Capítulo 12: Una extraña y retorcida razón
Presente
—Y es lo último que recordamos —dijo Lana mientras se encogía de hombros. Lori, quien había estado escuchando con atención, se puso a pensar en una solución.
—¿Y no saben qué fue lo que pasó entre Lincoln y Leni en el parque?
—No, no tenemos idea, cuando llegamos, Leni ya se había ido.
—Aunque debo admitir que se escucharon unos gritos cuando nos íbamos acercando a la fuente.
—Pensábamos que se trataba de gente cualquiera, pero ahora que lo pienso mejor…, se trataban de Leni y Lincoln.
—Si tan sólo hubiese una manera de saberlo… —Lori se puso pensativa. Sin saber exactamente qué hacer, se le ocurrió otra idea—. Lana, dices que trajiste las cajas, ¿verdad? ¿Podríamos verlas?
—Claro, vamos a mi habitación.
Las tres se dirigieron a la habitación de las gemelas. Subieron las escaleras.
—¡Y anotación! —declaró la televisión, mientras la gente del estadio celebraba en grande. Por otro lado, Lynn no dejaba de pensar en toda la situación. Escuchó como sus hermanas subieron las escaleras, curiosa, volteó a ver.
—¿A dónde irán? ¿Con Lincoln? Eso sería muy arriesgado… —se puso a meditar el asunto una última vez—, ¿qué podría hacer yo? —suspiró—…, hablar con él es inútil. No puedo hacer nada, Hans quizá tenga razón…, pero Lori, ella también tiene razón. ¿Qué debería hacer? —se sumió en el asiento mientras su conciencia la hacía pensar y pensar. Cuando ella estaba a punto de desistir, se le fue imposible no recordar todas las veces en que Lincoln fue tan amable con ella y ella siempre fue tan grosera con él. Apagó la televisión—. Quizá no pueda hacer nada…, pero hay que intentarlo.
Se levantó del sillón y se dirigió a la planta de arriba.
—Rayos, no tenemos mucha información. La mayoría de la acción ocurrió afuera de la casa.
—Es cierto, y no tenemos nada para saber lo que pasó afuera.
—¿Qué me dicen de Lola y Lana? —preguntó Luan—. ¿No se suponía que serían las modelos de Leni?
—Es cierto —reafirmó Luna luego de recordar el audio de las cintas.
—¿Y quién se anima a preguntarles? —insinuó Lucy entre susurros.
—Quizá debería ir Luna, es la miembro de la familia que tiene mejor contacto con todos —aconsejó Lisa.
—Bueno, podría intentarlo, aunque… —y antes de que se dieran cuenta, alguien había abierto la puerta de la habitación. Lisa y Luan quedaron estáticas al ver de quien se trataba.
—Las he estado escuchando desde hace rato…
—Lincoln… —musitó Luna por lo bajo.
—Yo les puedo decir lo que ocurrió… —y de este modo, Lincoln comenzó a contar todo lo que ocurrió. Quería desahogarse a pesar de que sintiera un cierto repudio por sus hermanas, quería que supieran la verdad y también servía que lo dejaban finalmente en paz.
Lynn jr. llegó a la planta de arriba y vio como la puerta de Lincoln se encontraba abierto. Se tensó y pensó que un nuevo día comenzaría una vez más con los martirios rutinarios que acontecieron desde el sábado pasado. Sin embargo, lo que ella pudo percibir fue que Lincoln estaba en el cuarto de las menores hablando. Se acercó y escuchó cada palabra de lo que Leni había dicho.
Tras terminar su relato, la mayoría quedó boquiabierto. Claramente se enfadaron con Leni, pues fue totalmente su culpa que Lincoln hubiese cambiado su actitud tan de repente con todas ellas; sin embargo, a pesar de querer negar todo lo que había dicho, se daban cuenta de que tenía razón hasta cierto punto. Así que, para no arruinarlo más, optaron por quedarse en silencio. Aun así, la pequeña genio, analizando todos los acontecimientos y uniendo todos los relatos y datos obtenidos, pudo percatarse de varias cosas.
—Hay algo que no me cuadra del todo… —Lisa se acercó a su hermano.
—¿Y eso qué sería?
—Leni nunca agujereó la caja.
—¿Y ustedes cómo saben eso? ¡Ella misma me lo confesó!
