Buenas Buenas gente bonita y conocedora, ¿Como están? No me maten ni me odien pero acá les traigo la continuación de esta historia, ya mero llegamos al final y espero que les guste tanto como a mi
Antes que nada disculpen las faltas de ortografia que lo mas seguro que encontraran, como lo quería subir rápido no me fije mucho en ciertas cosas, pero no duden en hacerme saber los errores para seguir mejorando
Capítulo 16 CASA
Fate-chan finalmente se abrió paso entre la multitud junto a Benny, que la cogía por el hombro y le susurraba algo al oído eso no me gusto para nada, la tenia muy demasiado cerca, luego Fate-chan asintió y le respondió Se me heló la sangre al verla tratar tan amigablemente al hombre que nos había amenazado hacía menos de veinticuatro horas Mi novia se deleitaba con los aplausos y las felicitaciones por su triunfo, mientras la multitud rugía caminaba muy recta, su sonrisa era más amplia y cuando llegó hasta mí, me dio un fugaz beso en la boca
Noté el sabor salado del sudor mezclado con el metálico de la sangre en los labios
Había ganado la pelea, pero no sin recibir unas cuantas heridas de batalla
—¿De qué iba eso? —pregunté, mientras observaba a Benny reírse con su séquito
—Te lo contaré más tarde, tenemos mucho que hablar —dijo con una gran sonrisa
Un hombre dio unas palmaditas a Fate-chan en la espalda
—Gracias —dijo ella volviéndose hacia ella y estrechándole la mano que le alargaba
—Espero impaciente volver a verte pelear, hija —dijo el hombre, mientras le entregaba una botella de cerveza— Eso ha sido increíble
—Vamos, Paloma
Se abrió paso zigzagueando entre la muchedumbre y respiró hondo cuando conseguimos llegar al exterior Me dio un beso y me llevó por el Strip con paso rápido y decidido
En el ascensor de nuestro hotel, me empujó contra la pared de espejo, me cogió la pierna y me la levantó en un movimiento rápido contra su cadera Aplastó la boca contra la mía, y sentí que la mano que tenía debajo de mi rodilla se deslizaba por el muslo y me subía la falda
—Fate-chan allí hay una cámara —dije contra sus labios
—Me importa un comino —Se rio— Estoy de celebración— La aparté de un empujón
—Podemos celebrarlo en la habitación —dije, mientras me secaba la boca y me miraba la mano, donde descubrí vetas de color carmesí
—¿Qué problema tienes, Paloma? Tú has ganado, yo he ganado, hemos pagado la deuda de Shiro y acaban de hacerme la oferta de mi vida
El ascensor se abrió y yo me quedé en el sitio mientras Fate-chan salía al pasillo
—¿Qué tipo de oferta? —pregunté
Ella me tendió la mano, pero yo la ignoré Fruncí los ojos, sabiendo de antemano lo que me iba a decir
Suspiró
—Ya te lo he dicho, lo discutiremos después
—Hablémoslo ahora
Se inclinó hacia delante, me cogió por la muñeca para sacarme al pasillo y me levantó del suelo en sus brazos
—Voy a conseguir dinero suficiente para devolverte lo que Shiro te quitó, para pagar el resto de tu educación, mi moto y para comprarte un coche nuevo —dijo ella metiendo y sacando la tarjeta en la ranura de la puerta
Abrió la puerta y me dejó en el suelo
—¡Y eso es solo el principio!
—¿Y cómo piensas hacerlo exactamente?
Sentía una opresión en el pecho y empezaron a temblarme las manos Me cogió la cara entre las manos
—Benny va a dejar que pelee aquí, en Midchilda Un millón por cada pelea, Paloma ¡Un millón por cada pelea!
