⟩»III; EL CALLEJÓN«⟨


Era un día muy tranquilo, pero en un callejón cerca de la U.A se encontraba una chica de cabello castaño completamente shockeada y sin poder hacer nada ya que sus piernas no le respondían.

~Pov. Uraraka Ochaco~

Yo me dirigía rumbo a la U.A a gran velocidad ya que se me hacía tarde. Estaba a unas cuantas calles de llegar por fin, hasta que... Sentí como me empujaron con una tremenda fuerza dentro de un callejón y al final termine en el piso. Vi a un hombre robusto y alto parado justo frente a mí, en ese momento me invadió el miedo y me quedé shockeada, quería huir pero mis piernas no me respondían y no sabía que ideas le pasaban por la mente a es hombre.

Vi como el hombre se estaba acercando cada vez más a mi y en un intento de grito por fin salió mi voz.

—¡Ayúdenme!—

Fue lo que alcancé a pronunciar, el hombre, por instinto me cubrió la boca y me susurro al oído.

—Nadie te escuchará.—

Mis ojos mostraban claramente horror y asco mientras que el hombre solo se limitaba a reír sin parar.

~Pov. Bakugō Katsuki~

Yo me encontraba tranquilo caminando rumbo a la U.A y aunque sabía que se hacía tarde todavía podía alcanzar a llegar a tiempo y no veía la necesidad de correr. De pronto alcancé a oír un grito pidiendo ayuda y decidí acercarme al lugar de donde provenía, alcance a escuchar una plática, si así se le podía llamar.

—Nadie te escuchará.—Decía aquella voz grave y que me causo asco tan solo escucharla y seguido de esas palabras una risa muy grave.

Decidí asomar mi cabeza muy discretamente para entender que era lo que estaba sucediendo y lo que ví no me vino muy bien, era un maldito hombre robusto y alto, sin duda asqueroso, tratando de aprovecharse de mi cara redonda.

Mi sangre estaba hirviendo del coraje, juro que mi cara estaba roja y estaba a punto de estallar.

—¡¿Eres estúpido o qué te pasa?! ¡No te atrevas a tocarla! ¡¡Maldito viejo asqueroso de mierda!!—Pronunció a gritos el joven rubio sin importarle nada más que salvar a su tan querida cara redonda.

—Tú eres el estúpido, ¡¿Cómo te atreves a hablarme de ese modo?!—

—¡Yo te hablo como se me de la puta gana, viejo!—En eso el rubio se abalanzó sobre el hombre e hizo varias explosiones seguidas frente su cara hasta dejarlo inconsciente.

—¡Cara redonda! ¡Hey, cara redonda!—El rubio trataba de sacar a la castaña de su trance.

—¿Eh? ¿Qué pasó? ¿Bakugō-kun? ¿Qué estás haciendo aquí?—La chica no sabía lo que acababa de suceder por todo el miedo que se acumuló en su interior.

—¡¿Qué no es obvio, maldita cara redonda?! ¡Te acabo de salvar inútil!—

La chica por el contrario comenzó a llorar con impotencia.

—Tsk, ya no importa, pero deja de llorar de una maldita vez.—Acto seguido, el rubio la abrazo como pudo y la castaña no tardó en corresponder.

—Gracias, Bakugō-kun. De verdad, gracias, sentía que iba a morir.—

—Todo está bien ahora, así que vayamos, te acompañaré a tu casa para que puedas descansar.—

—Pero el instituto, perderás clases por mi culpa.—

—Tsk, ya no importa, tú eres más importante que esa mierda.—Luego de eso el chico cargó a la castaña hasta la puerta de su casa.

—Gracias por lo de hoy Bakugō-kun-kun, si no fuera por ti, no sé que hubiera pasado.—

—Si, si, ahora mueve ese culo y entra de una vez por todas, nos vemos mañana.—

—Si.—La castaña respondió con su característica sonrisa y le dió un beso al rubio en la mejilla. El rubio solo se dió la vuelta y se sonrojo, la chica por fin entro a su casa y fue a dormir.

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Bueno, pues hasta aquí, no sé si les haya gustado, espero que así sea, siento que el final es algo cortante pero pues así me quedó :c¡Bye! ¡Los quiero! uwu

Danii-UwU-