Capítulo 2
CERDO
Caras familiares ocupaban los asientos de nuestra mesa favorita para comer, junto a mí se sentaban Hayate-chan, a un lado, Yuuno-kun al otro, los restantes sitios fueron ocupados por Carim-chan y sus compañeros de clase, resultaba difícil oír nada con el estruendo sordo que reinaba en la cafetería; además, el aire acondicionado parecía estropeado de nuevo, el ambiente estaba cargado por el olor a fritos y sudor, pero por alguna razón todo el mundo parecía tener más energía de la normal
—Hola, Brazil —dijo Carim-chan, saludando al hombre que estaba sentado delante de mí, Su piel color aceituna y sus ojos chocolate contrastaban con la gorra blanca del equipo de fútbol de Uminari que llevaba calada en la frente
—Te eché de menos después del partido del sábado, me bebí una o seis cervezas por ti —dijo con una sonrisa amplia y blanca
—Te agradezco el gesto llevé a Hayate a cenar fuera —dijo inclinándose para besar a Hayate en el nacimiento de su cabellera café
—Estás sentado en mi silla, Brazil — Brazil se dio la vuelta y vio a Fate-chan de pie detrás de él y entonces me miró, sorprendido
Después de la cena de anoche decidimos ser amigas por lo cual al momento de llamarla "Fate-san" fuera algo fuera de lugar por lo cual ella seguiría diciéndome Paloma y yo la empezaría a llamar Fate-chan
—Oh, ¿es una de tus chicas, Fate?
—Desde luego que no —dije, negando con la cabeza
Brazil miró a Fate-chan, que lo observaba fijamente con expectación en ese momento el se encogió de hombros y se llevó la bandeja al extremo de la mesa
La rubia me sonrió cuando se acomodó en el asiento
— ¿Qué hay, Paloma?
— ¿Qué es eso? —pregunté, incapaz de apartar la mirada de su bandeja, la misteriosa comida de su bandeja parecía hecha de cera
Fate-chan se rio y tomó un sorbo de su vaso de agua
—Las señoras de la cafetería me dan miedo, no estoy por la labor de criticar sus habilidades culinarias
No me pasaron desapercibidas las miradas inquisitivas de las demás personas sentadas a la mesa, el comportamiento de la gran seductora de la universidad les picaba la curiosidad, yo me contuve para no sonreír por ser la única chica junto a la que insistía en sentarse
—Uf…, después de comer tenemos el examen de Biología —gruñó Hayate-chan
— ¿Has estudiado? —pregunté
—Dios, no, me pasé la noche intentando convencer a mi novia de que no ibas a acostarte con Fate-chan
Los jugadores de fútbol que estaban sentados al extremo de nuestra mesa detuvieron sus risas detestables para escuchar mejor, de manera que llamaron la atención de los demás estudiantes, miré a Hayate-chan, pero parecía ajena a toda responsabilidad y dio un toquecito a Carim-chan con el hombro
—Dios, sí que lo llevas mal, ¿no? —preguntó Fate-chan, lanzando un sobrecito de kétchup a su prima
Carim-chan no respondió, pero yo sonreí a Fate-chan, encantada por la diversión
Hayate-chan le frotó la espalda
—Ya se le pasará, simplemente necesita un tiempo para creerse que Nanoha-chan podrá resistirse a tus encantos
—No he intentado «encandilarla» —dijo Fate-chan, con aire de ofensa— Es mi amiga — Miré a Carim-chan
—Te lo dije No tienes nada de qué preocuparte
Carim-chan finalmente me miró a los ojos y al ver mi expresión de sinceridad, se le iluminó un poco la mirada
— ¿Y tú? ¿Has estudiado? —me preguntó Fate-chan, fruncí el ceño
—Por mucho tiempo que dedique a estudiar, estoy perdida con la Biología, simplemente parece que no me entra en la cabeza — Fate-chan se levantó
—Vamos
— ¿Qué?
—Vamos por tus apuntes, te ayudaré a estudiar
—Fate…
—Levanta el trasero, Paloma vas a pasar ese examen
Al pasar tiré a Hayate-chan de su cabello, nada fuerte solo lo suficiente para llamar su atención
—Nos vemos en clase, Hayate-chan —Sonrió
—Te guardaré un asiento, voy a necesitar toda la ayuda que pueda conseguir
Fate-chan me siguió a mi habitación, yo saqué mi guía de estudio mientras ella abría mi libro, me interrogó implacablemente y después me aclaró unas cuantas cosas que no entendía tal y como ella se explicaba, los conceptos pasaron de confusos a obvios
—… y las células somáticas se reproducen mediante la mitosis y ahí vienen las fases Suenan de forma parecida a un nombre de mujer: Prometa Anatelo
Me reí
— ¿Prometa Anatelo?