Cerré los ojos y sacudí la cabeza, tratando de abstraerme de la emoción de su mirada
—¿Qué le has dicho a Benny? —Fate me levantó la barbilla y abrí los ojos, temiendo que ya hubiera firmado un contrato
Se rio
—Le he dicho que me lo pensaría — Pude volver a respirar
— ¡Oh gracias a Dios! no vuelvas a darme un susto así, Fate-chan pensaba que lo decías en serio
Fate torció el gesto y se puso firme antes de hablar
—Y lo digo en serio, Paloma, le he dicho que tenía que hablarlo contigo primero, pero pensaba que te alegrarías, está planeando organizar una pelea al mes ¿Tienes idea de cuánto dinero es eso?
—Sé sumar, también sé mantener la mente fría cuando estoy en Midchilda, cosa que, obviamente, tú no sabes hacer Tengo que sacarte de aquí antes de que hagas algo estúpido— Me dirigí al armario y arranqué nuestra ropa de las perchas para meterlas furiosa en las maletas
Fate-chan me cogió los brazos suavemente y me hizo dar media vuelta
—Puedo hacerlo, puedo pelear para Benny durante un año y entonces tendremos dinero para mucho, mucho tiempo
—¿Qué vas a hacer? ¿Dejar la universidad y mudarte aquí?
—Benny se encargará de los vuelos y se adaptará a mi horario — Solté una carcajada, incrédula
—¡Cómo puedes ser tan crédula! Cuando Benny te tiene en nómina, no te limitas a pelear una vez al mes ¿Te has olvidado de Dane? ¡Acabarás siendo uno de sus matones!
Negó con la cabeza
—Ya hemos discutido eso, Paloma, solo quiere que pelee
—¿Y tú te lo crees? ¿Sabes que por aquí lo llaman Benny Lengualarga?
—Quería comprarte un coche, Paloma uno bonito y pagaremos nuestras carreras por completo
—¿Ah sí? ¿Ahora la mafia da becas de estudios?
Fate apretó las mandíbulas Le irritaba tener que convencerme
—Esto es bueno para nosotras puedo guardarlo hasta que tengamos que comprarnos una casa, no puedo conseguir tanto dinero en ninguna otra parte
—¿Y qué hay de tu licenciatura en Derecho Penal? Te aseguro que verás bastante a tus antiguos compañeros de clase si trabajas para Benny
—Nena, comprendo tus reservas de verdad que sí, pero voy a ser lista lo haré durante un año y después lo dejaré haremos lo que queramos
—No puedes dejar a Benny sin más Fate, el es el único que te dice cuándo se ha acabado No tienes ni idea de cómo es tratar con él ¡No puedo creerme que tan siquiera lo estés considerando! ¿De verdad que vas a sopesar trabajar para un hombre que nos habría pegado una tremenda paliza a las dos ayer por la noche si no se lo hubieras impedido?
—Exactamente, se lo impedí
—Trataste con dos de sus pesos ligeros, Fate ¿Qué vas a hacer si aparece con una docena? ¿Qué harás si viene a por mí, después de alguna de tus peleas?
—No tendría ningún sentido que hiciera eso Le haré ganar montones de dinero
—En el momento en que decidas que no vas a hacerlo nunca más, serás prescindible Así trabaja esta gente
Fate se alejó de mí para mirar por la ventana; las luces que parpadeaban daban color a sus rasgos en conflicto Había tomado su decisión incluso antes de ir a contármela
—Todo irá bien, Paloma Me aseguraré de que así sea Y, entonces, podremos asentarnos
Sacudí la cabeza y me di la vuelta para seguir metiendo nuestra ropa en las maletas
Cuando aterrizáramos en la pista, en casa, volvería a ser él mismo de nuevo Midchilda hacía que la gente se comportara de forma extraña, y no podía razonar con ella mientras estuviera embriagado por el flujo de dinero y whisky
Me negué a seguir discutiéndolo hasta que llegamos al avión, temerosa de que Fate me dejara irme sin ella Me abroché el cinturón del asiento y apreté los dientes al ver cómo miraba melancólico por la ventana mientras ascendíamos por el cielo nocturno Ya añoraba la perversión y las tentaciones sin límites que una ciudad como Midchilda ofrecía
—Es mucho dinero, Paloma
—No
Sacudió la cabeza hacia mí
—Es mi decisión Me parece que no estás considerando todos los aspectos
—Pues a mí me parece que tú has perdido la cabeza
—¿Ni siquiera piensas considerarlo?
