Buenas! Ha llegado un nuevo capítulo, esta vez sí lo he leído como 100 veces para que esta vez no haya errores tan obvios y tontos como el capitulo muchas gracias a nadaoriginal en el momento que leí tu review corregí lo que estaba mal, así que muchas gracias y la historias que me planteas me suena bastante bien, voy a buscarla para empezar a leerla y adaptarla cuando termine esta.
Capítulo 17 NADA QUE AGRADECER

Me entretenía dibujando en mi cuaderno cuadrados dentro de cuadrados y uniéndolos entre sí para formar rudimentarios cubos en tres dimensiones Diez minutos antes de que la clase empezara, el aula todavía estaba vacía La vida empezaba a volver a ser normal, pero todavía necesitaba unos minutos para mentalizarme antes de estar con alguien que no fuera Yuuno o Hayate

—Aunque ya no salgamos, puedes seguir llevando la pulsera que te compré —dijo Parker mientras se sentaba a la mesa al lado de la mía

—Pensaba preguntarte si querías que te la devolviera

Sonrió y se acercó para añadir un lazo encima de una de las cajas dibujadas en el papel

—Fue un regalo No hago regalos con condiciones

La doctora Ballard encendió el retroproyector mientras ocupaba el asiento en la cabecera de la clase y se puso a rebuscar entre los papeles de su mesa abarrotada de cosas De repente, el aula se inundó de la cháchara de los alumnos, que resonaba contra las grandes ventanas, salpicadas por la lluvia

—He oído que Fate y tú rompieron hace un par de semanas —Parker levantó una mano al ver mi expresión de impaciencia— Sé que no es asunto mío, pero parecías tan triste que quería decirte que lo siento

—Gracias —murmuré, mientras abría mi cuaderno por una página en blanco

—Y también quería disculparme por mi comportamiento anterior Lo que dije fue… maleducado Pero estaba enfadado y lo pagué contigo No fue justo, y lo siento

—No estoy interesada en salir contigo, Parker —le avisé Él se rio

—No intento aprovecharme de la situación Seguimos siendo amigos y quiero asegurarme de que estás bien

—Estoy bien

— ¿Te vas a casa para las vacaciones de Acción de Gracias?

—Me voy a casa de Hayate Normalmente celebro allí estas fiestas

Parker empezó a hablar, pero justo entonces la doctora Ballard inició la clase El tema de Acción de Gracias me hizo pensar en mis anteriores planes de ayudar a Fate a preparar un pavo Intenté imaginarme cómo habría sido, conocer a su madre y me descubrí a mí misma preocupada por que volvieran a pedir una pizza Me embargó un sentimiento de tristeza, que instantáneamente aparté de mi cabeza Hice todo lo que pude para concentrarme en cada palabra de la doctora Ballard

Después de clase, me puse colorada al ver que Fate venía corriendo hacia mí desde el aparcamiento, se había puesto una capucha y unos jeans, se veía realmente hermosa—Nos vemos después de las vacaciones —dijo Parker, tocándome la espalda

Esperaba que Fate me lanzara una mirada de enfado, pero no pareció fijarse en Parker

—Hola, Paloma

Le respondí con una sonrisa incómoda, y ella metió las manos en el bolsillo delantero de su sudadera

—Carim me ha dicho que te vas con ella y con Hayate a Midchilda mañana

—Sí

— ¿Vas a pasar todas las vacaciones en casa de Hayate? —Me encogí de hombros intentando parecer relajada

—Tengo muy buena relación con sus padres

— ¿Y qué hay de tu madre?

—Es una borracha, Fate Ni siquiera se enterará de que es Acción de Gracias

De repente se puso nerviosa y sentí una punzada en el estómago ante la posibilidad de una segunda ruptura pública Un trueno resonó sobre nosotras y Fate-chan levantó la mirada, entrecerrando los ojos por las grandes gotas que le caían en la cara

—Necesito pedirte un favor —dijo ella— Ven aquí

Me llevó debajo de la marquesina más cercana y yo accedí para intentar evitar otra escena

— ¿Qué tipo de favor? —pregunté, suspicaz

—Bueno, verás… —Cambió el peso de su cuerpo de un pie a otro— Mi padre y mis hermanos te quieren presente para el jueves, te quieren presentar a mi madre

— ¡Fate!

Bajó la mirada a los pies

—Dijiste que vendrías

—Lo sé, pero… ahora es un poco inapropiado, ¿no te parece?

Ella no pareció inmutarse

—Pero dijiste que vendrías

—Aún estábamos juntas cuando acepté ir a tu casa Sabías muy bien que los planes se habían cancelado

—No, no lo sabía, y ya es demasiado tarde de todos modos Chrono va a coger un avión hacia aquí y Haru ha pedido el día libre en el trabajo Todo el mundo tiene muchas ganas de verte y mi madre está muy emocionada de conocerte.

Me encogí, mientras retorcía los mechones húmedos de mi pelo alrededor del dedo

—Iban a venir de todos modos, ¿no?

