¡Muy buena hora de la comida! Soy Green, Yoshi Green. Como ya parece que va siendo tradición, es el momento de contar mi historia en este diario de clase, así que, arrimaos y leed.

Antes de todo, supongo que tendré que presentarme un poco, porque no es que me haya pasado nada especial, al menos, hasta ahora. Veréis, yo pertenezco a la especie yoshi, una especie que viene de muy lejos, de una isla en medio del océano, pero mi familia y yo nos mudamos aquí, a la ciudad, poco después de que yo saliera de mi huevo por el trabajo de mi padre, director del almacén de comida principal de la ciudad. ¿Qué por qué me llamo como mi especie? Es una pregunta un poco personal, pero bueno, lo responderé: mis padres confundieron en el papeleo que tuvieron que rellenar cuando nací el apartado de nombre con el de especie, así que así me quedé (había que pagar mucho para cambiarlo, ¿vale? No todos somos millonarios como Peach…).

Como supongo que ya os habréis dado cuenta, como mucho. Os preguntaréis entonces ¿cómo lo haces para estar tan delgado, Yoshi? Pues veréis, el secreto está en comer la misma cantidad de comida sana que de la menos sana o basura. Eso, y hacer deporte. Yo personalmente hago tenis a menudo, pero, como vais a ver, eso puede que acabe cambiando…

Mi historia comienza un día martes por la tarde. Recientemente había hecho el examen del Profesor Sócrates de Ciencias. Fue un poco difícil. No porque no hubiera estudiado mucho, que también, sino porque cuando le pregunté en el examen sobre cómo representar las partes de un Ariados, le dio un ataque de nervios al pensar en el Pokémon de tipo bicho (se ve que les tiene pánico). ¿Por qué salía Ariados en el examen de Ciencias y no el de Naturales? Pues se lo preguntáis al Yoshi equivocado, porque no me estudié ese tema justo (ni ninguno de los que entró, casualmente…), pero según Toad era para explicar el mecanismo de fuerzas físicas en las poleas. O algo así. Tras entregarlo y rezar porque no me suspendiera, me despedí de todos mis compañeros, me caí después de que Falco me pusiera la zancadilla, le pegué en la cabeza a Falco, y me fui a casa. Yo vivo en pleno centro de la ciudad, no muy lejos de la Nintendo Academy, en un adosado de muchos colores junto con mis tres hermanos y mis padres, por lo que somos seis en casa. Es difícil distinguirnos, salvo por el hecho de que, por algún milagro, hemos nacido cada uno de un color distinto (parece que es conveniencia para narrar una historia, la verdad…), una cualidad que tenemos los yoshis. Mi padre es un yoshi verde oscuro, mi madre es de color azul oscuro. Por tanto, mis hermanos y yo somos distintas combinaciones de esos colores. Yo soy un verde puro, el mejor color de entre toda mi familia. Mi hermana pequeña Blue es azul claro, casualmente. Mi hermano mayor es de color turquesa, por lo que le llamaron Mare, de mar. Por último, tengo una hermana de un par de añitos solo, a la que llamamos White, que es de color morado.

Es broma, es totalmente blanca. Y por eso considero que solo mi color es el verdadero color de la familia, pues es el que se parece a nuestro apellido: Green. Se decía antiguamente que los colores de un Yoshi determinaban su personalidad y sus cualidades. Obviamente, no me lo creo. Tiene el mismo valor que los horóscopos (no le contéis a Rosalina que he dicho esto). Aunque, he de admitir, que, de vez en cuando (solo de vez en cuando), es divertido ver lo que dicen sobre ti y ver si algunas cosas son verdades. Solo de vez en cuando. De los rojos se dicen que son muy apasionados y alocados; de los azules, que son calmados e inteligentes; de los grises que son muy reservados; y de los verdes que somos equilibrados. Aunque parezca algo bueno, yo me lo tomo como "aburridos". Aunque claro, son solo tonterías que dicen los viejos.

Hablando de viejos, aún tengo que contar el origen de toda mi historia. Veréis, mi padre trabaja como gerente del mayor almacén de comida de la ciudad. De ahí que en nuestra familia se coma tanto, aunque, en general, los yoshis no tenemos rival en cuanto a comer. Aunque cierta bola rosa a la que llamo mejor amigo me hizo cambiar de opinión. De todas maneras, mi padre heredó ese conveniente trabajo de su padre, quien resulta que es mi abuelo. Mi abuelo era de todo. Fue piloto en el ejército hasta que se olvidó que los aviones vuelan y fue al combate conduciendo el avión, sin despegarse del suelo. Al menos tenía el factor sorpresa. Fue abogado hasta que un día, en medio de un juicio, se olvidó de que tenía que defender a su cliente y comenzó a acusarle, cosa que hizo que le despidieran. Finalmente, le contrataron en un almacén de comida donde era complicado que su, digamos, condición, le impidiera trabajar. Mi abuelo tiene una enfermedad que hace que se olvide de prácticamente todas las cosas. No es alzhéimer porque lleva pasándole toda la vida. Una vez se olvidó de quien era y se convirtió en un agente especial en Afganistán y desmontó a una organización criminal que usaba robots gigantes, todo porque se olvidó de su vida y unos niños le dijeron que era un soldado mientras paseaba por el parque. Actualmente, mi abuelo está jubilado. Los médicos siguen sin poder explicar su enfermedad, aunque, en palabras de mi madre, "es muy fácil: es tonto." Mi madre no se lleva muy bien con su suegro. A mi padre más bien le hace gracia todo el asunto, y mi abuela le llama viejo cuando se olvida de algo, a pesar de ser ella cinco años mayor. Somos una gran familia muy unida.