—No, y tampoco tú No vas a trabajar para un criminal asesino en Midchilda, Fate Es completamente ridículo que pensaras que podría considerarlo
Fate suspiró y miró por la ventana
—Mi primera pelea es dentro de tres semanas— Me quedé boquiabierta
—¿Ya has aceptado? Parpadeó
—Todavía no
—¿Pero piensas hacerlo? — Sonrió
—Se te pasará el enfado cuando te compre un Lexus
—No quiero un Lexus —dije entre dientes
—Podrás elegir el que quieras, nena Imagínate cómo será entrar en el concesionario que decidas y, simplemente, escoger tu color favorito
—No haces esto por mí Deja de fingir que sí— Se inclinó hacia mí y me besó el pelo
—No, lo hago por nosotras Pero ahora no ves lo genial que va a ser
Sentí un escalofrío en el pecho que me recorrió la columna vertebral hasta llegar a las piernas No entraría en razón hasta que llegáramos al apartamento, y me aterraba que Benny le hubiera hecho una oferta que no pudiera rechazar Procuré librarme de mis miedos; tenía que creer que Fate-chan me amaba lo suficiente para olvidarse del dinero y de las falsas promesas de Benny
—¿Paloma? ¿Sabes cocinar un pavo?
—¿Un pavo?
El repentino cambio de conversación me había pillado desprevenida Él me estrechó la mano
—Bueno, se acerca Acción de Gracias, y ya sabes que mi padre te adora Quiere que vengas a casa ese día, pero siempre acabamos pidiendo pizza y viendo el partido, no es que mi padre no sepa cocinar solo que autoproclamó que ella jamás cocinara cuando hay partido Así que había pensado que tú y yo podríamos intentar cocinar un pavo juntas Ya sabes, para disfrutar del menú típico por una vez en casa de los Testarossa y mi madre vendrá por fin de su viaje de negocio
— ¿Tu madre? — No recuerdo que la haya mencionado antes
— Si mi madre, Lindy Harlaown, ella es policía y actualmente esta trabajando en un caso en otro país, pero tu no le digas a nadie — lo dice con una cara muy sonriente, esa es la Fate-chan que amo, la amable y la que ama a su familia
Apreté los labios para intentar no reírme
—Solo tienes que descongelar el pavo, ponerlo en una fuente y asarlo en el horno durante todo un día No tiene mucha ciencia
—¿Entonces vendrás? ¿Me ayudarás? Quiero presentarte a mi madre — Me encogí de hombros
—Claro
Fate-chan había dejado de pensar en las embriagadoras luces que sobrevolábamos, así que me permití albergar la esperanza de que llegara a ver lo mucho que se equivocaba con Benny después de todo
Fate-chan soltó nuestras maletas sobre la cama y yo me dejé caer junto a ellas No había sacado el tema de Benny, y esperaba que su sangre empezara a limpiarse de Midchilda Tuve que bañar arf, porque apestaba a humo y calcetines sucios después de pasarse todo el fin de semana en el apartamento de Brazil, y lo sequé con la toalla en el dormitorio
—¡Vaya! ¡Ahora hueles mucho mejor! —dije entre risas mientras él se sacudía, rociándome con gotitas de agua
Se levantó sobre las patas traseras y me cubrió la cara de besitos de cachorro
—Yo también te he echado de menos, pequeñín
—¿Paloma? —preguntó Fate, entrelazando los dedos nerviosa
—¿Sí? —dije, mientras seguía frotando a Arf con la suave toalla amarilla
—Quiero hacerlo Quiero pelear en Midchilda
