Disclaimer: Ranma 1/2 es propiedad de Rumiko Takahashi, yo solo hago esto por diversión.


Capítulo 4 "Segunda mentira: No me interesa ser tu amigo"

Genma y Soun se encontraban solos en el comedor de la casa, el adulto mitad panda ya había tomado un baño caliente para regresar a su verdadera forma.

Después de haberle explicado a su amigo la situación sobre Jusenkyo solo se quedaron llorando en silencio, poco tiempo después Nabiki paso por el comedor y noto al hombre con el pañuelo en la cabeza.

—Oye Kasumi ¿Quién es el señor que esta con papá? — Preguntaba la joven al mismo tiempo que tomaba unas bolsas y se preparaba para salir, pues hoy era su turno de hacer las compras.

—Ni idea— Respondió la chica de largo cabello mientras lavaba los platos que fueron usados en el desayuno.

Mientras tanto, en el Dojo Tendo

Ranma estaba seguro de algo, su vida no era algo que se podría considerar normal, sin embargo, a pesar de todas las rarezas que ha tenido que vivir, era incapaz de pensar que la situación de Akane fuera algo posible.

No lo iba a negar, la joven era bonita, pero que casi todos los chicos de su escuela quisieran pelear con ella para salir en una cita sí que era descabellado.

—Entonces… ¿Tienes que pelear con todos esos chicos todos los días? — Preguntaba la chica de la trenza, intentando confirmar lo que sus oídos habían escuchado.

—Básicamente, los primeros días eran más, pero cuando vieron que no sería tan fácil derrotarme solo siguieron los que practican algún deporte— Respondió con un poco de cansancio en su voz.

Ambas chicas se encontraban sentadas afuera del Dojo para poder disfrutar la relajante brisa.

—Por eso no estaba tan segura sobre todo este asunto del compromiso, pero ahora puedo olvidar mi preocupación— Comento felizmente la joven Tendo —Me alegra que podamos ser amigas Ranma—

—… Ranko— Dijo en un susurro la chica de la trenza.

—Perdón, ¿Qué fue lo que dijiste? — Pregunto con curiosidad la chica.

—Cuando estoy en esta forma, prefiero que me llamen Ranko… — Trato de explicar la chica.

Akane no tenía idea de a qué se refería con "en esta forma", pensaba preguntarle pero prefirió no darle mucha importancia, en lugar de eso se puso a pensar que Ranko era en definitiva un nombre más apropiado para una mujer, "Caballo Salvaje" tenía su impacto, pero en definitiva le quedaba mejor Ranko.

Las dos chicas se quedaron en un silencio agradable mientras veían el reflejo del agua en los charcos provocados por la lluvia, al menos esto fue hasta que Kasumi se acercó con unas toallas.

— ¿Cómo les fue con su entrenamiento? — Preguntaba amablemente la mayor de las chicas.

—No hicimos algo muy pesado, pero nos fue bastante bien— Respondió animada la hermana de la joven.

—Bueno, deberían tomar un baño las dos, la comida debería estar lista cuando terminen— Hablo la joven de largos cabellos castaños al mismo tiempo que les entregaba las toallas —Akane, ¿Podrías mostrarle donde se quedara Ranma? —

¡¿Está diciendo que nos bañemos juntos!? — Pensó una muy asustada "Ranko"

—Está bien, aunque me dijo que prefiere que la llamen Ranko— Comento la joven de cabellos azules.

— ¡Oh! está bien, supongo que ese nombre le queda mucho mejor— Termino de decir la mayor al mismo tiempo que se retiraba del lugar.

¡No puedo dejar que eso pase, si ella odia a los chicos de su escuela, a mí me va querer matar! —Gritaba para sus adentros la chica de la trenza.

—Vamos Ranko— Dijo la joven Tendo al mismo tiempo que se levantaba, pero al ver que la otra chica no la seguía se detuvo — ¿Ranko? —

— ¿Ah?, ¡Oh claro, vamos! — Respondió un poco nerviosa mientras se levantaba.

