Disclaimer Harry Potter no me pertenece es propiedad de J.K. Rowling. Usado como entretenimiento sin fines de lucro.
Advertencias:
- Horrores de ortografías.
- No soy escritora profesional.
- Yaoi o Slash.
- Final agridulce o feliz dependiendo del punto de vista de cada quién.
- Personajes Oc.
Pareja:
- Harry x Severus vs Oc x Severus.
Una cena de gala inundaba el salón, era una celebración el cumpleaños de algún mago que no recordaba el nombre pero era muy influyente en el mundo mágico. Con ironía sonrió, él únicamente que quería solo ser Harry y nunca logró su sueño, siempre sería recordado como el niño que vivió, el salvador del mundo mágico.
- Harry – llamó Hermione - ¿Estas bien? -.
- Por supuesto – respondió fingiendo su sonrisa de político – Como no estarlo la velada es maravillosa -.
- Deja de fingir – comento Ron sarcástico – Somos tus amigos, no unos simples conocidos – le dio un pequeño sorbo a la copa de champaña – Como ministro de magia sabemos que tienes mucho trabajo.
Harry solo rió quedamente al saber que lo conocían tan bien, había sido exigido como ministro cuando había terminado la guerra pero empezó a ejercer el puesto a la tierna edad de diecinueve años. Ahora sus treinta años seguía siendo el ministro de magia. Nadie había querido estar en su lugar o pedir un cambio.
Sus amistades solo eran la familia Weasly, Hermione, Neville, Luna y algunos profesores de Hogwarts, pero su vida amorosa era un total fracaso. Lo de Giny no funciono y su corazón se enamoro de una sola persona. Pero su amor lo traiciono y le rompió sus ilusiones. Para él solo existía una cosa, el sexo. Cada semana salía en la revista corazones donde publicaban su nueva pareja, la cual cambiaba cada que vez que le daba la gana. Brujas huecas que solo lo buscaban por su fama, eran mucho más fáciles de botar.
Pero había surgido un problema y lo estaba atormentado.
- Será mejor irnos – dijo Hermione mirando fijamente la entrada.
Tanto como Ron como él siguieron la vista para encontrar que ingresaba el actual director de Hogwarts Severus Snape siendo acompañado por su hija de diez años Lily Snape.
La niña era hermosa, sin duda había heredado los rasgos de la madre, pero lo que la delataba como hija del director era la palidez de piel junto con sus ojos y cabello liso negro, el cual le llegaba a la mitad de la espalda y por ultimo con un flequillo que asentuaba más su mirada igual de intimidante que su padre.
La madre de la niña había muerto al momento del parto, dejándola sola al cuidado de Snape. El ex mortifago vivió alejado en Estados Unidos sin embargo hace dos años regreso a Hogwarts como director ya que McGonagall tuvo problemas de salud por el exceso de trabajo y ella quedo como subdirectora. He ahí el regreso de sus problemas, el regreso del hombre que le había destrozado el corazón.
- Como irnos – musito Harry sarcásticamente – Debemos saludar al director Snape-.
- Pero – trato de detener el pelirrojo ya que tanto Ron como Hermione eran los únicos que sabían de su relación fallida con Severus.
- No se preocupen ya supere lo de Snape – sus amigos inseguros lo siguieron para saludar.
Cuando lo alcanzaron, el director estaba solo acompañado de su hija – Buenas noches – inició secamente Harry
- Ministro – contesto fríamente Snape sin dejarse intimidar por la gélida mirada de su ex alumno – Permítame presentarle a mi hija Lily Snape -.
- Un gusto – respondió la pequeña.
- Mi nombre es Hermione y el es Ron mi esposo -.
- Lo sé – contesto la niña – He leído sobre ustedes en los los libros de historia -.
- Así que tu papá te ha dejado leer sobre nosotros – dijo venenosamente Harry sin dejar de ver fijamente al director
- La falta de conocimiento es algo que nunca permitiré que falte en la vida de mi hija no como otras personas que solo usan su fama para ejercer un importante puesto – respondió crudamente el director.
El ministro sonrió sarcásticamente – Dime – musito y se dirigió exclusivamente a la pequeña - ¿Sabes por que te llamas Lily? – rápidamente Snape trato de sujetarlo siendo retenido por Ron y Hermione lo agarro de la túnica.
- Un gusto verlo director, nosotros tres ya nos vamos – Harry fue llevado con prisa a la salida, siendo severamente regañado por Hermione y Ron al meterse con la niña.
Estaba en su recamara a oscuras, se sentó en su cama y se quito las gafas. Había sido una noche degastante, cansancio era lo que tenía. Cansancio de pelear contra su corazón, de no ir hacia Hogwarts y reclamar a Snape por lo que le hizo.
Estaba perdido en sus pensamientos de venganza cuando una voz que conocía muy bien resonó – Harry Potter - la habitación empezó a bajar de temperatura y sus ojos verdes cambiaron a un color azul gélido, el vaho de su aliento era visible por la baja temperatura.
- Necesitas algo – respondió a la oscura voz
- No amo – musito la voz – Solo venía a ver si se me necesitaba-.
- Vete – respondió y poco a poco la temperatura regreso a la normalidad.
Estaba en su oficina en el ministerio cuando le llego una invitación de Hagrid para ir a la ceremonia de inicio de clases en Hogwarts. Cada año era invitado por su amigo pero nunca había ido. Después del incidente de la cena había pasado un tiempo, la pequeña Lily Snape tenía once años y este año entraría a la escuela de magia y hechicería, sonrió con maldad y decidió ir a visitar a su amigo Hagrid para ver la ceremonia.
Fue recibido con los brazos abiertos por el semi gigante, iban caminando por el pasillo y varios profesores lo saludaron en el camino. Estaba platicando con Hagrid sobre un proyecto que tenía para proteger a los hipogrifos cuando abruptamente se detuvo al ver como el director caminaba directamente hacia ellos.
- ¿Que hace usted aquí? – pregunto directamente a Harry un muy enojado Severus.
- Yo lo invite director – declaro tímidamente Hagrid
- Algún problema para recibir al ministro de magia, director Snape – encaro al ex mortifago igual de enojado
- Oh Harry – interrumpió el pesado ambiente McGonagall – Me da gusto verte – declaro con una sonrisa
- Profesora – cambio un poco su semblante y correspondió su sonrisa.
- Pasa muchacho los niños nuevos ya van entrar – comento y lo llevo al gran comedor sentando junto al profesorado.
El sentimiento de nostalgia lo invadió, la cena, las velas, las capas. Todo se junto, su ahijado estaba ahí junto con varios Weasly, la mayoría de los niños emocionados y sorprendidos de verle.
La puerta se abrió y los nuevos se quedaron parados en espera de que el sombrero eligiera la casa a la que pertenecía. Snape se acerco y empezó el discurso de inicio del curso. Harry trato de no perderse en la sensual voz del director. Una vez terminado, la profesora McGonagall fue hablando a cada niño para ver a que casa irían.
- Snape, Lily – en ese momento todo el salón quedo en silencio esperando la decisión del sombrero.
La pequeña se sentó en el taburete y el sombrero fue colocado – Gryffindor- grito el sombrero, y todo el salón quedo en silencio sin poder creer que la hija del director no estuviera en la casa de las serpientes.
Harry estaba igual de sorprendido, el orgullo de Snape en la casa de Gryffindor era algo que disfrutaría mucho de ver.
Después de esa ocasión regreso varias veces siendo invitado por la sub directora. Lo cual solo provocaba que Snape lo ignorara como si no existiera.
Estaba en un partido de Gryffindor contra Hufflepuff, para su sorpresa Lily era buscadora y para su disgusto, era excelente. Gracias a ella ganaron el partido. Cuando se despidió de los profesores alcanzo al director en un pasillo vacío.
- Snape – llamo el ministro
- Potter – saludo secamente
- ¿Por que? – pregunto directo
Severus no dijo nada, solo ignoro su pregunta y siguió caminando rápidamente dejando al salvador del mundo mágico parado en medio del pasillo con una sonrisa de satisfacción.
Si cree Snape que al no darle respuesta lo enojaría se equivocaba. Hubo algo que que traiciono al ex mortífago, fue que no le pudo sostener la mirada. Tomo una decisión, el príncipe mestizo volvería a ser suyo así fuera lo ultimo que hiciera.
Después de eso trato de ir a todos los eventos donde sabía que esta el príncipe mestizo pero Severus hábilmente evitaba su compañía . Estaba en una cena que era aburridisima, Snape se le había perdido y con resignación decidió despedirse para regresar a su casa.
Cuando llego al pasillo, se sorprendió de ver al director en la puerta de su departamento.
- ¿Por que me esta siguiendo? – pregunto Snape
Harry sonrió con malicia - Porque no pasamos y le responderé– comento travieso
- No me haga perder mi tiempo y responda – exclamo serio el director
Severus dio la vuelta para irse pero Harry no se lo permitió, rápidamente lo agarro del hombro y lo aventó a la pared para empezar a besarlo.
Volvió a saborear aquellos labios que durante varias noches de pasión lo llevaron a la locura. Pero el gusto no le duró más que unos segundos, ya que Snape lo empujo rudamente provocando que mordiera el labio inferior del mayor y que sangrara.
- Eso responde a su pregunta – dijo coquetamente el ministro
Severus llevo su mano a su boca mordida - Esta loco – musito enojado – Aléjese de mí y de mi hija, oh si no... -.
- ¿Que hará Snape? – amenazo Harry – Yo soy el ministro y el mundo mágico esta a mis pies – declaro sintiéndose un poco culpable al usar su posición – Nadie lo ayudara, así que por el bien de su hija y el suyo lo espero mañana en la noche aquí para que recordemos viejos tiempos – ordeno rudamente el mayor.
Severus sintiéndose humillado y sin opciones respondió secamente – Hasta mañana – y se fue, dejando al salvador del mundo mágico con mal sabor de boca por el pésimo curso que había tomado sus planes.
