Los ojos de Harry se abrieron lentamente, sentía como si una Bludger hubiese usado su cabeza como tambor, la luz de los primeros rayos de sol entraban por la ventana, pero su habitación en Slytherin estaba en las mazmorras y su ventana daba para el lago negro, generalmente las sirenas que vivían en el los despertaban con bonitas canciones, logró incorporarse un poco.

-Bienvenido al mundo de los vivos señor Potter, ¿cómo se siente?.-preguntó madame Pomfrey, la enfermera del colegio.

-Como si el calamar gigante hubiese practicado boxeo conmigo.

-No sé lo que será el boxeo, pero asumo que se siente apaleado, beba esto por favor.-dijo la mujer entregándole una poción.

El niño que vivió, acercó el brebaje de color azul-violeta, instantáneamente, un olor a pescado podrido lo golpeó en la cara, miró brevemente a la sanadora, que tenia cara de que no se movería a menos que se tomara la poción, se tapó la nariz y tragó de un sorbo, el saber era peor que el olor, pero al cabo de unos momentos se empezó a sentir mucho mejor, sin tanto agotamiento en el cuerpo.

-Lo que le dí señor Potter, fue una poción revitalizante muy concentrada, le devolverá las energías luego de haber estado en una situación que lo agotara mágicamente, no es recomendable usarla continuamente, pues podría terminar dañando su cuerpo, le daré dos más, una para mañana y otra para el día subsiguiente, se la tomará antes de su desayuno, evite hacer magia si no es para sus clases, ¿me entendió?.-dijo en un tono parecido al de la profesora Mcgonagall.

-Si señora.

-Excelente, ahora dos cosas para finalizar, primero aquí tiene su serpiente, Severus tuvo que dejarla inconsciente, pues cuando quisimos revisarlo se puso muy a la defensiva, pero no le pasó nada malo, por otro lado, tanto su jefe de casa como el director me informaron que esta no es la primera vez que sufre un ataque tan violento de magia accidental, deberá aprender a controlar sus emociones, de no ser así, podría llegar un momento en que esta explosión de magia dañe irreparablemente su cuerpo, ¿estamos claros?.

-Si señora.

-Excelente, lo daré de alta para la cena, así que por el momento descanse.

No era necesario que le dieran esa orden a Harry, pues era lo que más necesitaba, no solo le afectaba el cansancio físico, sino el emocional, ahora recordó todo lo que pasó en la noche anterior, la profecía, que su profesor de pociones estaba enamorado de su madre, su padrino estaba en Azkaban y el director lo había mandado a un infierno llamado Privet drive #4 , se frotó los ojos y se dejó las manos cubriéndolos, tomaba respiraciones largas y profundas, ¿Qué debería hacer?, tenia el peso de todo el mundo mágico sobre él, sentía miedo, de no ser por la protección que le brindó su madre, ayer hubiese muerto, sentía que estaba en una pesadilla, que en cualquier momento despertaría y estarías sus padres junto a él, diciéndole que todo fue producto de una caída de escoba, que no existía Tom Riddle, ni profecía y que ellos estarían con él, pero la realidad lo encaró nuevamente, no quería sentirse indefenso, no otra vez, un sentimiento de furia volvió a él, como hace unas horas había ocurrido, pero ahora siguiendo el concejo de la enfermera lo controlaría, usaría esa furia para impulsarse, para aprender cuanto pudiese

-"El conocimiento es poder" -pensó para si mismo.

El muchacho acababa de recuperar su determinación, cuando dos chicas con corbatas verdes entraron a la enfermería.

-HARRY!.-dijeron al unísono.

-Señoritas, les recuerdo que están en una enfermería, el señor Potter necesita descansar.

-Solo queremos verlo un instante madame Pomfrey, acabamos de ser informadas de donde estaba.-dijo un agitada Daphne, que se notaba que había venido corriendo desde las mazmorras hasta la enfermería al igual que Tracey.

-Esta bien, pero no hagan mucho ruido, el paciente necesita tranquilidad por sobre todo.

-Entendido.-respondieron nuevamente a coro mientras tomaban unas sillas que estaban cerca de ahí.

-Nos tenias muy preocupadas Harry-dijo Daphne.

-En el desayuno Snape nos dijo que estabas aquí, tuvimos que pedirle a un prefecto que nos trajera aquí, por las medidas de seguridad extras luego de lo de ayer.-dijo Tracey.

-Lamento haberlas preocupado, tuve una charla muy larga con el director, pasaron muchas cosas.

-¿Cómo terminaste en la enfermería?.-preguntó la rubia.

-Tuvimos una conversación con el profesor Dumbledore, me dijo muchas cosas, sobre Voldemort y sobre mi vida, digamos que no reaccione muy bien, cayendo desmayado en el proceso. En otro momento les hablaré de los detalles, aún yo no lo he podido asimilar bien.

Las dos Slytherin se miraron preocupadas, pero decidieron no insistir, se quedaron con Harry durante el resto del día, finalmente a la hora de la cena volvieron al gran comedor, ahí fueron abordados por Neville Longbotton.

-¿Harry donde habías estado?.-preguntó un angustiado Gryffindor.

-Lo siento por no decirte nada Neville, tuve un desmayo mientras hablaba con el director, te contaré detalles cuando nos veamos donde siempre.

El joven león entendió el mensaje, sabían que en Hogwarts los rumores corrían más rápido que una Nimbus 2000, por lo que conversar temas delicados no era una opción. Una vez sentados en sus respectivas mesas, el director pidió la palabra.

-Buenas noches mis queridos estudiantes, ya la mayoría se habrá enterado en algún grado de los hechos que acontecieron el día de ayer, pues he conversado con el cuerpo académico y consideramos que es pertinente que ustedes sepan la verdad. El día de ayer, descubrimos que el profesor Quirrel, estaba bajo posesión de Lord Voldemort.

Murmullos se extendieron rápidamente en todas las mesas, teniendo que ser calmados por el director con unas pequeñas chispas que lanzó de su varita, una vez todos estaban relativamente calmados, prosiguió con su relato.

-Esto lo supimos, ya que nuestro compañero Harry Potter, posee un poder que impide que el lord oscuro le haga daño, por lo cual, el profesor Quirrel, al estar unido a él, salió herido como ya saben. Les pido a todos que mantengan la calma, Voldemort, no es más que una sombra de lo que fue, por lo que procederemos a aumentar la vigilancia del colegio, el ministerio ya esta actualmente enterado de la situación, les pido a todos, que nos mantengamos unidos, en estos tiempos oscuros que se ciernen sobre nosotros, por nuestro país, por nuestros amigos , por nuestras familias y por lo que consideramos correcto.

Muchos alumnos empezaron a aplaudir ante el discurso de Dumbeldore, Harry para cuidar las apariencias también lo hizo, seguido por sus amigas y un número no menor de Slytherin, que habían aprendido a imitar lo que hacia el joven Potter por miedo a una represalia.

Esa noche, muchos búhos y lechuzas cruzaron todo el Reino Unido, la noticia se había filtrado en el ministerio, además de las cartas que muchos alumnos lograron darles a sus prefectos para que se las enviaran a sus familiares, en la edición del diario El Profeta, se afinaban los detalles de la que probablemente era la noticia del año, en la portada, el titular decía:

CAOS EN HOGWARTS

QUIEN-NO-DEBE-SER-NOMBRADO REAPARECE

Así titulaba el diario El Profeta, los hechos ocurridos el día de ayer, todos los alumnos estaban leyendo las declaraciones del ministro ante los hechos, en un principio Cornelius Fugde intentó ocultar el hecho, pero al ver que Alastor Moody, el ex-auror, les había mostrado que Quirrel había usado magia oscura con el fin de obtener la piedra filosofal para con esto revivir completamente a su maestro, el departamento de aurores se cuadro con su ex-jefe, no quedándole al ministro de magia que admitir a regañadientes los hechos, pero afirmando que esta vez estarían preparados. Harry vio como decenas de lechuzas entraban y salían a cada instante, sus compañeros de escuela, leían rápidamente y respondían con la misma velocidad, ocasionalmente las miradas del alumnado se dirigían hacia su persona, para bien o para mal, nuevamente era famoso por derrotar a Tom Riddle.

La vuelta a la normalidad fue difícil al principio, pues varios alumnos fueron retirados del establecimiento por sus padres, pero la memoria de la gente es frágil, al cabo de un mes, ya los estudiantes que se habían quedado volvían a sus actividades cotidianas, fue particularmente incómodo para Harry volver a tener clases con el profesor Snape, luego de todo lo que paso, pero al cabo de un tiempo volvió este a estar como un halcón sobre el caldero del joven Potter, asegurándose que la poción de Harry no fuera menos que perfecta, tuvo que ver a su maestro por partida doble, ya que como este "eliminó" a su maestro de defensa contra las artes oscuras, necesitaban de uno.

Al terminar una de sus clases de encantamientos, el ojiverde, le pidió a sus compañeras que lo esperaran un momento afuera, ya que quería hablar con el profesor Flitwick.

-Disculpe profesor, quería hacerle una consulta.

-Si joven Potter, dígame.

-Supe que usted fue un campeón de duelo, sumado a los incidentes recientes para con mi persona, le quería consultar si usted, ¿me podría enseñar hechizos defensivos?, me siento un poco vulnerable ante un nuevo ataque de Voldemort.

El pequeño mago se perturbó un poco ante la alusión del señor oscuro, pero volvió rápidamente a mantener la compostura, excluyendo los problemas en que solía meterse , Harry había sido uno de sus mejores estudiantes, era dedicado y muy perceptivo, lo que hacían que sus notas fueran bastante altas, su razonamiento de pedirle ayuda a él, debido a su pasado como ex-duelista lo comprobaba, lo que como un buen Ravenclaw tenia que valorar. Luego de unos instantes de meditarlo el profesor acepto.

-Ven después de clases todos los viernes y te ayudaré joven Potter.

-Muchas gracias profesor, prometo no defraudarlo.

Los meses de Febrero a Junio pasaron con gran velocidad, la calma parecía convertir el incidente de Voldemort en un mal recuerdo, las preocupaciones de Quidditch llenaron las mentes de todos, en ese tiempo Harry les contó a sus amigas sobre la profecía, ambas quedaron en blanco ante lo que significaba, entendiendo, porque su amigo estuvo un poco distante esos primeros meses. También, pero cuando solo estuvieron solos, el niño que vivió se lo dijo a Neville, sentía que se merecía también saberlo.

-¿Yo pudiendo derrotar a QUIEN-NO-DEBE-SER-NOMRADO?.-dijo el joven Longbotton, en una mezcla entre risa y miedo.

-Así es Neville y llámalo por su nombre, Tom Riddle, además, no deberías mirarte tanto en menos, has mejorado enormemente tus notas, solo tienes que confiar en ti mismo.

-Quizás tengas razón Harry, como lo tuviste con mi varita, la nueva a funcionado perfectamente.-dijo el joven mago mirando su nueva varita.

