¡Feliz Navidad Atrasada! Tarde mucho en traer este capitulo, por que es navidad jóvenes y como buena doña me toca lavar platos cada día jajajaj ok no, pero ya faltan 3 capítulos para terminar esta historia, ya estamos en la linea final

Capítulo 20 EL ÚLTIMO BAILE

Antes de que el sol asomara por el horizonte, Hayate y yo dejamos silenciosamente el apartamento No hablamos durante el camino a Residencia Agradecía el silencio No quería hablar, no quería pensar, solo deseaba borrar las últimas doce horas Sentía el cuerpo pesado y dolorido, como si hubiera tenido un accidente de coche Cuando entramos en mi habitación, vi que la cama de Suzuka estaba hecha

—¿Puedo quedarme un rato? Necesitaría que me dejaras tu plancha —me dijo Hayate

—Hayate, estoy bien Vete a clase

—No estás bien en absoluto No quiero dejarte sola

—Precisamente es lo único que quiero en este momento

Abrió la boca para protestar, pero solo suspiró No iba a cambiar de opinión

—Volveré a ver cómo estás después de clase

Asentí y cerré con llave la puerta tras ella La cama crujió cuando me dejé caer encima resoplando Durante todo ese tiempo, creía que era importante para Fate, que me necesitaba Sin embargo, en ese momento, me sentía como el resplandeciente juguete nuevo que Parker decía que era Fate había querido demostrarle a Parker que seguía siendo suya

Suya

—No soy de nadie —dije a la habitación vacía

Al oír esas palabras, me sentí abrumada por la pena que sentía por la noche anterior No pertenecía a nadie

Nunca me había sentido tan sola en mi vida

Yuuno-kun me puso delante una botella marrón A ninguno de nosotros le apetecía celebrar nada, pero al menos me reconfortaba el hecho de que, según Hayate, Fate pensara evitar la fiesta de citas a toda costa Del techo colgaban latas de cerveza vacías envueltas en papel rojo y rosa, y no paraban de pasar chicas con vestidos rojos de todos los estilos Además, las mesas estaban cubiertas de pequeños corazones de papel de aluminio Yuuno-kun puso los ojos en blanco ante las ridículas decoraciones

—El día de San Valentín en una borachera Qué romántico —dijo, sin quitar ojo a las parejas que pasaban junto a nosotros

Carim-chan y Hayate-chan habían estado bailando en el piso de abajo desde el momento en que llegamos, y Yuuno-kun y yo hicimos notar nuestro descontento por estar allí poniendo mala cara en la cocina Me bebí rápidamente el contenido de la botella, decidida a olvidar los recuerdos de la última fiesta a la que había asistido

Yuuno-kun abrió otra botella y me pasó una más a mí, consciente de lo desesperada que estaba por olvidar

—Iré a buscar más —me dijo, volviéndose hacia el frigorífico

—El barril es para los invitados —comentó desdeñosa una chica a mi lado

Bajé la mirada al vaso rojo que sujetaba en la mano

—O tal vez eso es lo que te ha dicho tu novio porque contaba con que la cita le saliera barata

Frunció los párpados y se alejó de la encimera, llevándose su vaso a otro sitio

—¿Quién era esa? —preguntó Yuuno-kun, dejando delante de nosotros cuatro botellas más

—La típica zorra —dije, sin dejar de mirarla mientras se iba

Cuando Carim-chan y Hayate-chan se reunieron con nosotros, había seis botellas vacías en la mesa a mi lado Tenía los dientes adormilados y noté que me costaba mucho menos sonreír

Apoyada sobre la encimera, me sentía más a gusto Al parecer, Fate-chan no iba a presentarse, así que podría soportar el resto de la fiesta en paz

—¿Es que no van a bailar o qué? —preguntó Hayate-chan Miré a Yuuno-kun

—¿Quieres bailar conmigo, Yuuno-kun?

