Como un No muerto has vivido, como un Elegido fuiste seleccionado por tus defectos y virtudes, como Cazador te adaptaste al ambiente y como un Héroe serás recordado por tus acciones desinteresadas a lo largo del trayecto.
Ohayo, este será el primer capítulo de esta historia, originalmente no tenía planeado subirla pero debido a que he estado 7 horas en un avión sin poder hacer nada más que escribir en mi teléfono, pues me llego esta idea y quise subirla, ademas de que varios amigos me impulsaron a subirla por lo que espero que les guste y si es asi dejen un comentario con su opinión, sin nada mas que decir comencemos...Go.
*En la casa de Izuku/Más tarde*- Localización o tiempo de la narración
(POV de Izuku)- narración del punto de vista de un personaje
-¿Ho?, ¿Cuándo dije que los insectos podían opinar?—dialogo de un personaje
(¿Cual Quirk utilizaré ahora?)- pensamiento de un personaje
Disclaimer: Los personajes de Boku no Hero Academia le pertenecen a su creado Kohei Horikoshi, por lo cual escribo sin lucro alguno y solo por diversión.
Capítulo1: Mi Peor Día
(POV Izuku)
Vivo en una sociedad en donde el 80% de la población tiene poderes o particularidades llamadas Quirks. Básicamente es una sociedad donde los poderes abundan y se creó una carrera para aquellas personas que quieren hacer uso de sus Quirks para el bien.
Los Quirks normalmente se presentan en la niñez pero yo en cambio nunca presenté uno, cuando me revisaron en el hospital me dijeron que era porque soy completamente "normal" y presento una articulación que las personas con Quirks no. En resumen me voy a la mierda y no tendré superpoderes para salvar a las personas.
La razón de porqué quería ser un héroe es fácil, admire desde pequeño a All Might, el héroe número uno que siempre salvaba a las personas con una deslumbrante sonrisa en su rostro. Simplemente para mí eso era y es lo más genial del mundo, y qué niño no soñaría con ser un héroe con tal ejemplo?
Entonces cuando recibí la noticia de que no podría tener un Quirk me deprimí muchísimo, no podría cumplir mi sueño no importa que tanto hiciera, pero aun así no me rendí y estudie lo más que podía con el objetivo de poder entrar a Yuuei, la cual es la mejor escuela de héroes del mundo, definitivamente si entro allí significa que puedo ser un héroe, ¿verdad?.
Hoy regreso de otro día de escuela con normalidad, otro día de abusos e insultos de mis compañeros de clase, ¿por qué?, por el simple hecho de no tener un Quirk. Mi antiguo mejor amigo Katsuki Bakugou por tener un Quirk muy fuerte se volvió egocéntrico y abusivo conmigo, me puso el sobrenombre Deku como diciendo que soy un inútil. Con el tiempo aprendí a sobrellevar los insultos y todo es gracias a que aún hay una persona que confía en mi para que me convierta en un héroe… esa es mi madre.
Aunque al principio le fue difícil aceptar el hecho de que no me rendiría en mi meta de convertirme en un héroe, con el tiempo se fue adaptando a la idea y me empezó a apoyar en todo lo que podía. Es mi único familiar vivo debido a que mi padre murió en un viaje de negocios hace ya 10 años. Actualmente tengo 14 años y como mencioné anteriormente estoy llegando a mi casa de la escuela.
Llego a la puerta de mi casa y entro como siempre, -¡Llegué Mama!-, digo en voz alta anunciándome mientras dejo mis zapatos en la entrada. Luego me adentro más en la sala de estar y me doy cuenta de que mi mama no ha llegado, ahora que me percato sus zapatos tampoco están en la entrada por lo que seguro todavía no llego de sus compras.
No le doy mucha importancia por lo que me voy a cambiar a ropas más cómodas. Luego de unos 10 minutos estoy en la sala con ropas más sueltas como un short y una camisa sin mangas, ambas de distintas tonalidades de negro, me preparo para sentarme en el sofá para ver televisión pero de la nada.
¡TING TONG!
Era el timbre de mi casa, seguramente sería mi madre volviendo de sus compras, pero no entiendo por qué no habría con su llave. Me acerco a la entrada y miro por la mirilla de la puerta, lo que veo del otro lado es a un oficial de policía con una expresión un poco triste, me pregunto qué debe desear el oficial y con lentitud abro la puerta.