—No —dije, sonriendo ante la cara feliz de Arf — Ella suspiró
—No me estás escuchando Voy a hacerlo Dentro de unos meses verás que era la decisión correcta
Levanté la mirada hacia ella
—Vas a trabajar para Benny
Asintió nerviosa y entonces sonrió
—Solo quiero cuidarte, Paloma
Mis ojos se inundaron de lágrimas al saber que estaba decidido
—No quiero nada que hayas comprado con ese dinero, Fate Ni quiero tener nada que ver ni con Benny ni con Midchilda, ni con ninguna otra cosa relacionada con ellos
—Pues la idea de comprar un coche con el dinero ganado con mis peleas aquí no te planteaba ningún problema
—Eso es diferente y lo sabes— Frunció el ceño
—Todo irá bien, Paloma Ya lo verás
Por un momento, me quedé esperando reconocer algún destello de burla en sus ojos, esperando que me dijera que bromeaba Sin embargo, lo único que veía era inseguridad y codicia
—¿Por qué te has molestado en preguntármelo, Fate? Ibas a trabajar para Benny dijera yo lo que dijera
—Quiero tu apoyo en esto, pero es demasiado dinero para rechazarlo Sería una locura decir que no
Tuve que sentarme un momento, estupefacta Cuando conseguí asimilarlo, asentí
—Está bien Has tomado tu decisión— La cara de Fate se iluminó
—Ya verás, Paloma Será genial —Saltó de la cama, vino hasta mí y me besó en los dedos— Me muero de hambre, ¿y tú?
Dije que no con la cabeza y me besó en la frente antes de dirigirse a la cocina Una vez que sus pasos se alejaron del pasillo, cogí mi ropa de las perchas, dando gracias por tener sitio en mi maleta para la mayoría de mis pertenencias Lágrimas de rabia me resbalaban por las mejillas Nunca debería haber llevado a Fate a ese lugar Había luchado con uñas y dientes por mantenerla alejada de los aspectos oscuros de mi vida y, en cuanto la oportunidad se había presentado, la había arrastrada hasta el centro mismo de todo lo que odiaba sin pensármelo dos veces
Fate iba a ser parte de aquello y, si no me dejaba salvarla, tendría que salvarme a mí misma
Llené la maleta hasta el límite y cerré la cremallera metiendo las cosas que sobresalían La bajé de la cama y la arrastré por el pasillo, sin mirarlo cuando pasé por la cocina Me apresuré a bajar las escaleras, aliviada al comprobar que Hayate y Carim seguían besándose y riéndose en el aparcamiento, mientras pasaban el equipaje de ella del Charger al Honda
—¿Paloma? —me llamó Fate desde el umbral del apartamento
Toqué a Hayate en la muñeca
—Necesito que me lleves a Residencia, Hayate
—¿Qué ocurre? —dijo ella, al darse cuenta de la gravedad de la situación por mi expresión
Miré detrás de mí y vi a Fate bajando corriendo las escaleras y cruzando el césped hasta donde estábamos nosotras
—¿Qué estás haciendo? —dijo ella, señalando mi maleta
Si se lo hubiera dicho en ese momento, habría perdido toda mi esperanza de separarme de Shiro, de Midchilda, de Benny y de todo lo que no quería en mi vida Fate no me dejaría ir y por la mañana me habría convencido de aceptar su decisión
Me rasqué la cabeza y sonreí, intentando conseguir algo de tiempo para pensar en una excusa
—¿Paloma?
—Me llevo mis cosas a la Residencia Allí hay muchas lavadoras y secadoras, y tengo una cantidad escandalosa de ropa para lavar
Frunció el ceño
—¿Te ibas sin decírmelo?