—¿Tú crees que vas a poder? —preguntó alzando una ceja

—Solo hay una manera de averiguarlo —dije, mientras lo empujaba escaleras abajo

Saltamos y bailamos hasta que una fina capa de sudor empezó a formarse bajo mi vestido Justo cuando pensaba que me iban a estallar los pulmones, una canción lenta empezó a sonar por los altavoces Yuuno-kun observó incómodo a nuestro alrededor cómo la gente se emparejaba y se acercaba

—Vas a hacerme bailar esto, ¿no? —preguntó él

—Es San Valentín, Yuuno-kun Finge que soy un chico — Él se rio y me cogió entre sus brazos

—Me va a resultar difícil con ese vestido rosa corto que llevas

—Ya, claro, como si nunca hubieras visto a un chico con un vestido— Yuuno-kun se encogió de hombros

—Cierto

Se rio mientras acercaba mi cabeza a su hombro Sentí el cuerpo pesado y torpe cuando intenté moverme siguiendo aquel ritmo lento

—¿Puedo interrumpir, Yuuno?

Fate-chan estaba de pie a nuestro lado Parecía divertida por la situación, pero también alerta a mi reacción Inmediatamente se me encendieron las mejillas

Yuuno-kun me miró a mí y luego a Fate-chan

—Claro

—Yuuno-kun —dije entre dientes, mientras él se alejaba

Fate-chan me empujó contra ella pero yo intenté mantener tanto espacio entre nosotras como me fue posible

—Pensé que no ibas a venir

—Y no iba a hacerlo, pero me he enterado de que estabas aquí, así que tenía que venir

Miré a mi alrededor, evitando sus ojos Me fijaba cuidadosamente en cada uno de sus movimientos: los cambios de presión de sus dedos en los puntos donde me tocaba, cómo arrastraba los pies junto a los míos o cómo deslizaba los brazos sobre mi vestido Me sentía ridícula fingiendo que no me daba cuenta Se le estaba curando el ojo, el hematoma casi había desaparecido y ya no tenía manchas rojas en la cara, o bien habían sido solo fruto de mi imaginación Todas las pruebas de esa horrible noche se habían borrado y solo quedaban los recuerdos dolorosos

Seguía de cerca cada una de mis respiraciones y, cuando la canción estaba a punto de acabar, suspiró

—Estás preciosa, Paloma

—No hagas eso

—¿El qué? ¿Decirte que estás preciosa?

—Simplemente…, no lo hagas

—No lo decía en serio— Resoplé por la frustración

—Gracias

—No…, desde luego que estás preciosa Eso sí lo decía en serio Me refería a lo que dije en mi habitación No te voy a mentir Disfruté interrumpiendo tu cita con Parker…

—No era una cita, Fate-chan Solo estábamos cenando algo Ahora no me habla, y todo gracias a ti

—Lo he oído, y lo siento

—No, no lo sientes

—Sí…, vale, tienes razón —dijo ella tartamudeando cuando vio mi cara de impaciencia—, pero no…, esa no fue la única razón por la que te llevé a la pelea Quería que estuvieras allí conmigo, Paloma Eres mi amuleto de la buena suerte

—No soy nada tuyo —le espeté, fulminándolo con la mirada Enarcó las cejas y dejó de bailar

—Lo eres todo para mí

Apreté los labios, intentando dar muestras de mi enfado, pero era imposible que no se me pasara tal como me estaba mirando a mí

—En realidad, no me odias, ¿verdad?

Me aparté de ella en un intento de poner más distancia entre nosotras

—A veces desearía hacerlo Haría que todo fuera muchísimo más fácil

Una sonrisa se extendió en sus labios, que dibujaron una línea delgada y sutil

—Bueno, ¿y qué es lo que te enoja más? ¿Lo que hice para que me odiaras? ¿O saber que no puedes odiarme?

