Participante en "Segundo Desafío Relámpago 2020" de "Es de fanfics"
Temática: SongFic
La historia está en Wattpad, se está subiendo por primera vez a está plataforma,
Phineas and Ferb pertenece a: Dan Povenmire y Jeff Swampy Marsh.
Close To You pertenece a: The Carpenters; (les recomiendo escucharla mientras leen).
Junto A Ti
…
Se siente tan extraño. Las sensaciones que revolotean dentro de mi cada vez que estás cerca. He perdido la cuenta de cuantas veces me he sentido de esta manera, solo se que siempre ha sido así desde que era niño. Desde la primera vez que te vi.
¿Cómo fue que paso?
La llegada a América cuando tenía cinco años, fue como un balde de agua fría sobre mi. Con una nueva esposa para mi padre y una nueva madre para mi. Y al parecer unos hermanos que aún no conocía. Ni quería conocer.
Tan disgustante.
Tan pronto cruce aquel portón para ingresar al nuevo hogar, me encontré a la que sería mi nueva figura materna sosteniendo de la mano a una niña de unos diez años que le miraba curiosa. Pero lo que capto mi verdadera atención fue melena roja brillante que se asomaba detrás de la pierna de la mujer. Cuando Linda —el nombre de la mujer—, empujó de manera leve aquella personita escondida para que saliera detrás de ella… conocí la verdadera belleza.
Un niño con los iris de azul noche con rocío de luz de estrella, bañado de constelaciones de color marrón a lo largo del rostro. Esas características que combinaban a la perfección con la sonrisa resplandeciente que regalaba aquel niño tan bonito.
No lo supe en ese momento, pero caí por completo en las garras del amor. Un pensamiento algo loco, sabiendo que esa persona se convertiría en mi hermano.
Mi querido hermano menor.
Debo admitir que al principio tales sentimientos me causaron conflictos internos, principalmente angustia. Al entrar a la pubertad, fue cuando empeoro. Los pensamientos puros y tiernos, se tornaron algo indecentes.
Claro, aún conservaban algo de inocencia.
Poco a poco fui aceptando lo que sentía —aunque estaba mal—, y a ser más discreto. Aunque algunas veces se me saliera de las manos.
Una de tantas veces, cuando trabajamos en un nuevo proyecto. No podía evitar quedar hipnotizado al oírlo hablar con tanto entusiasmo y energía. Misma energía que contagia a todos los demás oyentes de aquel patio. Era imposible no quedarse embobado con tan bella voz. Y la saliva podría fácilmente delatarme.
Por un descuido, casi sucede.
Pero a veces no se puede evitar cuando uno está tan enamorado de una persona. Y más si esa persona es tan perfecta. Hermoso e inteligente.
—¿Ferb?
Pestañeo de manera continua tratando de regresar a la realidad al momento de escuchar la voz del hombre de mis sueños.
—¿Mm?
—Te noto algo distraído, ¿Sucede algo? —pregunta, algo preocupado.
Si supieras.
—Solo pienso que esta noche es hermosa, ¿No lo crees?
Los orbes azules brillan con intensidad y una sonrisa no tarda en adornarse en ese rostro tan bonito.
Dios Phineas, me estas matando.
—¡Claro que si! ¡Es noche de luciérnagas, después de todo!
Con nuestros diecisiete y dieciocho se no has permitido ciertas libertades, como esta precisa noche. Nos encontramos acampando a las afueras de Danville, acompañado de nuestros amigos más cercanos —Buford, Baljeet e Isabella. Si se me permite mencionar—. Una noche para convivir y observar a los insectos luminosos que danzan alrededor de nosotros en medio del bosque. Un bonito paisaje, al cual no le está prestando ningún tipo de atención. Solo puedo admirar a la persona que está sentado a lado mio.
Si alguien leyera mis pensamientos acerca de mi gran amor, se hartarían de ver tan cursilería. Siendo un poco exagerado sobre ello, es como si alrededor de Phineas hubiera un aureola armoniosa donde pájaros revolotean alrededor de él cada vez le veo.
