Capítulo VII: James
Advertencia: escenas de violencia y posiblemente muchas groserías, sorry.
Para ese entonces, el sonido de disparos continuaba muy intenso, no ayudaba que el colegio tuviera un excelente sonido de acústica, reproduciendo el sonido de tal manera que parecía que el disparo podría llegar de un lugar cercano, cosa fuera de lo real.
El equipo táctico entró avanzando lentamente por el pasadizo del primer piso, alarmándose y siguiendo la intensidad del sonido de disparos.
Ellos sin tener la seguridad de que se tratara de un tirador y no más, salvo la comunicación que le habían dado los muchachos al evacuarlos, y ellos decirles que eran dos, uno podría estar muerto y el otro activo.
El equipo swat limpió efectivamente el primer piso, mucha sangre, cuerpos, heridos, en ella, siempre atentos a todo.
- El idiota de Russell dijo que su hija estaría en la cafetería o cerca de esta zona y no la hemos encontrado señor – dijo uno a su superior, cuando ellos revisaban cada pedacito que podría lucir de escondite.
- Talvez no está aquí, y haya subido al segundo piso a más – replicó él
- Eso no tiene sentido, señor. De evacuar lo haría por la puerta principal que está a 50metros, o directamente por esta ventana que lleva hacia afuera, a 20 metros de la salida – observó uno recorriendo la cafetería, caminando al lado de su superior, con el arma desenfundada apuntando a todo.
Para él no tenía sentido, subir al segundo piso, tercero o cuarto cuando podía salir directamente por el primero, luego de varios segundos de silencio, pensó que talvez la chica debía estar aterrada para reaccionar rápidamente, no identificando las salidas más rápidas.
En el primer piso había tres escaleras, todas comunicaban hacia los 4 pisos, pero todo interno al colegio, sólo había una que comunicaba al exterior, osea una de dónde se podía salir del colegio al estacionamiento privado y eso estaba al otro lado del colegio, mal diseñado sí, en caso de un incendio o emergencia, más estaba diseñada así, talvez con la primera intención de que los alumnos no escaparan dentro de la hora escolar.
Y bueno, esa fue causante importante que no permitió que los estudiantes pudieran escapar hacia el exterior, cuando ambos tiradores entraron disparando hacia todos.
El primer equipo táctico llegó al segundo piso peinando meticulosamente la zona, mientras el segundo intentaba guiarse por el sonido de disparos e ir inmediatamente hacia allá, no ayudaba la gran acústica del colegio, y la ausencia de los mismos.
De pronto los disparos cesaron, el silencio aterrador llegó y con ello, la obstrucción a que el equipo swat pudiera acabar con todo el tiroteo, habiendo ellos seguido el mismo hasta el tercer piso.
Varios equipos para ese punto, todos distribuyéndose por las distintas áreas del colegio.
Cuando el primer equipo llegó al segundo piso, por aviso de un muchacho que rescataron llegaron a la oficina de Higgins quitando el bloqueo de celulares, al notar que, si el tirador lo había bloqueado en primer lugar, era porque no pensaba comunicarse con nadie, o que había hallado otra forma, aquello le ayudó a los oficiales a comunicarse mejor y a los estudiantes a darse esperanzas al saber que ya habían venido a rescatarles y que aguantaran un poco más dónde estuviesen escondidos.
Lo último que la policía y el equipo swat querían es héroes, ellos pretendían rescatar tantas personas cómo pudieran.
Después de revisar la oficina de Higgings y de un oficial de instalarse en la zona de la seguridad escolar, y revisar todas las cámaras, pudo ayudar mucho más a sus compañeros, informándole el paradero del tirador, con lo que todo se agilizó mucho más.
Dos oficinas más allá de la oficina del director se encontraba la oficina de Sue Silvester.
- Salga ahora, puede salir – le ordenó un militar dispuesto a evacuar a la mujer y a los alumnos.
- No, no me voy a ningún lado, estoy muy segura aquí – les respondió ella sentada en su gran sillón mirándoles.
Mercedes miró a sus amigos, todos comunicándose con la mirada, todos pensando que esta mujer debía estar loca, para decirle a un militar "no".
Está demás decir que el militar se quedó muy sorprendido, mirándose igual o más shockeado que los chicos, con su compañero.
Se necesitó mucha "conversación", negociación, amenazas, ordenes, y mucho tiempo para que Sue ceda y esté dispuesta a evacuar su oficina, al ella considerar que estaba más segura ahí, que afuera, dónde no habían detenido al tirador.