Volví a estar enfadada Pasé a su lado empujándola y subí las escaleras que llevaban a la cocina Noté que empezaba a tener los ojos húmedos, pero me negaba a parecer una puñetera desgraciada en aquella fiesta de citas

Yuuno-kun se colocó de pie a mi lado, junto a la mesa, y suspiré con alivio cuando me entregó otra cerveza

Durante la siguiente hora, observé a Fate-chan mantener a raya a las chicas y engullir dos chupitos de whisky en el salón Cada vez que me pillaba espiándola, apartaba la mirada, decidida a acabar la noche sin montar una escena

—Se ven agobiadas —dijo Carim-chan

—No podrían parecer más aburridas aunque lo intentaran —gruñó Hayate-chan

—No te olvides de que no queríamos venir —les recordó Yuuno-kun

Hayate-chan puso su famosa cara con la que siempre conseguía hacerme ceder

—Podrías disimular un poco, Nanoha Por mí

Justo cuando iba a abrir la boca para soltarle un corte, Yuuno-kun me tocó el brazo

—Creo que hemos cumplido con nuestra obligación ¿Lista para irnos, Nanoha?

Me bebí lo que me quedaba de la cerveza con un movimiento rápido y después cogí la mano de Yuuno-kun Aunque estaba ansiosa por irme, me quedé de piedra cuando la misma canción que Fate-chan y yo bailamos en mi fiesta de cumpleaños empezó a flotar escaleras arriba Cogí la botella de Yuuno-kun y le di otro trago, intentando bloquear los recuerdos que volvían junto con la música

Brad se apoyó junto a mí

—¿Quieres bailar?

Le sonreí y dije que no con la cabeza Empezó a decir otra cosa, pero lo interrumpieron

—Baila conmigo

Fate-chan estaba a escasa distancia y con la mano tendida hacia mí

Hayate-chan , Carim-chan y Yuuno-kun nos observaban fijamente, esperando mi respuesta a Fate-chan

—Déjame en paz, Fate-chan —dije, cruzándome de brazos

—Es nuestra canción, Paloma

—No tenemos canción

—Nanoha…

—No

Miré a Brad con una sonrisa forzada

—Me encantaría bailar, Brad

Las pecas de las mejillas de Brad se estiraron cuando sonrió y me señaló el camino hacia las escaleras

Fate-chan se quedó estupefacta, con una mirada que traslucía claramente el dolor

—¡Un brindis! —gritó él

Retrocedí justo a tiempo de verlo subirse a una silla después de robar una cerveza al sorprendido que estaba más cerca de él Miré a Hayate-chan , que observaba a Fate-chan con cara de dolor

—¡Por Dios! —dijo él, señalando a Brad— ¡Y por las chicas que te rompen el corazón! —Me señaló con la cabeza— ¡Y por la mierda de perder a tu mejor amiga por ser tan estúpida como para enamorarte de ella!

Se llevó la cerveza a la boca y apuró lo que quedaba de ella, después la tiró al suelo La habitación se quedó en silencio excepto por la música que sonaba en el piso inferior; todo el mundo miraba a Fate-chan sin entender absolutamente nada

Mortificada, cogí a Brad de la mano y lo llevé escaleras abajo, a la pista de baile

Unas cuantas parejas nos siguieron, observándome de cerca a la espera de ver lágrimas o alguna otra respuesta a la invectiva de Fate-chan Procuré poner una cara relajada, negándome a darles lo que querían

Dimos unos cuantos pasos de baile tensos, y Brad suspiró:

—Eso ha sido bastante… raro

—Bienvenido a mi vida

Fate-chan se abrió paso entre las parejas de la pista de baile Se detuvo a mi lado y tardó un momento en recobrar el equilibrio

—Voy a cortar esto

—No, desde luego que no, ¡Dios mío! —dije, negándome a mirarlo

Después de un momento de tensión levanté la mirada y vi a Fate-chan fulminando con la mirada a Brad

—Si no te apartas ahora mismo de mi chica, te rajaré la garganta aquí mismo, en la pista de baile

Brad no sabía qué hacer, y su mirada pasaba de mí a Fate-chan nerviosamente

—Lo siento, Nanoha —dijo él, apartando los brazos lentamente de mí Se retiró a las escaleras y yo me quedé de pie, humillada

—Lo que siento ahora mismo por ti, Fate…, se acerca mucho al odio

—Baila conmigo —me rogó, balanceándose para no caerse La canción acabó y suspiré aliviada

—Vete a beber otra botella de whisky, Fate

Me di media vuelta y me puse a bailar con el único chico sin pareja de la pista de baile

