"Los personajes de Naruto, así como su mundo, son propiedad de Masashi Kishimoto. Yo sólo los tomé prestados para hacer este fanfic."

Palabras


Molestia: Persona, animal o cosa que hace perder la tranquilidad o el bienestar o hace que a alguien le resulte incómodo, difícil o más difícil realizar algo.

Cuando Sakura se dio cuenta que notaba más a Naruto de lo que a ella le gustaría, se molestó. ¿Cómo el chico molesto y ruidoso podía llamar su atención? ¿Desde cuándo estaba pendiente de lo que hacía el chico rubio? Ella no lo sabía, pero se enojó con él por sacarle de sus casillas y que por su culpa no podía dedicar su tiempo al chico popular y genial que merecía su atención.

Con el ceño fruncido y una mueca de molestia observó al chico rubio que reía y agitaba sus manos mientras hablaba con algunos niños. Al parecer estaba esperando a Iruka-sensei para que caiga en alguna broma.

-Es un inmaduro- susurró para sí misma sin dejar de mirarlo. Un chillido de niñas llamó su atención y volteó para ver a un grupo de niñas que trataban de llamar la atención del último heredero del clan Uchiha que impresionantemente ignoraba a la turba de niñas.

-Sasuke-kun, es perfecto y totalmente maduro. Es un sueño- susurró soñadoramente hasta que la mitad de la clase estalló en risas al ver como Iruka-sensei se llenaba de pegamento al sentarse en el escritorio.

-NARUTO- gritó el hombre mientras tomaba al joven de una oreja y lo arrastraba fuera de la clase.

Sakura frunció el ceño fingiendo estar contrariada por la acción del rubio, pero una sonrisa divertida se deslizó de sus labios.

-Baka…- susurró sin apartar la mirada del chico rubio que gritaba y pataleaba para que no lo llevaran a la dirección, hasta que sus ojos azules la miraron. Su corazón dio un vuelco cuando la mirada azul chocó contra su mirada verde y pudo haber jurado que él le sonrió. Cuando el chico rubio desapareció de su vista y la risa de sus compañeros se había calmado, Sakura apretó su pecho y se reprendió a sí misma.

-¡DEJA DE LATIR TAN RÁPIDO! – se gritó ella misma en su mente, pero su inner interior se burló de ella.

-Te gusta, siempre te gustó.

-BASTA, ES UN IDIOTA E INMADURO Y SOLO ARRUINA MIS MOMENTOS CON SASUKE-KUN

Con eso la pelirosa empujó a una esquina de su mente las palabras de su inner y se concentró en el Uchiha que parecía aburrido y hastiado de todo.

-Todos quieren a Sasuke-kun, entonces yo también debo hacerlo- se dijo a sí misma con determinación que flaqueó cuando recordó la mirada tan intensa del rubio.

-Baka…- gruñó molesta. Él siempre interfería en su misión de conquistar a Sasuke, aunque él no estuviera ahí molestando.

No pudo olvidar esa mirada azul por días.


Amistad: Relación de afecto, simpatía y confianza que se establece entre personas que no son familia.

Sakura no se sorprendió cuando la palabra "amigo" flotó en su mente cuando su madre le preguntó quién era el chico rubio que esperaba en su sala de estar.

-Es un amigo. Estamos juntos en el equipo 7 – dijo la pelirosa mientras tomaba algunos vasos para llevarlos a la sala.

-¿El mismo chico que decías que era un idiota y que te molestaba todo el tiempo?

Sakura se sonrojó al oír las palabras de su madre. Realmente se sorprendió que alguna vez haya dicho eso a su madre.

-Mamá, no repitas eso. Sí, es el mismo. Es un idiota y a veces molesto, pero es un amigo- gruño la niña mientras buscaba la bandeja para poner los vasos y la jarra con el jugo de naranja. Su madre le sonrió y le ayudó a encontrar la bandeja.

-¿Qué pasó con el Uchiha? ¿No estaba también en el equipo contigo?- preguntó su madre ya sabiendo la respuesta. Le había contado las muchas veces que Sasuke la había rechazado y a veces hasta había llorado junto a la mujer.

-No quiso venir. Dijo que tenía mejores cosas que hacer que estar con nosotros- respondió la pelirosa con tristeza. Su madre le frotó la espalda y le sonrió.