…
James estaba en el tercer piso, ya no disparando al saber que el círculo se cerraba y al él, no querer alertarlos aún, y seguir matando cuántos más pudiese, finalizando a los heridos con un cuchillo de casa, con el cuál los degollaba y apuñalaba, teniendo aún unas pocas armas con él, para cuándo pueda usarlas.
Él pensaba así estar comprando un poco más de tiempo.
En su mente, ya contando 23 muertos y múltiples heridos que por prisa había dejado en los pisos inferiores.
- Maldita sea – renegaba él al querer habido poder matarlos.
Él seguía avanzando meticulosamente el tercer piso, eso hasta que vió correr a Rachel por el lado lateral a él y Finn con ella por las escaleras.
Todos conectando la mirada en algún momento.
Tanto Finn cómo Rachel adivinando por la enorme cantidad de sangre en su vestimenta, armas y cuchillos expuestos, que él era el tirador, él tenía que serlo.
- No puede ser – susurró Finn al notar de quién se tratara – corre Rachel, corre ¡ - le gritó y ella lo hizo, siguiéndole él y James por otra escalera interna que comunicaba los espacios comunes.
…
Quinn desde el primer piso, desde que estuvo en la cafetería, ella tenía la motivación enorme de encontrar a Rachel, antes de encontrar al tirador, ayudó mucho que durante su estadía en el primer piso la haya escuchado gritar y correr por las escaleras.
Ella siguiéndola por otro, camino al cuarto piso – debe estar ahí, no hay otro lado – dijo subiendo de sopetón las escaleras y sin zapatos intentando ella hacer el menor ruido posible, advirtiendo así que si se quería salir del colegio, tenía que llegar al cuarto piso y de ahí correr todo el largo pasadizo hasta llegar al final, Quinn estaba en la parte media, y sólo llegando al final se podía correr hacia la única salida de emergencias que comunicaba con el exterior. La zona de estacionamiento de los profesores.
Quinn pensando que Rachel podría estar en el cuarto piso corrió hacia allá, cerrando los ojos al llegar a un piso y haciendo silencio para intentar escuchar algo que pudiese alertarla de cualquier sonido sea el del tirador o de Rachel.
Segundos después de hacer eso mismo en el tercer piso, ella escuchó nítidamente a Finn gritar por lo que supo que estaba cerca y sin medir el peligro para nada, ella siguió.
Su única idea en mente, llegar a Rachel, protegerla y evacuarla.
Su seguridad a la mierda, en ningún momento pensó en eso, ella sabiendo que su hija estaba muy segura en los brazos de Shelby y que era muy posible que Puck hubiera podido evacuar al él tender a llegar tarde a clases, pensando que era muy posible que él ni siquiera se encontrara en clases para ese momento.
Ella estaba equivocada.
…
En el cuarto piso ocurrió el desenlace…
- Venga Finn, vamos – pidió Rachel casi sin aire al haber estado corriendo todo el tiempo, ella finalizando la escalera y empezando a recorrer ese largo pasadizo.
Pasadizo muy largo que atravesaba todo el cuarto piso para finalizar en un mirador, un espacio enorme, con varios sillones, obras de arte en tan sólo una pared, el resto llenos de enormes ventanales.
- Corre, corre – replicó Finn detrás de ella mirando hacia atrás preocupado que pudiera subir por ahí James – no tiene sentido Rachel – añadió
- ¿Esto? Por supuesto que no – acotó ella tomando su mano y avanzando por el pasadizo muy asustada inmersa en un silencio sepulcral producto de que los pocos estudiantes que estaban ahí estaban encerrados en los salones y no pretendían salir.
- No sólo esto Rachel, sino James – replicó él mirando hacia todos lados, incentivándola a ir más rápido al estar ambos en un pasadizo expuesto.
- ¿James? – le preguntó ella para después mirarle asustada y abriendo grandes los ojos al conectar todos los puntos – ese tipo está en tu equipo – dijo después.
- Sí, él juega conmigo al football y no… - intentaba decir hasta que James salió de la mitad del pasadizo causándoles gran sorpresa obstruyendo la única salida que tenían, él habiendo subido por las escaleras del medio.
- ¿Dónde vas Finniboy? – le preguntó él con cuchillo en una mano y el arma automática en la cintura.