-Buenas tardes, ´¿eres Izuku Midoriya?-, me pregunta el oficial con una mirada que de primeras me preocupó.
-S-Si soy yo, ¿qué pasa?-, le pregunto con intriga, nunca habían venido oficiales a la puerta de mi casa debido a que mi vecindario era muy tranquilo.
Se aclaró la garganta. -Lamento tener que decirte esto muchacho… pero tu madre Inko Midoriya-, guardó silencio unos segundos. -Murió durante un ataque de unos villanos hace 6 horas-, me dijo el policía con tristeza y una mirada de condolencia mientras me ponía una mano en mi hombro derecho.
Mis ojos se abrieron bastante. -¿Q-Qué? -, pregunté con una sonrisa rígida dando un paso hacia atrás. -Debe de estar bromeando conmigo, ¿verdad?, s-seguramente Kacchan le dijo que me asustara así, la verdad no es gracioso-, le respondí al oficial con una ligera sonrisa, seguramente era una mala broma que Kacchan ideó para darme un infarto o algo así, simplemente era imposible lo que me estaba contando el policía, que tonto fui por tomármelo en serio por un momento.
Sin embargo el oficial endureció su mirada con lastima. -Sé que es difícil aceptarlo chico, pero es la verdad, en el distrito comercial un villano con poderes de metal atacó y causó que un gran letrero cayera sobre una gran multitud de inocentes… tu madre era uno de ellos-, me explicaba el oficial mientras que se quitaba la gorra de su cabeza para presentar sus condolencias como si lo que dijera fuera verdad.
-¡D-De verdad no es gracioso!, ¡para con la maldita broma de una vez Kacchan!-, exclame con fuerza para que el tonto de Kacchan saliera de su escondite para gritarme y decirme que me veía patético.
¡La broma es demasiado pesada!, seguramente le pago muy bien al oficial para que colaborara con él, ¡decir esta clase de mentiras está muy mal!.
Pero el semblante del hombre no cambió. -Por favor chico, cálmate y entiende que esto no es una broma…tu madre Inko Midoriya ha muerto y esa es la realidad, lo lamento en serio pero debes aceptarlo para seguir adelante, mañana vendré nuevamente para informarte sobre su seguro de vida y el funeral… sé fuerte chico-, me dijo el policía con firmeza en su voz tratando de aliviarme.
¡De verdad es un maldito gran mentiroso!, es imposible que algo así le sucediera a mi mama, ¡completamente imposible!, el simple hecho de imaginar la escena que me describió… no puedo.
Vi oficial subirse a su patrulla e irse, yo me quede en mi lugar sin decir ninguna sola palabra, solo espero con una sonrisa a que alguien, quien sea me dijera que era la jodida peor broma que me han hecho. Se me ocurre una idea y cierro la puerta con fuerza para adentrarme a mi sala nuevamente.
Llego rápidamente a mi sofá y tomo mi teléfono con rapidez y brusquedad para marcar rápidamente el número de mi mama, -Por favor Por favor Por favor-, susurro con nervios esperando que todo sea simplemente una estúpida pesadilla de la que voy a despertar en cualquier momento.
PIIII…PIIII…PIIII
Escucho como mi teléfono está marcando pero aun así nadie contesta y me salta al buzón de voz, [H-Hola, está funcionando no Izuku?... e-este es el buzón de voz de Inko Midoriya, estoy ocupada en este momento por lo que deja un mensaje después del tono], escucho con miedo y nervios el buzón de mi madre, aún recuerdo cuando ella me pidió ayuda para grabarlo debido a que ella no sabe manejarse con la tecnología.
No me rindo y vuelvo a marcar… el resultado es el mismo, entonces sin detenerme vuelvo a marcar… el resultado es el mismo, siento que lagrimas empiezan a salir de mis cuencas y recorren mis mejillas mientras que aún tengo una leve sonrisa esperando que mi madre conteste y diga que todo está bien.
Entonces marco nuevamente… no hay respuesta, poco a poco mis mano empiezan a temblar, entonces nuevamente vuelvo a marcar… nadie contesta de nuevo.