—Lincoln, para empezar —habló Luna de repente—, ¿qué motivaría a Leni a agujerear la caja?
El peliblanco se quedó en blanco. Nunca se había detenido a pensar en esa pregunta.
—¡Pe-pero ella me lo dijo! —entre la rabia y la molestia, también se halló la confusión.
—Podemos mostrarte las grabaciones para que observes que en ningún momento ella fue la responsable de eso.
—Es cierto —Luan se acercó—, Leni nunca agujereó la caja.
—Bueno… —Lisa interrumpió—, fue imposible que lo hiciera Leni, pero pudo haber sido alguien más. Nunca lo sabremos con certeza, pues no puedo explicar la falla de la cámara que se encuentra en el comedor.
—¿Qué quieres decir con eso, Lisa? —Lincoln se mostró interesado.
—Que, en efecto, alguien tuvo que agujerear la caja; sin embargo, no se trató de Leni, pues es imposible que lo haya podido hacer sin ninguna herramienta y en cuestión de segundos en los que entra al comedor y sale de él.
—¿Entonces dices que alguien de ustedes quiso sabotearme? —al plantear dicha cuestión, todas se comenzaron a verse entre sí.
—¡No! —resaltó Luna—. ¡¿Por qué haríamos algo como eso?!
—Entonces denme una explicación.
—Revisemos las cámaras de nuevo —indicó Luan quien se acercó a la computadora. Todos observaron con atención.
En las grabaciones se podía apreciar que quienes bajaron a la cocina ese día habían sido Leni, Lola, Lana y Luan. De ahí, no hubo nadie más. Cabe destacar que la cámara de la cocina no contaba con muy buena recepción de audio ni de video, pues Leni la había alterado para proteger su privacidad, dándole unos golpes leves que llegaron a afectar a la misma. Así que la única pista que tenían era la cámara de la sala, la cual grabó a todas las hermanas que habían bajado por la escalera y habían tomado su rumbo hacia el comedor. Asimismo, también hubo un periodo de tiempo en el cual la cámara de la sala se quedó en estática y regresó a la normalidad posteriormente. Todos, con muchas sospechas y pensando que las cámaras habían perdido utilidad tras un tiempo desde su instalación, se limitaron a crear teorías y acusaciones acerca del verdadero culpable.
Por otro lado, Lynn, quien seguía espiando desde el marco de la puerta sin ser vista, había visto como Luan había bajado con su muñeco y, tras un tiempo, volvió a subir con él. Mas por lo que había entendido hasta el momento fue que Luan había dejado solo al muñeco en todo ese tiempo. ¿Quizá había sido culpa de Lisa? ¿Le habría hecho algo al muñeco? Lo razonó por un momento y creía ser la única que podría tener la alocada idea de que el culpable podría ser un ser inanimado…, si creyó fielmente en la mala suerte, un muñeco manipulable sonaba a una idea tentadora. Iba a arriesgarse a preguntarle entrando de improviso, pero sería mejor cerciorarse de que tenía razón y no quedar como una loca en frente de todos, sobre todo porque Lisa podría negar la acusación rotundamente y hasta podría usar las cámaras a su favor. Así que, con esto en mente, fue en búsqueda del muñeco macabro de la comediante.
—Sigue sin haber una respuesta clara y las cámaras no pueden ser fiables, sigo creyendo que pudo ser Leni… —Lincoln, quien no dejó en ningún momento de apreciar las cámaras, seguía enfrascado en aquella idea; más que nada lo hacía para tener una buena razón para odiar a Leni luego de todo lo malo que le hizo sentir…, el hecho de descubrir que tal vez el único culpable de ese día fue él, lo dejaría bastante destruido.
—Hermano —Luna, viendo que tras una semana entera el chico ya parecía más abierto a recibirlas, se acercó a él—, quiero decirte que lo siento mucho…
El peliblanco, muy confundido por lo que dijo, se volteó.
—No lo sientas, sólo estoy aquí para descubrir la verdad…, aún estoy resentido con todos… —ignorándola, porque no tenía cabeza para nada más, siguió observando las cámaras.
—Ve el lado bueno —habló Lucy acercándose a Luna con cautela y procurando no ser escuchada—, al menos ya no fue tan grosero. Es un avance…
Manteniendo la distancia, sólo podían apreciar al joven Loud mirando las cámaras con atención.
