Capítulo 7 "Luna Parte I" Lunes 30 de diciembre 2002
Ya no iba a ver a nadie hoy, en la lista solo quedaban Bill y George "¿Como iba a vivir Fred con un gemelo enamorado?"
Draco ese día tenia que volver al trabajo, para arreglar algunos pendientes, seguir mandando a sus aprendices y bueno librarse de los Weasley, ellos (por buena fuente de Ron) no irían a trabajar, su madre los tendría limpiando toda la casa, para recibir el año nuevo con una casa limpia, Ginny había llegado ayer.
– Hey hola, Draco – "Demonios, Déjà vu"
– Ahhh hola Weasley ¿Cómo estás?
– Muy bien gracias, llamame Ginny, al parecer ya nombras por su nombre a todos mis hermanos – Draco comenzó a sudar frio.
– Creí que tu madre los tendría a todos limpiando la casa.
– Oh bueno, yo me libre porque le dije que necesitaba hacer un tramite urgente en el ministerio.
– ¿Y eso es cierto?
– Claro que lo es, debo renovar mi pasaporte de trabajo. Por cierto, me entere también que pasaste la navidad en mi casa.
– Si George me invito, yo la iba a pasar solo por gusto propio... ¿Tú como la pasaste?
– Uff una noche loca en un bar con todo el equipo y chicos sexys, ya sabes lo usual después de una victoria, aunque en esos momentos no había victorias.
– Suena divertido.
– Lo es, en fin. Vengo a saber si la historia es cierta.
– ¿Cuál historia?
– Ya sabes, amortentia, pastelitos de chocolate, Ron tomando y dando comida que no es suya... ¿Qué me falta?... Oh si, mis seis hermanos enamorados de ti.
– Yo... no fue mi culpa, intente recuperarlos – Draco ya comenzaba a tartamudear, Ginny era terrorífica cuando se trataba de los suyos – Si hubiera sabido.
– Tranquilo, no te estoy echando la culpa, solo quiero saber si los tratas bien.
– Si, lo hago, trato de respetarlos en lo mayor posible, nunca me propasaría con ellos, bajo estas circunstancias.
– Te creo Draco, no debes temerme, se lo buena persona que eres... por Luna, solo quería asegurarme ¿de acuerdo?
– Si lo comprendo, gracias por confiar en mí.
– No es nada, ahora ¿con quien tienes cita? – sonrió burlona.
– Por ahora con nadie, hablando de Luna, Charlie, mmm... aún enamorado, me invito a la feria, cuando se le paso el efecto dijo que le gustaba mi amistad, así que ese plan sigue en pie, pero invitamos a Harry, Luna y a mi amigo Theodore ¿Te gustaría ir?
– No gracias, tengo planes para estos día, que tal si cuando se pasen los efectos de los pastelitos salimos todos, ya sabes, para quitar completamente tensiones, los que ya no están enamorados, me dijeron que te sientes culpable, no deberías sentirte así, fue un accidente.
– Lo sé, de hecho, cuando Blaise regrese de su viaje le cortare las bolas – Provoco que Ginny comenzara a reír, entraron juntos al ministerio y se despidieron.
Draco tuvo una mañana tranquila, fue a almorzar solo y de verdad sintió alivio, explotaron tres calderos de sus aprendices y los puso a lavarlos a mano, mientras recitaban lo que habían hecho mal. Se fue a su casa e iba a pedir algo de comer cuando tocaron a su puerta "había sido demasiado bueno para ser real"
– Hola Bill ¿Qué te trae por aquí?
– Hola, me preguntaba si querías ir a cenar conmigo, abrieron un buen restaurante en el barrio muggle.
– No quiero salir – Vio como se rascaba furiosamente sus manos – pero ¿Qué dices si cenamos en mi casa? ¿Sabes cocinar?
– Si, aprendí algunos platillos en Egipto, rompiendo maldiciones, en fin ¿Vamos a comprar las cosa entonces?
– Claro, deja tomo mi abrigo.
Ambos fueron al supermercado, Bill comenzó a tomar bastantes ingredientes extraños, Draco solo lo seguía con un carrito de súper, siempre preguntando porque los carritos son de reja como si quisieran encarcelar a la comida, preguntaba que tanto echaba en el carrito, para que servía cada cosa, etcétera, etcétera, solo recibía una sencilla respuesta.