Las clases con el profesor Flitwick resultaron mucho mejor de lo que Harry pensó en un primer momento, el maestro se concentró en enseñarle la postura correcta que tenia que tener su cuerpo para un duelo, después como desplazarse en un combate, al principio, fue un poco difícil, pues tenia que poner atención al ambiente y al mismo tiempo al rival, un ejercicio muy práctico consistió, en que el profesor haría levitar unas pelotas, él las encantaría para que lo persiguieran, semejante a una bludger, pero sin todo el daño que traen de por medio, el objetivo es que Harry, corriera por la sala, evitando ser golpeado por estas, así desarrollaba sus reflejos y la capacidad de tener la vista abierta a su entorno, las primeras veces solo se concentraba en escapar de las pelotas, lo que tenia el resultado de terminar chocando con un pupitre, otras veces se enfocaba en el entorno, recibiendo varios golpes de pelotas, algunas en unas partes muy sensibles, pero con el paso de los meses, logró acostumbrarse, el profesor le dijo que tenia que ser paciente, ya que su cuerpo de niño, no soportaría el tener un duelo propiamente tal, pero si empezaba a cimentar las bases a futuro su cuerpo reaccionaria mucho mejor.

Mientras esto ocurría, Harry decidió ocupar su regalo de navidad más extraño, la capa de invisibilidad, en una de sus noches de merodear, fue contactado por una de sus serpientes, esta la dirigió hacia un baño de chicas, según palabras del reptil encontraron una serpiente muy grande, ya que él, les había dado las ordenes de vigilar el castillo y si encontraban una nueva serpiente la pusieran en contacto con él para unirla a su ejercito, pero esta en particular, no despertaba. El pelinegro tuvo resquemores de entrar , pero según su sirviente estaba vacío, no hizo más que entrar para entender porque, las tazas de baño estaban rotas, los vidrios quebrados, agua escurría por todo el piso, sus pisadas hacían ruido, que hacia eco en toda la habitación, una figura plateada traslúcida se le apareció.

-¿QUIÉN OSA MOLESTARME MIENTRAS LLORO?!-dijo el fantasma de una chica un poco mayor que él.

El niño que vivió, al notar que era un fantasma se la quitó y le respondió.

-Hola, mi nombre es Harry Potter, no es mi intención molestarte, solo quería venir a explorar aquí-dijo en un tono tranquilo.

-SEGURO VIENES A LANZARME LIBROS COMO LAS DEMÁS PERSONAS QUE VIENEN AQUÍ,¿POR QUÉ NO LE LANZAMOS LIBROS A MYRTLE?, ELLA NO SIENTE DOLOR.-dijo conteniendo las lágrimas.

-No era mi intención lanzarte libros Myrtle, te pido disculpas si te ofendí de alguna forma con mi presencia.-dijo en un tono amable.

La fantasma no se esperaba una disculpa, le impresionó tanto la actitud del joven mago que se tranquilizo.

-Pareces un chico amable, nadie es amable conmigo, gra...gracias -dijo con pena.

-De nada Myrtle, espero que podamos ser amigos.-dijo el muchacho con una sonrisa.

"Otra peón útil para mi tablero, vamos Myrtle cae ante sentimentalismos".

La muchacha se ruborizó en sus mejillas, al menos tanto como lo podría hacer un fantasma, cambiando a una actitud un poco más coqueta ante el joven mago.

-Y dime Harry, ¿Qué haces en el baño de mujeres?-dijo acercándose incómodamente cerca al joven Potter.

-Vine a explorar, mi amiga serpiente me dijo que había una criatura muy especial y que el camino para encontrarla se encontraba por este baño.

-¿Una criatura?, mmmm... la única criatura que conozco que puede estar por aquí, es la que me mató.-dijo con total naturalidad.

Al notar la tranquilidad con la que tocó el tema, decidió seguir preguntándole, ya que no quería convertirse en un fantasma.

-¿Recuerdas exactamente que era esa criatura?,¿cómo te mató?.

-Recuerdo que estaba llorando aquí, porque unas niñas se burlaron de mis gafas, en un momento sentí algo moviéndose, pensé que eran ellas que venían a burlarse, salí del baño a gritarles, luego vi dos grandes ojos amarillos y después ya estaba muerta.

"Eso significa que no hay que mirar a la criatura a los ojos."-pensó el ojiverde.

-Gracias por la información Myrtle.

-De nada Harry, si mueres, puedo compartir mi inodoro contigo.-dijo alegremente.

-Ehh...gracias.-respondió un poco confundido el chico.

La serpiente de Harry lo guio a un lavamanos, esta le mencionó, que se había metido por el tuvo, hasta llegar a una habitación con una estatua parecida a la del fundador de Slytherin, ahí en el medio de la sala había una serpiente gigante durmiendo.

-"Una serpiente, una habitación secreta y una estatua de Salazar Slytherin, podría ser...¿la cámara de los secretos?".

Flint, luego de la celebración por ganar uno de los partidos de Quidditch, le contó de la leyenda de que Slytherin, había creado una cámara donde ocultó algo.

-"¿Ese algo seria la serpiente gigante?, ¿sería el baño de chicas la entrada?".

Tendría sentido, pues era improbable que alguien pensara, que el gran Salazar Slytherin, ocupara un baño como entrada de su más grande tesoro, lo más lógico seria que la pondría en la sala común de su casa, pero este no fue el caso, ahora la pregunta era como entrar, el mago fundador de su casa, era mucho más alto que Harry, por lo que necesitó un método para entrar a su propia cámara, se fijó en el lavamanos, en una de las llaves de agua, había una serpiente dibujada, el resto de los lavamanos no la tenían, giró la llave, pero solo consiguió agua.

-"Esta debe ser la entrada, pero no se pudo abrir cuando abrí la llave de agua, aunque eso sería demasiado obvio y alguna chica la abría abierto por accidente, estaba cerca, solo necesitaba saber como abrir la entrada".

-¿Hiciste algo más para abrir la entrada cuando entraste?-preguntó en Pársel a su serpiente.

Pero no había recibido una respuesta del reptil, cuando un ruido hizo temblar ligeramente la habitación, dejando un gran hoyo donde antes estaba el lavamanos. Una parte de él le decía que sería más prudente analizar bien la situación , preparar un plan y todo, pero otra le decía que se lanzara.

"Claro, Slytherin hablaba Pársel, por eso nadie pudo pillar la cámara".

-Nos vemos luego Myrtle.

El joven se tiró por el tobogán improvisado, una vez que llegó al fondo se puso su capa, le dijo a su serpiente que lo guiara. Finalmente llegaron a una habitación del porte de una catedral, justo en el medio había una serpiente gigante durmiendo, Harry, retrocedió un poco, decidió primero hablar con la serpiente y luego acercarse.

-¿Puedes escucharme?.-preguntó el niño que vivió en la lengua de las serpientes.

-¿Quien me llama?-respondió la serpiente.

-Harry Potter, mantén los ojos cerrados en todo momento hasta que yo te diga lo contrario, ¿entiendes?.

-Si mi señor.

El muchacho ahora se acercó con su capa puesta, la serpiente pareció empezar a detectar su olor, pues se movía como si oliera algo.

-¿Qué eres?,¿Cómo y quién te puso aquí?.

-Soy un basilisco mi señor, me puso aquí Salazar Slytherin, para proteger al colegio si es que los sangre sucia se atrevían a traer a muggles aquí para matar a los magos. ¿Es usted descendiente de Tom Riddle?.

-¿Conoces a Tom Riddle?.

-Si, el fue un descendiente de Salazar Slytherin, hace unos 50 años humanos, él abrió la cámara secreta, pensé que mi momento había llegado, el de liberar el colegio de los sangre sucia, pero luego me ordenó dormir nuevamente.

"Riddle debió haber matado a Myrtle"-pensó el Slytherin.

-¿Por qué piensas que soy descendiente de Tom Riddle?.

-Debe serlo mi señor, solo los magos que descienden de Salazar Slytherin, pueden hablar nuestra lengua, así que estoy a sus ordenes.

-"¿Seré descendiente de Salazar Slytherin?, podría ser, por familia de mi padre eran todos sangre pura, quizás en algún momento un descendiente se casó con algún Potter, tendré que investigar esto más a fondo."

-Ahora solo le servirás a Harry Potter, ¿entiendes?.

-Si mi señor, así será.

Harry, se quitó la capa, se acercó y tocó al gran animal.

-Tengo grandes planes para ti a futuro mi querido amigo.

El final de curso había llegado, gracias a Harry y sus habilidades como buscador, Slytherin ganó todos los partidos, Gryffindor quedó en el fondo de la tabla, considerando que en su primer partido contra la casa de las serpientes ellos perdieron por más de 400 puntos, quedaron virtualmente eliminados desde el principio.

-Estimado estudiantes, hoy finaliza otro año en Hogwarts, han ocurrido muchos sucesos este año, pero es importante recordar lo que nos une, más que lo que nos divide, pero no les quito más tiempo, ahora anunciaré los resultados de la copa de las casas.-dijo el director Dumbledore.

-En cuarto lugar, Gryffindor con 159 puntos.

Los leones apenas aplaudieron, su estado de ánimo no era el mejor.

-En tercer lugar , Ravenclaw con 460 puntos.

Las águilas aplaudieron medianamente satisfechas.

-En segundo lugar, Huffelpuf con 506 puntos .

Los tejones se alegraron por haber superado su meta del año anterior.

-Y finalmente con 670 puntos, los ganadores de la copa de este año es SLYTHERIN!

El gran comedor fue decorado rápidamente con los colores verde y plata, los alumnos aludidos festejaron sus ahora 8 años seguidos de victorias, el profesor Snape recibió una felicitación muy fingida de la profesora Minerva. En ese momento Harry pudo olvidar sus preocupaciones del año y sentirse un niño normal.

Mientras iban en el tren vuelta a Londres, Tracey pegó un gritito, luego le pasó el periódico mágico a su amigo.

-Harry, mira esto. - dijo su amiga castaña-rojiza.

El ojiverde tomó el diario, pero ahora no estaba en la página principal o en las declaraciones del ministro o del departamento de aurores, sino en la página de chismes, ahí decía:

¿GUERRA ENTRE SEÑORES OSCUROS?

Debido a los últimos acontecimientos ocurridos en el prestigioso colegio de Hogwarts de magia y hechicería, quedaría por preguntarse si ese prestigio es debido a ser un gran incubadora de magos tenebrosos, esto ya que gracias a unas fuentes de primera mano y muy confiables, pudimos saber que Harry Potter, también conocido como el niño que vivió, a empezado a PRACTICAR LAS ARTES OSCURAS!, si ya no fuera suficiente el impacto de haber sido seleccionado en la misma casa de QUIEN-NO-DEBE-SER-NOMBRADO, el señor Potter, o como le gusta que le digan LORD POTTER, también HABLA LENGUA PARSEL, si damas y caballeros, el niño que vivió, habla la lengua de las serpientes, además que no solamente eso, a utilizado esto para atormentar a sus indefensos compañeros de casa, imponiendo una dictadura férrea en la casa de Salazar, junto con juntarse con solo hijos de sangre pura, de las familias : Greengrass, Davies y Longbotton; además de tener como guarda espaldas a los hijos de casas Goyle y Crabbe. ¿Estará Lord Potter creando su versión juvenil de los mortifagos?, ¿querrá una revolución de los jóvenes magos contra sus padres?, ¿debemos prepararnos para una guerra civil entre estos dos señores tenebrosos?.