Miré a Hayate y después a Fate, mientras buscaba la mentira más creíble
—Iba a volver, Fate Estás hecho un puñetero paranoica —dijo Hayate con la sonrisa desdeñosa que había usado para engañar a sus padres muchas veces
—Oh —dijo ella, todavía inseguro— ¿Te quedas aquí esta noche? —me preguntó, pellizcándome la tela del abrigo
—No lo sé Supongo que depende de cuándo acabe de hacer la colada Fate sonrió y me acercó a ella
—Dentro de tres semanas, pagaré a alguien para que te haga la colada O puedes tirar la ropa sucia y comprarte nueva
—¿Vas a volver a luchar para Benny otra vez? —preguntó Hayate, sin salir de su asombro
—Me ha hecho una oferta que no podía rechazar
—Fate —empezó a decir Carim
—Chicas, no me regañen Si Paloma no me ha hecho cambiar de opinión, menos ustedes
Hayate me miró a los ojos y comprendió lo que pasaba
—Bueno, será mejor que te llevemos, Nanoha Vas a tardar un montón en lavar esa pila de ropa
Asentí y Fate se inclinó para besarme La acerqué más, sabiendo que esa sería la última vez que sintiera sus labios contra los míos
—Nos vemos después —dijo ella— Te quiero
Carim metió mi maleta en el Honda, y Hayate se sentó al volante, a mi lado Fate cruzó los brazos sobre el pecho, charlando con Carim mientras Hayate encendía el motor
—No puedes quedarte en tu habitación esta noche, Nanoha Irá a buscarte allí directamente en cuanto averigüe lo que ocurre —dijo Hayate mientras salía marcha atrás lentamente del aparcamiento
Los ojos se me llenaron de lágrimas que rodaron por mis mejillas
—Lo sé
La expresión alegre de Fate cambió al ver la mirada de mi cara No tardó un momento en correr hacia mi ventanilla
—¿Qué te pasa, Paloma? —dijo ella golpeando el cristal
—Vamos, Hayate —dije, secándome los ojos
Centré la vista en la carretera que teníamos delante, mientras Fate corría junto al coche
—¿Paloma? ¡Hayate! ¡Para el jodido coche! —gritó, golpeando el cristal una y otra vez con la palma de la mano— ¡Nanoha, no lo hagas! —dijo, con la expresión de su cara deformada por la conciencia de los hechos y el miedo
Hayate cogió la carretera principal y pisó fuerte el acelerador
—Este asunto no me va a dejar tranquila, solo para que lo sepas Echó un vistazo por el espejo retrovisor y pateó el suelo del coche
—Cielos, es Fate —murmuró sin aliento
Me volví y lo vi correr a toda velocidad detrás de nosotras, desapareciendo y reapareciendo entre las luces y las sombras de las farolas de la calle Cuando llegó al final del bloque, se dio media vuelta y corrió hacia el apartamento
—Va a por su moto Nos seguirá hasta Residencia y montará una escena Cerré los ojos
—Tú solo… corre Dormiré en tu habitación esta noche ¿Crees que a Vanessa le importará?
—Nunca está ¿De verdad piensa trabajar para Benny?
Se me había atragantado la respuesta en la garganta, así que simplemente asentí
Hayate me cogió la mano y me la apretó
—Has tomado la decisión correcta, Nanoha No puedes pasar por todo eso otra vez
Si no te escucha a ti, no escuchará a nadie
Mi móvil sonó Lo miré y vi a Fate haciendo una mueca Le di a ignorar Menos de cinco segundos después, volvió a sonar Lo apagué y me lo guardé en el bolso
—Se va a montar un follón horrible —dije, mientras sacudía la cabeza y me secaba los ojos
—No envidio los próximos días que te esperan No me puedo imaginar romper con alguien que se niegue a mantenerse a distancia Porque sabes que será así, ¿no?
