Cuando ambos príncipes llegaron a Asgard, Heimdall cerró inmediatamente el portal hacia Jotunheim. Thor se lo agradeció y jaló suavemente de Loki hacia el puente y tomándolo firmemente de la cintura salieron volando, dejando a la vista de ambos cómo la ciudad dorada de Asgard, aun de noche, se levantaba majestuosa y con la poca luz que aún prendían, el oro se iluminaba haciendo que hasta de noche se la viera dorada.
Thor se dirigió hacia los bosques, donde la ciudad, ni la torre más alta del palacio fuesen visibles.
—Aquí estaremos a salvo.
De niño, Thor le había pedido a su padre tener su casita de madera en el bosque, por puro capricho, y Odín se lo concedió. Pero con los años, a Thor ya no le interesó, convirtiéndola en una cabaña abandonada en medio del bosque. Y los que se adentraban hasta las profundidades del bosque, no osaban entrar en la cabaña y no justamente porque fuera la de su príncipe sino por el rumor de que existía un monstruo ahí dentro, tan fuerte que el mismo Thor había huido de él. Por lo que en ese momento, ése era el lugar más seguro de Asgard.
Todo estaba lleno de polvo, sus pasos hicieron que sus huellas quedaran marcadas en el piso. A Loki lo sentó en la cama, ordenándole que por ningún motivo saliera afuera.
—Iré a buscar ayuda —finalizó Thor, dándole a entender a Loki que su malestar no pasó por ningún instante desapercibido para el rubio. Le tendió algunas mantas para que se abrigara. Y salió del lugar para dirigirse al palacio.
Pero no fue muy tarde para ver cómo Odín había mandado llamar a Heimdall. Para Odín fue extraño sentir un poder que no pertenecía a ningún asgardiano, su esencia, a pesar de notarse débil, era enemiga. Tenía elfos oscuros, jötnar, gigantes, demonios en celdas, pero las barreras que los atrapaban, aseguraban que su presencia fuera nula y asegurara le seguridad de Asgard.
—Heimdall, he sentido la presencia de un enemigo, casi imperceptible.
El guardián del Bifrost levantó la vista hacia los bosques sin poder evitarlo, miró hacia Loki, quien aterrado empezaba a sentirse sofocado ante el silencio y la oscuridad.
—Mi rey, no veo ninguna amenaza a su reino —mintió Heimdall, ¿pero realmente mintió? Después de todo, Loki no era peligroso y más aún en las condiciones que había llegado.
—¿Y Thor?
—En el palacio, mi rey.
Odín se tranquilizó al oír aquello. Era una falsa alarma aunque jamás tuvo una. Pensó que tal vez ya era demasiado viejo y, sólo Thor podría darle un respiro, pero por cómo había actuado en Jotunheim: Thor estaba lejos de recibir el trono. A todo eso, se preguntó qué hacía su hijo despierto a esas horas. Negó con la cabeza casi adivinando que tal vez había estado en alguna taberna con sus amigos o tal vez en algún burdel.
Se dirigió en dirección a los aposentos de Thor pero en los pasillos que dividían las alas del palacio, lo encontró. Por cómo reaccionó ante su presencia, Odín supo que su hijo escondía algo.
—¿Qué pasa, Thor? ¿Una larga noche? ¿O…—pero Odín se detuvo al percatarse de que su hijo no estaba borracho. Y seguía distante, triste en pocas palabras. Fue ese semblante que le hizo cuestionarse qué se traía Thor, ni siquiera le había castigado, aún, y estaba actuando como si le hubiera desterrado. ¿O tal vez estaba temeroso de su castigo?
—Yo daba un paseo… ya sabes, aun es…. Pero, ¿y por qué estás despierto, padre?
—Lo mismo quiero saber de ti.
—No podía dormir.
—Ve por una infusión que las sanadoras pueden darte.
Y fue cuando Odín se marchó, haciendo que Thor se sintiera aliviado.
Thor se dirigió al ala de las sanadoras, reconociendo inmediatamente la habitación de las gemelas, en quienes confiaba por la amistad que tenían. Ambas sanadoras sonrieron al verlo a tan altas horas de la noche, preguntando si el hijo de Odín necesitaría alguna poción para resistir toda la noche en compañía de damas muy bulliciosas incluso bajo las sábanas.
Ambas sanadoras dejaron de sonreír al ver que Thor estaba algo apresurado y preocupado, y se prepararon al oírle pedir, o tal vez rogar, que lo acompañaran hacia el bosque donde tenía a un "amigo" gravemente herido.
