¡Buenas! Les traigo otro capítulo de esta bella historia, que si me lo preguntan cada vez se pone más buena esta historia la verdad, espero que les guste y esta vez según yo ya no hay tantos errores como las veces anteriores, pero de todos modos si encuentran alguno no duden en comentármelo.

Capítulo 18 LA CAJA

Los exámenes finales eran una maldición para todo el mundo excepto para mí Me mantuve ocupada estudiando con Suzuka y Hayate-chan en mi habitación y en la biblioteca Solo vi a Fate-chan de pasada cuando los horarios cambiaron para los exámenes Me fui a casa de Hayate-chan a pasar las vacaciones de invierno, agradeciendo que Carim-chan se quedara con Fate-chan para no tener que sufrir sus constantes muestras de afecto

Los últimos cuatro días de vacaciones cogí un resfriado, lo que me dio una buena razón para quedarme en la cama Fate-chan había dicho que quería que fuéramos amigas, pero no me había llamado Fue un alivio tener unos cuantos días para entregarme a la autocompasión Quería librarme de ella antes de volver a clase

El viaje de regreso a la universidad pareció durar años Estaba ansiosa por empezar el semestre de primavera, pero mi deseo de verla a ella era aún mayor

El primer día de clase, una energía renovada había cubierto el campus junto con un manto de nieve Nuevas clases conllevaban nuevos amigos y un nuevo principio No tenía ni una sola clase con Fate-chan, Parker, Carim-chan o Hayate-chan, pero Yuuno-kun estaba en todas ellas, excepto en una

Anhelaba ver a Fate-chan en el almuerzo, pero cuando llegó simplemente me guiñó un ojo y se sentó al final de la mesa junto con el resto de sus grupo Intenté concentrarme en la conversación de Hayate-chan y Yuuno-kun sobre el último partido de fútbol de la temporada, pero la voz de Fate seguía captando mi atención Estaba contando las aventuras y los roces con la ley que había tenido durante las vacaciones, y las novedades sobre la nueva novia de Alicia, a la que habían conocido una noche en The Red Door Me preparé para que apareciera mi nombre o el de cualquier otra chica a la que hubiera llevado a casa o hubiera conocido, si es que lo había hecho, pero no estaba dispuesta a compartir eso con sus amigos

Todavía colgaban bolas metálicas rojas y doradas del techo de la cafetería, y se movían con la corriente de la calefacción Me cubrí con la chaqueta de punto, cuando Yuuno-kun se dio cuenta, me abrazó y me frotó el brazo Sabía que estaba mirando demasiado hacia Fate, pero tenía la esperanza de que alzara los ojos hacia mí; sin embargo, ella parecía haberse olvidado de que yo estaba sentada a aquella mesa

Parecía insensible a las hordas de chicas que se le acercaban después de que se extendiera la noticia de nuestra ruptura, pero también estaba contenta con que nuestra relación hubiera vuelto a su estado platónico, aunque todavía fuera forzada Habíamos pasado casi un mes separadas y ahora me sentía nerviosa e insegura cuando tenía que relacionarme con ella

Una vez que hubo acabado su almuerzo, el corazón me dio un vuelco cuando vi que se acercaba a mí por detrás y apoyaba las manos sobre mis hombros

—¿Qué tal tus clases, Carim? —preguntó ella Carim-chan puso cara de disgusto

—El primer día da asco Solo horarios y reglas Ni siquiera sé por qué aparezco la primera semana ¿Y tú qué tal?

—Eh…, bueno, todo forma parte del juego ¿Qué hay de ti, Paloma? —me preguntó

—Igual —dije, procurando que mi voz sonara relajada

—¿Has pasado unas buenas vacaciones? —me preguntó, balanceándome juguetón de un lado a otro

—Bastante, sí —Hice lo posible por parecer convincente

—Genial, ahora tengo otra clase Nos vemos luego

Observé cómo se marchaba directamente hacia las puertas Las abrió de un empujón

—Vaya —dijo Hayate-chan con voz aguda

Observó a Fate-chan atajar por el césped nevado, y después sacudió la cabeza

—¿Qué ocurre? —preguntó Carim-chan

Hayate-chan apoyó el mentón sobre la palma de la mano, con aspecto algo desconcertado

—Eso ha sido bastante raro, ¿no?