Estoy asustado, muy asustado, lo repetiré todas las veces que sea necesario, ¡es imposible que mi mama haya muerto aplastada como una cucaracha por un gran letrero!, ¡la maldita imagen simplemente no me cabe en la cabeza!, la única… la única persona que me quedaba era nada más y nada menos que mi bendita madre, quien esta misma mañana me despidió con un beso y una amable sonrisa.
Estoy empezando a temblar fuertemente y lágrimas caen descontroladamente mientras veo mi teléfono, entonces con toda mi fe vuelvo a marcar el teléfono de mi mama…
PIIII…PIIII...PIIII
¡NO HAY UNA MALDITA RESPUESTA!
¡CRASH!
Lanzo mi teléfono con fuerza hacia una pared y se rompe de inmediato… es cierto, ¿no?, mi madre… ¿mamá ha muerto y no la volveré a ver?, ¿no es una broma de Kacchan o la peor de mis pesadillas, verdad?.
Es un hecho que al parecer tengo que aceptar, mi mamá murió y nunca más podré verla sonreír de nuevo.
¡WUAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Lloro descontroladamente en mi sofá mientras aprieto los puños con muchísima fuerza y rabia, ¿¡qué culpa tenia ella para ser una víctima de un maldito villano!?, e-el muy maldito seguramente aunque sea arrestado seguiría viviendo y respirando, un derecho que no tiene por hacerle eso a mi madre… ¡ESE DESGRACIADO MATÓ A MI MADRE!.
¡NOOOOOOOOOOOOOO!
Grito con fuerza y rabia mientras que me paro del sofá para darle varias patadas llenas de odio simulando que era el maldito desgraciado que asesino a mi inocente y grandiosa mamá. Continué agrediendo el mueble hasta que no tuve energía para hacerlo más, desconsolado seguí llorando de rabia pensando en cómo encontrar y hacer pagar al desgraciado, el oficial no dijo que lo habían arrestado pero aun si quisiera matarlo no tengo el poder para hacerlo, no obstante me da completamente igual, ¡me da putamente igual!, no puedo dejar que esto se quede así, ¡no puedo dejar que esto se quede así!.
-Eres interesante chico-, dijo una voz profunda que parecía provenir de la ventana del cobertizo que estaba al lado de la sala, me sobresalté con pánico y me fijo que allí afuera hay un hombre con un traje formal negro y con un mascara negra con forma de un cráneo de calavera con tubos del mismo color en sus laterales que parecían conectarse en la zona trasera de la máscara, asemejándose de alguna forma con Darth Vader.
Yo no pude articular ninguna palabra debido a la confusión y el hecho de que me dolía la garganta de tanto llorar y gritar. El intimidante hombre con tranquilidad abrió el ventanal y entró a la sala para después acercarse a mí, con miedo abracé mis piernas y cubrí mi cara esperando que no me haga daño pero simplemente se arrodilló frente a mí.
-Sé todo lo que te pasó Izuku-, cuando dijo mi nombre un escalofrío recorrió mi espina dorsal. -Entiendo tu odio y tu tristeza completamente, todo esto no hubiera pasado si los héroes hubieran hecho bien su trabajo, ¿no lo crees?, tu perdida te ha afectado mucho y lo entiendo, por lo que te ofrezco la oportunidad de cambiar la sociedad para que nadie más sufra como tú hoy-, me decía el hombre con una calma y tranquilidad inquietantes mientras que acaricia mi cabello con su mano derecha.
Honestamente no se sentía tan mal lo que decía y me transmitía el hombre pero aun así no podía quitarme varias incógnitas de la cabeza.
-Mi nombre es irrelevante en estos momentos, lo importante es que tengo un Quirk llamado All For One y este me permite robar, hacer míos los Quirks de otras persona y también me permite darlos a otros individuos, por lo que es el Quirk más poderoso y útil para ti-, sus palabras no hicieron más que confundirme, pero antes de poder preguntarle me tomó de ambos hombros en lo que supongo era un gesto para hacerme entender la seriedad del asunto.
Pero es imposible eso, ¿cierto?, que existiera una particularidad con la descripción que me está dando, alguien con esa particularidad sería demasiado poderoso, sería una tragedia si ese poder estuviera en las manos equivocadas.