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—Así que decidió matarme —Loki sonrió quedamente a un padre ausente, recordando la humillación a la que fue empujado. Miró una vez más al charco de sangre que había vomitado, en el que pequeñas estelas de luz verde refulgían y desaparecían poco a poco.
¿Tan odioso era su existencia para su padre? Quizá se había aferrado demasiado a esa pequeña esperanza de que un día su padre lo aceptara por cómo era. Detuvo cualquier pensamiento destructivo. Como el amor filial que sentía por su padre era más grande, Loki se resistió a odiarlo.
El sonido de murmullos lo alarmó, corriendo hacia la habitación en donde Thor lo había dejado. Y pronto se oyeron más claras las voces, y los pasos hicieron eco en la oscuridad, abriéndose la puerta donde Thor sujetaba una lámpara para iluminar el lugar. Y dos mujeres estaban detrás de él.
Thor las había llevado hasta ahí para tratar a Loki. Antes de que se negaran, les habló de lo especial que era ese amigo, y a medida que avanzaban por los bosques, Thor dijo que era un jotun. Las sanadoras se rieron a escondidas creyendo que era una broma –de mal gusto– y siguieron la corriente prometiendo guardar el secreto. Y en el encuentro con el amigo de Thor, ellas entendieron que no se trataba de ninguna broma, recordando que Thor en ningún instante había sonreído.
Quisieron correr de ahí pero temieron ser atrapadas y devoradas por el jotun aunque poco a poco se esfumó su miedo para entrar en completa curiosidad. Si fuera la primera vez que vieran a un jotun dirían que Loki no lo era, él no era un gigante. Quisieron lanzar carcajadas por si se trataba de alguna broma de su príncipe, tal vez era algún amigo pintado de azul aunque no comprendieron cómo habrían logrado que sus ojos parecieran tan reales a los jötnar.
—Su nombre es… Loki —dijo Thor, acercándose hacia el jotun, y por instinto ambas sanadoras trataron de detenerlo.
Pero al ver que el jotun no hacía nada a rubio, ellas asintieron hacia Thor para preparar sobre la mesa una medicina. Se la tendieron a Thor para que le diera de tomar a Loki. En medio del silencio, Loki tomó del líquido mirando fijamente a los tres, mirándolos sin aprecio.
Cuando Loki cayó sobre la cama, las sanadoras pudieron acercarse al pelinegro y empezar a revisar sus signos vitales, sorprendiéndose de no sufrir una quemazón al tocarlo. Lena le dijo a Thor que lo desvestirían para ver de dónde provenía el dolor, y que era mejor aprovechar su estado inconsciente.
—¿Era necesario dormirlo? —Thor trató de sonar molesto.
—Por supuesto. —Lena habló por las dos —. Evitamos que suceda algo malo.
—Como qué.
—Debemos evitar que nos ataque —Helmi tomó unas navajas para empezar su trabajo.
Thor estaba a punto de decirles que Loki era un ser indefenso y delicado, que estaba enfermo pero recordó la magia que éste portaba y no dijo nada. Solo debía confiar en que Loki no sería capaz de atacar a unas mujeres.
Las sanadoras le quitaron los raros zapatos que Loki usaba, haciendo que Thor recién se diera cuenta del verdadero estado en que Loki vivió: quien sea que le había dado los zapatos lo había hecho hace años, tal vez eran los únicos que Loki había tenido. Estaban tan viejos que era obvio que ya no protegió los pies del dueño entre caminos de piedras y hielo, además estaban las plantas de sus pies casi magulladas. Thor dejó salir el aire de sus pulmones sintiendo que de pronto a él le dolían los pies. Helmi y Lena prosiguieron a desvestirlo completamente, quitándole incluso un collar con un metal precioso que no había en Asgard.
Los tres asgardianos apagaron sus respiraciones al ver el cuerpo lastimado de Loki, no comprendían cómo no cojeaba siquiera por la herida infectada en su rodilla. Thor podría atribuir a todas esas heridas que fue por la pelea que tuvieron hace poco en Jotunheim pero sabía muy bien que Loki jamás había salido a pelear, es más: él estaba escapando.
—Esta herida no es reciente, tal vez lleva años —dijo Helmi señalando alguna parte que Thor no tomó atención, buscando entre las ropas de Loki, el collar que las gemelas le habían quitado.
Se hizo con ella, si Loki vestía como el ser más pobre y tener encima una joya tan bella debía significar algo más para Loki que solo ser el príncipe.