[Risa risueña]
Realmente este chico me vuelve loco de amor.
—Hermano empiezas a darme miedo —suelta, fingiendo temor—. Enserio, ¿Qué te ocurre?
Lo observo por breves instantes. A veces al verlo tan calmado, me dan ganas de soltar todo lo que siento. Pero no es posible; por más que ame a esta persona, no puedo tenerla. Es mi familia —como dicta la ley—, y como hermano mayor mi deber es cuidar de él. Debo resignarme aunque muera por besarlo por ser…
—… Tan hermoso.
Los párpados de Phineas se abren con sorpresa.
Oh mierda.
Otra vez dije algo que no debía. Y peor, lo dije mientras lo veía.
Esperando que él no se hubiera dado cuenta que aquel cumplido era para él. Esperando una mala reacción que para mi sorpresa nunca llegó. En cambio; pudo percibir —de manera fugaz—, un tono rosado en las mejillas del contrario. Parecía avergonzado y… ¿Conmovido?
¿Acaso…?
Cuando Phineas estaba a punto de decir algo, fue interrumpido por Isabella.
—¡Phineas! ¡Ferb! —se para a lado del pelirrojo. Se le ve muy emocionada—. Se están perdiendo del espectáculo. Terminamos de instalar las mantas y la comida desde hace rato, ¿No vienen? —pregunta con una sonrisa.
Phineas deja de mirarme para prestarle atención a nuestra amiga, regresandole la sonrisa.
—¡Claro Izzie! —se levanta para quedar a lado de la morena— Vamos de una vez, ¿Vienes Ferb?
Pareciera que intentara ignorar la conversación. Por un momento creí que se había dado cuenta de lo que sentía. Por un momento… no me sentí rechazado.
—Los alcanzó, vayan.
Ambos chicos se miran entre sí para después encoger los hombros. Me sonríen y asienten con la cabeza. Con eso se retiran de prisa para ir con los demás y unirseles—que al parecer intentan atrapar, sin éxito, a los insectos—, donde Isabella decide sostener con firmeza la mano de Phineas.
Isabella y yo tenemos algo en común. Ambos estamos enamorados de la misma persona desde que éramos pequeños. Ambos esperando que la misma persona se de cuenta y algún día nos corresponda. ¿Lo peor? Ella tiene la guerra ganada. Aunque no supiera que existía alguna.
Le envidio tanto. Al menos alguien tiene la oportunidad de estar con una persona tan extraordinaria como Phineas.
Por eso la aborrezco.
[Suspiro]
Pero no la culpo, ¿Quién no se enamoraría de Phineas? Es brillante, inteligente, atractivo, elocuente. Simplemente… un sueño hecho realidad que cualquier persona de la faz de la tierra, no dudaría en seguir.
Las risas se escuchan a la distancia, contentos de presenciar aquel panorama tan bello. Y yo solo observo como —de forma inútil—, intentan atrapar a las criaturas que son el centro de atención de todos. Unas cuantas de ellas se lograr posar en el cabello de Phineas, dándole un brillo espectacular. Ríe por las cosquillas que le causan aquellos pequeños seres que solo hace que más de ellos vuelen alrededor, y él solo les mira embelesado, tocando con delicadeza aquellos que deciden posarse en las palmas de las manos. Parece como si las estrellas hubieran decidido caer del cielo solo para hacerle compañía a ese otro bello ser.
No puedo evitar sonreír.
Anhelo el día en el que pueda tocarlo de la misma manera como lo hacen ellos. Así que no debo rendirme, aunque rompa las leyes. Aunque mi el resto de mi familia me vea como un enfermo. Aunque Isabella me llegue odiar, inclusive el mismo Phineas.
Esperare el momento indicado, en donde al fin pueda estar… junto a ti. Como debe ser.
— NOTAS DE LA AUTORA —
SONGFIC participante en "Segundo Desafío Relámpago 2020" de "Es de fanfics"
¡LolitaMick14 fuera, paz!
