Capítulo VI
A la mañana siguiente, me despierto como de costumbre. Aun soñolienta veo que el Sol estaba en el cielo. "¿Celestia movió la luna mientras dormía?" Pienso mientras camino al baño, y comienzo a prepararme para darme una ducha. Es en el momento que me iba a quitar el sujetador, que de repente el recuerdo de todo lo relacionado al martillo y los juegos con Celestia, me golpean en la cabeza. Despierto de golpe y abro un poco la copa del sujetador. Allí la veo, estaba aún dormida sobre mi pezón. Me sonrío y con mucho cuidado, la coloco sobre una mota de algodón. Por suerte no se despertó en el proceso.
Me ducho, me visto y rápidamente voy a tomar desayuno, en ningún momento dejo de agradecer a Barion y Star por hacerse cargo de nuestras obligaciones. Sin perder el tiempo, dejo listo todos los preparativos del día. Y cuando estuvo todo listo, regreso con mi hermana.
Celestia estaba despertando cuando llegue. Me mira (o eso pensé, porque no podía distinguir mucho de ella por su tamaño). Antes que pudiera hacer algo, uso el martillo y la regreso a su tamaño original. Obviamente, ella me hizo un puchero por esto.
"Celestia cariño, todo está listo para el día. Como tienes la mañana libre de trabajo, deje todo listo para que disfrutes. Tu ropa está en la cama y el desayuno en la mesa" Digo con tranquilidad.
Celestia me sonríe, llevándose una mano a su amplia cadera.
"Como siempre, tan diligente con todo, es por ese motivo que te amo, Lulu" Dijo Celestia.
"Sin contar que tengo el culo más grande de toda Equestria y, además que ahora te puedo encoger, para que juegues conmigo como quieras" Digo encogiéndome de hombros.
"Si, eso es verdad" Dijo Celestia sonriendo.
"Bien, tengo trabajo. Así que me voy…" Digo, mientras camino por el pasillo.
"Lulu…" Dijo Celestia de repente.
Me detengo y me volteo.
"Dime, cariño" Digo.
"Ayer te dije que tenía algunas ideas para divertirnos…" Dijo Celestia algo incomoda.
La miro expectante. "Ahora con que capricho me vas a salir…" Pienso para mí misma.
"Si, me dijiste que querías hacer cosas…" Digo con calma.
"Bueno, cuando regreses quiero hacer un juego contigo…" Dijo Celestia.
"¿Qué clase de juego?" Pregunto, arqueando mis cejas.
"Quiero que me encojas a tamaño pulga, luego me dejes caer en tu cuerpo, de esa forma podre explorarlo a mi gusto. La idea es que yo interpretare el papel de una pulga que te fastidia mientras trabajas, y tu trabajo es detenerme…" Dijo Celestia con entusiasmo.
"De acuerdo…. ¿Algo más?" Pregunto desconcertada.
"Sí.… Si ganas, me comprometeré a pulir y pintar tus pezuñas en mi tamaño pulga. Pero si pierdes…. Vas a dormir en mi coño una noche entera." Dijo Celestia con entusiasmo.
Arqueo una ceja. La verdad, su idea era bastante rara, pero divertida. Aun así, había cosas que se tendría que resolver antes de realizar ese juego.
"De acuerdo…. Cuenta conmigo para este juego" Digo sonriendo.
Celestia chilla de alegría.
"Pero…. Hay algo que resolver antes…" Digo con seriedad.
Celestia me mira desconcertada.
"Aunque te puedo hacer invencible con el martillo, aún está el problema de la comunicación, no te podía oír con tu tamaño anoche. Además, existe una alta probabilidad de que te pueda perder sin querer cuando me mueva" Digo con seriedad.
"De acuerdo…. Tú eres la responsable aquí. Además de ser la Princesa más confiable del reino…" Dijo Celestia algo resignada.
Me resulta incómodo ver a mi hermana tan desilusionada.
"No te preocupes, no tengo la intención de no hacer las cosas divertidas. Solo estoy considerando las posibles contingencias que podríamos tener si te encojo a ti, o en algún caso, sea yo la que cambie de tamaño" Digo intentando levantarle el ánimo.
"Está bien, confió en ti. Cuídate en tu trabajo…" Dijo Celestia sonriendo.
Le doy un beso a Celestia y salgo del castillo. Voy a la biblioteca para buscar información. Si iba a buscar una forma de solucionar estos problemas, era la biblioteca la más indicada (O eso me diría Twilight si estuviera aquí). Reviso libro tras libro. Pero, nada. Ya me estaba frustrando el hecho que la magia no estuviera más avanzada en estos ámbitos.
"Tengo hambre, Luna" dijo una voz infantil a mi lado.
"Nos prometiste algo dulce, recuerdas" dijo otra voz a mi otro costado.
Suelto un chillido de sorpresa, saltando de mí asiento. Saco mi cara del libro, y veo sentada a mi lado a Star y a Barion.
"¡Por todos los astros…! ¡No me asusten de esta forma!" Chillo en voz baja.
"Helado…. Helado…" Jadeo Star como una niña mimada.
"Hazle caso, cariño…. Se puede poner algo molesta si no le das helado…" Comento Barion mientras se limaba las uñas.
Suelto un jadeo abatida. Fui yo quien las convoco, tenía que hacerme cargo de mis responsabilidades con ellas.
Unos minutos después, las tres estábamos sentadas en una heladería. En frente de mi había una copa de café helado con crema. Star comía ansiosa una copa de helado de chocolate y vainilla. Y, Barion disfrutaba de su banana Split.
"Antes que nada… Quiero agradecerles a las dos, por hacerse cargo de las obligaciones de mi hermana y mías…" Digo solemnemente.