- Woahhh alto ahí ¡ - pidió Finn parándose delante de Rachel extendiendo ambos brazos – James, hombre, no tienes que hacer esto, lo tienes todo, por favor – le pidió él – no diré nada, no nos hagas daño.
…
James:
Un chico que hasta antes de ese día, había sido muy buena onda, con buena vibra, un chico popular, de buena familia, acomodado económicamente, y con una beca por el deporte que bien jugaba, a tres universidades de la ivy lige..
Él un muchacho de la contextura de Finn, alto, con hombros amplios, atlético, delgado y musculoso, de cabello ondeado, rubio, de tez clara, Hitler lo amaría, ojos verdes, con oyuelos en su rostro.
En fin, James lo tenía todo para ser feliz, y con un gran futuro por delante, si así él lo deseaba.
…
Eso no encajaba en la mente de ambos, ya que pensaron en un inicio que podía ser alguien que esté arto del maltrato, bulling, alguien cómo Jacob Ben Israel, no James, en sus más locos sueños, jamás pensaron que podía ser James.
Estereotipos.
- Cállate, cállate ¡ - le gritó apuntándole con la pistola – tú también morirás – añadió James furioso.
- ¿Por qué haces esto, detente por favor? – le pidió Rachel y eso encabronó a James mucho más, el sólo escuchar su voz.
- A ti te mataré primero – dijo él, Finn no se quitó delante de ella.
James iba a disparar, pero escuchó un ruido detrás de ella, a 20 metros de él, era Quinn que subía por la otra escalera.
- Carajo ¡ - gritó ella al él girar y apuntarle, ella agachándose para que si disparara no le dé en la cabeza.
- Quinn bebé – dijo él con una gran sonrisa, distraído, misma que aprovechó Finn para correr hacia él y taclearlo.
O eso intentó.
No lo logró del todo, James giró y disparó, pero Finn lo esquivó, yéndose contra él, para ambos empezar a pelear por el arma, ambos en buena forma física, se enfrascaron en muchos golpes, Finn peleando por la vida de ambos, James peleando para recuperar su arma y matarlos.
- Corre, corre ¡ - gritó Finn forcejeando con James y Rachel lo hizo, en la desesperación lo hizo, ella corriendo hacia Quinn, que viendo que ni bien Rachel llegó hacia ella, James conectó una patada a Finn en el estómago, con lo que él cayó al suelo, para después James arrodillarse y seguir pegándole más puñetes, sólo para segundos después coger el arma y disparar en la cabeza a Finn.
Quinn que veía esto, no le dio tiempo a reaccionar, en segundos James había dominado a Finn, por lo que ella tomó a Rachel de la mano y corrió por el pasadizo hasta llegar a la zona común.
- Mierda, mierda, no hay cerraduras, no hay cerraduras ¡ - gritó Quinn desesperada porque no tenía con que trabar la puerta inexistente y la salida estaba todavía muy lejos, 50 metros talvez, cuándo James ya las alcanzaba.
Desesperada después más, porque James venía hacia ellas que estaban dentro de ese gran salón, ellas imposibilitadas de salir por las escaleras de emergencias al final de la misma al él alcanzarlas a escasos pasos, disparando a la puerta para detenerlas.
- Detente ahí ¡ - le gritó a una de ellas – tú no, ven hacia aquí, te vas a morir basura ¡ - añadió gritándole a Rachel.
James frenético furioso apuntando a ambas chicas, al Quinn pararse delante de Rachel y no dejando que ella vaya hacia él.
- Quédate atrás Rachel, atrás – le pidió Quinn – su nombre es Rachel, no basura ¡ - le gritó
- No, ven aquí ¡ - gritó James.
- ¿Por qué carajos haces esto? – le pregunta Quinn pensando que había visto a este chico por lo menos una vez, pero no lo recordaba.
- Por eso, por eso ¡ - grita él apuntando el arma hacia Quinn mientras él intenta llegar hacia Rachel, pero todos se siguen moviendo, Quinn delante de ella para que no la mate, empujándola hacia dónde gire, James cada vez más cabreado – y una mierda Quinn, sabes quién soy, sí sabes ¡ - le grita.
Quinn se quedó callada al no identificarlo.