—No todo el mundo No hemos pasado el día de Acción de Gracias todos juntos desde hace años Han hecho un esfuerzo para venir porque les prometí una comida de verdad, nadie cocina en esas fechas y hace mucho que no veo a mi madre

—Vaya, eso suena mal — Negó con la cabeza

—Vamos, Paloma, ya sabes a qué me refiero Todos queremos que vengas Es lo único que intento decirte

—No les has contado lo nuestro, ¿verdad?

Pronuncié esas palabras en el tono más acusador que pude ella se agitó nerviosa un momento y después sacudió la cabeza

—Papá me preguntaría el motivo y no estoy preparada para explicárselo No dejará de repetirme lo estúpida que soy Paloma

—Tengo que meter el pavo en el horno a las seis de la mañana Tenemos que irnos de aquí a las cinco…

—O podríamos quedarnos allí a dormir — Levanté ambas cejas

— ¡Ni en sueños! Ya es bastante malo que tenga que mentir a tu familia y fingir que seguimos juntas

—Actúas como si te estuviera pidiendo que te prendieras fuego

— ¡Deberías habérselo dicho!

—Lo haré Después de Acción de Gracias…, se lo contaré todo— Suspiré mientras miraba a lo lejos

—Si me prometes que esto no es ninguna artimaña para intentar que volvamos a estar juntas, lo haré

Asintió

—Te lo prometo

Aunque intentó ocultarlo, pude ver un brillo en sus ojos Apreté los labios para intentar no sonreír

—Nos vemos a las cinco

Fate se inclinó para darme un beso en la mejilla, y sus labios rozaron mi piel

—Gracias, Paloma

Hayate-chan y Carim-chan me esperaban en la puerta de la cafetería y entramos juntas

Cogí los cubiertos y la bandeja, y dejé caer sobre ella mi plato

— ¿Qué mosca te ha picado, Nanoha? —preguntó Hayate-chan

—No puedo irme mañana con ustedes— Carim-chan se quedó boquiabierto

— ¿Te vas a casa de los Testarossa? — Hayate-chan me fulminó con la mirada

— ¿Que vas adónde?

Suspiré y metí mi identificación del campus en el cajero

—Cuando estábamos en el avión de regreso, le prometí a Fate que iría

—En su defensa —empezó a decir Carim-chan— jamás pensó que terminarían enserio

—Eso son tonterías Carim, y lo sabes —dijo Hayate-chan entre dientes— No tienes que ir si no quieres, Nanoha

Tenía razón No podía decirse que no tuviera opción, pero era incapaz de hacerle eso a Fate-chan Aunque la odiara, cosa que no ocurría

—Si no voy, tendrá que explicarles por qué no he aparecido y no quiero arruinarle su día de Acción de Gracias Todos van a acudir a casa pensando que yo voy a estar — Carim-chan sonrió

—Les has robado el corazón a todos; precisamente, Precia-san estuvo hablando con mi padre de ti el otro día

—Genial —murmuré

—Nanoha tiene razón —dijo Carim— Si no va, Precia-san se pasará el día criticando a Fate No tiene sentido arruinarles el día

Hayate-chan me pasó su brazo por los hombros

—Todavía puedes venir con nosotras Ya no estás con ella.

—Lo sé, Hayate-chan pero es lo correcto

El sol se ocultó tras los edificios que veía por mi ventana, mientras yo me peinaba de pie ante el espejo e intentaba decidir cómo fingir que seguía con Fate

—Solo es un día, Nanoha Puedes arreglártelas un día —dije al espejo

Fingir nunca había sido un problema para mí; lo que me preocupaba era qué pasaría mientras duraba nuestra actuación Cuando Fate-chan me dejara en casa después de la cena, tendría que tomar una decisión Una decisión distorsionada por la falsa felicidad que íbamos a representar para su familia

Toc, toc

Me giré y miré hacia la puerta Suzuka no había vuelto a nuestra habitación en toda la noche y sabía que Hayate-chan y Carim-chan ya se habían marchado No tenía ni idea de quién podía ser Dejé el cepillo en la mesa y abrí la puerta

—Fate —dije con un suspiro

— ¿Estás lista? — Enarqué una ceja

— ¿Lista para qué?

—Dijiste que te recogiera a las cinco— Crucé los brazos delante del pecho

— ¡Me refería a las cinco de la mañana!

—Ah —dijo Fate, evidentemente decepcionada

—Supongo que debería llamar a mi padre para decirle que al final no nos quedamos

— ¡Fate! —me lamenté

—He traído el coche de Carim para no tener que llevar las cosas en la moto Hay un dormitorio libre en el que podrías instalarte Podemos ver una peli o…

— ¡No voy a quedarme en casa de tu padre! — La tristeza se hizo evidente en su rostro

—Vale…, supongo que…, que nos veremos por la mañana

Dio un paso atrás y cerré la puerta, apoyándome en ella Todas las emociones contenidas hervían en mi interior, y solté un suspiro de exasperación Con la cara de decepción de Fate todavía fresca, abrí la puerta, salí y descubrí que iba andando lentamente por el pasillo mientras marcaba un número en su teléfono

