Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece. La serie y sus personajes son propiedad de Akira Toriyama.
Reto día 13: One shot de romance + NOTP
A la Misma Estrella
Todos los caminos me conducen a ti.
Decisiones
Universo 12
—¿Estás seguro? —preguntó la chica sin dejar de verlo a los ojos. La verdad es que podía pasar horas enteras perdida en su mirada y jamás se aburriría. Era la mejor forma para relajarse y de soñar, algo que nunca le había pasado antes de conocerlo.
—Claro que sí. ¿No me crees? —Acarició su cabello y aprovechó de soltarlo para que cayera por la gravedad.
Trunks y Pan acostados en la cama de ella, de lado y frente a frente; las armaduras de ambos tiradas en un rincón de la habitación, al igual que sus guantes y botas. Solo quedaba la ropa de combate para desnudarse y hacer lo que tanto deseaban, pero como iba siendo en el último tiempo, las dudas y preguntas afloraban en cualquier momento.
—¡Por supuesto que te creo! —respondió con brillo en los ojos. Casi se sintió ofendida por esa pregunta—. Pero sé que no el gusto al rey y si él no quiere que estemos juntos no podemos hacer nada.
Trunks rió por sus palabras. Por eso le encantaba, tan joven, valiente, fuerte y fiel a su planeta que casi pecaba de inocente.
—¡No te rías! ¡Estoy hablando en serio! —Quiso levantarse de la cama, odiaba cuando no la tomaban en serio. Ya mucho le había costado hacerse una reputación en Vegetasei al ser solo un cuarto de saiyajin, pero con esfuerzo y poder había logrado ser aceptada como una más, aunque el fantasma de la sangre sucia siempre la perseguía.
—¡No! No te vayas —Enredó sus piernas con las de ella y atrapó su cola con la propia para detenerla. Debió besarla más de una vez para calmarla—. No me río de ti. Es solo que mírame. Mira mi cabello y ojos, yo tampoco soy saiyajin puro y eso no significa nada.
—Eres el hijo del rey. Es obvio que nadie dirá nada, además eres el más fuerte. Yo por mucho que me esfuerce, jamás podré alcanzar tu poder.
—A mi no me importa. Yo estoy contigo por cientos de razones, no por tu poder. Y ya es tiempo que todos te vean cómo eres, mi mujer.
Ante esas palabras, la guerrera no pudo evitar ruborizarse. Ella que siempre pretendía ser dura y poderosa, como los mejores guerreros saiyajin, se derretía como nieve al sol ante las palabras del hombre que jamás pensó amaría tanto.
—Ahora dejemos de hablar. —Volvió a besarla y no tardó en ponerse sobre ella—. Tú y yo tenemos asuntos pendientes. —Se apresuró en mantener su boca ocupada cuando presintió que venían más preguntas.
Luego de entrenar, Vegeta se dirigió a su cuarto, pero antes de llegar, Trunks lo interceptó.
—Padre, necesito hablar contigo.
—Pensé que te irías de misión esta mañana. —No se detuvo, continuó su camino con Trunks detrás de él.
—No, hubo cambio de planes.
—¿Y cuáles fueron que no me enteré? Hasta donde yo sé las naves partieron a la hora establecida.
—El escuadrón se fue. Fui yo quien se quedó.
—¿Y cuál fue la razón?
—Era demasiado tiempo fuera del planeta. En estos momentos no puedo ausentarte tanto.
—¿Tienes muchas cosas que hacer aquí?
Trunks frunció el ceño. Odiaba cuando su padre le hablaba de esa forma, como si fuera un niño tonto. Pero lo necesitaba de buen humor. Para Pan era importante sentirse aceptada por su raza y si era necesario hablaría con su padre para que así fuese, porque personalmente, muy poco le importaba la aprobación de su gente.
—Sí, y también necesitaba hablar contigo, pero no en un pasillo y caminando. ¿Puedes darme un minuto?
Ya habían llegado al cuarto del monarca cuando Trunks hizo la petición, así que simplemente abrió la puerta y le indicó que lo siguiera al interior. Trunks obedeció y cerró con suavidad. No le gustaba la idea de conversar en su habitación porque su madre podía llegar en cualquier momento y no quería que se metiera, pero ya que le había dado la oportunidad de hablar, no podía rechazarla.