Y ahora ambos estaban en la recámara de Harry, rodeados por un pésimo ambiente. Snape sin decir nada se quito poco a poco la ropa, dejando al salvador del mundo mágico deseoso de tocar esa piel y perderse en la locura.
Severus le sostuvo la mirada, sabía que su cuerpo había envejecido y que había probabilidad de que Harry lo rechazara pero solo encontró deseo en la mirada del menor.
El ministro seguía con la ropa puesta, indeciso sobre que hacer. Quería realmente hacerlo, pero no sabía como seguir – No – se auto contesto – Hay algo que debe saber – se tomo un momento antes de seguir – Yo lo amo – declaro seguro, viendo a Severus totalmente impactado por su declaración – Así que no puedo hacerle esto, saldré del departamento y usted puede irse en cuanto quiera– trato de salir pero Snape lo detuvo besándolo rudamente.
Cuando despertó, lo hizo solo y se levando con tristeza. Que esperaba que la declaración de amor fuera mutua, no por supuesto que no. En toda la noche hubo pasión pero ninguna palabra de amor de Severus.
Decidió alejarse del director por un tiempo, pero la insistencia de McGonagall y de sus amigos de ir al club de duelo mágico de Hogwarts había sido demasiada. Se sentó junto a sus amigos y supo por Hagrid que Snape estaba en una junta y que lo más probable era que no llegara.
Los duelos empezaron, y poco a poco los alumnos iban pasando. Se eligieron a traves de rifa las parejas para cada duelo, por eso algunos alumnos de primer año se peleaban con otros de séptimo grado.
Cuando Lily Snape subió a la tarima le toco duelo con un alumno de Slytherin de sexto. Ambos iniciaron de manera increíble.
- Reve marliz – exclamo el alumno donde Lily se descuido y recibió el impacto del hechizo. Era un hechizo que hacía quien lo recibiera pusiera el descubierto cualquier embrujo que lo ayudara.
Pero la niña no se rindió y se levanto, sin darse cuenta que su aspecto iba cambiando poco a poco.
- ¿Que le pasa? - pregunto Ron sorprendido.
Lily dejo tener los ojos y pelo negro, su cabello poco a poco fue tiñéndose rojizo pero lo más sorprendente eran sus ojos, ahora de un color verde.
- Ella se parece a...- musito Granger insegura
- A mi madre – finalizo Harry confundido
La pequeña Snape ignorante de su aspecto respondió la humillación de ser derribada – Sectesembra – pero el Slytherin evito el impacto.
- Serpensortia – el animal apareció siseando de manera amenazante hacia Lily.
- Detente – habló Lily en parsel.
Harry saltó de la silla al escucharla.
- No soy tu enemiga – siguió hablando parsel.
La sala estaba impactada ya que nadie sabía que había otro hablante parsel el único que se conocía era Harry Potter.
- Vipera Evanesca – uso el director haciendo que el animal desapareciera, nadie había notado que había llegado y se veía sumamente enojado – Se cancela el evento de hoy, todos vayan a sus salas excepto la señorita Snape, acompáñeme a mi despacho – poco a poco el lugar se fue vaciando dejando solo al profesorado y a Harry y sus amigos.
Antes de que el director se fuera junto a su hija, Harry fue corriendo a detenerlos sin poder evitarlo sus amigos.
- Snape – llamo el salvador del mundo mágico exigiendo respuestas – ¿Que demonios esta pasando? -.
El director se quedo callado como decidiendo que hacer – Lily – musito Hermione al darse cuenta de que ambos necesitaban hablar – Te gustaría ir a merendar con nosotros-.
- Si lo permite director nosotros cuidaremos a Lily – exclamo Ron
- Lily ve con ellos y compórtate - pidió secamente Snape, la pequeña consciente del pesado ambiente tomo la mano de Ron en silencio y ambos empezaron a caminar siendo seguido por Hermione.
- Vamos Potter – el ministro empezó a seguirlo para ir juntos al despacho.
Cuando entraron Snape se sentó elegantemente en la silla del escritorio y él ocupo asiento enfrente de Severus. Tantas veces que había estado en ese lugar, momentos llenos de alegría, tristeza, nostalgia.
El lugar no había cambiado mucho, todo lo que Dumbledore había tenido seguía en su lugar es como si el viejo director nunca se hubiera ido. Excepto los caramelos de limón fue el único cambio que noto, porque su mente no salía de Lily Snape.
- ¿Y bien? – inicio algo enojado
Snape se quedo viéndolo fijamente como tratando de saber como empezar – Bien Potter como guste – exclamo con expresión cansada – Recordara lo que sucedió hace doce años -.
- Quiere decir cuando me dejo una estúpida carta diciendo que no podía estar conmigo porque solo me uso como consuelo por no tener a mi madre – musito levantando un poco la voz haciendo que varias cuadros de los anteriores directores se exaltaran.
- Si esa noche – continuo el ex mortífago apacible – Recuerda con exactitud - volvió a decir -.
- Por supuesto – dijo seguro el menor enfadado.
- Entonces veo que a pesar de ser el gran ministro que dice ser todavía sigue sin usar su minúsculo cerebro – comento irritado.
- Con un demonio dígame-.
- Soy doncel estúpido Potter – declaro siendo acompañado por un pesado silencio.
Harry no salía del shock, esa última noche habían cambiado los roles. Normalmente él era el pasivo pero en esa ocasión Snape fue el pasivo.
- Entonces Lily es... -.
- Su hija – finalizo Severus.
El ministro de magia seguía sorprendido – Soy padre – dijo en su mente resonó una y otra vez, pero su emoción de alegría poco a poco cambio a rabia hasta que exploto – ¿Por qué? – reclamo – Tanto me odia que me no le basto con romperme el corazón sino también quería arrebatarme a mi hija – gimió con enojo - ¿Que le he hecho? – pregunto sintiéndose muy dolido.
Snape no respondió, por primera vez en mucho tiempo se veía cansado y avergonzado.
- Muchacho – interrumpió el cuadro de Dumbledore – Es un mal entendido -.
- Basta – detuvo Severus levantándose del asiento bruscamente – No te metas -.
Snape y Albus se veían fijamente como si se comunicara con la mente, si el antiguo director intervino fue por algo algo, así que tomo una decisión. Se concentro y sus ojos poco a poco cambiaron hasta que se volvieron de color azul y la temperatura de la habitación bajo drásticamente.
- No Potter – exclamo el ex mortífago al ver la situación, pero fue muy tarde. En el despacho todo estaba congelado en el tiempo y el único con libertad de movimiento era el ministro de magia.
- Si amo – hablo una siniestra voz, un ser espectral de color blanco era igual que un dementor pero su presencia no era como si la alegría hubiera desaparecido. Había sentimientos de miedo, porque el ser que estaba ante él era la misma muerte.
- ¿Quiero saber que paso? - demandó el salvador del mundo mágico.
- Como desee – respondió la muerte, los recuerdos y pensamientos de Severus Snape comenzaron a invadir su mente.
Severus despertó abruptamente en una cama de la enfermería de Hogwarts.
- Severus – llamo McGonagall a su lado.
- ¿Que me paso? – hablo quedamente y roncamente por la herida de Nagini.
- No hables mucho Severus – pidió preocupada McGonagall viendo fijamente la herida vendada del cuello del profesor de pociones – Descansa hemos ganado y Voldemort esta muerto – dijo sonriendo.
Al escuchar esas palabras el ex mortífago sintió que un gran peso caía de sus hombros y no pudo evitar volver a caer dormido.
Volvió a recuperar la consciencia y se dio cuento que McGonagall y Potter estaban platicando en voz baja como si temieran despertarlo. Sus años de espionaje habían dado frutos y fingió con éxito que seguía dormido.
- Fue una suerte que regresaras por él – dijo McGonagall.
- Yo solo quería darle un buen entierro – explico Harry – Es un héroe y sin él hubiéramos perdido y hace tiempo que yo hubiera muerto -.
- Lo van a querer llevar a Azcaban por la muerte de Albus – comento triste McGonagall.
- No lo permitiré – comento decidido el ex horrocrux – Peleare para que sea reconocido por el héroe que es – finalizo con seriedad en su rostro.
Paso como una semana y media ya mas consciente y solo siendo visitado por McGonagall y Poppy. Estaba comiendo cuando llegaron Kingsley y Arthur Weasly.
- ¿Que tal Severus? – comenzó tímidamente el pelirrojo.
- Estoy bien – hablo un poco más recuperado el ex director.
- Me da gusto - dijo con una sonrisa forzada Arthur – Lamentamos molestarte pero ocupamos tu ayuda -.
- ¿Que es lo que les puede ayudar un ex motífago y asesino de Albus? – preguntó crudamente el príncipe mestizo
- Por favor Severus – susurro con cansancio Kingsley – El ministerio de magia es un desastre – inicio desesperado – Hay miedo por todos lados por la muerte de quien no debe ser nombrado y lo que queda del ministerio ha pedido algo tan ridículo y cobarde que me avergüenzo de no tener más poder para evitarlo - exclamo ya por último enojado.
- Severus – llamo Weasly con cara de cansancio – Empezare primero con tu caso – tomo un momento antes de continuar – Harry habló a tu favor y se te disolvieron de todos los cargos – declaro alegre pero cambio su cara a una de tristeza – También decidieron que se necesita una fuerte imagen en el ministerio, alguien que inspire seguridad y confianza por eso decidieron... – se interrumpió bruscamente como si temiera seguir.
- Que Harry será el próximo ministro de magia – finalizo Kinsley avergonzado.
- Estan locos – grito Snape todo lo que pudo por su herida e inconscientemente toco su vendaje.
- Lo sé, pero nadie me escucha en el consejo y todo lo quieren es tener al mago que venció al que no debe ser nombrado protegiendo al ministerio – musito Kingsley.
- Son unos cobardes – opino irritado Weasly.
- Es un niño – volvió a decir Kingsley – Hemos pensado en hacer desaparecer a Harry una temporada mientras todo se calma pero el consejo hará lo que sea con tal de tenerlo y manipularlo como una marioneta política
- Es ahí donde te necesitamos – musito Arthur – Harry va a ocupar ayuda, alguien que no se deje manipular por el consejo y que pueda confiar -.
