en silencio como Tsubasa hacia hueco en el banco y se sentaba en él (quizás la pregunta que debería de haberla hecho era… ¿Quieres conocerme? Aunque…) guardo su arma (¿Qué hay de mí?) se acercó lentamente al banco donde estaba Tsubasa (¿Quiero conocerla? ¿Debería cruzar por ella esa línea?) echo hacia un lado las pertenencias de Tsubasa y se sentó a la izquierda de esta - ¿Quieres conocerme? – le salió la pregunta sola, sus sentimientos volvieron a apoderarse de sus palabras, algo que maldijo al segundo de pronunciarlas.

Tsubasa se sonrojo levemente y evito la fija mirada de Maria - ¡¿Q-Que te hace pensar qu…

- Yo si quiero conocerte y sab… - (¡Un momento Maria! ¡¿Qué estoy diciendo?!) se sonrojo y desvió su rostro hacia el lado contrario donde estaba Tsubasa – a ti y a Shirabe claro, quiero conocer mejor a la única chica que ha conseguido conquistar el corazón de mi pequeña y descerebrada hermana – rectifico rápidamente al ser consciente de sus palabras, estuvo a punto de decirle que quería saber todo de ella al igual que también quería que Tsubasa supiera todo de si misma, a excepción claramente de quien era su madre.

(A este paso, el corazón va a salir disparo de mi pecho…) el sonrojo en el rostro de Tsubasa se hizo más notorio – … - se quedó en blanco, su mente se había quedado solo con la primera frase de Maria, ''Yo si quiero conocerte''

(Tampoco es como si me arrepintiera de mis palabras, pero… esta línea no debería cruzarla…) miro el abrigo de Tsubasa que estaba pegado a su pierna derecha y puso una mano sobre el – creo… - se aclaró la garganta al notar que sus palabras se quedaban atascadas a mitad del camino – creo que vamos a tener que aguantarnos durante mucho tiempo debido a la relación de nuestras hermanas – acaricio el abrigo de la peliazul – lo mínimo que deberíamos de hacer es al menos conocernos y dejar de lado durante un tiempo las preguntas que tengamos – (por lo visto… mi deseo puede más a mi sentido común, de verdad quiero conocerla…)

(Se que no debo cruzar esta línea, pero siento que quiero conocerla más allá de estos entrenamientos, al menos así podría juzgarla mejor y tomar una decisión sobre ella) Tsubasa apoyo una mano en el banco y se puso con sus dedos a hacer circulitos sobre la madera – me parece buena idea, si vamos a estar juntas en el campo de batalla debemos darnos la espalda y esperar la protección mutua, sin embargo… - se quedó pensativa mientras acariciaba el banco – no sé cómo tratar a un demonio o qué hacer con vosotros, lo único que me viene a la mente cuando pienso en un demonio es mataros – fue bastante franca la peliazul.

(No puedo negar que admito su sinceridad) Mariase rio internamente ante el comentario de Tsubasa – no somos tan distintos Tsubasa, también nos gusta el deporte, las películas, salir a tomar algo – sonrió – hacemos las mismas cosas que los humanos, la única diferencia es que nosotros no usamos vehículos para desplazarnos, directamente nos teletransportamos a donde nos apetece

- No me imagino jugando a rugby con un demonio… - murmuro Tsubasa a lo bajini, se imaginaba practicando algún deporte contra Maria y Kirika y en todos acababan las dos demonias teniendo que curarla a ella y a Shirabe.

(Yo si me imagino jugando a rugby contigo) le falto ronronear a una pelirrosa que no paraba de toquetear el abrigo de Tsubasa – ¿Y si hacemos algo fuera de estas cuatro paredes? – pregunto Maria en un tono misterioso que no pudo descifrar Tsubasa.

La nombrada dejo de acariciar al banco y centro su atención en Maria.

- ¿Qué te parece si vamos mañana a la zona recreativa de Anata No Warehouse? En el infierno esa zona es muy popular, tengo entendido que se puede hacer de todo tipo de actividades e incluso cerca de esa zona hay un polideportivo donde podríamos jugar a rugby o si quieres podríamos intentar pasarnos a la UFC – dijo Maria añadiendo un tono burlón a esa última frase.