—Debo ir por las gemelas para destapar este enredo de una buena vez —comentó Luna levantándose de donde estaba para dirigirse a la habitación de las mencionadas.
—Suerte…, suspiro.
Con lentitud, para que Lincoln no sintiese que se iba, Luna fue saliendo de la habitación. En cuanto su mirada se direccionó a la habitación de las dos pequeñas rubias, pudo percatarse de que la habitación estaba abierta. Se asomó y visualizó a Lori junto a las gemelas y con ellas estaban las dos cajas que terminaron sirviendo para nada. El trío de chicas se dio cuenta de la presencia de Luna.
—¡Luna! ¿Qué haces por acá? —preguntó Lori bastante asombrada de la situación.
—Justamente venía a buscarlas a ellas dos, pero parece que todas estamos en la misma sintonía. Creo que deberíamos ir al cuarto de Lisa —señaló la habitación.
—¿Por qué? —preguntó Lana levantándose de la cama con la caja entre sus manos.
—Porque todas estamos discutiendo el mismo tema que ustedes y estoy segura de que todas juntas vamos a poder llegar a una conclusión y a una solución —de esta manera, haciendo una seña con su mano para que la siguieran, regresó de nuevo al cuarto.
Ya que todos estaban juntos, el análisis de la situación dio comienzo con rapidez. Sin embargo, antes que nada, tanto Lori como las gemelas se asustaron de la presencia de Lincoln, mas las demás hermanas las calmaron diciendo que Lincoln simplemente estaba observando las cámaras para pintar a Leni de culpable por haber agujereado la caja y fue justamente aquella aclaración la que empezó toda la discusión que se desataría en ese instante.
—Pero cuando estábamos en la cocina, lo único que Leni hizo en todo el rato fue el smoothie que estaba preparando especialmente para Lincoln —rectificó la mecánica de la familia y la princesa no hizo más que reafirmarlo.
—Estoy bastante segura de ello, además, yo fui quien bajó con ella y estuve todo el rato a su lado, así que es imposible que Leni hubiese sido la culpable de que la caja estuviese en ese estado…, a mí se me hace que la caja ya estaba así desde el principio.
—¡Eso es una mentira! —Lincoln desató su rabia una vez más. No podía tolerar la idea que se estaba originando—. Yo compré esa caja y estaba en perfecto estado. La había adquirido especialmente para resguardar mi cómic y, si eso no fuese suficiente, había empaquetado mi cómic en una bolsa y, ¡oh, sorpresa! Tanto la bolsa como la caja tenían un agujero por donde les entró todo el agua —molesto y agobiado, las señaló a todas—. ¡Estoy muy seguro de que Leni tal vez sí haya tenido razón! ¡¿Se imaginan si ganaba ese concurso?! Me iba a desaparecer de la casa por un buen rato y ya no iban a tener a nadie que las ayudase, así que a una de ustedes se le ocurrió sabotear mi proyecto agujereando la caja y la bolsa y, quizá, hasta el mismo cómic en el proceso, pero esto último no lo habían conseguido…, y me parece muy conveniente que Leni haya aventado la caja a la fuente como si supiera que el cómic se iba a mojar —declaró con mucho enojo. Todas las hermanas razonaron la lógica de su hermano y, era verdad, hasta cierto punto todo tenía sentido.
—Pero hay algo que no tomaste en cuenta —Lisa tomó la palabra una vez más—. Leni aún seguía en ese proceso bioquímico el cual cambió todo su temperamento y actitud, por lo que yo siento que cuando aventó la caja a la fuente fue un accidente. De acuerdo con lo que nos contaste, Leni solo hizo un movimiento con sus brazos hacia atrás, pero nunca se dio cuenta de lo que se hallaba a los lados de ella.
Lincoln, tras recordar la escena de nuevo, pudo fijarse que sí, que lo que Lisa decía concordaba a la perfección. Además de que estaba la cuestión de que Leni había dicho algo interesante: "me acusas sin siquiera saber si soy yo", palabras más, palabras menos, pero Leni había confesado indirectamente que ella no había sido la culpable.
—Entonces…, ¿quién fue? —las miró a todas, pues todas estaban presentes con él…, aunque faltaba una—. Esperen, ¿en dónde está Lynn? —mirándose entre sí, la única que pudo dar una respuesta fue Lori.
