Capítulo 15 "Decisión" Domingo 12 de enero 2003


Cuando Draco despertó, eran las 8 de la mañana y Teddy ya pedía de comer, comenzó a escuchar ruido en la casa y se aventuro a ver si alguien estaba despierto. Al bajar ya Molly preparaba el desayuno.

– Oh Draco, es bueno que ya despertaran, se que los niños pequeños despiertan temprano, vengan a sentarse.

– ¿Dónde están sus hijos?

– Charlie, Bill y George fueron a limpiar tu departamento, los levante bastante temprano, Percy, Ron y Fred probablemente siguen dormidos, aunque les fui a hablar, en cuanto huelan la comida bajan no te preocupes por ellos, y mi Ginny ya se fue hace unos días.

– Gracias por haberme recibido en su casa.

– No hay de que, se de buena fuente que pronto serás un hijo político para mí – Draco casi escupe el café.

– ¿Per... perdón?

– Si, Percy me dijo que has salido con mis hijos, bueno, que ellos quieren hacerte sentir en casa, ya que uno de ellos te invitara a salir, aunque no me quiso decir quién es.

– Oh ammm si... bueno... lo que paso es que...

– Buenos días, Draco no te través.

– Buenos días, Percy

– Buenos días hijo, ven siéntate junto a Draco – Unos segundos después bajo Ron y Fred, desayunaron, se pusieron a jugar con Teddy y después Ron fue a ayudara Fred a abrir la tienda de bromas, ya Draco había escrito a Tonks explicando la situación y llego a recoger a su hijo, se quedo a hablar con Molly y después se fue, Molly fue al ministerio a llevarle el almuerzo a su esposo que tuvo que ir a trabajar por unos pendientes.

– ¿Crees que ya pueda ir a mi departamento?

– No lo creo, mamá les quito las varitas a los chicos, su castigo era limpiar todo manualmente.

– Pobres.

– Ni tanto, entonces Draco, ya te decidiste por uno de mis hermanos o puedo seguir jugando con ellos haciéndoles sentir celos.

– Me gusta uno de ellos, y de verdad me gusta mucho, pero no quiero lastimar a los otros dos.

– Hermione hablo conmigo, recuerdo vagamente esa noche de navidad se que fue junto contigo a ver a Ron, la busque cuando se me pasaron los efectos, fue su idea que le dijera a mamá eso de que salimos para hacerte sentir "en casa"

– Sabia que ese plan ya lo había escuchado.

– ¿Quién es el que te gusta?

– Antes de decirte ello, tienes que saber que no fue mi primer opción, en realidad no se si sea correcto que me guste, solo los conozco en su lado "enamorado"

– Puede que en realidad así seamos.

– No, cuando pasaron los efectos en Fred, me dijo que fuéramos al cine y que daba las gracias de no estar bajo los efectos ya que planeaba llevarme a ver una película romántica, cuando pasaron los efectos en Bill quería llevarme al boliche, pero el siempre fue... dulce, no era para nada... mmm... aventurero, incluso contigo, me besaste aun sin que te gustaran los hombres. Los efectos harán que no sean ellos mismos.

– Bueno pero lo que ellos sienten si es real, las obleas les dieron ese resultado a Severus ¿no?

– ¿Cómo sabes lo de las obleas?

– Todos conocemos las obleas mágicas, con excepción de los gemelos, tenemos las notas más altas ¿Recuerdas? Incluso Ron, tuvo que esforzarse para conocer todo y convertirse en auror

– Cierto.

– Y los gemelos no son precisamente académicos, lo que no sabemos fueron los resultados.

– Ni yo los conozco, Severus no me los quiso dar.

– En fin, les gustas, ¿qué te hace dudar además de que lastimaras a los otros?

– Me gustan como son y físicamente, pero que tal y me equivoco.

– Draco, la vida es así, nunca sabrás si tomaste la decisión correcta, pero la vida siempre te va a guiar hacia tu destino, no importa cuanto te alejes de él.

– Si, tienes un punto. Cuando no sabia que estaban bajo los efectos de la amortentia, me encantaba Charlie, definitivamente le estaba tomando cariño, pero luego a Ron se le pasaron los efectos, Ron definitivamente no es mi tipo, antes de que terminaran los efectos me había dado cuanta. Después tu me besaste y besabas incluso mejor que Charlie y me gustaste por eso, pero se pasaron los efectos y cuando me dijiste que eras hetero, murió cualquier atracción, pero no por eso no veo tu trasero de vez en cuando...