—¿Qué esperas? Te escucho. —Continuó con su tono de voz sin sentimientos.
—Se trata de Pan.
—¿Qué Pan?
No respondió lo que pensó al respecto porque eso era precisamente lo que quería su padre. Simplemente contó mentalmente hasta un millón y continuó hablando.
—Mi mujer.
—¿Tu mujer? —Sonrió y rodeó su escritorio para sentarse en su asiento.
—Sí, y quiero que lo sea ante todo el planeta. Es a ella a quien he escogido para ser mi compañera.
—Trunks. —Se cruzó de brazos y piernas, sin dejar de sonreír, con una postura como si estuviera hablando con su hijo pequeño que no sabía nada de la vida—. A tus mujeres las coges hasta que te aburres y luego buscas otras, no haces promesas estúpidas. Pensé que tenías eso claro.
—No voy a caer en tu juego. —Pero la verdad es que estaba a punto. Ya tenía los puños apretados y los ojos llenos de ira apuntando a su progenitor—. No me interesa lo que tú o el resto piense de ella, pero quiero que se le reconozca como se debe, y tú eres el único que puede hacerlo. Por eso estoy hablando esto contigo.
—Y si ya sabes que pienso al respecto, ¿por qué vienes a hacerme perder el tiempo?
—Porque es la decisión que he tomado y espero que la respetes.
—No es digna reina para Vegetasei.
—¿Por qué no es de las más fuertes? Ni siquiera la has visto pelear, tiene le energía y el coraje que a muchos de los guerreros de elite les falta.
—No sería un aporte para el reino.
—¡Mi madre ni siquiera tiene nivel de pelea!
—¿Tu mujer puede construir las mejores naves de la galaxia?
—¡Esto es estúpido! No necesito de tu permiso para estar con quien me plazca.
—Estás en lo correcto, Trunks, puedes coger a quien quieras, pero la reina la escogeré yo. Poco me importa si la tocas o no, mientras tengas al menos un heredero digno. Y para tu alegría, nada de eso impide que puedas seguir con esa niña. —Y añadió burlón—. Pensé que sabías cómo funcionaban las cosas aquí.
Ya era demasiado. No permitiría que continuara tratándolo así y hablando de ese modo de Pan, pero antes de abrir la boca para explotar, Bulma entró al cuarto, terminando de inmediato con la discusión.
—¿Ustedes dos? ¿Qué hacen aquí? —No dijo más, notó que el ambiente no era el mejor, especialmente por la mirada de Trunks.
—Nada, mamá. —No fue capaz de continuar en ese lugar. No le gustaba meterla en sus problemas, menos si estaba su padre involucrado.
En cuanto abandonó la habitación, Bulma miró a Vegeta con cara de pocos amigos.
—¿Qué le hiciste?
Horas más tarde, Trunks descargaba su ira en su cámara de gravedad. Lanzaba fieros golpes a un enemigo invisible que tenía la cara de su padre. Odiaba la situación y tener que depender de la decisión de su padre para poder hacer completamente feliz a Pan. Si el rey no la aceptaba públicamente, entonces el planeta entero no lo hará y sabía que eso le pesaría. Si dependiera de él, la tomaría y se iría lejos, para siempre, pero la conocía tan bien que estaba seguro le haría falta la adrenalina de las misiones y los combates.
Sin que él hiciera algo, la gravedad bajó hasta cero y la puerta reforzada se abrió. El príncipe descendió al ver a su madre entrar.
—Mamá, no es buen momento. No quiero conversar con nadie.
—Tendrás que hacerlo conmigo. —Tomó una toalla cercana al panel de control y lanzó a su hijo para que secara el sudor.
—Es que no quiero involucrarte en esto. Es un tema que debo tratar con mi padre.
—Trunks ¿Acaso se te olvidó cuando eras pequeño? Si quieres conseguir algo de él, debes hablar conmigo. Tu padre se hace el duro, pero es manipulable. Te aseguro que puedo convencerlo de que acepte a Pan como tu mujer.