Príncipe. ¿Qué príncipe vivía en esas condiciones en su propio reino?
Las sanadoras empezaron con su trabajo, cubriendo con magia todo el cuerpo de Loki para localizar dónde podría estar la verdadera razón de que Loki vomitara sangre. Lo hallaron casi al instante, y ellas solo se miraron con tristeza, apretando los labios si podía ser real lo que estaban viendo.
Tomaron algunos ungüentos para las heridas profundas de Loki, y las heridas no tan graves las sanaron con su magia, haciendo que Loki no tuviera una sola cicatriz en ellas. Olvidaron que era un jotun, su enemigo. Si Thor lo estaba ayudando, para ellas era suficiente confiar en su príncipe.
—Es todo lo que podemos hacer —Lena arropó a Loki, y dejaba algunas medicinas en la mesita que estaba a lado de la cama. Había tomado horas atender a Loki que ya casi amanecía.
—¿Estará mejor? —preguntó Thor ansioso por escuchar buenas noticias pero ambas gemelas se miraron con cierta inquietud. —¿Qué pasa?
—En realidad… su amigo necesita ser revisado por la maestra. Él está débil, hay algo en su corazón que lo está matando. Podría morir en cualquier…
—Necesitamos la sala de sanación para ver qué es lo que tiene —interrumpió Helmi, mirando severamente a su hermana por su poca sensibilidad con Thor. —Debe encargarse que tome de esta medicina tres veces al día. Eso le ayudará hasta que decida llevarlo con la maestra.
Thor miró hacia Loki, sintiéndose cada vez más culpable. Lo había traído en contra de su voluntad de Jotunheim, y ni siquiera estaba ofreciéndole una buena estadía, llevándolo a un lugar entre el bosque, silencioso, sin nada que comer. Notó que Loki respiraba cada vez más tranquilo y relajaba su frente entrando en un sueño profundo.
—Al mediodía estará despierto —dijeron, dispuestas a marcharse.
—No, no. —Thor las detuvo —¿No podría quedarse una de ustedes a cuidarlo?
Helmi y Lena se miraron con desconfianza y no exactamente por Thor sino por el jotun. Comprendían que Thor, como el príncipe, debía estar en el palacio para no levantar sospechas, pero tenían a un jotun con ellos.
Thor tomó de la mano a Loki, sin saber exactamente por qué, pero quería decirle tantas cosas como el más importante disculparse. Pero también tenía miles de preguntas que hacerle. Tal vez no era el príncipe al final, tal vez era algún bastardo y por eso vivió de manera descuidado por su propio padre.
—Yo me quedaré —dijo Helmi después de tener una batalla con miradas y gestos con su hermana.
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Frigga supo que Thor no había pasado la noche en sus aposentos. Lo supo al ver lo bien tendida que estaban sus camas, y Thor nunca se levantaba temprano ni los sirvientes aparecían hasta que Thor estuviera desayunando. Y Thor no era muy ordenado. La reina estaba segura que Thor había pasado la noche con alguna "aventurera" mujer, y temía que Odín se enterara de ello porque Thor ya pendía de un hilo de ser severamente castigado desde su ataque a Jotunheim.
Caminó por los pasillos, viendo como los sirvientes empezaban a hacer su trabajo poco a poco, también cómo los guardias de turno se iban al ver que llegaban sus relevos, y fue cuando lo vio. Thor caminaba en su dirección con cautela, con pasos sigilosos por si alguien que no fuera la servidumbre o guardias pudiera notar su presencia, como ella.
Frigga se puso en frente de él y más que asustarlo por diversión, la expresión de Thor fue de horror. Agradeció que ninguno gritara.
—¿Pasa algo, Thor?
Thor negó. Frigga supo que estaba mintiendo por cómo buscaba un escape. Pero más curiosidad sintió al verlo con el semblante entre decaído y pensativo, dudó que tuviera una aventura amorosa, o que hubiera estado emborrachándose. Thor nunca había mostrado ese lado, no desde que había muerto su corcel.
—Iré a darme un baño —sonrió Thor por inercia.
Frigga asintió, pidiéndole que no olvidara desayunar con ella. Y trató de animarlo, comentándole que Odín no desayunaría con ellos porque una visita inesperada de Nornheim solicitó su presencia, y que seguro Odín estaría perdiendo la cabeza ante las reglas de las mensajeras para obtener el mensaje de los gobernantes o las mismas nornas de Nornheim.
Thor solo asintió y se marchó a sus aposentos prometiendo a su madre que desayunarían juntos.