Como si viera a través de mí, el hombre rió suavemente antes de ponerse de pie. -¡Te estoy ofreciendo este Quirk para que cambies esta sociedad a tu gusto!, que lo formes a tu voluntad, que desaparezcan los héroes incompetentes y que tu palabra sea ley para todos, los héroes no serán un impedimento para ti y podrás manejarlos a tu antojo, nadie te podrá detener y conseguirás que este sociedad abra los ojos para que vean que el verdadero problema radica en la propia naturaleza de su querida paz, ¡los más fuertes realizan los cambios mientras que los débiles son simples peones que están por debajo del fuerte!-, sus palabras guardaban una pasión y convicción que me descolocaron e incluso me convencieron por momentos cuando lo vi levantando un puño.
Seguramente tengo los ojos rojos por haber llorado pero podría jurar que su discurso evocó una breve admiración en una parte de mí que no sabía que existía, si lo que dice este hombre es cierto yo cobrar venganza por mi madre, podría hacer que nunca nadie volviera a perder a un ser querido, yo… podría ayudar a otros como he soñado desde pequeño.
Puso de nuevo su mirada sobre mí y me extendió su mano. -¿Entonces cuál es tu respuesta, Izuku?, ¿aceptas heredar este poder para cambiar a esta sociedad que le dio la espalda a tu madre?-, me preguntó con una suavidad que desentonó con lo amenazante que se ve con esa mascara puesta, pero que sin embargo logró alcanzarme.
Cohibido asentí con la cabeza. -A-Acepto su oferta-, le respondí con un tono quebrantado y ronco mientras que extiendo mi mano para tomar la suya, pero fue segundos después de estrechar su mano que un gran dolor recorrió mi cuerpo.
¡AARRGHHHHH!
Sentí como si cada hueso de mi cuerpo se estuviera rompiendo, como cada molécula gritaba de dolor como si apuñalaran 100 veces mi corazón. El hombre no me soltaba la mano aun viendo todo el sufrimiento que me causaba como si esperase algo de todo este dolor, ¿este hombre me quería matar?, ¿fue todo un jodido engaño?, ¿yo voy a morir sin siquiera hacer un cambio a mejor en la sociedad?, ¿¡No podré vengar a mi Mamá!?.
¡No!, eso no va a pasar, hoy no voy a morir, debo vivir por mi madre que quisiera continuara con mi vida, no dejare que me asesine este hombre… ¡No moriré!.
¡GRRUSHH!
En un abrir y cerrar de ojo moví mi mano libre para darle un puñetazo al hombre en el estómago pero todo sucedió de una manera diferente a lo que planeé. Mi brazo se convirtió en una gran cuchilla metálica que le atravesó el estómago al hombre trajeado, el cual con un poco de dolor se dobló sobre sí mismo, sin embargo se mantuvo de pie durante varios segundos más antes de soltarme la mano y proceder a arrodillarse frente a mí de nuevo, mi brazo/cuchilla seguía clavado en él y entonces en algún punto el dolor cesó.
Yo miro completamente aterrado el estado de mi brazo pero siento de la nada que una mano se posa sobre mi cabeza y me percato de que es el hombre que parece que aún tiene algo que decirme pese a estar malherido.
-El traslado de All For One ha sido exitoso Izuku, puede que después te vayas a enojar conmigo pero ya es muy tarde para retractarse… y si ves de casualidad a un chico llamado Tomura Shigaraki, por favor dile que me fui muy lejos y que no volveré pero que aun así siga sus metas-, me dijo el hombre enmascarado para después toser dentro de su casco.
La sangre caliente que brota de la profunda herida que le hice manchó mi brazo que volvió a su forma normal, tras casi un minuto de tos seca se quedó en silencio y su mano sobre mi cabeza perdió fuerzas al mismo tiempo que dejé de oír la ronca respiración de su máscara.
Ensanché los ojos al comprender que ese hombre murió por mi mano.
Antes de cualquier otra cosa, me sorprendí al observar como el cadáver del hombre se fue convirtiendo en polvo negro que se alzó en el aire antes de rápidamente entrar por mi boca sin que yo pudiese evitarlo. Podía sentir como una sensación de inquietante serenidad me invadía y como un abrasador calor recorre mi cuerpo, quizás se debió a ese traslado de All For One que mencionó pero me siento como si ahora tuviera la capacidad de controlar ese Quirk, no sabría cómo explicarlo pero… es como si de toda la vida fuese mío.