Severus se quedo callado un rato y ya con la mente más resuelta les comento su plan – Estoy completamente en contra de la cobardía del consejo pero le debo Albus la deuda de mantener con vida al muchacho – mintió un poco ya que nunca había prometido nada todo lo hacía por su querida Lily – Denme una semana para recuperarme completamente y un año para que Potter tome el mando de ministro de magia -.
Kingsley algo sorprendido por su declaración le preguntó- ¿Que es lo que piensas hacer con Harry en un año? – finalizo serio como temiendo por la seguridad del muchacho.
- Lo educare para que se convierta en el mejor ministro de magia y que todo el patético consejo tiemble ante él – declaro rudamente Severus Snape.
Mañana comenzaría con Potter y estuvo dando vueltas por la escuela, ya la mayoría arreglada. Minerva no estaba y ella sería la próxima directora de la escuela así que aprovechando este momento de soledad busco desahogarse con el único que podía hablar, el retrato de Albus.
- Así que quieren que Harry sea Ministro – exclamo preocupado el retrato – Es solo un niño -.
- Lo sé – comento Severus – Es solo un estúpido muchacho – dijo irritado – Pero por Lily no dejare que termine siendo comida por las pirañas de ministerio y aunque sea lo último que haga me encargare que Potter sea feliz -.
- Me sorprende tu decisión – declaro intrigado Albus – Le has tomado cariño a Harry – declaro firmemente.
Snape lo miro con odio y de manera fría dijo – Todo lo hago por ella y solo por ella – salió de la habitación dejando un pesado ambiente.
El ex profesor de pociones esta esperando en la salida de Hogwarts y vio a Harry y su comité de despedida, los Weasly, Grange, Hagrid y Minerva. Un suspiro de aburrimiento salió de él, lo único que quería era seguir y llegar a la cabaña donde iba estar un año.
- Listo señor – dijo Harry a su lado.
- Vamos – exclamo Snape para tomarlo del brazo y aparecerse en el nuevo hogar de ambos.
La cabaña era una muy rústica y sencilla de dos pisos en medio del bosque, cuando entraron el interior era mucho más grande. El primer piso era una sala, un baño, comedor, dos cuartos de estudio y cocina. Mientras el segundo piso se componía de dos recamaras cada una con baño propio y una biblioteca.
El camino hacia el interior de la cabaña fue acompañado por un incómodo silencio siendo Harry quien lo rompió- Señor yo quería agradecerle...- pero fue interrumpido.
- Empecemos por poner reglas señor Potter – dijo secamente – Usted solo esta aquí para aprender y nada más, usted se convertirá en una esponja que absorba todo lo que diga sin cuestionar entendió - ordeno Snape.
- Si – contesto el salvador del mundo mágico.
- Perfecto, cualquier otro tema que no incluya lo que le estoy enseñando esta prohibido – volvió a decir – Por ahora descansaremos y mañana empezaremos con sus clases – se iba a retirar a su recamara pero recordó una última cosa – No necesito que me cuiden Potter cada quién es responsable de su persona así que no espera que yo le haga sus comidas así como yo no espero que haga las mías – finalizo y se fue al segundo piso.
Cuando se levanto al día siguiente como a las 6 de mañana se sorprendió de ver a Potter despierto.
- Buenos días señor – saludo Harry extrañamente muy tranquilo tomando té en el comedor.
- Empezáramos nuestros clases en dos horas – musito Severus ignorando el saludo.
La rutina cayo en la cabaña, llevaban un mes y el ex mortifago estaba asombrado del sumiso comportamiento del futuro ministro de magia. Empezaban las clases a las ocho de la mañana y terminaban a las siete de la noche, siendo solo interrumpidos para comer de una a tres de la tarde. No había día de descanso, todos los días era lo mismo pero no hubo ninguna queja del menor. Pero él no tenía intención alguna de indagar sobre el extraño carácter de Potter y simplemente lo ignoro.
Hasta que un día estaba cenando tranquilamente en el comedor cuando escucho que se rompía algo desde la habitación del salvador del mundo mágico. Sin pensarlo mucho corrió al segundo piso y cuando abrió la puerta se encontró con un escenario algo extraño. Potter se encontraba al lado de la puerta y el espejo de pared al otro lado de la habitación quebrado. Pero lo que sintió en el ambiente del cuarto fue lo que más le llamo la atención. Se sentía miedo, un miedo de algo muy oscuro y tenebroso. No sabía con exactitud que era pero su sentido de supervivencia le decía que se alejara de de allí, de esa terrible y fría habitación.
Tratando de guardar la compostura y encaro directamente al menor - ¿Que pasó aquí Potter? – preguntó, el salvador del mundo mágico no dijo nada se quedo callado como si estuviera luchando consigo mismo sobre que decir - ¿No piensa responder? – volvió a preguntar.
- Señor yo...- musito quedamente – Creí ver un ratón – exclamo Harry.
Por supuesto que no le creyó, era un patética mentira – Diga le verdad señor Potter o me veré en la necesidad de usar legeremancia en usted – amenazo.
El salvador del mundo mágico se veía con miedo y finalmente dijo – Es una larga historia – declaro con incertidumbre.
- Entonces empiece – musito irritado de tanto secreto.
- Vayamos al comedor, por favor – pidió Harry con desesperación
El ex profesor de pociones estaba perdiendo la paciencia pero trato de recordar que todo lo hacía por Lily – Vamos – comento algo irritado.
Sería cerca de las diez de la noche cuando ambos estaban en el comedor, él con su comida fría ya sin ganas de cenar y Potter con un vaso con agua en la manos - ¿Habrá escuchado la historia de las reliquias de la muerte? – comenzó diciendo el salvador del mundo mágico.
- Por supuesto – contesto el ex profesor de pociones.
- Hay tres objetos la varita de Saúco, la capa de invisibilidad y la piedra filosofal- explico Harry – Pero hay una consecuencia para la persona que llegue ha tener y usar los tres objetos que no esta escrito en ningún relato – se interrumpió para tomar un poco de agua – Estos tres objetos fueron dados por la mismísima muerte según el cuento – siguió explicando – Pero lo que nadie sabe es que la persona que use la varita, la piedra y la capa se convertirá en al amo de la muerte y está se convertirá en su siervo – finalizo con un pesado ambiente.
Snape tratando de procesar la pesada información y verlo desde un punto de vista escéptico – ¿De donde averiguó todo lo que me esta diciendo? – preguntó – Ya que usted mismo me esta diciendo que no hay nada escrito que ampare esa maldición – dijo temiendo la respuesta.
Harry lo miro directamente a los ojos, esos que tanto le recordaban a su bella Lily. Pero la mirada del salvador del mundo mágico era de miedo por la información que iba a revelar – La misma muerte me lo ha dicho – confesó el menor y Severus Snape supo a partir de ese momento que Harry Potter jamás iba a librarse del doloroso camino que le esperaba, sería un mago con un camino tan oscuro que podría convertirse en el nuevo Voldemort.
El ex profesor de pociones se quedo sin palabra un buen rato, verificando cual era la mejor decisión. El comienzo de una migraña y sudor frío cubrieron su cuerpo pero no podía permitirse dejarse llevar por el miedo. Tomó valor de Lily y musito – Esta noche dormirás en mi recamara y yo vigilare que descanses – explico – Mañana responderás a todas mis preguntas con respecto a la maldición – el salvador del mundo mágico no dijo nada solo asintió con la cabeza y Severus tuvo la impresión de que se encontraba demasiado cansado para desobedecerlo.
La noche fue tranquila con Potter dormido en su cama y él perdido en sus pensamientos. Snape no se atrevió a dejar el lado del futuro ministro de magia hasta que este despertó.
- Sígame, vamos a desayunar – hablo secamente el ex director de Hogwarts.
Ambos terminaron y el menor sin decir nada levanto los platos donde empezó a lavarlos. El ambiente solo era acompañado por el sonido del agua. Cada uno prefirió no hablar y fingir que nada pasaba.
Severus sabía que debía ser valiente y hablar con el muchacho pero había algo que él sentía en ese momento. Miedo, tenía miedo de enfrentarse a la muerte. Aún con temor decidió afrontarlo.
- Potter – llamo cuando observo Harry había acabado de lavar los platos – Siéntese necesitamos hablar - el ex horrocrux obedeció – Entonces dígame, ¿como lo convoca? – pregunto, el futuro ministro de magia no comenzó hablar de manera inmediata, como si no tuviera muy claro la respuesta.
- Verá – musito – El espíritu de la muerte empieza aparecer cuando me siento triste o enojado – explico confuso.
El ex profesor de pociones quiso aclarar la situación – Ayer en que estabas pensando para convocarlo – cuestiono.
- En las muertes que he provocado – respondió honestamente el menor.
Snape no pudo evitar sentirse mal por Potter, realmente le había agarrado cariño pero eso es algo que jamás recocería frente a nadie – Ya veo – exclamo tratando de que su voz no traicionara sus sentimientos – ¿Y has hablado con él? – pregunto por último.
- Si – dijo con algo de temor en sus ojos – Me dijo que hasta que yo muera yo soy su dueño, puedo hacer todo lo quiera – explico con miedo – Que puedo tener el mundo a mis pies – antes de continuar miro fijamente a Severus – Yo no quiero ser el próximo Voldemort – dijo con decisión – Tengo miedo señor – confeso buscando claramente consuelo en el ex director.
A Severus se le rompió el corazón al ver lo ojos que Harry había heredado de Lily llenos de tristeza. Ya habiendo tomado una decisión – Convocalo - musito con valentía.
El futuro ministro de magia, cambio totalmente su expresión de miedo a uno se asombro. Y Snape vio la determinación que caracterizaba al hijo de Lily. Para su sorpresa los hermosos ojos de color verde se cambiaron a un azul gélido y la temperatura de la habitación bajo de tal manera que veía el vaho de respiración de ambos. Pero lo más extraño fue el entorno era ahora de todo un color gris como congelado en el tiempo.