—¡¿Cómo sabes que ella…?!
—Todos los hombres son iguales. ¿Creías que no me daría cuenta? Jamás en tu vida te había visto tantas veces en público con alguien.
—¿Has hablado con ella?
—Sí, y yo le pedí que no te lo mencionara, así que no te enojes con ella. Es una buena chica, un poco bruta y poco femenina, pero es saiyajin, no puedo pedir más.
—Mi padre no la quiere porque es un cuarto saiyajin y no de las más poderosas.
—Sí me lo dijo, y la verdad es que no me hubiera dado cuenta.
—No lo entiendo. Basta con verte a ti, no eres guerrera, representas todo lo contrario a la raza saiyajin y sin embargo, eres la reina. ¿Cómo lo hizo para convencer a su padre?
—Jamás lo intentó, porque sabía que a diferencia tuya, él no podía hablar con tu abuelo.
—¿Entonces qué pasó?
—Cuando tu abuelo se dio cuenta que lo de Vegeta era más que un capricho por una esclava, intentó matarme.
—¡¿Hablas en serio?!
—Claro, no sé de qué te sorprendes —respondió riendo, como si estuviera contando una vieja anécdota familiar—. Entonces tu padre se armó de valor y lo retó a combate.
—Lo mató… —Terminó la historia sin mucho agrado.
—Era la única forma para estar juntos. Así se volvía rey y podía hacer lo que quisiera. Pero no te digo esto como consejo, no pretendo que me hagas enviudar tan joven.
—Entonces sigo sin nada. Y creo que ahora peor. Eso de que el rey intentó asesinarte, me tiene intranquilo ahora.
—Tranquilo Trunks, Vegeta jamás haría algo así en contra tuyo.
—¿Tú crees que puedas hacerlo cambiar de opinión?
—No pierdo nada con intentar. Pero, si yo fuera tú, la tomaría y me largaría de este planeta. Vegeta mató a tu abuelo porque además de querer quedarse conmigo, también quería la corona, y a ti no te veo muy interesado al respecto.
Trunks bajó la vista avergonzado. Su madre tenía razón.
—Lo haría, se lo he mencionado, pero es tan orgullosa que piensa que estaríamos huyendo.
—Entonces permíteme hablar con tu padre, y en el caso de que no resulte, te la llevas a la fuerza y vienen a visitarme después que nazcan los nietos. Te prometo que con tu hermana nos encargaremos de calmarlo.
El príncipe le sonrió a su madre.
En la tarde, Trunks regresó a la casa de Pan y la encontró preparando su bolso con ropa y un par de cápsulas que no alcanzó a ver qué contenían.
—¿Qué haces?
—Me llamaron a una misión después que te fuiste esta tarde. No pude negarme, parto esta noche —contestó sin dejar de guardar sus cosas.
—¿Es muy lejos?
—Un poco, pero no puedo negarme. Es un planeta de guerreros poderosos, esta es mi oportunidad para destacarme del resto. —Sus ojos brillaban al contar la noticia.
—Ya destacas del resto, mi Pan. —Se sentó en la cama de la joven para observarla. Sabía que seguiría a ese comentario y le fascinaba.
—¡No comiences! —Advirtió lanzándole un pantalón y evadiendo la vista para que no la viera sonrojada. No estaba acostumbrada a ese tipo de atenciones, mucho menos del perfecto príncipe de Vegetasei.
—¿Por qué no? Eres excitante. Cuando después de entrenar terminas sudada y la ropa se ajusta más a tu cuerpo… —Estiró la mano para atraparla y sentarla sobre sus piernas para morder su cuello—. Siempre eres la última en retirarse de los entrenamientos… —Tomó su mano con delicadeza y como no había guantes o armaduras que se interpusiera entre ellos, el contacto fue directo—. Eres la más gruñona, la más persistente y la más salvaje mujer que haya conocido. Y eso me encanta—. Terminó besando el dorso de la mano.
