Disclaimer: todos los personajes del universo "Naruto" pertenecen a Masashi Kishimoto
-Fuiste un idiota ese día –rememoró Temari mirándolo a los ojos. –y no es que yo fuese muy agradable pero creo que no lo merecía.
-Tienes razón, fui un idiota. –mi padre me lo hizo ver. –Sabía que no podía ganarte y quise jugar con tu mente–le confesó Shikamaru –nunca debí meterme con tu hermano, lo siento.
-Ya está en el pasado, Shikmaru.
02 / No estoy enfadada, estoy dolida
-Mendokusai, mendokusai. MENDOKUSAI –repetía Shikamaru mirando el techo de su habitación.
-¿A qué viene tanto griterío, muchacho? ¿Qué hiciste? –preguntó Shikaku abriendo la habitación de su hijo al escuchar tanto griterío –¿Qué te sucedió en el labio? ¿al fin te atacó una mujer?
-Mh… no quiero hablar, viejo. Ya veré que hago. –puntializó girándose en la cama dándole la espalda a su padre.
-Vaya, así que si es una mujer. ¿no le habrás hecho algo a la embajadora de la Arena a la que tienes que escoltar?
-Tsk. Largo. –finalizó.
-Mira, si ella te hizo algo es porque tú le hiciste algo. Hijo, No hay mayor acto de valentía que saber cuándo pedir disculpas. En especial a una mujer y que sean sinceras.
Fue lo último que dijo Shikaku antes de cerrar la puerta de la habitación de su hijo tras de sí. Como siempre, su padre tenía razón en lo que debería hacer.
Muy temprano fue a esperar a la kunoichi fuera de su hotel, no iba a permitir que se le arrancara y además, aún tenían trabajo que hacer. Pasaron sólo unos cuantos minutos para verla salir con sus cuatro coletas y el mismo semblante arrogante de siempre. No perdió el tiempo:
-Temari, yo…
-Debo ir a la oficina de la Hokage a entregar el informe de ayer y visitar un par de lugares más –sentenció la rubia.
-Debemos terminar el informe de ayer.
-Ya lo hice.-continuó su camino sin dirigirle la mirada ni una sola vez.
El día continuó con la misma actitud fría de la embajadora de Suna. Si bien, el día anterior habían trabajado más en equipo, en esta ocasión irónicamente Shikamaru fue sólo la sombra de Temari mientras ella asistía sus reuniones agendadas. Entre ellas con el líder de la División de inteligencia, Morino Ibiki y un sujeto representante de los Ambus, quien nunca se quitó la máscara, lo que era muy incómodo pero sabía que lo tenían prohibido.
-¿No vamos a realizar los informes? –pregunta Shikamaru al dirigirse a la tercera reunión del día. –dijiste que te gustaba realizarlas en el momento para tener la información fresca.
-… Sólo me queda una reunión y serás libre, yo me encargo del resto –sentenció.
Resignado el pelinegro revisó el cronograma para confirmar con quién era la última reunión y así encaminarla en la dirección correcta.
-Mendokusai –fue lo único que dijo al ver el nombre de su última reunión.
El líder de la división Jounin, Nara Shikaku, era un hombre alto y delgado, con un semblante serio que inspiraba confianza en la labor que realizaba. A penas vio a la pareja entrar a su oficina ubicada en el edificio del Hokage, les entregó una media sonrisa que incomodó de sobremanera a Shikamaru.
-Así que tú eres la embajadora de Suna. Mucho gusto, Nara Shikaku, líder de la División Jounin –se presentó estirando la mano en forma de saludo.
-Sabaku No Temari, embajadora de Sunagakure, mucho gusto. –le devolvió el saludo con la confianza que la caracteriza sentándose frente al escritorio del Nara de la misma forma que lo hizo el Nara menor.