Nos detuvimos en el aparcamiento de la Residencia Hayate sujetó la puerta mientras yo metía mi maleta, corrimos a su habitación y resoplé, esperando a que abriera la puerta La mantuvo abierta y me lanzó la llave
—Acabará haciendo que la arresten o algo así —dijo ella
Se marchó por el pasillo y la observé corriendo por el aparcamiento desde la ventana Se metió en el coche, justo cuando Fate detuvo su moto a su lado Corrió hasta el asiento del copiloto y abrió la puerta de un tirón Cuando vio que no estaba en el coche, se volvió a mirar las puertas de la Residencia Hayate dio marcha atrás mientras
Fate corría hacia el edificio, y yo me volví a mirar la puerta
En el pasillo, Fate aporreaba la puerta de mi habitación, llamándome sin parar No tenía ni idea de si Suzuka estaba allí, pero me sentí fatal por lo que tendría que soportar durante los siguientes minutos hasta que Fate aceptara que no me encontraba en mi habitación
—¿Paloma? ¡Abre la jodida puerta, maldita sea! ¡No pienso irme sin hablar contigo! ¡Paloma! —gritó ella, golpeando la puerta tan fuerte que todo el edificio podría oírlo
Me estremecí cuando oí la voz de Suzuka
—¿Qué? —gruñó ella
Pegué la oreja a la puerta y me esforcé por comprender lo que Fate murmuraba en voz baja No tuve que hacerlo durante mucho tiempo
—Sé que está aquí —gritó ella— ¿Paloma?
—Te digo que no está… ¡Eh! —gritó Suzuka
La puerta crujió contra la pared de cemento de nuestra habitación y supe que Fate había entrado a la fuerza Después de un minuto de completo silencio, oí a Fate gritar en el pasillo
—¡Paloma! ¿Dónde está?
—¡No la he visto! —gritó Suzuka, más enfadada de lo que la había oído nunca Cerró la puerta de un golpe y unas náuseas repentinas me sobrevinieron mientras esperaba el siguiente movimiento de Fate
Después de varios minutos de silencio, abrí una rendija de la puerta y eché un vistazo al pasillo Fate estaba sentada con la espalda contra la pared y tapándose la cara con las manos Cerré la puerta tan silenciosamente como pude, preocupada por que hubieran llamado a la policía del campus Después de una hora, volví a echar un vistazo al pasillo Fate no se había movido
Lo comprobé dos veces más durante la noche y finalmente me quedé dormida alrededor de las cuatro Dormí más de la cuenta a propósito, pues había planeado saltarme las clases ese día Encendí mi teléfono para revisar mis mensajes y vi que Fate me había inundado la bandeja de entrada Los inacabables mensajes de texto que me había enviado durante la noche variaban desde las disculpas a los ataques de ira
Llamé a Hayate por la tarde, con la esperanza de que Fate no le hubiera confiscado el móvil Cuando respondió, suspiré de alivio
—Hola
Hayate hablaba en voz baja
—No le he dicho a Carim dónde estás No quiero involucrarla en todo esto Ahora mismo, Fate está muy cabreada conmigo Probablemente me quedaré en la Residencia esta noche
—Si Fate no se ha calmado…, necesitarás mucha suerte para pegar ojo aquí Ayer por la noche, en el pasillo, montó una escena digna de un Oscar Me sorprende que no llamar a nadie a la policía
—Hoy la han echado de clase de Historia Cuando no apareciste, tiró de una patada vuestras mesas Carim ha oído que te esperó al final de todas tus clases Está perdiendo la cabeza, Nanoha Le dije que lo vuestro se había acabado en el mismo momento en que tomó la decisión de trabajar para Benny No entiendo cómo pudo pensar ni por un momento que te parecería bien
—Supongo que nos veremos cuando llegues aquí No creo que pueda volver a mi habitación todavía
Hayate y yo fuimos compañeras de habitación durante toda la semana siguiente, y se aseguró de mantener a Carim alejada para que no tuviera la tentación de avisar a Fate de mis movimientos Evitar encontrarme con ella era un trabajo a tiempo completo Evité la cafetería a toda costa, la clase de Historia y tomé la precaución de salir de clase antes Sabía que tendría que hablar con Fate en algún momento, pero no podía hacerlo hasta que se hubiera calmado lo suficiente para aceptar mi decisión
El viernes por la noche, me quedé a solas, tumbada en la cama y con el teléfono pegado a la oreja Puse los ojos en blanco cuando me gruñó el estómago
—Puedo recogerte y llevarte a algún sitio para cenar —dijo Hayate
Pasé las páginas de mi libro de historia, saltándome aquellas en cuyos márgenes Fate había garabateado notas de amor
—No, es tu primera noche con Carim en casi una semana, Hayate Simplemente, me pasaré un momento por la cafetería
—¿Estás segura?