Pan no pudo resistir más, la vergüenza abandonó la habitación y todo lo que pudo hacer fue besarlo en la boca con el mismo salvajismo que a él tanto le gustaba. Tomó la iniciativa y lo hizo acostarse en la cama. Es verdad que debía marcharse, pero aún le quedaba tiempo y no podía irse sin antes estar con él una vez más, jamás se lo perdonaría.
—Te prometo que volveré pronto, Trunks.
—Lo sé. Mientras tanto yo me encargaré de solucionar nuestro tema pendiente.
—Sé que lo harás. —Le quitó la camiseta y luego hizo lo mismo con la suya.
Volvieron a acercarse para besarse.
Esa noche Trunks cenó con su madre como solía hacerlo al menos una vez por semana por insistencia de ésta para estar al día de la vida de ambos. Los dos eran el alma gemela del otro, así como Bra lo era de Vegeta.
—Esta tarde hablé con tu hermana.
—Por fin se comunicó, ¿y dónde se supone que está ahora?
—Está de romance con un príncipe de no sé qué planeta. Hablaba tanto y la señal no era la mejor que casi no pude entender nada.
—Eso no le va a gustar nada a mi padre.
—Por supuesto que no, pero tú sabes que Bra hace lo que quiere con él, incluso creo que más que yo—. Bebió un poco de agua antes de continuar—. Pero eso no quiere decir que haya perdido mi toque.
—¡¿Ya hablaste con él?! —exclamó sorprendido. Ni siquiera estaba seguro de haber hecho bien al involucrar a su mamá y ella ya había actuado. Se sentía mal por no poder solucionar ese asunto como el hombre que era, pero si se trataba de Pan, no le importaba, ya que sabía que él jamás conseguiría nada conversando con su padre.
—Por supuesto. No voy a perder el tiempo esperando a que tu padre hable primero, me haría vieja si pasa eso.
—¿Y qué dijo?
—Que le daría una oportunidad.
—¡¿Hablas en serio?! —No lo podía creer. Él sabía que era imposible hacerlo cambiar de idea, pero una vez más se sorprendía por el poder que tenía las mujeres sobre él. A él le pasaba algo parecido, pero nunca había durado tanto ni se había sentido tan real como con Pan, por eso quería tenerla a su lado y que todo el mundo la reconociera como la futura reina de su planeta. Sabía que fuese lo que fuese la prueba que pusiera su padre, ella podría superarla porque era la mujer más tenaz que había conocido en su vida.
—Por supuesto que hablo en serio, yo haría lo que fuera por ti, Trunks, y no fue difícil, además la niña me simpatiza, pero en cuanto venga a vivir a palacio me encargaré de cambiarle el ropero, no me gusta que luzca como niño saiyajin.
Trunks sonrió feliz, aunque no entendía porque todos la veían así. A sus ojos, ella era la mujer más exquisita de la galaxia y no cambiaría nada en ella.
—¿Dónde está mi padre? Quiero hablar con él.
—Ahora está entrenando, pero no lo molestes. Tampoco fue fácil hacerlo cambiar de opinión. Espera a que él te lo comente como decisión propia, así no herirás su orgullo de macho.
—¡Está bien! ¡Cómo digas!
—¿No vas a ir a informarle a tu enamorada para que se prepare?
—Hace unas horas partió a misión, pero volverá en dos meses. Va a un planeta difícil, así que no quiero que se distraiga.
—Bra se pondrá feliz cuando escuche la noticia.
—A ver si eso la hace volver.
—Esperemos. —Dejó los cubiertos para tomar su mano—. Estoy muy feliz de verte tan contento, Trunks.
—Lo estoy, y mucho.
El oxigeno que induce al sueño para que los guerreros no sintiesen los viajes se cortó de improviso, y antes que la muchacha pudiese despertar del todo, su nave aterrizó en tierra firme. Pan intentó ver su monitor para comprobar si ya había llegado a su destino, pero le costaba ver con claridad; aún sentía como si hubiera despertado de un sueño denso. Algo había salido mal con el oxigeno porque no lograba estar consciente del todo y eso jamás le había sucedido. Decidió abrir la compuerta para respirar aire limpio y pasase la mala sensación y a medida que eso sucedía, no encontró a ninguno de sus compañeros de misión, ni una sola nave a su alrededor y evidentemente no se encontraba en el planeta que debían conquistar. Salió de la nave y dejó que sus pulmones se llenaran de aire limpio, se daría un par de minutos para recuperarse antes de contactarse con sus compañeros para reunirse con ellos. Cuando alzó la vista al cielo, notó a Vegetasei a la distancia; eso significaba que ni siquiera alcanzó a viajar por una hora. ¿Qué demonios había pasado con la nave? ¿Dónde se encontraba?
