-CAPÍTULO 1

Lucina

¡Hola! Soy Lucina, la última adición al 5º curso de la Nintendo Academy. Mis compañeros y yo hemos decidido hacer un diario ahora para poder leerlo de mayores. ¿La razón? ¿Acaso hace falta alguna? No queremos olvidar los momentos que pasaremos aquí, todos juntos. Me están pidiendo que empiece a contar mi historia ya, así que no me enrollo más.

Como ya he dicho, me llamo Lucina. Lucina Bailey. He venido nueva a la ciudad este año, y me he instaurado en la Nintendo Academy. No tenía muchos amigos antes, ya que soy tímida, demasiado para mi gusto. Me gustaría ser como aquellas chicas que pueden ir con chicos y hablar con ellos de lo que sea, mientras mantienen su apariencia y personalidad afeminada. Se ve que no he tenido mucha suerte. Pero este año voy a cambiar. Voy a intentar hacer amigos y tener experiencias inolvidables. Acababa de venir a la ciudad y no tenía nada que temer. Bueno... Sí que había una cosa que temer. Llegar a tiempo a la escuela.

Seré sincera, duermo mucho. No tanto como otros de mis compañeros (fijaos en cierto italiano con gorra roja en el transcurso de este diario), pero sí que duermo mis buenas horas. La noche anterior había revisado tres veces que tenía todo, había seleccionado y preparado mi ropa cuidadosamente y me había acostado temprano. Pero entre acostarse y dormirse hay una gran diferencia. Los nervios me consumían, y no conseguí dormirme hasta bien entrada la noche. Dormí en torno a las cinco horas máximo, y que el reloj comenzara su insoportable pitido a las siete de la mañana un lunes no fue muy de mi agrado. Finalmente, cuando me desperté, me dieron ganas de viajar al pasado y pegarme una patada en la boca. Eran las nueve menos cuarto, quince minutos para el inicio de las clases, y me acababa de levantar. Me vestí como pude con lo primero que vi (haciendo caso omiso al conjunto que había estado preparando por dos horas la noche anterior), desayuné... algo. Lo hice tan deprisa que ni me acuerdo de lo que comí. Y salí corriendo en dirección a la escuela. Mire mi reloj a la vez que sorteaba peatones y señales y giraba esquinas a velocidad de vértigo. Quedaban cinco minutos. Unos pasos más y pude vislumbrar el castillo. ¿Castillo? Sí, castillo. A mí también me pilló por sorpresa. Al parecer, la Nintendo Academy era un castillo. No me preguntéis por qué, ni siquiera los profesores los saben, prueba de su antigüedad (la del castillo. Aunque los profesores puede que también...). Bueno, el caso es que no llegaba. Quedaba un minuto cuando ya había llegado a la puerta. Di gracias al cielo y al dios de los panfletos por tener uno. En el panfleto, venía un mapa con un plano de la escuela, el cual había memorizado hacía semanas. Corrí por los pasillos, haciendo un mapa mental hasta que llegué a la puerta del 5º curso. En la puerta había un cartel en el que ponía: Bienvenido al 5º curso, reza todo lo que sepas si llegas tarde.

Recé todo lo que sabía, y entré en clase. Me esperaba un nuevo curso.

La clase era sorprendentemente normal. Pero no sus ocupantes. Miré rápidamente a mi alrededor. Varios humanos, un zorro, un pájaro un... algo rosa, una figura imponente con forma de tortuga diabólica que miraba en mi dirección. Genial.

-Ya era hora. Usted es la nueva alumna, ¿no? La Srta. Baila. Beile. ¿Bailó?

Lucina: Bailey, Lucina Bailey, señor...

Bowser. Señor Bowser.

Lucina: Señor Bowser.

La tortuga, ahora llamada Sr. Bowser, no tenía cara de muchos amigos.

Sr. Bowser: Y ¿se podría saber el motivo de su tardanza?

Lucina: Esto... Para qué mentirle, no pude dormir apenas por los nervios, y acabé cansadísima por la mañana.

Sr. Bowser: Al menos es honesta, no como otros.

Miró al pájaro mencionado antes. Tenía los pies encima de la mesa y estaba recostado en la silla. Bastante cómodo para alguien que está siendo regañado por una tortuga gigante.

- Lo siento señor, pero los aliens eran más que yo.

Sr. Bowser: Cállese Lombardi. Y baje los pies de la mesa.

Lombardi: Usted manda.

Sr. Bowser: Ojalá fuera así... Emm... Luquina, siéntese al lado de el Sr. Robot. El... robot de azul en el fondo.

Lucina: Lucina, señor.

Me hizo con la mano un gesto para que me sentara, quitándole importancia a lo que le dije. No protesté más y fui a sentarme. Mi sitio estaba al lado de la pared, rodeado al completo excepto a mi derecha. A mi izquierda estaba el ya mencionado Sr. Robot. En frente tenía al zorro, y detrás tenía a un chico con una gorra roja. Miré al robot.

Lucina: Hola, encantada, soy Lucina.

El robot me miró con los ojos a punto de salirse de las órbitas, o lo que tenga un robot. Luego miró al suelo. Luego a mi otra vez, al zorro delante de mí y luego al suelo otra vez, con pinta de estar muy nervioso.

El zorro suspiró.

- Discúlpale, Luquina.

Lucina: Lucina.

-Perdón. Lucina. Él es Megaman Robot. Es muy tímido.

Megaman nos miró de reojo, para luego volver rápidamente la vista al suelo.

- Presentaré a toda la clase. Yo soy Fox. Fox McCloud.

Fox me tendió la mano. Se la di. A lo mejor conseguía hacerme amiga de todos. Con un poco de suerte.

Fox: El que está detrás de ti roncando es Mario Jumpan. Déjale, ya se despertará. Detrás del dormilón está Falco Lombardi.

Lucina: El bromista, ¿no?

Fox: Algo así.

Falco: Mozilla FireFox, te puedo oír.

Fox: No me digas que no lo eres.

Falco: Bueno, no lo negaré.

Falco me sonrió. Volvía a tener los pies encima de la mesa. Parecía que Fox y él eran muy buenos amigos.

Fox: Enfrente tengo a Marth Lowell. A su lado está un nuevo, solo que este ha venido pronto.

Lucina: Gracias.

Fox: Se llama... Esto... Eh, Marth.

Marth se giró. Parecía que había estado atendiendo al Sr. Bowser todo este rato. El resto de mis compañeros no parecían igual de entusiasmados con la explicación del recreo.

Marth: ¿Qué?

Fox: ¿Cómo se llamaba el nuevo, el que repitió este año?

Marth: Little Mac.

Fox: ¿Y de apellido?

Marth: Mac.

Lucina: ¿Se llama Little?

Marth: ¿Qué pasa?

Fox: ¿Eso no es "pequeño" en inglés?

Marth: ¿Disculpa, "zorro"?

Fox: Vale, gracias...

Marth se giró y siguió poniendo atención al Sr. Bowser, ignorando todo cuanto le rodeaba.

Fox: Bien, sigamos. Little Mac, el niño de detrás es Pit Icarus. No le llames Kid, que le molesta mucho. Aquí tienes al charlatán de Megaman. Detrás está Link.

Lucina: ¿Link qué más?

Fox: Link asecas.

Lucina: ¿Y eso?

Link: Mi familia no tiene apellidos. Es raro aquí, pero de donde yo vengo no lo es.

Lucina: ¿De dónde vienes?

A Link de le iluminó la cara.

Link: ¡De Hyrule!

Sr. Bowser: Sr. Sin Apellido, o se calla o le mando a hacer trabajos forzados para el colegio.

Link: ¿Eso no es ilegal?

Sr. Bowser: Mientras la policía no se entere... No. Ahora cállese.

Link: Perdón...

Fox: Al lado de Link está Kirby Dream. No le compares con un Jigglypuff. O un Chansey. O un Blissey. O un... Bueno, lo pillas. Detrás de él está Rosalina Star. Es un tanto extraña, pero es muy amigable. Eso sí, no hagas que empiece a hablar sobre las constelaciones o el horóscopo porque te arrepentirás. Delante de Kirby está Samus Aran.

Fox suspiró.

Lucina: ¿Qué pasa?

Fox: Es que... Digamos que ella no es fácil de tratar.

Lucina: ¿Y eso?

Link: Es la más malvada de este curso. Y también la más estúpida.

Fox: No le hagas caso. Él y Samus nunca se han llevado bien. Se odian. Aunque sí que es un poco malvada, pero…

Link: La odio porque es estúpida. Y muy borde con todos. ¿Sabías que...

Link no pudo terminar su frase. Una goma salió volando de la nada y le dio en la cabeza a Link de lleno con una fuerza abrumadora. Tras la sorpresa inicial, miré de dónde vino. Venía del sitio de Samus. Ella misma estaba mirando a Link con cara de odio, los ojos llenos de fuego.

Samus: ¡Cállate, imbécil!

Ahí aprendí varias cosas sobre Samus: 1. No la molestes. 2. NO la molestes. más lista de lo que parece. ¿Por qué digo esto? Porque gritó, pero en un susurro. Para desgracia de Link, él no lo pensó tanto.

Link: ¡Oye!

El Sr. Bowser se giró de golpe de la pizarra, en la que había escrito un horario. Estaba bastante bien hecho para las manazas que tenía. Le salía humo por la nariz y boca.

Sr. Bowser: Sr. Sin Apellido. ¿Sería usted tan amable de decirme QUÉ OCURRE?

Link: Samus me tiró una goma a la cabeza.

Samus: ¡Mentira! ¡Embustero!

Link: ¡Serás..!

El Sr. Bowser dio un pisotón al suelo. Todo el mundo se cayó, y un poco de polvo cayó del techo.

Sr. Bowser: ¡SILENCIO! Y luego se preguntan por qué odio este curso... Sr. Sin Apellido, una más y estar en Guantánamo será un paseo comparado con lo que le haré hacer. Srta. Aran, cállese e ignore al Sr. Sin Apellido.

Link: ¡Favoritismo!

La mirada que el Sr. Bowser le echó a Link fue suficiente para hacerle enmudecer.

Fox: Emmm... Continuemos... Delante de Samus está Sonic Hedgehog. Es un poco chulo, pero puede serte de gran ayuda, corre muy rápido. Delante está Zelda Hyrule. Es una buena chica, aunque tiene un hobby bastante raro.

Lucina: ¿Qué hobby tiene?

Fox: Hace crossdressing. Le gusta disfrazarse de un personaje inventado, un tal Sheik. Es un chico. Trátalo como si fuera Zelda, pero en masculino. Se enfada si no le seguimos el rollo. Al lado de Zelda está...

- ¡Eh! ¡Oye!

Miramos a quien nos llamaba. Un chico muy parecido a Mario, solo que más alto y con gorra verde nos miraba con ojos llorosos.

-¿A mí no me presentas, Fox? Estoy en la misma fila...

Fox: Vaya, lo siento Luigi, se me había olvidado que estabas ahí.

Lugi: No me digas eso tu también...

Fox: Él es Luigi Jumpman. Es el hermano de Mario. Le dejan estar aquí porque no hay más clases.

Ahí me susurró algo.

Fox: Es un poco... llorón. Aparte, su presencia pasa desapercibida.

Ahí tenía razón. Ni siquiera me había inmutado de que estaba ahí.

Lucina: Pobre...

Fox: No te creas, para escapar de los profesores ayuda mucho... Al lado de Zelda está Toad Kinodpio. Es el niño listo junto con Marth. Solo que él es un poco más majo...

Marth se giró, pero no dijo nada. Ya debía de estar algo harto. Volvió su vista a las... ¿tortuguitas dibujadas por el Sr. Bowser? ¿En qué momento había tomado ese rumbo la explicación?

Fox: Detrás de Toad está Peach Toadstool. Es la niña pija, y siempre está maquillándose, incluso delante de los profesores, aunque es buena persona en el fondo. Luego está Cloud Strife. Él es rebelde. No cae bien a casi nadie, es más, Link y Marth le odian a muerte y viceversa. Es mayor que nosotros y, por tanto, se cree superior. A mí tampoco es que me caiga muy bien. Sus amigos son Sonic, y en parte Dark Pit, aunque no por ello son como él.