—Fate, espera —Se dio media vuelta y la mirada de esperanza de sus ojos me hizo sentir un pinchazo de dolor en el pecho— Dame un minuto para recoger unas cuantas cosas

Una sonrisa de alivio y agradecimiento se extendió en su cara y me siguió hasta mi habitación; desde el umbral me observó guardar unas cuantas cosas en una bolsa

—Te sigo queriendo, Paloma — No levanté la mirada

—No sigas No hago esto por ti — Contuvo un suspiro

—Lo sé

El viaje hasta casa de su padre transcurrió en silencio Sentía el coche cargado de nervios, y me resultaba difícil sentarme sin moverme sobre los fríos asientos de cuero Cuando llegamos, Alicia y Precia-san salieron al porche con una gran sonrisa Fate sacó nuestro equipaje del coche y Precia-san nos dio un gran abrazo

—Me alegro de verlas, pasen

Su sonrisa se ensanchó cuando me miró

— Igualmente padre, ¿ya llego madre?

— Si, está en la sala, las está esperando, pasen están en su casa

Pasamos por la puerta principal, hasta llegar a la sala donde estaba una mujer de parada enfrente de la chimenea con un vestido de color lila, cabello de color verde y una mirada que realmente te llegaba hasta el alma.

— ¡Madre! — Grito Fate-chan mientras abría los brazos para abrazar a la mujer que teníamos enfrente y por un momento me acorde porque me había enamorado de ella, porque en el fondo es alguien dulce y amorosa con las personas que la rodean.

— ¡Fate, hija mía! ¿Cómo has estado? — decía la mujer muy emocionada

— Muy bien ya que te veo madre, quiero presentarte a alguien — fija la mirada sobre mi — ella es Nanoha mi novia — me sorprendió un poco la naturalidad con la que dijo eso, como si todavía estuviéramos juntas.

— Takamachi Nanoha, un gusto

— Lindy Harlaown igualmente Nanoha-chan, espero que mi hija te trate bien y te sepa complacer— guiña un ojo hacia mí el cual me hizo sonrojar

— ¡Mama! — dice Fate-chan con un leve sonrojo en las mejillas, que linda

— ¡JAJAJAJA! ¡Si vieran sus caras parecen tomates! — Su risa era realmente contagiosa al final terminamos riéndonos con ella— bueno Nanoha-chan esperamos impacientes la cena de mañana Ha pasado mucho tiempo desde que alguien cocina en acción de gracias así que lo esperamos con ansias

Asentí y seguí a Fate-chan al resto de la casa Lindy se apoyo en el hombro de Precia, son una pareja muy hermosa la verdad.

—Les he preparados la habitados de invitados ya que no creo que Fate la apetezca mucho compartir su vieja habitación con los gemelos.

Miré a Fate-chan Era doloroso ver sus dificultades para expresarse

—Nanoha…, bueno…, se…, se quedará en la habitación de invitados, y yo me iré a la mía

Alicia puso una cara rara

— ¿Por qué? ¿No ha estado quedándose en tu apartamento?

—Últimamente no —precisó, en un intento desesperado por evitar decir la verdad Precia-san Alicia intercambiaron una mirada

—Llevamos años usando la habitación de Chrono como trastero, así que iba a dejarlo quedarse con tu habitación, pero supongo que puede dormir en el sofá —dijo Precia, echando un vistazo a los cojines desgastados y descoloridos del salón

—No se preocupe Precia-san Solo intentábamos ser respetuosas —le dije, acariciándole el brazo

Sus carcajadas resonaron por toda la casa, y me dio unas palmaditas en la mano

— Aprecio mucho tus modales Nanoha-chan, pero en esta casa no somos tan reservados como parecen jajajaj — Me dice Lindy-san con tono despreocupado

—Ya has conocido a mis hijos, Nanoha Deberías saber que es casi imposible ofenderme- Señala Precia-san

Fate señaló las escaleras con la cabeza y lo seguí Abrió una puerta y dejó nuestras bolsas en el suelo, mientras miraba la cama y luego a mí

La habitación estaba forrada con paneles marrones, y la moqueta marrón estaba más desgastada de lo aconsejable Las paredes eran de un blanco sucio, y había algunos desconchones Solo vi un cuadro en la pared: era una foto enmarcada de Precia-san y Lindy-san de Fate El fondo era del color azul habitual en los retratos de estudio; las dos llevaban el pelo cortado a capas, eran jóvenes y sonreían a la cámara Debían de habérsela hecho antes de que nacieran sus hijos, porque ninguna de los dos parecía tener más de veinte años

—Lo siento, Paloma Dormiré en el suelo

—Por supuesto que sí—dije, mientras me recogía el pelo en una cola de caballo

— No puedo creer que me convencieras para hacer esto

Se sentó en la cama y se frotó la cara frustrada

—Joder… Esto va a ser un lío No sé en qué pensaba

—Sé exactamente en qué estabas pensando No soy ninguna estúpida —Fate Me miró y sonrió

—Y aun así has venido

—Tengo que dejarlo todo preparado para mañana —dije, mientras abría la puerta Fate se levantó