-Olvídalo. Tienes esperando en la sala a un chico que no te rechazó y que siempre te cuida o eso me dijiste

Sakura se sonrojó nuevamente y tomando la bandeja se marchó dejando a su madre riéndose de ella.

Sakura se había sorprendido que su relación con Naruto fuera tan fuerte al punto de pensar en él como su mejor amigo. Ni siquiera pensaba de esa forma en Sasuke, nunca le dio la oportunidad. Apenas eran compañeros de equipo y hablaban lo necesario, pero con Naruto era diferente.

Siempre podía contar con Naruto y aunque a veces la exasperaba, podía estar segura que siempre le cubriría las espaldas. Siempre estaría allí y eso la hacía sonreír.

Aún después de los exámenes chunnin y aun cuando su corazón se rompía al ver como su equipo se desmoronaba a causa de la ambición de poder y el sello maldito en Sasuke, ella sabía que podía contar con Naruto, porque él era su amigo y ella siempre sería su amiga.

Cuando Sasuke abandonó la aldea, Sakura sabía que podía confiar en Naruto. Sabía que él lo traería y ella confiaba en él. Aun cuando no regresó con el Uchiha al final de la misión de rescate, ella confió en él y se juró así misma que sería fuerte por él, por los dos. Estarían juntos. Lo traerían juntos.

Ella confiaba ciegamente en Naruto y eso la hacía feliz porque él era su amigo sin importar que.


Echar de menos: extrañar o sentir la falta de alguien o algo.

Cuando Naruto se marchó con Jiraiya-sama para entrenar, Sakura nunca pensó que lo echaría de menos.

La aldea no era lo mismo sin él y ella se sintió extraña. Entrenó con Tsunade-sama para volverse fuerte y estudió como una loca para ser lo suficientemente buena para Naruto y Sasuke, pero aunque trataba de no pensar en ellos o en él, siempre la mirada azul o la sonrisa del rubio flotaba en su mente en los momentos más inoportunos.

-Baka… - diría ella cuando en pleno examen chunnin, la risa estrepitosa del rubio se coló en su mente en lugar de escuchar la explicación de Ibiki-sensei.

Siempre sonreiría al recordar las bromas que el rubio hacía durante la academia o a Kakashi-sensei.

Cuando despertaba llorando por soñar con Sasuke abandonado la aldea y escuchar las palabras hirientes del Uchiha en sueños, siempre anhelaba que su rubio amigo estuviera ahí para consolarla. Trataría de recordar sus palabras de aliento y apoyo y se volvería a dormir soñando con una mirada cálida y sus palabras amables.

Lo extrañaría cuando comía en Ichiraku junto a los demás novatos y sonreiría con nostalgia cuando en su plato de ramen hubieran varios Narutos* junto a su carne de cerdo y fideos.


Suficiente: Que existe o se da en la cantidad adecuada, sin sobrar, para lo que se necesita.

Sakura siempre sintió que no hacía suficiente por Naruto.

Desde que había vuelto a la aldea se había prometido que haría todo por aligerar la carga de su rubio amigo. No quería verlo herido o sufriendo. Ya había sufrido lo suficiente todos estos años y ella se sentía responsable de su sufrimiento. Había sido mala con él desde niña y quería compensarlo. Haría todo lo que estaba a su alcance para ayudarlo y estar siempre a su lado.

Se sintió tan insuficiente cuando no pudo hacer nada para ayudar a Naruto cuando se enteró que él era el jinchuriki del kyubii. ¿Por qué no podía ayudarlo? ¿Por qué él tuvo que pasar por eso? Le dolió el corazón.

Cuando lo vio convertido en el Kyubii y sacar esas colas, temió perder a Naruto. No quería que se perdiera en la oscuridad. Ella quería escucharlo reír y ver su mirada azul que siempre la tranquilizaba. Ella quería protegerlo. Quería que él fuera feliz.

-Yo solo puedo hacer las cosas más tonta por Naruto- dijo con una sonrisa triste y lágrimas quemando sus ojos mientras trataba de aliviar el dolor de Naruto que seguía inconsciente.

Yamato la observó y soltó un suspiro.

-No es lo que tan grande puedes hacer por Naruto lo que importa… -dijo el hombre observándola- Sino la fuerza de tus sentimientos por él…eso es lo que cuenta.

Sakura lo miró sorprendida por las palabras de su nuevo líder de equipo.