(¿Me está vacilando?) pensó Tsubasa algo molesta, pero cuando escucho una dulce risilla de la diabla esa molestia se disipo por completo dejando paso a una sonrisa en su rostro (claramente me está vacilando, veamos quien puede más) amplio un poco más su sonrisa – prefiero el hockey o el tenis, me siento más segura con un palo en la mano – respondió Tsubasa con el mismo tono burlón que uso Maria hace unos segundos, aunque este tono llevaba enmascarado un eje de amenaza.

(Nota mental, no vacilarla) – entonces… - dejo de acariciar el abrigo de Tsubasa y giro su rostro para poder mirar al fin a la peliazul – mañana… - puso sus manos sobre el banco y se acercó unos pocos centímetros al rostro de Tsubasa.

- Mañana podemos salir junto a Shirabe y Kirika, me parece bien – respondió Tsubasa bastante animada mientras se levantaba del banco y dejaba a Maria congelada en el sitio y con cara de sorpresa.

- …

Tsubasa cogió sus cosas – nos vemos mañana en la entrada principal de Anata No Warehouse a las 19:00 de la tarde – se puso su abrigo y la dio la espalda con intención de salir de la sala, pero un impulso que le salía desde dentro cambio esa acción por otra – Maria…

- … - Maria la miro de reojo sin moverse del sitio, seguía paralizada después del tremendo frenazo que sin querer la dio Tsubasa hace unos segundos, de nuevo tuvo el impulso de besarla, pero inconscientemente Tsubasa la dejó de nuevo con las ganas.

Se acerco a la pelirrosa y depósito sonrojada un beso en su mejilla izquierda – gracias por hacer un esfuerzo por Shirabe – la hablo en un bajo y cálido tono de voz.

- … - Maria se quedó aún más congelada de lo que ya estaba, esa acción sí que no se la esperaba ni aunque estuviera alucinando en su lecho de muerte.

- Nos vemos mañana – la susurro cálidamente mientras abría la puerta y salía del campo de visión de la pelirrosa.

Maria se llevó una mano a su mejilla izquierda (sería un esfuerzo si no quisiera hacerlo…) acaricio su mejilla y suspiro profundamente (y aunque así fuese, no lo hago por Shirabe…) cerró los ojos y se envolvió en su aurea demoniaca para poder sentir los lejanos latidos de una peliazul que estaba montándose en su moto – lo hago por ti – susurro en un hilillo de voz al sentir todavía los labios de Tsubasa sobre su mejilla mientras escuchaba al unísono tanto su corazón como el de la chica de pelo azul.

Tsubasa llego rápidamente a su moto y se montó en ella mientras apoyaba el casco sobre el manillar - ¡¿Por qué he hecho eso?! – se maldijo Tsubasa más sonrojada que un tomate mientras acariciaba sus labios – si no aprendo a manjar mis emociones y sobre todo a sellar estos sentimientos… - se puso el casco y miro hacia la ventana donde dentro todavía estaba Maria – en cualquier momento acabaría traspasando la línea… - murmuro con una voz ronca y arrancando la moto, tenía que salir rápido de ahí si de verdad no quería cruzar esa línea que tanto Maria como Tsubasa estaban emperradas en no cruzar a pesar de que sus sentimientos estaban ya empezando a desbordarse y a hacerse de notar…

4 de enero del 2440, hogar de Natassja en el inframundo, 16:30 de la tarde del domingo.

Natassja estaba parada en la entrada de la puerta de su casa y mirando fija y fríamente a las 3 demonias que habían interrumpido su siesta de la tarde.

- A qué viene tal interrupción en un horario que sabéis que no me gusta – no estaba preguntando la fría mujer.

- Discúlpenos mi señora – una diabla con un largo vestido y con un pelo castaño con reflejos verdes hizo una pequeña y elegante reverencia - pero traemos una información importante que deberías de saber

- Tan importante como para no dejarme descansar – seguía sin preguntar Natassja, su tono de voz estaba dejando claro a las tres demonias de que estaba a puntito de matarlas.