El ritmo era más rápido, y sonreí a mi nuevo y sorprendido compañero de baile, mientras intentaba ignorar que Fate-chan estaba solo a unos metros detrás mí empezó a bailar otro chico detrás de mí, cogiéndome por las caderas Lo cogí por detrás y lo acerqué más a mí Me recordó a cómo bailaban Fate-chan y Megan esa noche en el Red, e hice lo posible por recrear la escena que tantas veces había deseado poder olvidar Tenía dos pares de manos en casi todas las partes de mi cuerpo: la cantidad de alcohol que llevaba en el cuerpo me hacía más fácil ignorar mi timidez

De repente, me levantaron en el aire Fate-chan me colocó sobre su hombro, al mismo tiempo que empujaba a uno de los chicos con tanta fuerza que lo tiró al suelo

—¡Bájame! —dije, golpeándole con los puños en la espalda

—No voy a permitirte que te pongas en evidencia a mi costa —gruñó ella subiendo las escaleras de dos en dos

Todo aquel junto al que pasábamos se quedaba mirando cómo daba patadas y gritaba, mientras Fate-chan me llevaba a cuestas

—¿Y no te parece —dije mientras me debatía— ¿que esto nos pone en evidencia? ¡Fate!

—¡Carim-chan ! ¿Está Donnie fuera? —preguntó Fate, esquivando los movimientos sin sentido de mis extremidades

—Eh…, pues sí —respondió

—¡Bájala! —dijo Hayate-chan , dando un paso hacia nosotros

—¡Hayate-chan ! —dije retorciéndome— ¡No te quedes ahí sin más! ¡Ayúdame! — Su boca se curvó hacia arriba y se rio

—¡Son tan ridiculas!

Arqueé las cejas al oír sus palabras, conmocionada y enfadada porque le pareciera que aquella situación pudiera tener algo de divertida Fate-chan se dirigió a la puerta, mientras yo la fulminaba con la mirada

—¡Muchas gracias, amiga!

El aire frío golpeó las zonas de mi cuerpo que llevaba al aire y protesté más fuerte

—¡Bájame, maldita sea!

Fate-chan abrió la puerta de un coche y me lanzó al asiento trasero, antes de sentarse a mi lado

—Donnie, ¿eres tú el encargado de conducir esta noche?

—Sí —respondió nervioso, mientras me observaba debatirme por escapar

—Necesito que nos lleves a mi apartamento

—Fate…, no creo…

La voz de Fate-chan sonaba controlada, pero amenazadora

—Hazlo, Donnie, o te clavaré el puño en la parte trasera de la cabeza, lo juro por Dios

Donnie quitó el freno de mano, mientras yo me lanzaba a por la manilla de la puerta

—¡No pienso ir a tu apartamento!

Fate-chan me cogió por una de las muñecas y luego por la otra Me incliné para morderle el brazo Cerró los ojos y, cuando hundí los dientes en su carne, un gruñido bajo se escapó de sus mandíbulas apretadas

—Haz lo que quieras, Paloma Estoy cansada de esta tontería — Solté su piel y sacudí los brazos, luchando por liberarme

—¿Tonteria? ¡Déjame salir de este coche! —Se acercó mis muñecas a la cara

—¡Te amo, maldita sea! ¡No vas a ninguna parte hasta que estés sobria y dejemos las cosas claras!

—¡Tú eres la única que tiene que aclararse, Fate! —dije

Finalmente, me soltó las muñecas; yo me crucé de brazos y puse mala cara el resto del trayecto

Cuando el coche aminoró la velocidad en una señal de stop, me incliné hacia delante

—¿Puedes llevarme a casa, Donnie?