Me sentí poderoso por primera vez en mi vida, la sensación de tener tantas particularidades dentro de mi es indescriptible, solo necesité un breve vistazo en mi interior para comprender la cantidad de peligrosas particularidades que ese sujeto tenia y aun así decidió darme, pero eso es... !
Me paralicé al percatarme que yo atravesé el estómago del hombre con mi brazo convertido en un filo de metal, recuerdo las palabras del oficial que vino hace un rato: "Un villano con poderes de metal atacó y causó que un gran letrero cayera sobre una gran multitud de inocentes… tu madre era uno de ellos". No puede ser una coincidencia, un sujeto que posee un Quirk de metal viene a mi casa el mismo día en que un villano con una particularidad descrita igual asesinó a mi madre.
No hacía falta ser un genio para entender, con juntar todas las piezas entendí que ese hombre que me dio All For One es el mismo que mato a mi madre.
¡MALDICIÓN!
Rugí y golpeé el suelo con fuerza provocando que la casa temblara en respuesta a mi ira.
¿¡Con qué maldito propósito lo hizo!?, ¿¡qué coño quería probar matando a mi madre!?, ¡¿soy parte de un experimento suyo o qué?!.
Apreté los dientes con fuerza, presionaba mi frente contra el suelo mientras cerraba mis puños tanto que mis nudillos se pusieron blancos.
No lo entiendo, ¡no lo entiendo!, pero… no tiene sentido, yo no… yo no voy a recuperar nada perdiendo los estribos. No supe de donde vino este autocontrol pero tomando profundas respiraciones me encontré de rodillas con mis brazos guindando sin ganas, solo mi ceño fruncido permaneció.
Sea lo que sea, ese hombre tenía un plan para mí con ese discurso suyo y definitivamente no voy a complacerlo.
"¡Te estoy ofreciendo este Quirk para que cambies esta sociedad a tu gusto!, que lo formes a tu voluntad, que desaparezcan los héroes incompetentes y que tu palabra sea ley para todos, los héroes no serán un impedimento para ti y podrás manejarlos a tu antojo"
Por un momento en serio estuve tentado por sus palabras, pero si tengo este poder lo utilizare para el bien y no para el mal, no cumpliré la voluntad del asesino de mi madre.
Puede que ahora… que ahora esté solo, pero aun así no dejare que nadie pierda a un ser querido. No debo llorar más, tendré que ser capaz de aguantar la tristeza de aquí en adelante, yo debo enorgullecer a mamá, voy graduarme en Yuuei y seré un héroe, ya nadie se burlará de mi ni impedirán que lo logre.
Lo he decidido, ningún inocente morirá mientras yo esté allí, voy a convertirme en una existencia atemorizara a todo aquel que quiera hacer daño y causar caos.
Bajé mi mirada hacia mis puños. Ahora yo… debo lidiar con la ausencia de mi madre y seguir asistiendo a la escuela, tengo que ir preparándome desde ya para ingresar a Yuuei pero aun así no me limitaré a quedarme viendo cuando alguien está en peligro, con licencia o sin ella yo salvaré a quien lo necesite.
Ese es mi objetivo, nunca debo olvidarlo.
(POV Normal)
Tras un minuto de silencio, Izuku se levantó con una templada determinación en sus ojos, se limpió las lágrimas residuales que tenía en su rostro para luego caminar a donde estaba su teléfono destruido en piezas.
Suspiró y extendió su mano hacia el dañado dispositivo que como por arte de magia comenzó a rearmarse lentamente cuando las piezas flotaron y comenzaron a juntarse, ¿Telequinesis o Control del tiempo?, la verdad poco importa ahora mismo, al cabo de un minuto de espera el teléfono quedó como si nunca se hubiera roto.
El teléfono flotó de vuelta a su mano, lo encendió y ubicó en su galería una imagen de su madre en la cual ella sonreía llena de felicidad con él en sus brazos el día en que le dio a luz. Sintió su corazón apretarse al ser consciente de que ella ya no está en este mundo, pero aun así no pudo evitar sonreír suavemente al verla tan alegre.
-Te quiero Mamá, espero que estés viéndome cuando salve a las personas, evitaré que hayan más víctimas de villanos como tú-, le decía el peliverde a su difunta progenitora establecía la imagen como fondo de pantalla.
Guardó su teléfono para entonces quedarse solo en el triste silencio de la casa, lugar que ahora es una fuente de muchos recuerdos que tiene con la gran mujer que lo cuidó y amó toda su vida.