Miré a Cloud. Su lenguaje corporal, su mirada, su expresión, sus pintas... Algo me decía que yo tampoco me llevaría muy bien con él. Qué se le va a hacer, una no puede ser amiga de todo el mundo.

Fox: Detrás de él está Yoshi. Un detalle importante que se me olvidó. Tanto Yoshi como Kirby tienen un agujero negro como estómago. Son capaces de comerse la reserva de alimentos del país. No les des un bocado de tu comida, podrías quedarte sin mano. O sin cuerpo. Por eso son tan amigos. Bueno, detrás de Yoshi está Pit Pandora, pero le llamamos Dark Pit.

Lucina: ¿Tiene alguna relación con Pit?

Fox: Creo que son primos segundos o algún tipo de parientes lejanos. No sé mucho, también ha venido nuevo este año, y también ha llegado a tiempo.

... Basta ya, ¿no?

Y por último, detrás de él está Malon Lon-Lon. Es probablemente la más normal de este curso. Es buena, amigable, lista, pero no mucho y... eso, normal. Algo raro en este curso.

Lucina: Parecéis todos un poco...

Fox: ¿Inmaduros? ¿Infantiles? ¿Tontos? ¿Raros? Sí, nos dicen un poco de todo, y tienen un poco de razón en todo.

Lucina: Iba a decir especiales, pero lo otro también vale.

Falco: Uf, esa es nueva.

Link: Como sea, Lucina, somos tus compañeros.

Pit: Sí. ¡Todos somos compañeros y amigos!

Link: Todos, todos...

Samus: Cállate y no molestes a la nueva, idiota.

Link: Tsk...

Fox: Bienvenida a tu nuevo curso, Lucina. Bienvenida al 5º curso de la Nintendo Academy.

Un terremoto surgió de la nada. Nos sotuvimos a las mesas para no caer al suelo, excepto Mario, que cayó y siguió durmiendo en el suelo.

Sr. Bowser: ¡CÁLLENSE POR EL AMOR DE DIOS, GUARDEN SILENCIO, LLEVAN TODO EL DÍA HABLANDO, ODIO ESTE CURSO, SILENCIOOOOO!

RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING

Sonó la campana. La hora había pasado.

Sr. Bowser: ¡Pasad un horripilante día!

Se fue dando un portazo y pisotones. El nuevo año no parecía tan malo.

Falco: Por fin se fue...

Pit: ¿Qué tortura tenemos ahora?

Fox: Gimna...

Un grito que probablemente dejó sin garganta a quienquiera que lo hizo calló a la clase.

Mario: ¿Quién ha sido? Me han despertado...

Kirby: Ha sido Peach, pero...

Miramos todos a Peach. Estaba temblando y los ojos los tenía abiertos de par en par.

Samus: A saber qué mosca le ha picado a la tonta esta...

Link: Calla. ¿Qué ha pasado, Peach?

Peach: ¿No lo habéis visto?

Yoshi: ¿Ver qué?

Peach: Ahí había...

Peach estaba señalando temblorosamente por la ventana, directamente a un árbol.

Sonic: ¿Qué había? Dilo ya, me estoy impacientando.

Cloud: Seguro que es una estupidez, como todo lo que dice...

Peach miró mal a Cloud. No, definitivamente no me iba a caer bien.

Peach: Había...

En ese instante la puerta se abrió de un golpe. La cara más terrorífica que vi en mi vida entró por la puerta, seguido de un cuerpo musculoso que podría partir en dos a un oso de un golpe.

-¿Qué escándalo es este? ¿Qué demonios pasa?

Link: ¡Sr. Gannon!

Sr. Gannondorf: Sr. Gannondorf para ti Link. No me puedo creer que te tenga de nuevo en mi clase. Bueno, tú al menos corres...

El nuevo profesor miró de reojo a Fox.

Fox: Es que dar veinte vueltas al colegio en una hora es un poco excesivo, Sr. Gannondorf.

Sr. Gannondorf: Cuando estudiaba aquí, las hacía perfectamente, con vuestra misma edad.

El Sr. Gannondorf reparó en mí entonces. Luego escaneó la clase y se fijó en Little Mac, Dark Pit y Cloud.

Sr. Gannondorf: Veo que hay nuevos. ¿Vuestros nombres?

Dark Pit: Pit Pandora.

Lucina: Lucina Bailey, señor.

Little Mac: Ya me conoce, Sr. Gannondorf.

Sr. Gannondorf: Tranquilo, Little, y lo siento porque hayas tenido que repetir. Intenta aprobar este año.

Little Mac miró al suelo desanimado. Parecía que no le sentaba muy bien eso de repetir curso.

Sr. Gannondorf: Cloud.

Cloud hizo caso omiso y siguió mirando por la ventana, sin ningún tipo de expresión.

Sr. Gannondorf: Veo que sigues igual. No sé ni qué haces aquí, ¿no ibas a "irte a un lugar mucho mejor lejos de aquí y de todos nosotros"? Eso dijiste cuando te suspendí y te hice repetir curso. Otra vez.

Cloud miró al Sr. Gannon con odio. La clase se rio por lo bajo, enfureciendo más a Cloud, quien lanzó miradas asesinas a todos. El Sr. Gannondorf.

Sr. Gannondorf: Es igual.

El Sr. Gannondorf se dirigió hacia la pizarra. Cogió una tiza e hizo un esquema del exterior de la academia. Acto seguido, miró a sus alumnos. Se le puso una cara de enfado, su ojo crsipando irregularmente. Puso su brazo como si fuera a tirar una pelota, apuntó, y lanzó, solo que no estaba lanzando una pelota. Estaba lanzando la tiza a una velocidad vertiginosa. El terrible proyectil se dirigía hacia un bulto rojo a dos sitios de mí... No, espera, se dirigía hacia Mario, que estaba durmiendo de nuevo. Cuando la tiza impactó, la fuerza fue suficiente como para lanzarle hacia atrás y tirarle de la silla. Mario rápidamente se levantó, ira en sus ojos. Cuando vio al Sr. Gannodorf, se sentó, sin ninguna expresión en su cara y sin mediar palabra alguna,

Sr. Gannondorf: No hace falta que te lo diga, ¿no, Jumpman?

Mario negó con la cabeza. El poder del Sr. Gannondorf realmente era temible. Miré a la tiza, que ahora estaba en el suelo. Estaba echando humo.

Sr. Gannodorf: Bien. Continuemos.

Se dirigió a la pizarra. Con una vara de metal que parecía inimaginablemente dolorosa que sacó del cinturón, la señaló. La parte que señalaba era una elipse, ubicada en la parte de atrás de la Academia.

Sr. Gannondorf: Esta es la tan amada pista de carreras de la Academia. En Gimnasia haremos diferentes deportes, pero vais a tener que acostumbraros a correr. Normalmente pongo un número mínimo de vueltas que tenéis que hacer por año, el cual, en este curso, es 50.

50 vueltas a la pista en un año no parecían tanto, incluso para mí, que era la flaqueza hecha persona.

Sr. Gannondorf: Pero, como esta clase NUNCA ha cumplido ese número...

Espera...

Sr Gannondorf: Tendréis que cumplir todas las que os faltan cada uno, un total de 1500 vueltas cada uno de vosotros. Aunque seáis nuevos. Aquí se reparte equitativamente.

Hijo de...

Sr. Gannondorf: Y si no las cumplís, vuestra nota bajará más rápido que las ventas de Wii U.

Link: ¡No insulte a la Wii U!

Sr. Gannondorf: A callar. ¿Alguna pregunta?

Luigi levantó la mano tembloroso

Sr. Gannondorf: ¿Sí, Luigi?

Luigi: ¿Po-Por qué lle-lleva una vara e-en el cinturón?

Sr. Gannondorf: Por si tengo que usarla para castigar a algún alumno en una situación express. Y tendré que hacerlo si no os veo en chándal y corriendo en cinco minutos. ¡Vamos!

Tan sólo llevaba cuatro vueltas y ya estaba medio muerta. Hacía un calor implacable y la pista era enorme. Al menos yo iba mejor que otros. El pobre Toad se había desmayado a la vuelta y media, y, para que no le castigaran, Link le había puesto sobre sus hombros y corría con él. Desde mi posición les escuchaba...

Link: Vamos, pequeño amigo, no te rindas ahora... ¡Lucha!

Toad: ¿A quién... lla... mas... pequeño..?

Aquellas clases de educación física eran un desmadre. Más de lo que solían ser todas las clases, quiero decir (y eso que sólo llevo una). Había gente como Toad, que se desmayaba nada más empezar, o como Peach, quien sólo llevaba una vuelta por ir maquillándose mientras "corría", algo poco práctico, en mi opinión. Luego, gente como Sonic, que era rapidísimo, se ganaba el odio de la clase, y, por eso, cuando Falco le puso la zancadilla, fue él el que corrió para escapar del erizo. Todo esto mientras el Sr. Gannondorf gritaba que fuéramos más rápido y se reía de nosotros mientras bebía té al limón tumbado en su hamaca el muy...

- O-Oye, Lucina...

Miré a quien me hablaba: era Luigi.

Lucina: ¿Sí?

Luigi: ¿Sa-Sabes qué le pasó a Peach antes?

Pensé a qué se podía estar refiriendo. Entonces recordé el (molesto) grito que pegó antes de empezar la clase. Nunca llegó a decirnos qué pasó

Lucina: No, ¿tú?

Luigi: Pu-Pues se lo pregunté a-antes, y resulta que había visto algo horrible por la ventana.

Lucina: ¿Algo horrible? ¿Qué vio? ¿Un cartel de aumento de los precios de maquillaje?

Luigi: Pe-Peor...

... ¿Qué?

Lucina: Ah... ¿Qué vio?

Luigi: Se-Según ella, en el árbol más cercano había...

Lucina: ¡Suéltalo ya!

Luigi: Va-Vale... Según ella, había u-un cuerpo ahorcado.

Vaya.

Lucina: Un cuerpo ahorcado.

Luigi: Sí. Y ta-también dice que ese cuerpo la miró fijamente a los ojos y le regaló la-la sonrisa ma-más espantosa que ha visto en s-su vida. ¡Y-Y luego desapareció!

Vaya, desde luego.

Lucina: Osea, que ha visto un fantasma.

Luigi: S-Sí, pe-pero no lo digas en alto. Algo ma-malo podría pasar...

Lucina: Luigi, ¿tú te crees eso?

Luigi pausó durante unos momentos, como si estuviera pensando seriamente sobre aquello. Mientras, un sonriente Falco y un enfadado Sonic nos adelantaron.

Luigi: Peach nunca me ha da-dado razones para no creerla.

Lucina: Aún así... ¿No crees que es un poco extraño que jure que ha visto un fantasma? Es como los avistamientos de OVNIs pero más estúpido. Como esas personas de la tele que van a lugares abandonados y dicen que hablan con... bueno, con los fantasmas. Perdón, "fantasmas".

Hice el gesto de las comillas al pronunciar la última palabra.

Luigi: ¿Pe-Pero qué programas ve-ves tú?

Lucina: Da igual, el caso es que se lo ha imaginado. Seguro que no pudo dormir bien, o algo...

Luigi: Sí que du-durmió bien, ella no ha lle-llegado tarde...

Lucina: ¿Cuántas veces me lo vais a recordar?

Dark Pit nos adelantó mientras nos miraba con una sonrisa afectada en su cara. ¿Habría estado escuchando lo que decíamos?

Dark Pit: No sois muy listos si creéis en historias de fantasmas. Son sólo estupideces que la gente se inventa para vender libros o para hacer películas malas.

Lucina: Eso díselo a Peach.

Dark Pit: ¿Por eso gritó antes? ¿Porque vio un fantasma? Qué tontería...

Dark Pit parecía del tipo muy escéptico. Tenía pinta de que aquellas cosas no le interesaban en lo más mínimo. Una voz interrumpió nuestra conversación. el Sr. Gannondorf tenía un megáfono en la mano. Seguí tumbado en la hamaca e iba por su tercer té al limón.

Sr. Gannondorf: ¡Muy bien, se acabó la clase? Poneos en fila y decidme las vueltas que habéis dado. Luego os iréis a clase, al recreo.