—Te ayudo

Pelamos una montaña de patatas, cortamos verduras, sacamos el pavo para que se descongelara y empezamos los pasteles La primera hora resultó más que incómoda, pero, cuando llegaron los gemelos, todo el mundo se reunió en la cocina Precia-san contó historias de cada uno sus hijos y nos reímos de las anécdotas de anteriores días de Acción de Gracias desastrosos en los que intentaron hacer algo que no fuera pedir una pizza

—Lindy también es una excelente cocinera —dijo Precia-san, como si pensara en voz alta— aunque actualmente no pueda cocinar por su trabajo, de vez en cuando nos hace el almuerzo

—No te sientas presionada por ello, Nanoha —dijo Alicia Se rio y cogió una cerveza del frigorífico

—Saquemos las cartas Quiero intentar recuperar parte del dinero que se llevó Nanoha

Precia-san dijo que no a su hijo con el dedo

—Nada de póquer este fin de semana, Alicia He bajado el dominó, ve a prepararlo Y nada de apuestas, Lo digo en serio

Alicia sacudió la cabeza

—Está bien padre, está bien

Los hermanos de Fate salieron de la cocina sin dirección fija, y Alicia los siguió, antes de detenerse y mirar hacia atrás

—Vamos, Fate

—Estoy ayudando a Paloma

—No queda mucho por hacer, cariño —dije— Ve

Su mirada se enterneció con mis palabras y me tocó la cadera

— ¿Estás segura?

Asentí y ella se inclinó para besarme la mejilla, apretándome la cadera con los dedos antes de seguir a Alicia y a Precia-san a la sala donde estaban jugando, mientras Lindy-san sacudió la cabeza y sonrió al ver a sus hijas cruzar el umbral

—Lo que estás haciendo es increíble, Nanoha No sé si te das cuenta de lo mucho que lo apreciamos

—Fue idea de Fate Estoy encantada de poder ayudar

Se apoyo en la mesa mientras daba un sorbo a su copa de vino

—Fate y tú tienen problemas ¿verdad?

Eché el jabón en el fregadero lleno de agua caliente, mientras intentaba pensar en algo que decir que no fuera una mentira descarada

—Supongo que las cosas han cambiado un poco

—Es lo que imaginaba trata de ser un poco paciente con ella, cuando era niña la molestaban mucho en la escuela, lo cual condujo a que se encerrara en su mundo, que no quisiera hablar con nadie que no fuera de su familia, por eso me sorprendió cuando me hablo que te iba a traer hoy y que ibas a preparar la cena, en el momento en que las vi supe que eras especial, eres especial para ella.

Sonreí, pero no aparté la mirada de los platos que estaba frotando

—Fate es una mujer que en muchos ratos te hará enojar como llorar al mismo tiempo y como su madre se que eres la mujer ideal para amarla más que yo y cuidarla cuando yo ya no pueda hacerlo —Me tragué las lágrimas y asentí, incapaz de replicar Lindy-san me abrazo con todo el amor que pudo— Nunca lo he visto sonreír como cuando está contigo Espero que todos mis hijos e hija se consigan a alguien como tu

Sus pisadas se apagaron por el pasillo y me agarré al borde del fregadero, mientras intentaba recuperar el aliento Sabía que pasar las vacaciones con Fate-chan y su familia sería difícil, pero no pensaba que se me volvería a partir el corazón, bromeaban y se reían en la habitación de al lado, mientras yo lavaba y secaba los platos, antes de guardarlos Limpié la cocina, y después me lavé las manos y me dirigí a las escaleras para acostarme

Fate me cogió la mano

—Es temprano, Paloma No te irás ya a la cama, ¿no?

—Ha sido un día largo Estoy cansada

—Nos estábamos preparando para ver una peli ¿Por qué no bajas y te quedas con nosotros?

Alcé la mirada hacia las escaleras y, después, contemplé su sonrisa esperanzada

—Está bien

Me llevó de la mano hasta el sofá, y nos sentamos juntos cuando empezaban los títulos de crédito

— ¿Puedes apagar esa luz, Haku? —pidió Precia-san

Fate-chan extendió su brazo por detrás de mí, dejándolo sobre el respaldo del sofá Intentaba mantener la ficción, mientras me tranquilizaba Había sido muy cuidadosa para no aprovecharse de la situación, pero albergaba un conflicto en mi interior: me sentí agradecida y decepcionada a la vez Estaba sentada muy cerca de ella y olía realmente rico entre una mezcla entre algo dulce y algo agrio Me resultaba muy difícil mantener la distancia, tanto física como emocionalmente Justo como había temido, mi resolución estaba desapareciendo Me afané por olvidarme de todo lo que había dicho Lindy-san en la cocina

A mitad de la película, la puerta principal se abrió de par en par y Chrono apareció con las bolsas en la mano