Bueno, que descarrilo. Después de hacer mi examen de Ciencias, fuimos a ver a mi abuelo para celebrar su cumpleaños, La casa de mis abuelos era bastante grande, y estaba en un barrio cercano de donde vivían Peach y Zelda. Vamos, que era de ricos. Mi abuelo nunca tuvo mucho dinero, y mi abuela llevó una panadería casera durante toda su vida, ósea que la casa no la compraron ellos a base de su trabajo. En realidad, el gobierno, temiendo que todo el asunto de mi abuelo en Afganistán saliese a la luz, habló con los octogenarios y les prometieron darles cualquier cosa que quisieran. Mi abuelo, que se había olvidado de quiénes eran los señores en trajes que le estaban hablando, pidió un bocadillo de cinco metros, mientras que mi abuela les dio un montón de documentos a las dos semanas sobre planes de inversión y compras con liquidez e impuestos para el resto de su vida. Básicamente, ahora son ricos a base de extorsionar al gobierno. Aparcamos en la entrada de su mansión. Mis hermanos llevaban un rato peleándose entre ellos, para el cansancio de mi padre y el enfado de mi madre.

Blue: ¡Mamáaaa!

Mamá: …

Blue: Mamá.

Mamá: …

Mare: No te oye, grita más alto…

Blue: MA-

Mamá: ¡QUÉ!

Blue: …

Papá: Vamos, cielo, no hables así a la niña. No queremos que mi madre la vea llorando…

Mamá: A este paso salgo llorando yo…

Blue: Mamá…

Papá: Dinos, Blue.

Blue: Hay un señor enfadado que viene hacia aquí…

Mamá: Pues que siga enfadado.

Mare: Es un policía…

Papá y Mamá: ¿¡QUÉ!?

Papá: Yoshi, esconde la comida.

Yoshi: ¿Por?

Papá: No sé si tiene algo ilegal, ¡tú escóndela!

Yoshi: Como tú digas…

Mientras escondía la comida, el policía llegó hasta nuestro coche. Era un águila calva con un uniforme de alto rango, llamado Apolo, según su placa. Se inclinó hacia la ventanilla del conducto, indicando a mi madre que la bajara para poder hablar. Mi madre, bastante nerviosa y sudando profundamente se giró robóticamente hacia el policía, aunque no bajó la ventanilla. El policía se quedó mirándola un buen rato hasta que gritó.

Agente Apolo: ¡Que baje la ventanilla, señora!

Mamá (mientras baja la ventanilla): Disculpe, señor agente, señor… Oficial…

Agente Apolo: Apolo.

Mamá: Apolo.

Agente Apolo: Para usted, agente Apolo.

Mamá: Sí, sí, por supuesto. Dígame, ¿qué ocurre?

Agente Apolo: ¿Residen ustedes aquí?

White: ¡No!

Agente Apolo: Entonces, ¿por qué aparcan en plaza privada?

White: ¡No!

Agente Apolo: ¿Qué?

Yoshi: Acaba de aprender a hablar…

White: ¡No!

Blue: Sí, acabas de aprender.

White: ¡N-

Mare le tapó la boca a White. Mi madre, incluso más nerviosa por el espectáculo que estábamos montando, respondió al policía.

Mamá: Agente, señor Apolo. Agente. Venimos a visitar familia. Esta es la casa de mis suegros…

Agente Apolo: ¿Es eso verdad?

White: ¡No!

Papá: ¡Sí! Mis padres viven aquí. Son yoshis como nosotros.

El Agente Apolo se giró repentinamente, observando con terror la casa de mis abuelos. Temblando, habló entrecortadamente, sin despegar la vista de la puerta de entrada.

Agente Apolo: ¿Esta es la casa de su familia?

Papá: Sí…

Agente Apolo: ¡Es usted familia de ese viejo loco!

Papá: ¡Oiga!

- ¿¡Qué está pasando aquí!? Menudo jaleo, no se puede ni tener paz en la propia casa. Poochy, perro holgazán, a ver si haces algo.

- Guau… Zzzzz…

Agente Apolo: ¡Ay, Dios! ¡Está aquí!

De la puerta salió mi abuelo, un yoshi marrón con una larga barba gris. Andaba con bastón, y llevaba puesta su bata de siempre, peluda y vieja (como él). Su perro, o más bien mascota (pues no era exactamente un perro), Poochy, estaba durmiendo en el garaje, sin montar la guardia que debería estar haciendo.

Abuelo: ¡Usted! Le dije que no volviera por mi casa, maldito infiltrado.

Agente Apolo: ¡Cállese viejo! ¡Debería estar usted en la cárcel o en un manicomio, chiflado! Tiene suerte de tener al gobierno en su bolsillo.

Abuelo: Cuando estuve en Hyrule, a los policías como tú los mandábamos fregar los baños con un cepillo de dientes. ¡Pero ahora vas a tener que recoger tus dientes de la paliza que te voy a dar!

Papá: ¡Papá! No te pases. Y tampoco estuviste en Hyrule. Lo siento agente…

Agente Apolo: No me hable usted si es familia de este tarado. Aparquen aquí, pero no se me acerquen, que aún estoy pagando la factura del médico de la última vez…

Abuelo: ¡Y más facturas va a pagar como no se vaya, rufián!

El policía se fue apresuradamente, montándose en su moto y saliendo de allí a toda velocidad. No es que pudiera culparle, la verdad. Salimos todos del coche, entrando en la mansión de mis abuelos.

Papá: Hola, papá…

Mamá: Hola…

Abuelo: Buenas tardes, hijo y mujer de mi hijo.

Mamá, susurrando: ¿Se acuerda de nuestros nombres?

Papá: Se acuerda de que soy su hijo… Algo es algo.

Abuelo: White, Mare, Blue, ¿qué tal? ¿Todo bien?

Mare y Blue: Sí, todo bien.

White: ¡No!

Abuelo: Me apena oír eso…

Mi abuelo me miró seriamente, sin mediar palabra. Miré a mi alrededor, esperando a que parara, pero no paró.

Abuelo: …

Yoshi: …

Abuelo: Tú… ¿Quién eres?

Yoshi: Abuelo, soy tu nieto, Yoshi.

Papá: Es mi hijo…

Abuelo: Ya, claro.

