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Throw yourself into the unknown

With pace and a fury defiant

Clothe yourself in beauty untold

And see life as a means to a triumph

Today of all days

See

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Boomer miró hacia abajo.

Gente de todas las edades ayudaban a reconstruir las calles que él mismo había destruido. Se veían esperanzados, casi como lo que habia pasado hace algunos días no hubiera sido una de las peores masacres que la ciudad vivió en años.

En su momento, él no se planteó ni siquiera dos segundos la orden de su creador. Destruir Townsville era algo que siempre le había gustado, desde el inicio de sus días, y ésta orden le fascinaba por el hecho de que era algo que habían estado planeando hace años. Pero ésta vez fue distinto, muchísima gente había muerto.

Entre ellos, él.

Mike Believe.

No supo decir el momento con exactitud en el que se habían conocido, pero sabía que fue cuando ellos apenas eran unos adolescentes. Mike era amigo de Mitch, Mitch era amigo de Butch, y éste era su hermano; era el destino que se conocieran, supuso.

¿Acaso fue su destino, también, que se enamorara perdidamente de él?

Somos amigos muy cercanos.

Poco a poco, a pasos lentos y cortos, el humano se convirtió en la razón por la que el corazón de Boomer latía. Se volvió la sangre en sus venas, la luz de sus ojos, el dueño de sus pensamientos. Fue su amigo, fue el amor de su vida.

Él estaba estudiando para ser enfermero en la Universidad de Townsville. Porque así era él. Cariñoso, valiente, empático, brillante; era el sol que alumbraba el lado oscuro de la luna. Se atrajeron el uno al otro como polos opuestos, se desearon como un sediento en el desierto al agua.

Boomer, me gustas. Me gustas mucho.

Sus hermanos nunca supieron la manera en que el poderoso Rowdy se dejaba doblegar por el alma pura del humano. Jamás. Y así era mejor, porque la historia hubiera terminado antes de lo que empezó. Ellos no tenían permitido sentir, y menos algo tan estúpido como el amor.

Pero Boomer lo hizo, sintió, amó con todas sus fuerzas. Le besó, tocó y marcó cada parte de su cuerpo mientras el mortal tiraba exhausto de su cabello rubio. Le acaricio el rostro, lo miró a los ojos, le abrazó, sintió su piel y la calidez de su alma. Hizo con él cada una de esas estúpidas cosas que se hacían en las malditas películas. Porque Mike lo volvía así, humano.

Y aún así, lo maté.

Lo encontró bajo un escombro, lleno de heridas y sangre que no estaba cien por ciento seguro de que le perteneciera a él. Estaba junto a una niña pequeña, supuso que había intentado salvarla, porque era lo que él hacía. Lo que siempre hizo.

Cayó de rodillas frente a su cuerpo y lo tomó con terror a no escuchar su corazón latir, cuando sabía perfectamente que no lo haría. Lloró amargamente, sin parar, a los gritos desgarrados.

Él siempre había sido un maleducado, mentiroso, hijo de puta; pero por sobretodo, era egoísta. Fue egoísta hasta que el cadáver de su pareja se encontró envuelto en sus brazos y no tuvo el valor de llevárselo consigo. No debía, su madre (si aún estaba viva) le estaría buscando. Ella se merecía más que él poder encontrar a su hijo.

Y él, directamente, no se lo merecía. No se merecía las lágrimas, la sonrisa, la belleza y el amor de Mike. No se merecía que el joven creyera en él tal y como lo había hecho aún hasta el último momento.

"Busca un lugar donde esconderte, te iré a buscar y huiremos". Pero Mike siempre había sido fiel a sus principios.

Jamás se escondió. Menos huyó.

Y ahora estaba muerto.

Boomer miró al Sol que se escondía en el horizonte desde el edificio abandonado en el que se encontraba. Desde la muerte de su amado, había abandonado la batalla y se había escondido para poder llorar sus penas y escapar de sus demonios. Al poco tiempo de rendirse, se enteró que sus hermanos habían sido atrapados y que por lo tanto yacían muertos en algún lugar; desechados como basura, asesinados por la policía súper heróica.

Él debería haber estado en ese lugar, también.

¿Por qué mierda estaba vivo?

Volvió a mirar hacia abajo. Sabía perfectamente que aún con la altura su cabeza no se rompería al caer, que seguiría viviendo porque ese era su castigo. Vivir cuando todos a su alrededor perecieron ante el ángel de la muerte.

¿Acaso ese era su destino?