Hicimos como nos dijo. Yo estaba detrás de Luigi, esperando. En total, entre tanto hablar sobre el supuesto fantasma, habíamos dado únicamente cuatro vueltas.

Sr. Gannondorf: ¿Cuántas vueltas, Link?

Link: ¡Diez!

Sr. Gannondorf: Di la verdad.

Link: Siete, Sr. Gannon...

El Sr. Gannondorf intimidaba tanto que sólo con decirte lo que quería que hicieras, te veías obligado a hacerlo. Llamadlo respeto, llamadlo miedo, pero funcionaba.

Sr. Gannondorf: Sr. Gannondorf .¿Y cuántas ha hecho Toad?

Pit: ¿Por sí mismo o gracias a Link?

Sr. Gannondorf: Por sí mismo.

Falco: Una y media, pues.

El Sr. Gannondorf gruñó y anotó su resultado. Mientras, yo seguía dándole vueltas al asunto del fantasma. No era posible que hubiera pasado de verdad. Me decidí a hablar con Peach a ver qué podía contarme sobre aquello. La fila seguía avanzando.

Sr. Gannondorf: ¿Cuántas vueltas, Lucina?

Lucina: Cuatro, señor.

Sr. Gannondorf: Esperaba un poco más de ti... La próxima vez no hables tanto con tus compañeros y céntrate en correr.

Un rápido pensamiento iluminó mi mente. Si había fantasmas aquí, ¿quien lo iba a saber mejor que un profesor?

Lucina: Sr. Gannon...

Sr. Gannondorf: Gannondorf. ¿Sí?

Lucina: …dorf ¿Sabe usted algo sobre fantasmas o entes sobrenaturales en esta escuela? ¿Hay algún tipo de... maldición?

El Sr. Gannondorf se quedó mirándome, la mirada muy seria. Ya me empezaba a esperar lo peor cuando rio a carcajadas.

Sr: Gannondorf: ¿Fantasmas? Sí, algo de eso hay, pero son todo leyendas, aunque cuando uno lleva ocho horas seguidas trabajando, puede imaginarse cosas... Puede que haya alguna cosa, pero dudo mucho que sea verídico. Si quieres saber más detalles, habla con Mr. Game & Watch, tu profesor de historia. Tiene muchos años encima, y te será más útil que yo en estos temas. Ahora, a clase.

Mr. Game & Watch... Si ese hombre nos daba historia, tenía suerte, porque lo teníamos después del recreo. En el camino de vuelta a clase, no pude evitar continuar pensando en aquel asunto. Me vi sorprendida de que yo, que solía quedar para con mis amigos para reírme de los programas de misterio, que le echaban la culpa de todo lo que no les gustaba a los alienígenas ("¡La culpa de que los impuestos suban es de los Aliens!"), estuviera pensando tanto en una situación tan ridícula. Admito y confieso que soy una fanática de los misterios. Cuando era pequeña devoraba los libros de Sherlock Holmes, pero una cosa es un asesinato o un crimen sin resolver y otra muy distinta, un fantasma. Aun así…

Estaba subiendo las escaleras para ir a clase tras correr en EF cuando me encontré a Peach bajando para ir al recreo. Miraba a todos lados y temblaba. Bajaba agarrada fuertemente a la barandilla. Ya le había pasado cuando decidí preguntarle sobre el tema.

Lucina: Peach.

Peach soltó un gritito. Me sorprendí. Realmente estaba aterrada. Se giró lentamente, temblando. Su frente estaba manchada de sudor, aunque dudo que fuera de correr. Al mirarme, se calmó un poco, y me dedicó una sonrisa.

Peach: Dime, Lucina. Jeje... Me has asustado...

Lucina: Peach, Luigi me ha contado lo que has visto antes. Ya sabes, el tema del fantasma. Y...

La sonrisa de Peach desapareció. Veloz como un rayo, me encontré con su cara, agobiada y nerviosa, sus ojos azules revoloteando por toda mi cara y las escaleras, frente a mí, demasiado cerca como para que una esté cómoda. Me cogió de los hombros tan fuerte como agarraba antes la barandilla y empezó a zarandearme hacia delante y hacia atrás frenéticamente.

Peach: Lucina, tú me crees, ¿verdad? ¿VERDAD? Sé que nos acabamos de conocer, y que no te he dicho nada hasta ahora, pero parece que eres buena persona. Estoy asustada. Se lo he contado a algunos: a Mario, a Luigi, a Toad... Ninguno excepto Luigi me hace caso... Necesito ayuda, Lucina. He vuelto a ver algo mientras corríamos... Sentado en la silla que tenía Gannondorf mientras dormía en su hamaca, estaba ahí, ¡otra vez! El mismo cuerpo, sólo que ahora translúcido. ¡Era un fantasma! He salido corriendo en cuanto he podido.

Me vi abrumada por la cantidad de cosas que acababa de escuchar, y el constante zarandeo que sufría no ayudaba. Peach había soltado aquellas palabras como una ametralladora suelta balas, y tardé varios segundos en reaccionar. Viendo esto, Peach me soltó.

Peach: ¿Lucina?

Me incorporé, y pensé sobre qué decir. No me creía lo del fantasma. En absoluto. Pero saltaba a la vista que Peach estaba completaba aterrorizada, y Fox había dicho que Peach era buena persona, y por lo que decía Luigi, parecía que él creía lo mismo. ¿Podía yo dejarla tal como estaba? Al fin y al cabo, mi objetivo principal este año era hacer todos los amigos que pudiera (y aprobar de paso), y esto era una oportunidad perfecta. Peach parecía tener muchos amigos. Además, el tema de las leyendas y los fantasmas me había comenzado a interesar. En fin, qué demonios. ¿Por qué no? A ayudarla, pues.

Lucina: Peach.

Fijé mi mirada en la suya. Me era imposible decir que no.

Lucina: Te ayudaré.

Sus ojos se iluminaron, y sonrió, y comenzó a reír de manera casi maniática. Me abrazó fuertemente y comenzó a dar vueltas.

Peach: ¡Gracias, gracias, gracias! ¡Gracias, Lucina!

Dejó de dar vueltas. Nos separamos, ella un poco avergonzada y yo más bien mareada.

Peach: Ejem... Y ¿ahora qué?

Lucina: Antes de nada, tengo que hablar con un profesor, Mr Game&Watch. Tenemos clase con él ahora, pero viendo las circunstancias, esto deberá ser rápido.

Subí las escaleras para llegar al baño. Tanto ejercicio y sudor me había dado ganas de lavarme la cara. Peach continuó su camino hacia abajo, menos estresada, algo que sé que las barandillas me agradecieron, hartas de ser aplastadas por las sorprendentemente fuertes manos de Peach. Llegué al baño y encendí el grifo. Me empecé a lavar la cara hasta que, de repente, sentí que alguien me agarró de la parte de atrás de la cabeza y me empujó hacia el grifo, mojándome toda la cara y la ropa que pudo. Su mano estaba muy fría. Cuando pude resistirme, me di la vuelta solo para ver a una figura con sudadera blanca y alas huyendo del baño.

Lucina: Pit…

Enfurecida, volví a clase, donde estaban todos hablando antes de que tocara empezar de nuevo con las clases. Busqué con la mirada a Pit. Estaba hablando con Malon, Yoshi y Kirby, seguramente contándoles su "gran hazaña". Fui hacia él.

Lucina: Ey, Pit.

Pit: ¡Lucina! Dime, hombre

Lucina: Encima de buenas… Te parecerá graciosa tu "gran hazaña", ¿no? ¿Tratáis así a todos los nuevos?

Pit: ¿De qué me estás hablando? ¿¡M-me estás acusando de algo!? Si he hecho algo… ¡Perdón!

Pit se había puesto de rodillas, rogándome que le perdonara.

Yoshi: ¿Qué te ha hecho?

Lucina: Ahora mismo, me acaba de meter la cabeza en el grifo porque sí. Hará unos 5 minutos.

Kirby: Pero si hemos venido con Pit de los primeros a clase. No se ha movido de aquí

Lucina: ¿En serio?

Pit, llorando: ¿En serio?

Yoshi: En serio…

Kirby: Habrá sido otra persona. ¿Cómo era?

Lucina: Solo le vi la espalda y vi que tenía alas.

Malon: Pues como no haya sido Dark Pit…

Dark Pit: Me habéis pillado.

Pit: ¡Confesión!

Dark Pit: Era broma, tonto.

Pit: Ya, seguro…

Lucina: No, no fue él. Las alas eran blancas.

Ahí Dark Pit sonrió maliciosamente.

Dark Pit: Pues como no haya sido el fant…

RIIIIIIIIIIIING

Mario, despertándose: ¡QUÉ! ¡¿FUEGO?!

Falco: No, tonto, toca historia

Mario: ¡PEOR AÚN!

Todos se fueron a sus sitios y sacaron sus cuadernos. Antes de hacer lo mismo fui con Pit y le pedí disculpas. Se las tomó bien, y me aseguró que no era mi culpa, aunque me dijo que estaba bastante pálida. Le dije que estaba bien y me senté, pero no estaba bien. Estaba 100% segura de que había visto a Pit. Pero, ¿y si, como dijo o intentó decir Dark Pit, había visto al fantasma..? En eso llegó Mr. Game & Watch, el profesor de historia, y un problema de matemáticas en sí mismo (no sabía bien si era 2d o 3d).

La clase pasó con lo que ya estaba sumiendo que era típico: Link y Samus lanzándose bolitas de papel con insultos, Yoshi y Kirby comiendo en secreto, Peach usando el móvil y llorando porque el profesor se lo quitó y esas imágenes a las que me acabaré acostumbrando.

Cuando acabó la clase. Fui a hablar con Luigi.

Lucina: Luigi, voy a preguntarle al profesor sobre el fantasma de Peach.

Luigi: Vaya, ¿y e-eso?

Lucina: He decidido que voy a ayudarla a resolver al misterio, además, creo que yo también he visto algo en el baño.

Dark Pit, uniéndose a la conversación: ¿Tu reflejo? Eso sí que debe dar miedo. Es broma.

Lucina: Muy gracioso… Pero no, creo que he visto un fantasma que había tomado la apariencia de Pit.

Luigi: ¿Eso es lo que he oído del baño?

Lucina: Sí, pero quiero hacerte una pregunta. Dos, de hecho.

Luigi parece que se puso nervioso.

Luigi: Di-dime.

Lucina: ¿Por qué me has contado lo del fantasma? Apenas nos conocemos.

Luigi: Pues… E-Eras la única que me hizo caso. Sonic estaba muy ocupado persiguiendo a Falco, y Falco huyendo de Sonic. Mario ya sabía, pero no se lo creyó… Megaman pasó a correr a 50km por hora cuando me acerqué a él, y Fox estaba muy ocupado pensando en… Bueno, mejor lo dejo. La cosa es que eras la única que me hizo caso en un principio, y, además, creí que sería buena idea integrarte en el grupo.

Me quedé impactada. Luigi tenía un buen corazón, solo que entre tartamudeo y lloro no lo sacaba a la luz.

Lucina: Luigi… Muchas gracias, muy considerado. Ahora la otra pregunta: ¿Quieres cazar el fantasma con nosotros?

Luigi: No.

Me sobresalté un poco.

Lucina: ¿N-no?

Luigi, sudando: No.

Ya sabía lo que pasaba. Luigi estaba asustado y no quería ir conmigo. Parece que era un poco cobarde. Aunque bueno, tratándose de literalmente un fantasma, no pasaba nada, estaba en su derecho. Aun así, quería que nos acompañara.

Lucina: Por favor, Luigi… Creo que así Peach estaría más a gusto. Además, no nos comunicamos mucho con ella.

Dark Pit: ¿Nos? Dirás te.

Lucina: No, digo nos. Tú también vas a averiguar qué pasa con el fantasma. No puedo hacer esto yo sola.

Dark Pit: ¡Ja! No pienso unirme a estas tonterías. No me interesa este "fantasma".

Luigi: Pero sí que te interesa…

Dark Pit, sudando: ¿Q-Qué?

Luigi: Te he visto dibujando en el cuaderno al fantasma. Había varias notas y tenías un libro de la biblioteca de historia de la Nintendo Academy. He visto eso y el dibujo de…

Dark Pit: ¡Vale, vale! ¡Ya basta! Me interesa un poco, ¿y qué?