Fate-chan me sacó del coche agarrándome por el brazo y volvió a echarme sobre su hombro para subir las escaleras

—Buenas noches, Donnie

—¡Voy a llamar a tu madre! —grité Fate-chan se rio a carcajadas

—¡Y probablemente me dé una palmadita en el hombro y me diga que ya iba siendo hora! — Se peleó con la cerradura de la puerta mientras yo pataleaba y movía los brazos, intentado soltarme

—¡Déjalo ya, Paloma, o acabaremos cayéndonos los dos por las escaleras! — Después de abrir la puerta, se precipitó furioso hacia la habitación de Carim-chan

—¡Suéltame! —grité

—¡Vale! —dijo ella, tirándome sobre la cama de Carim-chan — Duerme por favor, ya hablaremos por la mañana

La habitación estaba a oscuras; la única luz era un rayo rectangular que entraba por el umbral de la puerta desde el pasillo Luché por aclararme las ideas en medio de aquella oscuridad, la cerveza y la rabia, cuando ella se acercó a la luz, vi su sonrisa petulante

Golpeé el colchón con los puños

—¡Ya no puedes decirme qué hacer, Fate! ¡No soy tuya!

En el segundo que tardó en volverse hacia mí, su cara se había retorcido en una mueca de ira Se abalanzó sobre mí, clavando las manos sobre la cama y acercándose a mi cara

—¡Pues yo sí que soy tuya! —Fijo la mirada hacia mi pero yo le devolví la mirada, negándome a dejarme amedrentar Me miró los labios, jadeando—: Soy tuya —susurró, mientras su ira se desvanecía al darse cuenta de lo cerca que estábamos

Antes de poder pensar en una razón para no hacerlo, le agarré la cara y pegué mis labios a los suyos Sin dudar, Fate-chan me cogió en brazos En unas cuantas zancadas, me llevó hasta su dormitorio, y ambas nos desplomamos sobre la cama

Le quité la camiseta junto con el sosten antes de pelearme en la oscuridad con boton de sus jeans, ella la abrió de un tirón, se lo quitó y lo lanzó al suelo Me levantó del colchón con una mano mientras me bajaba la cremallera del vestido con la otra Me lo quité por encima de la cabeza y lo lancé a alguna parte de la oscuridad; entonces, Fate-chan me besó, gimiendo contra mi boca

Con unos pocos movimientos rápidos, se quitó lo que le quedaba y apretó su pecho contra el mío Le clavé las manos en el trasero, pero ella se resistió cuando intenté empujarla dentro de mí

—Las dos estamos borrachas —dijo ella respirando con dificultad

—Por favor

Apreté las piernas contra sus caderas, desesperada por aliviar la sensación ardiente que notaba entre los muslos Fate-chan estaba decidida a que volviéramos a estar juntas y no tenía ninguna intención de luchar contra lo inevitable, así que estaba más que dispuesta a pasar la noche entre sus sábanas

—Esto no está bien —dijo ella

Estaba justo encima de mí, apretando su frente contra la mía Esperaba que solo estuviera haciéndose de rogar y que, de algún modo, pudiera convencerla de que se equivocaba Era inexplicable, pero parecía que no podíamos estar separadas; en cualquier caso, ya no necesitaba ninguna explicación Ni siquiera una excusa En ese momento, ella era todo lo que necesitaba

—Te quiero

—Necesito que lo digas —dijo ella

Mis entrañas lo llamaban a gritos y no podía aguantarlo ni un segundo más

—Diré lo que quieras

—Entonces dime que eres mía Dime que volverás a aceptarme No quiero hacer esto a menos que estemos juntas

—En realidad nunca hemos estado separadas, ¿no crees? —pregunté esperando que fuera suficiente

Sacudió la cabeza mientras sus labios se movían sobre los míos

—Necesito oír cómo lo dices Necesito saber que eres mía

—He sido tuya desde el instante en que nos conocimos

Mi voz adoptó un tono de súplica En cualquier otro momento, me habría sentido avergonzada, pero había llegado a un punto en el que los remordimientos ya no tenían lugar

Había luchado contra mis sentimientos, los había guardado y los había embotellado Había experimentado los momentos más felices de mi vida en y todos habían sido con Fate-chan Ya fuera peleándome, amando o llorando, si lo hacía con ella estaba donde quería estar

Levantó uno de los lados de la boca mientras me tocaba la cara, y después sus labios rozaron los míos en un beso tierno Cuando la empujé contra mí, ya no opuso resistencia