Esta reportera piensa que se debería tomar medidas, además que el señor Potter es bastante hipócrita, debido a que no es posible que crea en la pureza de sangre, siendo su madre una nacida de muggles, estoy segura que sus padres que dieron sus vidas por nuestro amado mundo mágico estarían decepcionados de en lo que se a convertido su hijo.

Su reportera amante de la verdad Ritta Skeeter.

Harry contó hasta 10, respiró hondo, seguiría el concejo de la enfermera del colegio.

"Esta tipa me lo pagara en su momento"-pensó el joven mago.

Muy lejos de ahí, en la prisión mágica de Azkaban uno de los aurores que ocasionalmente visitaba el lúgubre lugar, se acercó a una celda, en ella había un hombre, estaba muy delgado, a tal punto que su cara parecía más calavera que hombre.

-Debes estar contento Black, gracias a ti, ahora tenemos dos señores oscuros de los que preocuparnos.-dijo tirándole un ejemplar del diario El Profeta dentro de su celda.

Lo que quedaba del hombre se arrastró hacia el pedazo de papel, lo acercó a su rostro para poder ver mejor, ahí pudo leer.

¿GUERRA ENTRE SEÑORES OSCUROS?

-No...mi Harry...

Terminó de leer la noticia, sabia que Rita Skeeter era una bruja sensacionalista, lo había sido cuando estuvo en Hogwarts unas generaciones antes que él, pero a pesar de lo mentirosa que podía ser, sabia que al menos un 10% de lo que decía era cierto, significaba que algo había pasado con Harry y él necesitaba ayudarlo, las lágrimas corrían por su rostro, por la impotencia, por la soledad y por la injusticia de tantos años en esa maldita prisión, pero él era inocente, el bastardo de Peter los había vendido, al recordar a su ex-amigo, una furia surgió en su interior.

En ese momento el mago pudo notar algo extraño en el diario que le habían pasado, ciertas letras empezaron a brillar, en un principio no le vio ningún sentido, pero luego notó que si empezaba a unirlas formaban un mensaje.

-Los dementores no perciben animales

"¿Alguien me quiere ayudar o es una trampa?, puede que el ministerio finalmente quiere una excusa para matarme y ahora la tendrán si intento escapar, más han tenido años para querer liquidarme y no lo han hecho, pero...¿y si es una ayuda real?, ¿alguien realmente cree en mi?".

Mientras pensaba en esto el periódico se desintegró en sus manos, quien le hubiese enviado el mensaje no quería que quedase evidencia, solamente quedaba tomar una decisión, él era Sirius Orion Black, el mejor bromista que Hogwarts hubiese visto, su condena no era más que otro castigo, por lo que simplemente se lo saltaría. Se concentró empezó a caminar hacia las rejas de su celda, pero no como un hombre, sino como un perro negro, que de haber comido mejor tendría casi el tamaño de un lobo, gracias a su delgadez pudo atravesar los barrotes, los dementores detectaron un movimiento, pero no pudieron sentir ningún recluso escapando, luego de recorrer interminables pasillos vio algo que creyó casi olvidar, el suave beso de los rayos del sol, eso lo renovó, miró hacia el mar, que no le parecía un muro, sino su camino a la libertad, corriendo con energías renovadas en su forma animal, saltó a los brazos del océano, en busca de su ahijado...Harry Potter.

-"Hogar dulce hogar".

Ese pensamiento tuvo el niño que vivió, ahora estaba mirando una gran casa de 3 pisos al estilo inglés, entraron en la casa, todos los muebles ya estaban puestos, su ropa ya había sido traída, en la sala de estar incluso había un televisor. Podía oír el susurro de algunas de sus serpientes que rondaban por la casa, todo el proceso para llegar a esta casa había sido difícil.

-Dulce de limón.-dijo Severus Snape ante la gárgola que daba paso a la oficina del director.

-Buenas tardes Severus, buenas tardes Harry, me alegra que pudieran venir tan rápidamente.

-Para que nos necesita director.

-Es para discutir donde se quedará el joven Potter, lamentablemente sus tíos están...incapacitados, por lo tanto la protección en la casa de estos dejó de funcionar, como es menor de edad, he hecho arreglos para que se quede con Alastor durante las vacaciones, no hay mayor protección que él.

-Lamento contradecirlo director, pero yo tengo otros planes, me iré a vivir a una casa que compre.

-Eso es imposible Potter, no puedes sacar tanto dinero del banco siendo menor de edad.-respondió fríamente Severus.

-En eso se equivoca señor

-Explícate Harry por favor,-solicitó el director.

-Bueno, yo hice a principios del año escolar, unos trámites en el banco Gringotts, por los cuales soy mayor de edad, por lo cual no necesito que nadie me cuide y pudo gastar cuanto quiera de la bóveda de la familia Potter.

Director y profesor quedaron atónitos ante las palabras del niño, de haber sido su padre, Dumbeldore, sabría que es una broma, pero con el hijo, no podía descartar nada.

-¿Por qué hiciste eso muchacho?.-preguntó Albus.

-Bueno, en vista que el mundo mágico no presentó ninguna preocupación por mi seguridad, al no detener a mis tíos por todos los abusos que cometieron conmigo, supuse que lo mejor seria cuidarme solo, como logré hacer por más de un año, no se preocupen, que no soy de desperdiciar el dinero, pero en vista de que el ministerio tomó sin permiso mi hogar para convertirlo en un museo en honor a la muerte de mis padres, no tuve otra opción que hacerme una casa nueva.-respondió con naturalidad el joven mago.

Ambos hechiceros estaban sorprendidos, pero no atónitos, Harry Potter, había demostrado ser un adulto en un cuerpo de un niño, por lo que mejor seria tratarlo como tal.

-¿Qué condiciones tienes para que alguien de mi confianza se vaya a vivir contigo?.-preguntó al director sin su habitual tono alegre.

-Que sea el profesor Snape o en su defecto, Remus Lupin.

Al último hombre le había tomado cariño, se habían escrito durante los últimos meses, le había contado alguna de las bromas de su padre y como era su madre en los estudios, por lo visto, había heredado su habilidad para las pociones, además había notado que el ex-Gryffindor sentía remordimientos por no haber podido criar a Harry, eso podría ser explotado.

-No sería prudente que me fuese a vivir contigo Potter, por una parte esta la relación maestro-alumno, por otra, aun tengo contactos con el bajo mundo, por lo que tengo que aparentar no ser muy partidario tuyo, ¿me entiendes?.

-Si, profesor, lo entiendo.

-Eso nos deja al señor Lupin, ¿estás enterado de su condición Harry?.

-Si señor, no tengo ningún problema con ella.

-Excelente, los días de luna llena, Alastor irá a quedarse contigo, espero que no tengas problema con eso.

-Ninguno señor, pero quería hacer unas ultimas dos peticiones.

-¿Cuales son?

-Que se le aplique el encantamiento fidelio a mi nueva casa y que las personas que sepan de la ubicación hagan un juramento inquebrantable de no decirle a nadie, a menos que se lo haya pedido explícitamente yo.

En esta ocasión, los dos magos si que se quedaron sorprendidos, entendieron rápidamente lo práctico que era esto, especialmente en el caso de Harry, de haberse hecho de esta forma, Sirius Black no hubiese podido traicionar a los Potter, pero al director le aterraba que un niño de 11 años, pensara de esa forma, ahí se golpeó mentalmente, la persona de ojos verdes que tenia al frente no era un niño.

-¿De donde obtuviste la información sobre el juramento inquebrantable Potter?-dijo un muy preocupado Severus.

-Profesor, uno no esta en Slytherin, sin aprender una cosa o dos sobre las artes oscuras, además no se preocupe, no era mi intención ocuparlo, al menos en el corto plazo.

-Entiendo tu plan Harry, no me agrada, pero lo encuentro prudente, considero que de momento, solamente Alastor, Remus, Severus y yo, sepamos tu ubicación real, yo mismo me ofrezco como guardián secreto.-señaló el director.

-Gracias por su cooperación señor.

Ahora, el niño que vivió, dejó sus recuerdos atrás y retornó a su nueva casa, todas las protecciones estaban arriba.

-Es una bonita casa.-dijo Remus que bajaba parte de las cosas que había comprado para cenar.

-Si, le pedí ayuda a mis compañeras para la decoración, no soy muy bueno en eso.

Remus lo miró un poco sorprendido, ante esta declaración.

-Tranquilo, no les dije sobre la ubicación de la casa, les explique, que era por seguridad, ellas entendieron.

Las palabras del hijo de sus mejores amigos pareció calmar al licántropo, la condición de Remus sorprendió al niño, pero no lo miró diferente, sabia que no había sido culpa suya, sino un hombre lobo llamado Fenrir.

-¿Qué te parece si preparamos una pizza con doble queso?, eran las favoritas de tu mamá, ella me enseño, las preparaba cada vez que podía, a tu padre le encantaba la comida muggle, decía cosas como: luego de probar esto, el resto de la comida sabe a trasero de troll, o cosas así, tu madre lo regañaba por el vocabulario, pero James, siempre se las arreglaba para quitarle el enojo, si dominas la sonrisa Potter, te irá bien con las chicas.

La mención de sus padres hizo reír a Harry, estaban preparando los ingredientes cuando una alarma sonó en toda la casa.

-Severus Snape viene de visita.

Al cabo de unos instantes, salió de la red flu el jefe de la casa de Slytherin.

-Buenas tardes Severus, es bueno verte, ¿ocurrió algo?-preguntó amablemente Remus.

Por lo que pudo entender Harry, su maestro y el amigo de sus padres no se llevaban ni mal ni bien, por lo visto, su padre y sus amigos eran un poco bravucones en su adolescencia, siendo su objetivo favorito Severus Snape, aunque Remus, nunca atacó directamente al profesor de pociones, tampoco evito que sus amigos lo hicieran, pero últimamente y debido a Harry, se habían empezado a llevar un poco mas civilizadamente.

-Lamentablemente si Lupin, mira esto.-dijo entregándole un ejemplar del diario el profeta.

-Por ...-empezó a decir Remus

-Merlín-terminó Harry.

SIRIUS BLACK ESCAPA DE AZKABAN

PRIMERA FUGA EN TODA LA HISTORIA

El día de hoy, el ministerio de magia, a través de su departamento de aurores, a anunciado, que el mago oscuro y asesino de en serie, Sirius Orion Black, a escapado de la prisión mágica de Azkaban, la forma en que lo hizo es desconocida, ya que ni los dementores, ni los aurores enviados lo pudo encontrar en la prisión, Rufus Scrimgeour , jefe del departamento de aurores declara:

"Se están activando los protocolos de rigor, tanto los dementores de azkaban, como varios aurores están en búsqueda del fugitivo, también se le a informado al primer ministro muggle, quien nos ofreció su ayuda para poder encontrarlo, le pedimos a la población, que no se acerque a Black, de toparse con él, por favor, den aviso a las autoridades mágicas."

Muchas dudas surgen sobre este incidente único, ¿estará este suceso con el retorno de quien-no-debe-ser-nombrado?, para más información, revise las páginas 2 a la 5.

-Harry, todo va a estar bien, no habrá nada que temer, la casa es segura, estaré yo o Severus en cualquier momento para protegerte.-dijo Remus en un tono paternal hacia el muchacho.