"No te preocupes Luna. Todo con tal de darte la libertad de jugar con Celestia" Dijo Star con una risita.
Quedo en una pieza. Star sabía de mis juegos con Celestia….
"La puse al tanto, cariño…. Ella debía saberlo." Dijo Barion, como si hubiera leído mi mente.
"Si, debiste habérmelo dicho Luna. No se supone que eres mi colega. Entre colegas no debería haber secretos. Acaso no confías en mí." Dijo Star algo molesta.
"Lo siento, Star. Sí confió en ti. Pero, me daba vergüenza…" Me disculpo.
"Si como no. Eso me lo dicen todo el tiempo. Admite que no querías que nadie se metiera en tu relación con Celestia." Dijo Barion de forma astuta.
"Eso no es cierto…" Gruño molesta.
Barion me sonríe cínicamente. Ella se estaba burlando de mí, otra vez.
"No te agites, Luna. La señorita Barion, solo está jugando contigo." Dijo Star con la boca llena de helado.
"Hazle caso a Star. Ella es ciento por ciento confiable." Dijo Barion, mientras se levantaba de la silla.
"¿A dónde vas?" Pregunto.
En eso, el cabello oscuro de Barion se volvió rojo. Y antes que pudiera decir otra cosa, ella me toma de la barbilla y hace que la mira a los ojos.
"Me voy al trabajo, cariño. Una princesa como tú, debe saber perfectamente lo que es tener obligaciones…" Barion me dijo en un susurro romántico.
Quedo cautivada, un profundo rubor cubre mi cara. Mi mente no estaba funcionando como debería. Era como si estuviera bajo un hechizo.
Barion suelta mi cara y se retira meneando descaradamente sus caderas.
Allí quedo, babeando como una tonta y completamente incapaz de razonar como se debía…. Si pudiera verme, seguro que me daría vergüenza mi cara de boba. Star mi mira, luego menea la cabeza soltando un suspiro.
Y de una forma inesperada, Star me golpea la cabeza con el mango de su paraguas. Un profundo dolor recorre cada centímetro de mi cabeza.
"Auch…" Me quejo, agarrando mi cabeza.
"¿Despertaste? ¿O tengo que golpearte otra vez?" Pregunto Star.
"Sí… Ya estoy despierta…" Jadeo, mientras intento superar el dolor de mi cabeza.
Al cabo de unos minutos me retiro de la heladería. Pago la cuenta y me despido de Star. Viajo al ayuntamiento. Tenía que hacerme cargo de algunas labores allí.
Pero, mi sorpresa es enorme al entrar. Todos se movían de un lado al otro. Los funcionarios municipales estaban trabajando a toda marcha. Eso no era muy normal. Fue en eso que la vi. Entre todos los funcionarios, estaba Barion. Pero, ella tenía la melena de color azul, y vestía un conjunto de oficina muy elegante. Se veía aún más hermosa que de costumbre.
"¿Señorita Barion?" Pregunto desconcertada.
"Ooh…. Querida, llegas justo a tiempo." Dijo Barion, su voz sonaba dulce y angelical.
Las dos nos apartamos del grupo. Y entramos en una oficina vacía.
"¿Qué haces aquí?" Pregunto desconcertada.
Barion me sonríe amablemente.
"Oh vamos. Tu qué crees. Te estoy ayudando con el trabajo" Barion dijo de forma bastante elocuente.
"¿Ayudándome con el trabajo?" Pregunto aún más confundida.
"Pues claro. Me convocaste para que te ayudara. ¿Verdad?" Dijo Barion sonriendo.
Quedo en una pieza. Esto era una de sus bromas o lo decía en serio.
"Sí.… Pero con el control astral… No… Con mis obligaciones administrativas…" Digo confundida.
"Necesitas ayuda, cariño…. Como decirlo de una forma más amigable…. No tienes madera como burócrata…" Dijo Barion.
En verdad, ella estaba hablando en serio. No podía saberlo. Barion es una diosa con un comportamiento impredecible. De ella se puede esperar cualquier cosa.
"Mira…. Solo sienta te aquí…" Dijo Barion, guiándome a una silla.
En eso, varias copias de ella aparecieron a mí alrededor. Dos de las copias comienzan a peinar mi melena, otra comienza a masajearme en los hombros y, una última me lima las uñas.
Me sentía de maravilla, era como ir a un spa.
"Ellas se encargarán de calmar tus nervios…. Y antes que se me olvide" Dijo Barion.
Ella junto sus manos y convoco una cosa de la nada. Era un espejo compacto. El cual flota a mis manos.
"Esto es un espejo mágico. Con esto podrás monitorear los movimientos de Celestia a tiempo real" Dijo Barion, antes de regresar con los funcionarios municipales.
Me quedo aún más atónita. ¿Ella sabía mi problema?... El hermano Ace me comento que Barion poseía capacidades increíbles. Pero, ser omnisciente era algo que no me lo esperaba.
Abro el espejo y veo en el reflejo a mi hermana nadando en su ceñido bikini, en nuestra piscina privada. El espejo funcionaba perfectamente.
Los masajes siguieron por un largo tiempo, o eso pienso, porque me quede dormida a los minutos. Cuando despierto, me encuentro completamente sola. Veo un reloj y me entero que era hora de almorzar. Me levanto y salgo de la oficina. Me topo con una yegua que realizaba mantenimiento. Y cuando me ve, ella suelta una risa ahogada.
Arqueo las cejas, no entendía lo que le daba risa. Fue cuando, sin querer paso una mano por mi cara, que veo que tenía tinta en los dedos. Corro al baño y descubro lo que sucedía. Tenía la cara llena de garabatos.