Cuando se estaba acostumbrando a su nueva ambientación, lo sintió a su espalda el escalofrío de la muerte. No se atrevió a voltear, solo miro como Harry veía fijamente un punto a su espalda.
- ¿Esta aquí? – pregunto aparentando valor. Antes de que Potter respondiera la muerte comenzó a aparecerse poco a poco al lado del ex horrocrux. Era como un dementor pero la única diferencia era el color de la capa ya que era de un blanco siniestro, tan puro que daba miedo.
- Severus – llamo oscuramente la muerte causando un escalofrío en todo su cuerpo.
Buscando valor ya que se auto recordaba que esto era por Lily – Ordénale que me obedecerá en todo lo que diga y sube a tu habitación, cuando haya acabado te llamare – pidió el ex director.
El futuro ministro de magia dudo por un momento antes de musitar – Confío en usted con mi vida señor – se levanto de la silla y antes de irse musito – Snape es tu dueño ahora – trato de ordenar
- Muy bien amo – dijo el espíritu. Harry volteo una última vez a su ex profesor de pociones y se fue por las escaleras.
Una vez solo con el espíritu no sabía como comenzar pero la muerte lo interrumpió – Severus Snape eres un mortal valiente todo por su amor a Lily la madre de Harry Potter – exclamo con voz susurrante – Pero que tanto eres capaz de hacer por Harry, el elegido por la muerte para torturar su cordura y congelar su corazón – finalizo con una risa escalofriante – Eso es lo que piensas – se acerco al ex director a tal grado que cerro un poco los ojos por lo blanco de la capa – A mi no me interesa sus problemas mortales, pero tengo la respuesta a tu pregunta – explico – La única manera de que evites que Harry sea un nuevo Voldemort es que te entregues a él – se alejo del ex director como dando por finalizado su discurso.
Severus como todavía procesando la información dijo – Con entregarme a él es hacer que se enamore de mí – comento con un nudo en la garganta.
- Así es, es lógico – respondió - No lo cree príncipe mestizo, usted es el único con el valor suficiente de soportar la carga del dolor de ser Harry Potter – volvió a reír – Quién podría soportar la carga de las pesadillas que tiene, los fantasma que ve cuando tiene recuerdos dolorosos, la fama que lleva su nombre, las locuras que va a tener que vivir por ser ministro y por último la demencia de mi presencia que le garantizo que no será la última vez que nos vemos – exclamo la muerte con sorna.
- Entiendo – musito el ex director aceptando que su destino jamás lo iba a decidir por si mismo, siempre iba a ser manipulado – Mis dudas han sido aclaradas Potter vuelve a ser tu dueño – ordeno distraídamente.
- Oh Severus Snape – llamo una última vez la muerte – No lamentes tu destino por que te puedo asegurar traerá luz a tu vida – y diciendo esas palabras desapareció regresando la habitación a la normalidad y dejando al príncipe mestizo perdido en sus pensamientos.
No sabía cuanto tiempo pero cuando tomó la decisión seguir su misión de ser el amante de Harry Potter con un sabor amargo en la boca.
Ocurrió una mañana ambos estaban desayunando de manera silenciosa cuando surgió una pregunta que no se esperaba.
- ¿Su patronus es una cierva como mi madre? - pregunto Potter
Sintiéndose abrumado por la profundidad de la pregunta tardo em responder - Así es – comento - Y el suyo es un ciervo – contrarrestro – Segun antiguos estandares de magia eso haría compatibles - dijo tratando de abrir una clase de inicio de relacion.
- ¿Compatibles? – dijo Harry confuso.
- En el aspecto romántico – aclaro Snape un poco nervioso por lo atrevido del comentario – Pero por supuesto como todo tendríamos que hacer una prueba.
Harry tenía la cara roja pero no comento nada burlesco – Es una información muy interesante – claramente estaba incomodo por lo dicho – Bueno me retiro señor tengo que estudiar – y de manera presurarse salió del comedor sin terminar el desayuno.
Severus por supuesto vio como sus esperanzas se desaparecian. Era lógico se dijo. Nadie iba a queres estar con el murcielago grasiento. Tratando de volver a tener su corazón de piedra recogió la mesa.
Pasaron los días y una mañana Harry y Snape estaban en una clase de pociones cuando sin querer las manos de ambos rozaron. Snape trato de de quitar su mano pero rapidamente fue detenido por Harry y sorprendido por un inocente beso en la mejilla.
Severus volteo a ver al hijo de Potter totalmente extrañado esperando que fuera una broma cruel. Pero solo vio duda y miedo en los ojos de Harry.
- ¿Somos compatibles? – pregunto Harry.
- En realidad esa no es la prueba que se debe hacer – susurro Severus algo ronco tratando de controlar su sonrojo - ¿Me permite demostrarle? -.
Harry sin pronunciar palabra solo asintio. Severus con varita invoco a su patronus y Potter imito su acción. Los dos patronus se acercaron mutuamente como conociendosé y de repente se convirtieron en uno mismo acabando con una hermosa luz que parecía un fuego artificial.
- Esa es la prueba correcta – musito Severus como si estuviera dando clase pero sintiendo su corazón latiendo al mil por hora – Por ahora regresemos a la poción el tiempo apremia y no tenemos toda la tarde para seguir – continuo diciendo temiendo que su mascara de hielo en su rostro lo traicionara.
Paso el tiempo pero Snape trato de ignorar los pequeños avances de Potter como tratando de cambiar a la amistad por algo más. Rozaban las manos, le dejaba obsequios y lo trata de manera hasta se puede decir cariñosa. De alguna manera Snape se sentía nervioso y asustado por la prueba de amor de Harry.
- Potter – llamo en la biblioteca buscando al ex horrocrux - ¿Usted cree que no soy consciente de lo que esta haciendo?-.
- Señor – dijo nervioso Harry – Entiendo si no me corresponde tratare… -.
- No hable por mi señor Potter – interrumpio Snape – Debe saber una cosa si quiere que nuestra relación funcione – susurro causando sorpresa en Harry – Usted será el ministro de magia y yo regresará a ser director de Hogwarts no es una relación que deba comentar con nadie – explico – será dolorosa hasta para usted.
- Entiendo – musito Harry tomando suavemente la mano de Snape.
- Perfecto – y sin decir decidió besar a Potter dado por inicio el romance.
- Severus – llamo el cuadro de Dumbledore – Debes estar tranquilo Harry lo ha hecho muy bien como ministro en estos dos años – musito – Es un gran logro lo que hiciste con él -.
- No me preocupa, Harry es completamente capaz – dijo orgulloso Snape – Inclusive en mantener nuestra relación en silencio es algo que no ha roto su promesa -.
- Porque te ama Severus – exclamo Dumbledore sonriente.
- Ese es mi mayo temor – musito con tristeza Snape – Yo no merezco el amor que Harry me tiene -.
- Severus – exclamo triste Dumbledore.
- No lo merezco – reitero Snape – Solo porque no lo ha descubierto pero esa noche que mataron a Lily, ella estaba embarazada – dijo dejando escapar un sollozo – De no ser por lo que pasó ella seguiría viva junto con ese bebé – dejo que unas lágrimas saliera.
- No eres culpable – corrigió Dumbledore
- Si lo soy – contrarresto Snape dolido – Cuando se entere Harry de que ya no puedo invocar mi patronus le tendre que decir – siguio hablando - No debí indagar en la muerte de Lily pero quería aclarar todas mis dudas para poder… - se interrumpio a sí mismo.
- Pedir matrimonio a Harry – completo Dumbledore.
- Soy un idiota – exclamo Severus – Una persona como yo no tiene derecho al amor – Aún recordando las palabras de la muerte, sabía que era contrario a lo que le dijo el espiritu pero debió saberlo en el principio no confiar en al muerte.
Estaba tan perdido en sus pensamientos que no se percato de que Harry entraba en la oficina – Severus – musito el ministro de Magia - ¿Estas bien? – pregunto.
- Nada – respondió Severus ocultando su pesar y rapidamente beso a su amante para distraerlo – Vamos a la cama – le susurro quedamente el oído tratando de seducir al ministro.
Harry se aclaro la garganta y dijo roncamente – Buenas noches profesores – comento despidiendose de los cuadros para dirigirse junto a Snape.
- No quiero ver más – interrumpio Harry al espiritu de la muerte de mostrar más recuerdos.
Cuando regreso en sí, la cara de decepción de Snape no tenía precio. Sabía que el principe mestizo tenía miedo de que tanto le mostro la muerte – Solo vi hasta que descubriste que mi mamá estaba embarazada cuando Voldermort la mato – declaro Harry para terminar el dolor de Snape.
- Entiendo – dijo secamente Severus – Despues de eso descubrí que yo estaba embarazada – continuo de manera pausada – Como bien sabes no merezco tu amor Harry – se volvio a pausar – No merezco a mi hija, Harry ella es buena, pertenece a tu mundo no al mío -.
- ¿A que clase de mundo te refieres Severus? – quiso saber el ministro – Mi mundo no es color rosa, yo tambien sufrí, yo tambien he tenido rencor, odio…-.
- Pero – exclamo Snape – Hay muchas cosas que no sabes de mí, tu nunca haz cruzado esa línea de odio y rencor; el otro lado que te lleva hacer cosas egoístas – dijo – Necesito tiempo Harry – y en eso le dio la espalda al ministro.
- Esta bien – musito derrotado Harry de no poder aclarar más dudas – Te esperare, te amo – declaro antes de irse de la oficina.
Apenas había pasado tres días de la platica de Harry y Snape cuando Hermione entro a su oficina en el ministerio.
- Harry, el Profeta – cuando el ministro de magia leyo del articulo sintio que se le helaba la sangre. Estaba un escrito muy completo sobre Lily Snape y del parecido que tenía con Lily Potter, lo más frustante de todo es que insistían en el articulo que Lily era la hija de Severus y de él.
- Yo..- no supo que decir.