Llegamos a salón donde solían pasar el día mis abuelos. Mi abuela estaba sentada en su silla de oro macizo, haciendo las cuentas de sus inversiones en bolsa gracias al gobierno. Mi abuelo se tumbó en el suelo y volvió a ver la tele.

Mamá: Abuelo, el sillón está ahí mismo.

Abuelo: ¿Sillón? ¿Qué es eso?

Mamá: Déjalo…

Abuela: Hola, chicos. ¿Qué tal?

Blue, Mare, Papá y Mamá: ¡Bien!

White: ¡No!

Yoshi: El abuelo se ha olvidado de mí…

Abuela: No le des importancia, cielito. Ya sabes, la estupidez aún no tiene cura.

Abuelo: Espero que la descubran pronto…

Abuela y Mamá: Desde luego…

Papá: Jeje… Bueno, vamos a celebrar, ¿no? ¡Papá, es tu cumpleaños!

Abuelo: ¿Eh?

Todos: ¡FELICIDADES!

Abuelo: ¿Qué? ¡Ah, gracias! ¿Qué tenéis de regalo?

Papá: Toma, papá, una corbata nueva.

Abuela: Genial, las pondré con las otras…

Mientras el resto de la familia hablábamos, la abuela abrió el armario de su habitación y puso la corbata junto con las otras treinta que le habíamos regalado a mi abuelo. Poco original y un poco irrespetuoso, sí, pero hasta ahora no se había quejado. También es verdad que ni siquiera sabíamos si se acordaba de que las tenía. De todas maneras, continuamos celebrando su cumpleaños, con pocas complicaciones. Llegado el momento de la cena, tuvimos el mayor percance.

Papá: Muy bien, hora de comer. Yoshi, hijo, saca la comida de donde la escondiste.

Yoshi: Sobre eso…

Mamá: ¿Qué?

Yoshi: Como no podía esconderla porque estábamos en el coche tan pequeño que tenemos… Pues decidí esconderla de la única manera que sé.

Mamá: Te la has comido toda, ¿verdad?

Yoshi: Sí…

White: ¡No!

Yoshi: White, que sí. Pero pensadlo bien: esto es solo entrenamiento para mi campeonato. Ya sabéis, el que tengo en unos días. Deberías apoyarme en estas cosas.

Mare: ¿Lo dices en serio? ¡Me acabas de dejar sin tarta!

Blue: ¡Eso!

Yoshi: Chicos, ¿no queréis apoyarme?

White: ¡No!

Yoshi: Me estoy empezando a cansar de que no tengas puesto el chupete…

Papá: Bueno, familia, haya paz… Yoshi, deberías haberlo dicho, pero vamos, no pasa nada. Aquí hay comida de sobra, ¿verdad mamá?

Abuela: Sí, así es… Tengo una tarta de verduras buenísima.

Blue, Mare, Papá y Abuelo: ¿VERDURAS? PUAJ

Mamá y Yoshi: ¡Qué rico!

Abuela: ¡Me da igual que no os guste, os la vais a comer igual u os demando por evasión fiscal!

Papá: Mamá, nosotros pagamos nuestros impuestos…

Abuela: No si le digo al gobierno que cambie vuestras cuentas…

Papá: Glups…

Mamá: Cariño, más te vale comerte la tarta. No puedo ir a la cárcel. ¿Sabes lo sucios que están esos sitios?

Papá: Sí, claro…

Abuela: ¡A comer!

Mientras todos generábamos un terremoto de comida, engullendo todo lo posible, sacando nuestros instintos más primitivos por comer (un martes cualquiera), el abuelo se acercó a mí, susurrando, aunque con el ruido de mi familia comiendo, tampoco es que hiciera falta. Mi abuelo estaba serio, como si por fin hubiera recordado… algo, con cualquier cosa me valía, la verdad.

Abuelo: Eh, chico, ¿qué es eso de un campeonato?

Yoshi: Me llamo Yoshi, abuelo.

Abuelo: Vale, Yosho, ¿pero qué campeonato es?

Yoshi: Pues es parte de unos juegos llamados Smash, como con distintas competiciones, ¿sabes? Consiste en ver quién puede comer más y más rápido. Y me llamo Yoshi.

Abuelo: Conque es eso, ¿eh?

Yoshi: Abuelo, estás raro… Más que de costumbre. ¿Pasa algo?

Abuelo: Vas a la Nintendo Academy, ¿verdad, Yosha?

Yoshi: Me llamo Yoshi, pero sí que voy a la NA. Desde que soy pequeño.

Abuelo: Pues yo también fui ahí en mis días de estudiante. ¿Aún siguen rotos los baños de la torre derecha del castillo?

Yoshi: Claramente, abuelo. No sabía que habías ido ahí.

Abuelo: ¿Dónde si no habría estudiado, Yoshua?

Yoshi: Soy Yoshi, pero asumía que había pasado alguna de tus locas historias… Como que te ves envuelto en una especie de complot con el gobierno y acabas en una misión secreta en la Unión Soviética o Tayikistán…

Abuelo: ¡Vaya imaginación, Yoshi!

Yoshi: En realidad me llamo Yosh- Ah… Bueno, ¿a qué viene todo esto?

Abuelo: Hmmm…

Yoshi: Por favor, no me digas que no te acuerdas… ¡Me vas a dejar con toda la intriga!

Abuelo: Tranquilo, hombre. Los jóvenes no tenéis paciencia… El caso es que yo a tu edad, mientras estaba en la NA, aparte de jugar al Pokémon Colosseum, molestar a un zagal llamado Bowser o algo así y desmontar tramas de corrupción, solía participar siempre en esos torneos con un buen amigo mío llamado Jumpman… ¡Era increíble! Hacíamos salto de flote y peleas siempre que podíamos…

Yoshi, emocionado: ¿En serio?

Abuelo, con cara seria: No podría estar hablando más en serio.

Yoshi: Je…

Papá: Es verdad, hijo. Aquí donde lo ves, el abuelo era un hacha en esas competiciones. Me oblig- digo, sugirió entrar en ellas y ganarlas. Lo sugirió muy fuertemente. Fue totalmente voluntario… De todas maneras, gané.