—Ella estaba abajo viendo la televisión, no quiere saber nada acerca del asunto.
—A ella tampoco la pudimos ver en las cámaras y juraría que bajó al patio trasero.
—Sí, pero eso fue muy rápido —aclaró Lola rápidamente—, ella vino a la cocina y se fue al patio.
—Entonces tampoco pudo ser ella, pero aún sigue esa duda —Lisa se mostraba interesada ya en el tema al ver que había una incógnita bastante misteriosa.
—Pero ¿eso significa entonces que Leni nunca me saboteó? ¿Ella en verdad quería verme triunfar? —confundido, se sentó en la silla que estaba en frente de la computadora.
—Así es, Lincoln —habló Lori dándose paso entre las demás. Todas pusieron sus esperanzas en su hermana mayor para que su hermano por fin pudiera volver en sí—. De hecho, hasta juraría que te tenía una sorpresa para cuando triunfases en tu concurso, nunca supe que era, pero estoy muy segura de que te lo iba a dar a ti.
—Es que ya no entiendo nada —negó con la cabeza—, tanto odio y rencor que sentí hacia su persona por cómo se volvió, tanta ira que desbordé por su culpa, porque no dejaba de echarme la culpa y eso no hacía más que fastidiarme más; también le echaba la culpa, pero ella nunca lo admitía y eso me hacía enfadar, sobre todo porque ahora soy consciente de que ella nunca fue quien creíamos que era.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Lori confundida.
—Siempre me mencionó algo acerca de su infancia, ¿tú sabrás algo al respecto? —la miró con tristeza. Todas quedaron intrigadas por lo dicho a su hermana.
Lori quedó estática y se congeló en su sitio. Recuerdos tan devastadores y crueles comenzaron a llegar a su memoria nuevamente. Negó con la cabeza y decidió alejarse un poco.
—No estoy lista para esto, no puedo decirles lo que ocurrió.
—Pero, Lori, es lo único que tenemos para que esta familia pueda reconciliarse, ¡Lincoln ya está hablando con nosotros! —declaró Luna con cierta molestia—. Por favor, nosotras te ayudaremos con lo que necesites.
—Y ustedes aún ansían que siga siendo su sirviente —Lincoln se levantó de la silla—. Creo que mejor me voy de aquí, tengo mucho que procesar.
Lori, al ver que estaba perdiendo la única oportunidad para regresar todo a la normalidad, decidió ponerse firme.
—De acuerdo, te voy a decir lo que pasó y trataré de darte las razones por las que Leni se volvió a convertir en la misma monstruosidad de hace 10 años.
—¿Volvió? ¿Cómo que volvió? —Lincoln, ya atrapado en las redes de su propia curiosidad, miró a la rubia mayor—. ¿Me estás diciendo que Leni ya había sido así antes?
—Sí —todas se asombraron por la confesión de Lori, menos Luna y Luan, quienes tenían muy vagos recuerdos de lo que pasó hace 10 años—. Solamente que ahora ninguno de la familia tuvo la culpa en ese entonces, fue alguien externo y se llamaba Joel.
—Joel…, la oí pronunciar ese nombre alguna vez. Quiero saberlo todo.
—La única que sabe con plenitud todo lo que ocurrió, es ella misma, yo sólo averigüé que se trató de ese tal Joel porque ella siempre me hablaba de su amigo…, y cuando llegó el día en que Leni se convirtió en esta pesadilla, ya nunca más volví a saber de él.
—No importa, quiero saber…, y de paso…, puede que comprenda qué está ocurriendo aquí. Aunque no crean que aún no tengo presente el hecho de que alguien quería verme fracasar —las observó a todas con una actitud acusatoria.
—Bastante tengo con destapar este baúl de recuerdos que me atormentaron por un tiempo, ¿podrías por favor sentarte y escuchar? Además, sobre lo que dices, ninguna de nosotras sería capaz de hacer eso, nosotras te amamos, Lincoln, somos tu familia —se señaló a sí misma y a las demás—. Y habló por todas cuando te pido disculpas por si alguna vez llegaste a sentir que absorbíamos tu tiempo por completo. Podemos llegar a un acuerdo y dejarte en paz por unos días, y establecer horarios, ¡tú mismo puedes encargarte de ello! Sólo perdónanos si crees que fuimos impertinentes.