- Mucho más – hablo la demonia más pequeña de las tres.

- … - las miro a las tres durante varios segundos esperando intimidarlas, pero al ver que estas no retrocedían decidió darlas una oportunidad – está bien, pasad – se hizo a un lado para que pasasen las 3 diablas – más os vale que sea importante de verdad – amenazo Natassja mientras cerraba de un portazo la puerta de entrada.

Las 3 diablas se sentaron juntas en uno de los sillones del salón y esperaron a que Natassja se sentase enfrente de ellas.

- Cuéntame Phara, a que se debe tanta urgencia

Phara cruzo elegantemente sus piernas y apoyo sus manos sobre sus rodillas – ayer vimos a dos ángeles entrar en el infierno – fue directa y sin rodeos.

(¿Dos ángeles? Hace años que no se nada de Ryoko, parece que al fin mi querida arcángel da señales de vida) - ¿Ayer? ¡¿Por qué habéis esperado hasta hoy para informarme de esto?! – hablo Natassja transformando sus ojos en un dorado bastante oscuro.

La más pequeña hizo una pequeña y respetuosa reverencia desde su asiento – queríamos asegurarnos de que en verdad eran ángeles y que era lo que estaban buscando, no queríamos molestarte si eran ángeles caídos – hablo la pequeña en un tono muy respetuoso.

- ¿Y bien? – pregunto Natassja bastante impaciente.

La única demonia que no hablaba parecía divertirse con la situación, mantenía su boca cerrada por petición de las otras chicas, pero aun así su sonrisa y su loca mirada no paraba quietas.

- Prelati – la llamo Phara para que esta hiciera los honores de contarle a su señora todo lo que sabían.

- Esos ángeles no eran ángeles cualquieras mi señora, una era Vanessa, ángel caído y lugarteniente de Ryoko-sama y la otra… - se pensó dos veces antes de pronunciar a la que venía – era su hija, Saint-Germain

- Me estais diciendo… - los ojos de Natassja se pusieron completamente negros y alzo una mano señalando a la pequeña, la cual se elevó en el aire y con su cuello poniéndose rojo debido a la mágica mano de fuego que tenía sobre su piel – ¿Que aparece mi hija en el infierno y la dejáis escapar? – lanzo a Prelati contra la pared - ¡Qué clase de lugartenientes tengo si no me podéis traer a lo que más deseo!

- Perdona mi intromisión mi señora – hablo Phara con bastante tranquilidad – pero Saint-Germain es hija de dos arcángeles, lo que la hace ser un arcángel y eso está por encima de nuestros poderes, aunque seamos tres no podemos contra ella, además iba acompañada de la lugarteniente más fuerte del cielo

Miro de reojo y envuelta en furia a Phara – aun así, tendríais que haberme avisado

- No hubiese dado tiempo – hablo al fin la otra demonia – desaparecieron después de divertirse con 5 simples demonios

- Explícate Micha – amenazo Natassja.

- Venían… - tosió Prelati bastantes veces hasta que al fin recupero el aliento y se curaba a sí misma de sus heridas – a por una información, precisamente – se levantó del suelo y se acercó de nuevo al sillón donde estaban Phara y Micha - esa información es la que nos ha retrasado para informarte de esto

- Ha Micha le aburre hablar – murmuro la pelirroja aburrida y buscando algo con la mirada que pudiera entretenerla.

- Por lo visto esa Vanessa, consiguió hacer un pacto con 5 demonios de rango bajo, Saint-Germain a cambio de la información de Maria y Kirika, aunque también añadió a Cagliostro en el paquete – hablo una tranquila Phara, no era alguien que perdía fácilmente los papeles como era el caso de la pelirroja que estaba sentada entre medias de ella y Prelati.

- Por desgracia – hablo de nuevo Prelati – consiguieron esa información

(¿Cómo sabia Ryoko que tenía hijas? ¿Quizás intuición?) Natassja se quedó pensativa - …

- Sentimos no haber podido hacer nada mi señora – se disculpó la pequeña con otra reverencia.