Yoshi: ¿Y el campeonato de comida?

Papá: Esa ya…

Abuelo, muy enfadado: ¡ESA ES UNA ESTAFA!

Yoshi: ¿Q-qué…?

Abuelo: Lo que oyes…

Mamá: Solo está enfadado porque nunca la ganó, hijo.

Abuelo: ¡Calla, mujer!

Mamá, susurrando: Voy a cambiarle la pastilla de las ocho por cianuro, de verdad…

Abuela: ¡No hables así, viejo asqueroso!

Abuelo: Perdón… De todas maneras, tengo razón. ¡Tenía que competir con un boxeador obeso y un zagal amarillo con un estómago sin fondo! Era imposible ganar algo como eso…

Yoshi: Bueno, abuelo, tú tranquilo, que ya lo ganaré yo…

Abuelo: ¿¡Harías eso por mí!?

Yoshi: Bueno, me acabo de ofrecer, pero ya no estoy tan seguro…

Abuelo: ¿Honrarás el legado familiar ganando todas las competiciones que tengas que ganar de ese torneo con un nombre feo de videojuego?

Yoshi: Mmmm… Lo intentaré.

Abuelo: Un intentaré no vale, zagal. ¡Tienes que ser ambicioso! ¡Competitivo! ¡Mirar a la muerte a los ojos y decirle: que te fo-!

Mamá y Papá, tapando las orejas a sus hijos: Creo que lo pilla…

White: ¡No!

Abuelo: ¿Seguro? Este bebé blanco parece que no lo pilla. Tienes que decirle: ¡que te foll-!

Mamá: BASTA.

Mare: Esta casa está llena de locos…

Abuela: Exacto, locos, no locas…

Papá: Bueno, se está haciendo tarde…

Pensé para mí mismo mientras todos recogíamos nuestras cosas. Yo por lo general era un poco competitivo, pero lo que me estaba diciendo mi abuelo parecía un poco extremista, no solo porque me lo dijera mi abuelo, que también, sino porque era llevarlo hasta el extremo por resentimiento. Pero ¿qué daño podía hacer ponerle emoción a las cosas? De seguro había alguna zona gris entre ser competitivo y ser insufrible… Me haría falta consultarlo con la almohada durante mucho tiempo… O con la cena, incluso dos cenas por si no sacaba la respuesta a la primera…

Eventualmente, nos fuimos a casa. Mientras conducíamos por las calles nocturnas de la ciudad, podía ver como el agente Apolo, el policía tan majo que nos temía por culpa de mi abuelo, salía corriendo después de haber estado espiándonos. El viaje de vuelta no tuvo ningún incidente. Papá me habló un poco sobre lo que significaban esas competiciones para la familia. Aparentemente, él y sus dos hermanos habían ganado en sus respectivas categorías (aunque una no sé si contaba, porque consistía en pintar y lanzar huevos, pero, ey, ¿quién soy yo para juzgar a los demás?), y todo el peso de la familia recaía en mí, pues Mare no había ido a la NA, sino que había estudiado en el extranjero. Nada grave, aparte de que seguramente mi abuelo me echaría de la familia si perdía… Nada grave.

Pensando en eso me fui a la cama, después de tomar mi quinto tentempié nocturno. A la mañana siguiente, el cantante Totakeke me despertó de aquel bello sueño en el que, junto con Kirby, arrasaba con una civilización entera y con su cultura al comérmelos todos por estar hechos de dulces. Dulces sueños (je). Me vestí, poniéndome la camisa y pantalones del uniforme de la escuela (que, a decir verdad, no me gustaba para nada, porque al ser blanco, las manchas de salsa se notaban mucho) y me dirigí andando hacia la Nintendo Academy, después de llenar mi segunda mochila con mi almuerzo del recreo.


En el camino hacia la NA, paré, como de costumbre en el Café Onett, un local en el centro de la ciudad dirigido por una familia de tres. Aunque aparentemente era un café normal, como cualquier otro, dentro ocultaba un horrible secreto: una tiranía. Ness, el hijo del matrimonio que fundó el local, se había hecho con el control del sitio, y, digamos que no era buena gente. Era amable y todo el rollo, pero tenía un desafortunado gusto por estafar a la gente que iba a su café, sobre todo a los más despistados. El propio dictador, un niño pequeño con camiseta de rayas y gorra y un pelo negro completamente estándar y mundano me sonreía mientras entraba.

Ness: ¡Yoshi! Se te echó de menos ayer por la tarde.

Yoshi: Hola, Ness, es que tenía que ir a casa de mi abuelo. Pero ya está, ¡vuelta a la normalidad!

Ness: Me alegro, así puedo sacarte más dine… Digo, así puedo aprovecharme de t- digo… ¿Lo de siempre?

Yoshi, confuso: Sí, por favor.

Acompañé a Ness, quien había dejado de fregar para ir a la barra. Pude ver como ponía vasos vacíos en las mesas de los clientes y hacía desperfectos en las sillas y los muebles sin que se dieran cuenta para luego poder cobrarles de más. Por mal que estuviera, yo tendía a mirar hacia otro lado para mantener mi descuento de cliente habitual.

Ness: ¿Sabes? Kirby acaba de pasar. Se ha pedido el combo triple de bollos.

Yoshi: Lo suponía, a ver si puedo alcanzarle ahora cuando salga.

Ness: Iba hablando de algo de un torneo, ¿sabes qué es eso?

Yoshi: Unas competiciones que tendremos en unos días en la Nintendo Academy. Él y yo estamos en uno de comida.

Ness: Ya veo… ¿Habrá mucha gente?

Yoshi: Seguramente… ¿Por qué estás tomando notas?

Ness: Bueno, amigo Yoshi, uno tiene que estar siempre preparado para el futuro, las inversiones no se hacen solas.

Yoshi: Tienes once años.