Finalmente las dos regresaron a la casa, donde la invitada tomo su gran equipaje y lo cargo hasta la habitación de invitados.

—Aquí puedes quedarte— Comento la joven Tendo —Te dejo para que prepares tus cosas, te veo más tarde en el baño— La chica pensaba en irse pero una mano en su hombro la detuvo — ¿Pasa algo Ranko? —

— ¿Te molestaría si… me baño después de que salgas tú? — Pregunto con gran duda la chica de la trenza, tanto que ni se atrevía verla a los ojos.

Akane estaba por preguntarle la razón, sin embargo el ver la tímida actitud de la chica le hizo cambiar de parecer y solo se limitó a asentir.

Sé que yo no soy para hablar sobre extrañas formas de actuar pero… Ranko sí que es peculiar— Pensó la joven mientras bajaba las escaleras para entrar al baño.

Ranma se quedó viendo la puerta cerrada por unos minutos y luego vio su mochila.

Perdóname Akane, pero no puedo quedarme— Pensó la chica al mismo tiempo que revisaba el interior de la mochila y sacaba todo lo que era propiedad de su padre — Esta es mi oportunidad, mientras el viejo este abajo no podré salir por la puerta, pero puedo intentar por la ventana— Volvió a pensar la chica mientras se ponía su mochila, sintiéndola más ligera por la cantidad reducida de equipaje —Tal vez en otra situación pudimos haber sido amigos… — Dijo en un susurro mientras salía por la ventana.


En las calles de Nerima

—Pero que decepción— Se escuchaba decir a una chica de cabello corto que cargaba unas bolsas con comida —Bueno, si se va a quedar un tiempo en la casa tal vez pueda sacar provecho de esto—

— ¿Ahora de quien piensas aprovecharte Nabiki? Espero que no sea de Akane— Hablo un joven adulto de largo cabello castaño, atado a una coleta.

— ¡Ah, es usted Doctor! — Dijo la joven bastante animada — ¿Hoy viene a comer con nosotros?

—Así es, el día de hoy fue uno bastante tranquilo y me pareció buena idea venir— Respondió calmadamente — ¿Pero se puede saber de quién hablabas hace rato? — Volvió a preguntar mientras tomaba unas de las bolsas.

Fue así que la joven castaña comenzó a contar la impresionante historia de lo que paso en la mañana de ese mismo día, el joven Doctor ciertamente se mostraba impresionado con la historia y justo cuando pensaba preguntar algo ambos se quedaron callados al ver saltar a una chica de cabello rojo con una gran mochila en su espalda.

—Dime Nabiki… ¿Acaso esa no era Ranma? — Pregunto el doctor bastante impresionado de las habilidades de la chica.

—Eso me temo… — Cuando la joven Tendo termino de responder, ambos entraron rápidamente a la casa y buscaron a alguien que les explicara que acaba de pasar.


En el baño

Akane había terminado de enjabonarse y solo le faltaba enjuagar su cuerpo para poder disfrutar un rato de la bañera caliente, sin embargo una llamada de su hermana Kasumi le dijo que la bañera tendría que esperar. Fue cuando finalmente había terminado de cambiarse y tratar de secar su largo cabello que entendió por qué su hermana había sonado tan preocupada.

— ¿Cómo que Ranko se fue? — Decía la chica bastante incrédula, sosteniendo en su mano el listón que recogía su larga cabellera.

— ¡La vimos saltar del techo de la casa y se fue a quien sabe dónde! — Expresaba la mediana de las hijas.

Akane intentaba procesar la información y antes de que pudiera decir algo más, el adulto con el pañuelo en la cabeza hablo.

— ¡Ese muchacho irresponsable! Cuando lo encuentre vera de lo que soy capaz— Decía bastante furioso el adulto de lentes.

—Disculpe, pero… — Trataba de decir la chica con el listón en su mano.

— ¿Quién es usted? — Termino de decir su hermana mayor.