-Sakura, con solo verte puedo decirlo…- dijo el nuevamente el hombre suspirando- La verdad es que tú…

Yamato no pudo terminar la oración porque Naruto había despertado. Sakura no pudo evitar derramar lágrimas al ver que su rubio amigo estaba bien, pero las palabras de Yamato le habían sacudido su corazón.

¿Era verdad lo que había dicho? ¿Ella hacía lo suficiente por él? ¿Qué quería decir con esas palabras su líder de equipo?

Sakura empujó esos pensamiento para más tarde mientras trataba de concentrase en su rubio amigo que ahora la estaba tratando de defender de Sai ofendiéndola sin querer.

-Baka…- pensó con el ceño fruncido mientras lo ponía en su lugar con un golpe.


Confusión: Falta de orden o de claridad cuando hay muchas personas o cosas juntas.

Sakura se asustó cuando no pudo explicarse así misma lo que sentía por Naruto. ¿Era más que amistad? ¿O sólo se había encariñado y acercado demasiado a él? No lo podía explicar.

Sus sentimientos por Sasuke estaban ahí, pero los sentimientos que sentía por Naruto eran más fuertes y ella se asustó. Se sintió confundida.

Frunció el ceño mientras jugueteaba con sus palillos en lugar de comer. Naruto la observó y con un suave codazo llamó su atención.

-Sakura-chan ¿Te encuentras bien?- preguntó el rubio apartando el tazón vacío de ramen. Ella parpadeo un par de veces antes de forzar una sonrisa y asentir.

-Por supuesto…

-¿Qué te molesta, Sakura-chan? Dímelo- siguió presionando el rubio con una mirada preocupada y ella se sintió nerviosa. Él la conocía muy bien.

-Es solo que estoy preocupada por lo de Akatsuki. Tengo miedo por ti.

Naruto le mostró una sonrisa tranquilizadora y pasó un brazo por sus hombros. Ella se sobresaltó por el contacto, pero lo dejó hacer. No era la primera vez que tenían este tipo de cercanía. Hace algunas semanas ella había intentado darle de comer y siempre estaba juntos pasando el tiempo.

-Estaré bien, Sakura-chan.

Sakura sintió ganas de llorar. Odiaba ver a Naruto reprimir sus emociones. Él no estaba bien. Hace poco había perdido a su maestro y aunque había estado deprimido por unos días, luego apareció sin querer hablar de la situación. Sakura quería consolarlo y tomar su dolor, pero él solo le aseguró que estaba bien.

-Naruto… Lo siento- murmuró la pelirosa mirándolo a los ojos. El rubio inmediatamente entendió a qué se refería y sonrió tristemente.

-Yo también- respondió el rubio apretándola en su abrazo. Ambos se quedaron en silencio uno a lado del otro, sus cuerpos compartiendo calor. Sakura lo vio temblar levemente y ella sintió que él estaba llorando. Lo envolvió con ambos brazos y empujó el rostro del rubio hacia su cuello. Él lloró con fuerza y sacudió su cuerpo haciéndola temblar a ella también. Su cuello y camisa roja se mojaron de lágrimas, pero a ella no le importó. Ella lloró con él. Ambos se sujetaron como si fueran un salvavidas en medio del océano.

Luego de unos minutos, Sakura se dio cuenta que el lugar estaba vacío y solo ellos dos quedaban en la barra. Teuchi se había refugiado en la cocina para darles intimidad. Ella se lo agradeció mentalmente.

Cuando ambos jóvenes volvieron a casa. Sakura supo que la confusión interior se disipaba lentamente. Lo supo cuando la mirada azul del rubio la hizo temblar y deseó ser siempre su salvavidas.


Agradecimiento: Sentimiento de estima y reconocimiento que una persona tiene hacia quien le ha hecho un favor o prestado un servicio, por el cual desea corresponderle.

Sakura no podía evitar sentirse agradecida con Naruto. Ella le debía todo a él.

Desde que era niña lo supo y nunca dudaba en darle las gracias o al menos pensar en lo agradecida que estaba con Naruto.

Siempre quiso demostrárselo y no supo cómo, hasta que Pain atacó la aldea. Cuando el rubio acudió a la ayuda de la aldea como un héroe y salvándolos a todos. Ella no pudo evitar caminar entre la multitud y abrazarlo en agradecimiento, aunque tuvo que golpearlo por ser un imprudente. Por fin pudo demostrar todo su agradecimiento, por ser un buen amigo, un buen compañero y por sobre todo: salvar la aldea.