"Jajaja…. Muy graciosa, Barion" Comento sarcásticamente.
Me limpio la cara. Y salgo con destino a un restaurant. Pido algo para comer. Mi mente estaba centrada en lo que haría con Celestia. Sabía que íbamos a jugar cuando llegara. Pero, qué iba a hacer después….
Regreso al castillo. Pero, no veo a Celestia por ninguna parte. Recorro el palacio y la encuentro en la piscina, ella estaba tomando el sol allí.
"A eso llamo holgazanear…" Digo en voz alta.
Celestia se levanta sus lentes de sol y me mira sorprendida.
"¿Lulu? Llegas temprano…" Dijo Celestia sorprendida.
Me rio, siempre encontraba linda la cara de mi hermana cuando estaba sorprendida. Me acerco a ella, con el martillo en mi mano.
"Muy bien, Tia. Es hora de que juegues a ser una pulga atrapada en mi hermoso pelaje" Comento, mientras muevo el martillo y encojo a Celestia a tamaño pulga.
Agarro con cuidado a mi amada Celestia, abro mi vestido por el cuello y la dejo caer sobre mí busto. Si bien todavía no la siento, sé que está en algún lugar de mí pelaje. Eso es seguro porque puedo rastrearla con el espejo. Camino de forma descarada, para que mi hermana se diera cuenta que esto iba en serio. Durante las próximas horas viviremos así. De repente, siento una picazón en mi trasero. Me doy unas palmaditas en mi trasero y creo que logro desorientar a Celestia con eso.
Me levanto el vestido y veo en el interior de mi braga. Allí veo un punto blanco tambalearse por el pelaje de mi flanco
"Tienes que jugar mejor si quieres ganar, mi querida Hermana." Le susurro a Celestia.
Me quito el vestido y me acuesto en ropa interior en el sofá. A los minutos, pude sentir un picor en mis abdominales. Alzo mi mirada y veo aquella pulga blanca moviéndose cerca de mi ombligo. Me rio, estaba disfrutando nuestro extraño juego. Muevo mi dedo y rápidamente aplasto a mi hermana. Luego la tomo con cuidado y la levanto a mi cara.
"El contador, va dos a cero, querida hermana." Le susurro cariñosamente.
Le lanzo un beso y luego la dejo caer devuelta a mi vientre. Iba hacer una tarde muy divertida.
Convoco mi libro, decido relajarme un poco. A los minutos siento otro picor en mis tetas. Sin apartar mi mirada del libro, golpeo suavemente a mi diminuta hermana con dos dedos, asiéndola volar de regreso a mi vientre.
Treinta paginas después, siento a Celestia en mi oído derecho. Me rio feliz, estaba amando nuestro juego y como puedo ver, Celestia también lo estaba disfrutando. Rápidamente saco a mi hermana de mi oído y la llevo a mi cintura, la dejo atrapada en el elástico de la braga y mi cadera.
Durante varios minutos no siento nada. Por lo que considero que había inmovilizado definitivamente a mi hermana. Pero, me termino quedando dormida al cabo de unos 10 minutos.
Fui despertada por un cosquilleo en la punta de mi nariz. Abro los ojos y veo a mi amada pulga blanca, dando saltos en mi nariz. Me sonrío, esto era muy divertido. Con cuidado logro atrapar a mi hermana y la llevo a mi labio superior. Ambas nos besamos por un largo tiempo.
Capítulo VII
A la mañana siguiente y, tras hacer creer a mi hermana, que era yo quien muevo los astros. Me encontraba acostada en la cama y leo el periódico del día. Celestia admitió que perdió nuestro pequeño juego de pulgas, por lo que está haciendo su trabajo de castigo a partir de ahora. Ella está ahora mismo en la punta de mi casco, mientras todavía está en el tamaño de una pulga. Le di un estropajo pequeño y un balde de agua para que lo hiciera en un tiempo manejable. Ella tiene dos cascos que limpiar, después de todo y cada una es tan grande como el castillo para ella. Pero cuando la veo sonreír a través del espejo, sé que no necesito decirle que puede detenerse cuando quiera.
Estaba disfrutando el momento. Pero, de la nada un mensaje me llega a la cabeza. Era la voz de Star que me recordaba que tenía que invitarla a ella y a Barion a comer.
Suspiro abatida…. "Joder... Aquí vamos de nuevo" Pienso.
"Celestia, una vez que hayas terminado de limpiarme los cascos, me iré un rato al trabajo. Y sí, cuando vuelva, jugaremos más…". Comento cariñosamente.
Incluso sin el espejo, veo a Celestia trabajando más duro mientras se mueve más rápido. Una vez que Celestia termina, la levanto y la meto en el cajón de mis bragas, además le coloco unas galletas para que coma mientras no estoy.
¡Hasta luego, Celestia! ¡Te amo!" Digo al salir.
Luego de convencer a los sirvientes de no molestar a mí hermana. Salgo en dirección a un puesto de comida rápida. Allí estaban Star y Barion esperándome.
"Llegas tarde, querida. ¿Fue difícil limpiar tus pezuñas?" Dijo Barion.
"¿Limpiar sus pezuñas?" Pregunto Star.
"Luna obligo a Celestia a limpiarle las pezuñas. Todo esto en tamaño pulga" Dijo Barion.
Vuelvo a quedar en una pieza. ¿Barion me espiaba o podía leer mi mente?
"Ooh… eso si es algo muy pervertido" Comento Star.
"Podemos mantener los detalles ocultos…" Digo incomoda.