—Niñas, Doctor Tofu, quiero que conozcan a mi muy estimado amigo, Genma Saotome— Intervino el padre de las chicas.

—Mucho gusto— Saludo el adulto.

—Espera un momento, ¿Dónde estaba usted cuando Ranma había llegado con ese panda? — Interrogo la mediana de las hijas.

—Verán… — Dijo el adulto del pañuelo al mismo tiempo que se ajustaba los lentes —Yo soy ese panda y la chica que vieron es mi hijo, Ranma—

Un silencio incomodo no tardó en hacerse presente, si no hubieran estado en una situación de emergencia debido a la reciente huida de Ranma se habrían reído, pero al ver el rostro serio del extraño y el como su padre parecía confirmar lo que les dijo, solo pensaban en cientos de preguntas nuevas.

—Pero… ¿Cómo? — Solo alcanzo a decir la mayor de las hermanas.

—No me diga que, ¿Fueron a Jusenkyo? — Hablo por primera vez el joven Doctor.

—Me temo que sí, ¿Pero cómo sabe usted? — Pregunto Genma.

—Me especializo en la medicina que involucra la magia— Respondió amablemente con un tono bastante orgulloso —Pero me temo que hasta ahora no conozco una cura posible a las maldiciones de Jusenkyo—

— ¡¿Alguien puede explicar que está pasando y por qué no estamos buscando a Ranko!? — Gritaba exasperada la más joven de los presentes al no poder seguir el hilo de la conversación.

—Cálmate un poco Akane, buscaremos a Ranma de inmediato— Trato de calmarla el padre de la joven mientras ponía una mano en su hombro en señal de apoyo —Primero calentaremos un poco de agua caliente y nos dividiremos para buscarlo— Le indico a sus hijas —En lo que se calienta el agua les explicaremos la situación—


En el parque de Nerima

—Estoy cansado… — Decía una joven de cabello rojo al mismo tiempo que comía un pan que compro con el poco dinero que le quedaba.

Después de haber huido de la casa de los Tendo, Ranma tenía pensado buscar un lugar y trabajo temporal para poder quedarse cerca de la ciudad, después de todo aún tenía que resolver su situación con Ryoga y no podía abandonar la única pista que le dio de su paradero.

—Solo espero poder encontrarlo— Decía entre bocados la chica de la trenza para después suspirar —Tal vez debí pedirle que yo me bañara primero… realmente necesito un baño— Dijo en voz baja.

En su viaje por China las pocas ocasiones en las que regresaba a su verdadera forma era cuando tenía que lavar su cuerpo, si bien se había acostumbrado a ver su forma femenina desnuda, eso no quitaría el hecho de que era un hombre y se sentía más cómodo en su verdadero cuerpo, pero el estar viajando constantemente le imposibilitaba el acceso al agua caliente.


En las calles de Nerima

Akane no podía creer lo que había escuchado, incluso si le habían dado una pequeña demostración de la magia de Jusenkyo se negaba a creerlo, simplemente estaba dispuesta a negar que su más reciente amiga se trataba de un hombre.

Tengo que admitirlo, Rank… Ranma no mostraba ser un pervertido a comparación de los chicos de la escuela, ¡Pero esto es simplemente absurdo! — Pensaba para sus adentros la joven.

Después de haber terminado de contar la situación, cada uno tomo una tetera o termo y partió en su búsqueda por la chica de la trenza.

Dudo mucho que terminemos encontrando a Ranma… — Pensaba un poco decepcionada la joven —La verdad… no me sentiría mal por su partida si lo hubiera conocido como un chico— Se reprimió a sí misma.

Akane tenía que admitir que debido a sus malas experiencias tendía a juzgar muy rápido a la gente, se odiaba por hacerlo pero era algo que no podía controlar, sin embargo pensó, tal vez Ranma sería una ayuda a su problema.