—Profase, Metafase, Anafase y Telofase
—Prometa Anatelo —repetí asintiendo, me golpeó en la coronilla con los papeles
—Lo tienes controlado, te sabes esta guía de estudio de arriba abajo — Suspiré
—Bueno…, ya veremos
—Te acompaño a clase y así te pregunto de camino — Cerré la puerta detrás de nosotras
—No te enfadarás si repruebo este examen, ¿no?
—No vas a reprobar, Paloma aunque la próxima vez deberíamos empezar antes—dijo ella, mientras caminaba a mi lado hacia el edificio de ciencias
— ¿Cómo piensas compaginar ser mi tutora con llevar al día tus deberes y entrenarte para tus peleas?
Fate-chan se rio
—No entreno para las peleas Adam me llama, me dice dónde es la pelea y yo voy — Sacudí la cabeza con incredulidad mientras Fate-chan sujetaba el papel y se preparaba para hacerme la primera pregunta casi nos dio tiempo a completar una segunda ronda de la guía de estudio cuando llegué a mi clase
—Demuestra que puedes —dijo sonriendo, mientras me entregaba los apuntes, apoyado en el quicio de la puerta
—Hola, Fate —Me volví y vi a un hombre alto, algo desgarbado, que sonreía a Fate-chan mientras iba a la clase
— ¿Qué hay, Parker? —asintió Fate-chan
Los ojos de Parker se iluminaron un poco cuando me miró y sonrió
—Hola, Nanoha
—Hola —respondí, sorprendida de que supiera mi nombre lo había visto en clase, pero nunca nos habíamos presentado
Parker siguió hasta su asiento, bromeando con quienes se sentaron a su lado
— ¿Quién es ese? —pregunté
Fate-chan se encogió de hombros, pero la piel de alrededor de sus ojos parecía más tensa que antes
—Es Parker Hayes, es chico de grado superior
— ¿Grado superior? —pregunté, vacilante
—Si, al parecer quiere ser médico o algo por el estilo, por eso adelanto materias —dijo, mirando por encima de mí a Parker
—Interesante —dije, observando su rostro
Fate-chan volvió a centrar su atención en mí y sonrió
—Será mejor que te vayas ya a clase
—Gracias por ayudarme —dije, dándole un golpecito con el codo llegó Hayate-chan y la seguí hasta nuestros asientos
— ¿Cómo ha ido? —preguntó ella me encogí de hombros
—Es una buena tutora
— ¿Solo un tutora?
—También es una buena amiga
Pareció decepcionada, yo me reí por la expresión de frustración de su cara Siempre había sido uno de los sueños de Hayate-chan que saliéramos con dos chicas que fueran amigas y compañeras de habitación-guion-primas; para ella, era como si nos tocara el gordo Quería que compartiéramos habitación cuando decidió venir conmigo a Uminari, pero yo veté su idea con la esperanza de ampliar un poco mi horizonte
Cuando dejó de hacer pucheros por mi decisión, focalizó sus esfuerzos en encontrar a un amigo de Carim-chan a quien presentarme
El saludable interés de Fate-chan había sobrepasado sus expectativas
El examen acabó resultándome un paseo, fui a sentarme a los escalones del exterior del edificio para esperar a Hayate-chan Cuando bajó repentinamente hasta mi lado, con cara de derrota, esperé a que hablara
— ¡Me ha ido fatal! —gritó ella
—Deberías estudiar con nosotros, Fate-chan lo explica realmente bien la castaña soltó un lamento y apoyó la cabeza en mi hombro
— ¡No me has ayudado nada! ¿No podrías haber hecho algún gesto con la cabeza por cortesía o algo?
Le rodeé el cuello con el brazo y la acompañé hasta nuestra residencia
Durante la semana siguiente, Fate-chan me ayudó con mi ensayo de Historia y empezó hacer mi tutora en Biología Fuimos juntas a ver la lista de notas colgada fuera del despacho del profesor Campbell Yo era la tercera estudiante con mejor nota
— ¡El tercer puesto de la clase! ¡Bien hecho, Paloma! —dijo ella, abrazándome
Sus ojos brillaban de emoción y orgullo, di un paso atrás presa de un repentino sentimiento de incomodidad
—Gracias, Fate-chan No podría haberlo hecho sin ti —dije, tirando de su camiseta
Me miró por encima del hombro y empezó a avanzar entre la multitud que había detrás de nosotros
— ¡Abran el paso! ¡Muévanse gente! ¡Es una supergenio!