Sacudió la cabeza intentando no verse muy afectado por ello. -Supongo que solo queda esperar hasta ser aceptado en Yuuei, pero ahora necesitaré entrenar bastante si quiero alcanzar mi objetivo-, dijo mirando su puño derecho, estudiando cuantas particularidades podría manifestar a través de este ahora que tiene All For One.
Ya no sería el débil Mukosei de quien todos se burlaban, ahora se haría respetar y aunque todos estén en su contra él se volvería el héroe número 1. Si este gran Quirk se lo dio un villano entonces él lo volvería en un Quirk heroico utilizado para el bien.
-Me pondré a entrenar mañana-, decidió con una sonrisa de lado observando un rincón alejado de la sala un juego de pesas que a partir de hoy utilizaría muy seguido.
Por mucho que no quisiese este día lo recordará toda su vida, no es solo el día de la muerte de su madre, sino que también es el día donde obtuvo el poder para volverse un verdadero héroe como ha soñado desde niño.
Giró sobre sus pies y se encaminó hacia el pasillo donde se detuvo frente a la puerta de la habitación de su madre. Se quedó mirándola fijamente durante un tiempo antes de extender su mano hacia el picaporte, deteniéndose a unos centímetros pero obligándose a sí mismo a entrar.
No le gustó, pero sabía este cuarto nunca volvería a ser usado por ella. Con calma se acercó a la cama, se agachó y una caja que estaba al fondo se movió hacia él que procedió a dejarla sobre las sabanas.
La abrió y observó el álbum de fotos que su madre tenía, tomándolo entre sus manos con una mueca triste antes de tomar asiento y tomarse unos momentos para armarse de valor, tiene que afrontar los hechos de que el ser que más amaba ha fallecido a causa de un sínico desgraciado.
Respiró hondo y comenzó a ver las fotos en el interior del álbum, para empezar estaba la foto que él tiene en su teléfono el día en que nació… ella se veía tan feliz. La siguientes fueron de él de bebé donde ella lo bañaba, lo sacaba a pasear, lo alimentaba, lo arrullaba en un maternal abraza, en los cumpleaños organizados por ella con mucho esfuerzo, su primer día en la guardería, ella dejándolo en su cuna, etc.
Pequeñas lagrimillas se formaron en el borde de sus ojos verdes, trata todo lo posible por soportar esa presión en su pecho y el vértigo que asola sus sentidos, no obstante resulta difícil aceptar que nunca más la vería de nuevo y hay miles de personas sintiendo lo mismo por un ser querido que les fue arrebatado, sencillamente era desgarrador para su alma.
Llegó a las fotos de donde ella los cuidaba a Kacchan y a él cuando se reunían a jugar en el parque, otra donde lo vestía con una pijama de cuerpo entero de All Might porque él se lo había pedido, otra donde ella lo acompañó en su primer día en Educación Básica, recuerda que ese día lo acompañó al salón de clases, le dio ánimos con una canción que siempre le tarareaba y después le dio su muñeco de All Might para que se armara de valor. Luego había fotos más recientes como de 2 años atrás, una donde él cocinaba con ella y la hizo reír, otra foto donde estaban juntos pero fue mal tomada por ella que no supo usar su teléfono nuevo.
Izuku recordaba y atesoraba todos esos momentos con agridulce nostalgia, pues sabe que no habrá más momentos de Madre e Hijo que agregar al álbum ahora que ella se fue.
Momentos después paso a la última página del álbum en la que estaba una foto de su madre con una gentil sonrisa haciendo el signo de la paz con él en el fondo estudiando en la mesa del comedor. Esto confundió al peliverde porque no sabía cuándo ella tomó esa foto, fue tras varios segundos que recordó como como una semana estuvo en un lapso de exámenes, por lo que estudió como loco a pesar de tener una de las mejores notas de su clase.
Con una triste mueca tomó la foto y la levantó para verla más de cerca, la última foto de Inko Midoriya con vida… s-si tan solo hubiera sabido esta mañana que no la volvería a ver, entonces ella…
Con dificultad contuvo su propia frustración y evitó que su mano estrujase la foto de su querida madre, sin motivo en particular le dio la vuelta y sus ojos se ensancharon al ver en el reverso un mansaje con la letra de ella.