Un poco más tarde, de regreso al parque

Ranma se encontraba recostado en una de las bancas del lugar mientras observaba el cielo, hace poco había terminado de comer los panes que compro y ahora se debatía si ir a un baño público o no.

—Si voy como mujer no podré entrar al lado de los hombres… — Pensaba en voz alta la chica —Tal vez debería buscar un lugar donde me puedan dar un poco de agua caliente— Finalizo de pensar al mismo tiempo que se levantaba.

Estaba por tomar su mochila hasta que sintió una presencia sospechosa y por puro reflejo bloqueo el ataque de un objeto que fue lanzado en su dirección.

Cuál fue su sorpresa de ver que el objeto era una tetera con agua.

— ¿Pero qué…? — Ranma no tuvo tiempo de decir algo más pues tuvo que bloquear otro golpe, esta vez era una patada de su padre — ¡¿P-papá?! — Decía la joven paralizada de la impresión.

— ¡Debería darte vergüenza Ranma! — Decía el adulto al mismo tiempo que ajustaba sus lentes — ¡Huir así de tus responsabilidades no es algo que yo te enseñe! —

La joven solo pudo agachar la cabeza y apretar sus puños con furia.

—Como puedes decir eso… — Respondió la chica mientras se preparaba para atacar — ¡¿CUANDO TU SIEMPRE HUYES POR PAGAR?! — Grito con todas sus fuerzas al mismo tiempo que le propinaba un buen puñetazo directo al abdomen y lo lanzaba a la fuente del parque.

Genma al entrar en contacto con el agua de la fuente se transformó de inmediato y salió mientras se quitaba la ropa que ya no le entraba adecuadamente.

Y así comenzó otra clásica pelea padre e hijo de la familia Saotome, solo que a diferencia de sus otros encuentros, Ranma se mostraba menos concentrado en esquivar y más enfocado en golpear, sabía que sus golpes no representaban mucho dolor para el corpulento cuerpo del panda pero en esos momentos ya no le importaba, solo quería desahogar su furia.

Esto duro durante varios minutos, hasta que un grito desconcentro a la chica de la trenza.

— ¡Ranko! — Gritaba Akane de felicidad al poder encontrarla

El grito de la chica fue suficiente para que Ranma recibiera un potente golpe en su abdomen y tuviera que retroceder.

—A-Akane… — Alcanzo a decir mientras sujetaba su abdomen y trataba de recobrar el aliento, Ranma odiaría admitirlo pero en ese momento su cuerpo comenzaba a cobrarle factura por el sobre-esfuerzo de tanto ejercicio en un solo día y su vista se nublaba.

—Rank… ¿Estas bien Ranma? — Pregunto la joven de cabellos largos mientras se acercaba lentamente.

Fue esta duda en la voz de la chica que causo que notara la tetera en su mano.

Ya lo sabe… Tengo que… — Pensaba la chica mientras se alejaba y buscaba desesperada algo con la vista pues seguía luchando con su nublada visión —Mi mochila… ¿Dónde la deje?

—Ranma, tienes que regresar, estas muy herida — Trataba de razonar la joven frente a ella.

¡Esto es tu culpa papá!... espera ¿Dónde está ese viejo… — Ranma no pudo completar sus pensamientos pues sintió como presionaban un punto de su cuello y se desmayaba.

En el Dojo Tendo

Ranma se sentía bien, como si todo el dolor y culpa hubieran desaparecido por arte de magia, sin embargo, poco a poco recobraba la consciencia y con eso podía sentir el dolor de su cuerpo regresar, un fuerte dolor en el centro de su abdomen y la parte trasera de su cabeza (cortesía de su padre-panda), al enfocarse en el dolor de su cuerpo pudo sentir también como algo frió trataba de calmar el dolor pero no era suficiente.

Fue entonces que recordó su situación, había tratado de huir de la casa Tendo y pensaba ir a unos baños públicos cuando su padre apareció.

—Parece que ya te estás recuperando— Escucho decir a alguien pero desconocía la voz de esa persona.