-Creo que tendremos que seguir con tus clases extras de duelo, Flitwick me habló de ellas, ahora con más razón que nunca deber estar preparado, Black, podría incursionar en el castillo, por lo que debes estar atento en todo momento.-dijo Severus en un tono más amable de lo normal.

-Les agradezco su preocupación, pero ante esta situación, pensé en un plan.

-¿Cual Harry?.-preguntó curioso Remus Lupin.

-Atraparemos a Sirius Black.-dijo con una mirada decidida, mientras apretaba el periódico.

Albus Dumbeldore sentía que se volvía más viejo, cada vez que algo relacionado con Harry Potter pasaba, desde el incidente con magia accidental que tuvo como resultado dos muggles muertos de forma indirecta, junto con una mujer internada de por vida en el hospital San Mungo de enfermedades y heridas mágicas, todo había empezado a escalar en tensión, el niño que vivió, estaba caminando al borde de la luz y la oscuridad, podía despertar compasión como con el joven Neville Longbotton o aterrorizar, como lo hizo con Draco Malfoy. Pero la carta que le había hecho llegar por Severus, era algo que sinceramente no esperaba recibir;

Estimado director Dumbeldore.

Iré al grano, he ideado un plan para atrapar a Sirius Black, este consistirá en hacer que se haga circular la información de que celebraré una gran fiesta de cumpleaños en la casa de Remus Lupin el 31 de Julio, donde solo estarán invitados los amigos más cercanos, usar alguna revista de chismes mágicos será de utilidad, también afirmaría en esa noticia que no le temía al prófugo de Askaban y que no necesitaba de aurores del ministerio, pero en realidad, en la casa un equipo de magos esperaría (Alastor Moody, Severus Snape y algún otro hechicero que pudiera convencer), según lo que me comentó el profesor Snape, se pueden poner runas indetectables en torno a la propiedad, que tendrán la función de permitir las apariciones de ida, más no de vuelta, así evitaremos que Black escape, por lo que me dice Remus, acerca de la personalidad de Sirius, podría funcionar, le informo que haré el plan con o sin usted, pero en vista de que tenemos objetivos comunes, espero contar con su ayuda.

Saluda atentamente Harry James Potter

El director se llevó una mano a su cabeza, estas situaciones lo estaban empezando a agotar, como lo habían hecho en la primera guerra mágica, el plan de Harry, era arriesgado, pero factible, entendía porque quería hacer circular la noticia en revistas de chismes, Black seguramente vería la noticia he iría a buscar al chico. A pesar de que no le gustaba, apoyaría al niño en su plan, si se negaba de lleno, podría generar desconfianza entre el muchacho y él, por lo que era mejor estar en sus aventuras, que solamente oponerse, al menos de momento. El viejo mago tomó tomo pergamino y pluma, poniéndose a redactar una respuesta para el niño que vivió.

La relación entre el director y Harry se había tensado, el primero pensó que al saber la verdad, el joven Potter, podría reparar alguna de sus heridas, siendo un niño más alegre, pero en la práctica, tuvo el efecto opuesto, el muchacho estaba un poco más retraído, cuando hablaban, cuidaba cada palabra, sumado a una mirada de desconfianza, temía que la decisión de haberlo dejado con sus tíos cuando era un bebé, haya generado esa perdida de cercanía, las sospechas de Dumbeldore, no estaban lejos de la realidad.

Una vez que Harry dejó decantar sus emociones, pudo analizar con más calma, en quien debía confiar, Snape le había dado muchas pruebas, por lo que era la persona en quien más confiaba, Remus se notaba a kilómetros de distancia que era un hombre bueno, con un pasado con el que debía cargar, cuando le dijo su condición de hombre lobo, en las vacaciones de primavera, le impactó, pero lo aceptó, si había algo que Harry detestaba, era ser excluido, por otra parte, Albus Dumbeldore, no se podía clasificar si en héroe o villano, es verdad que fue uno de los pilares contra la lucha contra Tom Riddle, pero no tenia miramientos, en potencialmente sacrificar la infancia de un niño si así conseguía un bien mayor, eso le recordaba, a "El príncipe", de Nicolás Maquiavelo, en ese libro, el autor recomendaba, que un líder, debía ser un santo o un demonio, dependiendo de la situación, no teniendo contemplaciones cuando debiese decantarse por uno de los dos, así veía a su director, por eso le generaba cierta desconfianza.

Pero momentáneamente sus intereses coincidan, aunque, Harry no le dijo a nadie su verdadera intención, le daría Veritaserum o mejor conocida como poción de la verdad a Sirius Black, que había pedido por correo, junto con un juramento inquebrantable que le aplicaría al prófugo, lo haría confesar si era efectivamente quien traicionó a sus padres.

Los pormenores del plan ya estaban listos, Albus Dumbeldore puso las runas anti-aparición de salida, Alastor trajo a una de sus aprendices, llamada Ninfadora Tonks, con quien rápidamente aprendió a no llamarla por su primer nombre, sino que solamente Tonks. Remus compró junto con Harry cosas para una fiesta de verdad, una vez en la casa del amigo de sus padres, aprovechó de enviarle cartas a sus amigos, explicándole que lamentaba no poder escribir muy seguido, pero estaría trabajando en un "proyecto" , les comentó que no creyeran lo que leyeran en El profeta, que si todo salía bien, él se comunicaría prontamente y estrenarían su nueva casa.

Con respecto a la noticia falsa, no fue muy difícil, a Alastor algunos rufianes en el callejón knocturn le debían favores, generalmente eran delincuentes comunes, a los que el ex-auror, les había hecho la vista gorda, a cambio de ser informantes, en una de esos "paseos" por dicho callejón, se encontró con un viejo conocido, llamado Mundugus Fletcher, cuando este vio al mago, quiso escapar, cosa que Moody no dejó, luego de una "conversación" entre los dos hechiceros, Alastor le dijo que fuese a hablar con Rita Skeeter, que le vendiera cara la noticia que Harry Potter, celebraría una gran fiesta en la casa del amigo de sus padres, Remus Lupin, sin tenerle miedo a Sirius Black y que le pedía al ministerio que no enviara aurores, pues, él y Remus eran capaces de vencer al prófugo de Azkaban, que venia de una buena fuente y que pensaba que era una gran noticia, para una gran periodista. El mago traficante de sustancia ilícitas, asintió rápidamente y se fue, no hubo que esperar mucho para ver un nuevo titular en la sección de chismes del profeta.

HARRY POTTER DESAFIA A SIRIUS BLACK

Harry Potter, nuestro próximo señor oscuro en ascenso, a vuelto a hacer noticia, esto debido a que gracias a una fuente de primer nivel, se a dado a conocer , que el joven hablante de la lengua Parsel, celebrará una opulenta fiesta, en la casa del amigo de sus padres, Remus Lupin, a dicha fiesta, será invitadas solamente familias sangre puras, ¿acaso buscará formar su propio grupo de mortifagos?, ¿les pondrá la marca de Potter, en reemplazo de la marca tenebrosa?, yo no se mis queridos lectores, pero la imprudencia de este niño ya no conoce límites, afirmando incluso:

-Que los mediocres del ministerio, que ni se les ocurra enviar aurores, pues espero que Sirius Black venga a jurarme lealtad, de no ser así, lo acabaré como hice con QUIEN-NO-DEBE-SER-NOMBRADO.

La reunión de magos oscuros, se realiza en la mansión de Remus Lupin, el 31 de Julio, esperemos que nuestras competentes autoridades, hagan algo para evitar que un pequeño que a estado evidenciando claros signos de locura, empiece a darle ordenes al ministerio.

Su reportera amante de la verdad Rita Skeeter

-Bien, la idiota puso el anzuelo, ahora solo falta que Black muerda el anzuelo, ¿crees que lo haga Remus?.-Preguntó Harry, que leía por primera vez complacido el diario el Profeta.

-Si conozco a Sirius, como creo hacerlo, se sentirá ofendido por el desafió y vendrá directamente a nosotros, incluso si lo hace en su forma de animago, las runas anularan también el efecto de su transformación.

Hace unos días, Remus le había confesado a Albus, que tanto James, Sirius y Peter, habían sido animagos ilegales, para acompañarlo en sus transformaciones de luna llena, esto debido, a que si Sirius, entraba en su forma de perro, quizás no lo consideraran una amenaza, dejándolo ir sin querer, en esta oportunidad no quería perder lo más cercano a una familia que tenia, esa familia era Harry, el director quedó impactado, el hombre lobo se temía una reprimenda, debido a que el director había movido cielo, mar y tierra, por ayudarlo a estar en Hogwarts, pero más que molestarse, se rio, diciendo que habían sido muy buenos bromistas, para el nunca haberse enterado de nada, luego de respirar más aliviado Remus, Dumbeldore, procedió a reforzar las runas, para anular transformaciones de animagos, el plato estaba servido, solo quedaba esperar.

El 31 de Julio llegó, a diferencia de lo que habían sido en años anteriores, ahora, Harry estaba en una cómoda cama, en su nueva casa, hubiese querido quedarse a dormir más, pero si todo salía bien, tendría el mejor regalo de cumpleaños que pudiese pedir, en vista que el director había cedido en ayudarlo, el muchacho también tuvo que ceder ante él, teniendo que quedarse en su mansión, para evitar cualquier peligro, al menos hasta que hubiesen capturado a Black, el niño que vivió le dio uno de los pelos de su cabello a su maestro de pociones, el lo colocó en un frasco, lo revolvió un poco y lo bebió, el ojiverde reconocía el olor y color de ese elixir, era la poción multijugos, su profesor se la había mostrado, para comentarle lo que verían en su segundo año, al cabo de unos segundos, el hombre de pelo grasiento, había dado paso a un gemelo del hijo de Lily, con un movimiento de su varita, el nuevo Harry Potter, encogió las túnicas largas y negras, para dar paso a una mas acorde a su "edad".

-Bien Potter, todo esta listo, por nada del mundo salgas de aquí, hasta que uno de nosotros venga, si por algún motivo Black, nos pone bajo la maldición imperio para saber de tu ubicación no la obtendrá, ya que el juramento inquebrantable nos matará en el proceso, ten tu varita siempre a mano, se que has practicado el hechizo protego y expalliarmus tanto con Flitwick a fines de tu primer año, como con Lupin en estas semanas, aunque es virtualmente imposible que Black llegue, debes estar preparado, el tipo escapó de azkaban, Merlin sepa como, no podemos subestimarlo, ¿a quedado claro?-dijo Severus Snape con la voz de Harry.

A pesar, de tener su misma voz, el ojiverde, pudo sentir el tono amenazador de su maestro, se preguntaba si algún día podría lograr esa misma forma de intimidar.

-Entendido señor, no haré locuras, los esperare.

-Júralo por la memoria de tu madre Potter, lamentablemente, la sangre de tu padre, te hace susceptible a cometer estupideces.

-Juro por la memoria de mi madre que seguiré el plan que hemos elaborado.-dijo muy seriamente Harry.

-Esta bien, nos veremos pronto Potter.-dijo el jefe de la casa de Slytherin dándole la espalda a su alumno, dirigiéndose a la chimenea.

-Profesor.

-¿Si?-dijo el aludido sin darle la cara a quien lo llamaba.