Una vez a solas, Thor se mojó el cabello para aparentar que había tomado un baño, y solo se cambió de ropa tan rápido como pudo para ganar tiempo mientras visitaba a Heimdall.
Estaba completamente intranquilo por haber dejado a solas a Loki, temiendo que al volver con él ya no estuviera con vida. Pero debía asegurarse de algo.
—Heimdall, tienes que decirme qué pasó en Jotunheim.
—Hay muchas historias, ¿cuál quieres escuchar? —la voz de Heimdall fue tranquila y amable que Thor quiso sentarse a escucharlo pero no tenía tanto tiempo, debía ir con Loki pronto.
—¿Por qué Laufey nunca habló de su hijo? ¿Y la madre? ¿Por qué Loki parece que vivió como un… pobre? ¿Y esas heridas que tiene?
—… El príncipe Loki decidirá si contarte o no su vida privada, pero una cosa sí puedo decirte; su madre murió. Farbauti. Así se llamaba.
Thor abrió la boca, perplejo ante la noticia, la cerró sin saber qué decir o qué preguntar exactamente. Thor tenía miedo de escuchar que la madre de Loki hubiese muerto en esa batalla que él lo había causado, pero había una voz que le decía que no, y eso tampoco fue alentador al recordar todas esas batallas que Asgard y Jotunheim habían luchado y era probable que en una de esas la madre de Loki hubiese muerto.
—Pronto despertará.
Thor dejó salir un suspiro, y volvió hacia el palacio para desayunar con su madre. Y mientras tomaba algo, se le ocurrió un plan para poder estar ausente en el palacio, para ello debía asegurarse que su madre confiara en él.
—Necesito un tiempo a solas, madre. He estado pensando en… en lo que mi padre dijo sobre mis acciones precipitadas, yo…
—No va a dejarte salir de Asgard —le recordó Frigga.
—Y no tengo intenciones de salir. Yo iré a la cabaña. ¿La recuerdas? Quiero pasar el día ahí, solo un par de días. Me daría tiempo de… meditar y ¡cazar! Sí, iré de casería, pero llevaré algo de comida para cuando esté meditando.
—No puedo detenerte, ¿verdad? —sonrió Frigga con el ceño fruncido, claramente confundida.
—Iré de cacería, madre. Sabes que amo eso. —Thor respondió calmando los nervios de ser descubierto. Por un instante quería contarle todo a su madre, pero no estaba seguro sobre cómo lo tomaría. —Ah y claro a meditar.
—Está bien, cariño.
Thor tomó una bolsa en la que sin cuidado alguno metió los alimentos que reposaban en la gran mesa: desde frutas hasta pasteles. Y antes de que su madre pudiera decirle algo, salió casi corriendo, pidiéndole que no se preocupara por él, que estaba y estaría bien.
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Loki despertó antes de lo predicho por las sanadoras. Su magia, sin saberlo, habían eliminado los efectos de las plantas somníferas que había tomado. Abrió los ojos lentamente, al principio solo vio blanco. Parecía como si todo estuviera brillando con fuerza hasta que pudo adaptarse y distinguir las cosas que estaban junto a él.
Más que miedo, confusión recorrió por sus venas, recordando que no estaba en su hogar. Estaba cómodo encima de una cama, le parecía hasta una desgracia querer levantarse de ella para ver por la ventana en dónde podría estar. Cuando intentó levantarse, el sonido la de puerta abriéndose lo paralizó. Era una de las sanadoras que al verlo cambió su expresión despreocupada a una sobresaltada. Ambos estaban asustados del uno al otro, y en ambos nació la idea que el otro lo asesinaría.
Loki volvió a taparse con las sábanas, desviando su mirada de la mujer, pasando así largos minutos sin que ninguno emitiera un solo sonido o movimiento.
—¿Dónde estoy? —le preguntó, para cerciorarse si realmente estaba en la ciudad dorada, en el reino enemigo.
—En Asgard. —Le respondió.
Y volvieron al silencio incómodo.
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Thor llegó a la cabaña y tomando aire, como si le asustara ver a Loki, entró con pasos seguros. Cuando lo vio sentado en un taburete cerca de la ventana que no daba una vista maravillosa, solo más árboles, y Helmi peinaba la larga cabellera de Loki, con tranquilidad y eso, en cierta forma, esa sola imagen alivió a Thor de poder iniciar bien las cosas con Loki.
—Hola.