— ¡Feliz Acción de Gracias! —dijo él, mientras dejaba su equipaje en el suelo

Sus madres se levantaron muy gustosas a abrazarlo

— ¿No vas a saludar a Chrono? —susurré yo

Me respondió sin mirarme, mientras observaba a su familia abrazarse y reír

—Tengo una noche contigo No pienso desperdiciar ni un solo segundo

—Hola, Nanoha Me alegro de volver a verte —dijo Chrono sonriendo

Fate-chan me puso la mano en la rodilla y yo bajé la mirada hacia mi pierna, para después volverme hacia Fate-chan Cuando se dio cuenta de la expresión de mi cara, Fate retiró la mano de la pierna y cruzó las manos sobre el regazo

—Vaya, vaya, ¿problemas en el paraíso? —preguntó Chrono

—Cállate, Chrono —gruñó Fate-chan

El humor de la habitación cambió y sentí que todas las miradas recaían sobre mí, a la espera de una explicación Sonreí nerviosa y cogí la mano de Fate entre las mías

—Solo estamos cansadas Llevamos toda la tarde trabajando en la comida —dije, mientras apoyaba la cabeza en el hombro de Fate-chan

Bajó la mirada a nuestras manos y me las estrechó mientras levantaba un poco las cejas Solté un suspiro

—Me voy directa a la cama, cariño —Miré a los demás— Buenas noches

—Buenas noches, tesoro —dijo Lindy-san

Los hermanos de Fate me dieron las buenas noches y subí las escaleras

—Yo también me voy a acostar —oí decir a Fate

—Claro, cómo no —espetó burlón Alicia

—Suertuda —masculló Haru

—Oye, no voy a permitir que nadie hable así de tu hermana —les avisó Precia-san

Se me cayó el alma a los pies La única familia real que había tenido en años eran los padres de Hayate, y, aunque Signum y Shamal siempre habían velado por mí con auténtica bondad, pero ahora los tres hermanos, la hermana y los padres de Fate me recibían con los brazos abiertos

Fate sujetó la puerta del dormitorio antes de que se cerrara y después se quedó petrificada

— ¿Quieres que espere en el pasillo mientras te vistes para dormir?

—Me voy a dar una ducha Así que me vestiré en el baño — Se rascó la nuca

—Vale, pues aprovecharé para prepararme la cama

Asentí de camino al baño Me froté con fuerza en la ducha destartalada, centrándome en las manchas de agua y jabón para luchar contra el miedo abrumador que me inspiraba tanto esa noche como la mañana siguiente Cuando regresé al dormitorio, Fate tiró una almohada al suelo sobre su cama improvisada Me dedicó una tenue sonrisa antes de dejarme para meterse en la ducha

Me acomodé en la cama y me tapé con las sábanas hasta el pecho, mientras intentaba ignorar las mantas del suelo Cuando Fate regresó, se quedó mirando su cama en el suelo con la misma tristeza que yo; después, apagó la luz y se acomodó sobre su almohada

Nos quedamos en silencio durante unos pocos minutos hasta que oí a Fate soltar un suspiro de pena

—Esta es nuestra última noche juntas, ¿no?

No respondí de inmediato; intenté pensar cuál sería la respuesta más adecuada

—No quiero pelear, Fate Intenta dormirte

Cuando le oí moverse, me puse de lado para mirarla y apreté la mejilla sobre la almohada ella apoyó la cabeza en la mano y me miró fijamente a los ojos

—Te amo

La observé un momento antes de decir:

—Me lo prometiste

—Te dije que esto no era ninguna artimaña para volver juntas

— Y no lo era — Alargó el brazo para cogerme de la mano— Pero no te puedo prometer que no aproveche todas mis opciones de volver contigo

—Me importas No quiero que sufras, pero debería haber seguido mi primer instinto Lo nuestro nunca podría haber funcionado

—Pero me querías, ¿verdad? —Apreté los labios

—Todavía te quiero

Le brillaron los ojos y me apretó la mano

— ¿Puedo pedirte un favor?

—Todavía estoy con el último que me pediste —dije con una sonrisita burlona Sus rasgos no se alteraron, se mostró imperturbable ante mis palabras

—Si aquí se acaba todo…, si realmente has terminado conmigo… ¿me dejarías pasar esta noche abrazándote?

—No creo que sea una buena idea, Fate — Me agarró con fuerza la mano

—Por favor No puedo dormir sabiendo que estás a escasos centímetros; nunca volveré a tener esta oportunidad

Me quedé mirando fijamente su mirada de desesperación y, entonces, fruncí el ceño

—No voy a hacer el amor contigo — Sacudió la cabeza

—No es eso lo que te pido

Escruté la tenuemente iluminada habitación, mientras sopesaba las posibles consecuencias, preguntándome si tendría voluntad para detener a Fate en el caso de que cambiara de idea e intentara algo Cerré los ojos con fuerza, me aparté del borde de la cama y eché a un lado la manta Se metió a mi lado en la cama y me estrechó fuertemente entre sus brazos Su pecho apretaba mi espalda, maldición como extrañaba esto

—Voy a echar esto de menos —dije

Me besó en el pelo y me acercó hacia ella Parecía que no me tenía nunca lo suficientemente cerca Enterró la cara en mi cuello y apoyé la mano en su espalda para consolarlo, aunque yo tenía el corazón tan roto como ella Contuvo un suspiro y apretó su frente contra mi cuello, mientras me clavaba los dedos en la piel de la espalda Por muy tristes que estuviéramos la última noche de la apuesta, aquello era mucho, mucho peor