—¿Por qué? —preguntó Carim-chan apartando un poco del cabello café de Hayate-chan para rozarle el cuello con los labios

Hayate-chan sonrió y se inclinó para besarla

—Está casi normal…, tan normal como puede estar Fate-chan ¿Qué le pasa? — Carim sacudió la cabeza y se encogió de hombros

—No lo sé Lleva así ya un tiempo

—¿No te parece injusto, Nanoha-chan? Ella está bien y tú estás hecha un asco —dijo Hayate-chan sin preocuparse de quienes nos escuchaban

—¿Estás hecha un asco? —me preguntó Carim-chan sorprendido

Me quedé boquiabierta y me ruboricé por la vergüenza que sentí al instante

—Pues claro que no

Hayate-chan removió la ensalada de su cuenco

—Bueno, pero ella está casi exultante

—Déjala Hayate —la avisé

Ella se encogió de hombros y siguió comiendo

—Me parece que está fingiendo — Carim-chan le dio un codazo

—¿Hayate-chan? ¿Vendrás a la fiesta de citas de San Valentín conmigo o no?

—¿No me lo puedes pedir como una novia normal, es decir, con educación?

—Te lo he pedido… varias veces Y siempre me respondes que te lo pregunte después

Se desplomó en su asiento, haciendo pucheros

—Es que no quiero ir sin Nanoha-chan — Carim-chan puso cara de frustración

—La última vez estuvo todo el tiempo con Fate Apenas la viste

—Deja de comportarte como una bebe, Hayate-chan —dije, lanzándole una ramita de apio

Yuuno me dio un codazo

—Te llevaría, tesoro, pero no me van esas fiestas, lo siento

—De hecho, es una buena idea —dijo Carim-chan con ojos brillantes Yuuno-kun hizo una mueca de disgusto ante la idea

—No me gustan las fiestas gracias

—Yuuno-kun, por favor —se lo pidió Hayate-chan

—Esto es un déjà-vu —mascullé

Yuuno-kun me miró por el rabillo del ojo y luego suspiró

—No es nada personal, Nanoha Tampoco puedo decir que nunca haya tenido una cita… con una chica

—Lo sé —Sacudí la cabeza con despreocupación, procurando ocultar la profunda vergüenza que sentía— No pasa nada De verdad

—Necesito que vayas —dijo Hayate-chan— Hicimos un pacto, ¿te acuerdas? Nada de ir a fiestas solas

—No estarás sola, Hayate-chan Deja de ser tan dramática —respondí, aburrida ya de la conversación

—¿Quieres dramatismo? ¡Te llevé una papelera al lado de la cama, te aguanté una caja de pañuelos de papel durante toda la noche y me levanté a por tu medicina para la tos dos veces durante las vacaciones! ¡Me lo debes!

Arrugué la nariz

—¡Cuántas veces te he recogido el pelo para que no se te manchara de vómito, Yagami Hayate!

—¡Me estornudaste en plena cara! —dijo ella, señalándose la nariz

Me aparté el flequillo de los ojos de un soplido Nunca podía discutir con Hayate-chan cuando estaba decidida a salirse con la suya

—Vale —dije entre dientes

—¿Yuuno-kun? —le pregunté con mi mejor sonrisa falsa— ¿Querrías acompañarme a la estúpida fiesta de San Valentín?

Yuuno-kun me abrazó

—Sí, pero solo porque has dicho que era estúpida

De camino a clase con Yuuno-kun después del almuerzo, seguimos hablando sobre la fiesta de citas y lo mucho que ambos la temíamos Elegimos un par de mesas en nuestra clase de Fisiología, y sacudí la cabeza cuando el profesor empezó a detallar el cuarto plan de estudios del día La nieve empezó a caer de nuevo, golpeando contra las ventanas, rogando entrar educadamente para acabar cayendo decepcionada al suelo

Cuando la clase acabó, un chico al que solo había visto una vez dio un golpe en mi mesa al pasar y me guiñó un ojo Le respondí con una sonrisa educada y después me volví hacia Yuuno-kun Él me lanzó una sonrisa irónica, mientras yo recogía mi libro y mi portátil, y los guardaba en mi mochila sin esfuerzo

Me colgué la bolsa del hombro y caminamos con dificultad hasta la residencia por la acera cubierta de sal Un pequeño grupo de estudiante había empezado una pelea de bolas de nieve en el césped, y Yuuno-kun se estremeció al verlos cubiertos de polvo incoloro

—¿Dónde está Carim-chan? —pregunté

—Se ha ido a casa Fate necesitaba ayuda con algo, creo

—¿Y no has ido con ella?