Dark Pit estaba sonrojado. Por qué, no sabía, pero sí sabía que lo podía usar a mi favor.

Lucina: Muy bien. Dark Pit, o nos ayudas con el fantasma o mi amigo Luigi le dirá el secreto de tu dibujo a todo el mundo. ¿Y bien?

Luigi: ¿Nos?

Lucina: Y si tú no aceptas se lo diré a Peach.

Luigi, tragando saliva: D-de acuerdo…

Dark Pit, mirando al suelo y sonrojado: Acepto a regañadientes…

Lucina: Muy bien, ¡vamos a hablar con Mr. Game & Watch!

Nos acercamos los tres al profesor, que estaba recogiendo sus cosas.

Lucina: Señor…

G&W: Ah, sí. La señorita Lucina y comp-compa-co…

El profesor, como era tan mayor, se quedaba atascado en las palabras difíciles. Mis compañeros alguna vez lo han usado para no tener clase, pero esto era algo importante. Luigi se acercó al profesor.

Luigi: Ya lo arreglo yo. ¡Link!

Link: ¡Diga!

Luigi: Dile algo a Samus para ayudar al profesor

Link: Marchando. ¡Sonic, cuidado, una araña! Ah, no, que es Samus.

Samus: Maldito…

Samus cogió un bolígrafo y se lo lanzó a Link cual flecha.

Link: ¡Al suelo!

Luigi: Ya habéis oído.

Nos agachamos los tres y Link. El boli fue a dar al profesor. De tanta fuerza que tenía le desatascó (se estaba quedadnos ion formas de intentar decir "compañía"), aunque le manchó entero de tinta.

G&W: ¡Compañía! ¿Qué ha pasado?

Link: Samus lanzó un boli.

Samus: Maldito…

G&W: No pasa nada, señorita Aran… Al menos ya no estoy atascado.

Link: Casi la castigan… Casi…

G&W: ¿Qué querían?

Lucina: Señor nos preguntábamos si sabía algo acerca de fantasmas en este instituto.

G&W: Ah… Sí…

Mr. Game & Watch se quedó petrificado por unos instantes.

Dark Pit: ¿Se ha vuelto a atascar? ¿Tan rápido? Los estragos de la edad.

G&W: Fantasmas… Sí…

Ahí ya empezó a asustarnos un poco, sobre todo a Luigi. Se quedó mirándonos unos segundos más hasta que de repente…

G&W: ¡BU!

Luigi: AAAAA

Y Luigi se quedó petrificado.

G&W: Jajajajajaja. Buenísimo, nunca falla. Subli-m subl-subl…

Le pegué un tortazo al profesor, enfadada por el susto que nos acababa de dar.

G&W…ime. Gracias, señorita Bailey. ¿Qué le pasa al señorito Jumpman?

Lucina: Ignórelo. ¿Puede contestar a nuestra pregunta, por favor?

G&W: Ah, sí, claro. ¿Fantasmas?

Dark Pit, perdiendo la paciencia: Fantasmas.

G&W: Sí, yo conozco uno, jeje.

Lucina y Dark Pit: ¿¡QUÉ!?

Luigi: …

G&W: Sí, lo que oyen, señoritos. Se llama…

Pusimos atención. Mucha atención.

G&W: ¡Pues no me acuerdo! Jajajaja.

Dark Pit parecía que iba a suicidarse. Yo, mientras tanto, quería matar al señor Mr. Game & Watch. Para lo aburridas que eran sus clases, bien que se divertía vacilándonos.

Lucina: Señor, por favor…

G&W: Jeje, sí, voy. Mmmm… Recuerdo a un alumno. Hay, digamos, leyendas sobre él. Se llamaba como llaman a las cenizas…

Dark Pit y yo nos miramos.

Lucina y Dark Pit: ¿Ceniza?

G&W: Jeje… Señorita Bailey he visto libros de Sherlock Holmes que lleva en la mochila. Un buen misterio es mejor resolverlo que recibirlo resuelto, ¿no cree? Lo único que les voy a decir es que tienen que volverse sus amigos.

Y con eso se fue.

G&W: Ay… Lo que me gusta a mí leer en la biblioteca… Señorito Falco, suelte al pobre señorito Toad, por favor, que se está mareando… Vaya, ya ha vomitado. Debería ir a darme un baño… Y el señorito Toad también.

Dark Pit y yo nos volvimos a mirar.

Lucina: Está claro, ¿no?

Dark Pit: ¿Está claro? Ese viejo solo ha soltado tonterías. Delirios de la edad.

Lucina: No, tonto, no te has fijado bien. Atento: nos dio una pista sobre el nombre; Ceniza…

Dark Pit: Ajá…

Lucina: Y nos dijo que miráramos en la biblioteca.

Dark Pit: ¿Dijo eso? A ver si vas a estar delirando tú también…

Lucina: ¡Cabeza de alcornoque!

Dark Pit: ¿Eso es un insulto?

Lucina: Claro que sí. Cuando ha dicho que le encanta leer, nos ha dicho que busquemos en la biblioteca.

Dark Pit: Y cuando ha dicho que tenía que lavarse, ¿qué? ¿Nos ha dicho que busquemos en el baño de profesores? ¿O que busquemos en el vómito de Toad?

Lucina: No, es que seguía manchado de tinta y tenía que lavarse.

Dark Pit pensó un rato y se dio cuenta de que tenía razón (obviamente).

Dark Pit: De acuerdo. Eres bastante lista, Lucina. Pero ¿eres fuerte?

Lucina: Hombre, pues lo normal… ¿Por qué?

Dark Pit: Porque nos va a tocar empujar a Luigi hasta la biblioteca…

Lucina: Ve yendo tú, yo tengo que hacer una cosa rápida.

Ahí dejé a Dark Pit solo y fui a hablar con Peach. Le dije que estábamos trabajando en el caso y que pillaríamos al fantasma. Intentó abrazarme, por lo que, por experiencia, huí del lugar para ir a la biblioteca. Ahí me encontré a Dark Pit empujando a Luigi, aún petrificado.

Lucina: ¿Sigue así? ¿Qué hacemos?

Dark Pit: No sé…

Ahí pasó a nuestro lado el Sr. Bowser.

Lucina: ¡Señor!

Sr. Bowser: Luquina, dígame.

Lucina: Lucina, señor. ¿Nos puede ayudar con Luigi? Está petrificado.

Sr. Bowser: Sí, claro, sin problema.

El Sr. Bowser echó un poco de fuego por la nariz a la vez que hablaba.

Sr. Bowser: Me huelo un suspenso en Matemáticas…

Luigi de repente pegó un salto increíblemente alto y cayó de culo acto seguido, haciendo temblar un poco el edificio. El Sr. Bowser se rio. Me agaché junto a Luigi.

Lucina: ¿Estás bien? ¿Te has enterado de todo?

Luigi: Sí, gracias, Lucina… Estaba consciente, así que me he enterado de todo, jeje.

Dark Pit: Conque estabas consciente…

Luigi, enfadado: Sí, he oído tus insultos.

Dark Pit: Que peses tanto no es mi culpa. A lo mejor hay que recortar los gastos en pizza en casa…

Sr. Bowser: Jajajaj. Me hacen reír con sus tonterías, muchachos. ¿Adónde van?

Lucina: A la biblioteca.

Sr. Bowser: Vaya suerte, justo me toca a mí estar al cargo. El profesor Sócrates ha faltado hoy.

Lucina: ¿Quién?

Luigi: Nuestro profesor de ciencias.

Lucina: Ah… Entonces, ¿nos podría buscar un libro?

Bowser: No.

Nos quedamos mudos.

Bowser: Es broma, díganme.

Nos dirigimos al despacho del bibliotecario. El Sr. Bowser encendió un ordenador para buscar nuestro libro.

Lucina: Eh… No sabemos cuál es aún.

Sr. Bowser ¿Y cómo pretendían que lo buscara?

Dark Pit: Buscamos… Algo antiguo. Donde puedan salir los alumnos de hace mucho. Un anuario o un trabajo…

Sr. Bowser: Hmm… En ese caso, supongo que el libro de historia de la Nintendo Academy les valdrá. Pero parece que solo había uno y lo han retirado.

Dark Pit: ¿Es este?

Al Sr. Bowser se le crispó un ojo.

Sr. Bowser: Sí…

Lucina: ¡Genial! ¡Bien hecho, Dark!

Dark (Pit) se sonrojó.

Dark: ¡¿D-d-ark?!

Luigi empezó a reírse.

Dark: ¿Por qué me lla-llamas eso?

Lucina: Creo que es un apodo guay. Además, es más fácil que Dark Pit. Llamarte Pit me confunde con el otro Pit. ¿Algún problema?

Dark: No…

Luigi: Juju.

Dark: Cállate…

Sr. Bowser: ¡LARGO DE AQUÍ! ¿ME TIENE ENTRETENIDO PARA COGER UN LIBRO QUE YA TENÍAN Y MONTAN ESTE ROMANCE ADOLESCENTE FRENTE A MÍ? FUERA, YA.

Nos fuimos corriendo. Solo podía pensar en esas últimas palabras. ¿Romance adolescente? A saber a qué se refería. Fuimos a clase, lo más lejos que estábamos dispuestos a estar de la biblioteca y abrimos el libro.

Lucina: Buscamos algo con cenizas…

Nos fuimos pasando el libro entre nosotros mientras la profesora de lengua, Mss. Bayonneta, nos introducía a su clase. En toda la hora no encontramos nada, aunque estuviéramos los tres juntos. Al sonar el timbre y acabar la clase, estábamos cansados. Suspirando y pasando las mismas páginas por tercera vez con desgana, Marth pasó por mi asiento.

Marth: Tardáis demasiado. Es irritante. Página 208, tercer alumno.

Extrañada, intenté decirle algo, pero ya se había ido. Me asomé por la puerta al pasillo y vi que se dirigía a la biblioteca. Acordándome de darle las gracias luego, fui a la página que me indicó. Había ahí una fotografía de curso de una clase. No cualquier clase: la primera clase graduada de la Nintendo Academy. Fui a ver al tercer alumno, como me dijo Marth, Era un chico bajito, de 19 años. Tenía un pelo negro puntiagudo y despeinado que estallaba en todas direcciones y unas marcas como zetas en sus mejillas. Miré su nombre. Ash Ketchum… ¡Claro!

Lucina: ¡Chicos!

Ninguno me hizo caso. Estaban dormidos. Al final Luigi sí que se parecía a Mario… Cogí el libro y les di a ambos en la cabeza.

Lucina: He dicho: ¡Chicos!

Dark y Luigi, con dolor: Qué pasa…

Lucina: Lo he encontrado. Es este chaval de aquí.

Dark: Ash Ketchum… Ash… Ceniza…

Luigi: ¡Ash es ceniza en inglés! ¡Claro! Vaya detective estás hecha, Lucina…

Lucina: Jeje…

Me sentí mal por no darle crédito a Marth, pero tampoco sé si él me lo agradecería o si me llamaría irritante otra vez…

Dark: Genial. Y… ¿Ahora qué?

Miré una pequeña anotación que había en una esquina. Lo señalé. Leímos todos. "Página 311". Me estaba hartando del jueguecito de las páginas… Fuimos a la página indicada y ahí encontramos un pequeño cuaderno escrito. En la portada se leía: Diario del 5º curso…

Luigi: ¿Qué es esto?

Dark: Un diario del 5º Curso…

Luigi: Qué listo. Pero, ¿por qué está aquí?

Dark: A lo mejor tiene algo que ver con el misterio.

Lucina: Busquemos a ver si tiene algo escrito sobre Ash…

Después de pasar un rato leyendo, concluimos nuestro análisis. Ash Ketchum fue un chico que entró en su primer y último curso en la Nintendo Academy. Según el diario, era un chico obsesionado con los Pokémon. Tenía un Pikachu de mascota y adoraba combatir con él. Al parecer, su juego favorito era Pokémon Colloseum, un simulador de batallas de Pokémon.