Ella se juró que lo protegería a cambio. Lucharía por su sueño de ser Hokage. No importaría si fuera a costa de ella misma.


Decepción: es una emoción dolorosa que se despierta en una persona al incumplirse una expectativa construida, generalmente en torno al comportamiento de otra persona o en relación a algún acontecimiento.

Sakura nunca pensó que escuchar el rechazo de Naruto a su confesión le causara tanto dolor. Si, ella había tratado de salvarlo y tomar la carga de la promesa de traer a Sasuke por su cuenta, pero sus palabras por él eran reales. Ella lo amaba. Había tardado tanto tiempo en darse cuenta de ello, pero cuando Sai le dijo que Naruto sufría por ella y que la amaba, no pudo continuar evitando sus sentimientos por él. Aquellos sentimientos que ocultaba desde niña se desbordaron como un río y tuvo que ir y salvarlo de todo. Tenía que decírselo, pero nada salió como ella esperaba.

Su corazón se rompió y estaba segura que el corazón de Naruto también.

Se enojó con él porque no le creyó. Ella solo trataba de salvarlo. Ella lo quería a salvo y lejos del peligro. Aun así ella fue para matar a Sasuke y terminar con todo de una vez, pero no pudo. El Uchiha aún era un camarada para ella y falló de nuevo. Casi muere en manos de su antiguo compañero, pero Naruto la salvó nuevamente. Él siempre estaba ahí para ella, aunque ella lo decepcionara. Él siempre sería su paraguas en medio de la tormenta.

Ella pudo ver el brillo de decepción en sus ojos azules y la vergüenza la golpeó. No pudo hacer nada, más que dejar todo en manos de él una vez más.

No era suficiente para él y ella lo sabía.


Celos: sentimiento que experimenta una persona cuando sospecha que la persona amada siente amor o cariño por otra, o cuando siente que otra persona prefiere a una tercera en lugar de a ella.

Lo más estúpido que pudo sentir Sakura durante la guerra fue celos. Cuando sus ojos color jades se posaron en las figuras de Naruto y Hinata tomados de la mano sintió una punzada de celos. Y se odió por ello.

No dijo nada, solo se sintió triste como hace tiempo durante el ataque de Pain. Cuando Hinata había sacrificado su vida por él. ¿Cómo ella no podía ser lo suficientemente buena para él como Hinata, que no dudaba en su amor por el rubio? Le había dolido en aquel momento y supo que eran celos, por eso pudo identificarlos cuando la mano de su rubio amigo se entrelazaba con la heredera Hyuga.

Se sintió pequeña y alejada de él. Sintió que lo perdía. Apartó aquellos pensamientos y se concentró en su labor como ninja. Ella tenía que lidiar con ello más tarde.


Desesperación: Pérdida total de la esperanza.

Sakura sabía lo que era la desesperación. Lo había experimentado varias veces, pero cuando ella no pudo sentir el pulso de Naruto, sintió que su pulso también se detenía.

Un diferente tipo de desesperación la golpeó. Ella sabía que si Naruto moría, su esperanza en la vida moriría con él.

Ella hizo lo que tenía que hacer. Alejó todo tipo de sentimientos distractores y pensó como la médico ninja que era. No dudó en ningún instante en abrir su costado tomar su corazón literalmente para bombearlo. No lo dejaría morir. No aquí. No mientras ella pudiera respirar.

Él cumpliría su sueño de ser Hokage y él sería feliz. Absolutamente, él no moriría.

Sus lágrimas amenazaban por escaparse y ella no se detuvo en ningún instante. Ella lo mantuvo con vida hasta que el padre de Naruto pudo salvarlo. Ella lloró en silencio mientras lo veía nuevamente listo para luchar. Ella pudo recuperar su esperanza.


Aceptación: está relacionado con aprobar, dar por bueno o recibir algo de forma voluntaria y sin oposición.

Cuando terminó la guerra, Sakura aceptó sus sentimientos por el rubio. Ella lo amaba. No podía negarlo, pero no se atrevía a decírselo. No estaba lista.

Naruto comenzó a alejarse de ella sin razón alguna y eso la lastimó.