—No vivo allí, Nanoha

—Eso, en teoría —le dijo Yuuno-kun guiñándole un ojo Hayate-chan puso los ojos en blanco

—Disfruto pasando tiempo con mi novia— Yuuno tiró su cigarrillo a la nieve

—Me voy, señoritas ¿Nos vemos en la cena?

Hayate-chan y yo asentimos, sonriendo cuando Yuuno-kun me besó primero a mí en la mejilla y luego a Hayate-chan Se quedó en la acera húmeda, procurando no salirse del centro para no dar un mal paso y caerse en la nieve

Hayate-chan meneó la cabeza al ver sus esfuerzos

—Es ridículo

—Es de otro estado Hayate-chan No está acostumbrado a la nieve— Se rio y me empujó hacia la puerta

—¡Nanoha!

Me volví y vi a Parker que pasaba corriendo junto a Yuuno-kun Se paró y tuvo que esperar a recuperar algo de aliento antes de hablar Su voluminoso abrigo gris se hinchaba con cada respiración, y me reí ante la mirada curiosa con la que Hayate-chan lo observaba

—¡Iba a… uf! Iba a preguntarte si querías ir a comer algo esta noche

—Oh Pues…, pues la verdad es que ya le he dicho a Yuuno-kun que cenaría con él

—Muy bien, no pasa nada Solo quería probar ese sitio nuevo de hamburguesas del centro

Todo el mundo dice que es muy bueno

—Tal vez otro día —dije, cayendo en la cuenta de mi error

Deseé que no interpretara mi respuesta frívola como un aplazamiento Parker asintió, se metió las manos en los bolsillos y rápidamente volvió por donde había venido

Suzuka estaba leyendo las próximas lecciones de sus nuevos libros y, cuando Hayate-chan y yo entramos, nos recibió con una mueca de disgusto Su mal carácter no había mejorado después de las vacaciones

Antes, solía pasar tanto tiempo en casa de Fate-chan que podía aguantar los insufribles comentarios y actitudes de Suzuka Sin embargo, después de pasar cada tarde y noche con ella durante las dos semanas anteriores a que el semestre acabara, me di cuenta de que mi decisión de no compartir habitación con Hayate-chan era más que lamentable

—Oh, Suzuka, no sabes cómo te he echado de menos —dijo Hayate-chan

—El sentimiento es mutuo —gruñó Suzuka, sin apartar la mirada de su libro

Hayate-chan me contó lo que hacía y los planes que tenía con Carim-chan para el fin de semana

Buscamos vídeos divertidos en Internet, y nos reímos tanto que se nos saltaban las lágrimas Suzuka resopló unas cuantas veces por el jaleo que montábamos, pero la ignoramos

Agradecí la visita de Hayate-chan Las horas pasaban tan rápidamente que no me pregunté ni un momento si Fate-chan habría llamado hasta que ella decidió dar por terminada la noche

Hayate-chan bostezó y miró su reloj

—Me voy a la cama …, ah, ¡maldición! —dijo ella, chasqueando los dedos— Me he dejado la bolsa del maquillaje en casa de Carim-chan

—Eso no es ninguna tragedia, Hayate-chan —dije, todavía riéndome del último vídeo que habíamos visto

—No lo sería si no tuviera allí mi perfume Channel numero 8 así que vamos por el

—¿No puedes pedirle a Carim-chan que te las traiga?

—Fate tiene su coche Está en el Red con Alicia— Me sentí mareada

— ¿Otra vez? ¿A qué viene eso de salir tanto con Alicia, por cierto? — Hayate-chan se encogió de hombros

—¿Qué más da? ¡Vamos!