Me reí al ver las expresiones de diversión y curiosidad de mis compañeros
Conforme pasaron los días, tuvimos que sortear los persistentes rumores acerca de que teníamos una relación la reputación de Fate-chan ayudó a acallar el rumor Nunca había sabido estar con una sola chica más de una noche, así que cuanto más nos veían juntas, mejor entendía la gente nuestra relación platónica como lo que era Ahora bien, ni siquiera las constantes preguntas sobre nuestro vínculo hicieron disminuir la atención que ella recibía de sus compañeras
Siguió sentándose a mi lado en Historia y almorzando conmigo No tardé mucho en darme cuenta de que me había equivocado con ella, e incluso llegué a defender a Fate-chan de quienes no lo conocían tan bien como yo
En la cafetería, Fate-chan dejó un cartón de jugo de naranja delante de mí
—No era necesario que te molestaras iba a coger uno —dije, mientras me quitaba la chaqueta
—Bueno, pues ya no tienes que hacerlo —comentó ella, con un hoyuelo ligeramente marcado en su mejilla izquierda
Brazil resopló
— ¿Te has convertido en su criada, Fate? ¿Qué será lo siguiente? ¿Abanicarla con una hoja de palmera, vestida con un bikini?
Fate lo fulminó con una mirada asesina, yo salté en su defensa
—Tú no podrías ni rellenar un bikini Brazil Así que cierra esa boca
— ¡Calma, Nanoha! Estaba bromeando —dijo Brazil, levantando las manos
—Bueno…, pero no le hables así —dije, frunciendo el ceño La expresión de Fate-chan era una mezcla de sorpresa y gratitud
—Ahora sí que lo he visto todo una chica acaba de defenderme —dijo al tiempo que se levantaba
Antes de irse con su bandeja, echó una nueva mirada de aviso a Brazil, y entonces salió a reunirse con un pequeño grupo de fumadores que estaban de pie en el exterior del edificio
Intenté no mirarla mientras se reía y hablaba Todas las chicas del grupo competían sutilmente por ponerse a su lado, Hayate-chan me dio un codazo en las costillas cuando se dio cuenta de que mi atención estaba en otro sitio
— ¿Qué miras, Nanoha-chan?
—Nada, no estoy mirando nada
Apoyó la barbilla en la mano y meneó la cabeza
—Se les ve tanto el trasero… Mira a la pelirroja Se ha pasado los dedos por el pelo tantas veces como ha pestañeado Me pregunto si Fate-chan se cansará alguna vez de eso
Carim-chan asintió
—Sí que lo hace todo el mundo piensa que es una imbécil, pero si supieran toda la paciencia que tiene con cada chica que cree que puede domarla… No puede ir a ninguna parte sin que anden fastidiándola créanme; es mucho más educada de lo que lo sería yo
—Ya, estoy segura de que a ti no te encantaría estar en su lugar —dijo Hayate-chan, dándole un beso en la mejilla
Fate-chan se estaba acabando el cigarrillo en el exterior de la cafetería cuando pasé por su lado
—Espera, Paloma te acompaño
—No tienes que acompañarme a todas las clases, Fate-chan sé llegar sola
Fate-chan se distrajo rápidamente con una chica de pelo largo y negro, con minifalda, que pasó a su lado y le sonrió La siguió con la mirada y asintió a la chica, a la vez que tiraba al suelo el cigarrillo
—Luego te veo, Paloma
—Sí —dije, poniendo los ojos en blanco, mientras ella corría junto a la chica
El asiento de Fate-chan permaneció vacío durante la clase y me descubrí a mí misma algo molesta con ella porque me hubiera dejado por una chica a la que ni siquiera conocía El profesor Chaney pronto dio la clase por terminada, y me apresuré a cruzar el césped, consciente de que tenía que encontrarme con Yuuno-kun a las tres para darle los apuntes de Sherry Cassidy de Iniciación a la música Miré el reloj y apreté el paso
— ¿Nanoha?
Parker corrió por el césped para alcanzarme
—Me parece que todavía no nos hemos presentado oficialmente —dijo tendiéndome la mano— Parker Hayes
Le estreché la mano y sonreí
—Nanoha Takamachi
—Estaba detrás de ti cuando viste la nota del examen de Biología Felicidades — prosiguió con una sonrisa y metiéndose las manos en los bolsillos
—Gracias Fate-chan me ayudó, si no habría estado al final de esa lista, créeme
—Oh, son…
—Amigas
Parker asintió y sonrió
— ¿Te ha dicho que hay una fiesta en la universidad este fin de semana?
—Básicamente hablamos de Biología y comida Parker se rio
—Eso suena mucho a Fate
En la puerta de la residencia, Parker me miró a la cara con sus enormes ojos verdes
—Deberías venir Será divertido
—Lo comentaré con Hayate-chan No creo que tengamos ningún plan
— ¿Son una especie de pack de dos?