Tal y como en las tragedias, Boomer desafió la voluntad de las Moiras, pensó que era dueño de lo que escribía, un Dios Todopoderoso; pero siempre fue humano. Un estúpido y jodido humano. Cometió el pecado más grande de todos y ahora debía pagar por ello.

Y así como Sísifo fue condenado a empujar una roca sin parar, Boomer fue obligado a acarrear el peso de sus acciones.

¿Pero qué sucedería si él volvía a intentar reescribir su destino?

No, Boomer.

Su piel se erizó.

No lo hagas, por favor.

Se miró las heridas en su cuerpo realizadas por sus propias manos. Las autolesiones que se había hecho colérico hacia su persona.

Te odié, te odié con locura cuando me contaste lo que ibas a hacer. Por eso no huí ni me escondí. Di la vida por tí. ¿Me arrepiento? No, para nada.

Te odié y te amé, Boomer Him. Te amo todavía. Creo que eres mejor que esto. Puedes hacerlo mejor. ¿Sabes, lo bonita que puede ser la vida? Crece, por favor, sé feliz por mí. Por tus hermanos. Sé que puede parecer poco pero es verdad. Tienes una virtud que no merece ser desechada. ¡Por favor, busca tu redención!

Mike tomó a Boomer de los hombros y lo sacudió, desesperado en lágrimas.

Fue hermoso por un segundo, ¿no, hijo? La destrucción, todos te temían. Amaste ser el centro de atención mientras duró. ¿Y ahora qué? No vales nada para nadie. Te has cagado en lo que ganaste. Hazlo fácil y salta.

Mírame, mírame, respira. ¿Lo sientes, el aire en tus pulmones? Pues respira por mucho tiempo más. Vale la pena. Hazlo valer la pena y escúchame. Todo es hermoso, va a serlo. No has perdido tu propósito. Por favor, Boomer, te lo ruego. Sé que puede ser un reto vivir, pero hazlo. Vive. Baja de aquí.

Él había presenciado el funeral, el homenaje, cada una de las palabras dedicadas a la voluntad de las pobres víctimas. Colocó flores en su tumba. ¿Cómo viviría sin él? No podía.

Sí que puedes. Yo creo en tí.

¿Siempre lo has hecho, verdad, Mike? Hasta que dejaste tu último aliento. Lo amaste, lo defendiste con una navaja afilada. Te desgarraste el alma por él, y diste la cara por su error.

Boomer, baja, por favor. Baja de aquí.

Sí, era una jodida tragedia.

El rostro de Mike cambió ante la figura que se encontraba detrás del rubio. Este último sonrió aún viendo las lágrimas de su amado.

Jamás se le hubiera cruzado en la cabeza al joven fallecido que solo bastaba un mensaje con una simple ubicación para el desenlace de la historia.

Jamás contó con que Boomer, aún en las últimas, seguiría desafiando a su destino.

El Rowdy estiró los brazos y cerró los ojos al oír la llegada de su verdugo por detrás suyo. Una joven rubia de ojos celestes con una pistola en las manos.

Una pistola con una bala.

Una bala con la sustancia Anti-X.

Su puto talón de Aquiles.

Mike envolvió desesperado el cuerpo del joven mutante, tratando en vano protegerlo de la muerte, de aquél objeto que lo atravesaría sin pudor.

Porque así como Patroclo murió por Aquiles, Mike murió por Boomer.

Y así como Aquiles se entregó a su muerte, Boomer también lo hizo.

Porque no había uno sin el otro.


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How the most dangerous thing is to love

How you will heal and you'll rise above

Crowned by an overture bold and beyond

Ah, it's more courageous to overcome

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Holis.

Acá este fic que tenía planeado hace bastante y que por fin me digné a escribir a pesar de que no leí "La Canción de Aquiles", lol (lo voy a leer, lo prometo, es que estaba impaciente).

¿Que me lo esperaba distinto? Sí, un poco, supongo que esperaba poder meter más sobre ¿mitología y literatura griega? Pero no es que no me guste como quedó. Está bien, creo, tampoco esperaba hacer una adaptación al diez por ciento. Aún así, si notan cualquier error pueden comentarme al respecto (obvio con respeto).

En la historia se hace referencia a dos cosas: El Mito de Sísifo y La Furia de Aquiles.

La voz en negrita es la de Him, por si no había quedado claro.

Yes, Boomer y Mike como Aquiles y Patroclo. Let's make the gays suffer.

Espero que les haya gustado.

¡Nos veremos la próxima!