—No…, no creo que pueda con esto, Fate

Me abrazó más fuerte y noté cómo la primera lágrima se me derramaba desde el ojo por la sien

—No puedo hacerlo —dije, cerrando con fuerza los ojos

—Pues no lo hagas —respondió contra mi piel— Dame otra oportunidad

Intenté salir de debajo de ella, pero me agarraba con demasiada fuerza como para poder escapar Me cubrí la cara con las dos manos y ambas nos movimos al ritmo de mis sollozos silenciosos Fate me miró con los ojos entrecerrados y húmedos Me apartó la mano de los ojos con sus dedos largos y delicados, y me besó en la palma Se me entrecortó la respiración cuando me miró primero a los labios y luego a los ojos

—Nunca amaré a nadie como te amo a ti, Paloma

Me sorbí las lágrimas y le toqué la cara

—No puedo

—Lo sé —dijo ella con voz rota— Jamás conseguí convencerme de ser lo bastante buena para ti

Arrugué la cara y sacudí la cabeza

—No eres solo tú, Fate No somos buenas la una para la otra

Sacudió la cabeza, como si quisiera decir algo, pero se lo hubiera pensado mejor Después de una respiración larga y profunda, apoyó la cabeza sobre mi pecho

Cuando los números verdes del reloj, que estaba al otro lado de la habitación, marcaron las once en punto, la respiración de Fate finalmente se ralentizó y se volvió regular Antes de sumirme en un sueño profundo, parpadeé unas cuantas veces

— ¡Ay! —grité, justo antes de apartar la mano del fogón y chuparme la parte quemada automáticamente

— ¿Estás bien, Paloma? —preguntó Fate, mientras apoyaba los pies en el suelo y se ponía una camiseta

— ¡Mierda! ¡El suelo está jodidamente congelado!

Ahogué una risita mientras observaba cómo saltaba sobre un pie y el otro hasta que las plantas se le aclimataron al frío de las baldosas

Cuando el sol apenas había asomado por el horizonte, todos los Testarossa menos uno seguían durmiendo sonoramente en sus camas Empujé la antigua fuente metálica más adentro en el horno y cerré la puerta, justo antes de volverme para enfriarme los dedos debajo del grifo

—Puedes volver a la cama Acabo de meter el pavo

— ¿Vienes conmigo? —me preguntó ella, mientras se rodeaba con los brazos para resguardarse del aire frío

—Sí

—Tú primero —dijo ella, moviendo la mano hacia las escaleras

Ambas metíamos las piernas bajo las sábanas y nos cubríamos con la manta hasta el cuello Me estrechó fuertemente entre sus brazos mientras temblábamos, a la espera de que el calor de nuestros cuerpos calentara el pequeño espacio que quedaba entre nuestra piel y las sábanas

Sentí sus labios contra mi pelo, y su garganta se movió al hablar

—Mira, Paloma, está nevando

Me volví hacia la ventana Los copos blancos solo se veían a la luz de la farola

—Parece Navidad —dije, cuando por fin notaba que mi piel se calentaba junto a la suya Suspiró y me volví para mirarlo a la cara— ¿Qué pasa?

—No estarás aquí en Navidad

—Estoy aquí ahora

Abrió la boca por un lado y se agachó para besarme los labios Me aparté y sacudí la cabeza

—Fate…

Me abrazó con más fuerza y bajó la barbilla, con una mirada de determinación en sus ojos rojizos

—Me quedan menos de veinticuatro horas contigo, Paloma Te voy a besar, de hecho, hoy te voy a besar mucho Durante todo el día y cada vez que tenga la oportunidad Si quieres que pare, dímelo, pero, mientras no lo hagas, voy a aprovechar cada segundo de mi último día contigo

—Fate…

Lo pensé durante un momento y llegué a la conclusión de que no se engañaba sobre lo que pasaría cuando me llevara de vuelta a casa Había ido allí para fingir, pero, por muy duro que fuera para ambos después, no quería decirle que parase

Cuando se dio cuenta de que estaba mirándole fijamente a los labios, volvió a levantar una de las esquinas de la boca, y se inclinó para apretar su suave boca contra la mía Empezó de forma dulce e inocente, pero, en cuanto separó los labios, acaricié su lengua con la mía

De inmediato, su cuerpo se tensó y empezó a respirar hondo por la nariz, apretando su cuerpo contra mí Dejé caer la rodilla a un lado y ella se puso encima de mí, sin apartar en ningún momento su boca de la mía

No tardó nada en desvestirme y, cuando ya no había tejido alguno entre nosotras, se agarró a las barras de hierro del cabecero con ambas manos y con un movimiento rápido me penetró

Me mordí fuertemente el labio para ahogar el grito que intentaba escapar de mi garganta Fate gimió contra mi boca, y yo apreté los pies contra el colchón para apoyarme y levantar las caderas junto con las suyas