-¿Acaso ya no me quiere? ¿Ni siquiera como amiga?- se preguntó una noche mientras rodaba en la cama. Admitió que todos sus actos antes y durante la guerra habían estado mal, pero nunca pensó que el rubio no la perdonaría. Ella lloró.

Una tarde mientras ella leía un par de expedientes en su oficina, la puerta se abrió sin su permiso.

Sakura alzó la vista de las hojas hacia el intruso y su respiración se atascó en su garganta al ver al rubio parado con una sonrisa tímida.

-Naruto…- saludó con una sonrisa también tímida mientras dejaba las carpetas en la mesa de madera y se levantaba para acercarse al rubio.

-No es necesario que te levantes, Sakura-chan

Sakura lo ignoró y le indicó que se sentara en la silla frente a su escritorio. Ella se apoyó por la mesa y esperó a que el rubio hablara.

-¿Cómo has estado, Sakura-chan? No nos vemos desde hace algunos meses- dijo el rubio jugueteando con su brazo vendado.

-He estado bien. También digo lo mismo, pero parece que siempre andas ocupado

-Bueno, he tenido varias reuniones con varios líderes y todo ese aburrimiento burocrático- dijo el rubio y Sakura sonrió.

-Eso solo es un poco de lo que te espera cuando seas Hokage.

-Sakura-chan, ni me lo digas- dijo el rubio con un puchero y ella rió.

Ambos se quedaron en silencio y se observaron por un momento.

-¿Por qué me estás evitando, Naruto?- preguntó en un susurro la pelirrosa sobresaltando al rubio.

-Yo no te estaba evitando- respondió el jinchuriki sin mucha convicción. Sakura suspiró y se cruzó de brazos.

-No me mientas. Te conozco y sé que me estabas evitando. Me disculpo si te lastimé y te hice enojar, pero pensé que al menos aún seguiríamos siendo amigos- dijo la pelirosa con las lágrimas quemando sus ojos verdes.

Naruto se levantó de la silla de un salto y se acercó a ella.

-Por supuesto que te perdoné hace tiempo, Sakura-chan… y claro que somos amigos. Los mejores... – dijo el rubio antes de detenerse y desviar su mirada- pero pensé que querrías tiempo con el teme.

Sakura lo observó al rostro sorprendida y sintió como las lágrimas caían en sus mejillas.

-Baka… yo no quiero a Sasuke-kun… Yo te quiero a ti- dijo la pelirosa ya sin poder evitar sollozar. Se cubrió el rostro con ambas manos y dejó que un ataque de hipo y sollozos la envolvieran. Naruto estupefacto por tal confesión la observó por un par de segundos antes de reaccionar y tomarla entre sus brazos.

Ambos se balancearon en un arrullo suave y no se dijeron ninguna palabra. Ella lloró todo lo que había guardado por años y él la sostuvo como siempre lo había hecho.

Una vez que ella se calmó, ambos se separaron para poder mirarse a los ojos. Ella sintió como su mente se aclaraba y la aceptación de sus propios sentimientos la invadió. Ella amaba a Naruto. Ella estaba enamorada de él, pero estaba dispuesta a aceptar lo que él quería darle, aunque sea solo una amistad. Ella solo lo quería a él con ella. A su lado, siendo su refugio y su paraguas.

-Te amo Naruto, pero entiendo completamente si tú no lo haces. Estoy dispuesta a tomar de ti lo que quieras darme, pero no vuelvas a alejarte de mí- dijo la mujer envolviendo sus brazos en el cuello del hombre que aún la sostenía y la miraba con los ojos abiertos como platos.

-¿Quién te dijo que no te amaba, Sakura-chan? Te he amado desde que tengo memoria y estoy dispuesto a tomar lo que tú me des… aunque solo sea tu amistad.

-Yo dije eso primero- sonrió la pelirosa con los ojos llorosos. Naruto rió entre dientes.

-Lo sé.

-Entonces yo quiero tomar todo de ti, Naruto. Quiero ser más que solo una amiga- dijo la pelirosa mientras sus cuerpos se rozaban. Los brazos de Naruto la envolvían por la cintura y la apretaban a su musculoso cuerpo haciéndola temblar.

