Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece. La serie y sus personajes son propiedad de Akira Toriyama.
Reto día 12: Viñeta romantica.
A la Misma Estrella
Todos los caminos me conducen a ti.
Ilusión
Universo 14
Dejó lo que estaba haciendo para abrir la puerta. No creyó lo que veían sus ojos, pero era cierto, él estaba ahí y definitivamente no era por ella.
—Bul… ¡Bulma! —la llamó nerviosa, al mismo tiempo que recordaba hacerse a un lado para dejar pasar a tan ilustre e inesperada visita. Antes de cerrar la puerta se dio cuenta que no solo ella era la sorprendida, ya que desde otras casas reconocieron enseguida al guerrero y tanta fue su sorpresa que incluso se asomaron por puertas y ventanas para verificar si en efecto era él, dado que era muy extraño que alguien de su clase rondara un lugar tan insignificante.
—¡¿Qué pasa?! Te dije que quería dormir un rato y tú me despier… —Se calló y detuvo su paso por la escalera al ver a nada más ni nada menos que al príncipe del planeta en que habitaba por tantos años.
Sí, Vegeta estaba ahí, con su armadura y capa, no había cambiado la vestimenta para pasar desapercibido ni nada. Jamás pensó que lo vería en su casa y por voluntad propia. Esto significaba demasiadas cosas, pero no quería adelantarse a nada.
—¿Se le ofrece algo, su majestad? —Se apresuró en preguntar Milk.
—Retírate —respondió serio, sin dejar de mirar a Bulma.
La joven lo obedeció enseguida. Ni siquiera fue a su cuarto en busca de un abrigo.
En cuanto quedaron solos, Bulma terminó de bajar las escaleras para acercársele.
—¿Qué haces aquí? —consultó sorprendida.
Incluso alguien con una mente ágil como la suya, no pudo responder enseguida. Simplemente no lo había pensado. Sintió la necesidad de verla después de tres días sin saber de ella y voló hacia las casas de los guerreros más débiles, esos que no podían ganarse la vida luchando y debían pensar en otras cosas. En ese lugar también vivían los que no eran saiyajin, ya que en un lugar de gente débil se sentían más seguros.
—¿Dónde estabas? —Optó por una pregunta en lugar de responder, aunque sus palabras decían mucho. Sonaba severo, pero ella y él sabían que no estaba ahí porque una empleada de palacio se ausentaba de su trabajo.
—No me sentía bien y necesitaba descansar del laboratorio… —Lo abrazó, coqueta y sonriéndole. Era un poco incomodo con esa armadura fría, pero lo ignoró—. No podría alejarme de ti más tiempo. —Quiso besarlo, pero él no se acercó a ella.
—No hables estupideces. Sabes bien lo que quiero. No me gusta que mi propiedad se mande sola.
—Tranquilo. —Bajó la mano, por atrás para tomar su cola desde la base, y estimularla como si fuese su pene—. Soy tu esclava. No podría alejarme de ti aunque quisiese. —murmuró mirándolo a los ojos. Solo como ella se atrevía a hacerlo.
Vegeta dejó que continuara tocando su rabo. Mantenía la mandíbula tensa y cerrada, pero ya no fue posible resistir más. La tomó del mentón y besó con fuerza y furia, por haberse atrevido a ausentarse. Le pertenecía y volvería a demostrárselo a la humana insolente.
Rato después descansaban en la cama de Bulma. Ambos desnudos y exhaustos luego de descargar toda la energía guardada en tres días. La mujer estaba boca abajo, sobre su pecho, en silencio y acariciando su cabello; de a momentos lo quedaba mirando a los ojos, pero cuando lo notaba incomodo, fijaba su atención en otra cosa hasta la siguiente oportunidad de perderse en su mirada oscura. Mientras tanto, él pasaba una mano en su espalda y más abajo y su cola hacía lo mismo con sus piernas y todo lo que pudiese abarcar.
—Creo que es buena idea no verte todos los días.
—Estás loca. —La tomó de la nuca para obligarla a acercarse un poco más y besarla en los labios, con deseo y algo más que comenzaba a hacerse presente.
—Soy esclava pero tengo derecho a descansar. No tengo la fuerza de los saiyajin, soy una humana débil y frágil. En mi planeta tenía una habitación grande solo para mí y una cama gigante y confortable, te hubiera gustado estar conmigo ahí.
—No te gusta acá.