Con una mano en la barra de metal y la otra en mi nuca, me penetró una y otra vez; sentí que me temblaban las piernas con sus movimientos firmes y decididos

Su lengua buscó mi boca y sentí la vibración de sus profundos gemidos contra mi pecho, mientras mantenía su promesa de hacer que nuestro último día fuera memorable

Podría invertir mil años en intentar eliminar ese momento de mi memoria y seguiría grabado a fuego en mi cabeza

Había pasado una hora cuando abrí los ojos de par en par Todos mis nervios estaban centrados en las sacudidas de mis entrañas Fate aguantaba la respiración mientras entraba en mí una última vez Me derrumbé sobre el colchón, completamente exhausta Fate respiraba agitadamente, sin poder hablar y empapado en sudor

Oí voces escaleras abajo y me tapé la boca, riéndome de nuestro mal comportamiento Fate se puso de lado para escrutar mi cara con sus tiernos ojos rojos

—Has dicho que solo ibas a besarme —dije riéndome

Mientras yacía junto a su piel desnuda, al ver el amor incondicional que se desprendía de sus ojos, me olvidé de mi decepción, de mi rabia y de mi terca decisión La amaba y, por muchas razones que pudiera esgrimir para vivir sin ella sabía que eso no era lo que quería Aunque mis ideas no habían cambiado, nos resultaba imposible estar alejadas la una de la otra

— ¿Por qué no nos quedamos en la cama todo el día? —dijo con una sonrisa

—He venido para cocinar, ¿te acuerdas?

—No, has venido aquí para ayudarme a cocinar, y no pienso cumplir con mi obligación durante las próximas ocho horas

Le toqué la cara; el ansia por acabar con nuestro sufrimiento se había vuelto insoportable Cuando le dijera que había cambiado de opinión y que quería que las cosas volvieran a la normalidad, no tendríamos que pasarnos el día fingiendo

En lugar de eso, podríamos pasarlo celebrándolo

—Fate, creo que…

—No lo digas, ¿vale? No quiero pensar en ello hasta que no tenga más remedio

Se levantó, se puso su pijama y fue hasta donde estaba mi bolsa Dejó mi ropa sobre la cama

—Quiero que tengas un buen recuerdo de este día

Preparé huevos para desayunar y sándwiches para almorzar; cuando el partido dio comienzo, empecé a organizar la cena Fate aparecía detrás de mí siempre que tenía la oportunidad, y me abrazaba por la cintura mientras me besaba en el cuello Me descubrí mirando el reloj, ansiosa por encontrar un momento a solas con ella para explicarle mi decisión Anhelaba ver su mirada y volver a donde estábamos

El día estuvo lleno de risas, de conversación y de una retahíla de quejas por parte de Haru debido a las constantes muestras de afecto de Fate

— ¡Búscate una habitación, Fate! ¡Por Dios! —gruñó Haru

—Vaya…, pero si tu cara está adquiriendo un feo tono verde —se burló Chrono

—Sí, pero porque me dan náuseas, no porque esté celoso —respondió Haru mordaz

—Déjalas tranquilas —le avisó Lindy-san

Cuando nos sentamos a cenar, Precia-san insistió en que Fate trinchara el pavo, y yo sonreí cuando ella se levantó orgullosa para cumplir con su obligación Estaba un poco nerviosa hasta que empezaron a llegarme las felicitaciones Cuando serví el pastel, no quedaba ni un trozo de comida en la mesa

— ¿He hecho suficiente? —dije riéndome

Precia-san sonrió, mientras chupaba el tenedor y se preparaba para el postre

—Has hecho mucha comida, Nanoha Pero creo que queríamos ponernos hasta arriba hasta el año que viene…, a menos que quieras repetir esto en Navidad Ahora eres una Testarossa Te espero en todas las fiestas, y no para cocinar

— El siguiente año yo te ayudare a cocinar— Decía Lindy-san con una cara de orgullo

— Pero cariño no tienes que volver a trabajar— Dijo Precia-san un tanto preocupada

— ¿Ah… no les dije?, he decidido quedarme aquí a trabajar, ya no me iré fuera

— ¿¡QUEEEE!? — gritaron todos al mismo tiempo

— Como escucharon me quedare aquí esta y muchos días de gracias mas

— ¡Cariño eso es asombroso! — dijo Precia-san mientras que agarra a Lindy-san de la cintura y la eleva por los cielos

Mire de reojo a Fate-chan con lágrimas de felicidad en la cara que no pude evitar tomar su mano y apretarla como señal de apoyo

—Vamos a comer mucho esta navidad —dijo Alicia— Con la cocina de las dos, por fin será una verdadera navidad—Se metió media rebanada de pastel de nueces en la boca, con un murmullo de satisfacción

Me sentía en mi casa, sentada a una mesa llena de personas que se inclinaban hacia atrás en sus sillas mientras reían de felicidad Me embargó la emoción cuando fantaseé sobre Navidad, Pascua y todas las demás fiestas que pasaría en esa mesa Lo único que quería era formar parte de aquella familia ruidosa a la que ya adoraba