—Hicimos un pacto este verano Nada de ir a fiestas solas
—Inteligente —asintió en señal de aprobación
—Conoció a Carim-chan en Orientación, así que en realidad tampoco he tenido que ir con ella a todas partes Esta será la primera vez que necesite pedírselo, así que estoy segura de que vendrá encantada
Me encogí intimidada No solo balbuceaba, sino que había dejado claro que no solían invitarme a ir a fiestas
—Genial, nos vemos allí —dijo él
Se despidió con su sonrisa perfecta, propia de un modelo de Banana Republic, con su mandíbula cuadrada y el bronceado natural de su piel, y se dio media vuelta para seguir andando por el campus
Observé cómo se alejaba: alto, bien afeitado, con una camisa ajustada de rayas finas y pantalones vaqueros Su pelo ondulado, rubio oscuro, se movía mientras caminaba
Me mordí el labio, halagada por su invitación
—Bueno, este va más a tu ritmo —me dijo Yuuno-kun al oído
—Es lindo, ¿verdad? —pregunté, incapaz de dejar de sonreír
—Pues sí, oye Si te gusta la posición del misionero, sí
— ¡Yuuno! —grité, dándole un manotazo en el hombro
— ¿Tienes los apuntes de Sherry?
—Sí —dije, mientras los sacaba del bolso
Se encendió un cigarrillo, lo sostuvo entre los labios y hojeó los papeles
—Increíblemente brillante —dijo él, mientras repasaba las páginas Las dobló, se las guardó en el bolsillo y después dio otra calada— Te viene muy bien que las calderas de la residencia estén estropeadas Necesitarás una ducha fría después de la mirada lujuriosa que te ha echado ese grandullón
— ¿La residencia no tiene agua caliente? —lamenté
—Exactamente —dijo Yuuno-kun, echándose la mochila al hombro— Me largo a Álgebra Dile a Hayate que no se olvide de mí este fin de semana
—Se lo diré —farfullé, levantando la mirada hacia los antiguos muros de ladrillo de nuestra residencia
Fui corriendo a mi habitación, empujé la puerta para entrar y dejé caer la mochila en el suelo
—No tenemos agua caliente —murmuró Suzuka desde su escritorio
—Eso he oído
Mi móvil vibró y lo desbloqueé Había recibido un mensaje de Hayate-chan en el que maldecía las calderas Un momento después, oí una llamada en la puerta
Hayate entró y se desplomó en mi cama, con los brazos cruzados
— ¿Te puedes creer esta tontería? Con todo lo que estamos pagando y ni siquiera podemos darnos una ducha caliente
Suzuka suspiró
—Deja de lloriquear ¿Por qué no te quedas con tu novia y ya está? ¿No has estado haciéndolo ya de todos modos?
Hayate-chan lanzó una mirada asesina a Suzuka
—Buena idea, Suzuka El hecho de que seas una sabelotodo resulta útil a veces
Suzuka no apartó la mirada de la pantalla de su ordenador, sin inmutarse
Hayate-chan sacó su teléfono móvil y tecleó un mensaje con una precisión y una velocidad sorprendentes Su móvil trinó y ella me sonrió
—Nos quedaremos con Carim-chan y Fate-chan hasta que arreglen las calderas
— ¿Qué? ¡Desde luego que no! —grité
— ¿Cómo? Por supuesto que sí No tiene sentido que te quedes tirada aquí, congelándote en la ducha cuando Fate-chan y Carim-chan tienen dos baños en su casa
—A mí no me ha invitado nadie
—Te he invitado yo Carim-chan ya me ha dicho que le parecía bien Puedes dormir en el sofá… si Fate-chan no lo usa
— ¿Y si lo utiliza?
Hayate-chan se encogió de hombros
—Entonces, puedes dormir en la cama de Fate-chan
— ¡Ni en sueños!
Ella puso los ojos en blanco
—No seas niña, Nanoha Son amigas, ¿no? Si no ha intentado nada a estas alturas, no creo que lo haga ya
Sus palabras me cerraron el pico Fate-chan había estado rondándome de un modo o de otro todas las noches durante algunas semanas Me había sentido tan ocupada asegurándome de que todo el mundo supiera que éramos amigas que no se me había ocurrido que realmente solo se mostraba interesada en mi amistad No estaba segura de por qué, pero me sentí insultada
Suzuka nos miró con incredulidad
— ¿Fate T Harlaown no ha intentado acostarse contigo?
— ¡Somos amigas! —dije a la defensiva
—Ya, ya, pero ¿ni siquiera lo ha intentado? Se ha acostado con todo el mundo
—Excepto con nosotras —dijo Hayate, escrutándola— Y contigo Suzuka se encogió de hombros
—Bueno, yo no la conozco Solo he oído hablar de ella
—Exactamente —le espeté— Ni siquiera la conoces
Suzuka volvió a su ordenador, ignorando nuestra presencia Suspiré
— Esta bien, Hayate-chan Necesito coger unas cuantas cosas
—Asegúrate de llevar suficiente ropa para unos cuantos días, quién sabe cuánto tardarán en arreglar las calderas —dijo ella, demasiado emocionada
El miedo se apoderó de mí, como si fuera a colarme en territorio enemigo
—Hum…, está bien
Hayate dio un salto y me abrazó
— ¡Qué divertido va a ser esto!