– ¡Oye! No es correcto para tu futuro cuñado – ambos rieron.

– ... después de eso, pasaron los efectos en Charlie y Fred, creo que Fred no llamo mi atención, cuando Bill preparo la cena para mí y compartió cosas tan intimas esperaba que todo fuera real, besaba tan ardiente y de verdad quería que fuera real, pero todo era provocado por la poción, se terminaron los efectos en él y me invito a salir pero tuve que rechazarlo por George, finalmente solo quedaba George, desde un principio fue él, no importaba que fugazmente me fijara en alguno de ustedes o encendieran algo en mi o me encariñara, siempre resaltaba George, la manera en como me veía, como me tocaba o me abrazaba, lo único que conserva un poco es la manera en cómo me ve.

– Vez porque decía que era el quien ganaría, desde que terminaron los efectos lo supe, incluso antes... ¿le vas a decir?

– No quiero lastimar a los otros.

– No los vas a lastimar, los tres saben que en algún momento te decidirías por uno de ellos, solo por uno... – Escucharon que la puerta principal se abría.

– Odio limpiar a mano – Decía George mientras entraba al comedor.

– Al menos a ti no te toco el baño – Le contesto Bill.

– Fue un acuerdo justo – contesto Charlie.

– Si, un acuerdo al azar – Dijo Bill.

– Los dados fueron una buena idea – finalizo George.

– Draco, buenas tardes, hemos terminado con tu departamento, quedo como nuevo.

– Buenas tardes chicos, muchas gracias, entonces creo que...

– Chicos, Draco por fin tomo una decisión, con respecto a ustedes

– ¿Enserio? – dijeron los recién llegados bastante emocionados, mientas Draco veía mal a Percy, pero no podía postergarlo.

– Bueno si más o menos, aunque espero no equivocarme.

– Tranquilo Draco, los tres sabíamos que tenias que decidirte por uno de nosotros – comenzó Charlie.

– Si, hecha la bomba y rompe nuestro corazón de una buena vez – decía George dramáticamente mientras se tiraba sobre una silla del comedor y los otros dos se sentaban en las sillas que quedaban.

– La mejor manera será, hacerlo directo y sin mucho rodeo.

– Si, porque el rodeo y las muchas vueltas me las diste a mí.

– Y lo agradezco – Percy lo abrazo y acaricio su cabeza, los otros tres ya ni decían nada, uno de ellos tenia que afrontar la amistad que Draco y Percy habían alimentado tan íntimamente, cuando se soltaron, Draco prosiguió – Acepto salir contigo George.

– ¡GANE! TOMEN ESO PERDEDORES – Draco lo miro mal – Lo siento mi amor, fue una competencia limpia caballeros – se dirigió hacia donde estaba Draco y lo abrazo.

– George basta – le contesto mientras se soltaba un poco.

– Bueno Draco, ya no podemos hacer nada – comenzó Bill

– No, nada, seguimos siendo amigos ¿no?

– Claro que si Charlie.

– Yo, creo que necesitare un poco de tiempo, te mandare una carta después Draco, con permiso – al terminar de decirlo, Bill se fue a su habitación.

– Estará bien Draco, no te preocupes – Percy lo tomo de la mano.

– No te preocupes Draco, Bill estará bien, bueno supongo que las cosas pasan por algo, yo iré a alistarme, tengo un compromiso.

– Vaya que rápido te recuperas – Bromeo George.

– Oh callate, saldré con Viktor, me lo encontré el otro día en el ministerio, platicamos y fue agradable pasar el tiempo con él, me iré a embriagar...

– ¿Viktor? no será Viktor Krum, ¿verdad?

– Ese mismo ¿Por qué Draco? no te arrepentirás de haber elegido a George ¿O sí?

– No, es solo que, hace mucho que no escuchaba su nombre, saben, fue mucha emoción, iré a casa y descansare un poco – Draco se puso de pie y se despidió de todos, cuando fue turno de George (bastante emocionado), este casi lo besa – Soy anticuado ¿Recuerdas?

– Si, si, bien, te mandare una lechuza ¿De acuerdo?

– De acuerdo – Draco salió y desapareció, no a su departamento, si no a un hotel buscando a alguien, cuando le dieron la información y llamaron al inquilino, subió a su habitación. Toco a la puerta – Hola Viktor.

– Oh hola, Draco, tanto tiempo sin verte.