Las dos me asienten con la cabeza. Pido la comida. A los minutos la mesa está llena con papas fritas, hamburguesas, refrescos y aros de cebolla.
Miro como Star y Barion comen con deleite. Me quedo pensando. ¿En su mundo no habrá comida o qué carajo?... Y sobre todo… ¿Necesitan comer?... Porque lo que tengo entendido. Barion es una diosa transdimencional de millones de años de antigüedad, la cual pasa más tiempo dormida dentro de un sarcófago, por lo que, no necesita comer ni beber. Y Star, es una Eidolons, una potrilla que fue convertida en una entidad inmortal… La cual, pasa semanas deambulando en el éter cósmico del mundo de los sueños sin comer nada.
"¿Y cómo te fue con tu juego, Luna?" Pregunto Star.
Regreso a la realidad, y miro a Star.
"Bien, la verdad me he divertido mucho…" Digo
"¿Que tienen en mente ahora?" Pregunto Barion.
Me quedo callada, no tenía ideas creativas para divertirme con Celestia.
"Sabía que no tienen más planes. Gane la apuesta" dijo Star.
Barion suspira resignada y le entrega a Star un cristal como pago de la apuesta.
Las miro sin decir nada. Mi mente estaba ocupada en planear nuestras próximas incursiones con Celestia.
"Si no sabes qué hacer, yo te puedo ayudar" Dijo Star.
Ella se me acerca y me susurra algo en el oído. Quedo maravillada de lo que me decía. En verdad, me sorprendía lo pervertida que podía ser esta pequeña potra.
"Es una idea genial. Gracias Star." Digo asombrada.
"Bueno… Que esperabas, llevo más tiempo siendo guardiana de los sueños que tú. Tengo experiencia en los fetiches…" Comento Star.
"Cambiando de tema. Tienes que hacerte cargo de la reunión con el embajador de las tierras del este, mientras Celestia esta fuera…. Querida Luna" Dijo Barion asiendo aparecer una libreta de la nada.
"Quien te crees…. Mi secretaria" Digo en forma sarcástica.
Ella me sonríe de forma demoniaca. Sus afilados dientes de tiburón, hacen que me encoja en el asiento.
Las tres salimos del local de comida. A los minutos llegamos a la embajada. Para mi sorpresa Barion vuelve a cambiar de color su melena, regresando al color azul de ayer.
"¿Star… sabes porque Barion cambia de color?" Pregunto.
"La señorita Barion, paso a "Modo Elegante"…. Es una de sus modalidades de acción…" Dijo Star.
"¿Modalidades de Acción?" Pregunto.
"Es difícil de explicar…. La Señorita Barion, cambia de modalidad para poder ejercer de forma más eficiente una situación. Es como si regulara sus poderes, pensamientos y capacidades en relación a un evento o problema. Ella posee varias modalidades… Como Deseo, Elegancia, Estoico, Competitivo, Sociable, Servicial, Divertida y, por último, Ego…" Dijo Star.
Antes que pudiera preguntar más, Barion se me acerca, y me jala para que hable con el embajador. Durante unas largas horas dialogamos con el diplomático. Barion adopto inmediatamente el papel de mi secretaria para mi alivio. Su elocuencia cautivaba al embajador, permitiéndome negociar de forma eficiente con él. Cuando nos damos cuenta del paso del tiempo, ya eran las seis de la tarde….
El embajador se disculpa por prolongar tanto la reunión. Y, tras despedirnos, por fin puedo ir al castillo. Pero, aún quedaba el asunto de viajar al castillo. Lo que me tomaría un buen rato por el tráfico. O eso pensaba, ya que, para mi sorpresa, Barion rasgo el aire con un dedo abriendo un portal.
"Suerte y diviértete…" Las dos me dijeron, cuando me empujaron dentro del portal.
Inmediatamente me encontré en el salón del castillo. Sin esperar mucho, corro a mi habitación. Saco a Celestia del cajón de las bragas y la llevo a la mesita de noche.
¿Estás lista para ser más pequeña que una pulga, Celestia? Incluso si no, aquí vamos". Comento.
La encojo hasta que Celestia sea de un milímetro de alto. Ella es básicamente una mota de polvo para mí ahora.
Me quito la ropa y me coloco de forma que Celestia queda enfrente a mi entrepierna.
"Tia, usa la magia que estimes conveniente, para lograr estimularme en tu tamaño actual" Digo solemnemente.
Por el espejo logro ver a Celestia babeando de felicidad, mientras contempla mi clítoris tamaño montaña. Imagen que me hace soltar una risita. Ella rápidamente decide canalizar su magia en sus puños, potenciándolos. Corre con fuerza y golpea mi clítoris con todas sus fuerzas. Sinceramente, no estoy segura de sí sentí algo ahí abajo o no.
"Tú hechizo de potenciación de fuerza no está funcionando, Celestia. Prueba otra cosa". Comento decepcionada.
Coloco mi uña en la mesita de noche, Celestia se sube a mi dedo y la coloco sobre mi clítoris. Ella comienza a lanzar rayos de energía en mi clítoris con fuerza. Pero de nuevo, no logro sentir algo.
"Supongo que tienes que intentar con cosas más poderosas, cariño." Comento.
Veo a Celestia pensando, luego ella comenzó a utilizar su hechizo de onda explosiva. Ella carga energía en su cuerpo, para luego dejarla salir con una potente explosión. Y, en hora buena por fin realmente siento algo. La explosión es lo suficientemente fuerte como para empujar un poco mi clítoris y el calor se siente agradable. La explosión con un diámetro de un centímetro entero pronto se convierte en humo y se desvanece.
