CAP : 5
"Meditación"
Mei ling se despertó con ansias de seguir con su entrenamiento. Se sorprendió al ver a Po en la cocina con el desayuno pronto.
-"Buenos dias Mei"- Saludo Po
-"Buenos dias maestro"- La felina respondió el saludo
-"Hoy tenemos que bajar al valle"- Explicó Po
La felina asintió y terminó su desayuno en silencio, aunque para ser sincera con ella misma tenía muchas ganas de preguntarle muchas cosas a Po. Su propia madre no le contaba mucho de su vida en palacio ni antes de conocer a su padre, pero sabía que esa clase de preguntas tambien estaban fuera de los límites para Po.
-"El dia de hoy será muy ajetreado, hay varias labores que realizar, cuento con todo tu apoyo?"- Preguntó Po
La felina no entendía muy bien el asunto, ¿labores?, lo único para lo que bajaban al valle era para comprar suministros.
-"Claro maestro"- Respondió ella.
Po le sonrió y continuó caminando.
Tras unos minutos ambos llegaron a una casa vieja.
-"Que hacemos aqui?"- Pregunto Mei ling
-"Ya veras"- Dijo Po mientras golpeaba la puerta -"Señora CHO! soy yo, PO!"-
-"PO!?"- La voz de una mujer anciana emocionada se escucho desde dentro. La felina esperaba expectante para saber que estaba pasando, la puerta lentamente se abrió dejando ver a una cerdito muy anciana. -"PO!"- Exclamó alegre mientras le abrazaba -"Quien es ella?"- Preguntó la anciana curiosa
-"Es mi estudiante, y su ayudante por el día de hoy"- Respondió Po
-"Que?"- Preguntó Mei
-"Por hoy te vas a encargar de cuidar a la señora Cho, y audarla en lo que necesite"- Explicó el panda
-"Que emoción, hace mucho no hablo con una señorita tan linda"- Hablo en tono emocionado la cerdito.
-"Pero...maestro"-
-"No hay peros, me prometiste que me darías toda tu ayuda"- Dijo Po mientras se retiraba -"Mas tarde me explicas como te fue, CUÍDELA SEÑORA CHO!"-
Mei Ling se sintió engañada y no pudo reaccionar mientras la señora la tomaba de la mano y lentamente la hacía entrar en su hogar.
-"La verdad te noto cara algo conocida"- Dijo la señora
-"Tal vez"- Respondió Mei Ling seria.
-"Bueno, seguro ya lo recordaré. Puedes ayudarme a bajar un par de muebles de arriba?"-
-"Claro, por hoy seré su alegre ayudante"- Respondió sarcastica
-"No te preocupes, no son muy pesados. Esos de por allí"- La señora señaló unos muebles enormes.
La felina quedo boquiabierta ¿como alguien los colocó allí en primer lugar?.
-"Segura que quiere que los saque? sería una lastima, se ven muy bien justo donde están"- Intentó desesperadamente convencerla.
-"Verdad que si? pero necesito el espacio, adios a lo viejo hola a lo nuevo"- La señora rió -"Hay que ponerse manos a la obra, hay otras tareas para hacer"-
Mei sintió como le herbía la sangre por un momento, pero respiró muy hondo y comenzó con el primer mueble, un gran ropero. Aquella cosa era increiblemente grande y pesada pese a estar vacío, moverlo no era problema pero ¿cómo lo bajaría por las escaleras?.
-"¿Por qué tengo que hacer esto?"- Se preguntó en voz baja, se notaba molestia en su voz. -"Por qué el maestro no ayuda en mi entrenamiento? No necesito todo esto, es una perdida de tiempo..."-
-"Pasa algo querida?"- Pregunto la señora des el piso de abajo
-"No...nada"-
La felina inhaló muy profundo, volvió a armarse de paciencia y poco a poco fue bajando con el gran ropero.
Tras sacarlo de la casa bebió agua y prosiguió con el último.
-"Muchas gracias, sabía que eras muy fuerte"- La señora le sonreía inocentemente. -"Ahora necesito ayuda para limpiar la sala"- Dijo mientras le daba una escoba.
Mei resopló y se resignó a que su maestro no volvería por ella.
Comenzó por limpiar el polvo de los muebles, todo era muy aburrido hasta que le quito el polvo a una imagen y pudo observar lo que era.
Lo que estaba enmarcado era un retrato de Po y los 5 en el cual se les veía muy felices, incluso su madre tenía una gran sonrisa.
-"Que es esto?"- Preguntó la felina a la señora.
-"Eso? Lo dibujé hace muchos años, es Po y sus amigos"- Dijo sonriendo
-"Si pero, ¿qué paso?"-
-"Ah...eso, la verdad no estoy muy segura"- Reflexionó la señora -"Todos eran muy felices, salvaron china en muchas ocaciones y parecía que para ellos nunca se pondría el sol, se separaron algunos años despues de que la maestra Tigresa se marchara del valle"-
-"Pero no sabe nada mas?"- Pregunto Mei ansiosa
-"Mmmm, lo siento niña solo me contrataban muy ocacionalmente al palacio, supe que el maestro Grulla y la maestra víbora fundaron una escuela en otra región."-
Mei se quedó observando la imagen un largo rato.
-"Vamos, terminemos esto para poder tomar algo de Té y relajarnos con un poco de mahjong"- Habló la señora esbozando una sonrisa.
Tras terminar de limpiar Mei ling por fin pudo relajarse, tomo un poco de té mientras la señora Cho preparaba el juego.
El juego en si fue otra prueba para los nervios de la joven felina, la señora Cho se tomaba varios minutos en decidirse en una jugada solo para desecharla justo antes de realizarla y pensar en otra. Fue entonces que la felina recordó las palabras de su maestro -"Tienes muy poca paciencia"- y en el entrenamiento de meditación.
La felina se cruzo de piernas inhalo hondo y bebió otro sorbo de té. Simplemente esperando, a que su rival completara su jugada Mei ling observava tranquilamente y pudo por un momento silenciar todo ruido en su cabeza.
El sonido de alguien golpeando la puerta llamó su atención. -"Señora CHO! soy yo!"- Se escuchó la voz de su maestro.
Ambas fueron a abrir la puerta.
-"Hola maestro"- Dijo Mei sonriendo y caminando hasta estar a lado de Po
-"Le causó problemas?"- Preguntó Po
-"Tonterías, es una jovencita de lo mas agradable"- Respondió
-"Si, esa soy yo"- Dijo Mei
-"Bueno, señora Cho, nos retiramos"- se despidió Po
-"Adios, y muchas gracias por todo linda"-
-"Hasta pronto señora Cho"- Se despidió Mei con una corta reverencia.
-"Veo que ahora son buenas amigas"- Dijo Po
-"Es muy agradable, y tambien una esclavista"- Respondió Mei
Po dió una risotada
-"Tengo hambre, tu no?"- Preguntó Po
-"Sip"-
-"En el palacio prepararé algo"-
y así otro día pasaba sin problemas en el valle de la paz.