-Por favor... vuelva sano y salvo.

-Lo haré Harry.

Quizás el muchacho no lo admitiría abiertamente, pero le había tomado cariño a su maestro, se había vuelto en cierta forma en su figura paterna, a pesar de los constantes regaños, en torno a como hacia sus pociones, él podía ver más allá de eso, notaba que lo motivaba a ser mejor, a saber como comportarse, a sacar lo mejor de si mismo, a no dejarse llevar por las emociones, por su parte Severus no lo admitiría, pero había empezado a querer al hijo de su gran amor, como si fuese propio, quizás en esta vida el nunca pudo estar con Lily y formar una familia con ella, pero al menos tenia a un hijo suyo que proteger, lo haría hasta que las llamas del infierno se congelaran de ser necesario.

La decisión de escoger a Severus como el falso Harry, fue que como era de todos los adultos involucrados en el plan, el que más compartía con el niño, era quien mejor lo podría imitar, aun sabiendo que Black no veía al aludido desde que era un bebe, era mejor no tener al joven Potter en lo que podía convertirse en un campo de batalla, ese era el objetivo primordial.

La "fiesta" estaba armada, Albus como ex-profesor de transformaciones, había convertido unos arboles en unas marionetas muy realistas, con ropa muy elegante, la que usarían en una fiesta formal cualquier sangre pura, sumado a un encantamiento de movimiento para que pareciera que caminaban, bailaban y aparentaban conversar, había mucha comida y bonitas decoraciones, Remus esperaba que si todo salía bien con el plan, pudieran celebrar el verdadero cumpleaños del niño que vivió.

"Harry" entró a la fiesta que se celebraba en el patio, estaban presente Remus y sus "invitados", pidió la palabra, todas las marionetas vieron al celebrado, mientras esto ocurría, Dumbeldor, Alastor y Tonks, estaban distribuidos en diferentes partes, tanto de la casa como el patio, todos escondidos.

-Amigos, gracias por venir no solo a mi fiesta de cumpleaños, sino también al principio de algo más grande, como todos sabrán, el año pasado, me enfrente nuevamente a Lord Voldemort o como deberíamos llamarlo realmente: TOM RIDDLE.

Las marionetas emitieron un ruido simulando abucheos.

-Pues si no lo sabían, a quien todos tienen miedo de nombrar, es un mestizo y un bastardo, esto debido a que su madre era una bruja, que usó una poción de amor en Tom Riddle un muggle.

Más abucheos vinieron de parte de las marionetas.

-¿Quieren saber lo que opino de ese malnacido?, que venga, no le tengo miedo.

Varios aplausos vinieron de los humanos falsos.

-Su reinado a terminado y el mío se alza, ¿juran ser fieles a Lord Potter en su cruzada contra los que manchan nuestra sociedad?.

Los gritos, si es que se le podían llamar así, inundaron todo el terreno.

-PRONTO, INICIAREMOS NUESTRA CAMPAÑA DE EXTERMINIO DE TODOS LOS SANGRE SUCIA Y TRAIDORES DE SANGRE , QUE VENGAN Y SE UNAN TODOS LOS QUE QUIERAN, NO ME IMPORTA SI TRABAJARON PARA VOLDEMORT, AHORA YO SOY EL LORD OSCURO DE INGLATERRA!

Las marionetas estaban al borde de romperse las manos de tanto aplaudir, Severus se había prometido no volver a usar la palabra sangre sucia, luego del incidente donde perdió la amistad de Lily, pero entendía, que tenia que crear un canto de sirena para Black, algo que lo tentara a querer unirse a Harry o a querer matarlo por desafiar tan abiertamente a su maestro, desde los matorrales cercanos a una casa , una mancha oscura apareció, era un gran perro negro, que se notaba algo desnutrido, se dirigió directamente hacia "el niño que vivió", una vez que atravesó la barrera de runas, se des transformó, volviendo a ser un hombre, pero no detuvo su movimiento, se abalanzó sobre Harry, tirándolo al suelo, quedando el hombre encima del muchacho.

-¿Cómo puedes decir esas palabras Harry?, ¿Cómo luego de lo que tus padres hicieron por ti?, tu madre era una hija de muggles, tu padre nunca creyó en la pureza de sangre, ¿CÓMO LES PUEDES HACES ESTO?!-dijo Sirius Black con lágrimas en los ojos que caían como dos pequeños ríos verticales.

-Me conmueves tremendamente Black, aunque siempre fuiste pésimo actor, lástima que Potter no esté para sacarte de tu castigo como antes.-dijo Severus con su habitual tono frio.

-Que...que..quejicus?-dijo un asombrado mago.

El ex-prisionero de Azkaban pudo notar que en el antebrazo derecho de Harry, había un tatuaje, que gracias a la caída era más visible, era una calavera desde la cual brotaba una serpiente.

-Ohh..no..-dijo con una mirada perdida el fugitivo.

-Ohh..si..AHORA!-gritó a todo pulmón Severus.

Los 3 magos que estaban escondidos se levantaron junto con Remus que sacó su varita, los cuatro apuntaron a Black, disparando rayos de luz roja, que chocaron de lleno en su cuerpo, este cayo desmayado. Luego procedieron a ponerle cadenas mágicas, llevándolo rápidamente a dentro de la casa del licántropo, Alastor se quedó un poco atrás, paró un poco, luego avanzó lentamente, estaba apunto de cerrar la puerta, cuando algo cayo en el borde de la barrera, una mujer de pelo rubio se quejaba por la caída, sin que se pudiera recomponer, un rayo rojo la golpeo en el pecho, el ex-auror reconoció de inmediato a la intrusa.

-Sabia que tú también vendrías, esta "reunión" era un platillo muy tentador para ti, ¿no es así señorita Skeeter?, lo que no esperaba, era que fueses un animago ilegal.-dijo riéndose de forma un tanto maniática.

-Aguamenti-Dijo Remus.

Sirius Black despertó de golpe, cuando un chorro de agua de su antiguo amigo le cayó en la cara, tocio por unos instantes, luego levantó la cabeza, cuatro personas lo miraban, el primero, desde la izquierda a la derecha, era su amigo Remus Lupin, los años no habían pasado en vano, ahora no era el veinteañero que recordaba, era un hombre cercano a los treinta, con una mirada que mezclaba odio y tristeza, a la derecha de este, estaba "Harry", pero rápidamente, se dio cuenta que no era su ahijado, las palabras que había usado, sumado a la marca tenebrosa en su antebrazo derecho, solo llevaban a una conclusión: Severus "Quejicus" Snape, su antiguo enemigo de la adolescencia, siguiendo con su recorrido por la habitación, vio a Albus Dumbeldore, con varita en mano, pero un poco más relajado que los otros dos, pero ya no tenia la expresión bonachona de siempre, el cuarteto concluía con Alastor "ojoloco" Moody.

-¿QUÉ LE HICIERON A HARRY?, SI LE HICIERON ALGÚN DAÑO JURO QUE LOS MATO A TODOS!-dijo desesperado Sirius.

-¿En serio vas a preguntar por el bienestar de Harry?, ahora, ¿luego de casi 11 años?, ¿quieres entregárselo a Voldemort tú mismo?.-respondió un molesto Remus.

-YO NO TRAICIONE A JAMES Y LILY, HUBIESE PREFERIDO MORIR !.-dijo el acusado con lágrimas que se empezaban a formar en sus ojos, al recordar a sus amigos.

Quería llorar por todo lo que había perdido, de niño nunca conoció el amor de una familia, Sirius Orion Black, fue criado para ser un buen sangrebpura y futura cabeza de la honorable y antigua casa de los Black, pero todo le parecía mierda a él, la etiqueta, las "razones" para afirmar que eran mejores que otros brujos y muchísimo mejores que los muggles, todo eso era una forma de tratar de justificar lo injustificable, que su familia eran unos soberbios incestuosos, que en cada generación vivían menos, por el hecho de terminar casándose entre primos hermanos, pero no podía hacer más que acatar, como su madre le decía que seria prudente que se empezara a fijar en alguna de sus primas, ya fuese Andrómeda, Bellatrix o Narcissa, para "mantener" la sangre pura, era apenas un infante cuando le decían eso, aunque no debería sorprenderle, en su familia, aparte de ser incestuosos, eran prematuros en casarse, su vida no tenia ningún sentido. Hasta que James Potter llegó a su vida, se conocieron en el vagón del expreso de Hogwarts, hubo una química que nunca tuvo con su hermano Regulus, no tardaron en hacer mejores amigos, luego llegaron Remus y Peter a sus vidas, eran los merodeadores, finalmente llegó a su vida Lily, que a pesar de ser muy molesta e ignorar a James en cada solicitud de cita, logró sacar lo mejor no solo de él, sino de todo el grupo.

-Creo que necesitamos la presencia de Harry aquí, fue un acuerdo al que llegamos, ¿puedes ir tu Remus?.

-Si profesor-dijo el licántropo saliendo de la habitación para tomar un poco de polvos flu e ir a buscar a Harry.

No tardó mucho, llamas verdes aparecieron en la sala de estar de la nueva mansión Potter, ahí lo esperaba un chico de casi doce años, con su varita alzada.

-Remus..., ¿Cómo salió la operación?-dijo un niño un poco nervioso.

-Todo salió perfecto, ¿estás seguro de que quieres venir?.-dijo en tono preocupado.

-Si, necesito encontrar respuestas, algo me huele extraño en todo esto, si no las resuelvo ahora no tendré otra oportunidad, el ministerio se llevará a Sirius y probablemente le den el beso del dementor, no teniendo otra oportunidad.-dijo en tono tranquilo pero firme el niño que vivió.

-Esta bien, será como tu decidas Harry, a todo esto, tenemos una infiltrada en toda nuestra operación, Rita Skeeter vino, pero de una forma sorprendente, lo hizo como un animago no registrado, las barreras entorno a mi casa se activaron, anulando su transformación, Alastor se dio cuenta y le aplicó un desmaius, ahora está en una de las habitaciones laterales de mi casa, con varios encantamientos encima para que no escape, decidimos que era mejor esperar a que llegarás para tomar una decisión también con respecto a ella.

-MMM... esto último no me lo esperaba, lo que ella viniera si, más no que fuese un animago, eso explicaría de donde saca sus noticias.-dijo el muchacho mientras se llevaba la mano a la boca mientras pensaba.

Luego de esto, tanto el adulto como el niño, se dirigieron a la chimenea, tomaron polvo verde y exclamaron la dirección de la residencia del primero, una vez hecho esto, llegaron cubiertos de un fino polvo a una humilde casa, Remus condujo al muchacho al sótano, donde tenían a Sirius, las pisadas de los dos individuos hacían rechinar las tablas de vieja madera de la escalera, ahí fue cuando las miradas de ahijado y padrino se interceptaron.

-Bienvenido Harry, todo salió como habíamos planeado, gracias por dejarnos encargarnos.-dijo el director amablemente.

-Gracias a usted director por no restarme de este momento.-le respondió cortésmente.

-Harry...-dijo Sirius, mientras intercambiaba miradas entre su ahijado y Severus.

El ex-mortifago empezó a volver a la normalidad, empezó a encantar sus túnicas para que empezaran a crecer, de esta forma no tendría problemas una vez que retornara a su altura normal.