Media hora después, habíamos cargado su Honda y nos dirigíamos al apartamento Hayate-chan apenas se tomó un respiro entre frases incoherentes, mientras conducía Tocó el claxon cuando se disponía a detenerse donde solía aparcar Carim-chan bajó corriendo los escalones y sacó nuestras dos maletas del maletero, antes de seguirnos escaleras arriba
—Está abierto —dijo ella, resoplando
Hayate-chan empujó la puerta y la mantuvo abierta Carim-chan gruñó cuando dejó caer nuestro equipaje en el suelo
— ¡Nena, tu maleta pesa diez kilos más que la de Nanoha!
Hayate-chan y yo nos quedamos heladas cuando una mujer emergió del baño, abotonándose la blusa
—Hola —dijo ella, sorprendida
Sus ojos con el rímel corrido nos examinaron antes de ir a parar a nuestro equipaje La reconocí como la chica morena de piernas largas a la que Fate-chan había seguido desde la cafetería
Hayate-chan clavó la mirada en Carim-chan, que levantó las manos
— ¡Está con Fate!
Fate-chan apareció en pijama y bostezó Miró a su invitada y le dio una palmadita en el trasero
—La gente a la que esperaba está aquí Será mejor que te vayas
Ella sonrió y lo envolvió con sus brazos, mientras la besaba en el cuello
—Te dejaré mi número sobre la encimera
—Eh…, no te molestes —dijo Fate-chan en tono distendida
— ¿Cómo? —preguntó ella, echándose hacia atrás para mirarlo a los ojos
— ¡Siempre lo mismo! —Dijo Hayate Miró a la mujer— ¿Cómo puede ser que te sorprendas? ¡Es Fate T Harlaown, joder! ¡Es famosa precisamente por eso, pero las chicas siempre se sorprenden! —prosiguió ella volviéndose hacia Carim, que la rodeó con el brazo y le hizo gestos para que se calmara
La chica frunció el ceño a Fate, cogió su cartera y salió hecha una furia, dando un portazo tras ella Fate, por su parte, fue hasta la cocina y abrió la nevera como si no hubiera pasado nada
Hayate meneó la cabeza y reanudó su camino por el pasillo Carim la siguió, arqueando el cuerpo para compensar el peso de la maleta que arrastraba
Me derrumbé sobre el sillón abatible y suspiré, mientras me preguntaba si estaba loca por haber accedido a ir allí No había tenido en cuenta que el apartamento de Carim era una puerta giratoria para barbies tontas
Fate estaba de pie detrás de la encimera donde desayunaban, con los brazos cruzados sobre el pecho y sonriendo
— ¿Qué pasa, Paloma? ¿Has tenido un día duro?
—No, estoy profundamente asqueada
— ¿Conmigo? —Sonreía
Debería haberme imaginado que esa conversación se esperaba, aunque eso solo me hizo sentirme menos dispuesta a contenerme
—Sí, contigo ¿Cómo puedes usar a alguien así y tratarla de ese modo?
— ¿Cómo la he tratado? Me ha ofrecido su número, y yo lo he rechazado Se me abrió la boca de par en par por su falta de remordimientos
— ¿Te acuestas con ella pero no quieres su número? Fate se apoyó sobre los codos en el mostrador
— ¿Por qué iba a querer su número si no voy a llamarla?
— ¿Y por qué te has acostado con ella si no vas a volver a llamarla?
—Yo no prometo nada a nadie, Paloma Esa no dijo que quisiera una relación antes de abrirse de piernas en mi sofá
Me quedé mirando el sofá con repulsión
—«Esa» es la hija de alguien, Fate ¿Qué pasaría si más adelante alguien trata a tu hija así?
—Será mejor que a mi hija no se le caigan las bragas ante una o un idiota al que acaba de conocer, por decirlo de algún modo
Crucé los brazos, enfadada por su intento de justificación
—Entonces, además de admitir que eres una idiota, ¿estás diciendo que, como se ha acostado contigo, merecía que la echaran como a un gato callejero?
—Lo que digo es que he sido franca con ella Es adulta Todo ha sido consentido…, incluso parecía demasiado ansiosa, si quieres que te diga la verdad Actúas como si hubiera cometido un crimen
—Ella no parecía tener tan claras tus intenciones, Fate
—Las mujeres suelen justificar sus actos con cualquier cosa que se inventan Esa chica no ha dicho de entrada que quisiera establecer una relación seria, igual que yo no le he dicho que quería sexo sin compromiso ¿Dónde ves la diferencia?