- Debemor ir hablar con Snape – musito Hermione- Este tipo de secreto podría destituirlo como director de Hogwarts.
- Vamos – dijo Harry recuperando su postura como ministro de magia. Haría todo lo posible con tal de salvar a su familia.
- Oh – dijo sorprendido Newt Scamander al leer el articulo del Profeta – Artemis se va a enojar.
- Esto solo traera problemas – opino Percival Scamander, antes conocido como Percival Graves ex director de Macusa – Lo mejor será ir a Londres para evitar que suceda un problema politico.
- No creo que Artemis llegue a tanto – declaro Newt
- Es nuestro hijo, si antes se frenaba de defender a Snape era por Dumbledore pero esta ocasión no creo que lo deje pasar – dijo de manera cansada el ex director de Macusa.
- Un problema político – musito pensativo Newt – El ministro de Magia contra el director de Macusa…-.
- Sería un buen duelo mágico, pero nuestro hijo ganaría – exclamo confiado y orgullo Percival – Debemos darnos prisa trasladarnos de Estados Unidos hacia Londres no será sencillo -.
- Artemis debe haberse ido con Archie – musito seguro Newt.
Cuando Hermione y Harry llegaron a Hogwarts de manera apresurada fueron brevemente detenidos por la vista de un dragón en la entrada del colegio claro que al lado del animal estaba el buen Hagrid
- Hagrid – llamo Hermione sorprendida - ¿De quién es el dragón?-.
- Es de Artemis Scamander – declaro contento Hagrid de tener tan bello especimen a su lado.
- Del presidente de Macusa – exclamo sorprendido Harry - ¿Qué esta haciendo aquí? -.
- Vino a saludar al director – explico Hagrid.
- Vamos Hermione – llamo sin saber el porque no le gustaba la visita de Scamander.
Lo bueno es que Harry sabía la contraseña y no tuvo ninguna dificultad para entrar a la oficina de Snape.
- Ministro – llamo de manera oficial Snape – Y la señora Weasly, no recordaba que nuestra cita era hoy – mintio el ex mortifago.
- No se preocupe – contesto Harry – Director Scamander – saludo.
- Ministro – se levando Artemis Scamander saludo con un apretón de manos a Harry – Señora Weasly – saludo con un pequeño beso en la mano.
Artemis Scamender segundo presidente más joven de Macusa siendo solo superado por su padre Percival Graves. Artemis era identico a su otro padre Newt Scamander pero había heredado el pelo negro de los Graves así como el carácter. Era un mago fuerte y poderoso, dominaba cualquier asunto relacionado con pociones, magizoología y defensa contra las artes oscuras. Sin duda una combinación peligrosa.
- No quiero ser grosero Director Scamander pero ocupo hablar a solas con el Director Snape – explico Harry.
- Ya veo yo…- comenzo a de decir Scamander pero fue interrumpido
- Tío – llamo Lily corriendo al entrar en la oficina para abrazar al director de Macusa.
- Mi princesa – saludo Artemis.
- ¿Se conocen? – quiso saber Hermione al ver la muestra de afecto.
El ambiente cambio totalmente a uno de tensión – Señorita Snape – dijo Severus – por favor regrese a sus clases el Director Scamander luego pasará a saludar -.
Lily pareció objetar al ver a Harry Potter en la habitación pero solo asintió y salio de la oficina.
- Señora Weasly el tema que voy a tratar solo nos concierne a Scamender y a Potter así que si no le molesta – pidió Snape.
- Pero..- trato de objetar Harry.
- Entiendo – interrumpio Hermione – Nos vemos en la madriguera Harry – pidió.
- Si – dijo Harry cuando su amiga dejo la habitación empezo a decir – No creo que el señor Scamander tenga que estar aquí es un asunto entre usted y yo, Snape.-
- Lo siento Harry pero necesitas saber la verdad – musito el ex mortifago – Artemis es un buen amigo mío, él me ayudo cuando supo lo del mi embarazo y fue como un segundo padre para Lily – explico.
Harry comenzo a sentir celos muy fuertes hacia el director de Macusa – Le agradezco todo señor Scamander lo que hizo hacia mi hija y mi novio – dijo posesivo causando sopresa en Severus y diversión en Artemis.
- ¿Novio? – exclamo divertido Artemis – Que yo sepa usted y Severus no tiene ninguna relación – completo seguro.
- Potter – regaño Snape – Artemis es un buen amigo mío así que respetalo y Artemis – siguio con el regaño – Harry es el padre de mi hija así que espero un buen trato, entendieron ambos – dijo – Son peores que niños – opino Severus.
- Yo te sigo amando Severus – declaro Artemis causando sorpresa a Harry y a Snape bochorno – Solo dí lo mismo y todo lo mío será tuyo, renunciare a Macusa y todo lo que sea necesario hacerte feliz – prometio con tal esmero que Harry se sintio sin una sola oportunidad para tener el amor del ex mortifago.
- Artemis yo..- comenzo Snape.
- No digas nada – contesto Artemis y se acerco al director de Hogwarts y deposito un suave beso sobre la mejilla de Snape – Saludare a Lily antes de irme, me quedare con tío Theseus para saber tu respuesta – y se dirigio a la puerta – Ministro – se despidio de Harry dejando el ambiente totalmente tenso.
Despues de varios minutos Harry no sabía como comenzar pero no tuvo que pensar mucho ya que el mismo Severus comenzo hablar – Cuando paso lo de la muerte de tus padres, Dumbledore tuvo que ir a un viaje a Estados Unidos donde me presento a la familia Scamander – explico.
- Artemis y yo congeniamos al instante, fue dulce, caballeroso, inteligente algo de lo cual no estaba acostumbrado – Harry supo que se refería a sus antiguos compañeros mortifagos – Yo quería algo que me hiciera olvidar lo del Lily, no quería pensar en nada que tuviera que ver con ella y empece una relación con Artemis-.
Harrry volvio a sintir celos de cómo otro hombre tuviera ese poder sobre el ex mortifago.
- Dumbledore objeto pero le dije que era algo temporal solo quería tiempo para olvidar mi dolor antes de continuar con mi trabajo de protegerte – exclamo Snape y Harry no pudo evitar sentirse culpable de todo lo que le había quitado a Severus a lo largo de su vida – Claro que la familia Scamander no me recibio muy bien, su padre Newt no tenía ningún problema con nuestra relación pero su otro padre Percival así como su tío Theseus no me veían con buenos ojos por haber sido un mortifago al final a pesar de todo continuamos con lo nuestro-.
- Sigo sin entender lo que vio Artemis en mí – musito pensativo Snape en sus recuerdos.
- Lo mismo que yo veo y me hace estar enamorado de ti – declaro Harry.
- ¿Amor? – dijo Severus – Yo amaba a Lily pero no fue suficiente tú dices amarme pero no sé si despues de lo que te diga continuaras amandome.
- ¿Qué quieres decir? – quiso saber Harry.
- El único que realmente me conoce es Artemis – exclamo Severus provocando dolor a Harry – Después de un año de relación sucedió algo que nadie espero y ni siquiera estaba en mis planes egoístas de volver a Hogwarts – se paro un momento y miro fijamente al ministro – Me embarace – confeso causando gran sorpresa y un completo silencio en Harry.
- Así es – confirmo Snape – Me embarace y dí a luz a Rolf Scamander como bien sabes actual esposo de Luna Scamander – al ver que Harry seguía sin decir nada continuo – Haber dado a luz a Rolf limpio las asperezas entre Percival, Theseus y yo-.
- ¿Rolf lo sabe? – pregunto Harry una vez que recupero el habla.
- No – respondió Severus – Después de dos años en Estados Unidos regrese a Hogwarts para seguir mi misión de espía, Artemis prometió que me esperaría así como también por seguridad de Rolf le dijeron que su madre había muerto al dar a luz-.
- ¿Por qué? – dijo Harry sintiendo las lágrimas cayendo de su rostro - ¿Por qué te sacrificaste tanto a tal grado que abandonaste a un hijo?-.
- Por mi amor hacia Lily – aclaro con seguridad – De ella era mi corazón, mi patronus, mi vida y lo perdí por mi celos enfermizos hacia James Potter- se tomo un momento para continuar - No tienes idea Harry lo que hacemos por amor cuando cruzamos esa línea – Severus se acerco y toco la mejilla de Harry perdiendose en sus ojos verdes – A lo largo de mi vida he tomado decisiones egoistas por mi amor hacia ella-.
- Eso no es amor, es sentirse culpable – exclamo Harry abrumado por los fuertes sentimientos de Snape.
- ¿Será? – el ex mortífago sonrió triste – Cuando supe que estaba embarazada de mi hija Lily me sentí impuro de tanta felicidad a tu lado, te deje la carta para desilusionarte de mí y volvi al único lugar que me senti amado y seguro, con Artemis-.
- ¿Lo amas? – pregunto Harry.
- Al nacer Lily – ignoro la pregunta del ministro - Debido a lo parecido que era a tu madre le empece a dar pociones para que cambiara su aspecto desde que era una bebé, le dije que eran vitaminas que necesitaba y siempre las tomaba – explico– Artemis la amo como si fuera su hija e hizo todo lo posible por proteger su identidad donde él tenía los contactos y el poder para inventar la historia que Lily era hija de una bruja inventada y mía-.
- ¿Por qué inicio una relación conmigo si pudo regresar con Artemis? – exclamo Harry.
- El espiritu de la muerte – contesto Snape – Me insistio que a tu lado conocería la luz en mi vida, como bien te he dicho soy un hombre egoísta y quería ser feliz -.
- ¿Me amas? – quiso saber Harry.
- Si lo hago – confeso Snape – Pero no puedo estar a tu lado – exclamo rompiendo el corazón de Harry – Eres el hijo del hombre que odie y que me arrebato al primer amor de mi vida, eres ahijado del hombre que me maltrato en Hogwarts, eres el motivo por el cual el señor tenebroso mato a la mujer que amé, eres la misión por la cual tuve que dejar a mi hijo y a pesar de todo eso te amo pero hay demasiado rencor y odio entre nosotros, lo siento Harry pero no puedo estar a tu lado – se tomo un momento antes de continuar – Dejare Hogwarts y Lily se quedará contigo, me ire a Estados Unidos con Artemis-.