—Pan.
La guerrera se giró al oír su nombre. Había tres hombres saiyajin en frente de ella y los reconoció enseguida. Dos de ellos eran soldados de elite del palacio y el otro, el padre de Trunks.
—¡Su alteza! —Hizo la reverencia que todo guerrero debía hacer ante el rey. Trató de lucir calmada, pero no entendía lo que sucedía. Tal vez Trunks había hablado con él y había tenido una respuesta positiva y por eso estaba ahí, o tal vez era una negativa y eso no significaba nada bueno.
—Esta es, su majestad.
—¿Ella? —preguntó Vegeta levantando una ceja sin creer lo que tenía al frente. Jamás la había visto de cerca pese a que había pasado a pasos de él. Es que jamás la guerrera bastarda de solo un cuarto de saiyajin en su sangre, había significado algo para él; era menos que nada y ahora al tenerla de frente, el desprecio creció más. No lograba entender y tampoco intentaría averiguar por qué su hijo se había encaprichado tanto con tan poco.
—Totalmente señor. Esta es la guerrera que pidió se interceptara su nave.
La observó de pies a cabeza una vez más antes de hablar. La verdad es que pensaba hacerlo con sus propias manos, pero no valía la pena.
—Procedan —Fue todo lo que dijo. Lo siguiente fue darse media vuelta e ir hacia su nave. Debía llegar justo a la hora que termina su sesión de entrenamiento para después ir con su mujer.
Antes que Pan pudiera hacer algo, más soldados llegaron y se sumaron en frente de ella, todos con el mismo objetivo: encargarse que la jovencita no abandonase el planeta hasta que estuviera muerta. Debían encargase que se notasen los golpes en su cuerpo, con las mismas quemaduras que dejan los ataques de los guerreros del planeta que invadiría; también debían preocuparse de dejarle la cara reconocible para que Trunks, al ver el cadáver, la reconociera y no le quedara duda alguna que se trataba de ella, y así no perdería el tiempo buscándola por toda la galaxia.
Sabía que a su hijo le afectaría, pero lo conocía, tenía su sangre, y se recuperaría en poco tiempo y en ese momento él entraría para dirigirlo y hacer de él lo que siempre quiso. En ningún momento dudó, y jamás sentiría remordimiento porque todo lo hacía por la grandeza del imperio saiyajin.
Fin.
Porque Vegeta no tiene que ser "bueno" en cada universo después de mucho tiempo con Bulma. En este tocó que fuese un real hijo de puta. Algo así como un mafioso, actuando para que todo saliese a su favor sin importar qué.
¡Bueno! El reto número 13 trataba de hacer romance con una pareja que no te gustara. La verdad es que no hay ningún personaje que no me guste o deteste (como pasa con muchos en todos los fandom) me gusta mucho Trunks y no tengo nada contra Pan, pero esta pareja no me prende mucho, prefiero ver a Trunks con Marron, así por eso los escogí a ellos para el reto. Por supuesto jamás escribiría algo para menospreciar o hacer bashing a un personaje. Siempre escribo con mucho cariño y respeto a todos los personajes. Y la historia con Vegeta y Bulma se me ocurrió porque necesitaba incluirlos en la historia, ya que son el tema central de este reto. Espero que el resultado haya sido bueno y les haya gustado a todos o por lo menos a la mayoría.
Este one shot va dedicado a Schala. Siento si no me quedó muy bueno, pero Dende es mi testigo que me esforcé XD jajajaja
Muchas gracias a todos por leer. Ya solo quedan dos one shots para terminar el reto y estoy emocionada por compartirlas con ustedes.
Cariños,
Dev.
03/12/15