A pesar de la incomodidad sentida por Shikamaru la reunión se llevó a cabo con naturalidad y seriedad, su padre era una persona dedicada a su trabajo por lo que por mucho que quisiera fastidiar a su hijo no lo iba a hacer frente a una situación laboral. Sin embargo, sentía lo tensa que se hallaba Temari en comparación a sus anteriores reuniones, algo extraño siendo que su padre es la persona menos intimidante de todas a las que se había enfrentado en el día. No conocía a nadie que no temiera a Ibiki, y los Ambus, siempre son personas extrañas.
-Creo que eso es todo –finalizó la kunoichi luego de una media hora de plática con el Nara mayor. –muchas gracias por su tiempo.
-No hay de qué. Cualquier cosa puedes volver a contactarme por medio de Shikamaru -la mención del menor hizo que Temari se tensara, algo que para el jounin no pasó inadvertido. -¿supongo que mi hijo no te ha estado causando problemas?
-Eh, no. Está todo bien. –sentenció -¿Vamos?
Por primera vez en el día le dirigía la palabra por iniciativa propia, aunque fuese sólo para una indicación, al menos ya no era sólo una sombra a su lado.
-Adiós, viejo. –se despidió de su padre.
-Trátala bien.
-Tu padre es agradable. Ojalá el parecido entre ustedes no fuese sólo físico
-Un puñal duele menos –suspiró –Temari, realmente lo siento. Me sobrepasé ayer.
-Lo sé… bueno, ya me voy al hotel. No es necesario que me escoltes, sé llegar desde aquí. –le comentó girando en la dirección.
-Luego de ese día Tsunade-sama me regañó –recordó Shikamaru –le dejaste sólo dos de los informes y dijo que no estaban muy bien hechos, que no era típico de ti hacer algo mal y que obvio era mi culpa –comentó con una leve sonrisa nostálgica mirando el fuego –No se equivocaba. Lo siento, no te quise hacer enfadar, o sea sí lo quise pero no de esa forma. Mi estrategia no salió como lo planeado.
-Ya está todo en el pasado. Al menos esos informes mediocres me dieron la oportunidad de tenerte en Suna… Gaara también me regañó, no entendió el por qué volví de esa forma y sin los informes –ninguno se miraba, el fuego atrapaba su atención –Al principio estuve enfadada pero realmente estaba dolida y eso es peor. Gaara es muy importante para mí y estoy orgullosa de todo lo que ha logrado.
Cuando Temari habla de sus hermanos su semblante cambiaba totalmente, en especial cuando se trata de Gaara. Su relación siempre fue complicada, lo amaba por ser su hermanito menor y a la vez le solía temer por lo que era capaz de hacer, muchas veces quiso darle un abrazo y decirle que todo estaba bien, que lo amaba y que ella siempre estaría ahí pero el miedo era más grande. Luego de enfrentarse a Naruto su relación había cambiado drásticamente, ahora se comportaban como hermanos y ella quería recuperar todo el tiempo perdido como familia, así como verlo triunfar en el mundo shinobi.
El atraco a Konoha era algo de lo que se arrepentía y avergonzaba pero a la vez, fue lo mejor que les pudo pasar.
-Eres una gran persona, Shikamaru y puedo retractar mis palabras; si te pareces a tu padre y no sólo físicamente.
-Hey, supongo que no saliste conmigo pensando en mi padre. Eso sería un fastidio, mujer.
-¡Qué dices! ¡Es un viejo! –le responde la rubia subiendo un todo –él me agrada y lo admiro pero tú me gustas, digo me gustabas. Tú eres sólo un bebé llorón. –rectificó abrazando sus piernas, escondiendo parte de su sonrojado rostro tras su rodillas.
-Está bien, lo soy. –le sonríe ante el sonrojo de su compañera –bueno, gracias a tus malos informes tuve que ir yo mismo a Suna por ellos y ¿recuerdas que pasó ahí?
El sonrojo de Temari subió aún más.
Hello!
He decidido que publicaré dos capítulos por semana, por ahora serán los jueves y lunes por la noche :)