- No te rindas, podemos hacerlo funcionar - pidio el ministro de magia desesperado.
- Por una vez en mi vida me quiero rendir, ya me canse de luchar – confeso Snape – Adios Harry – y Harry James Potter sin detenerlo vio salir de la oficina al hombre que sin poder cambiar al destino Harry le había arruinado la vida.
Harry penso en regresar a la madriguera pero su corazón y lágrimas sin poder detenerlas prefirio ir a su departamento donde se dejo caer al suelo y la habitación de la temperatura comenzo a bajar de manera alarmante y sus ojos cambiaron a un color azul gélido.
Harry sabía que eso significaba que el espiritu de la muerte estaba en la habitación. Sin importarle nada por esa noche dejo de ser valiente y se rindio a la tristeza.
- Severus pasa – invito Artemis al ex mortifago a la sala donde no pudo evitar emocionarse al ver que traía una maleta – Mi tío no está, debe llegar mañana -.
- Gracias – Snape se dejo caer de manera cansada sobre un sillón – Profesora Sprout se va a quedar como directora, he dejado mi carta de renuncia – explico.
- Entiendo – dijo Artemis.
- Antes de que llegaras la junta me mando un aviso donde pedía mi renuncia – murmuro Snape - El ocultar información hace que haya demasiada desconfianza y según ellos ya no pueden confiar a mí debido a mi historial de mortifago-.
- Son unos idiotas – exclamo enojado Artemis - ¿Quieres que hable con ellos? Fácilmente te regresaría tu puesto – musito tratando de ser positivo.
- No es necesario – dijo Severus – Cuando regrese a Hogwarts lo hice por Minerva pero de haber sabido que Lily iba a sufrir tanto me hubiera quedado en Estados Unidos-.
- ¿Cómo lo esta tomando Lily? – pregunto Artemis.
- No me odia si ese es tu temor – dijo Severus – Es una muy buena niña, cuando le explique que había sido por su seguridad lo tomo bien pero…-.
- Eres demasiado bueno – interrumpio Artemis causando un sonrojo en Snape.
- ¿Cómo esta Rolf? – quiso saber Severus por su primogenito.
- Muy contento y ocupado con los gemelos – exclamo complacido Artemis – Lily es digna hija tuya y de Potter -.
- ¿Cómo supiste de la nota del Profeta? – musito Snape tratado de cambiar el tema de Harry.
- La nota iba a salir hace dos días pero pude frenarlo un tiempo para poder llegar aquí – explico Artemis.
- Eres una combinación peligrosa Scamander y Graves – dijo irritado Snape – No necesito que me protejas -.
- Así es – estuvo deacuerdo Artemis – Pero es una de las consecuencias de mi amor hacia ti, te pido una disculpa si pase los límites -.
Snape se acerco un poco y beso suavemente la mejilla de Artemis – Gracias – y siguio caminando mientras decía – Vamos a saludar Archie despues de todo es un dragón temperamental y no quiero que se enoje – pidio siendo seguido por el director de Macusa totalmente sonrojado.
Cuando Harry desperto escucho a lo lejos las voces de Ron y Hermione , rapidamente busco incorporarse y tratar de que el espiritu de la muerte ya no estuviera en la habitación.
Logró realizar tal hazaña pero el frío de la habitación no desapareció a tiempo para cuando Hermione y Ron lo encontraron.
- Harry – dijo sorprendido Ron – Esta helado aquí – opino rapidamente.
- Vamonos de aquí – pidio Hermione – No sé porque pero no me gusta este lugar-.
- Claro – musito Harry – Hay mucho que debemos hablar-.
Cuando Harry acabo de explicar todo lo sucedido así como les presento al espirítu de la muerte – Es increíble todo lo que nos acabas de decir – dijo Hermione todavía en shock de haber presenciado a la muerte.
- Mi amigo, tú solo sufriendo esto – exclamo Ron – No te preocupes nosotros estamos aquí y para apoyarte – comento abrazando a Harry y su esposa.
Paso varios días en la madriguera con la compañía de Molly y con Rose, la hija de Ron y Hermione. No pudo evitar pensar en su hija Lily. Decidio pedir permiso a la profesora Sprout para poder hablar con ella. Viendo que casi era la hora de su cita decidio ir a Hogwarts.
Hagrid amablemente cedio su cabaña para la intima platica, Harry estaba nervioso esperando cuando llamaron a la puerta.
- Adelante – dijo el ministro de magia y por la pequeña entro su hija Lily Snape, no cabía duda la pequeña era una copia de su mamá.
- Papá – saludo timidamente Lily, Harry sin poder evitarlo la abrazo.
Despues de varios minutos Harry solto a su hija – Vamos tenemos mucho de que hablar – invito el ministro de magia.
Ambos se sentaron en la mesa y Lily sin poder evitar de emocionarse comenzo a decirle todo lo que le gustaba entre varias cosas pociones, quiditch, defensa contra las artes oscuras, jugo de calabaza, y lo hipogrifos; la platica continuo hasta que llegaron al tema de parsel.
Tambien supo que su hija tenía de amistad a Teddy, su ahijado que jugaba quiditch en Griffyndor, así como tambien a varios miembros de la familia Weasly que ya estudiaban en Hogwarts.
- Hubiera visto cuando hable parsel por primera vez pareciera que a papá Sev le diera un ataque y a tío Artemis emocionado porque pudiera entender a las serpientes – musito Lily - ¿Usted tambien habla Parsel? – pregunto la pelirroja.
- Así es – confirmo Harry con cierta tristeza de que su hija heredara el poder que vino de Voldemort – Pero dime que tal tu vida en Estados Unidos – pregunto para tratar de cambiar el tema.
Harry se entristecio de que anochecera y acompaño a su hija al castillo, pero le prometió que estarían juntos para Navidad.
Sintiendosé totalmente encantado por Lily decidio hablar con Snape para aclarar la convivencia entre los dos, porque no ibar a permitir que Severus se alejara de la vida de Lily, ambos eran sus padres y merecía ella el amor y cariño de los dos.
Como ministro tenía amistad entre varias familias, entre ellos los Scamander. Theseus era sabio y buen consejero politíco cuando le preguntaba.
Llego a la mansión, toco la puerta y se sorprendio al encontrarse con el mismisímo autor de Animales fantasticos y donde encontrarlos, Newt Scamander.
- Ministro, pase – saludo amablemente Newt ambos fueron caminando hacia una sala, donde se encontraba Severus, Percival, Theseus y Artemis Scamander.
- Harry – dijo Snape alarmado - ¿Todo bien? -.
- Buenas noches, nada grave – dijo Harry mostrando su faceta de ministro – Espero no interrumpir nada Severus, pero necesito hablar contigo – pidio.
Artemis parecía objetar pero fue interrumpido por Newt – Me acabo de acordar que no hemos alimentado a los ocammy – todos los de familia Scamendar vieron extrañados a Newt – Vamos muchachos – ordeno sin permitir que nadie objetara.
Una vez solo con Snape, Harry decidio hablar – Lily – empezo – Acabo de hablar con ella.
- Toma asiento – pidio Severus – Entiendo, espero que vieras que es una bueña niña.-
-Así es, la educaste bien – opino Harry – Creo que no es correcto que te alejes de su vida, ella te quiere mucho y la lastimarías mucho si te fueras a Estados Unido sin ella-.
- ¿Y que sugieres? – exclamo Snape.
- Que te quedes en Inglaterra – musito Harry – Podemos tener custodia compartida-.
- ¿Y Artemis? – pregunto ex mortifago – Ya le quitado demasiado, no le quitaría su vida en Estados Unidos-.
- Entonces estas decidido hacer tu vida con él – dijo Harry dolido pero trato de mantener su cara neutra – Es un hecho que no vivirás en Inglaterra -.
- Asi es – confirmo Snape.
- Ya veo – susurro Harry – Será mucho pedir que esperes hasta Navidad, esta muy proxima y me gustaría que pasaramos la fiesta juntos los tres.-
Snape parecio pensarlo pero al final exclamo – Esta bien, no creo que haya problema pero debes saber que ya me despedí de Lily para ir a Estados Unidos -.
- Ella no me dijo nada – musito confundido Harry.
- Lily sabe que nosotros no estamos juntos pero te puedo asegurar que no por eso duda de nuestro amor hacia ella – exclamo Snape.
- Entonces nos vemos en Navidad – se despidio secamente Harry para dirigirse rápidamente a la salida.
Era 23 de diciembre y en la madriguera se encontraban Harry, Ron y los señores Weasly preparando las festividades para Noche Buena pero Molly tuvo una idea descabellada siendo admirada por Harry y temiendo por quién le dijera no a la segunda madre de Harry.
- Buenas noches – saludo la pareja Weasly en la puerta de la mansión Scamander.
- ¿A quién anuncio? – pregunto el Elfo domestico a la pareja.
- A Molly Weasly y Arthur Weasly – se presento el señor Weasly.
Cuando la pareja entro en la casa fueron guiados hacia el comedor donde rapidamente fueron interceptados por Severus.
- Arthur, Molly – fue Snape a su encuentro.
- ¿Qué tal Severus? – dijo el señor Weasly – Espero no interrumpir – comento al ver la cena -.
- Claro que no – dijo Theseus Scamander – Los amigos de Severus son nuestros amigos, por favor acompañenos a cenar – pidió el patriarca de la familia Scamander.
- Son muy amables gracias – acepto la señora Weasly.
- Permitame presentarlos – comenzo Severus – Theseus, Newt, Percival y Artemis Scamander – musito – Los señores Arthur y Molly Weasly.
- ¿Weasly? – pregunto curioso Newt mientras la pareja tomaba asiento y les empezaban a servir - ¿Tienen algún parentesco con Charlie? -.