"Lo sentí, sí, pero creo que mi clítoris es demasiado fuerte para ti, mi querida hermana. Probemos en otro lugar". Comento.
Me acuesto y coloco a Celestia sobre uno de mis pezones. La veo convocando orbes de energía solar. Con los ojos cerrados, pronto siento pequeñas ondas de choque en los canales de mis pezones. Seguramente es un sentimiento nuevo, pero todavía no es suficiente para estimularme.
"Todavía es demasiado débil..." Comento desilusionada.
Cojo a Celestia, me siento de rodillas en la cama, y luego pongo a mi hermana delante de mí trasero, y abro mis nalgas.
"Dalo todo, Celestia. Justo en mi ano..." Digo con entusiasmo.
Después de un momento siento algo en mi ano. Entonces otra vez. Y unas cuantas veces más después de eso. Celestia estaba usando su hechizo más destructivo, el cual, es lo suficientemente fuerte como para estimular mi ano.
"Está bien, puedo trabajar con eso. Ahora vamos a otro lugar". Comento.
Luego tomo a Celestia una vez más y la meto en la capucha de mi clítoris. Tenía la intención de dejarla dormir allí esta noche. Me coloco la braga y me acuesto.
"Buenas noches Celestia, duerme bien…" Digo, dándome unas palmaditas en la entrepierna.
Capítulo VIII
Los últimos días se habían vuelto algo repetitivos. Aunque, no tenía que hacerme cargo del sol y la luna, o de mis obligaciones administrativas. Todavía tenía que lidiar con Star y Barion todos los días. Las cuales, siempre tenían hambre. Y de alguna forma, siempre se las arreglaban para fastidiarme.
Cuando llego al Castillo, después de mi reunión diaria con Star y Barion. Me topo con Celestia en el salón. Por primera vez desde hace dos días, tiene su tamaño original otra vez. Porque ella necesitaba ira a visitar a Twilight y para eso tuve que dejarla crecer. Y para ser honesto, se siente un poco extraño verla tan grande.
"Bienvenida a casa, Lulu". Dice Celestia con alegría.
"Hola, Celestia. ¿Tuviste una buena jornada?" Le pregunto mientras me quito la ropa.
"Sí. Twilight estaba algo preocupada por mi repentina desaparición. No puedo culparla. Ella es casi como mi hija…" Dijo Celestia.
"Es bueno que lograste calmar su curiosidad." Digo.
"Estaba pensando si en algún momento. Tal vez, podríamos invitar a Twilight a nuestros juegos. Podríamos ser nosotras las que seamos pequeñas en el cuerpo de mi querida estudiante…" Comento Celestia.
Considero la sugerencia. No era una mala idea. Twilight era una yegua hermosa, juvenil y atractiva. Pero, también bastante excéntrica.
"Creo que, por el momento, no sería una buena idea. Tendríamos que planearlo con más anticipación. Además, el hecho de tener el Martillo de Suerte…. Sabes cómo se pone con las cosas místicas…. Posiblemente pase más tiempo estudiando el martillo en vez de jugar con nosotras…" Comento.
"Sí… En eso tienes toda la razón…. Oh…. Casi se me olvida…. Twilight creó un dispositivo de comunicación mágico. Dijo que era un experimento que salió bien…. Lo probo con Starlight y Spike." Dijo Celestia, mientras sacaba de su profundo escote una pequeña caja.
Abro la caja. Allí había unos auriculares extraños. Los miro con curiosidad.
"¿Crees que funcionen?" Pregunto Celestia.
"No lo sé. Pero solo hay una forma de averiguarlo." Digo.
Me acerco a Celestia. Le susurró al oído la sugerencia que Barion me dio en nuestra reunión. Mi hermana se ruboriza, y comienza a chillar con entusiasmo.
"Hagámoslo ahora mismo…" Jadeo Celestia.
Al poco tiempo, las dos estábamos en traje de baño en nuestra piscina privada. Gracias al martillo, mis medidas se habían aumentado enormemente (Como también mi sensibilidad). Por lo que tuve que pedir prestado un bikini a mi hermana. Y la verdad mi hermana tenía muy poca vergüenza a la hora de comprar trajes de baño.
Acomodamos todo lo que necesitábamos. Ambas estábamos ansiosas de tener una tarde de sana recreación.
"¿Estas lista, Tia?" Pregunto.
"Nací lista… Lulu." Me respondió Celestia con euforia.
Las dos nos ponemos los auriculares experimentales de Twilight. Celestia se sentó en la silla reclinable y me sonrío expectante.
Rápidamente agito el martillo, reduciendo a mi hermana a una altura de 5 micrones. Ahora mi hermana era casi un microbio para mí. No puedo verla. Por lo que tuve que usar el espejo para localizarla.
"¿Celestia?" Pregunto a través del auricular.
"¡Puedo escucharte perfectamente!" Me respondió Celestia.
El dispositivo parece funcionar bastante bien. Era de esperar, Twilight era un genio para este tipo de cosas.
"¿Disfrutas de tu talla, cariño?" Pregunto.
"¡Sí! Ahora puedo ver ácaros y microorganismos a mi alrededor... ¡Gracias Lulu!" Chillo Celestia.
"Me alegra que lo estés disfrutando. ¿Quieres visitar algunos de mis lugares de interés?" Pregunto con felicidad.
"Quiero pasar un rato en tu areola". Dijo Celestia.
"Ooh... Buena idea." Comento.
Me acuesto en la silla reclinable, luego me quito la parte superior del bikini y, dejo a mi hermana sobre mi areola derecha.
"Vaya, los poros de tu pezón se han convertido en enormes montañas para mi ahora". Comento Celestia.