Lincoln recordó cuando Leni le dijo que él siempre cedía a ellas, eso hizo que la situación fuera más tensa, pero la verdad es que Leni estaba siendo bastante agresiva. Ahora que se daba cuenta, siempre contó con el apoyo de ellas y él estaba siendo un buen hermano con ellas. Soltó un suspiro bastante pesado y ya no supo cómo sentirse exactamente en ese momento; aunque podía sentir como esa energía tan devastadora abandonaba su ser, aliviando su alma. Sonrió después de tanto tiempo.
—Muy bien…, las perdono… —suspiró de nuevo. Todas sonrieron y se acercaron al peliblanco, pero él las detuvo—, pero aún quedan muchos asuntos por resolver. Debemos averiguar cómo se agujereó la caja.
Lana, quien después de haber oído acusaciones acerca de la caja, se había puesto a examinarla con detenimiento y había llegado a una conclusión.
—Siendo honesta con ustedes —habló Lana interrumpiendo—, la única forma de que esta caja pudiese haber sido traspasada es por medio de algún taladro o que de plano hayan ejercido una fuerza sobrenatural con algún objeto resistente para haber hecho un agujero de esta magnitud —mostró la caja en donde se veía el agujero—. Además, la otra caja también fue manipulada con mucha fuerza, pues la tapa está más aflojada que de costumbre, miren —abrió y tapó la caja con mucha facilidad.
—Eso quiere decir que la caja de Leni también fue perturbada —mencionó Lincoln impactado.
—Algo anda mal aquí —aseguró Lisa—, debemos llegar al fondo de esto.
—Sí, pero antes de ahondar más en los culpables, yo siento que debemos averiguar primero por qué Leni se convirtió de nuevo en este ser tan frío y cruel —Lincoln suspiró—. Lo siento mucho, chicas…, yo nunca quise ser así con ustedes, la verdad estaba muy enfadado con ustedes, con Leni, con el mundo…, sentía que todos estaban en mi contra y que entonces yo debía actuar de la misma manera, sino es que mucho peor. Tan sólo estaba defendiéndome y sólo terminé por herir más a esta familia.
—No entiendo por qué Leni haría esto —comentó Lisa.
—¿Qué cosa? —todas voltearon a ver a la científica.
—Es como si Leni hubiese hecho que Lincoln se volviese como ella sólo para que alguien la entendiera y lo hizo a tal grado que hasta Lincoln ni nos quiso dirigir la palabra.
—Es algo que debemos descubrir.
—Pero, chicos, yo no tengo esa respuesta.
—Entonces tendremos que encontrarla de una u otra forma, pero por ahora, eres la única fuente de información que tenemos.
Lori suspiró y se recargó en la pared, se sobó las sienes y observó con tristeza el suelo.
—Todo fue tan horrible, ciertamente, hace 10 años que ella se hizo así…
Regresando al instante en que Lynn había pensado que se trataba del muñeco de Luan, pues había ya inferido lo que Lana había deducido acerca de la manipulación de las cajas (pues quien más sabe ella de fuerza bruta) y lo había inferido porque ella ya había tenido contacto con las cajas ese mismo día y ese día las cajas ya habían sido manipuladas y lo único que se hallaba entre las cajas era el muñeco. No había pierde y no había otra explicación, si no fue culpa de Lisa a través del muñeco, entonces el causante de todo habrá sido un fantasma o al menos eso tendría más sentido a que las cajas se hayan manipulado por sí solas.
Llegó a la habitación de las artistas y se encerró con delicadeza para que nadie se diera cuenta de sus intenciones. Fue hasta el muñeco y, como si se tratara de una persona, lo encaró.
—Ya sé que fuiste tú, anda ya, veamos cómo diablos funcionas —Lynn tomó al muñeco y trató de abrirlo por detrás, pero fue detenida.
—Bien, bien —el muñeco había hablado, haciendo que Lynn se espantara y lo soltara, el muñeco cayó en el suelo, mas este se levantó haciendo movimientos bastante naturales—. Me has descubierto, pero ya lo tenía previsto —sonrió.
Lynn estaba impactada de lo que sus ojos veían; sin embargo, una parte de ella pensaba que podría tratarse de Lisa.