—No quiero ir a casa de Fate Se me haría raro

—¿Pero alguna vez me escuchas? No está allí, está en el Red ¡Venga, vamos! — gritó ella, cogiéndome del brazo

Me levanté oponiendo una ligera resistencia a que me sacara de la habitación

—Por fin —dijo Suzuka

Llegamos al apartamento de Fate-chan y me fijé en que Bardiche estaba aparcada debajo de las escaleras, mientras que faltaba el Charger de Carim-chan Lancé un suspiro de alivio y seguí a Hayate-chan por los peldaños helados

—Con cuidado —me previno

Si hubiera sabido lo perturbador que sería poner de nuevo un pie en el apartamento, no habría permitido que Hayate-chan me convenciera para ir allí Arf salió corriendo de una esquina a toda velocidad y se chocó con mis piernas porque sus patitas traseras no pudieron frenar el impulso en las baldosas de la entrada Lo cogí y dejé que me saludara con sus besitos de cachorro Al menos, ella no me había olvidado La llevé en brazos por el apartamento, mientras Hayate-chan buscaba su bolsa

—¡Sé que las dejé aquí! —dijo Hayate-chan desde el baño, antes de salir a toda prisa al pasillo hacia la habitación de Carim-chan

—¿Has mirado en el armarito que está debajo del lavabo? —preguntó Carim-chan Miré mi reloj

—Date prisa, Hayate-chan Tenemos que irnos

Hayate-chan suspiró de frustración en el dormitorio Volví a mirar mi reloj y di un bote cuando la puerta principal se abrió violentamente detrás de mí Fate-chan entró torpemente, envolviendo con sus brazos a Megan, que se reía junto a su boca Llevaba una caja en la mano que me llamó la atención; al darme cuenta de lo que era, me sentí asqueada: condones Tenía la otra mano en la parte trasera del cuello de ella, y era incapaz de decir quién abrazaba a quién

Fate-chan tuvo que mirar dos veces cuando me vio de pie sola en medio del salón; se quedó congelado, así que Megan levantó la mirada con el esbozo de una sonrisa todavía en la cara

—Paloma —dijo Fate, estupefacta

—¡La encontré! —dijo Hayate, antes de salir corriendo de la habitación de Carim-chan

—¿Qué haces aquí? —preguntó ella

El olor a whisky que despedía su aliento se mezcló con las ráfagas de copos de nieve, y mi ira incontrolable pudo más que cualquier necesidad de fingir indiferencia

—Me alegra ver que vuelves a ser la de siempre, Fate —dije

El calor que irradiaba mi cara me quemaba los ojos y nublaba mi visión

—Ya nos íbamos —le gruñó Hayate-chan

Me cogió de la mano al pasar junto a Fate-chan Bajamos corriendo las escaleras hacia el coche; agradecí que estuviera a solo unos pasos de distancia, pues sentía que las lágrimas me inundaban los ojos Casi me caí hacia atrás cuando mi abrigo se quedó enganchado en algo

Me solté de la mano de Hayate, que se dio media vuelta al mismo tiempo que yo

Fate-chan estaba allí, agarrando el abrigo, y sentí que las orejas me ardían a pesar del frío nocturno Los labios y el cuello de Fate-chan estaban manchados de un ridículo rojo intenso

—¿Adónde vas? —dijo ella, con una mirada entre ebria y confusa

—A casa —le solté, recolocándome el abrigo cuando me soltó

—¿Qué hacías aquí?

Oí la nieve que crujía bajo los pies de Hayate, que se había colocado detrás de mí; Carim-chan bajó a toda prisa las escaleras y se detuvo detrás de Fate, mirando con recelo a su novia

—Lo siento Si hubiera sabido que ibas a estar aquí, no habría venido— Se metió las manos en los bolsillos del abrigo

—Puedes venir siempre que quieras, Paloma Nunca he querido que te alejaras — No podía controlar la acidez de mi voz

—No quiero interrumpir —Miré a lo alto de las escaleras, donde estaba Megan con aire petulante— Disfruta de tu velada —dije, dándome media vuelta

Me cogió del brazo

—Espera ¿Te has enfadado? —Solté mi abrigo de su mano— Sabes…, ni siquiera sé por qué me sorprendo —Enarcó las cejas— Contigo no puedo ganar ¡No puedo ganar! Dices que hemos acabado… ¡Y yo me quedo aquí hecho un asco! Tuve que romper mi teléfono en un millón de añicos para evitar llamarte cada minuto de cada maldito día… Tuve que fingir que todo iba bien en la universidad para que tú fueras feliz… ¿Y ahora te enojas conmigo? ¡Me rompiste el corazón!