"Entonces, ¿Mi glándula mamaria que representa para ti?" Pregunto.
"Un lugar donde colocaría un spa para vacacionar..." Comento Celestia.
"Tendría que ser muy resistente". Comento.
"Con todos los terremotos mamarios cuando te muevas y erupciones de leche caliente que suceden aquí con frecuencia, probablemente tengas razón. Pero valdría la pena." Comento Celestia.
"Te dejo explorar con libertad…" Digo, mientras me saco los auriculares.
El sol estaba alto en el cielo y podía sentir el calor en mi piel. Cerré los ojos y me relajé al escuchar nada más que el canto de los pájaros y la ocasional abeja que trabajaba. Solo me dejo llevar por el agradable ambiente por varios minutos.
Otra pequeña adición agradable que estaba mejorando esto, para mí fue la sensación muy leve de una minúscula Celestia explorando dentro de los cañones y grietas de mi pezón. De vez en cuando, su lento progreso se registraba a través de las terminaciones nerviosas de mi areola, y mi pezón comenzó a crecer. Pensé en lo lívido que debe estar Celestia para pasar una tarde siendo poco más que una picazón en la punta del pezón de su propia hermana pequeña, pero con toda honestidad, eso es lo que lo hizo tan divertido y valioso.
"Mmm... Eso es cariño... Ahí mismo..." Jadeo.
Celestia estaba justo en la base de mi pezón, y parecía estar preparándose para caminar hasta su cima... Sin embargo, era terriblemente pequeña. Demasiada pequeña para ser vista a simple vista. La siguiente hora sería interesante. Ajusté mi silla reclinable un poco más. Tomé un sorbo de agua mineral cuando mi otra mano se metió en mi tanga para localizar mi clítoris. Estaba amando todo esto.
"Será mejor que escales rápido, Hermana... Tu viaje se volverá más difícil a partir de aquí..." Comento.
No sé qué parte de esta situación fue la más excitante. Tenía a mi hermana en un tamaño casi microscópico en mi pezón y estaba a punto de escalarlo como una montaña. Sería difícil decir que realmente puedo sentirla. Es más, como un cosquilleo. Una picazón. Gimo, mientras mi pezón se pone aún más erecto ante la idea de que, en este momento, mi hermana no es más que un insignificante ácaro en mi pezón…. Yo era una diosa para ella…. Su vida estaba a mi disposición…. Ella no podía superarme en nada…
Niego con la cabeza. Por un instante pude sentir esa horrible sensación de oscuridad, soberbia y celos en mi corazón. No encogí a mi hermana por mis celos. Lo hice para darnos placer y amor.
Necesitaba verla... Me pregunto qué sería más excitante... Gracias a mi mayor tamaño de pecho, tengo que sentarme un poco para mirar mi pezón. Puedo escucharlos y sentirlos chapotear con leche. Probablemente sea bueno que me haya quitado la parte superior, de lo contrario, podría terminar empapada. Me miro el pezón. Miro directamente a donde pensé que sentía una picazón.
"Celestia... Cariño… ¿Estás ahí? Tu hermanita está teniendo dificultades para verte allí abajo. ¿Puedes saltar de un lado a otro o algo así?" Digo.
Empiezo a sentir una pequeña picazón. Uno que creo que solo puede ser causado por mi hermana microscópica en mi pezón. Sin embargo, a pesar de mirar lo mejor que puedo, aún no veo el más mínimo movimiento.
"Vamos, Celestia. ¿Dónde estás? Es solo el enorme pezón de tu hermanita. No necesitas esconderte. ¿Tal vez estás en una de mis arrugas...?" Comento.
Otra picazón. En la base de mi pezón. Justo en mi areola.
"Te caíste. Ahora tienes que empezar de nuevo, cariño. Pero esto puede haber sido una bendición para los dos..." Digo con una risita.
Comienzo a buscar el espejo. Me lleva un buen minuto, pero finalmente lo encuentro. Logro verla en mi areola.
"Probablemente deberías quedarte en mi areola, Tia. Me has estado causando una feroz picazón". Digo entre jadeos.
Le doy un toque a mi pezón, con mis ojos en el espejo. Se endurece en respuesta. Puedo ver a Celestia caerse mientras mi pezón se estremece. No puedo evitar excitarme aún más. Le doy un golpecito a mi pezón. Celestia es arrojada un milímetro en el mejor de los casos. Para ella, era una milla. Me pellizco el pezón. Celestia ya no puede pararse. Ella está a mi merced.
"Celestia... me vas a dar el mayor orgasmo de mi vida..." Digo excitada.
Comienzo a frotar mi clítoris a través de la parte inferior de mi bikini. Me quejo. Llevo mi mano a mi trasero y la toco directamente. Mis gemidos aumentan. Mi clítoris y mi pezón se han vuelto tan sensibles que prácticamente estoy gimiendo antes de comenzar. Todo el tiempo, Celestia está cayendo impotente a través de las crestas de mi pezón. Es su lucha por ponerse de pie lo que me está empujando hacia adelante. Quito mi mano de mi clítoris y la acerco a mi otro seno.
"Haces un placer increíble a mi pezón, Celestia. Mi otro pezón está completamente solo" Digo.
Me toco el pecho, haciendo todo lo posible para recogerlo en mi mano. Pellizco el pezón y lo tiro hacia mi cabeza. Abro mucho la boca.
"¡Aaah...!" Gimo en éxtasis.