Harry se paró en medio de los cuatro adultos, al frente de Black, lo miró con intensidad, con unos ojos verdes que reflejaban muchas emociones, ira, tristeza, pero también curiosidad, a pesar de querer moler a golpes al traidor de sus padres y responsable de la horrenda infancia que vivió, no podía acallar esa voz en su cabeza que le decía que el hombre con aspecto de cadáver no había traicionado a su familia, luchaba con la tentación de aceptarlo como culpable, pero la razón no lo dejaba, todos los presentes aguardaban en silencio a lo que haría el joven Potter, este tomó aire, exhalo y empezó a hablar.

-Hola Sirius Orion Black, me llamo Harry Potter, asumo que sabes sobre mi, también se algunas cosas sobre ti, tu familia fue partidaria de Voldemort, se que fuiste amigo de mis padres, que fuiste guardián secreto de estos por petición de mi padre, que luego de que murieron , fuiste a buscar a Peter Pettigrew y lo mataste junto con otros 12 muggles, después de esto fuiste enviado a Azkaban sin juicio, ahora escapaste y caíste en nuestra trampa puesta en el diario el profeta, podríamos llamar a los aurores, te llevarían a la prisión y los dementores te darían el beso, lo que seria un final justo para alguien con tus antecedentes.-dijo Harry con voz fría.

La mirada de Sirius se descompuso más, si eso era posible, sentía que las fuerzas se le iban del cuerpo, su ahijado lo creía un asesino, su mirada reflejaba certeza de ello, quizás seria mejor morir, al menos así podría traerle un poco de consuelo al hijo de sus amigos, pero ese pensamiento se detuvo, cuando el chico volvió a hablar.

-Pero...antes de eso, quiero oír tu versión de lo que paso.-dijo rápidamente.

El silencio se apoderó de la sala, tanto Albus como Alastor abrieron los ojos, más no dijeron nada, por otra parte, Severus y Remus se sobresaltaron.

Sirius no lo podía creer, pensó que debía estar soñando, una pequeña parte de Harry pensaba que él no era el culpable de todo lo que paso, quería ponerse a llorar, pero no podía perder la oportunidad de limpiar su nombre y por sobre todo, quitarse parte de la culpa que sentía en el corazón.

-¿Potter de que estás hablando?, es obvio que Black lo hizo, le dijo a Dumbeldore que era el guardián secreto, solo él podía decirle a Riddle sobre la ubicación de tus padres. -dijo el maestro de pociones.

-Apoyo a Severus en esto, Harry, permitirle hablar solo hará que te confundas, que te mienta, como nos mintió a nosotros.-dijo el licántropo, pasando su mirada de Harry a Sirius.

-Si tan seguros están de todo, me podrían explicar ¿por qué Black no tiene la marca tenebrosa en su ante brazo derecho?-dijo Harry en un tono un poco más irritado de lo normal.

Los dos magos aludidos voltearon su vista a la zona indicada por el niño, Black usaba un uniforme estándar de la prisión mágica, las mangas estaban rotas, dejando ver grandes partes de ambos brazos, como el joven Potter mencionó, en el antebrazo derecho no había marca alguna.

-Profesor Snape, ¿conoció algún mortifago que no tuviera la marca tenebrosa?.

-No...de hecho, para cada nuevo miembro o simpatizante, era su ritual de ingreso, así mostraban su lealtad al señor oscuro, junto con ser una forma de comunicarse con ellos cuando él lo necesitaba.-dijo en un tono de voz muy bajo.

-Pero eso no significa que no sea un traidor, si era un espía, con mayor razón debería no tenerla, para que no nos diéramos cuenta.-dijo Remus que empezaba a perder la poca paciencia que le estaba quedando.

-Eso es poco probable Lupin, yo personalmente metí a la mitad de los mortifagos en Azkaban, ni uno solo, ni los que estaban en el ministerio infiltrados carecían de la marca.-comentó Moody.

-Eso nos lleva a suponer que Sirius realmente era alguien importante para Voldemort...o no era un mortifago.-dijo pausadamente Albus Dumbeldore.

-Cuéntenos su historia, pero antes quiero que hagas dos cosas antes, que bebes esta poción de veritaserum y que hagas un juramento inquebrantable de que dices la verdad sobre lo que le pasó a mis padres, ¿puede aceptar eso?.

Los cuatro adultos miraron expectantes, tanto al niño como al prófugo.

-SI lo acepto.-respondió con una débil voz el aludido.

-Aquí tengo una botella de veritaserum, profesor, ¿ me daría una mano con esto y con el juramento?

-¿De donde conseguiste la poción de la verdad Potter?.-preguntó Severus.

-Lo compré vía lechuza, lo aprendí de Tracey, ya que ella pedía galletas del callejón diagon por ese medio, me explicó que uno podía pedir muchas cosas de esa forma, por lo que días después de volver del colegio pedí un poco, pensé que seria útil.

-Recuérdeme darte 50 puntos por tu previsión Potter.

Finalmente le dieron varias gotas de la poción de la verdad a Sirius Black, luego al prisionero se le quitaron las cadenas de la parte de mano derecha, los otros tres magos tenían sus varitas listas por si intentaba algo, pero no lo hizo, Harry tomo la mano del hombre con la suya, el maestro de pociones hizo aparecer finos hilos de color dorado, que se arremolinaron en torno a las manos y brazos de niño y adulto.

-Tú Sirius Orion Black , ¿juras responder todas las preguntas que te haga Harry Potter, con la verdad, sobre lo que ocurrió la noche de la muerte de los Potter y sobre tu participación en la guerra mágica?.

-Si, juro.

Los hilos de color dorado, se fundieron en los brazos de ambos y desaparecieron

-Ahora, cuéntame ¿Cuál fue tu participación en los hechos que llevaron a la muerte de mis padres? Y ¿fuiste seguidor de Lord Voldemort?.-preguntó Harry para empezar a escuchar lo que el ex-prisionero de Azkaban tenia que decir.

-Hace varios años, Voldemort quiso atrapar a tus padres, ellos los habían desafiado tres veces, partiendo cuando ellos se negaron a unirse a él, Dumbeldore sugirió utilizar el encantamiento fidelio ,él se había ofrecido a serlo, pero James me propuso a mi, quizás ya te lo habían dicho antes, pero con tu padre éramos como hermanos, incluso me acogió en su casa, con tus abuelos, cuando yo me escapé de casa, creo que tengo tendencias para huir, esto fue debido a que mis padres querían que tomara la marca tenebrosa, yo no quería ser como ellos, por lo mismo nunca quise estar en Slytherin, pero creo que estoy divagando mucho, un día estábamos en tu casa con tus padres, ahí nos pusimos a conversar sobre la implementación de la protección sobre su hogar, en ese instante, vino a mi cabeza una idea, era muy conocido que tu padre y yo éramos muy amigos, si los Potter desaparecían, Voldemort pensaría que aplicamos un encantamiento fidelio por lo que al primero que buscarían seria a mi, tengo mucha fuerza de voluntad, pero supe que en algún momento me podría quebrar, la tortura hablanda a los mejores hombres, por lo que les propuse la idea a tus padres, de cambiar el guardián secreto, que para el resto siguiera siendo yo, pero que el verdadero, sería Peter Pettigrew, por la personalidad de este, seria la última persona a quien Voldemort buscaría, estando seguros tú y tu familia, pero, el mismo pensamiento que tuve con respecto a Peter, lo tuvo Voldemort sobre él, nunca pensamos que nuestro miedoso amigo podría unirse a los mortifagos, volviéndose el espía que estaba dentro de la orden, él fue quien nos traicionó, el 31 de octubre tuve un mal presentimiento, fui a buscar a esa rata y no lo encontré en su casa, posterior a eso fui a Godric Hollow, encontrando la escena más horrible que pude imaginar, James y Lily muertos, te recogí de los escombros, luego llegó Hagrid pidiéndote, ya que eran ordenes de Dumbeldore , lo hice, te entregué, pensaba que estarías seguro con él, incluso le di al semi-gigante mi motocicleta, luego de eso fui a buscar a Peter, lo encontré en una calle muggle, pero él al saber que lo había descubierto, gritó a los cuatro vientos que yo había traicionado a tus padres, luego hizo un bombarda máxima en los alrededores, matando a muchos muggles, ante eso llegaron los aurores, el resto de la historia ya la debes de conocer, pero hay un detalle muy importante, nunca encontraron el cuerpo de Peter, solo un dedo que el mismo se cortó, momento antes de la explosión que el ocasionó, él, al igual que tu padre y yo, éramos animagos no registrados, su forma animaga era de una rata, pudo fácilmente haberse escapado, por lo que podría haber escapado fácilmente y estar aún vivo, yo nunca he sido leal a Voldemort, me arrepiento todos los días de haber confiado en Peter, preferiría haber muerto yo que tus padres.-dijo lo último con lágrimas que inundaban su rostro.

Todos los presentes estaban sorprendidos, aunque pareciera extraña la situación, era muy plausible, sumado a que de haber mentido, Sirius estaría muerto, cosa que no había pasado.

-Eso explicaría porque Pettegrew estaba nervioso en los dos recuerdos que me mostraste Remus,¿lo habías notado?.-preguntó Harry al hombre lobo.

Remus empezó a hacer memoria rápidamente, recordó los recuerdos que le mostró a Harry en el pensadero, la boda de sus padres, como todos se estaban divirtiendo, todos menos...Peter; luego volvió a pensar en el primer cumpleaños de Harry, este volando por su escoba, James y Sirius corriendo por el infante, el riéndose de Lily que regañaba a padre y padrino, pero Peter estaba alejado, muy incomodo...y con su mano izquierda cubriendo su antebrazo derecho...

-OH POR MERLIN, ¿QUÉ HEMOS HECHO?.-dijo Remus que estaba al borde del colapso.

-Alastor, si fuese un mortifago cobarde en forma de rata, ¿Dónde te ocultarías por más de diez años mientras todos te creen muerto?.-preguntó el buscador de Slytherin al ex-auror.

-mmm...pues me haría pasar por una mascota en alguna familia mágica, el vivir a campo abierto podría ser peligroso, con una familia de magos en cambio, podría estar bien alimentado y saber lo que ocurre.-respondió estoicamente el retirado auror.

Dumbeldore miraba la escena, aunque su rostro no lo mostrara, estaba devastado, nuevamente había tomado una mala decisión y un inocente había pagado por ello.

La sala se había quedado en silencio, hasta que fue interrumpido por la voz de Harry.

-Creo que debemos soltar al señor Black, ya que alguien inocente no merece estar así.

El profesor Dumbeldore deshizo las cadenas que amarraban al adulto.

-Harry...no sabes como...te puedo agradecer por lo que hiciste...yo...no tengo palabras.-dijo Sirius con la voz entre cortada.

-No hay de que, yo también siento un alivio en mi corazón, ahora se cual es la rata que tenemos que atrapar.

-¿Y como se supone que haremos eso?, hay cientos de familias mágicas que tienen por lo menos una mascota, ¿iremos una por una buscando a Pettegrew?.

-Creo que tengo una idea, con la que podemos matar dos pájaros de un tiro dijo Harry con su primera sonrisa del día.

-¿Cual es esa Harry?-preguntó el director con su habitual calma.