Aparte de eso, no había nada más de importancia. El 5º curso antiguo era parecido al nuestro, pero mucho menos loco. Decidimos que le preguntaríamos mañana al profesor Mr. Game & Watch, viendo que nuestro día estaba acabando finalmente. Desde luego, menudo primer día… Tan solo quedaba nuestra última clase de aquel día: Programación. Nuestro profesor, Ivo Robotnik, siempre tenía un pequeño robot-pájaro alado revoloteando a su alrededor, el cual usaba para aterrorizar a sus alumnos.

Fuimos a la clase de ordenadores. Lo que parecían cientos de ordenadores nuevos de alta gama estaba puestos impecablemente en fila, uno detrás de otro, formando una fortaleza de tecnología. En seguida vi que todos mis compañeros se movieron a la velocidad de luz, menos Dark y yo.

Lucina y Dark, sorprendidos: ¿Eh?

Dr Eggman (el señor Robotnik nos pidió que le llamáramos así): ¡Jaja! Un clásico, jeje. De todos los ordenadores el único que nunca ha sido reemplazado es aquel antiguo y destartalado del fondo. ¡Al ser más lento que Toad en educación física, todo el mundo evita cogerlo, jaja!

Toad: ¡Oiga!

Samus: Razón tiene…

Dark y yo nos miramos. Ambos fruncimos el ceño.

Rosalina: Tres…

Sonic: Dos…

Pit: Uno…

Una breve pausa y…

Zelda: ¡YA!

Dark y yo corrimos hacia el último ordenador. Una breve e intensa carrera puso a Dark como vencedor, sentado en su gran y potente ordenador el muy…

Dark, sonriendo maliciosamente: La próxima vez será, Lucina.

Lucina: Ya verás…

Me dirigí penosamente al ordenador del fondo, al lado de Rosalina.

Rosalina: ¡Buena carrera!

Lucina: He perdido.

Rosalina: No le quita que haya sido divertida. Al menos, desde fuera.

Rosalina me sonrió. Ya me estaba acostumbrando a mis nuevos compañeros y haciéndome una imagen de ellos. Vayamos en orden alfabético:

Samus era una chica combativa y lista, pero con muy mal humor. No me caía ni mal ni bien. Desde luego, me caía mejor que a Link. Hablando de Link, Blanco (se le llama así porque, al no tener apellido, deja un espacio en blanco en la lista), le vi como un chico amigable, responsable e inteligente, pero sin pasarse y que le encantaba exagerar y divertirse.

Link: ¿Cómo se hace para que la imagen no me arruine el documento?

Samus: Alt+F4

Link, sospechando: Vale… ¿Qué? ¡SAMUS! Me las vas a pagar… ¡Esta afrenta no quedará impune!

Samus: Seguro, tonto, jajaja…

Kirby era una persona amigable y muy centrado en la comida. Por lo que pude observar, se le daba muy bien imitar a la gente, confundiendo muchas veces a la gente con imitaciones de voz. Yoshi, mejor amigo de Kirby era un chico más bien perezoso y bastante competitivo en ciertos aspectos. Ambos comían sin parar y arriesgarían lo que fuera por comer.

Yoshi, para sí mismo: ¿Si lo mastico mucho, me podría comer ese cable?

Kirby, imitando al Dr. Eggman: ¡Claro que sí, jaja! Pero apuesto a que no puedes.

Yoshi: Gracias. ¡Ja, ya verá, señor!

Yoshi devoró el cable en un santiamén.

Yoshi: ¡Se me ha apagado el ordenador! Kirby, esta te la devuelvo

Kirby: Jajajaja, ya te invitaré algún día a comer.

Yoshi, sonriendo: Ah, entonces no pasa nada…

Sonic era un chaval muy rápido en ingenio y en carrera, aunque eso le salía mal, pues decía las cosas sin pensar por ser tan rápido y, o decía estupideces y se ganaba algún castigo. Zelda se preocupaba mucho por las personas, y, aunque me habría encantado hablar más con ella, no pude. Apenas la había visto, pero, bueno, ya habría tiempo para eso. Pude ver que Pit era algo inmaduro y nervioso, pero igualmente, de buen corazón.

Sonic: ¿Vosotros nunca habéis pensado que, aparte de tener forma de huevo, el Dr. Eggman también huele como un huevo? Pero no un huevo estándar, sino uno podrido, que lleva unos días al sol… Yo sí, varias veces.

Pit: Ay madre… ¡Ataque aéreo!

El robot del Dr. Eggman atacó, tirándole un huevo a Sonic, y, de rebote, a Pit. Pit estaba llorando en el suelo y Sonic corriendo de un lado para otro.

Sonic: ¡Qué mal huele, que alguien me lo quiteee!

Zelda: Vamos, Pit, no llores, jeje. Seguro que si te lavas se va el olor. Además, no huele tan mal.

Pit, llorando y en posición fetal en el suelo: Entonces, ¿por qué te estás tapando la nariz, Zelda?

Zelda: Jeje… Ignora eso.

Luigi es demasiado asustadizo y tímido, pero me ha demostrado ser muy buena persona. Mario, sin embargo, parecía más enfocado en dormir y en ligar con Peach (se veía desde muy lejos, que se cree, ¿que Peach es tonta?).

Mario: zzZZZzz

Luigi: Mario, el Dr. Eggman se acerca… ¡Levanta!

Mario: zzZZZzz

Luigi: Mi-Mira, ¡Peach está coqueteando con Megaman!

Mario, levantándose de golpe: ¡CÓMO!

Luig: Era broma. Ponte a trabajar, hermanito.

Mario, llorando: Mientras dormía borré mi trabajo sin querer…

Dr. Eggman, saliendo de entre las sombras y sonriendo malévolamente: Buenas…

Luigi: AAAAAAAA

Toad estaba siempre concentrado en sus estudios, pero también era algo infantil, teniendo rabietas y gustos algo… infantiles. Falco, aunque bastante listo y perspicaz, en verz de usar su inteligencia para algo bueno como los estudios, se dedicaba a gastar bromas a todo el que viera, junto con su amigo Fox. Al menos siempre estaba Malon, la chica más amable a la que he conocido para pararles los pies si algo se pasaba de la raya.

Toad: ¡Terminé!

Malon: ¿Tan rápido? Muy bien, Toad.

Falco: Toad, que tengo que darte si me haces el trabajo.

Toad: Si quieres la hago, pero tendrás que comprarme gominolas.

Falco: ¿Sólo eso? ¿Y si te la pido durante un año?

Toad: Hmmm… Diez bolsas de gominolas.

Falco: Tengo que ir a la tienda un segundo…

Malon: Falco, no. Toad, ayúdale, pero que haga su trabajo, por favor.

Falco: Malon…

Malon: Tengo razón.

Falco, sonriendo y rascándose la cabeza: Sí, como siempre, jeje.

Sobre Marth y Little Mac no sabía demasiado como personas. Marth parecía ser arrogante y un poco malo, pero, a decir verdad, me ayudó con lo de Ash cuando no tenía por qué. Little Mac, por otro lado, era muy callado, siempre escuchando música y pegando puñetazos al aire. Tenía un aire totalmente distinto al de Cloud, pese a ser ambos repetidores.

Marth: Profesor, ya he finalizado mi tarea.

Dr. Eggman: ¡Jaja, ya veo! Ayuda a Little ahora.

Marth: Pero señor…

Dr. Eggman: Sin peros. Little.

El Dr. Eggman le quitó los cascos a Little Mac.

Little Mac: AAA. ¡Qué susto!

Sin querer, le pegó unos de sus puñetazos de práctica al profesor.

Dr. Eggman: ¡Ay!

Little: Disculpe, profesor.

Dr. Eggman: No pasa nada. Tienes una buena izquierda, chaval. Podrías mejorarla si teclearas un poco. Marth va a ayudarte.

Little: Jeje, muchas gracias… Y siento ser una carga Marth…

Marth: …

A Fox McCloud parecía gustarle mucho las apuestas y los videojuegos. Era muy amigable y gracioso. Dark era un chico burlón y escéptico, pero buena persona. Parecía que habían congeniado muy bien esos dos.

Fox: Ya verás, este año el campeonato mundial lo ganan las Águilas Negras.

Dark: Si tú lo dices, "Mr. Experto". Pero fijo que ganan los Ciervos Dorados.

Fox: Iluso… ¿Quieres apostar?

Dark: ¿El qué?

Fox le susurró algo.

Dark, nervioso: ¡De dónde sa-sacas eso! ¡Mentira!

Fox: Ajá…

De Megaman no puedo decir nada. Ojalá, pero el chico-robot tiene una increíble capacidad para desaparecer. Sin embargo, tenía que estar en clase, y tuve que aguantar a Rosalina soltándole una chapa sobre su horóscopo y las relaciones Virgo-Acuario (podía oírlos porque estaban a mi lado ambos).

Rosalina: ¿Sabías que los Virgos y los Acuarios se odian?

Megaman: …

Rosalina: Sí, yo tampoco. Flipas. Aun así, aquí pone que muy en el fondo, están hechos el uno para el otro. Qué curioso. No sé cómo funcionaría una relación así, pero, igualmente, si lo dice mi horóscopo, será por algo.

Megaman: …

Cloud era un chico que me ponía de mal humor: pasota y engreído por ser mayor pese a haber repetidor. Al menos, Peach, que estaba a su lado, me acomodó un poco la vista. Peach era una chica un tanto nerviosa, pero en cuanto pillaba el maquillaje o un móvil o cualquier cosa con conexión a internet y sus redes sociales, cambiaba completamente.

Peach: ¡Bien! Llegué a los 15.000 seguidores. Tengo que contárselo a Daisy…

Cloud: Pesada…

Peach: ¿Dijiste algo?

Cloud: No… Enhorabuena…

Peach: Ajá… ¿Daisy? Sí, soy yo. ¡Adivina qué!

Y, por último, estaba yo. Lucina Bailey. La chica nueva del curso obsesionada con los misterios que está persiguiendo un fantasma. Desde luego, si se escribiera algo sobre este curso, sería una historia muy extraña, pero, probablemente, muy entretenida. Lo colgaría en algún lugar de internet…

Sin embargo, la situación en la que estaba yo, no era muy entretenida. Mientras esperaba a que el ordenador pudiera cargar mi documento en mi correo, me puse a leer el diario del 5º curso que habíamos encontrado. Me fijé de repente en una pequeña anotación, escrita en letra minúscula, que estaba cerca de una de las partes que había escrito Ash. Escudriñé aquella mala letra marcada por el paso del tiempo y descubrí que ponía una página web. ¿Había internet en esa época? Pues ni idea, pero sé que aquello era una página web. La metí en el ordenador y, tras unos minutos de carga, apareció ante mí una misteriosa imagen. Era un plano de la Nintendo Academy de la época de Ash, y, por tanto, con muchas menos cosas. Escudriñé la imagen y vi que ponía en una parte "sala secreta". ¿De qué me sonaba? Rebusqué en el diario y caí. Según Ash, él siempre organizaba campeonatos clandestinos de Pokémon Colloseum en una supuesta "sala secreta". Me puse a pensar y encajé todas las piezas. ¡El puzle estaba resuelto!

Ash Ketchum era un chico que quería ser el mejor, el mejor que habrá jamás. Quería ser entrenador Pokémon y, mientras era menor de edad, practicaba en el simulador Pokémon Colloseum. Como no podía jugar a todas horas, acabó haciendo una base en la Nintendo Academy para jugar con sus amigos, que acabó siendo usada por muchos otros alumnos con propósitos muy distintos. Ash murió en un año indeterminado, seguramente hace mucho. No cumplió su sueño, pues después de su Graduación, como se ve en el libro de la historia de la Nintendo Academy, desaparece totalmente. Es posible que hubiera muerto ahí, pero eso da igual. Ahora… Ahora puede que ronde la Nintendo Academy para vengarse de… ¿De quién? ¿De aquel que le arruinó los sueños? Eso no estaba claro, pero, seguramente, si iba a la sala secreta, averiguaría más. Miré el plano. La sala secreta estaría escondida debajo de la actual sala de profesores. Mier…coles. ¿Cómo llegaría hasta ahí?

Mientras pensaba en una solución, sonó el timbre que puso fin a la clase. Mientras nos dirigíamos a la salida, les expliqué mis deducciones a Luigi y Dark.