—¡Lisa, esto no es divertido! —exclamó sin alzar demasiado la voz.
—Es porque no soy Lisa.
—¿Qué? —un escalofrío recorrió a la deportista.
—Entiendo que tratas de entender la situación, pero lo que importa es saber cómo solucionar las cosas en tu familia, ¿no es eso lo que añoras?
—Sí, pero…, espera, ¿por qué hablo contigo? Eres un maldito muñeco —apartó su atención del objeto, tratando de asimilar la situación.
—Pues lo has descubierto, ya sabes de quién fue la culpa.
—¡Pero ellos no me creerán!
—Entonces tenemos un gran dilema. En todo caso, lo mejor sería que me sacases de tu familia lo más pronto posible si no quieres que ocasione más problemas.
—Esa es una muy buena idea, ¿de dónde saliste, engendro? Pero antes de decirme eso, es que… —estaba hecha un revoltijo. Seguía sin comprender como es que un muñeco podía tener vida. El muñeco, por su parte, decidió darle una explicación confiable.
—¿Recuerdas a Hans? —sonrió con malicia. Lynn vio al muñeco con intriga.
—¿Hans que tiene que ver aquí?
—Bueno, es quien me controla —se volteó y destapó su espalda, mostrando un mecanismo tecnológico bastante avanzado—, ¡sorpresa! —y rio de forma diabólica.
—¡¿Qué?! —desconcertada por la revelación, Lynn ahora trataba de hilar todo, mas no concibió nada en sus pensamientos—. ¿Hans? ¿Eres tú?
—Sí, soy yo —el muñeco tapó su espalda nuevamente y se encaminó a la castaña—. ¿Por qué? Seguro es la pregunta que te estás planteando en este momento. Resulta que todo está ligado, mi padre, tu familia, mi pase al éxito…
—¿Qué clase de familia es la tuya? —lo miraba con asco.
—No quieres saberlo.
—Bueno, en definitiva, ahora tengo un muy buen argumento para acusarte y delatarte y hasta posiblemente denunciarte.
—Oh, yo creo que no —el muñeco sacó un aparato con un botón—. Si no quieres que toda la culpa recaiga sobre tu persona, entonces no me obligues a oprimir este botón.
—¿Y qué se supone que haga?
—Eliminar las interferencias que se ven en las grabaciones de las cámaras. En el instante en el que ellos quieran volver a revisar los acontecimientos, entonces se darán cuenta de que husmeaste en las cajas. El tiempo que tardaste abriendo la caja y examinando la otra es suficiente para declararte culpable. Al menos tendrías poca credibilidad en cuanto a que no estropeaste la caja de los vestidos de Leni.
—¡Pero fuiste tú! Y tengo pruebas para decirlo.
—En el momento que yo quiera, puedo hacer que todo mi mecanismo se autodestruya y se desintegre, dejándome completamente vacío y toda tu evidencia se habría ido por el caño.
Lynn, viéndose acorralada, solamente pudo soltar un bufido de molestia.
—Demonios —susurró—, ¿qué quieres de mí?
—Bueno, me parece perfecto que ya estemos hablando en mis términos —el muñeco sonrió con malicia y le extendió los brazos a Lynn—. Cárgame —Lynn rodó los ojos y cargó al títere con sus dos manos—. Bien, dejemos esto por la paz. Llévame de vuelta y nada de esto ocurrió.
—¿Y entonces a quién le echarán la culpa?
—Se quedará así para siempre, igual no importará porque no se trata de quién fue, sino lo que se quería ocasionar. Y cuando el asunto se haya arreglado entre tus hermanos, saber quién fue el culpable de perturbar las cajas será el menor de sus problemas.
—¿Cómo lo sabes?
—Porque todos estarán concentrados en Leni para entonces y ella podrá cumplir su sueño finalmente.
—¿Cuál sueño?
—Trascender en este mundo tan complicado y rudo. Aunque, ahora que lo mencionas, ¿no te da curiosidad saber el motivo del cambio de Leni?
—Tengo entendido que todo fue por tu culpa y arruinar sus sueños.