Ness, en tono malicioso y para sí mismo: El mundo no valora las mentes jóvenes, pero pronto lo harán… Verán de lo que soy capaz…

Yoshi: ¿Ness?

Ness. ¡Toma, tus cruasanes! Por la valiosa información que me has dado hoy, te los voy a dar gratis.

Yoshi: Wow, gracias, Ness. Me encanta este sitio, ¡voy a seguir viniendo cada día!

Ness, susurrando: Objetivo conseguido…

Yoshi: ¡Hasta luego, Ness, me pasaré por la tarde!

Ness: ¡Hasta luego, bobo!

Salí del restaurante, cerrando la puerta demasiado fuerte, rompiendo un poco parte del marco, pero sabía que Ness podría convencer a cualquier pobre diablo que había sido él para que le pagase. Era un talento que tenía. No uno bueno, como puede ser comer durante horas como el mío, pero un talento de todas formas. Comencé a comerme mis cruasanes rellenos de crema, su glorioso sabor abriéndome el apetito por segunda vez esa mañana. Comencé a andar, mirando escaparates de pastelería mientras me dirigía hacia la Nintendo Academy, decidiendo qué iba a comerme a la vuelta. Probablemente un trozo de pastel de queso. O un surtido de frutas. O pastel de queso con un surtido de frutas encima… Qué rico…

Bueno, que esto se convierte en un programa de cocina, aunque por mí eso estaría perfecto. Continué con mi rutina usual, yendo por las calles rápidamente, pero tampoco mucho, hasta que me encontré con mi gran amigo Kirby. Iba hablando con un amigo suyo que iba a la Virtual School, la escuela de pijos de la ciudad. Se llamaba Meta Knight, y por algún motivo siempre llevaba puesta una máscara de metal. Algo bastante infantil (que tiene tela viniendo de nosotros, el 5º curso) teniendo en cuenta que era mayor que nosotros, pero bueno, tampoco iba a comérmelo vivo. A él no.

Me acerqué a ellos, dispuesto a darles un susto. Yendo en silencio a sus espaldas, le puse la punta del dedo a Kirby en la espalda.

Yoshi: Chaval, esto es un atraco. Dame todo el dinero.

Le presioné más en la espalda, esperando que creyera que era un cuchillo, pero entonces una figura que definitivamente no era Kirby se dio la vuelta y me apuntó con una pistola. Llevaba una máscara horrible, que me hizo temblar hasta el alma.

- Chaval, no sabes con quién te has metido. El dinero y la navaja. Ahora

La figura desconocida cargó la pistola y me la puso en la frente. Frenéticamente, me arrodillé y empecé a llorar y a temblar.

Yoshi: ¡Me he gastado todo el dinero en comida y no tengo navaja! ¡Te he confundido con otro, perdón!

La figura se empezó a reír maniáticamente. La miré a donde se supone que estaban los ojos, sin poder ver por las lágrimas.

- ¡Ja ja ja! MUERE.

La figura disparó su pistola y, cuando creía que era el fin, del arma salió un chorro de agua que me dio en la frente. La figura comenzó a reír a carcajadas, cayéndose al suelo. El que estaba a su lado, que sí que era Meta Knight, se empezó a reír también, algo que nunca le había visto hacer. Me quedé confuso mientras mi "atacante" seguía riéndose en el suelo- Le quité la máscara de un tirón.

Yoshi: ¡Kirby! ¡Sí que eras tú!

Kirby, riéndose y secándose las lágrimas: Hola, Yoshi…

Meta Knight: Buenos días, compañero Yoshi…

Yoshi: No entiendo… ¿Sabías que iba a pasar esto?

Kirby: Siempre nos encontramos aquí, así que le pedí a Meta Knight una de sus muchas máscaras y se me ocurrió asustarte.

Yoshi: ¿Y la pistola?

Kirby me disparó una vez más mojándome la cara.

Kirby: Es de agua. Pium.

Yoshi: Ay, para. Ya me había dado cuenta, pero parece real… ¿De dónde la has sacado?

Kirby, orgulloso: La he hecho yo.

Meta Knight: La compramos en tienda militar. Abajo. Muy barata.

Kirby miró a Meta Knight y le disparó con la pistola de agua dentro de su máscara.

Kirby: Meta Knight malo.

Meta Knight: … No mojado…

Yoshi: ¿Tienda militar?

Kirby: Sí, ha abierto hace poco. Se llama…

Meta Knight: Aran y Co.

Kirby: ¡Eso! Gracias.

Meta Knight: Agradecido.

Kirby: No, ese soy yo.

Meta Knight: Mis disculpas…

Kirby puso los ojos en blanco. Me dio la pistola para que la pudiera ver más de cerca.

Yoshi: ¿Aran y Co.? ¿Como Samus?

Kirby: Sí, bueno, será de su padre. O, conociéndola, suya…

Yoshi: Tiene sentido… Por cierto, ¿cómo vas con el torneo? Habrás estado practicando, ¿no?

Kirby: Claro que sí, compañero. Asumo que tú también.

Yoshi, orgulloso: Por supuesto que sí. Ayer me comí dos cenas seguidas. Cenas de Yoshi, que no es moco de pavo. Aunque sí que había pechuga…

Kirby: Ya veo… No te habrás olvidado de la promesa, espero. ¡Competiremos por ser los mejores!

Yoshi: ¿Cómo osas pensar que me olvidaría?

Meta Knight: Mal amigo, piensa de ti…

Kirby: No digas eso, Meta Knight. Es solo que Yoshi es un poco olvidadizo, como su abuelo. (Susurrando) Y un poco tonto.

Meta Knight, a Yoshi: Llamarte Kirby tonto.

Yoshi, disparando la pistola a Kirby: ¡Toma tonto! Joe, esto va a ser muy útil hoy. Casi parece que va a ser el gag del episodio, como el megáfono de Peach.

Kirby: Yoshi, ¿de qué demonios hablas?

Yoshi: Déjalo… ¡Mira! Ya hemos llegado.