Entre los gritos de Sonic huyendo de una tal Amy, Link y Samus insultándose, con Malon intentando calmarlos, Falco animando a Fox a hacer no sé muy bien qué durante el curso, Peach hablando con Mario, quien estaba embobado con ella y el Sr. Gannondorf riéndose de cómo Bowsy Jr. (el hijo del señor Bowser) había vomitado encima del Sr. Bowser, conseguimos hablar un poco antes de ir cada uno a su casa.

Lucina: Mañana quedamos en la sala de profesores en el recreo e intentamos hacer un plan para entrar en la sala secreta.

Luigi: No te digo yo que se-sea mala idea, Lucina, pe-pero enrar ahí va a ser una cosa muy difí-fícil.

Lucina: Ya se nos ocurrirá algo… Por ahora, cada uno a su casa.

Luigi y Dark: ¡Hasta luego!

Lucina: ¡Adióoos!

Luigi: Mario, va-vamos, que llegamos tarde.

Mario: ¿Qué dices, Peach?

Luigi: Soy tu hermano, idiota. Peach ya se ha ido.

Los hermanos se fueron.

Pit: ¡Pit2!

Dark: No me llames eso. Dime.

Pit: Hoy nos recoge a los dos Palutena.

Dark: ¿Tía Palutena? ¿Ir contigo en el coche? Prefiero estar muerto como Ash…

Pit: ¿Quién?

Dark: Déjalo…

Me fui a mi casa. Antes de que diera cuenta, ya me había despertado al día siguiente. Esta vez no llegaría tarde. Ah, sí, y resolvería el misterio del fantasma de Ash, o algo así… Llegué a mi clase. 5º, curso, reza todo lo que sepas… Bla, bla, bla. No llegaba tarde esta vez, mis compañeros pararían con sus bromas. Entré en la sala y vi a quien estaba presente. Falco, Rosalina, Kirby y Link ya habían llegado.

Kirby: Hola, Lucina.

Lucina: Buenos días…

Link se me acercó muy rápido. Tenía su cara emocionada, con sus ojos brillando. A escasos centímetros de la mía.

Link: Venga, Lucina, ¿qué estáis tramando Dark Pit, Luigi y tú?

Lucina: ¿Qué...?

Falco: Se ve a la legua que estáis haciendo algo sospechoso. Bueno, eso y…

Lucina: ¿Y?

Falco: Nada, nada, jeje…

Rosalina: Mi horóscopo me decía esta mañana que hoy descubriría un gran secreto. ¡Puede que sea esto!

Kirby: ¿Y el mío qué decía? Soy Tau…

Rosalina: Ya sé que eres Tauro.

Kirby: ¿Cómo...?

Rosalina: El tuyo dice que hoy vas a tener que entrenarte a fondo.

Kirby: Ajá… Comprendo.

Kirby no lo comprendía.

Falco: Bueno. Desembucha, Lucina. O hago que Rosalina te cuente el horóscopo de todos y que te lea el futuro.

Rosalina, sonriendo: A mí no me importaría

Lucina: Vale, vale… No hay que ponerse agresivos… Hmmm… Estamos investigando un GRAN secreto

Link, ilusionado: ¿Sí?

Lucina: Sí… Nunca se ha resuelto…

Rosalina: ¿Nunca?

Lucina: Nunca… Pero…

Kirby: ¿Pero..?

Lucina: Tendréis que esperar hasta que lo descubramos del todo. Si os lo cuento ahora os quedaréis con hambre.

Kirby: Yo siempre tengo hambre.

Falco: Vamos, Lucina. ¿No nos puedes decir nada?

Lucina: Nada.

Link: ¿Nada de nada?

Lucina: Paciencia… Ya me lo agradeceréis.

Rosalina: Mi horóscopo también decía que alguien me traicionaría…

Ahí entró Samus.

Samus: ¿Qué pasa?

Link: Nada que te importe…

Samus: Si tiene algo que ver contigo, desde luego que no.

Falco: Lucina nos está contando sobre su misteriosa aventura.

Samus: ¿Misteriosa aventura?

Link: Sí. ¿No te has fijado? Están hablando mucho entre susurros escondidos en clase. Están pasándose un libro y se fueron a la biblioteca ayer.

Rosalina: Ir a la biblioteca no es raro. Yo también fui ayer.

Link: ¿A qué?

Rosalina: A buscar un hechizo…

Kirby: ¿Hechizo?

Rosalina: Déjalo…

Samus: ¿Y qué estás haciendo?

Falco: No nos lo dice.

Samus: Ajá…

Ahí entraron Sonic hablando con un amigo suyo (un zorro amarillo parecido a Fox) y Yoshi, Toad y Little Mac.

Sonic: ¡Hasta luego, Tails! ¡Buenos días!

Yoshi: Buenas, ¿qué se cuece en la cocina?

Kirby: ¡Yoshi! ¿Has traído el kit de práctica?

Yoshi: La duda ofende.

Link: ¿Kit de práctica?

Kirby: Sí, para el próximo campeonato de comida. Vamos a ganar.

Toad: ¿Y eso cuándo es?

Yoshi: En unos capítulos.

Samus: ¿Eh?

Yoshi: Nada, nada…

Falco: ¡BUENO! Que nos enrollamos. Lucina, ¿hasta cuándo nos vas a obligar a tener paciencia?

Lucina: Vamos a intentar resolverlo hoy, pero… ¡Claro! Kirby, Sonic, ¿os puedo pedir un favor?

Kirby y Sonic, uno ilusionado y el otro extrañado: Dime.

Lucina: Necesito colarme en la sala de profesores, pero asumo que estará llena de profesores. Viendo nuestro horario, asumo que en ella estarán Dr. Eggman, el señor Gannondorf y el señor Bowser. ¿Podéis encargaros de que salgan?

Sonic: Yo me ocupo de Eggman.

Kirby: ¡Y yo de Bowser!

Link: ¿Para qué te hace falta?

Luicna: Para el misterio.

Yoshi: ¿Misterio?

Kirby: Luego te explico, después de comer…

Lucina: Alguien más me ayuda con el señor Gannondorf. Link, tú le conoces bien, ¿no? Eso parece, vamos.

Link: Sí, bueno, un poco… Podría intentarlo, pero no te confíes.

Lucina: ¡Genial!

Toad: Esto es muy extraño.

Ahí entró Megaman.

Falco: Hablando de…

Ahí entraron Malon, Peach, Zelda, Fox, Pit y Dark.

Malon: No seas malo, Falco. Discúlpale, Megaman, está de broma…

Megaman negó con la cabeza, no sé si de nervios, diciendo que no pasaba nada o por algún motivo que la mente humana no comprendía.

Zelda: Buenos días, todos.

Rosalina: Zelda, tenemos que hablar de…

Zelda: Ajá…

Entraron Marth y Cloud.

Toad: ¡Marth! Tengo una pregunta sobre la tarea.

Todos: ¡TAREA!

Toad: De historia.

Link: Yo creo que he hecho la mitad…

Link rebuscó en su mochila. Al cabo de un rato, sacó una media hoja de papel arrugada.

Link: Literalmente…

Falco: Vale, ¿cuál es el plan?

Fox: ¿Nadie menos Toad y Marth?

Falco: Buenísima idea, querido amigo peludo…

Fox: Jeje…

Marth: Cómo no.

Toad: Marth, ¿tienes un momento?

Marth: Claro, dime…

Entró Peach corriendo de repente. Resbaló al intentar frenar al llegar a la clase y se cayó.

Peach: Au…

Malon: ¿Qué pasa, Peach?

Peach: Es que… Él… Está ahí…

Ya empecé a prepararme para una nueva mención o incluso aparición del temido fantasma de Ash Ketchum cuando, de repente, apareció por la puerta algo mucho peor…

Sr. Bowser, sudando y cansado: Se ha… salvado por los… pelos, señorita… Peach…

Fox: ¿Qué ha pasado?

Peach: El profesor vio que casi llegaba tarde y empezó a correr para ponerme una falta por llegar después de él…

Cloud: Jajajaja, vaya cabr…

Sr. Bowser: Cuídese esa boca, Strife.

Cloud: Jeje…

Falco: Es la primera vez que te veo correr en serio. Eres muy rápida. Compite en los 50 metros lisos en las próximas carreras. Si es contra Toad, hasta apostaría por ti.

Toad: Muy gracioso… Si compitieras en inteligencia contra un slowbro, me pensaría dos veces apostar por el slowbro…

Link: Uf… Buena, Toad.

Falco: Jajaja, esa es buena.

Toad: Gracias.

Sr. Bowser: Bueno, ya basta. Suficientes tonterías. Siéntense. Lombardi, pies fuera de la mesa.

Falco: Pies fuera de la mesa.

Sr. Bowser: Ajá… Puede que usted se haya salvado, Peach, pero quien no se va a salvar es su amigo Jumpman y su otro amigo Jumpan… 3..

Entonces se oyó un gran ruido en los pasillos de afuera, como si un millar de soldados de un gran ejército marchasen unidos en una sola pisada hacia nuestra clase.

Sr. Bowser: 2…

Los pasos siguieron, aumentando en claridad y potencia, como si de un trueno se tratase. Temblaba el suelo.

Sr. Bowser: 1…

Y entonces se abrió la puerta para mostrar…

Sr. Bowser, enfadado: ¡LLEGAN TARDE! ¡JAJAJAJAJA!

A Mario y a Luigi tumbados en el suelo y exhaustos

Luigi: ¡Po-por qué se ríe?

Sr. Bowser: Porque he conseguido que al menos un alumno llegue tar… ¡Da igual! ¡Llegan tarde! Esto va en su parte académico.

Mario: Viejo gruñón…

Sr. Bowser: ¿Qué?

Mario: Digo… Zzzzzzz…

Sr. Bowser: Ajá… Bueno. Si estamos todos, les comunico que… Que no hay nada que comunicar. Pasen un horrendo dí

Link: Tranquilo, Sr. Bowser, lo haremos por usted.

Sr. Bowser: Eso espero…

El señor Bowser se marchó de nuestra clase. Nos tocaba Historia y Matemáticas, dos increíbles clases… Lo único en lo que podía pensar era en manipular a mis… Digo, recibir la ayuda de mis compañeros para colarnos en la sala de profesores y encontrar la sala secreta y ahí, algo relacionado con el fantasma de Ash Ketchum.

Pasaron las horas de Historia y Matemáticas. Llegado el recreo, me reuní con Luigi y Dark Pit.

Kirby y Yoshi se nos acercaron con un saco de comida cada uno. Tras ellos, vinieron Link, Sonic, Little Mac, Samus y Zelda.

Kirby: ¿Vamos ya, Lucina?

Asentí con la cabeza. Miré a mis compañeros. Kirby iba a usar sus imitaciones para distraer al Sr. Bowser. Pensaba usar el truco de ayer de Sonic para sacar al Dr. Eggman, y a Link le pediría que usara algunas de sus locas ideas para sacar al Sr. Gannondorf. Entonces, Luigi, Dark y yo nos colaríamos en la sala secreta. Plan perfecto. Les explique este mismo plan a los de mi alrededor.

Kirby: Entiendo… Podría imitar a su hijo.

Zelda: Eso funcionaría bastante bien.

Kirby, en la voz de Bowsy: Papá, voy a poner los dedos en un enchufe, me han dicho en clase que si lo hago me teletransportaré a casa, jajaja.

Lucina: Sonic, ¿te puedo pedir que hagas algo similar a lo de ayer con el huevo?

Sonic: Oh, tranquila, tengo algo mejor.

Sonic cogió un trozo de papel de aluminio.

Dark: ¿Qué..?

Sonic: Es difícil de explicar.

Lucina: ¿Y tú, Link?

Link: Le diré al Sr. Gannon que su madre Nabooru le llama.

Samus: ¿Vas a confiar en Link? ¿No sabes aún que está loco?

Link: ¿A ti no te había dicho que este misterio no te importaba?

Samus: Pues sí que me importa, por algo estoy aquí.

Link, silbando al aire: Yo creo que es porque no tienes amigos…

Samus: Idiota… ¿Y qué pasa si alguno falla, Lucina?

Lucina: ¿Falla?

Samus: No supondrás que algo como esto con gente como esta va a salir a la perfección.

Zelda: Samus tiene razón. Conociéndonos (y a los profesores), seguro que algo va mal.