Helmi hizo una pequeña reverencia, sin dejar de peinarle, mientras que Loki bajó su vista de lo que sea que estuviese viendo y dándose la vuelta para verlo directamente a los ojos, ambos conectaron sus miradas por segundos para empezar a verse detalladamente, ver lo que el mundo oscuro de Jotunheim prohibía a los demás observar.
—¿Te sientes mejor?
Helmi detuvo su tarea, y sin decirle nada a Loki, se retiró con un pequeño adiós que le lanzó a Thor.
Una vez solos, Loki volvió su vista detrás de la ventana, como si intentara ignorarlo.
—Estás en Asgard. Y estarás a salvo aquí de… Jotunheim—dijo Thor poniendo la comida en la mesa que estaba cerca de la cama.
—¿Qué debo esperar? —Habló Loki haciendo que Thor tropezara en su propio lugar.
—¿A qué te refieres? —Thor carraspeó al final, al darse cuenta que su voz había salido más débil de lo esperado.
—¿Que qué harás conmigo?
Thor no supo qué contestarle, y siendo sincero consigo mismo, no sabía qué haría con él. Pero de algo estaba seguro: quería salvarlo. Pero para ello necesitaba preguntarle muchas cosas, desde Laufey hasta el descuido que había vivido siendo el príncipe.
—No lo sé —contestó —, aunque me gustaría cuidar de ti.
Loki quiso reírse sin gracia pero no pudo y antes de poder decir algo, Thor volvió a hablar algo animado, cambiando completamente el tema.
—Traje comida. Un montón, por cierto…—Por la mirada iracunda de Loki, Thor no pudo evitar callarse.
—¿Qué harás conmigo? —Loki volvió a preguntar pero esta vez sin apartar su vista del rubio.
Thor sin poder escapar de su mirada solo pudo responder con cautela:
—Si crees que te haré daño, estás equivocado.
—Mataron a mi familia —La voz de Loki temblaba —y tú lo provocaste…
Dolido, Thor desvió su mirada sin atreverse siquiera a respirar por segundos por el golpe bajo de palabras que recibió. Realmente no sabía cómo podría disculparse, y aun disponiendo de esa oportunidad, simplemente no podía.
Empujó la bandeja de comida cerca de Loki para que pudiera servirse. Pero Loki parecía luchar con sus lágrimas que tomando una manzana de la bandeja le dio la espalda.
Loki no pudo detenerse a dar un mordisco a la manzana, tratando de recordar su sabor, y sin poder contenerse derramó lágrimas con un sentimiento de enojo porque la vida había sido muy cruel con él.
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Sif se había encontrado en una conversación más normal con Frigga, y el tema fue sobre Thor, de cómo el rubio había estado distraído y que no comía muy bien.
—Me gustaría ayudarlo —dijo Sif pensando que ella misma necesitaba que alguien la sacara de una vez esa imagen de Jotunheim.
—A ti también te he visto igual que Thor —dijo Frigga, sin mencionar que los notaba así de diferentes desde la llegada de Jotunheim.
—Tenía un malestar —mintió. —¿Y dónde está Thor? No lo he visto toda la mañana.
—Me dijo que estaría de cacería en el bosque, que necesitaba meditar.
Sif pensó que era su oportunidad de hablar con Thor. Nunca habían peleado por nada ni por matar a sus enemigos. Nunca les afectó a ninguno hasta que conocieron a ese pelinegro.
—Creo que iré a verlo.
Y tan pronto como pudo, se adentró por los bosques caminando directamente a la cabaña que Thor tenía.
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Nota:
Realmente pido perdón por no actualizar. Hasta vengo emocionada a contarles por qué :v es que después de actualizar el anterior capítulo me puse a ver la serie de Shadowhunters, la película y ahora estoy leyendo los libros y recordé que tenía que actualizar. De verdad lo siento hasta por adelantado, porque muy probablemente tarde también para el siguiente capítulo :'( es que los libros de Cazadores de Sombras son muchos y yo no puedo vivir sin leerlos a pesar que solo lo hago por el Malec :v
Y tengo buenas noticias, no sé si estáis de acuerdo con eso de las Adaptaciones que en realidad son como plagio donde solo cambias los nombres.
Bueno, haré una que titula Four Seasons, la autora dio cupos y logré obtener una 3 la adaptaré al Thorki, si quieren leer la original, por favor pasar por el perfil de CapitanoMomo 3 ella escribe para el ship Hopegi, (Hoseok x Yoongi) de BTS.
Ah, en wattpad :'v no puedo subir a otras plataformas.