Meta Knight: Hasta luego, amigos Yoshi, Kirby.

Kirby y Yoshi: ¡Adiós Meta Knight!

Kirby: ¡No te gastes más dinero en máscaras!

Yoshi: ¡Ni en capas!

Meta Knight: No prometer…

Meta Knight se fue, y nosotros continuamos comentando nuestras ideas para el torneo mientras subíamos a clase. El punto fuerte de Kirby eran los postres, mientras que yo iba más hacia platos principales, sobre todo la ensalada. Ninguno sabíamos qué clase de comida nos iban a poner en la competición de los ya anunciados Juegos Smash, pero cada uno de nosotros teníamos ganas de participar y ganar. Aún así, yo seguía con un poco de presión de mi abuelo para ganar. Puede que a él no le importara la competencia de comida, pero debía ganar en las otras. Eso o me desheredaba… Llegamos a la puerta de la clase.

Kirby: 5º curso, reza todo lo que sepas si llegas tarde. ¿A quién se le ocurrió eso?

Yoshi: Creo que fue a Fox… O a Mario.

Kirby: A cualquiera de los dos le pega mucho, la verdad. Aunque bien podríamos haber escogido algo que me alegrara la mañana…

Yoshi: ¿Cómo el menú del día?

Kirby: ¡Exactamente, amigo! Me has leído la mente.

Yoshi: Estamos conectados, jeje.

Abrimos la puerta conversando, esperando ver las típicas caras de sueño, amabilidad y la de Samus.

Kirby: Desde luego… ¡Hola, chi-

Samus: TE VOY A MATAR ESTÚPIDO.

Toad: S-s-samus, p-por favor… Es solo un ju-juego… Ayuda…

Falco: ¡Menudo palizón! ¿Pero tú quién eres, Toad, Lance con un disfraz y cortado por la mitad?

Samus: ¡Exijo revancha!

Kirby: ¿Qué…

Yoshi: …Demonios?

Rosalina: ¡Hola, chicos!

Rosalina se acercó a nosotros dando saltitos y sonriendo, ignorando el jaelo que había detrás de ella mientras Samus miraba con odio a un Toad paralizado.

Yoshi: Hola, Rosalina, ¿qué está pasando?

Rosalina: ¿No está claro? No hay que tirar un tarot para verlo.

Frente a nosotros, estaban Lucina, Samus, Rosalina, Malon, Falco, Toad, Sonic y Link congregados alrededor de una televisión. La televisión estaba puesta en la mesa del profesor y estaba conectada a una consola. Dos mandos salían de ella y acababan en las manos de Toad y Samus, aunque el de Samus parecía que iba a explotar de la fuerza con la que Samus lo estaba agarrando. En la pantalla salían dos Pokémon combatiendo, y uno de ellos, un Arcanine acababa de noquear a un Venusaur brutalmente. Me fijé en la consola, una GameCube y, tras dos segundos de atar cabos mentalmente, encontré la respuesta.

Yoshi: ¿Es la GameCube de Ash?

Kirby: ¡Es verdad! ¿Qué hace aquí?

Sonic se acercó a nosotros. Estaba sudando y tenía marcas de ese mismo sudor en su uniforme. No es que oliera muy bien.

Sonic: Resulta que Ash se ha ido a ver a unos colegas fantasmas suyos. Así que nos la ha confiado. Hola, Yoshi, Kirby.

Kirby, tapándose la nariz: Hola… Sonic.

Yoshi: ¿Por qué hueles a queso podrido?

Sonic: ¡Ey! Osea, vale huelo mal, pero es por el sudor. Cuando me dijo Falco que viniera rápido porque había una GameCube en clase pues salía toda prisa. Al menos he jugado y ganado una partida, pero creo que es porque el olor mareaba a Falco…

Rosalina, abanicando el aire hacia Sonic: Conque por eso has llegado tan pronto…

Kirby: Ajá… ¿Oye y si vas al baño y te lavas? Aún queda para que venga Bowser a pasar revisión en tutoría.

Sonic: No sé si…

Rosalina y Yoshi: Ve.

Sonic: … De acuerdo…

Cuando Sonic se fue, nos dirigimos hacia el cúmulo de gente, queriendo jugar. Era el turno de Lucina y Link, que estaban echando un combate uno a uno. Lucina llevaba un Jigglypuff y Link un Jolteon. Todos estaban concentrados mirando la pantalla.

Toad: Lucina, ¿por qué coges un Pokémon tan débil como un Jigglypuff?

Lucina: Porque me ha parecido mono…

Yoshi: ¡Hola, chicos!

Falco: ¡Yoshi, Kirby! A vosotros os quería ver… ¿Queréis jugar?

Kirby: Estaría bien.

Falco: ¿Qué os parece si os doy una oferta especial?

Yoshi: ¿Oferta?

Falco: Sí, amigo verde… Por un poco de dinero podéis echar una partida. ¿Qué os parece?

Kirby y yo nos miramos.

Yoshi y Kirby: Emmmm…

Malon: Falco, ya te he dicho que no hagas eso… La GameCube es de todos.

Falco: A mí eso me suena a comunismo…

Malon: Pues a mí me suena a ser amable y educado. Es de uso público.

Toad: Lo público se paga con impuestos.

Falco: ¡Bien dicho, Toad!

Toad: Espera, no te estaba apoyando…

Malon: Los impuestos vendrán cuando esté rota y tengamos que pagar para arreglarla, hasta entonces no.

Lucina: ¿No tendría que pagarla Ash? Es suya.

Malon puso los ojos en blanco. Nos miró y sonrió, con su usual sonrisa. Malon era de verdad la persona más amable que ninguno del 5º curso iba a conocer jamás. Era el rayo de esperanza en medio de la tormenta de castigos.

Malon: ¡Hola, chicos! ¿Qué tal?

Kirby: ¡Hola, Malon! Estamos bien, gracias.

Yoshi: ¿Y tú?

Malon: Intentando controlar esto de la consola para que no se desmadre, pero no parece ir muy bien… Y eso que es el primer día de muchos.