– Lo sé ¿Puedo pasar?

– Claro adelante – Tomaron asiento en una salita de la habitación – ¿A qué debo este placer? Sobre todo ¿Cómo sabes dónde me hospedo?

– Se que te gusta este hotel, se que te gusta quedarte aquí.

– En efecto.

– Supe que saldrás con Charles Weasley.

– Si, sabes que no soy muy sociable que digamos, me reconoció y fue agradable hablar con él el otro día.

– Si, es bastante divertido ¿Tienes alguna intención con él?

– La tuve, pero me hablaba mucho de ti, lo cual fue extraño.

– Bueno, hace un rato que le dije que solo seriamos amigos.

– ¿Vienes a decirme eso?

– No, en realidad no, a pedirte un favor.

– No quieres que le hable de nosotros.

– ¿Es mucho pedir?

– No, al contrario, no planeaba hacerlo, sé que está en el pasado, pero...

– Fue especial – dijeron ambos.

– Así es, fue especial – siguió Draco.

– Lamento no haberme quedado.

– No tienes que lamentar nada, éramos jóvenes y me influenciaba demasiado de mis padres, debí ser más fuerte.

– Quizás el destino no nos tenía deparado para estar juntos – Viktor se pasó a sentar en la mesa frente a Draco, lo tomo de la barbilla y lo beso, no hubo nada, Draco correspondió por los viejos tiempos, pero nada – ¿Sentiste algo?

– No, fue bueno... pero no.

– Lo vez, ya ganaron tu corazón y el mío también, será mejor que dejemos esto así, lo que paso entre nosotros fue especial para ambos, pero solo fue nuestro, si tenemos suerte y los Weasley son para nosotros, nos veremos en el futuro como dos concuñados – Draco sonrió.

– Si, si tenemos suerte.

– Nunca sabemos lo que nos deparara la vida o el destino, como lo quieras ver.

– Lo acabo de escuchar hoy.

– Bien, no quiero ser grosero, pero en un rato me quede de ver con Charlie.

– Si, está bien, gracias Viktor...

– Gracias a ti Draco... – Draco salió de la habitación y se fue a su departamento.

Haber visto a Viktor, fue bueno para Draco, no quería pensar mucho en su primer amor, pero no podía evitarlo, tantos "hubieras" se formaron en su cabeza, y a ninguno le daba una solución. Se había quedado a reflexionar todo lo que había pasado las últimas semanas y se quedó dormido.

Lo despertó unos toquidos en la puerta, se giro y termino de cara en el suelo.

– Demonios, otro déjà vu – más toquidos – YA VOY – cuando abrió la puerta – Oh, hola Bill, ammm pasa.

– Gracias, no me quedaré mucho se que George planea traerte de cenar o algo así, no puse atención.

– Ok, toma asiento por favor

– Venia a despedirme, mañana me iré a un trabajo en Brasil, será bueno para mi alejarme un poco

– Bill, yo...

– No Draco, no tienes que decir nada, tenia una ligera esperanza de que me eligieras, pero sabia que iba a perder, llamalo instinto, ese que me hace descubrir los maleficios – ambos sonrieron un poco – Bueno, solo era eso, gracias por todo Draco, gracias por habernos cuidado a todos mientras estábamos hechizados.

– No hay de qué.

– Adiós Draco – Se puso de pie y lo abrazo, se quedó ahí unos segundos, lo beso en la mejilla y salió por la puerta hasta que cerro Draco pudo decir algo.

– Adiós Bill – Se sentó el sillón, unos momentos después escucho toquidos en la puerta.

– Hola George – todo el día había sido un remolino de emociones, de altibajos y aún así, al ver a George, sonrió y algo dentro de él, decía que tomo una buena decisión.

– Hola encanto, vine a invitarte a cenar.

– Claro, vamos – George lo tomo de los hombros y salieron.


Notas finales:

Hemos llegado al final señoras y señores, jóvenes y jovencitas. ¿Qué les pareció? ¿Me quieren matar? A mi en lo personal me encanto, ya estaba planeado así desde el principio. Aunque quise llorar por unas escenas que salieron justo al momento en que escribía.

Gracias por haber leído, gracias por dejar un comentario. Un beso hasta donde se encuentren.

¿Un favor? No escriban en los comentarios con quien se quedó Draco, porfis.


Cristine Malfoy – Bueno ya viste lo que paso o lo que pasara en el epilogo.