- Esta bien, no hubierais podido con mi hija – suspiro bastante fuerte – aun así, hay que hacer algo, ahora mismo Ryoko me está llevando delantera y ni siquiera se como sabe de mis hijas

- Disculpe mi atrevimiento mi señora – hablo una tranquila y educada Phara – pero creo que tarde o temprano habría descubierto Ryoko que tenías dos hijas, ellas son demonios y era fácil descubrirlo con solo meterte una vez en el infierno

(Ha sido bajar una vez aquí y descubrirlo todo…) volvió a quedarse pensativa durante varios segundos hasta que una malévola sonrisa se dibujó en su rostro – Ryoko ha sido lista y ha enviado a un ángel caído junto a lo que más deseo al infierno – se levantó de la butaca y se puso a caminar lentamente por todo el salón – solo han tenido que seguir un guion hasta que han conseguido lo que querían sin levantar ninguna sospecha… – (¡Eso es! ¿Cómo no he caído antes?) se paró y miro perversamente a las tres demonias – tengo un trabajito para vosotras tres

Las 3 demonias miraron expectantes a su señora.

- Traedme a Carol y manteneos preparadas para cuando os envíe a la tierra a por las humanas.

- ¿Pero no están Maria y Shirabe allí por esa misma razón? – pregunto Prelati confundida.

- La misión de ellas no cambia, ellas seguirán buscando información en la tierra mientras que a la vez Carol buscara información en otra parte – dijo Natassja con una voz bastante pausada y mirando fijamente hacia el cielo rojo del infierno.

- ¿Y nuestro trabajo? Micha se aburre en este agujero – hablo una pelirroja en un tono perdido y juguetón.

- Vosotras bajareis a los suburbios y matareis a todos los demonios de rango bajo, esos inútiles no hacen más que causarme problemas – miro de reojo a las tres chicas – cuando acabéis con ellos, id a la tierra y haced compañía a mis hijas y a Cagliostro y esperad a mis ordenes, una vez que tengamos la información, acabad con todos los humanos que haya en el planeta tierra

- Esto va a ser divertido – dijo una burlesca pelirroja desapareciendo sin permiso de la casa de Ryoko.

- Sus órdenes son música para mis oídos mi señora - Phara se levantó del sillón – esta misma noche tendrás a Carol aquí – hizo una elegante reverencia y salió educadamente por donde entro, por la puerta de entrada.

- Se que no es mi problema, pero si matamos a todos los humanos, ¿Qué pasa con los vampiros y los ángeles? – pregunto una Prelati que todavía no se había recuperado del todo de la marca de su cuello.

- Los ángeles no son como los demonios y como los ángeles caídos, sin sangre humana, se mueren y respecto a los vampiros, sin sangre humana se vuelven más débiles, mi intención es cambiar la sangre humana por la de vampiro después de haber exterminado a los ángeles y toda la raza humana

- Si eso sucede, ¿Podremos dejar el infierno y vivir allí? – pregunto Prelati con algo de ansia en su tono de voz.

- Podréis hacer lo que queráis – (si todo va según lo planeado, yo estaré de vuelta en mi hogar y con quien de verdad tengo que estar, con mi hija Saint-Germain, aunque para que eso pase Saint-Germain debería ser un ángel caído… algo que será fácil de conseguir cuando mate a sus hermanas adoptivas) sonrió perversamente.

- Siendo eso así… - Prelati se levantó con calma del sillón – le prometo que haré todo lo posible para que salga todo bien – hablo con firmeza en su voz, llevaba toda una vida soñando con dejar aquel infierno para vivir en un sitio más tranquilo donde no tuviera siempre que pelear por vivir un día más, la tierra era su principal objetivo, pero no podia subir y mucho menos vivir ahí sin el permiso de su señora, sin embargo de esta manera, podia hacer lo que quisiese.

- Procurad no fallar esta vez – aviso Natassja en un tono oscuro.

- No pasara de nuevo – volvió a hacer otra reverencia, Prelati había perdido ya la cuenta de todas las reverencias hechas en menos de 10 minutos – si me disculpas – se acercó a la puerta pero una mano la paro.

Natassja sujeto del brazo derecho a la pequeña – espera Prelati, tengo un encargo especial que pedirte a ti

Prelati la miro expectante.