Yoshi: ¿De muchos? ¿Cuándo va a volver Ash?

Samus: Aún va a tardar mucho.

Link: Asuntos fantasmales suyos… ¡Ey!

Lucina: ¡Gané!

Miramos todos a la pantalla de repetición. El Jigglypuff de Lucina dio un golpe crítico al Jolteon de Ash, quitándole toda la vida de un golpe.

Link: ¡Esto es injusto!

Samus: Bienvenido al club de los perdedores, Link. Tú has perdido contra un Jigglypuff y yo contra un Toad…

Toad: Ey.

Samus: Perdona… La cosa es que somos unos pringados…

Link: ¿Samus?

Samus miró a su alrededor para ver nuestras caras de estupefacción y confusión.

Samus: ¿Qué?

Falco: Oye, ¿no se supone que vosotros dos os odiabais?

Link: Esa es mi misma pregunta, amigo pájaro…

Malon: Samus, ¿estás bien?

Samus: Vale, estoy un poco espesa… No he dormido bien por unos asuntos y no me sale del alma estar odiando todo el rato a nadie. (Mira a Link) Y menos a este idiota. No vale la pena tener dolor de cabeza por esto. Ya me arrepiento de haber gritado a Toad antes…

Yoshi: ¿Qué has estado haciendo?

Samus: Cosas familiares…

Yoshi: ¿Lo de la-

Cloud: ¿QUÉ TAL GENTE?

Entonces entraron Marth y Cloud. Supuestamente se odiaban, pero casi siempre acababan viniendo a la vez.

Marth: ¿Tienes que gritar tanto? Es muy pronto…

Cloud: Lo siento, principito… Es que, a ver, colega, hoy es un día especial.

Marth: Como tú digas…

Marth se sentó en su sitio solo y se puso a leer un libro, mientras Cloud se iba a su sitio. Link le miró mal durante un segundo, pero luego volvió a mirar la GameCube. Me pasó su mando a mí, mientras empezaba otra partida.

Link: ¿A quién le toca jugar ahora?

Kirby: ¡A m-

Cloud le interrumpió y se acercó a nosotros, dándose cuenta de la GameCube. Se hizo paso entre todos los que estábamos sentados hasta coger el mando que sobraba.

Cloud: ¡Qué guay, una consola aquí en medio de clase! Yoshi, echemos una partida.

Kirby: Me tocaba a mí…

Cloud: Te doy mi almuerzo de hoy, Kirby, ¿qué te parece?

Link: Cloud, dale a Kirby el mando, le tocaba a él.

Kirby: No pasa nada, ¡acepto!

Cloud: ¡Genial! Vamos a ver… Me pillo a…

Link: Yo me voy…

Acabamos jugando una partida muy competitiva que estuvo muy cerca. Mi Charizard se pegó con su Blastoise en una pelea muy tensa. Acabó viniendo mucha gente mientras combatíamos, pero mi concentración estaba 100% en el juego.

Cloud: Hay que darlo todo… SI no gano aquí no tengo ninguna oportunidad en el campeonato Smash ese…

Yoshi: Darlo todo…

En mi mente se cerró todo salvo la competición. Recordé las palabras de mi abuelo del día anterior. Tenía que ganar a toda costa. Además, no solo tenía que ganar el campeonato de comida, sino los otros deportes a los que me presentara… Tenía que hacer honor a mi familia, desde mi abuelo hasta mi padre y mi tío y pasando por mí. Si no ganaba, quién sabe si mi sbuelo se olvidaría de mí para siempre.

Mi Charizard acabó lanzando tres llamaradas críticas seguidas, destrozando al Blastoise de Cloud. Falco, Dark Pit y Little Mac habían llegado y ahora miraban embobados mi combate, para acabar viendo mi pantalla de victoria. Al acabar el combate, aplaudieron.

Falco: ¡Muy bien Yoshi! Eres buenísimo en esto… Puede que mejor que Toad o incluso que yo.

Rosalina: Si tú perdiste contra Sonic, Falco.

Falco: Bueno, jeje, sigue siendo mejor que yo…

Little Mac: ¡Vaya K.O.!

Dark Pit: Le has metido tres críticos seguidos. ¿De qué vas?

Cloud: Me has partido la cara, tío.

Cloud me tendió la mano. Se la di, y, no os voy a mentir, se sintió muy bien ser el ganador. Acababa de empezar, pero seguramente me podría acostumbrar a ganar todas las competiciones en las que participaba. Seguro que si seguía dándolo todo acababa ganando en las demás. Aunque a mi abuelo no le hiciera demasiada gracia todo el tema del campeonato de comida…

Entonces llegó el Profesor Bowser a clase, dando un portazo y gruñendo como siempre. Entre bostezo y maldición al que inventó el trabajo, se sentó en su mesa de profesor. Todo el mundo estaba paralizado y nervioso. Nos habíamos ido todos rápido a nuestro sitio, pero nadie se acordó de recoger la GameCube.

P. Bowser: Lombardi, pies fuera de la…

Falco: ¿De la qué?

El Profesor Bowser parró un segundo, negando con la cabeza. El ambiente estaba tenso. Miramos todos aterrorizados cómo el Profesor Bowser, que parecía tener cara de sueño, perezosa y lentamente sacaba la hoja para pasar lista, sin prestarle atención a nada. Entre bostezos, empezó a pasar lista de clase.

P. Bowser: ¿Aran?

Samus: Presente.

P. Bowser: ¿Baila?

Lucina: Es Bailey, señor.

P. Bowser: ¿En blanco?

Link: Hola.

P. Bowser: Conteste como es debido… Qué sueño… ¿Dream y Green?

Kirby y Yoshi: ¿Por qué nos dice juntos?

P. Bowser: ¿Están presentes o no?

Yoshi: Sí…

P. Bowser: Es que ya pienso en ustedes como en un pack. No se separan el uno del otro, y encima sus apellidos riman… Ni en ese campeonato de comida están separados… Maldito campeonato… Cómo lo odio… ¿Hedgehog?