Lucina: Hmmm

Little Mac: Yo puedo ayudar con Gannondorf.

Todos le miramos sorprendidos. Ninguno nos habíamos dado cuenta de que estaba ahí, salvo yo, que estoy narrando este episodio y me acuerdo. Sin embargo, Little Mac, el chico solitario y que siempre parecía triste estaba ofreciendo su ayuda.

Little Mac, nervioso: Si eso está bien…

Lucina: No, no. Osea sí. Quiero decir… Ayúdanos.

Little Mac, sonriendo: De acuerdo, jeje…

Zelda y Yoshi: ¿Nosotros podemos mirar?

Luigi: S-sí, claro.

Samus: Gracias.

Link: Tú no lo preguntaste…

Samus: Cállate.

Lucina: Bueno, id yendo a la sala de profesores, que tengo que hace una cosa.

Todos mis compañeros se dirigieron por el pasillo hacia la sala de profesores. ME dirigí hacia Peach, que estaba con un Mario con cara de embobado.

Luicna: ¿Peach?

Peach: Lucina, cariño, dime.

Lucina: Vamos a ver por fin el final del fantasma.

Mario: ¿Fantasma?

Peach: Luego te digo, cielo. Pero… Lucina.

Lucina: Dime.

Peach: Es solo que… Gracias. Me has ayudado mucho a calmarme y ahora ver que estáis todos decididos a resolver esto por mí es… Se siente muy bien, ¿sabes? Saber que te aprecian… No nos conocemos prácticamente nada, pero eres una buena persona.

Lucina: Peach… No es nada…

Peach: Sí lo es. Gracias, amiga.

Sonreí. Amiga…

Lucina: De nada, amiga.

Peach: Bien… Ahora…

Se acercó a mí, mirándome a los ojos intensamente.

Lucina: ¿Qué..?

Peach: ¡TE VOY A DAR MI NÚMERO DE TELÉFONO!

Peach cogió mi móvil, uno un poco viejo y feo pero que cumplía su cometido. Tecleó en él a la velocidad de la luz y cuando me lo devolvió, ya la tenía en mis contactos con el nombre "Peach 3"

Lucina, impresionada: Gra-gracias…

Peach, sonriendo: De nada. Y ahora… ¡A cazar fantasmas!

Mario: ¿Fantasmas?

Al llegar a la sala de profesores, una gran sala en el centro del castillo, me encontré una muchedumbre reunida ahí. Dark, Falco, Luigi, Kirby, Yoshi, Sonic y Little Mac estaban escondidos, apoyados en las paredes exteriores de la sala. Me extrañó no ver a Link.

Lucina: ¿Y Link?

Sonic: Pues… Estaba discutiendo con Samus y creó que &Watch los vio, se enfadó porque estaba harto de que pelearan y les castigó.

Lucina: ¿Qué..? Venga ya… Menos mal que estás aquí, Little Mac, menos mal que estás aquí.

Little Mac: Llamadme Mac solo, jeje…

Falco: Entonces, ¿cuál es el plan?

Lucina: Pues… Que cada uno haga lo suyo. ¿Tú qué vas a hacer?

Falco: Yo mirar.

Lucina: Puedes unirte si quieres, eh.

Falco: No hace falta, gracias. No quiero arruinarle la diversión a…

Dark, enfadado: ¿A?

Falco: El fantasma… Seguro que le caigo mal.

Dark: Ajá…

Sr. Bowser, desde la sala de profesores: ¡Ivo! ¡Has vuelto a confundir la sal y el azúcar! ¡Qué asco de café!

Dr. Eggman: No llores, viejo reptil.

Ahí llamó Sonic a la puerta.

Sonic: Ahora veréis.

Se puso el papel de hojalata en torno a la nariz y en las partes no azules de su cuerpo. Nos dijo que nos escondiéramos, cosa que hicimos, y adoptó una postura robótica.

Dr. Eggman: Voy yo…

El Dr. Eggman abrió la puerta de golpe. Se encontró frente a frente con Sonic, que aún seguía en su postura robótica. Tras unos segundos mudos, sus ojos se llenaron de alegría.

Dr. Eggman: ¿Metal?

Sonic: ¿Padre?

Dr. Eggman, con estrellas en los ojos: ¡Metal!

El profesor se abalanzó hacia Sonic para darle un abrazo. Sonic, temiendo que el Dr. Eggman se diera cuenta de que no era el robot que parecía ser, echó a correr.

Dr. Eggman: Así que quieres volver a los viejos tiempos, ¿eh? ¡Jaja, te vas a enterar, he estado entrenando mucho! ¡Ven aquí!

El Dr. Eggman comenzó a perseguir a Sonic a una velocidad vertiginosa, superior a lo que cualquiera se esperaría. Nos quedamos anonadados con aquella escena surrealista. Con todo el alboroto, el profesor Bowser salió.

Falco: Primera parte hecha…

Sr. Bowser: ¿Qué dice, Lombardía?

Falco: Lombardi, señor Bowser… ¡Sr. Bowser!

Sr. Bowser: ¿Qué hacen todos aquí fuera? ¿Dónde está el tarado de Ivo? No será que tienen algo que ver con esto…

El Sr. Bowser empezó a echar humo por la nariz. Ya me temía lo peor cuando entró Mac a salvarnos.

Mac: ¡Sr. Bowser! A usted le buscaba yo…

Sr. Bowser: ¿Mac?

Mac: ¿Sabe usted dónde está el señor Gannondorf?

Sr. Bowser: ¿Para?

Mac: Es que… Hmmm… Quería ver su opinión sobre unos nuevos movimientos de boxeo que he creado. Ya sabe, como es profesor de Educación Física…

Sr. Bowser: ¿Boxeo? Puedo ayudarke yo, Mac.

Mac: ¿Usted puede ayudarme?

Sr. Bowser: Sí, así es. He empezado a hacer boxeo hace poco.

Falco: ¿Desde cuándo hace usted boxeo, señor?

Sr. Bowser: Desde mi último juego. Jeje… Toda una odisea. Mac, vaya al gimnasio, en seguida voy.

Kirby: ¿Qué?

Sr. Bowser: Nada…

El Sr. Bowser volvió a la sala de profesores. Mac se fue al gimnasio, bastante confuso, pero nos deseó suerte. Al rato, el Sr. Bowser volvió en un chándal blanco, con sombrero de copa y guantes de boxeo. Nos miramos extrañados.

Sr. Bowser: Veo que Mac se ha ido… Eso me recuerda…

Nos miró con una amenazadora mirada, sus ojos brillando rojos y fuego saliéndole de la nariz y boca.

Sr. Bowser: ¿Qué hacen ustedes aquí?

Tragamos saliva todos a la vez.

Dark: Yo iba a la biblioteca.

Yoshi y Kirby: Buscábamos a alguien con comida de sobra.

Lucina: Iba al baño.

Falco: Me he perdido.

Luigi: ¿Pasa algo si le digo que no lo sé?

Sr. Bowser: Hmph… Tienen suerte de que vaya a pegarme con Mac…

El Sr. Bowser se fue, dejándonos asustados, pero esperanzados de poder acabar este capítulo de una vez… Digo, de resolver el misterio… Sí, eso. El misterio. Solo nos quedaba por echar de la sala de profesores al señor Gannondorf, aunque sin Mac ni Link, no sabíamos bien qué hacer.

Lucina: ¿Algún plan para el Sr. Gannondorf?

Kirby: Con Bowser pensaba imitar a su hijo, Bowsy, pero con Gannondorf, ni idea…

Link: Si pudiera, os ayudaría, pero estoy atascado con el equivalente de Hades en la tierra.

Samus: Idiota, esto ha sido por tu culpa…

Lucina: ¿Link? ¿Samus?

Link: Ha dicho mi nombre primero, se preocupa más por mí. ¡Ja!

Samus se llevó la palma a la frente. Link sostenía una escoba y Samus un recogedor.

Luigi: ¿Qué estáis haciendo?

Samus: Estamos castigados barriendo el instituto, ¿acaso no se ve?

Falco: Verse se ve, pero se ve ridículo.

Link: Ni te lo imaginas. Mr. Game&Watch estaba cansado de vernos peleados durante todos los años, y nos ha mandado hacer trabajos juntos. No sé qué pretende ese viejo…

Samus: Pretende volverme loca.

Link: Calla.

Lucina: Link, cómo sacamos a Gannondorf de la sala de profesores. ¿Cómo ibas a sacarle tú?

Link: ¿Y Little Mac?

Yoshi: Se ha ido a boxear con Bowser.

Samus, riendo: No me imagino a ese viejo peleándose con nadie.

Dark: Ni tú ni nadie.

Falco: Bueno, Link, ilústranos con tu sabiduría.

Samus: Sabiduría…

Link: Pues… Kirby podría imitar a Nabooru.

Luigi: ¿Nabooru?

Link: La madre del señor Gannon. ¿Sabéis esa señora pelirroja que viene a veces en Navidad o cuando el señor Gannon está malo?

Falco: ¿La señora alta que le llama Gannincito?

Link: Sí.

Lucina: Gannincito… Jiji…

Falco: Creía que era su novia.

Link: Parece joven, pero los gerudo viven mucho.

Kirby: Entonces creo que sé imitarla. SI pudiéramos llamarle por teléfono…

Link: Yo tengo su móvil. Ya se sabe mi número, pero no creo que se sepa el de ninguno de vosotros,

Yoshi: ¿Por qué tienes su número?

Link: Pues…

Link: No me acuerdo, jeje…

Samus: Tonto, no crees tensión para nada.

Lucina: No tengo mi móvil aquí, recórcholis.

Luigi: ¿Recórcholis? ¿Cuántos años tienes?

Kirby: Yo tampoco… ¿Alguien lo tiene?

Samus: Yo.

Link: Trae, que añado al señor Gannon.

Samus: Ah,no, ni loca dejo que toques mi móvil.

Link: Ya estás loca, así que qué más da…

Samus, preparando para pegar a Link, que estaba intentando coger su móvil: Link…

Lucina: Samus, por favor, dáselo.

Samus: …

Le pusimos todos ojos de cachorrito y pucheros a Samus. En seguida se vio sobrepasada, y hasta se sonrojó un poco, aunque no sé por qué…

Samus: ¡AAH! ¡Vale, está bien! Toma, bobo.

Link: Vale… Déjame que lo apunto. Ok, ya está. Toma, Kirby, dile que…

Falco: Te has caído por las escaleras y que te han llevado al hospital.

Luigi: Falco, e-eres un bruto. Queremos sacarle de la sala de profesores, no da-darle un infarto.

Falco: Jeje… Él nos obliga a correr sin parar. Creo que no está mal que se lleve un susto o dos.

Dark: Ahí tiene razón…

Yoshi: Vamos, Kirby.

Kirby llamó al teléfono del señor Gannondorf.

Luigi: Recuerda llamarle Ga-gannincito.

Cuando el teléfono empezó a comunicar, sonó en la sala de profesores una música de Hello Kitty.

Samus: ¿El señor Gannondorf tiene como tono de llamada una canción de Hello Kitty?

Kirby: Sh, lo ha cogido. ¿Aló, Gannincito? Sí, soy yo… Me he tropezado por las escaleritas, Gannincito mío.

Lucina: Gannincito, jiji…

Kirby: Sí bueno, estoy bien, pero estoy en el hospital. ¿Puedes venir a verme? Ok, aquí te espero… Adiós.

Yoshi: ¿Ya está?

Kirby: Sí, no sé. Parecía muy tranquilo.

Justo entonces, la puerta estalló, y el Sr. Gannondorf salió corriendo, incendiando allá por donde corría.

Sr. Gannondorf: ¡MAMÁAAA! ¡YA VOOOOOY!

Quedamos todos con los ojos como platos.

Lucina: Bueno, ya podemos entrar en la sala secreta.

Samus: Nosotros, desgraciadamente, tenemos que continuar barriendo. Suerte, chicos.

Link: ¿Ah?

Samus cogió a Link de la capucha y se lo llevó restregándolo contra el suelo.

Samus: ¡Vamos, idiota! Te voy a usar como escoba a ti por un rato.

Link: ¡SOCORROO! Y suerte, chicos… ¡AYUDA!