- Últimamente Kirika ando algo desanimada y soy consciente de lo que sientes por mi hija, ha perdido el interés en las chicas de su especie así que haz que la recupere fijándose en ti – de nuevo sus ojos cogieron un tono oscuro - me da igual de qué manera lo consigas, si tienes que emborracharla, drogarla o incluso obligarla, adelante, pero haz que desaparezca las malas ideas de su loca cabeza – hablo Natassja con molestia en su voz al recordar como su hija pequeña le rondaba por la cabeza fijarse en humanos, Natassja no dejaba nada en el tintero…

- Con mucho gusto lo hare mi señora – y respondió está demasiado animada, había empezado mal su día, pero sin darse ni cuenta mejoro en menos de 1 minuto con las dos cosas que más añoraba, un lugar tranquilo donde vivir y Kirika.

(Parece que mi querida Ryoko se ha cansado de mantenerse aislada, pero yo siempre acabare saliéndome con la mía…) pensó Natassja mientras veía partir a la castaña, estaba convencida de que tenía mejores cartas que Ryoko y una vez que las mostrase, la arcángel ya no tendría nada que hacer, lo que no recordaba Natassja era que el destino era un gran caprichoso…

4 de enero del 2440, gimnasio abandonado, 18:10 de la tarde del domingo.

Cuando Tsubasa llego a la entrada de la casa se encontró con Kanade apoyada en el coche de la propia pelirroja, la cual le dio a entender a Tsubasa de que se moverían con ese vehículo en vez de con la moto, las intenciones de Kanade era llevar a Tsubasa al cine y luego a cenar, pero la peliazul vino con otro plan completamente distinto al de Kanade, Tsubasa la indico un camino corto que las llevaba directas a un gimnasio donde hace poco había estado Tsubasa con cierta pelirrosa…

- ¡Guauh! – soltó un pequeño silbido la pelirroja sin salir todavía del vehículo – este sí que es un buen lugar para entrenar

Tsubasa apoyo el codo en la ventanilla y miro hacia cierta ventana conocida – si… - murmuro Tsubasa metida en sus pensamientos.

- Una pena que no esté hechizado por Ryoko-sama, quizás deberíamos hablar con tu madre y…

- ¡No! – dijo rápidamente Tsubasa saliendo de sus pensamientos e interrumpiendo a Kanade – no hace falta hechizarlo

- Entrenaríamos más cómodas y a la vez más seguras, está en un área que hace como limbo, por una parte, está el barrio donde vivimos que esta hechizado y protegido – señalo hacia una zona – y por otra parte está el otro barrio – señalo la otra zona opuesta - que no está hechizado y… - achico los ojos al ver algo extraño - ¡Anda mira! Y viven también demonios en esta zona, sin dudas este sitio es buenísimo – dijo algo emocionada, ya sabía dónde iba a cazar esta noche…

- Kanade – la llamo Tsubasa bastante seria - ¿Te acuerdas de los dos demonios que os encontrasteis la primera noche?

- Como para olvidarme de ellas – miro fijamente a aquel demonio que parecía estar haciendo footing – recuerda que Shirabe puso sus ojos y lo que no son sus ojos en una de ellas

- ¿Y qué te pareció? Las dos demonias, ¿Qué te parecieron?

- ¿Qué me parecieron? – se quedó pensativa recordando aquella escena, tanto su pequeño enfrentamiento con Cagliostro como lo sucedido con Kirika – si te soy sincera, no sé qué pensar, normalmente los demonios no perdonan y la más mayor tuvo la oportunidad de acabar conmigo y con Yukine y no lo hizo, además de que era muy poderosa y no uso ni la mitad de su poder – miro seria a Tsubasa – y respecto a la otra, esa me desconcierta aún más, parecía el típico demonio que no entra en razones y sin embargo le basto una mirada de Shirabe para… - recordó de nuevo aquella escena – volverse dócil ante tu hermana, sinceramente – apoyo sus manos sobre el volante y su mirada se volvió serena – no vi maldad en esa chica mientras estaba con Shirabe y eso es lo que más me preocupa

- ¿Por qué te preocupa? Yo creo que eso es alg…

- Porque es un demonio Tsubasa, da igual que sea distinta o no, es un demonio – repitió en un tono bajo – y si de verdad Shirabe se ha fijado en ella o incluso peor aún, si de verdad se ha enamorado de ella como dice – apretó el volante con sus dos manos – va a sufrir… - murmuro.