Sus últimas palabras resonaron en la noche

—Fate, estás borracha Deja que Nanoha se vaya a casa —dijo Carim-chan Fate-chan me agarró de los hombros y me empujó hacia ella

—¿Me quieres o no? ¡No puedes seguir haciéndome esto, Paloma!

—No he venido aquí para verte —dije, con una mirada asesina

—No la quiero —dijo ella, mirándome los labios— Pero ahora me siento como una idiota Paloma

Le brillaron los ojos y se inclinó hacia mí, acercando la cabeza para besarme Lo cogí por la barbilla y lo aparté

—Tienes la boca manchada de su pintalabios, Fate —dije, asqueada

Dio un paso atrás y se levantó la camiseta para limpiarse la boca Se quedó mirando las rayas rojas en la tela blanca y sacudió la cabeza

—Solo quería olvidarme de todo por una maldita noche — Me sequé una lágrima que se me había escapado

—Pues no dejes que yo te la estropee

Intenté llegar al Honda, pero Fate-chan volvió a cogerme por el brazo Inmediatamente, Hayate, fuera de sí, se lanzó a darle puñetazos en el brazo ella la miró, abrió y cerró los ojos, asombrada y sin poder creer lo que veía Ella siguió levantando los puños y dejándolos caer contra su pecho hasta que me soltó

—¡Déjala en paz!

Carim-chan la cogió, pero Hayate-chan lo empujó y se volvió para abofetear a Fate-chan El sonido del golpe de su mano contra su mejilla fue rápido y fuerte, y me estremecí con el ruido Todas nos quedamos petrificadas durante un momento, conmocionadas por la rabia repentina de Hayate-chan

Fate-chan frunció el ceño, pero no se defendió Carim-chan volvió a cogerla, esta vez por las muñecas, y la empujó hasta el Honda mientras ella lo ponía verde

Hayate-chan se debatía violentamente, y su pelo se movía de un lado a otro mientras intentaba soltarse Me sorprendió su determinación por atacar a Fate-chan Odio puro brillaba en sus ojos normalmente dulces y libres de preocupaciones

—¿Cómo pudiste? ¡Merecía algo mejor de ti, Fate!

—¡Hayate, PARA! —gritó Carim-chan en voz más alta de lo que le había oído jamás

Ella dejó caer los brazos a los lados, mientras miraba a Carim-chan con incredulidad

—¿La estás defendiendo?

Aunque parecía nervioso, se mantuvo firme

—Nanoha rompió con ella Ahora Fate-chan solo intenta seguir adelante— Hayate-chan frunció los ojos y obligó a Carim-chan a que le soltara el brazo

—Vale, y ¿por qué no vas a buscar a una cualquiera… —Se volvió a mirar a Megan— … del Red y la traes a casa? Luego me cuentas si te ha ayudado a olvidarte de mí

—Hayate… —Carim-chan la cogió pero ella se libró de ella, cerrando la puerta de un golpe una vez sentada tras el volante Me senté a su lado, procurando no mirar a Fate-chan

—Cariño, no te vayas —le suplicó Carim, inclinándose a mirar por la ventana Ella arrancó el coche

—En este asunto, hay un lado bueno y uno malo, Carim Y tú estás en el malo

—Yo estoy contigo —dijo, con mirada desesperada

—No, ya no —añadió mientras daba marcha atrás

—¿Hayate? ¡Hayate! —le gritó Carim-chan mientras ella se dirigía a toda velocidad hacia la carretera, dejándolo atrás Suspiré

—Hayate, no puedes romper con ella por esto Tiene razón— Hayate-chan puso la mano sobre la mía y me la apretó

—No, en absoluto Nada de lo que acaba de pasar ha estado bien

Cuando llegamos al aparcamiento de Residencia, el teléfono de Hayate-chan sonó Puso los ojos en blanco y respondió