– Ya lo veras, pequeño – tocando su nariz.
Bill prácticamente se había adueñado de la cocina, comenzó a hervir un montón de cosas, iba partiendo y separando otras, lavaba otras, comenzó a sacar un montón de recipientes, Draco solo lo miraba fascinado, movía con su varita un montón de trastos, se sentía como si lo viera danzando por toda su pequeña cocina, cuando por fin termino le sonrió.
– Todo esta listo, vamos a cenar en tu sala.
– ¿Por qué en mi sala?
– Siempre me tenían comiendo en una mesa baja, de rodillas, para mi es especial, me hace recordar esos buenos tiempos. Vamos, ve a sentarte y yo llevare todo, te comeré... ¡NO! te serviré, ammm... ve a sentarte.
– De acuerdo – Draco quito las cosas de la mesa y las puso apiladas en una esquina, Bill trajo todo flotando sobre un mantel, un mantel que nunca había visto.
– ¿De dónde sacaste ese mantel?
– Oh bueno, fue un regalo, lo traigo encogido siempre en mi bolsillo, para traerlo siempre, solo lo devolví a su tamaño original.
Draco se sentía un poco incomodo, Bill no compartía estas cosas por voluntad propia, pero lo iba a disfrutar y cuando se pasara el efecto se lo explicaría todo, ojalá el efecto no pasara tan pronto, los últimos habían pasado demasiado cercanos, ya no quería tener que volver a repetir la historia.
– Bueno Draco, te lo presento. Estos son Ful Medames, son un desayuno vegano, no debería dártelo en la cena, pero enserio tenía ganas de comerlo, creeme son ricos, está hecho de habas cocidas con sabor a jugo de limón y ajo, servidas con aceite de oliva, perejil picado y tomates. Cuando me lo preparaban, lo hacían en una olla enterrada en las brasas, no encontré muchas habas en el supermercado, pero complementé con frijoles, lo que lo hace aun más rico. Estas bolitas son Dulces de Dátiles, son frutos, y tuve bastante suerte de encontrarlos aquí, se trituran los dátiles, además de las nueces, canela, y cardamomo, después se debe formar una masa, hacer bolitas pequeñas, estas se sumergen en miel ligeramente caliente y luego se cubren de almendras molidas, pero no sabia si eras alérgico, es una alergia recurrente (1) así que las sustituí por nueces, personalmente me gustan mucho más. Y como bebida tenemos karkadé o té de hibisco, es de color rojo y tiene un sabor similar al arándano, pero un poco más amargo, son flores secas, conocí a alguien de Latinoamérica y me dijo que en México se conocen como Jamaica.
– Wow Bill, has cocinado cosas que se ven maravillosamente deliciosas y no se ni por donde empezar, muchas gracias por compartir esto conmigo – Bill se acercó con Draco.
– No tienes que agradecer mi querido pichón – lo tomo de la barbilla y comenzó a besarlo, Draco nuevamente y como todas las veces no quería corresponder, pero tenia que hacerlo y también tenia que pararlo, besar a Bill era tan rico, tan excitante, jugaba son su lengua por sus labios de manera deliciosa, Bill comenzó a poner su mano en el cuello y a bajar por su pecho dentro de la camisa de Draco, desabrocho algunos botones, este solo podía pasar saliva despacio, sus manos quedaban lo más rígidas que podía.
– Bill... tengo hambre...
– Oh yo también tengo hambre – Su estomago decidido salvarlo, no había comido nada desde el almuerzo y gruño, fue patéticamente vergonzoso, pero lo salvó – Oh lo siento ¿desde a que hora no comes?
– Desde... desde el almuerzo.
– Comamos entonces – Draco suspiro aliviado, tenía que mantenerse alejado de Bill, no sabia lo que podría pasar.
(1) Si, su querida escritora también es alérgica a las almendras
Notas: ¿Qué les pareció? Yo me divertí bastante, existe una segunda parte.
Hoy no cayó ninguno, pero faltan dos, ya estamos casi en la recta final.
Gracias por leer. Sigan dejando sus comentarios, que me hacen muy feliz.
Cristine Malfoy – Percy solo quería superarse, no le veo nada de malo, pero lo hizo de forma inadecuada en los libros y se arrepintió. En fin, quería darle algo de vida, no creo que al vivir con bromistas no se le pegara algo.