—Eres una cerda
Fate se encogió de hombros
—Me han llamado cosas peores
Miré fijamente el sofá Los cojines seguían torcidos y amontonados por su reciente uso Retrocedí al pensar en cuántas mujeres se habrían entregado sobre esa tapicería Una tela que parecía picar, por cierto
—Me parece que dormiré en el sillón —murmuré
— ¿Por qué?
Lo miré, furiosa por la expresión confusa de su cara
— ¡No pienso dormir en esa cosa! ¡A saber encima de qué me estaría tumbando! Levantó mi maleta del suelo
—No vas a dormir en el sofá ni en el sillón Vas a dormir en mi cama
—Que sin duda será más insalubre que el sofá Estoy segura
—Nunca ha habido nadie en mi cama aparte de mí Puse los ojos en blanco
— ¡Por favor!
—Lo digo absolutamente en serio Me las tiro en el sofá Nunca las dejo entrar en mi habitación
— ¿Y yo sí puedo usar tu cama?
Levantó un lado de la boca con una sonrisa traviesa
— ¿Planeas acostarte conmigo esta noche?
— ¡No!
—Ahí lo tienes, esa es la razón Ahora levanta tu malhumorado trasero, date una ducha caliente y después podremos estudiar algo de Biología
Me quedé mirándolo durante un momento y, a regañadientes, hice lo que me decía Me quedé bajo la ducha, desde luego, mucho tiempo, dejando que el agua se llevara con ella mi sentimiento de agravio Mientras me masajeaba el pelo con el champú, suspiré por lo genial que resultaba ducharse en un baño privado de nuevo, sin chancletas ni neceser, solo la relajante mezcla de agua y vapor
La puerta se abrió y me sobresalté
— ¿Hayate-chan?
—No, soy yo —dijo Fate
Automáticamente me tapé con los brazos las partes que no quería que ella viera
— ¿Qué haces aquí? ¡Lárgate!
—Te has olvidado de coger una toalla, y te traigo tu ropa, tu cepillo de dientes y algún tipo de extraña crema facial que he encontrado en tu bolso
— ¿Has estado rebuscando entre mis cosas? —chillé
No respondió En lugar de eso, oí girar la llave del grifo y que empezaba a lavarse los dientes Me asomé por la cortina de plástico, sin dejar de sujetarla contra mi pecho
—Sal de aquí, Fate —Levantó la mirada hacia mí, con los labios cubiertos de espuma de la pasta de dientes
—No puedo irme a la cama sin lavarme los dientes
—Si te acercas a menos de medio metro de la cortina, te sacaré los ojos mientras duermes
—No voy a mirar, Paloma —dijo ella riéndose
Esperé bajo el agua con los brazos fuertemente apretados alrededor del pecho Ella escupió, hizo gárgaras y volvió a escupir; después la puerta se cerró Me aclaré el jabón de la piel, me sequé tan rápido como pude y me vestí con una camiseta y unos pantalones cortos, mientras me ponía las gafas y me pasaba el peine por el pelo Me fijé en la hidratante de noche que Fate me había traído, y no pude evitar sonreír Cuando quería, podía ser atenta y casi simpática Entonces, volvió a abrir la puerta
— ¡Vamos Paloma! ¡Me están saliendo canas aquí fuera!
Le lancé el peine y ella se agachó Después cerró la puerta y se fue riendo para sus adentros hasta su habitación Me lavé los dientes y después recorrí el pasillo, pasando por delante del dormitorio de Carim-chan
—Buenas noches, Nanoha —gritó Hayate desde la oscuridad
—Buenas noches, Hayate
Dudé antes de llamar suavemente dos veces a la puerta de Fate
—Entra, Paloma No hace falta que llames
Abrió la puerta, entré y vi su cama perfectamente tendida con unas sabanas que parecían de seda de color hueso, las paredes pintadas de un color azul cielo, quien lo diría viendo como se viste uno pensaría que tendría un cuarto todo de color negro y satánico por así decirlo en cierto modo también esperaba que su habitación estuviera cubierta de pósteres de mujeres medio desnudas, pero ni siquiera vi un anuncio de marca de cerveza
—Bonito pijama —dijo Fate, observando mis pantalones cortos amarillos y mi camiseta gris Se sentó en la cama dio unas palmaditas sobre la almohada que estaba a su lado— Vamos, ven No voy a morderte
—No me das miedo —dije, antes de acercarme a la cama y de dejar caer mi libro de Biología a su lado— ¿Tienes un bolígrafo?
Ella señaló con la cabeza la mesita de noche
—En el cajón de arriba
Alargué el brazo sobre la cama y abrí el cajón, donde encontré tres bolígrafos, un lápiz, un tubo de lubricante y un tarro transparente de cristal rebosante de cajas de diferentes marcas de condones…. Esperen… ¿Porque tiene una caja de condones si es mujer y se acuesta con puras mujeres? Con asco, cogí un bolígrafo y cerré el cajón
— ¿Qué? —preguntó ella, mientras pasaba una página de mi libro
— ¿Has asaltado una clínica?— Lo normal hubiera sido preguntarle el porqué de los condones pero algo me dice que no debo preguntar sobre eso
—No ¿Por qué?