-Rita Skeeter.

Molly Weasley se levantó temprano como todos los días, vivía en una casa llamada "La madriguera", no era un hogar muy lujoso, pero lo compensaba con un toque muy hogareño, empezó a preparar el desayuno para su familia, su esposo se iría en un rato más al trabajo, sus hijos despertarían más tarde, aunque era bastante trabajo, se alegraba que sus niños estuvieran en casa, mientras preparaba un poco de tocino, una lechuza vino con un ejemplar del profeta, dejó el tocino junto con el resto de la comida en la mesa, Arthur Weasley bajó bostezando un poco, ya se había duchado y vestido para el trabajo, le dio un beso en los labios a su esposa, el patriarca de los Weasley se dispuso a comer, mientras su esposa tomaba un café y habría el profeta, sus ojos se abrieron repentinamente ante el titular.

-ARTHUR MIRA.-dijo rápidamente.

El mayor de los Weasley tomó rápidamente el periódico y casi se cae de espaldas al leer lo que el titular decía.

Escándalo en el ministerio: SIRIUS BLACK ES INOCENTE

Hoy el ministerio de magia a recibido una denuncia por parte de Rita Skeeter, la periodista del diario el profeta publico un articulo donde explica que hizo una investigación, descubriendo irregularidades en el juicio del único mago que a podido escapar de la prisión mágica de Azkaban y no solo eso, sino que de hecho SERIA INOCENTE de los cargos de haber traicionado al matrimonio conformado por James y Lily Potter, las autoridades no se han pronunciado sobre estos acontecimientos, para más información revise las páginas de la 2 a la 7.

Así lo hizo Arthur, llegando al artículo de Skeeter, que a diferencia de lo habitual, no estaba en la sección de chismes, sino más bien en la sección dedicada al ámbito nacional, ahí se puso a leerle a su mujer lo escrito por la periodista.

Sirius Black es inocente

Así como lo leen mis muy amados lectores, yo he realizado una investigación encubierta muy riesgosa, pero he obtenido información muy importante, Sirius Black nunca fue el guardián secreto del matrimonio Potter, sino que finalmente fue Peter Pettegrew, el prófugo de Azkaban, considero que él era una opción muy obvia para ser el guardian secreto del encantamiento fidelio, esto, debido a que era muy conocida su amistad con James Potter, por lo que decidieron a último momento hacer un cambio, sin decirle a nadie más, pero con lo que nos esperaban ni la feliz pareja, ni el leal amigo, era que en quien confiaron, ERA UN MORTIFAGO, si damas y caballeros, Peter Pettegrew, el hombre que fue condecorado póstumamente con una orden de Merlín, en realidad era un seguidor de quien-no-debe-ser-nombrado, teniendo sospechas sobre el comportamiento de su amigo, el señor Black fue a buscarlo, no encontrándolo y temiendo lo peor, fue a la casa de los Potter, encontrándose con una escena que haría que hasta un Boggart tuviese miedo, la mansión de sus amigos, ubicada en Godric Hollow, totalmente destruida, con un único sobreviviente, su ahijado Harry Potter, rápidamente, por seguridad del menor, fue entregado a Albus Dumbeldore, en una tormenta de emociones, nuestro inocente criminal, fue a la búsqueda del traidor, encontrándolo en una calle del Londres muggle, ahí Peter Pettegrew, exclamó a los cuatro vientos que su amigo que estaba enfrente había traicionado a los Potter, luego ocupó el encantamiento bombarda máxima, creando una explosión que mató a doce inocentes personas no mágicas, encontrándose solamente un dedo de quien había efectuado esa carnicería, el resto, es bien conocido por todos, pero un detalle que no sabían, es que Pettegrew, ERA UN ANIMAGO ILEGAL, así es, específicamente una rata, por lo cual, pudo fácilmente haber escapado de la zona del crimen y seguir vivo hasta ahora, según un muy respetado miembro del cuerpo de aurores, es probable que el animago ilegal, esté oculto en alguna familia mágica, actuando como una inocente rata mascota, pues así se mantendría seguro e informado de todo lo que ocurre, por lo que, le pido a mis lectores, que si tienen de mascota a una rata, que le falte un dedo y que haya vivido más de 5 años, por favor tengan cuidado, pues podría tratarse de un mortifago infiltrado, ¿Cómo responderá el ministerio, al haber enviado a un hombre inocente sin juicio a Azkaban?, de encontrarse a Pettegrew,¿que castigo será el correcto aplicarle a un villano que le a mentido desde a sus amigos, hasta al gobierno mágico?.

Su reportera amante de la verdad Rita Skeeter.

-Molly, toma tu varita y ven conmigo, prepárate para luchar.-dijo en tono serio.

-Arthur, ¿Qué sucede?.-respondió la mujer ante el cambio en la actitud de su esposo.

-Solo sígueme, luego te explico con calma.

La mujer asintió, generalmente su esposo tenia la paciencia de una montaña y casi nunca se ponía serio o enojón, pero debía ser algo muy terrible para que tomara esa actitud, como cuando sus hijos gemelos Fred y George, en una broma, casi hacen que su hijo menor Ron, hiciera el juramento inquebrantable, tuvo que admitir, que hasta a ella le dio miedo su esposo en esa ocasión.

-Molly, haré levitar a Scrabber, cuando te diga, tu le aplicas el encantamiento finite incantatem, ¿entiendes?.

-Si, lo haré.-dijo un poco nerviosa.

El patriarca y la matriarca Weasley subieron hacia el segundo piso, entraron lentamente a la habitación de su hijo Ron, evitando hacer ruido, Arthur vio a Scrabbers durmiendo con su hijo, la situación le dio asco, pero se contuvo, él , no era muy seguidor de Rita Skeeter, a diferencia de su mujer, pero en algo tenia razón, Scrabber, fue una rata que encontraron hace más de cinco años en su cocina, tratando de robar algo de comida, Molly casi la había matado, pero los gemelos la encontraron divertida, finalmente se quedó, pero en vista de que el par de hermanos eran muy irresponsables, se le asigno su cuidado a Percy, que lo vio casi como una misión de estado, pero eso fue hace mucho tiempo, la otra característica que no cuadraba, era la falta de un dedo en una de sus patas, al principio, pensó que habría sido producto de alguna pelea con algún animal, pero ahora le parecía sospechoso.

El patriarca Weasley hizo levitar suavemente a la rata, sin despertarla, la puso más o menos al centro de la habitación, luego, le hizo una señal a su mujer.

-finite incantatem-dijo suavemente la aludida.

La rata empezó a sacudirse violentamente, para dar pasó a un hombre de unos 30 años, este miró hacia los dos adultos, pero fue muy lento.

-Incarcerous-dijo Arthur Weasley.

Largas y gruesas cuerdas envolvieron al hombre con cara de rata haciéndolo chillar.

-Desmaius-dijo Molly Weasley, haciendo que cayera contra el piso.

-Molly, ve a la chimenea y llama a los aurores, yo me quedaré cuidando a nuestro "huésped".

La mujer bajó rápidamente las escaleras.

"Creo que empezaré leer más a menudo la sección de chismes"-pensó.

Luego miró a su hijo, algo bueno de toda esta situación, es que su hijo menor tenia un sueño muy profundo, aunque no creía que se librara de la burla de sus hermanos cuando se enteren que durmió por años con un hombre adulto disfrazado de rata.

El ministerio de magia era un caos, todos se aglutinaban en el patio central de la sede del gobierno mágico, para poder ver, aunque fuese un pelo, de a quien los aurores traían, era un hombre con aspecto de rata, era Peter Pettegrew, este miraba nervioso a todas partes, buscando por donde huir o a quien pedir ayuda, se había llamado a una sesión de urgencia del Wizengamont , el máximo tribunal mágico.

En el centro del tribunal, estaba el ministro de magia, Cornelius Fudge, sudaba dentro de su túnica, podía estar ante un crisis sin precedentes si lo que decía Skeeter en su artículo era verdad, un hombre inocente se habría estado pudriendo por 11 años Azkaban, de ser así, muchos familiares de ex-mortigafos, podrían pedir que se les hicieran juicios nuevos, pues si se equivocaron con Black, ¿Qué impedía haberse equivocado con alguien más?, sin mencionar, que el ministerio tendría que darle una indemnización generosa al ex-prisionero de la lúgubre prisión.

"No pienses en la derrota Fudge, esos pensamientos no te llevaron a ser ministro de magia, mantente firme y ve como sacar provecho de todo esto."-se dijo a si mismo el político.

Todo el tribunal era un caos, todos hablaban al mismo tiempo, no podía mantenerse así la situación, en ese momento entró Albus Dumbeldore, caminando tranquilamente, miró la escena que tenia en frente, por lo cual sacó su varita.

-Sonorus.-Dijo el mago, apuntando su varita a su garganta.

-SILENCIO-dijo con voz firme.

Todos los miembros quedaron automáticamente en silencio y se sentaron en sus puestos, el ministro, aprovechó de tomar la palabra, habló de forma lenta pero firme.

-Hoy hemos sido convocados, para revisar el caso del señor Sirius Orion Black, gracias a la nueva evidencia que el departamento de aurores nos a proporcionado, por favor hagan pasar al señor Peter Pettigrew.

El tribunal, parecía un coliseo en miniatura, desde una de las puertas de la "arena", dos aurores, trajeron a un encadenado Peter, quien miraba con terror hacia todos los lados, su vista se fijó en el ministro de magia.

-Mi señor ministro, esto es un terrible malentendido, yo nunca fui el guardián secreto de los Potter.-dijo con voz temblorosa.

El aludido lo miró con una cara de mármol, sin responder a los ruegos del hombre, luego miró a Albus Dumbeldore.

-Profesor Dumbeldore, usted sabe que yo nunca fui del tipo de personas de hacer cosas grandes, usted me conoció, por favor sáqueme de aquí, lo ayudaré en lo que usted necesite-dijo más desesperado que antes.

-Tranquilo Peter, no te pasara nada malo, por ahora, ministro, si me permitiera, quisiera aportar nuevas pruebas al caso, ¿me autoriza?.

El ministro miró un poco confundido a Dumbeldore, pero no quería contradecir a su potencial mayor aliado político, dejaría que Albus se llevará la carga del juicio, de salir mal, la culpa caería en él y no en su persona.

-Proceda Albus.

-Muchas gracias ministro, por favor Alastor, has pasar a nuestro testigo.

Alastor asintió con la cabeza, se dirigió rápidamente hacia la puerta desde donde habían traído a Pettigrew, luego de unos instantes vinieron dos personas, una de ellas era Ninfadora Tonks, el otro era tu tío en segundo grado, Sirius Black, este seguía usando el uniforme de Azkaban, pero lucia mucho más limpio y alimentado que la última vez, cortesía de unas buenas comidas hechas por Remus.

-TU...TUUU..TTUUU...TRRAIDOR-dijo Peter al ver a su ex-amigo.

-Hola Peter, tantos años sin verte.-dijo con voz fría el aludido.

-¿QUÉ ES ESTO DUMBELDORE?-dijo un irritado ministro.

