Capítulo 8: Buscando la verdad
Dieron las ocho de la mañana y Lori seguía en la cocina, se había puesto a lavar los platos que se hallaban. Quería despejar su mente por un momento, estaba cansada y frustrada. No paraba de pensar en sus hermanos, en especial en Leni. Quería olvidar su niñez, pero mientras más pensaba en su hermana, más presente estaba el recuerdo de su infancia. La distancia, la frialdad, la indiferencia…, su hermana la había abandonado totalmente y Lori no podía dejar de pensar en las palabras de Lynn: "¿Por qué ayudarías a alguien que te ha abandonado?". Emitió un suspiro y siguió con la mirada fija en los trastos, realizando movimientos lentos para procurar quedarse allí la mayor parte del tiempo. Tenía algo de miedo, en menos de una hora, Lincoln y Leni no tardarían en levantarse y hacer del día un martirio más. A veces sentía que con cada encuentro que tenían ambos la tierra temblaba y la casa Loud se desintegraba más, una sensación que le causaba tristeza y un gran vacío en su interior.
—¿Qué debe hacer uno para poder dormir bien? —una voz femenina muy aguda la sacó de su trance. La rubia volteó detrás suya y vio a Lola sentada en la mesa de los niños. La niña se veía algo cansada y desanimada. Se recargó en la mesa con mucho desgane.
—Tener la mente tranquila, supongo —comentó sin prestar mucha atención. Bastante tenía ya en la cabeza, aunque ahora que Lola mencionaba el tema, se percataba que nadie en la casa dormía perfecto…, a excepción de ellos dos.
—Ugh…, quizá sea ese el problema, entonces —puso su cabeza sobre la mesa, demostrando algo de fatiga ante las circunstancias. Lori dejó de lavar y se volteó para entablar una conversación.
—No has sido la única… —desvió la mirada. Lola la observó con empatía.
—¿Qué te impide dormir por las noches? —preguntó colocando su codo sobre la mesa, mientras recargaba su mentón en la mano. Lori miró al suelo y resopló. Antes de contestar frotó ambos ojos con su mano izquierda, para entonces mirarla con tristeza.
—Leni…
—Entiendo —suspiró—…, a Lana y a mí también nos afecta mucho. Desde que Lincoln se niega a jugar con nosotras, todo se ha vuelto bastante…, monótono, ¿sabes? También le he querido hablar a Leni desde lo ocurrido el viernes, estuve con ella todo el día y vi cada cosa que le pasó…, fatídico…
—Espera…, ¿estuviste con ella todo el día? —un rayo de esperanza se asomó en ella.
—Sí, junto a Lana. ¿No recuerdas que una compañía de diseños había hecho un concurso ese viernes? Era de ropa infantil, así que Lana y yo fuimos sus modelos; una lástima que los sueños de Leni se vieran afectados por Lincoln…, quisiera enojarme con él, pero Leni también atrofió una oportunidad única para Lincoln.
—La con-cómic…, estaban haciendo un especial de cómics y el ganador recibiría un curso profesional para aprender a dibujar y escribir…, demonios…
—Así es —el estómago de Lola gruñó—. ¿No habrá nada para desayunar de casualidad?
—Papá ni siquiera esperaba que despertáramos tan temprano, así que no hay nada preparado. Si quieres puedo hacerte unos panqueques.
—Por favor…
Lori sacó un sartén y encendió la estufa. Procedió a sacar los ingredientes.
—Había olvidado por completo que habías estado con Leni el día entero ese viernes…, uhmm…, ¿te importa si rememoramos ese día?
—¿Para qué? ¿Acaso quieres recordar lo que eso ocasionó? —preguntó de mala manera, mas Lori negó con la cabeza y la miró un momento con seriedad.
—No, Lola…, quiero ver si hallamos algo que nos permita averiguar qué fue lo peor de todo y así poder encontrar una solución a este dilema —la princesa no lo había captado al inicio, pero creyó saber por dónde iba el asunto.
—De acuerdo, Lori. Deja voy por Lana y así tendremos una versión más completa, luego olvido algunas cosas —Lola se levantó de la mesa para dirigirse hacia su habitación. Al subir las escaleras, escuchó la puerta de Lisa cerrase, no le tomó importancia y fue a su habitación.
Por otro lado, cuatro personas estaban reunidas en la habitación de las hermanas menores, aunque Lily estaba ausente. Había estado llorando las últimas noches e impedía que los demás pudieran dormir, claramente, la que había tenido mayor queja sobre este asunto era Lisa, la científica pasó malas noches con la bebé despertando a plenas madrugadas con un berrinche totalmente insoportable; finalmente, tras una reclamación formal ante sus padres, estos tomaron la decisión de que la pequeña durmiera con ellos, dando por terminado el problema: Lily no volvió a llorar, quizá extrañaba a sus padres…, o quién sabe, las mentes más jóvenes resultaban ser uno de los más grandes misterios del Universo.
Lisa estaba en su computadora, leía un artículo científico en internet. En su mente tenía muy grandes ideas, pero para llevarlas a cabo necesitaba recopilar información y, ciertamente como crees, que no hubiera tanto alboroto en la casa. Como había dicho Luna, estuviera bien que fuera el ruido cotidiano provocado en la casa Loud en un día común y corriente, pero aquel ruido era insoportable, era el ruido de los gritos y las discusiones de odio por parte de aquellos hermanos. Por eso mismo, fue que Lisa accedió a que sus otras tres hermanas entraran a su habitación, con tal de que todo fuera normal y que ya nada interrumpiera su valioso trabajo haría lo que fuera.
—Muy bien, unidades fraternales, ¿qué idea tienen? —preguntó mientras continuaba leyendo el artículo.
—Pues… —Luna se sobó el brazo—, nos preguntábamos si podíamos ver las grabaciones del viernes pasado….
—¿Una retroalimentación? —cuestionó curiosa, volteando su silla para prestarles atención.
—Podríamos decir que sí —contestó Lucy suspirando—. Sólo…, queremos ver si podemos aclarar lo que…, sucedió…
—Hummm… —Lisa colocó su mano en el mentón, pensativa.
—Yo ya accedí a darles mis grabaciones, Lisa —Luan mostró una caja donde contenía todas las cintas de la semana anterior—. Quizá si unimos todo, podríamos tener una visión más completa.
—Suena lógico —afirmó. La pequeña saltó de su asiento y tomó dirección a donde estaban—. De acuerdo, hermanas, entonces…, hagamos esto —tomó las cintas de Luan—. Sin embargo…, yo no esperaría buenos resultados de esto.
—¿Por qué? —Luna se mostró consternada.
—Bueno, todo sería subjetivo. Tendríamos que hacer deducciones lógicas y contundentes, además de enfocar nuestra visión de manera unitaria, no podemos permitirnos ver esto desde diferentes perspectivas, porque eso podría dañar la objetividad de nuestro cometido.
—¿Es decir…? —Luan alzó sus hombros.
—Que, de ser necesario, veremos las grabaciones más de una vez…, porque no quiero que todas tengamos una opinión diferente de lo que ocurrió el viernes. Todas debemos llegar a una misma conclusión.
—Tiene sentido para mí —Lucy se acercó a la computadora—. Hay…, hay que empezar a verlas…
—Muy bien, iniciemos nuestra labor —Lisa le pidió a Luan su cámara. Conectaron la misma a la computadora y así pudieran tener una visión más amplia. Sin embargo, hay cosas que las cámaras no pueden presenciar, y esos son los pensamientos…, yo te daré la oportunidad de ver esto con los propios ojos de Lincoln y de Leni…