—Dilo otra vez —me pidió

—Soy tuya —dije jadeando Todos mis nervios, dentro y fuera, pedían más— No quiero volver a separarme nunca más de ti

—Prométemelo —dijo ella gimiendo al volver a penetrarme

—Te amo Te amaré para siempre

Las palabras fueron poco más que un suspiro, pero la miré a los ojos mientras las decía Vi cómo la inseguridad desaparecía de su mirada e, incluso en la penumbra, cómo se le iluminaba la cara

Satisfecha por fin, selló su boca contra la mía

Fate-chan me despertó con besos Sentía la cabeza pesada y aturdida por todo el alcohol que había bebido la noche anterior, pero en mi cabeza se repetía la hora anterior a quedarme dormida con vívidos detalles Sus suaves labios cubrieron cada centímetro de mi mano, mi brazo, mi cuello, y, cuando llegó a mis labios, sonreí

—Buenos días —dije contra su boca

No habló, sus labios siguieron actuando sobre los míos Me tenía envuelta en sus brazos, y entonces enterró la cara en mi cuello

—Estás silenciosa esta mañana —proseguí, mientras le acariciaba la piel desnuda de la espalda con las manos

Dejé que siguieran bajando hasta su trasero y le pasé la pierna por encima de la cadera, mientras le daba un beso en la mejilla

Sacudió la cabeza

—Solo quiero seguir así —susurró ella Fruncí el ceño

—¿Qué me he perdido?

—No pretendía despertarte ¿Por qué no vuelves a dormirte?

Me incliné hacia atrás contra la almohada y le levanté la barbilla Tenía los ojos inyectados en sangre y la piel de alrededor enrojecida

—¿Qué demonios te pasa? —pregunté, alarmada

Me cogió una mano entre las suyas y la besó, apretando la frente contra mi cuello

—¿Puedes volver a dormirte, Paloma? Por favor

—¿Ha pasado algo? ¿Está bien Hayate-chan ?

Con la última pregunta, me senté A pesar de ver el miedo en mis ojos, su expresión no cambió Simplemente suspiró y se sentó conmigo, mirando la mano que cogía entre las suya

—Sí… Hayate-chan está bien Llegaron a casa sobre las cuatro de la mañana Siguen en la cama Es pronto, volvamos a dormirnos

Cuando noté cómo me latía el corazón dentro del pecho, supe que no había posibilidad de volver a dormirme Fate-chan me puso una mano en cada lado de mi cara y me besó Su boca se movía de forma diferente, como si me estuviera besando por última vez Me bajó hasta la almohada, me besó una vez más y después apoyó la cabeza sobre mi pecho, envolviéndome fuertemente entre sus brazos Se me pasaron por la cabeza todas las posibles razones para el comportamiento de Fate-chan como si fueran canales de televisión la abracé, temiendo preguntar

—¿Has dormido algo?

—No he podido No quería… —Su voz se apagó La besé en la frente

—Sea lo que sea, lo solucionaremos, ¿vale? ¿Por qué no intentas dormir un poco? Ya lo arreglaremos todo cuando nos despertemos

Levantó de golpe la cabeza y me escudriñó la cara Vi tanto recelo como esperanza en sus ojos

—¿Qué quieres decir con que lo solucionaremos?

Levanté las cejas, confundida No conseguía imaginarme qué había pasado mientras estaba durmiendo que pudiera causarle tanta angustia

—No sé qué ocurre pero estoy aquí

—¿Estás aquí? Es decir, ¿te vas a quedar? ¿Conmigo?

Sabía que mi expresión debía de haber sido ridícula, pero me daba vueltas la cabeza tanto por el alcohol como por las extrañas preguntas de Fate-chan

—Sí, pensaba que lo habíamos hablado anoche

—Y así fue —asintió más animado

Escudriñé su habitación con la mirada mientras pensaba Las paredes ya no se veían desnudas como cuando nos habíamos conocido Estaban salpicadas de baratijas de sitios en los que habíamos pasado tiempo juntas, y marcos negros con fotos mías, nuestras, de Arf y nuestro grupo de amigas interrumpían la pintura blanca Un marco más grande con las dos en mi fiesta de cumpleaños

Lo miré con los ojos fruncidos

—Pensabas que me iba a despertar enojada contigo, ¿verdad? ¿Pensabas que iba a marcharme?