Yoshi y Kirby: Nosotros nos vamos a ver si aún hay comida en la cafetería. ¡Suerte!

Falco: Yo voy a pelearme con los niños de primer año. Con suerte puedo cargarme a la vez a 15.

Lucina: Falco…

Falco: Es broma, jeje… Voy al baño. ¡Que tengáis suerte!

Estando Dark, Luigi y yo, con la sala de profesores vacía, entramos en ella. Había una gran mesa circular larga en el centro, y un montón de estanterías repletas de papeles e informes. Había también algunos trofeos ahí.

Luigi: Trofeo al más malvado de una sa-saga, para Bowser. Ahí tienen razón…

Dark: ¿Trofeo al personaje de Smash más plano, para Mr. Game&Watch?

Lucina: Chicos, si no me equivoco, la trampilla para entrar a la sala secreta debería estar…

Quité el polvo de una vieja parte de la pared de madera para descubrir una pequeña manecilla.

Lucina: ¡Aquí! ¡Vamos!

Abrimos la puerta, y entramos en un pequeño pasadizo que descendía. A cada paso que dábamos, había menos luz, pero es no desalentó nuestras ganas de resolver el misterio de Ash Ketchum. ¿Por qué habría fallecido? ¡Qué había pasado? Qué nervios… Al cabo de unos minutos llegamos a una sala más grande. Había mesas y botellas de refrescos vacías de hacía mucho tiempo. EL polvo lo cubría todo menos una Game Cube y una televisión antigua.

Dark: ¿Qué?

Luigi: Pues tampoco es para tanto la sali-lita secreta…

Lucina: ¿Qué hacemos ahora?

Luigi: No sé, pero mirad. Está el Pokémon Colloseum encendido. Y hay dos mandos.

Dark: A Ash Ketchum le gustaba jugar, ¿no? Pues algo habrá que hacer con la consola.

Luigi se sentó y cogió un mando. Oímos de repente cómo algo caía al suelo a nuestras espaldas. El fantasma había vuelto… Me giré y cogí lo que estaba en el suelo. Era otro mando de la Game Cube. Ahí entendí todo. Mis engranajes mentales empezaron a girar. Sabía hacer aparecer a fantasma.

Lucina: Luigi, pon un combate jugador contra jugador.

Luigi: ¿Qué planeas?

Lucina: Hazlo, tú contra mí.

Luigi: Mejor que lo haga Dark Pit…

Dark: Glups…

Luigi le guiñó el ojo.

Dark: Hmmmm… Cogeré este equipo.

Lucina: Vamos a jugar a ganar, ¿vale?

Dark: Sí, claro…

Empezamops la partida y, después de cinco minutos, mi último Pokémon, un Pikachu, ganó al último Pokémon de Dark, un Raichu. Cuando sonaba la canción que indicaba mi victoria, se apagó la consola. Entonces, en la televisión, salió un rostro familiar. Era Ash Ketchum…

Ash: Gracias chicos. Hacía décadas que nadie entraba aquí, y hacía más tiempo aún que nadie usaba esta sala para lo que la construimos.

Luigi: ¡AAAAAAAAAAAA!

Lucina: ¡Luigi, no te paralices!

Dark: ¡Déjale! Así podemos dejarle de distracción mientras huimos.

Ash: Jajajajaja, sois de lo que no hay…

La imagen de Ash fui saliendo lentamente de la pantalla hasta que me lo encontré justo enfrente de mí, vivito y coleando. Bueno, no, muerto y asustándonos.

Lucina: Osea que eres real…

Ash: Vamos, Luicna, tú ya sabías eso. ¿O has estado siguiendo mi rastro tanto tiempo sin creer en mí?

Luigi: ¿Por qué has estado asustando a mi a-amiga?

Dark: ¿Cómo es que eres un fantasma de verdad?

Lucina: ¿Cómo moriste, Ash?

Ash: A ver, a ver. Intentaré responderos a todos… Yo morí hace mucho tiempo. Veréis, yo quería ser el mejor, el mejor que habrá jamás…

Lucina: Esa parte nos la sabemos.

Ash: Jeje… Lo siento, a veces me emociono demasiado. Hmmm… Pues… Después de graduarme… Viajé por un sinfín de regiones: Galar, Teselia, Kanto… Y después de haberlo visto todo, de Pokémon legendarios y variocolores hasta, literalmente, dioses, me cansé y…

Lucina: ¿Y?

Ash: Decidí empezar de nuevo.

Luigi: ¿Empezar de nuevo?

Ash: Sí, veréis… De dónde yo vengo, tenemos una creencia de que, cuando uno está cansado de su vida, puede recomenzarlo todo, como otra persona distinta. Otras memorias, otra familia y otras aventuras…

Dark: Entonces, ¿qué hiciste? ¿Cómo has llegado a ser fantasma?

Ash: Tranquilo… Cuando decidí recomenzar, hicimos el rito de mi pueblo, Pueblo Paleta, de eliminar partida y crear una nueva. Es complicado explicarlo, pero algo salió mal. Mi amigo, Pikachu, no quería que yo me fuera. Al final, recapacité, y decidí llevármelo conmigo, pero los Pokémon no pueden ser parte de este rito. Así que, como ya había comenzado el rito, tuve que quedarme entre la vida y la muerte con mi compañero…

Pikachu: ¡Pika, pikachu!

Un Pikachu espectral salió corriendo desde una pared, jugueteando con nosotros hasta acabar en el hombro de Ash. Se los veía muy contentos.

Dark: ¿Renunciaste a tu sueño por tu Pikachu?

Ash: Sí.

Dark: ¿No te arrepientes? ¿Nunca piensas en lo que podría haber pasado?

Ash: A veces me lo imagino, pero… No puedo imaginarme ni la vida ni la muerte sin Pikachu.

En ese conmovedor instante, Pikachu le soltó una descarga a Ash, dejándole quemado y con un pelo afro que le quedaba regular.

Lucina: Wow… No me esperaba nada así… Yo creía que te habían asesinado…

Ash: ¡Ja! Nadie puede conmigo.

Pikachu le soltó otra descarga.

Ash: Vale, vale, a lo mejor sí que pueden conmigo…

Pikachu sonrió y acarició a Ash.

Luigi, secándose las lágrimas: Muy bonito, sí señor, pe-pero, ¿por qué nos has estado asustando?

Ash: Esta sala lleva vacía mucho tiempo. Aún recuerdo las partidas que nos echábamos aquí los de mi clase… Solo Mr. Game&Watch me conoce, y no es que le sobren años de vida, así que… Quería ver si alguien podía conocerme a mí y a mi legado antes de que todo el mundo se olvidase. Quería… llamar vuestra atención.

Luigi: Po-podrías haberte presentado ante nosotros co-como una persona normal…

Ash: Anda, pues sí…

Dark, frustrado: Vaya idiota…

Ash: Jeje… Pero bueno, admitid que los gritos de esa chica han sido divertidos. Y la broma que te gasté, Lucina… Deberíais hasta agradecérmelo.

Lucina: Sí, bueno, no tenemos que agradecerte solo eso.

Dark y Luigi: Ah, ¿no?

Lucina, sonriendo: No… Sin él… No nos habríamos hecho tan amigos.

Luigi y Dark, llorando: LUCINAAAA, NO TE MERECEMOS.

Ash: Bueno, ya está. Dejaré de asustar a los alumnos. Al menos, hasta que seáis unos viejos.

Dark: Ajá… Y ahora, ¿qué?

Luigi: ¿Eh?

Dark: Ya hemos resuelto el gran misterio. ¿Ahora qué hacemos?

Lucina: Es obvio, ¿no?

Luigi y Dark se miraron.

Luigi y Dark: No…

Lucina: Cabezas de alcornoque… ¡Se lo contamos a todo el mundo! Al menos, a nuestra clase.

Ash: ¿Cómo?

Lucina: Claro, Ash, así nunca estarás solo.

Ash, llorando: LUCINAAAAA NOS ACABAMOS DE CONOCER; PERO NO TE MEREZCO.

Lucina: Venga, chicos… ¡Vamos!

Reunimos a todos los alumnos que quisieron quedarse (todos salvo Cloud, Megaman y Marth) después d clases en nuestra clase y les contamos todo.

Rosalina: Entonces… ¿Lo que vio Peach ayer era real?

Lucina: Sí. Era un fantasma de verdad.

Fox: Wow… No hubiera podido resolver un misterio como ese…

Zelda: ¿Y ese tal Ash..? ¿Dónde está?

Ash, apareciendo desde debajo del suelo: ¡AQUÍ! ¡BU!

Peach y Luigi: AAAAAAAAAAAA

Ash: Jeje, lo siento.

Malon: Increíble…

Link: Un fantasma…

Toad: Los libros de texto nunca hablan sobre estas cosas…

Lucina: Vamos, preséntate.

Ash: Hola, quinto curso. Soy Ash Ketchumn, de Pueblo Paleta. Soy un fantasma y quiero ser tu amigo. Usadme para gastar bromas y para jugar a Pokémon Colloseum.

Fox: ¿Juega a Pokémon Colloseum? Seguro que puedo ganarle…

La clase estuvo hablando con el fantasma sobre todo tipo de cosas durante varios minutos, hasta que Ash dijo algo que cambió nuestro curso para siempre.

Ash: Oye, chicos. Nosotros cuando estudiábamos teníamos un diario.

Lucina: Sí, lo encontramos.

Ash: ¿Por qué no hacéis uno vosotros?

Samus: ¿Hacer uno nosotros? Vaya tontería.

Todos menos Samus: GRAN IDEA.

Link: Jeje… Te has quedado sola, pringada.

Samus, avergonzada: Cállate…

Malon: ¡Podremos contar un montón de cosas divertidas!

Zelda: Y un montón de cotilleos.

Peach: Es una buena idea, bien hecho, fantasma asqueroso.

Ash: Peach, ya te he dicho lo siento por asustarte.

Peach: ¡Un lo siento no vale!

Mario: ¡Eso!

Kirby: ¿Y cómo lo hacemos?

Ash: Que cada uno escriba un capítulo de algo que ha pasado, como en el nuestro.

Sonic: ¿Y quién empieza?

Dark: Pues está claro…

Luigi: Desde luego…

Dark: Empieza Lucina.

Pit: ¡Claro! Sin ella, Peach aún estaría gritando.

Peach: ¡Oye!

Falco: Parece ser que grita aunque ya sepa todo sobre el fantasma…

Mario: Falco…

Falco: Jeje… Es broma…

Lucina: Chicos…

Malon: Toma Lucina, usa este cuaderno. Escribe con todo lujo de detalles.

Todos: ¡Vamos, Lucina!

Lucina, sonriendo: Está bien…

Cogí un bolígrafo y empecé a escribir… Creo que el resto ya se sabe, ¿no?

"¡Hola! Soy Lucina, la última adición al 5º curso de la Nintendo Academy. Mis compañeros y yo hemos decidido hacer un diario ahora para poder leerlo de mayores. ¿La razón? ¿Acaso hace falta alguna? No queremos olvidar los momentos que pasaremos aquí, todos juntos. "

Link: Empieza a contar la historia ya…

Sonic: Me aburrooo…

Yoshi Pues cómprate un burro…

"Me están pidiendo que empiece a contar mi historia ya, así que no me enrollo más…"

Y así fue como resolví un gran misterio e hice amigos increíbles en mi… digamos… especial clase de quinto curso. Se despide, Lucina Bailey. :)


Bueno, primer episodio hecho, no queréis saber cuánto he tardado en escribir esto, pero ha sido una meta personal cumplida. Si habéis echado en falta algún (o varios) personaje de Smash Ultimate, tranquilos, lo sé. Escribí esto hace un tiempo y lo he retomado hace poco. Iré añadiendo personajes, pero no siempre de la manera más obvia. Espero que pilléis todas las referencias y que os riáis o al menos resopléis ligeramente por la nariz. Se despide, Red.

En el siguiente capítulo: Peach nos cuenta una aventura menos misteriosa. ¿Una amiga suya está interesada en un chico de su clase? ¡¿LUIGI?! Quién sabe qué aventuras le esperan al quinto curso... Una primera cita llena de encontronazos con mafiosos y rivales... Capítulo 2: ¡La gran cita de Luigi!