—Sí, saluda a Carim de mi parte
Caminé lentamente hacia la cafetería, sin prisa por sufrir las miradas de quienes ocupaban las mesas Todo el campus hervía con la ruptura, y el comportamiento volátil de Fate no ayudaba
Justo cuando aparecieron ante mí las luces de la cafetería, vi que se acercaba una figura oscura
—¿Paloma?
Me sobresalté y me detuve en seco Fate salió a la luz, completamente palida
—¡Cielo santo, Fate! ¡Me has dado un susto de muerte!
—Si contestaras al teléfono cuando te llamo, no tendría que acechar en la oscuridad
—Tienes un aspecto infernal —dije
—He bajado por allí una o dos veces esta semana Apreté los brazos a mi alrededor
—Lo cierto es que iba a buscar algo de comer Te llamo luego, ¿vale?
—No Tenemos que hablar
—Fate…
—He rechazado la oferta de Benny Lo llamé el miércoles y le dije que no
Había un destello de esperanza en sus ojos, pero desapareció al ver mi expresión
—No sé qué quieres que diga, Fate
—Dime que me perdonas Dime que volverás a salir conmigo Apreté los dientes y me prohibí llorar
—No puedo
La cara de Fate se arrugó en una mueca Aproveché la oportunidad para rodearla, pero ella dio un paso a un lado para interponerse en mi camino
—No he dormido, ni comido…, no puedo concentrarme Sé que me quieres Todo será como solía ser…, solo tienes que perdonarme
Cerré los ojos
—Somos una pareja disfuncional, Fate Creo que estás obsesionada con la idea de poseerme más que con cualquier otra cosa
—Eso no es cierto Te quiero más que a mi vida, Paloma —dijo ella, herida
—A eso me refiero exactamente Es una locura
—No es ninguna locura Es la pura verdad
—Bien…, entonces, ¿en qué orden te importan las cosas exactamente? ¿El dinero, yo, tu vida…? ¿O hay algo que te importa más que el dinero?
—Me doy cuenta de lo que he hecho, ¿vale? Entiendo por qué piensas eso, pero, si hubiera sabido que te ibas a marchar, nunca habría… Solo quería cuidar de ti
—Eso ya lo dijiste
—Por favor, no hagas esto No puedo soportar sentirme así… Me…, me está matando —dijo ella, exhalando como si lo hubieran obligado a soltar el aire
—Se acabó, Fate ella parpadeó
—No digas eso
—Se acabó Vete a casa —Enarcó las cejas
—Tú eres mi casa
Sus palabras se clavaron en mí como cuchillos, y noté una opresión tan fuerte en el pecho que me costaba respirar
—Tú tomaste tu decisión, Fate Y yo, ahora, he tomado la mía —dije, maldiciendo para mis adentros el temblor de mi voz
—No me voy a acercar ni a Midchilda, ni a Benny… Acabaré la universidad Pero te necesito Eres mi mejor amiga
Su voz sonaba desesperada y rota, lo que encajaba con su expresión
En la penumbra, podía ver que una lágrima le caía del ojo, y al momento siguiente se acercó a mí, y estaba entre sus brazos, con sus labios sobre los míos Me apretó contra su pecho con fuerza mientras me besaba, y después me cogió la cara entre sus manos, apretando sus labios contra mi boca, desesperada por conseguir una reacción
—Bésame —susurró ella, con su boca contra la mía
Mantuve los ojos y la boca cerrados, relajada en sus brazos Necesité hacer acopio de todas mis fuerzas para no mover la boca con la suya, después de haber anhelado sus labios durante toda la semana
—¡Bésame! —me suplicó— ¡Por favor, Paloma! ¡Le dije que no!