—No quiero que vuelvas a llamarme nunca más Lo digo en serio, Carim —dijo ella— No, no puedes…, porque no quiero, simplemente No puedes defender lo que ha hecho: no puedes defender que haya herido así a Nanoha y estar conmigo… ¡Eso es exactamente lo que quiero decir, Carim! ¡Da igual! ¿Acaso has visto a Nanoha intentando tirarse a la primera chica que se cruza! No es Fate, Carim, ese es el problema ¡No te ha pedido que lo defiendas! Uf… No pienso hablar más de esto No vuelvas a llamarme Adiós

Salió a toda prisa del coche, cruzó la calle y subió furiosa las escaleras Intenté seguirle el ritmo para poder oír su parte de la conversación

Cuando su teléfono volvió a sonar, lo apagó

—Fate ha pedido a Carim-chan que lleve a Megan a casa Quería pasarse por aquí cuando regresara

—Deberías dejar que viniera, Hayate-chan

—No, tú eres mi mejor amiga No puedo tragar con lo que he visto esta noche, y no puedo estar con alguien que lo defienda Fin de la conversación, Nanoha, lo digo en serio

Asentí y Hayate-chan me abrazó por los hombros, acercándome a ella mientras subíamos las escaleras a nuestras habitaciones Suzuka ya estaba dormida y yo me salté la ducha y me metí en la cama vestida de la cabeza a los pies, con el abrigo y todo No podía dejar de pensar en Fate entrando por la puerta con Megan, ni en las manchas de pintalabios rojo por toda su cara Intenté alejar de mi mente las imágenes asquerosas de lo que habría pasado si no hubiera estado allí y pasé por varias emociones hasta quedarme en la desesperación

Carim-chan tenía razón No tenía ningún derecho a estar enfadada, pero ignorar el dolor no me ayudaba

Yuuno-kun sacudió la cabeza cuando me senté en la silla al lado de la suya Sabía que mi aspecto era horrible; apenas tenía energía para cambiarme de ropa y cepillarme lo dientes

Solo había dormido una hora la noche anterior, incapaz de olvidarme del pintalabios rojo en la boca de Fate-chan o de la culpa por la ruptura de Carim-chan y Hayate-chan

Hayate-chan decidió quedarse en la cama, consciente de que una vez que se le calmara el enfado llegaría el turno de la depresión Quería a Carim-chan y, por muy determinada que estuviera en acabar las cosas porque ella se había posicionado en el bando equivocado, tenía que preparase para sufrir las consecuencias de su decisión

Después de clase, Yuuno me acompañó a la cafetería Como temía, Carim-chan esperaba a Hayate-chan en la puerta Cuando me vio, no dudó

—¿Dónde está Hayate?

—No ha ido a clase esta mañana

—¿Está en su habitación? —dijo ella volviéndose hacia Residencia

—Lo siento, Carim-chan —le grité

Ella se detuvo y se dio media vuelta, con la cara de un hombre que había llegado a su límite

—¡Me gustaría que ustedes dos arreglaran su relación!¡Pero cuando se pelean nos llevan a todas de por medio!

Se alejó hecha una furia y yo solté el aliento que estaba conteniendo

—Pues sí que ha ido bien

Yuuno me empujó dentro de la cafetería

—Con todo el mundo Guau ¿Crees que podrías hacer tu magia negra antes del examen del viernes?

—Veré qué puedo hacer

Yuuno eligió una mesa diferente, y me alegró seguirlo hasta allí Fate-chan se sentó con sus compañeros, pero no cogió una bandeja y no se quedó mucho Me vio cuando se iba, pero no se detuvo

—Entonces, Hayate y Carim han roto también, ¿eh? —preguntó Yuuno mientras masticaba

—Estábamos en casa de Carim-chan ayer por la noche y Fate llegó a casa con Megan y… la cosa se complicó Cada uno se posicionó en un bando

—¡Ay!

—Exactamente Me siento fatal

Yuuno me dio unas palmaditas en la espalda

—No puedes controlar las decisiones que toman, Nanoha ¿Supongo que eso significa que nos saltamos aquello de San Valentín?