-Bueno mi estimado Cornelius, el señor Black se entrego a nosotros en el cumpleaños de Harry Potter, ahí nos pidió que escucháramos su versión de los hechos, ahí, hizo un juramento inquebrantable con el joven Potter, donde prometió contarnos toda la verdad sobre lo que ocurrió con los Potter, esa fatídica noche del 31 de octubre, así casi 11 años atrás, demostrándonos que él no había traicionado a los padres del muchacho.

Hubo un ajetreo general entre todos los miembros del tribunal, algunos periodistas, entre ellos Rita Skeeter tomaban notas de todo lo que pasaba.

El ministro por su parte sentía que estaba en un sauna, sabia que lo que dijera ahora podía definir su carrera política, la prensa creía que Black era inocente, Dumbeldore decía que Black era inocente y se había por lo visto entregado voluntariamente, este era el momento de decidir.

-Señor Black, ¿se sometería a hacer el juramento inquebrantable en presencia del Wizengamont y respondería las preguntas que le hagamos?.

-Sin ningún problema señor ministro.

-Señor Pettigrew, ¿se sometería a hacer el juramento inquebrantable en presencia del Wizengamont y respondería las preguntas que le hagamos?.

El animago ilegal, estaba al borde de un ataque, no sabia hacia donde huir, se estaba desesperando.

-ÉL TRAICIONO A JAMES Y A LILY POTTER MINISTRO, ÉL QUERÍA SEGUIR LOS PASOS DE SU FAMILIA , ADORABA LAS ARTES OSCURAS Y LA PUREZA DE SANGRE, ÉL FUE QUIEN MATÓ A LOS 12 MUGGLES, POR FAVOR CREAME!-dijo con lágrimas en los ojos.

-¿Se someterá al juramento inquebrantable señor Pettigrew?, ¿si o no?-dijo en tono de ultimátum Fudge.

Al verse acorralado, no le quedó mas que decir.

-SSIIII...sii, señor ministro.

-Esta bien, señor Scrimgeour, proceda a tomar el juramente al señor Black y al señor Pettigrew.

Rufus Scrimgeour, era el jefe del departamento de aurores, era uno de los dos policías mágicos que había escoltado a Pettigrew a la corte, se acercó rápidamente a Sirius, Ninfadora deshizo la cadena mágica en la que traía a su tío, dejando su brazo derecho libre.

-Kingsley, ven y ayúdame con el juramento.

El auror vino como su jefe lo ordeno, levantó su varita, tanto el jefe de aurores como el ex-prisionero de Azkaban, se tomaron del brazo, se empezaron a formar hilos de color dorado entorno a los brazos de ambos hombres.

-Tú Sirius Orion Black, ¿juras responder con sinceridad a todas las preguntas que algún miembro del Wizengamont te efectué?.

-Si, lo juro.

Los hilos dorados desaparecieron, luego procedieron a efectuar lo mismo con Peter, que tartamudeo cada palabra de su aceptación en el juramento.

-Señor Black, ¿es verdad que usted nunca fue el guardián secreto de los Potter y que propuso en su lugar al señor Pettigrew?.

-Así fue señor, era bien conocida mi amistad con James Potter, por lo que, en algún momento me podrían capturar y tortura, hay muchas formas de obtener información de un hombre, por lo que aunque preferiría morir antes que delatar a mis amigos, preferí no correr riesgo con la vida de mis amigos, pensé que Peter seria la mejor opción, nadie sospecharía de él.

Todos los presentes contuvieron la respiración por un momento, esperando que el acusado cayera muerto, eso significaba que era inocente de haber traicionado a los Potter.

-¿Usted fue seguidor de quien-no-debe-ser-nombrado?.-continuó preguntando el ministro.

-Nunca, de hecho por eso escapé de mi casa a los 16 años, ya que mis padres querían que tomara la marca tenebrosa.

-La última pregunta, ¿por qué y como escapó de Azkaban?

-Bueno, hace unas semanas, recibí , por parte de unos de los aurores que en ocasiones van a la prisión, un ejemplar del diario El profeta, ahí, pude leer algunas cosas que decían de mi ahijado, que se estaba volviendo un señor oscuro, sentí mucha culpa, ahí tuve la fuerza de voluntad, lo hice convirtiéndome en mi forma animaga de un perro negro , yo soy un animago ilegal, como estaba tan flaco, pude pasar por los barrotes, los dementores no pudieron detectarme en mi forma animal, ahí fui hasta la playa y nade a tierra firme, luego fue como dijo el profesor Dumbeldore, me presenté en la fiesta de cumpleaños de Harry y le conté mi versión, haciendo un juramento inquebrantable como lo he hecho acá ahora, no me importa que me condenen por ser un animago ilegal, eso lo hice voluntariamente, pero les pido que no me condenen por traicionar a mis amigos, que eso me duele más que estar en Azkaban.

-Gracias por su testimonio.

Las últimas palabras del último de los Black cautivaron a más de alguno, luego el ministro, procedió a interrogar a Pettigrew.

-Señor Pettegrew,¿usted fue el guardián secreto de los Potter?

-Sssiiii-dijo luego de esperar varios segundos.

-¿Usted le dijo a quien-no-debe-ser-nombrado sobre la ubicación de los Potter ?

-siiii...pero no quería, él me intimido, yo no quería morir...

-¿Usted fue seguidor de quien-no-debe-ser-nombrado?.-interrumpió rápidamente el ministro, no quería escuchar los lamentos.

-Si...-dijo casi en un susurro.

-Entiendo, miembros del Wizengamot, todos hemos escuchado el testimonio de ambos hombres, ambos se les aplicó en su presencia el juramento inquebrantable, propongo que empecemos a votar para ir finiquitando este asunto, ¿alguna objeción?.

Nadie de levantó la mano.

-Señor Scrimgeour, por favor, lleve a los acusados a la sala de espera, se les avisará cuando tengamos un veredicto.

El jefe de los aurores siguió la instrucción al pie de la letra, la espera fue para Sirius eterna, estaba en una habitación separado de Peter, cuando lo vio quiso saltar sobre él y matarlo, pero le había hecho una promesa a Harry, recordó el astuto plan de su ahijado, realmente era un Slytherin, pero en el buen sentido.

-¿Rita Skeeter?-dijeron todos los presentes ante la idea de Harry.

-Si, Rita Skeeter, Remus me comentó que ella quiso espiarnos y Alastor la atrapo, ¿no es así?.

-Efectivamente, esta en la habitación de al lado, probablemente no despertará en horas.-respondió Moody.

-Entonces, ¿por qué no darle la noticia que quiere?, ¿no podemos cambiarle los recuerdos de las últimas horas y dejarle lo que quería encontrar?, una historia que involucra al ministerio de magia y ella siendo la que desenmascara todo. Podríamos hacer que cuente toda la historia de Sirius, la gente le creería, no solo eso, decirles que Pettigrew estaba vivo, que era un animago y que las familias tuvieran cuidado con alguna rata que fuese una mascota, que viviera más de cinco años , junto con que le faltara un dedo, si se publica en el profeta, terminaría llegando en un día a todo Reino Unido, haciendo que las familias hicieran el trabajo de obtener a quien buscamos.

-Tiene sentido-dijo Dumbeldore.

-Podría usarse en el encantamiento obliviate , poniendo la información que quisiéramos sobre Skeeter-dijo Severus.

-¿Seria eso correcto?.-cuestionó Remus.

-¿Ves otro plan mas viable Lupin?-cuestionó el jefe de la casa de Slytherin.

-En realidad no, la otra opción, seria ir casa por casa, pero no toda la gente nos dejaría entrar a estas, sin mencionar que no nos creerán nuestra historia, lo que propone Harry es...

-Astuto, un buen Slytherin, si me permiten la opinión, ¿no quieres unirte al cuerpo de aurores Potter?, serias de mucha utilidad.-dijo Alastor.

-Gracias por el ofrecimiento, pero por el momento me concentro en que un mago oscuro no me mate, si llego a la edad adulta lo considerare.

-JAJAJA, bien dicho muchacho, prioridades primero-comentó alegremente Alastor.

-Creo que deberíamos proceder rápidamente, Severus, ¿nos harías el favor de alterar los recuerdos de la señorita Skeeter?, por un motivo de seguridad, es mejor que ninguno de los demás, aquí presentes, tenga ese hechizo guardado en su varita, en la peor situación posible podrían revisarlas.

-No hay problema.-respondió Snape.

Una vez alterada la memoria de la reportera y dejada cerca del callejón diagon, el resto del equipo se puso a preparar los detalles de la operación, esperarían a que alguien diera la alarme al departamento de aurores, cosa que finalmente ocurrió.

Sirius volvió a la realidad, cuando fue llevado nuevamente ante el pleno del Wizengamot.

-Hemos deliberado por varias horas y tenemos un veredicto, el señor Sirius Orion Black, es encontrado culpable del delito de ser un animago no registrado, pero considerando, que fue enviado sin juicio previo a Azkaban, donde permaneció aproximadamente 11 años, sumado que era inocente de todo cargo, con respecto a la muerte del matrimonio, formado por James y Lily Potter, este tribunal lo absuelve de toda condena, quedando inmediatamente en libertad, sumado a eso, se le dará una indemnización de 10.000 galeones, por cada año que estuvo en Azkaban, sumado a eso, se le concede la custodia de su ahijado Harry James Potter. -dijo Fudge haciendo sonar un pequeño martillo.

Sirius no lo podía creer, era libre, parecía un sueño, pero era realidad, sin poder resistirlo, se puso a llorar como un niño.

-Si si si, muy emotivo, felicitaciones Black, pero vayámonos ya, dijo Alastor que procedió a hacer desaparecer las cadenas que cubrían al hombre.

-Espera un momento Alastor, necesito ver un veredicto más.

El cazador de magos tenebrosos entendió el mensaje, pero de todas formas lo guio a un asiento más cómodo cercano a donde estaba sentado Dumbeldore.

El director miró con afecto a su ex-alumno y lo invitó a sentarse a su lado, ahí pudieron ver el segundo veredicto.

-Peter Pettigrew, este tribunal lo encuentra culpable, de los delitos de : ser autor intelectual de la muerte del mago James Potter y de la bruja Lily Potter, sumado a su afiliación con quien-no-debe-ser-nombrado y a su grupo de mortifagos, será enviado inmediatamente a Azkaban donde se le aplicará el beso del dementor.

-NOOOO, POR FAVOR NO, PIEDAD...PIEDAD, MINISTRO POR FAVOR NO ME HAGA ESTO, HARÉ LO QUE SEA, LO QUE SEA.-dijo el ex-merodeador con desesperación

Llévenselo de aquí rápidamente-dijo tajantemente el ministro.

Los aurores siguieron la orden, arrastraron al nuevo recluso de Azkaban.

-POR FAVOR NO, PROFESOR DUMBELDORE SALVAME, NO QUIERO MORIR...

El director le respondió solo con una mirada fría.

-SIRIUS POR FAVOR, TEN PIEDAD, YO LOS QUERÍA, ERAMOS AMIGOS, SALVAME...

Pero Sirius, al igual que Dumbeldore no dijo nada, ese era el peor castigo por la traición que había cometido Peter, la desesperación de una muerte segura.

Harry apreció la escena con un rostro serio pero en su interior sonreía complacido.

"Eres la primera rata que elimino y ni siquiera tuve que mancharme las manos, no te preocupes Peter, pienso llevarte mucha compañía a futuro".