-Bien, estoy de acuerdo ttebayo – sonrió el rubio y besó la frente de la mujer, luego sus ojos, la punta de su nariz, ambas mejillas…

-Te amo…-susurró el rubio antes de besarla en los labios. El mundo de Sakura se desvaneció y su cuerpo tembló de anticipación. El beso se volvió más profundo y ella gimió en la boca del rubio abriéndose a la lengua exploradora de él. Ella se volvió papilla.

Naruto la empujó hacia el escritorio y ella separó sus labios para poder respirar antes de volverse a estrellar en los labios hambrientos del rubio que ya estaba subiendo su falda.

-Tómame, Naruto…- gimió la pelirosa cuando el rubio comenzó a besar su cuello y el principio de sus pechos encima de su camisa. El rubio gimió cuando las pequeñas manos de la médico se enredaron en sus mechones dorados.

Ambos jóvenes comenzaron a frotarse y gemir por el placer causado hasta que el rubio se detuvo.

-¿Qué sucede?- preguntó la pelirosa con los ojos llenos de deseo.

-Aquí es muy peligroso. Vayamos a otro lugar- dijo el rubio antes de tomarla entre sus brazos y desaparecer de la oficina para luego aparecer en el departamento del rubio.

Sakura se separó de él mareada por el jutsu de transportación y lo fulminó con la mirada.

-Deberías avisarme antes de hacer eso, Baka- gimió molesta la pelirosa antes volver a los brazos del rubio.

-Lo siento

Sakura negó con la cabeza y lo besó en los labios. Volvieron a sus caricias y el deseo y calor volvió a despertar.

-Te amo, Sakura-chan- gimió el rubio antes de hundirse en otro beso acalorado y Sakura feliz aceptó hundiéndose en él.


Amor: Sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona con la que se desea compartir una vida en común.

Sakura no se sorprendió cuando la primera vez que tuvo relaciones sexuales con Naruto fue el primer día en que comenzaron a salir oficialmente. No se sorprendió que estuvieran haciendo el amor casi a diario a veces olvidando sus propias responsabilidades.

No se sorprendió que solo un par de semanas después de empezar su relación ya se habían mudado juntos. Tampoco se sorprendió cuando sus padres aceptaron a Naruto como su novio sin hacer preguntas y con los brazos abiertos.

Pero siempre se sorprendería cuando él le susurraba que la amaba y besaba su frente en cualquier momento del día o cuando él siempre tenía pequeños detalles con ella como preparar el desayuno o ir a esperarla en la salida del hospital para almorzar juntos. Esas pequeñas cosas todavía la sorprendían.

-¿Sabes que te amo?- preguntó Naruto mientras estaban acostados en la cama después de hacer el amor. Sakura aún temblorosa sintió como su corazón saltaba como si fuera la primera vez que lo escuchaba.

-Sí… yo también te amo- murmuró adormilada con la cabeza apoyada en su pecho escuchando los latidos de su corazón. Contó cada latido y se sintió cálida. Él siempre la hacía sentir cálida. Naruto sonrió y siguió peinando su cabello rosado.

-Entonces así se siente el amor- murmuró la pelirosa mientras se quedaba dormida.

Naruto siempre la hacía sonreír y la llenaba de amor con sus palabras amables y su mirada cálida. Eso era amor. La dedicación y el tiempo que habían pasado juntos. Las risas y las lágrimas. El apoyo mutuo y sus besos. Él le enseño que amar es esperar la felicidad del otro sin esperar nada a cambio. Entendió que debía amarse a sí misma primero para ser amada y ella era feliz. Nunca fue tan feliz como ahora en sus brazos fuertes y cálidos.

Con una sonrisa Sakura sintió como el tiempo se detenía para ambos. Mientras estén juntos todo estaría bien. Y aunque estuviera en una tormenta, él estaría ahí para ella y ella estaría para él también. Y brillarían juntos de aquí a la eternidad.

When the sun shines, we'll shine together

Told you I'll be here forever

Said I'll always be your friend

Took an oath, I'ma stick it out 'til the end

Now that it's raining more than ever

Know that we'll still have each other

You can stand under my umbrella

You can stand under my umbrella, ella, ella, eh, eh, eh


Nota del Autora:

Espero les haya gustado. El fragmento final de la canción es Umbrella de Rihanna, pero mi versión favorita es la de Ember Island.

*Naruto: es un encurtido de pescado que es habitual en el ramen japonés.

Nos leemos pronto!