- Ahhhhhhhh ¡ - grita él disparando aleatoriamente al techo y sala, advirtiendo al equipo swat que lo viene rastreando, uno en el tercer piso y otro desde el primero, Gonzales y Carpenter corren al escuchar los disparos – juego en el equipo de football, ganamos tres campeonatos seguidos ¡ - grita él – mi familia va a la iglesia con la tuya, vivimos en el mismo barrio, a dos casas de distancia, tengo mucha plata, conduzco un maldito Ferrari, soy popular, soy todo para ti, soy todo para todos, ¿cómo coño no me conoces? ¡?¡ - gritó desesperado.
- Ahhh – reconoce Quinn en su mente, pero no lo dice, no quiere provocarlo y encabronarlo más de lo que ya está.
Él aprovecha segundos de distracción para dispararle a Rachel en la pierna.
- Ahhhhhhhh ¡ - grita ella desde el piso, en el cual ha caído por el dolor.
- Pedazo de mierda – dice Quinn en primera instancia.
Para cuando James quiere rematarla, Quinn se pone delante, levantando las manos, para que no dispare y le ruega por la vida de Rachel.
- Y una mierda, una mierda ¡ - grita James más enojado, casi llorando de la ira – ¿porqué te importa esa basura y no yo?, que puedo ser todo para ti, podemos ser todo, podemos ser eternos – le dice y ahí es cuándo hace algo click en la mente de Quinn, mismo que nota James añadiendo – sí, te amo, te amo – le dice suavemente acercándose a ella que no se mueve, porque Rachel está detrás de ella.
- Estás loco ¡ - dice Rachel
James se enoja, Quinn pide – cállate Rachel, cállate – para que no lo provoque.
- Soy todo para ti, y nunca me has visto ni una sóla vez – le dice suavemente a Quinn acercándose a ella.
Quinn sigue parada delante de él, viendo que se le acerca, asustada por ambas, a la par viendo que Finn desde lejos empieza a despertarse y a levantarse, Quinn entiende entonces que el disparo ha rozado su cabeza, no le ha dado de lleno y con la prisa puede que James no se diera cuenta.
- ¿Por qué haces esto? – le pregunta intentando ganar tiempo.
- Porque puedo – le dice él con gran sonrisa, sus emociones hechas una mierda - ¿no te das cuenta Quinn? – y ante un ceño fruncido de ella, él sigue explicando – podemos ser rey y reina, todas estas basuras no cuentan, podemos tener todo… - Quinn le interrumpe.
- ¿Has hecho todo un caos, has matado a todos, herido a muchos, sólo por qué podías? – le pregunta abrumada, pensando que, si James hizo todo, es porque creyó ser superior a todos, incluso a las leyes que normaban la sociedad en la que se encontraban.
La teoría del super hombre que había tocado el profe de historia hace un par de días en clase, aquella que dice que el superhombre, está por encima de cualquier ley planteada por cualquier hombre común, por tanto nada es indebido para él.
Vaya mierda.
Aquello dicho en clase, oído e internalizado en muchos estudiantes, pasó desapercibido para ellos, pero para James, que ya traía mucha ira reprimida por múltiples causas que según él eran "causas" y que debían traer "consecuencias"
"Quinn ignorando sus múltiples saludos y casi tropezándose al ver a Rachel pasar"
"Quinn rechazándolo en múltiples intentos y sonrojándose intensamente al ver que Rachel sonríe hacia ella"
"Quinn yendo a altas horas de la noche a la casa de Rachel, pero siendo incapaz de ir a tomar algo con él"
"Quinn no sabiendo que él existía"
"Quinn anhelando un segundo de la atención de Rachel y enojándose mucho cuándo no conseguía nada de ella"
"Todo el alumnado reconociendo la presencia de Rachel y el hecho de que ella está fuera de la ruta de los slushies"
"Santana dándole mucha mierda al él intentar ir contra todo el club Glee, sólo para que no sea evidente su ataque a Rachel"
"Russell planeando una cita a ciega para ambos, y Quinn dejándolo planteado por horas, al final él se enteraría que ni siquiera quiso oír de la cita con él"
…
Aquello, sólo terminó en gatillar aquello que él ya traía internamente.
- ¿Y cómo coño pretendes que esto termine bien? – le preguntó desesperada Quinn
- Pues todo terminará bien, para ambos mi reina – dijo él sonriente – uhhhh tan sólo imagina que Rachel enloqueció y Finn siendo el imbécil que es, fue todo el camino con ella haciendo el pandemonio en el colegio ¿eh? – le preguntó en su idea de querer salir bien librado él y con mucho barro y pura mierda a la otra pareja.