- ¿Y si Akatsuki la corresponde? Tu misma has dicho que no veías maldad en ella y tu criterio nunca ha fallado

- Da igual que sea buena o no – negó con la cabeza y desvió su mirada hacia el retrovisor mirando sus propios ojos – es un demonio y Shirabe es humana, es un amor prohibido que no se va a dar, conociendo a Shirabe seguramente esté dispuesta a todo, pero dudo que esa demonia esté dispuesta a perder todo y a enfrentarse a su señora para vivir con una humana que como mucho podría vivir hasta los 80 o 90 años - hablo con desprecio Kanade recordando su propia experiencia con Saint-Germain.

(Yo pensaba igual que Kanade hasta hace unas horas, sin embargo…) recordó su encuentro con Kirika y como la demonia aguantaba sus golpes y se tragaba su orgullo solo por Shirabe (tanto Akatsuki como Maria son distintas, no merecen ser juzgadas por la misma vara que al resto…) – Kanade, tengo que contarte algo que sé que no te va a gustar – hablo demasiado seria Tsubasa y con su vista puesta en el rostro de Kanade.

- Uy, no me gusta ese tono – se preocupó la pelirroja que la respondió en un tono cariñoso y guasón.

- Veras… - le conto todo lo sucedido con Maria desde el primer día y después lo reciente con Kirika incluyendo también el encuentro de hace unas pocas horas con Maria – sé que son demonios, pero por primera vez, no tengo miedo, ni el deseo de matarlas, son tan distintas… - murmuro la peliazul agachando su mirada hacia la guantera.

(Es raro escuchar hablar a si a Tsubasa, pero es imposible lo que me está contando… ahora mismo… no sé qué pensar…) - … - un repentino silencio se apodero de Kanade, desde que empezó a contar Tsubasa desvió su vista hacia el volante y ya no la aparto de ahí.

- Si te lo he contado es porque confió en ti ciegamente, pero entendería que quisieras denunciarnos a madre y a Saint-Germain – hablo la de ojos zafiros con pena, nunca había visto a Kanade tan silenciosa.

- Nunca… - apretó tan fuerte el volante que llego a crujir – os traicionaría a ti y a Shirabe

Tsubasa sonrió sin mirarla – lo sé – y la hablo con cariño, ya se lo había dicho antes, confiaba en ella ciegamente.

- Sin embargo, son demonios – murmuro con su serio rostro y apretando con todas sus fuerzas el cuero del volante.

- …lo se… - repitió Tsubasa en un tono bajo y apagado.

``Quizás están siendo engañadas, son demonios, siempre actúan con trucos sucios… tengo que protegerlas…´´ - Tsubasa – la llamo en un susurro.

- … - Tsubasa en silencio alzo su rostro y la miro, pero para su sorpresa, Kanade no la estaba mirando, tenía la mirada fija en el volante.

- No puedo permitir que vayáis a más con ellas

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Y ahí se queda, es mas cortito que los anteriores pero a partir de ahora los voy a hacer así para haceros más fácil la lectura, si queréis que sea mas largo o aun mas cortito avisadme y yo encantada os hare caso, ahora me voy a escribir el siguiente capítulo que lo tendréis la semana que viene o si lo acabo antes, pues estará antes claro xD, por cierto, ya han aparecido 3 personajes y Carol esta al caer, pero todavía queda otro personajillo por aparecer, al fin y al cabo todas las parejitas de esta historia tendrán su competencia aunque hay una de las protas que va a tener más competencia que el resto xD, la de Shirabe es Prelati ¿Pero cual es la de Kirika? Aahhh, no lo voy a decir xD, bueno gente gracias por vuestros reviews y nos vemos la semana que viene, espero que estéis bien, cuidaros mucho ^_^ y os mando Saludos desde Madrid ^_^.