Me muerdo el pezón. Una ola de placer instantáneamente me atraviesa como la electricidad. Lo necesito ahora. Muerdo más fuerte mi pezón, sosteniéndolo en mi boca para que mi mano pueda regresar a mi coño. Empiezo a mover mis dedos como una loca. Comienzo a torcer mi pezón como si no hubiera un mañana. En el caos, se me cae los auriculares, pero eso es lo último que tengo en mente. Me duele el pecho, pero no lo dejo ir. Me estimulo el pezón con la lengua, haciendo que se mueva y se estremezca. Es bueno que esté sola ahora, porque probablemente parezco una perra en celo. Una mano tuerce mi pezón y la otra frota mi coño sin cesar. Finalmente libero mi pecho de mi boca y vuela hacia atrás con un chapoteo. La sensación de leche rebotando en mi seno, empujando en la entrada de mi pezón ya sensible, me trae lo último que necesitaba.
"Celestia... Celestia... ¡Esto es... demasiado bueno! Eres… mi pequeña amante de pezones... ¡Por el tiempo que quieras...! ¡Me... corro...!" Jadeo.
Rápidamente cierro la boca de golpe y doy el grito más profundo de garganta que puedo cuando llego a mi clímax. Los jugos comienzan a salir de mi coño y la leche brota de mis pezones. Estoy en éxtasis y apenas puedo formar pensamientos coherentes. Tardo unos minutos antes de que pueda moverme nuevamente.
"Celestia... Cariño... Eso fue increíble…. Te caíste... de mi pezón" Jadeo.
Abro el espejo y soy capaz de verla. Ella está corriendo. Está al borde de mi areola. Detrás de ella, una sola gota de mi leche. Casi puedo sentir otro orgasmo solo con verla tan adorable. Pero no puedo dejar que se ahogue en mi leche. Con un solo dedo, detengo la leche en seco, lamiendo la pequeña gota de mi dedo.
"Mmm... Celestia, deberías intentar esto. Debería quedar un poco. Mejor date prisa antes de que se seque. Esa será tu recompensa por ayudarme a alcanzar el orgasmo". Jadeo.
Mi hermana está totalmente abatida y demacrada. Prácticamente había sobrevivió a un pandemonio. Celestia lentamente comienza a caminar hacia la pequeña marca que queda en mi dedo de la gota de leche.
En eso, sucede. Un poco de picor en mi nariz me obliga estornudar sobre mi pecho. Tras limpiarme, me doy cuenta de mi negligencia.
"¿Tia, estás allí?" Pregunto asustada.
Busco desesperadamente los audífonos. Lo encuentro y me lo coloco. La oigo quejarse y jadear.
"¿Tia?" Pregunto tímidamente.
"Luna…. Maldición…. Por fin me respondes…. Llevo varios minutos intentando comunicarme contigo…. Puede que sea casi microscópica…. Pero, aun soy tu hermana mayor y merezco algo de consideración…. Como te atreves a masturbarte conmigo en tu pezón…. Si no fuera invencible… Me hubiera muerto" Me regaño Celestia, estaba furiosa conmigo.
Me encojo en mi silla al oírla molesta. Aunque sea tan pequeña aún me generaba miedo cuando estaba furiosa.
"Lo siento mucho, Hermana…. Me dejé llevar…. Solo cálmate…" Me disculpo.
"Una cosa más… Tú estornudo me hizo volar fuera de tu inmenso pecho. Ahora estoy atascada en alguna parte de tu ombligo". Grito Celestia en tono molesto.
"Lo siento, hermana." Vuelvo a disculparme.
Unos instantes después, la oigo suspirar. Para mi alegría, se había calmado.
"Está bien, Lulu... Admito que yo también me dejaría llevar por el orgasmo…. Sé que estas excitada por todo esto…. Por favor... ¿Serias tan amable de ayudarme a salir de tu ombligo?" Dijo Celestia.
Por un momento pienso usar mi magia o alguna pinza para sacarla. Pero, en eso se me ocurre una idea. Con una sonrisa, vierto suavemente un poco de agua mineral en mi pecho. La cual, comienza a deslizarse por mi cuerpo hasta mi vientre.
En eso oigo a Celestia maldecir. Ella fue impactada por el tsunami de agua mineral. Al cabo de unos instantes, la oigo jadear y toser. No para de quejarse y gruñir.
"Lo siento, hermana. Pero, mira el lado bueno. Ahora tienes tu propia piscina privada. Mi ombligo ahora es un lago de agua mineral solo para ti" Digo divertida.
Celestia me gruñe molesta por varios minutos. Pero, no tarda en comenzar a reír. A través del espejo la veo nadar y bucear dentro de los confines de mi ombligo. Luego se sienta en la orilla, donde se quita el bikini y se acuesta para tomar el sol.
Me quedo calmada, mientras no me mueva, mi hermana estará tranquila. Tras meditar un poco mi comportamiento poco prudente. Decido hablar con mi hermana.
"¿Quieres ir a mi areola de nuevo?" Pregunto.
"No, tengo otro destino en mente. Quiero meterme en tu pubis". Dijo Celestia.
"Muy bien, me gusta esa idea". Digo.
Lentamente saco a mi hermana de mi ombligo con mi magia, la coloco en mi dedo, y la muevo hacia mis regiones inferiores. Inclino mi dedo hacia adelante, dejando caer a mi pequeña hermana dentro de mi tanga, sobre mi vello púbico. No soy exactamente la yegua más peluda, pero sigue siendo una jungla para alguien de su tamaño. Sin embargo, cuando ella aterriza en algún lugar de mi bosque púbico, pierdo el rastro de Celestia. Mi cabello azul oscuro es un buen camuflaje con su cuerpo del tamaño casi microscópico. Agarro el espejo. No me lleva mucho tiempo encontrar a Celestia, que ahora está parada en uno de mis cabellos con espacio de sobra.