Cuando acabaron con los pasteles, los hermanos de Fate empezaron a recoger la mesa y los gemelos se encargaron de fregar

—Yo me ocupo de eso —dije, mientras me ponía de pie Precia-san negó con la cabeza

—De eso nada Los chicos pueden solos Tú llévate a Fate al sofá y relájate

Los gemelos se salpicaban el uno al otro con el agua de los platos y Alicia soltó un taco cuando se resbaló en un charco y tiró un plato Chrono regañó a sus hermanos, mientras cogía la escoba y el recogedor para barrer el cristal Lindy-san dio unas palmaditas a sus hijos en los hombros y se encogió de hombros antes de irse a su habitación a dormir

Fate me puso las piernas sobre su regazo y me quitó los zapatos, mientras me masajeaba las plantas de los pies con los pulgares Eché la cabeza hacia atrás y suspiré

—Este ha sido el mejor día de Acción de Gracias desde hace mucho — Levanté la cara para ver su expresión, su sonrisa estaba teñida de tristeza

—Me alegro de haber estado aquí para verlo

La cara de Fate cambió y me preparé para lo que estaba a punto de decir Sentía el corazón latiéndome contra el pecho, esperando que me pidiera que volviéramos para poder decirle que aceptaba

Allí sentada con mi nueva familia, parecía que había pasado toda una vida desde Midchilda

—Soy diferente No sé qué me pasó en Midchilda Aquella no era yo Pensaba en todo lo que podríamos comprar con ese dinero, y en nada más… No veía el daño que te hacía queriendo llevarte de vuelta allí, aunque creo que, en el fondo, lo sabía Me merecía que me dejaras Me merecía todo el sueño que perdí y el dolor que sentí Tuve que pasar por todo eso para darme cuenta de lo mucho que te necesitaba, y lo que estoy dispuesto a hacer para que sigas en mi vida

Me mordí el labio, impaciente por llegar a la parte en la que le decía que sí Quería que me llevara a su apartamento y pasar el resto de la noche celebrándolo No podía esperar a relajarme en el sofá nuevo con Arf, mientras veíamos una película y nos reíamos como solíamos hacer

—Has dicho que lo nuestro se ha acabado, y lo acepto Soy una persona diferente desde que te conocí He cambiado… para mejor Sin embargo, por mucho que lo intente, parece que no hago las cosas bien contigo Primero fuimos amigas, y no puedo perderte, Paloma Siempre te querré, pero veo que no tiene mucho sentido que intente recuperarte No puedo imaginarme estar con otra persona, pero seré feliz mientras sigamos siendo amigas

— ¿Quieres que seamos amigas? —pregunté, notando que las palabras me ardían en la boca

—Quiero que seas feliz No me importa lo que sea necesario para ello

Sentí un nudo en las entrañas al oír sus palabras, y me sorprendió el dolor abrumador que me embargó Me estaba dando una salida, y lo hacía justamente cuando yo no la quería Podría haberle dicho que había cambiado de opinión y ella retiraría todo lo que acababa de decir, pero sabía que no era justo para ninguno de los dos aferrarme a aquella relación cuando él había aceptado su final

Sonreí para mantener a raya las lágrimas

—Cincuenta a que me lo agradecerás cuando conozcas a tu futura mujer Fate juntó las cejas y puso cara de tristeza

—Esa apuesta es fácil La única mujer con la que querría casarme alguna vez acaba de romperme el corazón

No podía fingir una sonrisa después de eso Me sequé los ojos y me levanté

—Creo que es hora de que me lleves a casa

—Vamos, Paloma, lo siento, no ha tenido gracia

—No es eso, Fate Simplemente estoy cansada y lista para irme a casa

Contuvo un suspiro y asintió mientras se levantaba Me despedí de sus hermanos y hermana con un abrazo y pedí a Alicia que dijera adiós a Precia-san de mi parte Fate se quedó en la puerta con nuestras bolsas; mientras todos se ponían de acuerdo en volver a casa para Navidad, conseguí aguantar la sonrisa hasta salir por la puerta

Cuando Fate me llevó a la Residencia, su cara seguía siendo de tristeza, pero la angustia había desaparecido Después de todo, el fin de semana no era una artimaña para recuperarme Era una despedida

Se inclinó para besarme la mejilla y me sujetó la puerta, mientras me observaba entrar

—Gracias por el día de hoy No sabes lo feliz que has hecho a mi familia — Me detuve al principio de las escaleras

—Mañana se lo contarás, ¿verdad?

Miró hacia el aparcamiento y luego a mí

—Estoy bastante segura de que ya lo saben No eres la única que sabe poner cara de póquer, Paloma

Me quedé mirándola perpleja y por primera vez desde que nos habíamos conocido, se alejó de mí sin volverse a mirar atrás

Lectores anonimos: Muchas gracias

Pd: Tengo pagina de facebook por si quieren leer doujin traducidos de love live, symphogear, Mai hime, los espero con ansias, me pueden encontrar como: Mapache Curioso, espero su visita ansiosamente.

Pd: Si quieren otra historia adaptada o traducida no duden en pedirla.