—Eso parece Yuuno — sonrió

—Aun así te invitaré a salir a Hayate y a ti Será divertido— Me apoyé en su hombro

—Eres el mejor, Yuuno

No había pensado en San Valentín, pero me encantaba tener planes No podía imaginarme lo mal que me sentiría si lo pasaba a solas con Hayate, oyéndola despotricar contra Carim-chan y Fate-chan durante toda la noche Estaba segura de que eso es lo que haría (no sería Hayate-chan si no lo fuera), pero al menos, si estábamos en público, sería una invectiva limitada

Las semanas de enero pasaron y, después de un encomiable pero fallido intento de Carim-chan por recuperar a Hayate, vi cada vez menos a ambas primas En febrero, de repente, dejaron de ir a la cafetería, y solo vi a Fate-chan un puñado de veces de camino a clase

La semana del día de San Valentín, Hayate-chan y Yuuno me invitaron a ir al Red, y, durante todo el trayecto hasta el club, temí encontrarme a Fate-chan allí Entramos y suspiré con alivio al no ver ni rastro de ella allí

—Yo pago las primeras rondas —dijo Yuuno, mientras señalaba una mesa y se abría paso entre la multitud del bar

Nos sentamos y observamos cómo la pista de baile pasó de estar vacía a rebosar de estudiantes universitarios borrachos Después de la quinta ronda, Yuuno nos llevó a la pista de baile, y finalmente me sentí lo suficientemente relajada como para pasar un buen rato

Bromeamos y nos chocamos unos contra otros, riéndonos histéricos cuando un hombre dio una vuelta a su compañera de baile, esta se soltó y acabó en el suelo

Hayate-chan levantó las manos y movió los rizos al ritmo de la música Me reí de su característica cara de baile y, entonces, me detuve abruptamente cuando Carim-chan apareció detrás de ella Le susurró algo al oído y ella se dio media vuelta Cruzaron unas palabras y, entonces, Hayate-chan me cogió de la mano y me llevó a nuestra mesa

—Por supuesto, la única noche que salimos y ella aparece —gruñó ella Yuuno nos trajo dos copas más, con un vaso para cada una

—Pensé que los necesitarías

—Y tenías razón

Hayate-chan se lo bebió echando la cabeza hacia atrás antes de que pudiéramos brindar, y yo sacudí la cabeza antes de chocar mi vaso con el de Yuuno Intenté no apartar la mirada de las caras de mis amigos, temiendo que, si Carim-chan estaba allí, Fate-chan no anduviera muy lejos

Otra canción empezó a sonar por los altavoces y Hayate-chan se levantó

—A la mierda, no me voy a quedar sentada en esta mesa el resto de la noche

—¡Esa es mi chica! —dijo Yuuno, siguiéndola a la pista de baile con una sonrisa

Los seguí, mirando a mi alrededor en busca de Carim-chan Había desaparecido Volví a relajarme e intenté librarme de la sensación de que Fate-chan aparecería en la pista de baile con Megan Un chico que había visto por el campus bailaba detrás de Hayate, y ella sonrió, agradecida por la distracción Tenía la sospecha de que estaba exagerando lo mucho que se estaba divirtiendo, con la esperanza de que Carim-chan la viera Aparté la mirada un segundo y, cuando volví a mirar a Hayate, su compañero de baile había desaparecido Ella se encogió de hombros y siguió sacudiendo las caderas al ritmo de la música

La siguiente canción empezó a sonar y un chico diferente apareció detrás de Hayate, mientras su amigo se ponía a bailar a mi lado Un momento después, mi nuevo compañero de baile se puso detrás de mí, y me sentí un poco insegura cuando noté sus manos en mis caderas

Como si me hubiera leído la mente, quitó las manos de mi cintura Miré detrás de mí y vi que se había ido Miré a Hayate, y el hombre que estaba detrás de ella tampoco estaba

Yuuno parecía un poco nervioso, pero, cuando Hayate-chan levantó una ceja al ver su expresión, ella sacudió la cabeza y siguió bailando

A la tercera canción, estaba sudando y cansada Me retiré a nuestra mesa, apoyé la cabeza en la mano y me reí al ver que otro aspirante sacaba a Hayate-chan a bailar Ella me guiñó un ojo desde la pista de baile, y, de repente, me tensé cuando vi que tiraban de él hacia atrás y que desaparecía entre la multitud