—¡Por supuesto que no! Allá yo era igual que una princesa, hacía lo que quería y tenía todos los lujos del mundo, no como acá que si no se me antoja trabajar, corro el riesgo de ser asesinada…— Volvió a besarlo antes de continuar—. O el príncipe puede venir por mí, aunque eso es lo único bueno.
—Entonces vivirás en palacio —dijo sin pensar. Últimamente, estando con ella, hacía y decía muchas cosas sin pensar.
—¡¿Hablas en serio?! —Se sentó sobre su abdomen para mirarlo mejor—. ¡¿En una habitación grande como la tuya?!
—Así es, y así puedo tenerte cuantas veces quiera.
—¡Pero voy a seguir trabajando en el laboratorio! No quiero estar allá como una prostituta. —Eso no tuvo nada de pregunta. Se trató de una orden en todo sentido.
—Tú nunca pierdes —comentó con una sonrisa. Le gustaba como era. Totalmente diferente a todo y todas.
—Yo nunca pierdo, Vegeta. —Se inclinó para besarlo y reanudar los juegos que interrumpieron para descansar.
La abrazó y puso sobre ella e interrumpió el contacto para hablar con claridad.
—Es simplemente una habitación, no te imagines nada, ni hagas ilusiones.
—Tú eres quien no debe hacerse ilusiones. Yo solo quiero mi cuarto y cama gigante.
—Debería golpearte por insolente.
—Hazlo. —Agarró su cola con una mano y su pene con la otra.
Vegeta mordió su cuello en respuesta.
Un par de horas después, el príncipe abandonó la casa con la misma indiferencia con la que llegó. Y Milk regresó en cuanto lo vio salir, al igual que todos los saiyajin y de otras razas que no podían creer lo que veían.
—No le importó que todo el mundo lo viera acá —comentó sorprendida en cuanto vio a Bulma bajar las escaleras.
—Jamás pensé que haría algo así, y tan pronto.
—Eres buena.
—Él es muy fácil. Simplemente tienes que hacer lo contrario de lo que dice y te ganas su atención. El príncipe mimado está acostumbrado a que todos hagan su voluntad.
—¿Y ahora qué?
—Vas a extrañarme porque desde mañana viviré allá.
—¿Hablas en serio?
—Él mismo me lo pidió. Eso y el haber venido sin importar que lo vieran demuestra que puedo manipularlo más fácil de lo que pensé. Tenemos que dar aviso a los demás que el plan marcha a la perfección. —Se sentó en una silla, pensativa y cansada, pero convencida que hacía lo mejor. Muy pronto pondría a Vegeta en contra de su padre y lograría derrumbar el imperio saiyajin que tanto mal ha causado en la vida de millones de personas y miles de planetas, incluido el de ella.
—Solo espero que no te enamores de él. A veces cuando te veo mirándolo juraría que…
—Eso jamás. Él y toda esta raza debe pagar por lo que han hecho —respondió mirándola a los ojos, totalmente decidida.
Por fin tendría su venganza.
Fin.
Y al final era él quien se hacía ilusiones, no ella. Adoro escribir historias donde los papeles se invierten. Ella es lo suficientemente inteligente para manipularlo como desease, si no fuera que se trata de una mujer tan emocional, podría haberse involucrado con él sin mezclar sentimientos. Podría confundirse en algún momento; eso está claro, pero la historia llega hasta aquí, ustedes hacen el resto.
Me pasé en más de 150 palabras XD pero bueno, no quise quitarle nada. Y creo que eso es lo más romántico que puedo sacarles considerando el contexto XD
Respondiendo a los rws del capítulo anterior:
Marialaurajs: No, no es el ultimo capitulo, simplemente se llama "Fin" porque es el final de todos. Este reto es de 15 caps.
Ina Minina: En cuanto al cap 10: jajajajja ya me imagino a Vegeta y Bulma haciendo largas filas y papeleo para que les aprueben las becas jajaja aunque Bulma tiene mucho dinero, a ella solo le darían el CAE ajjajaja. Y por el cap11: No puedo hacer mucho al respecto con mis pesadillas, ya que siempre tengo :( Incluso sufro de parálisis del sueño.
Prinzessin-Dunkelheit: No, no soy la protagonista de mi sueño. En verdad soñé la escena entera con Vegeta, Bulma y Trunks. Yo solo miraba desde arriba sin poder hacer nada.
Rogue85, Sora 147 y Johaaceve: Gracias. Me alegra que les haya gustado :)
Cariños y gracias por pasar a leer y comentar,
Dev.