Le quité el tapón al bolígrafo, incapaz de ocultar la expresión de asco de mi cara
Después de una hora, me quité las gafas y me froté los ojos
—Estoy rendida, no puedo memorizar ni una sola macromolécula más Fate-chan sonrió y cerró mi libro
—De acuerdo
Me quedé quieta, sin saber cómo íbamos a arreglárnoslas para dormir Fate-chan salió de la habitación al pasillo y murmuró algo al pasar por delante de la habitación de Carim-chan antes de abrir el agua de la ducha Aparté las sábanas, después me cubrí con ellas hasta el cuello mientras oía el agudo silbido del agua que corría por las tuberías
Diez minutos después, el agua dejó de caer y el suelo crujió bajo los pasos de Fate-chan Cruzó la habitación con una toalla alrededor de las caderas y una encima de los hombros cubriendo sus pechos Tenía tatuajes en lados opuestos del pecho, unos dibujos tribales le cubrían los hombros, en el brazo derecho, las líneas y símbolos negros se extendían desde el hombro hasta la muñeca, mientras que en el izquierdo se detenían en el codo, con una sola línea de texto en la parte inferior del antebrazo Con toda la intención, me mantuve de espaldas cuando se colocó de pie delante de la cómoda, dejó caer la toalla y se puso su pijama
Tras apagar la luz, se metió en la cama junto a mí
— ¿Vas a dormir aquí? —le pregunté, dándome la vuelta para mirarla
La luna llena que entraba por las ventanas arrojaba sombras sobre su cara
—Pues claro Esta es mi cama
—Lo sé, pero… —Hice una pausa: las únicas opciones que me quedaban eran el sofá o el sillón
Fate sonrió y meneó la cabeza
— ¿A estas alturas todavía no confías en mí? Me portaré bien, lo prometo —dijo, levantando unos dedos que con toda seguridad los Boy Scouts de Japón nunca habrían considerado usar
No discutí, simplemente me di media vuelta y apoyé la cabeza en la almohada, después de amontonar las sábanas detrás de mí para crear una clara barrera entre su cuerpo y el mío
—Buenas noches, Paloma —me susurró al oído
Sentí su aliento mentolado en mi mejilla, lo que me puso toda la piel de gallina Gracias a Dios, estábamos lo suficientemente a oscuras como para que no pudiera ver mi rubor en las mejillas que siguió
Parecía que acababa de cerrar los ojos cuando oí el despertador Alargué el brazo para apagarlo, pero aparté la mano con horror cuando noté una piel cálida bajo los dedos Intenté recordar dónde estaba Cuando obtuve la respuesta, me mortificó que Fate-chan hubiera podido pensar que lo había hecho a propósito
— ¿Fate-chan? Tu despertador —susurré Seguía sin moverse— ¡Fate-chan! —dije, dándole un codazo suave
Como seguía sin moverse, pasé el brazo por encima de ella, buscando a tientas en la penumbra, hasta que noté la parte superior del reloj No sabía cómo apagarlo, así que empecé a darle golpecitos hasta que di con el botón para retrasar la alarma, y volví a dejarme caer resoplando sobre mi almohada
Fate soltó una risita burlona
— ¿Estabas despierta?
—Te prometí que me portaría bien No dije nada de dejar que te tumbaras encima de mí
—No me he tumbado encima de ti —protesté— No podía llegar al reloj Probablemente sea la alarma más molesta que haya oído jamás Suena como un animal moribundo
Entonces, Fate extendió el brazo y tocó un botón
— ¿Quieres desayunar?
Lo fulminé con la mirada y dije que no con la cabeza
—No tengo hambre
—Pues yo sí ¿Por qué no te vienes conmigo en coche al café que hay calle abajo?
—No creo que pueda aguantar tu falta de habilidad para conducir tan temprano por la mañana —dije
Me senté en un lateral de la cama, me puse las sandalias y me dirigí a la puerta arrastrando los pies
— ¿Adónde vas? —preguntó
—A vestirme para ir a clase ¿Necesitas que te haga un itinerario durante los días que esté aquí?
Fate-chan se estiró y caminó hacia mí, todavía en calzoncillos
— ¿Siempre tienes tan mal genio o eso cambiará una vez que creas que todo esto no es parte de un elaborado plan para meterme en tus bragas?