Cuando sentí el calor de las lágrimas surcándome la cara fría, lo aparté de un empujón
—¡Déjame en paz, Fate!
Solo me había alejado unos metros cuando me cogió por la muñeca Dejé el brazo recto y muy estirado detrás de mí No me volví
—Te lo estoy suplicando
Se puso de rodillas bajándome el brazo y tirando de ella
—Te lo ruego, Nanoha No hagas esto
Me volví y vi su expresión agónica, y después mis ojos bajaron desde mis brazo hasta el suyo, en cuya muñeca doblada estaba escrito mi nombre en gruesas letras negras Desvié la mirada hacia la cafetería Me había demostrado lo que había temido desde el principio Por mucho que me quisiera, cuando hubiera dinero de por medio, siempre sería la segunda Igual que con Shiro
Si cedía, o bien cambiaría su opinión sobre Benny, o bien alimentaría un rencor hacia mí que crecería cada vez que el dinero pudiera haberle facilitado la vida La imaginé con un trabajo de oficina, volviendo a casa con la misma mirada en sus ojos que tenía Shiro cuando regresaba después de una noche de mala suerte Sería culpa mía que su vida no fuera lo que ella deseaba, así que no podía permitir que mi futuro estuviera lleno de la amargura y el rencor que había dejado atrás
—Suéltame, Fate
Después de varios momentos, finalmente me soltó el brazo Corrí a la puerta de cristal y la abrí de un tirón sin volverme a mirar atrás Todos los que estaban allí dentro se quedaron observándome mientras yo caminaba hacia el bufé, y justo cuando llegué a mi destino la gente inclinó la cabeza para mirar por las ventanas al exterior, donde Fate estaba de rodillas, con las palmas planas sobre el suelo
Verla tirada así en el pavimento hizo que las lágrimas que había estado reprimiendo empezaran a brotar y a caerme por la cara Pasé junto a los montones de platos y bandejas, y corrí por el pasillo hasta llegar a los baños Ya era suficientemente malo que todo el mundo hubiera visto la escena entre Fate y yo No podía permitir que me vieran llorar
Me quedé encogida en uno de los lavabos, sollozando de modo incontrolable hasta que oí unos ligeros golpes en la puerta
—¿Nanoha?
Me sorbí las lágrimas
—¿Qué haces aquí, Yuuno? Estás en el baño de chicas
—Suzuka te vio entrar y vino a buscarme a mi habitación Déjame entrar —dijo con voz suave
Sacudí la cabeza Sabía que no podía verme así, pero no podía decir otra palabra Le oí suspirar y, después, el golpeteo de sus manos sobre el suelo, mientras se arrastraba por debajo de la puerta
—No puedo creer que me obligues a hacer esto —dijo él, impulsándose con las manos— Te arrepentirás de no haber abierto la puerta porque acabo de reptar por un suelo cubierto de pis y te voy a dar un abrazo
Solté una carcajada y entonces mi cara se comprimió en una sonrisa, mientras Yuuno me estrechaba entre sus brazos Saqué las rodillas de debajo de mí Yuuno, con cuidado, me bajó al suelo e hizo que me apoyara en su regazo
—Ssshh —dijo él, meciéndome en sus brazos Suspiró y sacudió la cabeza—
Maldita sea, chica ¿Qué vamos a hacer contigo
Muchas gracias a:
nadaoriginal: nunca he leído nada del escritor que me mencionas, pero me encantaría que me dijeras una y poder trabajar en ella ¿que te parece? y si Fate le toca demostrar todo su poder destructivo
y lectores anónimos muchas gracias ñ.ñ
Pd: Tengo pagina de facebook por si quieren leer doujin traducidos de love live, symphogear, Mai hime, los espero con ansias, me pueden encontrar como: Mapache Curioso, espero su visita ansiosamente.
Pd: Si quieren otra historia adaptada o traducida no duden en pedirla.