Se encogió de hombros, haciendo un torpe intento de fingir la misma indiferencia que solía salirle con tanta facilidad

—Eres famosa por ese tipo de cosas

—¿Y eso es lo que te tiene tan disgustada? ¿Te has quedado despierta toda la noche preocupada por lo que pasaría cuando me despertara?

Se movió como si le resultara difícil pronunciar las siguientes palabras

—No pretendía que la noche pasada acabara así; estaba un poco borracha y te seguí por la fiesta como una acosadora; después te arrastré hasta aquí, contra tu voluntad…, y entonces… —sacudió la cabeza, claramente furiosa consigo misma por los recuerdos que le pasaban por la cabeza

—¿Disfruté del mejor sexo de mi vida? —sonreí, estrechándole la mano

Fate-chan soltó una carcajada, mientras la tensión de alrededor de sus ojos se desvanecía

—Entonces, ¿estamos bien?

La besé, acariciándole las mejillas con ternura

—Sí, tonta te lo prometí, ¿no? Te dije lo que querías oír, volvimos a estar juntas, ¿y todavía no estás feliz? —Su cara se arrugó alrededor de su sonrisa— Fate-chan , para Te amo —dije, alisando las arrugas de preocupación de alrededor de sus ojos— Esta absurda ruptura podría haberse acabado en Acción de Gracias, pero…

—Espera…, ¿qué? —me interrumpió, inclinándose hacia atrás

—Estaba totalmente dispuesta a ceder en Acción de Gracias, pero dijiste que habías renunciado a intentar hacerme feliz, y yo fui demasiado orgullosa para decirte que quería volver contigo

—¿Me estás tomando el pelo? ¡Solo intentaba facilitarte las cosas! ¿Tienes idea de lo desgraciada que he sido?

Fruncí el ceño

—Parecías estar bien después de la ruptura

—¡Lo hacía por ti! Tenía miedo de perderte si no fingía que me parecía bien que fuéramos solo amigas ¿Podríamos haber estado juntas todo este tiempo? ¿Qué cosas estás diciendo, Paloma?

—Eh…

No pude discutir; tenía razón Había hecho que las dos sufriéramos y no tenía excusa

—Lo siento

—¿Lo sientes? ¡Maldita sea! Casi me mato bebiendo, apenas podía salir de la cama, rompí mi teléfono en un millón de trozos en Nochevieja para evitar llamarte… ¿Y dices que lo sientes?

Me mordí el labio y asentí, avergonzada No tenía ni idea de por todo lo que había pasado, y oírle decir esas palabras me provocó un dolor agudo en el pecho

—Lo siento… Lo siento muchísimo

—Te perdono —dijo ella con una sonrisa— No vuelvas a hacerlo nunca más

—No lo haré Lo prometo

Se le marcó brevemente el hoyuelo y sacudió la cabeza

—Maldita sea, te amo

Muchas gracias a:

Kida Luna: Segun yo ya arregle lo que faltaba del capitulo pasado y de hecho Fate a mi parecer realmente ama a Nanoha, tanto como para siempre defenderla sobre todas las cosas.

nadaoriginal: Me gusta tu recapitulacion se me olvido en que me habia quedado la lei y ya supe en donde

Chelle09: Muy pronto se acabara... espero

Isana-konoe: Ya los tengo editados y leidos solo que se me va a la onda que tengo que subirlos, pero ya los tengo y mi plan es acabarlo antes de que el año me acabe a mi jaja, ah y en la historia original le dicen paloma y me gusto lo de paloma porque es como un pajaro libre que vuela por todos lados asi como Nanoha en el anime o eso me parece

Alex kurokiba: Es que Parker es buen sujeto pero Nanoha como buena chica que es, se tiene que quedar con la persona que la haga llorar mas, entre mas lloras es mejor jajaja ok no