Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece. La serie y sus personajes son propiedad de Akira Toriyama.


Reto día 11: Muerte de tu personaje favorito.


A la Misma Estrella

Todos los caminos me conducen a ti.


Fin


Universo 5

Trunks casi no sentía la mitad de su cuerpo y la extraña sensación de no tener sangre en las venas se hizo presente, creía que si trataba de hablar, se desprendería su mandíbula, y aún así, tuvo la fuerza de tomar a su madre y llevarla hasta un lugar seguro para protegerla de los miles de ataques que caían del cielo. Hubiera deseado poder volar para alejarla lo posible de la matanza, pero su cerebro casi no funcionaba y lo único que podía hacer era correr. Se detuvo cuando pudo ocultarse bajo un túnel bloqueado por sus mimas piedras cuando colapsó. Cedería pronto, pero era todo lo que pudo hacer por su madre. La depositó en la tierra, se aseguró que solo se encontraba inconsciente y dio dos pasos más antes de desplomarse en el suelo. No volvería a levantarse jamás.

Minutos después Bulma despertó. Se sentía desorientada, pero desafortunadamente recordaba todo lo sucedido. La llegada de ese dios oscuro, la amenaza de destruir la Tierra si no se le arrodillaban, luego la batalla y ahora en el suelo, recobrando el conocimiento luego de golearse la cabeza contra una roca. Supo que su hijo la había traído hasta este refugio cuando lo vio tirado en el suelo.

—¡Hijo! —Cojeó hacia él, ignorando el dolor y la sangre en su cabeza, se arrodilló para voltearlo y ver su rostro. Gritó cuando casi no pudo reconocerlo debido a las deformaciones en sus facciones.

Y aun así respiraba, podía sentir un último intento por dar la batalla y con eso le bastaba a ella para saber que todo estaría bien. Trunks se recuperaría y pronto recuperarían la vida que les fue arrebatada en menos de una semana.


Vegeta abrió los ojos pero la oscuridad total continuaba presente. Quería respirar pero todo lo que obtenía era tierra entrar en su nariz y boca. Sabía que llovía a cantaros, pero él estaba seco y tenía calor. Era desesperante y mucho más cuando recordó porque se encontraba en esa situación. Antes de quedar sepultado bajo diez metros de tierra, se dio cuenta que la fuerza emanada por ese último ataque enemigo había hecho caer a su mujer y golpearse la cabeza en el suelo. También vio a su hijo de once años, moribundo, tratando de ayudar a su madre.

No podía terminar así, no era justo para su mujer e hijo. Ellos no había hecho nada malo, era él quien merecía todos los castigos, no ellos, pero en pocos minutos su familia y resto del mundo moriría en la más cruel explosión de fuego y tierra.

Abrió la boca para gritar, pero más tierra entró en ella, a través de la garganta, hacia los pulmones. Su ki creció y estalló al punto más alto que jamás había llegado antes. La tierra bajo y sobre él se estremeció y abrió con violencia para dejar pasar al príncipe de los saiyajin.

Preparó el ataque. Su cabello celeste no caía pese al agua, y las gotas al desintegrarse eran incapaces de penetrar la energía que emanaba y lo rodeaba. Se bañó en su propia energía que emitió sus manos y voló hacia el dios. Vegeta se había convertido en el ataque.

El dios oscuro simplemente sonrió y liberó un solo brazo para detener el ataque. Nada más que la palma de la mano para detener el impacto.

La emanación de energía fue tal que hizo a la planeta Tierra temblar por completo. Los suelos se abrieron y el cielo gritó. Si por suerte el planeta pudiese sobrevivir, terminaría gravemente dañada con este ataque.

Pero había sido en vano. Aquel dios estaba más allá de todos; del bien y del mal, los otros dioses eran meros insectos ante su poder, Kakarotto ni siquiera pudo defenderse del todopoderoso ser y entonces, ¿que podría haber hecho Vegeta?

Cayó como una pluma sobre la roca mojada. El impacto debió haber sido tremendamente doloroso, pero ya casi no sentía nada y sabía que había llegado su hora de partir como tanto lo había soñado durante gran parte de su vida: peleando hasta el final, pero ahora lo encontraba vacío. Ni siquiera sentía la lluvia tocar su cuerpo y mucho menos la sangre que perdía al mismo ritmo que su vida.

Escuchó la voz de su mujer a pocos metros de ella. No lo llamaba a él a gritos, hubiese soñado escuchar su nombre en su voz al menos una última vez, pero era a Trunks que llamaba.

Se puso de pie ignorando cualquier lógica y se dirigió hacia la voz de su Bulma.


Bulma lloró a Trunks, queriendo abrazarlo más fuerte, pero no podía y eso la desesperaba más. Puso su oído en su pecho rogando por un latido que le regresara la esperanza, pero además de su llanto, no podía oír más.

Volteó al escuchar a Vegeta. Estaba ahí, de pie al comienzo del túnel. Y pese a la noche oscura y la lluvia que se interponía entre ellos, pudo verlo gracias al fuego de los edificios que no dejaban de arder.

Estiró su mano para que fuera hasta ella, ya que la otra la tenía en la de su hijo, esperando que la apretara para demostrar que estaba bien. Vegeta caminó y casi cayó por los temblores de la tierra. Era evidente que el dios se había aburrido de aquel juego de débiles y le daría punto final al planeta.

Unos pocos pasos más y terminó en el suelo, de lado, con el brazo estirado en espera de tener suerte. No la merecía, pero logró sentir la mano de Bulma, e incluso escucharla.

—Vegeta… Trunks está… Trunks necesita ayuda. —Cerró los ojos y apretó su mano. No fue necesario intentar sacar su guante, ya que la mayoría de su traje de combate había sido desintegrado.

—Siento… no poder hacer algo… más.

—Tranquilo… muy pronto va a acab…

Ya no hubo frío ni calor.


Fin.


Mi personaje favorito es Vegeta, pero incluí a Bulma y a Trunks por la simple razón que esto lo soñé un tiempo atrás. Desperté agitada y recordaba con menos detalles, pero era más o menos así. Nunca me animé a escribirlo porque pensaba que era muy poca información para hacer un one shot, pero justamente este reto número 11 y con la idea de los universos, me vino como anillo al dedo.

Lo siento si quedó algo raro, pero no he dormido mucho, estoy cansada y justo ando mareada por un resfriado feo en pleno verano y el remedio me dejó loca. XD

¡Gracias por leer!

Cariños.

Dev.