Me levanté y rodeé la pista de baile, sin perder de vista el agujero por el que habían tirado de él; cuando vi a Carim-chan cogiendo por el cuello de la camisa al sorprendido chico, sentí que la adrenalina me hervía entre el alcohol de mis venas Fate estaba a su lado, riéndose histérica hasta que levantó la vista y me descubrió observándolos Dio un golpe a Carim-chan en el brazo y, cuando este miró hacia mí, volvió a empujar a su víctima a la pista

No tardé mucho en deducir qué había estado pasando: habían ido sacando de la pista a los chicos que se acercaban a bailar con nosotras y los habían amenazado para que permanecieran alejados de nosotras

Las miré a ambas con el ceño fruncido y me abrí paso hacia Hayate-chan La muchedumbre apenas dejaba huecos y tuve que empujar a unas cuantas personas para que se apartaran Carim-chan me cogió la mano antes de que pudiera llegar a la pista de baile

—¡No se lo digas! —dijo ella, intentando ocultar su sonrisa

—¿Qué demonios te crees que estás haciendo, Carim? — ella se encogió de hombros, aún orgulloso de sí mismo

—La amo No puedo permitir que baile con alguien mas

—¿Y esa es tu excusa para espantar al chico que estaba bailando conmigo? —dije, cruzándome de brazos

—No he sido yo —replicó Carim, echando una rápida mirada a Fate-chan

—Lo siento, Nanoha Solo nos estábamos divirtiendo

—Pues no tiene ninguna gracia

—¿Qué es lo que no tiene ninguna gracia? —dijo Hayate, fulminando a Carim-chan con la mirada

Ella tragó saliva y me lanzó una mirada de súplica Le debía una, así que mantuve la boca cerrada

Carim-chan lanzó un suspiro de alivio cuando se dio cuenta de que no iba a delatarlo, y miró a Hayate-chan con dulce adoración

—¿Quieres bailar?

—No, no quiero bailar —dijo ella, volviendo hacia la mesa La siguió y nos dejó a Fate-chan y a mí solos, de pie

Fate-chan se encogió de hombros

—¿Quieres bailar?

—¿Y eso? ¿Megan no está aquí? —Ella sacudió la cabeza

—Solías ser muy dulce cuando estabas borracha

—Pues me alegra decepcionarte —dije, volviéndome hacia el bar

Me siguió y echó a dos tipos de sus asientos La fulminé con la mirada, pero ella me ignoró, se sentó y se quedó observándome expectante

—¿No te sientas? Te invito a una cerveza

—Pensaba que no pagabas las copas a ninguna chica en los bares

Me hizo un gesto con la cabeza, impaciente

—Estás diferente

—Sí, no dejas de decirlo

—Vamos, Paloma ¿Dónde quedó eso de que fuéramos amigas?

—No podemos ser amigas, Fate-chan Está claro

—¿Por qué no?

—Porque no quiero ver cómo te tiras a una chica diferente cada noche, y, mientras, tú no dejas que nadie baile conmigo

Ella sonrió

—Te amo No puedo permitir que otras personas bailen contigo

—¿Ah, sí? ¿Y cuánto me querías cuando compraste esa caja de condones? — Fate-chan hizo un gesto de disgusto y yo me levanté para volver a la mesa

Carim-chan y Hayate-chan estaban fundidos uno en brazos del otro, montando una escena mientras se besaban apasionadamente

—Me parece que lo de ir a la fiesta de citas de San Valentín vuelve a estar en pie —dijo Yuuno frunciendo el ceño

Suspiré

—Mierda

Gracias a :

Nadaoriginal: exactamente ellas llegaron a esta situación por sus acciones y mas Fate por su egoísmo

Ritsuki Kurusawi: íbamos tan bien y la tenían que echar a perder

Lectores anonimos: Muchas gracias

Pd: Tengo pagina de facebook por si quieren leer doujin traducidos de love live, symphogear, Mai hime, los espero con ansias, me pueden encontrar como: Mapache Curioso, espero su visita ansiosamente.

Pd: Si quieren otra historia adaptada o traducida no duden en pedirla.