Disclaimer: Todo pertenece a J. K. Rowling.

Esta historia participa en la segunda sesión del club de duelo de La copa de la casa de La noble y ancestral casa de los Black.

Mis contrincantes son Hitzuji y Piautos.

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Música contra la pesadilla

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Susan se deja caer con cansancio en uno de los sillones de la sala común. Acaba de volver de un castigo con la profesora Carrow y por su cara parece que ha consistido en algo mucho más desagradable que copiar unas líneas. Megan prefiere no pensarlo, pero ella también ha sufrido castigos a manos de los Carrow y sabe de qué son capaces.

Susan lanza un fuerte suspiro y coge en brazos a su gato, Mouse, que maúlla contento. Es el único que parece estarlo. En la sala común todo el mundo luce cansado y deprimido.

Megan no puede soportarlo más. Se levanta y coge su guitarra. Después se sienta en un sillón más céntrico y comienza a tocar una de esas canciones muggles con las que su padre dice siempre que su madre lo enamoró cuando la conoció en el pub donde ella tocaba.

Al principio todo el mundo la mira extrañado, pero luego algunos empiezan a cantar la letra. Otros acompañan con palmas y unos cuantos salen a bailar. Para cuando empieza a tocar la segunda ya todo el mundo se ha unido y para la tercera ya están empezando a hacer peticiones.

El mundo ahí fuera sigue siendo una pesadilla, pero en la sala común de Hufflepuff suena la música y ellos pueden olvidarse de todo por un rato. Megan observa a sus compañeros cantar y bailar. Es una imagen hermosa y se siente orgullosa de haber sido la responsable de hacerla posible porque últimamente en las vidas de todos ellos hay muy poca belleza.