En eso Ranma trato de levantarse pero una mano la detuvo.

—No deberías esforzarte tanto— Volvió a escuchar esa voz, esta vez fue capaz de distinguir que se trataba de un hombre mayor que ella, pero no tan viejo como su padre.

Ranma trato de abrir sus ojos, que si bien al principio no podían distinguir nada entre la luz, finalmente lograron enfocar el rostro de un joven adulto con lentes.

— ¿Quien… — Trato de articular la joven.

—Yo soy el Doctor Tofu, soy el prometido de Kasumi y un muy estimado amigo de la familia Tendo— Respondió tranquilamente, asumiendo cual sería la pregunta de la joven.

Cuando Ranma escucho de inmediato que conocía a la familia Tendo, trato de forzar a su cuerpo que le obedeciera y comenzara a correr, pero fue en vano.

—Todos están preocupados por ti Ranma, ¿O prefieres que te diga Ranko en esa forma? — Volvió a hablar el joven adulto, tratando de razonar con su paciente.

— …Solo uso ese nombre en mi forma femenina, así que me parece bien que lo use ahora— Respondió resignada la joven, quien seguía observando a su alrededor y pudo notar que estaba recostada en un futón en la habitación que le habían mostrado antes de huir.

— ¿Puedo saber por qué intentaste huir? — Trato de presionar el tema el joven Doctor.

— …Es solo que, no quiero este matrimonio arreglado— Finalmente respondió la chica de la trenza.

—Puedo entender porque no estés de acuerdo con esto, pero no creo que deberías escapar así— Trataba de reconfortarla —Yo creo que deberías pensarlo un poco mejor, ver como se dan las cosas y finalmente dar tu respuesta al asunto—

Ranma estaba por decir algo cuando sintió como apoyaba una mano en su hombro y le entregaba unas toallas.

—Solo… piénsalo un poco mejor, tal vez encuentres agradable el estar aquí— Finalizo el joven de lentes mientras se retiraba de la habitación.

Se ve que es un buen sujeto, pero no creo que esto funcione— Pensó la chica de la trenza al mismo tiempo que concentraba su reserva de energía en levantarse para tomar un buen baño.

Fue finalmente cuando salió del cuarto que se encontró nuevamente a la chica de cabello cerúleo.

— ¿Ya te sientes mejor? — Pregunto la chica a su herida invitada.

—Akane… — Trato de decir la joven pero fue interrumpida.

—Escucha, sobre lo que dije antes sobre mi opinión acerca de los chicos… — Intento explicar la joven pero esta vez fue su turno de ser interrumpida.

—No hace falta que lo digas, sé que me odias y no tengo problema con eso— Finalizo la joven de cabellos rojos al mismo tiempo que seguía caminando.

— ¡N-no es así! ¡Yo… — Volvió a intentar la joven con un gran dolor en su corazón.

— ¡Por favor! ¡¿Quién no odiaría a un fenómeno que se convierte al tocar un poco de agua!? — Siguió interrumpiendo la chica —Solo hazme un favor y… deja de pretender que quieres ser mi amiga— Continuo hablando con un nudo en su garganta y solo pudo apretar el agarre en la toalla y ropas limpias para terminar de decir lo que le destrozaría por completo —Después de todo… No me interesa ser tu amigo—

Akane trato de decir algo, lo que fuera, pero el ver como la chica se alejaba tan rápido no le permitió pensar en algo coherente. Quería sentir el dolor en su corazón pero le era imposible, en lugar de eso solo sintió una ira incontrolable crecer hasta finalmente explotar con lágrimas de cólera.

— ¡BIEN, YO TAMPOCO QUIERO SER TU AMIGA! — Grito con todas sus fuerzas mientras se dirigía a su habitación y la cerraba de un portazo.

Finalmente Ranma procedió a tomar un baño, mientras sentía como unas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.

—Soy un idiota— Fue lo único que dijo el chico al sentir como su cuerpo cambiaba al contacto con el agua caliente.


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