Tragó saliva y comenzó a leer lo escrito:
"Yo con mi pequeño héroe que me salvó de la soledad y me dio el gran honor de ser su madre. Mi pequeño Izuku estudia mucho y se esfuerza para un día ser un gran héroe que salve a las personas a pesar de todas las dificultades en su camino, ese es el tipo de hijo que tengo y del que estoy orgullosa…
Gracia por ser mi hijo, Izuku"
Una gota cayó sobre el reverso de la foto, después otra… Izuku se sorprendió al encontrarse a sí mismo con lágrimas escapándose de sus ojos y bajando por sus pecosas mejillas. Intentó retenerlo, en serio lo intentó, pero las lágrimas brotaban sin parar sin signos de detenerse, los sollozos comenzaron a oírse en la habitación e inevitablemente Izuku Midoriya se vio sumergido en un amargo y silencioso llanto por la oleada de emociones que azotaron su frágil corazón tras leer las palabras de su madre.
"¡Esfuérzate hoy también en la escuela!, ¿de acuerdo, Izuku?"
Ella le dio ánimos con una gran sonrisa cuando lo despidió en la entrada de la casa y él tuvo que irse a la escuela, ¡s-si tan solo hubiese sabido que no la vería más habría dicho algo en lugar de solo asentir!.
-¡Guh!-, se aferró con cuidado a la foto en sus manos mientras las lágrimas no paraban de salir.
Tiene que hacerla sentir orgullosa, será un gran héroe que salvaría a todo aquel que lo necesite como ella lo necesitó en sus últimos momentos, seria fuerte como ella lo fue tantos años tras la muerte de su padre, viviría para cumplir sui sueño como ella hubiese querido que lo hiciese porque tenía su apoyo.
Y así seria, pero hoy solo es un chico que perdió a su madre y quiere desahogar sus sentimientos a través de su triste llanto por su perdida.
Pero la mantendría con él tanto en su corazón como en su memoria para que nunca desapareciese completamente, seguiría viva dentro él y será el motor que lo anime cuando se vea abrumado o confundido, aun después de la muerte Inko Midoriya, su madre, lo seguiría apoyando y eso… eso es suficiente para él.
*Al Día Siguiente*
La noche anterior fue verdaderamente un infierno para el joven Midoriya, pero lo acontecido no será revelado hasta más adelante.
Al mediodía el oficial de policía regresó tal y como dijo con un abogado encargado del testamento de su madre y también se encargaría de los documentos y los arreglos legales del chico. Todas las pertenencias de la difunta Inko Midoriya serían dadas a Izuku junto con su cuenta bancaria para pagar sus estudios incluyendo universitarios llegado el momento.
Luego se discutió sobre quien tendría la custodia del peliverde pero un cansado Izuku presentó el hecho de que no tenía ningún familiar vivo y solicitó vivir solo sin familia adoptiva ni tutor legal. El abogado que mostró resistencia en un inicio no le pudo decir que no al extrañamente calmado joven y accedió, por lo que comenzaría a preparar la documentación del chico una vez aclarado que seguiría asistiendo a la escuela y gracias al dinero de su madre podría mantenerse sin necesidad de trabajar por lo menos por 4 años, por lo que sus necesidades básicas se supone ya estaban cubiertas.
El oficial y el abogado se retiraron tras un rato discutiendo asuntos varios como el funeral de Inko, aún queda mucho papeleo por hacer con el abogado pero Izuku ya estaba asegurado con una vacía casa llena memorias en la que solo estaría él entrenando y estudiando.
Iría a la escuela como hasta el momento sin preocuparse por conseguir trabajo gracias al esfuerzo de su madre, por lo que tendría tiempo para familiarizarse con All For One y todos los Quirks que este contiene para algún día ser aquel que los salve a todos.
All For One acabo en buenas manos que lo utilizaran para el bien, ese poder será la perdición de innumerables criminales y villanos que se atrevan a hacer daño. Desde ese día ya no sería el mismo Izuku Midoriya de antes, pero su meta no ha cambiado mucho realmente.
Sería el más grande héroe de todos.
*Fin del Capítulo*
Y este ha sido el final de este capítulo, espero que les haya gustado, si me encuentro con mas inspiración puede que suba otro si mi internet me lo permite. Sin nada mas que agregar me despido de todos ustedes...Sayonara.