- Así es – dijo el señor Weasly contento – Es mi hijo, fue aprendiz suyo para estudiar a los dragones -.
- Uno de mis mejores estudiantes – dijo Newt sonriendo – Me gustaría volver a verlo -.
- Eso se puede arreglar – dijo Molly – Estabamos planeando invitarlos a la Noche Buena en la casa – musito la señora Weasly.
- Oh – se sorprendio Theseus – Es muy amable señora Weasly…-.
- No por favor señor Scamander… - interrumpio Molly – Por favor llameme Molly, además creo que Lily merece una bonita Navidad rodeada por la familia Scamander que la ayudo a crecer y los Weasly que seremos su nueva familia, por favor les prometo que será maravilloso – finalizo la señora Weasly.
- Molly – dijo Percival – No tenemos ningún incoveniente de ir pero esperamos a nuestro nieto, junto con su esposa e hijos…-.
- Son bienvenidos ellos tambien – musito sonriendo Molly sin dar opción a otra respuesta que no sea si.
- Señor Weasly – llamo Artemis – Lo felicito tiene una mujer maravillosa, si no fuera porque tengo otro compromiso se la robaría y la haría mi esposa – opino causando un gran sonrojo en Molly y una enorme sonrisa en en Arthur.
- Me pregunto de quién habras heredado ese tipo de elogio – comento Newt divertido mientras veía a Percival, y el ex director de Macusa le correspondio la sonrisa con galantía.
- Entonces si Severus no tiene incoveniente pasaremos a pasar la Noche Buena con los Weasly – dijo Theseus.
- Gracias por la invitación por mi no hay problema – agradecio Severus de poder pasar una ultima Navidad con su hija pero no pudo evitar sentirse nervioso al estar al lado de Harry Potter.
Al día siguiente en la mañana Severus se sentía angustiado ya que se iba a reunir con Rolf y su nueva familia, Severus conocía a Rolf pero desde el punto de vista de su hijo él solo era un amigo de la familia.
El ex mortifago no conocía a sus nietos, unos bellos gemelos nacido del matrimonio de Rolf y su ex alumna Luna.
Lily y Rolf se frecuentaron en varias ocasiones y terminaron siendo amigos. Eso causo una momento de alegría al principe mestizo. Rolf por supuesto que sabía que Lily era hija de Hary Potter pero Artemis le pidio que guardará el secreto, acepto sin preguntar ni juzgar.
Cuando entraron Rolf y Luna entraron a la casa junto con los gemelos, dos pequeños niños de apenas cinco años. Utilizo todo su entrenamiento de doble espía para no mostrar su alegría de poder conocer a sus nietos.
- Rolf, Luna – saludo Percival a su nieto y a Luna - ¿Cómo estás mis bisnietos? – y Percival se perdió en la platica con los pequeños.
Rolf Scamander a diferencia de padre Artemis era una copia identica a su abuelo Percival lo único que heredo de los Scamander fue sus pecas.
- Señor Snape – dijo Rolf – Me da gusto verlo – tomo un apreton de manos al ex motifago.
- Rolf – contesto Severus tratando de mostrarse neutral – Señora Scamander – musito con Luna.
- Oh profesor – susurro Luna risueña y luego volteo a ve entre Severus y Rolf – Interesante -.
- Si querida – interrogo Rolf a su esposa con una sonrisa.
- Los ojos – dijo Luna como si eso resolviera las dudas de su respuesta causando más confusión con los presentes pero aumento la sonrisa en Rolf.
- ¿Ojos? – pregunto Theseus extrañado.
- Lo ojos de Rolf y el profesor Snape son iguales – aclaro Luna y Severus junto con toda la familia Scamander con excepción de Rolf se sintieron nerviosos.
Rolf se rio un poco – Luna – y vio fijamente los ojos del ex director de Hogwarts – Tienes razón no había notado que el señor Snape y yo tenemos el mismo color de ojos – dijo aún divertido.
- Que buena vista Luna – felicito Artemis – Vamos a sentarnos tenemos tanto de que platicar .-
La madriguera estaba llena con la familia Scamander y la familia Weasly. Harry estaba contento de que la reunión tuviera éxito. Y no pudo evitar sonreír al ver a Lily contenta.
Pero también se sintio decepcionado ya que Severus no se movía del lado de Artemis. Tratando de distraerse salio un momento al jardín.
La fiesta no paso a mayores problemas, fue una velada agradable y donde las dos familias se quedaron a dormir en la madriguera.
Harry decido irse sigilosamente a su departamento, el único que se dio cuenta fue Severus pero decidio no intervenir.
Paso un año desde esa Navidad, Lily ya cursaba el segundo año de Hogwarts un orgullo para Harry. Estaba en su oficina cuando leyo el artículo del Profeta que hizo que su magia se descontrolara. Anunciaba el compromiso de Severus y Artemis.
La temperatura de su oficina descendio de manera alarmante y varias cosas salieron volando de su lugar, Harry rapidamente trato de calmarse antes de que el espititu de la muerte apareciera.
Tratado de evitar un desastre en el ministerio salió del lugar y decidio ir a un bosque que no estaba habitado. Dejo salir su tristeza.
Despues de varios momentos cuando volvio en sí, se dio miedo de lo que había pasado. Los arboles alrededor de él estaban secos y varios animales del bosque estaban sin vida. Con pesar se percato tambien de la baja temperatura y de que el espitiru de la muerte esta allí.
- ¿Qué paso? – pregunto a la muerte.
- La maldición tiene consecuencias – explico con voz seca – Tu corazón se esta congelando por la falta de amor -.
- ¿Qué hago? – quiso saber desesperado Harry – No puedo estar sin controlarme -.
- Piensa en Lily – aconsejo el espiritu – Tu mayor fortaleza es tu amor hacia los demás pero tambien es tu mayor debilidad – continuo hablando – Tu amor por Severus te esta matando -.
- Lo amo – dijo Harry – No puedo evitar sentir que me mata poco a poco -.
- Amo – llamo la muerte – Tengo el poder de eliminar tus sentimientos por Severus Snape -.
- ¿Dejaría de sufir? – susurro desesperado Harry.
- Así es – respondio la muerte – Y tus emociones estarían estables -.
- Hazlo – dijo decido por temor a lo que fueran hacer sus poderes, la muerte sin decir nada toco su cabeza causando escalofrío a su cuerpo por el frío.
Sintió como poco a poco sus emociones se iban vaciando hacia Severus y el amor que sentía cambio por un fuerte respeto.
Ron y Hermione se preocuparon por él por la noticia del compromiso pero cuando les explico lo que había pasado en el bosque se tranquilizaron pero al mismo temieron más por lo grande que eran sus poderes.
- Lo siento – se disculpa por vigesima vez Artemis.
- No es culpa tuya – declaro Snape – Los metiches del Profeta fueron los únicos que causaron que nuestro compromiso fuera un hecho público -.
Artemis tomo las manos de su prometido – Y no sabes lo feliz que me hace que hayas aceptado –.
- Gracias por ser tan paciente – exclamo Snape dando un suave beso al director de Macusa. Desde que volvio a vivir en Estados Unidos, Artemis había sido un caballero y su relación solo se habían basado en besos.
Tratando de decirse a si mismo que era la mejor decisión casarse con Artemis Scamander.
Varios meses despues llego la invitación de la boda de Severus y Artemis al ministro de magia, por alguna extraña razón él fue invitado. El evento sería en la mansión Scamander. Harry no sintió nada, solo sorpresa por haber sido incluido en la boda.
La boda sería en verano, una de las consecuencias de la separación era que Lily vivía con él en su departamento. Amaba ser padre, Lily era increíble. Ambos estaban vestidos y listos para la boda. Harry sintiendosé completamente indiferente más que sentir alegría por Severus acompaño a su hija al hogar Scamander.
Cuando llego se encontro con toda la familia Weasly así que rapidamente fue abarcado por ellos, Lily se distrajo con sus primos adoptivos y aprovechando ese momento fue apartado por Ron y Hermione.
- ¿Cómo estas? – pregunto su amiga preocupada.
- Indiferente – dijo secamente Harry – Feliz por Severus, me da gusto que haya encontrado el amor con Artemis y se que Scamander ama a mi hija así que es una gran elección de padrasto -.
- ¿Estas seguro? – quiso saber Ron aún sospechando.
- La muerte hizo un gran trabajo – declaro Harry tratando de dar por finalizado el asunto admirando la magnitud del evento, no pudo evitar ver a Draco Malfoy.
Prefirio irse por la paz y evitar malos momentos. Todos empezaron a tomar asiento siendo ocupado por los profesores de Hogwarts, la familia Scamander, Weasly y Malfoy.
Sin hacer mucha ceremonia Severus y Artemis caminaron juntos por el pasillo siendo recibidos por Percy Weasly que se había ofrecido para la boda.
Severus sintió tristeza y alegría de ver a Harry pero se decepciono al sentir la indiferencia del ministro de Magia.
- Estamos aquí reunidos para juntar en matrimonio a Severus Snape y Artemis Scamander – y Percy continuo con la ceremonia.
Severus estaba dudando con su decisión pero seguía diciendose a si mismo que era lo mejor, volteo disimuladamente para ver a Harry pero no hubo cambio seguía indiferente.
- Entonces los declaro esposo y esposo pueden besarse – Severus esperando el comienzo de su nueva vida se acerco a Artemis pero cuando menos se lo espero escucho un Avedra Kadabra y su mundo se lleno de oscuridad.
Nadie no pudo detener a Draco Malfoy que había dirigido el hechizo imperdonable en contra de Severus Snape.
En cuestión de segundos Draco estaba amarrado y siendo custodiado por el ministro de magia, el presidente de Macusa y el ex presidente de Macusa.
- Escoria – llamo crudamente Percival.
- Theseus – dijo Harry sintiendo palpitaciones tan fuerte en su corazón que parecía que fuera salirse – Saca a los niños -.
- Papá – quiso detener Lily pero fue detenida por Molly y se fueron del lugar.
