Ya, ok, aquí dejo el fic por el momento, debo parar jajaja
La vi, vine y perdí
#7: Shikaku
Sabía que llamar la atención de Gai había sido una muy mala idea. Inoichi se volvía imbécil cuando bebía. En fin, nos explicó una historia absurda de que el amor de su vida era la asistente plana de Tsunade, que desde la infancia siempre le habló y prestó atención; aunque suene difícil de creer. Que las estrellas habían conspirado para que su amor renaciera entre las cenizas y que, finalmente, se casarían y nos invitaría a los tres a participar codo a codo en los preparativos.
—No, Gai. Casarse es lo peor que puedes hacer —le dije, pero él no me escuchó. Prefería atender al optimismo de Inoichi y Choza. Ellos estaban encantados por los disparates que estaba diciendo. Yo solo quería relajarme en lo que quedaba del día antes de reunirme con la gruñona de mi esposa.
—Este es el plan —dijo entonces, puse lo ojos en blanco. Inoichi se ofreció para ir más allá de poner música de mierda y apagar las luces, y usó sus técnicas especiales para callar a la gente. Ni siquiera lo hace por nosotros, maldito rubio de mierda—. ¿Me copian?
—Claro que sí, compañero.
—Que no —dije yo. Choza me miró largamente, con su típica sonrisa.
—Vamos, será divertido.
Acepto que sí lo fue. Empecé a reírme cuando vi a la asistente entrar con Aoba, a simple vista se notaba que el tipo babeaba por ella, no sé por qué había tanto alboroto para una mujer alta y delgada, sin tetas y cabello tan corto. El chico de la barba como la mía que no conocía ni Dios se le acercó con la misma baba que el primero, pero ella estaba loca por Genma, como todas mujeres normales y simplonas.
—Ella se quedará con Genma —dije.
—Confía en Gai un poco, ¿sí? —me dijo Choza. Sonreí.
—Apuesto la ronda completa de cerveza que ella se va con Genma.
—No hay que ser estratega para saberlo, Shikaku. No trates de engañarnos —soltó Inoichi. Gruñí, escuché estupideces por más de dos horas y no sacaría dividendos de esto—, anda y espera con un par de monedas. Acuérdate que debes poner música.
Gai desapareció a sus contrincantes. Puse las monedas, Choza atenuó la luz y el rubio adormeció a la gente. Vi que Aoba se desplomó en una silla dormido, no entenderá nada luego. Puse las monedas y vi que gente entraba en la taberna. Suzume y Raido, sus rostros denotaban sorpresa. Genma y Shizune estaban besándose.
Apuesto cualquier cosa que Inoichi manipuló más de lo necesario la situación.
Me puse a reír, la magia de Shiranui no debía ser tan rápida, pero sí fue rápido destrozar a Gai.
Al final, sí fue entretenido.