—Sí, pero si de verdad conocieses a Leni, sabrías que ella no habría actuado de esa manera tan agresiva y ofensiva —Lynn meditó sus palabras—, sino que habría tomado las cosas con mayor calma y tranquilidad, inclusive habría llevado a Lincoln a cumplir sus sueños sin importarle necesariamente los de ella.
—¿Cuál es el punto?
—Que Leni ya estaba trastornada desde hace mucho, mucho tiempo.
—Pero tú ni siquiera vivías aquí, ¿cómo sabes eso?
—Lo sé, porque mi hermano fue su amigo de la infancia —Lynn enmudeció—. Anda, ve y pregúntale por Joel y verás que Leni te contará todo.
—No quiere hablar con nadie…
—Llévame con ella, verás que seremos convincentes —Lynn, sin más opción que obedecer a Hans (o al menos ella pensaba que se trataba de Hans), temiendo que su amenaza la usara contra ella, se dirigió a la habitación de las hermanas mayores.
—No estoy muy segura de esto, ¿y si me quedó callada?
—Entonces sólo encárgate de mover tus labios, yo haré el resto.
La deportista extendió su mano para tocar la puerta.
—No toques, la puerta está abierta —el títere colocó su mano en la perilla y la giró, abriendo la puerta. La habitación irradiaba una energía bastante pesada y eso Lynn lo pudo percibir. Lynn ingresó a la habitación con temor mientras el títere se encargaba de cerrar la puerta. Leni, quien estaba acostada viendo hacia la pared, pude percatarse de que alguien había ingresado a la habitación.
—Vete de aquí —dijo con agresividad. Lynn se quedó paralizada en el sitio, pero el muñeco modificó su voz para simular la voz de Lynn.
—¿Quién es Joel? —y tras haber mencionado ese nombre, Leni se levantó de la cama rápidamente y se encaminó hacia Lynn, llegando a ella en menos de 3 segundos. La tomó de la playera y con una mirada penetrante la encaró.
—¿Quién te habló de Joel?
—Hice un amigo y su hermano se llama Joel, me contó que lo conocías y me dio curiosidad…, porque me había dicho que había sido un amigo de tu infancia —habló el muñeco, mas Lynn reaccionó rápidamente moviendo sus labios.
—¿Y qué hay con eso? ¿Por qué te interesa?
—Porque estaba escuchando en la habitación de Lisa que Lori había dicho que fue Joel quien marcó tu infancia y que es por eso por lo que te comportas como te comportas y yo quiero saber qué te hizo ese tal Joel.
Leni, creyendo que se trataba de una broma, rechistó y le dio la espalda.
—¿De cuándo acá la más egocéntrica de la familia le importa alguien?
—Es porque la familia ha estado bastante desmoronada y yo sólo quiero poner mi grano de arena…, no me vas a negar que sentiste que te faltó alguien que te escuchara. Siempre estás para nosotros, pero casi nunca hemos estado nosotras para ti.
Leni sintió esas palabras y desvió su mirada.
—No creí que, si yo cambiaba, tú también cambiarías.
Lynn decidió hablar por sí misma esta vez, había agarrado confianza.
—Medité mi actitud después de darme cuenta de la ausencia de Lincoln en mi vida y, tienes razón, he sido una persona muy egoísta. Por eso he decidido cambiar mi forma de ser y quiero demostrarle a esta familia que puedo cooperar.
—Bien, Lynn…, si tanto quieres saber…, entonces te contaré todo.
Incrédula de que se abrió paso con la modista, Lynn tomó asiento junto a ella.
—Pero quiero que sepas una cosa, sólo tú lo sabrás y no quiero que nadie más se entere. Si quieres solucionar las cosas, entonces sólo tienes que escucharme. Tienes razón, no he tenido a nadie para mí y que estés haciendo esto significa mucho. Aun así…, quiero que sepas que no voy a cambiar, estoy decidida a mantenerme así, pero tal vez decida reprimirme un poco con ustedes.
—¿Entonces podrás perdonar a Lincoln? —Leni miró a su hermana con seriedad.
—No —despegó su mirada y después dijo—, ¿quieres que te cuente o no?
—Sí, perdón —se sobó el brazo derecho. Dejó al títere a un lado y se propuso a escuchar a la rubia.
—Todo fue culpa de Joel y Lincoln no hizo más que traerme de vuelta toda su maldita sabiduría…, algo que me viene persiguiendo hace más de 10 años…