Me puso las manos sobre los hombros y noté cómo sus pulgares me acariciaban la piel al unísono
—No tengo mal genio
Se acercó mucho a mí y me susurró al oído:
—No quiero acostarme contigo, Paloma Me gustas demasiado
Después, siguió andando hacia el baño y me quedé allí de pie, estupefacta Las palabras de Suzuka resonaban en mi cabeza Fate T Harlaown se acostaba con todo el mundo; no podía evitar sentir que tenía algún tipo de carencia al saber que no mostraba el menor deseo ni siquiera de dormir conmigo
La puerta volvió a abrirse y Hayate-chan entró
—Vamos, arriba, ¡el desayuno está listo! —dijo con una sonrisa y sin poder reprimir un bostezo
—Te estás convirtiendo en tu madre, Hayate-chan —refunfuñé, mientras rebuscaba en mi maleta
—Oooh… Me parece que alguien no ha dormido mucho esta noche pasada
—Fate-chan apenas ha respirado en mi dirección —dije mordazmente Una sonrisa de complicidad iluminó el rostro de Hayate-chan
—Ah
—Ah, ¿qué?
—Nada —dijo ella, antes de volver a la habitación de Carim-chan
Fate-chan estaba en la cocina, tarareando una melodía cualquiera mientras preparaba unos huevos revueltos
— ¿Seguro que no quieres? —preguntó
—Sí, seguro gracias de todos modos
Carim-chan y Hayate-chan entraron en la cocina, Carim-chan sacó dos platos del armario, en los que Fate-chan amontonó los huevos humeantes Carim-chan dejó los platos en la encimera, ella y Hayate-chan se sentaron juntas para satisfacer el apetito, que, con toda probabilidad, se debía a lo que habían hecho la noche anterior
—No me mires así, Carim-chan Lo siento, simplemente no quiero ir —dijo Hayate-chan
—Pero nena, en la universidad se celebran fiestas de citas dos veces al año — argumentó Carim-chan mientras masticaba— Todavía queda un mes Tendrás tiempo suficiente para encontrar un vestido y cumplir con todo el rollo ese de chicas
—Iría, amor…, es muy amable por tu parte…, pero no conoceré a nadie allí
—Muchas de las chicas que asisten no conocen a mucha gente —dijo ella, sorprendido por el rechazo
Ella se desplomó sobre la silla
—Las zorras de la universidad van a esas cosas Y todas se conocen…, será raro
—Vamos, Hayate No me hagas ir sola
—Bueno…, quizá… ¿podrías encontrar a alguien que acompañara a Nanoha-chan? —dijo ella mirándome a mí y después a Fate-chan Ella alzó una ceja, y Carim-chan negó con la cabeza
—Fate no va a fiestas de citas Son cosas a las que llevas a tu novia… Y Fate no…, bueno, ya sabes
—Podríamos emparejarla con alguien La miré con los ojos entrecerrados
—Sabes que puedo oírte, ¿no?
Hayate-chan puso una cara a la que sabía que no podía negarme
—Nanoha-chan, por favor… Te encontraremos a alguien atractiva por supuesto, me aseguraré de que esté buena ¡Te prometo que lo pasarás bien! Y ¿quién sabe? Tal vez consigas ligar
Fate-chan dejó caer la sartén en el fregadero
—No he dicho que no fuera a llevarte Puse los ojos en blanco
—No hace falta que me hagas favores, Fate-chan
—Eso no es lo que quería decir, Paloma Las fiestas de citas son para personas con pareja, todo el mundo sabe que a mí el rollo de ennoviarme no me va Sin embargo, contigo no tendré que preocuparme de que mi pareja espere un anillo de compromiso después
Hayate-chan puso los ojos en blanco
—Porfi, porfi, Nanoha-chan…
—No me mires así —dije en tono quejoso— Fate-chan no quiere ir; y yo tampoco
No seríamos una compañía agradable
Fate-chan cruzó los brazos y se apoyó en el fregadero
—No he dicho que no quisiera ir De hecho, creo que sería divertido si fuéramos las cuatro —dijo encogiéndose de hombros
Todas las miradas se centraron en mí, y yo retrocedí
— ¿Por qué no podemos quedarnos aquí?
Hayate-chan hizo un mohín y Carim-chan se inclinó hacia delante
—Porque tengo que ir, Nanoha-chan, soy una novata tengo que asegurarme de que todo vaya bien, de que todo el mundo tenga una cerveza en la mano, cosas así
Fate-chan cruzó la cocina y me rodeó los hombros con el brazo para acercarme a su lado
—Vamos, Paloma ¿Vienes conmigo?
Miré a Hayate-chan, después a Carim-chan y finalmente a Fate-chan
—Está bien —dije resignada
Hayate-chan chilló y me abrazó, después noté la mano de Carim-chan en la espalda
—Gracias, Nanoha —dijo
Lectores anónimos: Muchas gracias
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Pd: Si quieren otra historia adaptada o traducida no duden en pedirla