"Oh, Celestia. Eres demasiado pequeña en comparación a mis pelos, en realidad. Esto podría resultar problemático para ti. Mi clítoris todavía está cerca, pero ahora estoy un poco preocupada de que no puedas estimularlo... Espero que entiendas a lo que me refiero". Comento.
"Bromeas, esto me encanta" Jadeo Celestia.
"Ojalá no sea demasiado desagradable para ti estar ahí..." Comento.
"Por supuesto que no. Amo cada centímetro de tu hermoso cuerpo, Lulu. Además, este podría ser un buen lugar para mí en este momento. Los ácaros de aquí y yo tenemos algunas cosas en común, después de todo. A todos nos agrada explorar tu hermoso cuerpo y tenemos aproximadamente el mismo tamaño". Comento Celestia.
"Y supongo que a usted también le encantaría trabajar para satisfacer mi cuerpo". Comento.
Me relajo viendo a mi hermana explorando mi pubis. Mi vello púbico era casi una selva tupida para ella, casi como el Bosque Everfree. Fue esta comparación lo que me dio una idea para jugar.
"Sabes Tia. Mi selva púbica es peligrosa. Incluso esconderse en mis vellos no garantiza tu seguridad". Comento con una risita.
Muevo mi dedo hacia mi pubis y, toco el cabello en el que Celestia está acostada. "¡Grr...! Parece que has enojado a uno de los habitantes de mi jungla púbica. Pero apuesto a que no se atrevería a acercarse a mi clítoris".
Parece que Celestia finalmente recibió mi mensaje, o tal vez mi dedo grande e imponente le dio una leve noción de mis intenciones. Ella se levanta y comienza a correr hacia mi coño, esquivando los vellos púbicos del tamaño de un árbol. Mientras corre, muevo mi dedo detrás de ella lo más despacio que puedo. Es lamentable que se mueva tan lentamente, pero estoy en este juego de roles. Tarda unos minutos, pero Celestia finalmente está en la punta de mi clítoris.
A través del espejo, veo a mi hermana acostada con felicidad sobre mi clítoris. Ella se revuelca y besa mi montículo con pasión. Fue una escena bastante excitante para mí. La dejo disfrutar de mi feminidad por un rato.
Mi mente vuelve a la realidad, tras tanto placer desbordante que tuve. ¿Qué iba hacer después…? ¿Qué más cosas podría hacer con Celestia…? ¿Cuánto tiempo más podremos prolongar nuestro placer…? Estas preguntas se golpeaban en mi cabeza como proyectiles. Aunque tenía a una Eidolons y una diosa todopoderosa a mi favor. Eso no me aseguraba una diversión perpetua.
Suspiro abatida. Tendré que hablar con ellas en algún momento. Vuelvo a ver por el espejo. Mi hermana estaba en medio de su masturbación, al parecer el almizcle que emanaba mi coño le había calentado bastante.
Con sutileza me doy un golpecito en mi clítoris. Provocando que mi hermana se cayera de espaldas por el remezón.
"Muy bien, Tia. Es hora de volver a mi pubis". Digo hacia mi entrepierna.
Monitoreo a Celestia mientras se da vuelta y avanza a mi pubis. Definitivamente la veo contenta y excitada, pero también se ve muy cansada. Con todo lo que ha pasado en las últimas dos horas, no me sorprende. No puedo evitar sentirme culpable por mi hermana. En menos de unas horas, se ha convertido en poco más que un juguete del tamaño de un ácaro para su hermana menor.
Excavo mi uña a través de mi pubis, dejo que mi hermana se suba a mi dedo. Saco a Celestia y la llevo a mi cara. Es difícil verla, pero soy consciente que ella está allí. Viéndome como una diosa de escala planetaria.
"Antes que nada…. Vuelvo a disculparme por maltratarte tanto, hermana…. Me deje llevar por mi orgasmo…. Aunque, creo que también me comporté así, porque te vi tan insignificante ante mi persona…. Por fin y por un momento…. Era yo la que gobernaba y no estaba a tu sombra…. Lo siento mucho, Celestia…. Te compensare mi negligencia." Me disculpo.
"Lulu…. No es malo dejarte llevar por tus deseos. Es sano dejar salir lo que sientes. Pero, para la próxima vez, planearemos un juego que las dos podamos tener control de la situación…" Me dijo Celestia.
"Gracias, hermana. Te amo…" Digo con una sonrisa.
"Yo también te amo, mi colosal Lulu…" Dijo Celestia.
"Sabes hermana. Estoy un poco cansada, así que…. Te voy a poner de nuevo en mi pubis. Te buscaré por la mañana para asegurarme de que sigas allí, luego planearemos otro juego... ¿Está bien, Hermana?" Digo.
"De acuerdo…. No te preocupes…. Estaré segura en tu parte inferior" Dijo Celestia.
Le sonrió a mi hermana. Muevo mi dedo hacia abajo y la vuelvo a meterla en mi bosque púbico.
"Muy bien, Tia. Sujétate. Me voy a mover." Digo.
Con sutileza y cuidado me coloco la parte superior del bikini. Recojo todo y entro al castillo. Era tarde y necesitaba urgentemente dormir. Camino lo más lentamente posible para no generarle a mi hermana, más sacudidas de las que ya le he generado en este día.
Llego a la habitación. Me acuesto con el bikini puesto. No quería sacarme la tanga. Existía la posibilidad de perder a Celestia si lo hacía.
Durante un largo rato, me quedo pensando en esa sensación. La idea de superar a mi hermana. Era una emoción egoísta. Pero era una parte de mí, no podía simplemente sacarla. Cabeceo por el sueño….