En el lugar solo quedo Arthur, Ron, Hermione, Luna, Newt, Artemis, Rolf y Harry.
Artemis despues de ver que Draco no se movería fue a donde estaba el cuerpo sin vida de Severus, y sin poder evitarlo lo abrazo y dejo que las lágrimas inundaran su rostro.
Harry se culpaba tanto a si mismo, fue un descuidado. Lo que había hecho el espiritu de la muerte se había desvanecido al ver como Severus perdía su vida. Su amor por Snape había regresado, estaba tratando de mantener sus sentimientos a raya para evitar convocar al espiritu de la muerte.
- Revelio – convoco Harry en Draco dando por resultado que era Lucius Malfoy – Felicidades lograste lo unico que Voldemort jamás logro – musito Harry fríamente – Mataste mi alma – declaro antes de dar un golpe en el rostro a Lucius dejandolo inconsciente.
- Harry – comento Hermione mortificada – Tus ojos – y acerco un espejo al ministro.
El ministro sonrió con ironía al ver sus ojos azules en vez de verdes pero para su tranquilidad el espíritu de la muerte no había aparecido, pero el sentía un frío en el alma y el corazón que sabía que era permanente – No te preocupes – tranquilizo a su amiga y a Ron.
- Harry – llamo Luna – Me das frío – declaro causando confusión en los presentes.
- Ministro – musito Newt - ¿Qué le paso a sus ojos? -.
- La historia corta es una maldición que tengo – explico Harry – Pero lo bueno es que puedo salvar a Severus – exclamo sacando sorpresa en los presentes y causando esperanza en Artemis.
- Ministro – dijo Artemis sin querer soltar el cuerpo de su esposo – ¿Es verdad? -.
- Así es – comento Harry – Pero necesito que me dejen solo con Severus – y se acerco al cuerpo del hombre que siempre lo había protegido.
Artemis entrego el cuerpo de su esposo y creyendo en el niño que vivio se alejo junto con los demás presentes esperando un milagro.
- Amo – dijo el espirítu de la muerte.
- Ya sabes lo quiero – ordeno Harry seguro – Traelo de vuelta -.
Severus poco a poco fue recuperado la conciencia y lo primero que vio al despertar fue el rostro de Harry pero lo que más llamo su atención fueron los ojos azules del ministro de magia.
- Harry – saludo reincorporandose poco a poco – Draco, él me mato -.
- No era Draco – explica Harry – Era Lucius, no te preocupes haremos el interrogatorio correspondiente -.
- Yo estaba muerto – dijo confundido pero al ver el cambio de los ojos de Harry supo la respuesta – Me trajiste de vuelta con el espiritu de la muerte – comento con tristeza al saber que el hijo de Lily había cruzado esa raya de egoísmo - ¿Por qué lo hiciste Harry? -.
- Porque te amo – confeso Harry – Y sé que ya no puedes ser mío pero quiero que sepas que te deseo lo mejor con Artemis – ayudo a Severus a levantarse – Artemis – grito Harry y todos los que estaban antes por excepcion de Ron y Arthur regresaron.
Harry se alejo de Artemis y Severus para encontrarse con Hermione – ¿El señor Weasly y Ron? – pregunto el ministro de magia a su amiga que estaba llorando de felicidad.
- Se llevaron a Lucius al ministerio para empezar a interrogarlo – explico Hermione.
Harry se dirigio para el interrogatorio para iniciar lo que Severus le enseño de más joven, hacer su trabajo como Ministro de Magia.
Más tarde en la noche la mansión Scamander estaba personal de Hogwarts, la familia Weasly y Scamander, Ron y Arthur ya había regresando del ministerio solo diciendo que Harry se iba hacer cargo.
Severus no se quiso separar de su hija ni de Artemis en ningún momento de la cena. Hubo varias personas muy sorprendidas de ver al ex director de Hogwarts con vida, la contestación vaga empezaba por Luna fue que el amor es el hechizo más poderoso.
Cuando se fueron todos lo invitados solo quedo la familia Scamander y Lily por petición de Severus. El nuevo matrimonio Scamander junto a Lily se dirigio a la recamara matrimonial.
- Ha sido un día muy estresado para todos – comento Artemis tratando de sonreír pero sus ojos estaban llenos de tristeza – Severus, Lily duerman en la cama yo me quedare vigilando toda la noche -.
Severus sintiendosé agotado acepto sin problema, se acosto en la cama y abrazo a su hija y tanto el ex director de Hogwarts como Lily se durmieron al instante.
Artemis no pudo evitar ver enternecido a padre e hija, prometiendosé a sí mismo que haría todo lo posible por velar y cuidar a su esposo y su hijastra.
Harry estaba en el calabozo donde Lucius estaba encadenado a la pared. Lucius había confesado que muerto de envidia al ver a Snape feliz y con dicha quiso perjudicarlo.
El ministro de magia sintiendosé satisfecho con la información decidió salir del calabozo para empezar el tramite de encarcelamiento.
Pasando varios días estaba Harry trabajando en su oficina cuando un golpe en la puerta le aviso de una visita.
- Adelante – invito pero al levantar la mirada del pergamino se sorprendio de encontrarse con Severus.
Snape ahora con el apellido Scamander estaba incomodo y sin saber como hablar con Harry.
El ministro de magia se percato del extraño silencio – Toma asiento – pidió tratando de decir algo – Que sorpresa – exclamo - ¿Algo que le pueda ayudar señor Scamander? – pregunto tratando de parecer tranquilo pero sintiéndose roto al ver el amor de su vida en manos de otro hombre.
Severus decidio ser directo y ya no seguir jugando con el corazón de Harry – Mañana me voy a Estados Unidos – aclaro y espero un poco para ver reacción en el ministro pero solo encontro serenidad – Se que no tengo derecho a pedir nada pero me gustaría que Lily viniera conmigo y estudiara en Ilvermorny -.
Harry se tuvo que morder la lengua para evitar enojarse con Severus no quería ese tipo de adios – Entiendo – susurro – Me gustaría que viniera en vacaciones de verano y se quedara conmigo – pidió tratando de que no se le quebrara la voz.
El ex director de Hogwarts esperaba algún reclamo – Haré los tramites necesarios – comento – Así que…- se levanto de su silla – Adiós Harry – se despidio dando por finalizado su relación con el hijo de Lily.
- Adiós Señor Scamander – dijo Harry sin poder evitar ser frío con Severus.
Una vez cerrada la puerta y dejando pasar varios minutos Harry empezo a llorar – Muerte – llamo el ministro.
- Si amo – respondió.
- ¿Por qué le dijiste a Severus que encontraría luz estando conmigo? – pregunto desesperado Harry.
La muerte comento – Yo nunca dije que lo encontraría con usted , reencontro la luz de su vida con Artemis Scamender – dijo cruelmente.
Harry sintió más que nunca el frío en la habitación, sabía que la muerte era una maldición al final y sintiendo que su cordura iba a perderse decidio ser egoísta por una vez en su vida.
- Necesito que hagas algo por mí – exclamo Harry mirando a la muerte.
- ¿Cómo te fue? – pregunto Artemis a su esposo al encontrarse con él en la recamara.
- Bien – respondió Severus tratado de ocultar que había llorado – Lily se va con nosotros y también me gustaría hablar con Rolf, ya no quiero vivir con más mentiras y secretos – pidió tratando de ver con esperanza su nuevo comienzo en Estados Unidos.
Artemis sonrió con ternura y beso la mano de su esposo – Por supuesto – confirmo el director de Macusa.
Newt y Percival Scamander estaban alimentando hipogrifos en la mansión cuando Newt distraídamente le dijo a su esposo - Tuvieron que pasar años para que nuestro hijo viviera feliz con su amor de su vida -.
Percival sonrió – Lleva la sangre de los Graves cuando nos apasionamos por algo lo hacemos de manera intensa y eterna – declaro suspirando para ver su esposo con amor.
Newt correspondió – Recuerdo lo triste que estaba al no poder apoyar a Severus a lo largo de los años – musito – No lo pudo ayudar en su trabajo de doble espía, ni cuando Voldemort lo hizo director de Hogwarts ni siquiera cuando se estuvo recuperando de sus heridas -.
- Fue muy duro para él – comento Percival - Artemis es un hombre comprometido por la seguridad de su país y Severus tenía su deuda por lo de Lily Potter parecía imposible que estuvieran juntos -.
- Será un nuevo comienzo para ambos – susurro Newt, rogando en silencio para que ambos fueran felices.
Había pasado casi un año desde que Lily estaba en Estados Unidos Harry sabía que la tendría de regreso en sus vacaciones de verano.
Se paseaba por el bosque llegando a una cabaña oculta por un fuerte hechizo, cuando entro vio a Severus Snape leyendo bajo la sombra de una árbol.
- Severus – saludo Harry.
Snape solo cabeceo en señal de que lo había escuchado.
Harry lo observo con detenimiento pareceía gemelos. Este Severus Snape era identico a Severus Scamender. Le había pedido a la muerte que le trajera otro Severus Snape de otro mundo que estuviera seguro que correspondiera sus sentimientos.
Según le había explicado la muerte este Severus Snape pertenecía a un mundo donde moría el ex mortifado así que lo que hizo fue evitar su muerte y traerlo a este mundo.
El Harry de ese mundo al pasar de los años se había casado con Ginny Weasly y habían tenido tres niños.
La única diferencia entre ambos Severus es que Severus Snape no podía tener hijos pero era algo que no le preocupaba.
- ¿Tengo algo en la cara? – interrumpió sus pensamientos el ex mortifago.
Harry sonrió claro que este Severus sabía que este era otro mundo y que Harry lo había salvado de morir de una manera muy retorcida y egoísta.
- Solo veo lo guapo que eres – comento coqueto el ministro.
Severus se sonrojo un poco – Necesitas gafas nuevas – dijo levantandose – Vamos a la casa te hice de cenar – y se inclino para besar su mejilla.
Harry se derritió al ver la muestra de cariño y volteo un poco el rostro para besarlo en los labios – Me encantaría – respondió.