Nadie habló.

P. Bowser: Llega tarde, vaya… ¿Hyrule?

Zelda: Presente, señor. Y Sonic está en el baño…

P. Bowser: El baño no es la clase, así que llega tarde. ¿Icarus?

Pit: ¡Presente señor! ¿Oiga, por qué odia el torneo? ¿No le gustan los juegos Smash que se acercan?

P. Bowser: No me importa el torneo, ni los juegos ni nada… Es solo que organizarlo todo me está pasando factura… A mi horario de sueño y a mí factura literal de la luz, de lo mucho que tengo que dejarla encendida por la noche mientras trabajo…

Sonic: Hola, profe. Disculpe, es que estaba lavándome en el baño…

P. Bowser: Sin peros, llega tarde.

Sonic, a Rosalina, Kirby y a Yoshi: ¡Vosotros! ¡Me las vais a pagar!

P. Bowser: Nada de amenazas vacías en clase Hedghig…

Sonic: Es Hedgehog…

P. Bowser: ¡Hermanos Jumpman?

Nadie respondió. Ni Mario ni Luigi habían llegado aún. Nada nuevo, la verdad, pero al Profesor Bowser pareció encantarle que hubieran llegado tarde, despertando de repente.

P. Bowser: Ja… Ja… JAJAJA. LLEGAN TARDE. ESO ES UNA FALTA. ¡JAJAJA!

El Profesor Bowser escribió con furia en su lista las faltas de los hermanos. Realmente los odiaba, parecía casi macabro. De repente, volvió a la normalidad. Se fijó perplejo en la GameCube.

P. Bowser: ¿Y esta consola? ¿Qué es es-

Justo entonces un ruido de motor creció exponencial y peligrosamente rápido desde el pasillo hasta que llegó a nuestra puerta… O más bien, chocó con nuestra puerta. Dos karts, coches pequeños, pero endiabladamente rápidos arrancaron la puerta de donde estaba, lanzándola por la ventana y acabaron chocando contra esa misma pared, llenando todo de humo y polvo. Subidos a ellos, mientras humeaban y olían sospechosamente a gasolina, estaban Luigi y Mario, seminconscientes.

Peach: ¡Mario!

Malon: ¡Chicos!

Link, Pit, Falco y Little Mac: ¡La madre!

P. Bowser: ¡MI PUERTAAA!

Mario: ¿D-dónde estamos?

Luigi: Sa-sabía que lo de los k-karts era mala idea… Ay…

Peach, Malon y Little Mac se acercaron a Mario y Luigi, mientras Bowser observaba con la mandíbula casi en el suelo la escena.

Little Mac: Chicos, ¿estáis bien?

Mario y Luigi: Sí…

Peach: Mario…

Cloud: ¡Ha sido brutal!

Marth: Y peligroso. ¿De dónde han sacado esos karts?

Kirby: ¿Se pueden comer?

P. Bowser: ¡BASTA! ¡Se han cargado mi puerta! Y miren el estropicio que han montado… Se han ganado un buen castigo.

Mario: Solo queríamos llegar pronto… Estaba harto de tener que levantarme siempre tan temprano.

Luigi: No s-sé cómo me dejé conve-vencer por esto, hermani-nito…

El Profesor Bowser cogió los karts y los tiró por la ventana. Echaba humo y a veces fuego por la nariz. Estaba realmente enfadado.

P. Bowser: Ya veo… Luigi, usted tendrá que limpiar los pasillos del ala derecha del castillo una semana. Y usted Mario…

Mario: Glups…

P. Bowser: Usted y el señor Hedgehog cumplirán otro castigo por llegar tarde. Ahora se lo asignaré…

Sonic: ¡Ey!

P. Bowser: Y esta consola me la llevo.

Todos: ¡Ey!

P. Bowser: SILENCIOOO. ODIO ESTE CURSO. PASEN UN HORRENDO DÍA.

RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING

El Profesor Bowser se fue dejando un rastro de humo y llevándose la consola de la clase. Al salir, hizo un ademán de abrir la puerta, pero casi se cae. Para dar su típico portazo, dio un pisotón.

Mario, Sonic y Luigi: Genial…

Yoshi: Menuda habéis liado…

Entonces se asomó Fox por la puerta, mirando sorprendido a todo lo que había pasado en la sala. Intentó llamar a la puerta, pero se encontró con que, de hecho, ya no había puerta. Miró a su alrededor confundido.

Fox: ¿Llego tarde?


Pasó la hora de ciencias, aunque gracias a dios no hicimos prácticamente nada importante, ya que estuvimos la mitad de la clase limpiando los estropicios del incidente con los karts. Bueno, todos menos Luigi, que estaba limpiando en otro lugar del castillo. Fue una hora más entretenida de lo que esperábamos, en la que cantamos canciones y nos inventamos juegos mientras quitábamos las piedras. Eso sí, nos habíamos quedado sin puerta.

P. Sócrates: Buenos días, alumnos. ¿Cómo les ha- ¡La puerta! (mira a su alrededor nervioso) ¡La clase!

Falco: Jeje, hola, profesor…

Zelda: No se preocupe, señor que ya limpiamos nosotros…

Kirby: ¡Piedra va!

Kirby lanzó una piedra hacia la pared de las ventanas de la clase, contraria a la de la puerta. Ahí, Cloud la cogió con mucha fuerza antes de que tocara el suelo.

Cloud: ¡Pillada!

Yoshi: Cloud, ¿por qué llevas estas hora y media haciendo deporte?

Cloud: Porque me he presentado al torneo Smash y quiero ganar. Se ve que voy a pelearme con alguien. ¡Y hay espadas!

Little Mac: ¿Tú también?

Cloud: Sí, al de peleas. A ver si nos toca juntos y me enseñas a pegar puñetazos.

Little Mac: Te lo enseñaré muy de cerca…

Sonic: Por mucho que peguéis, no podéis ganar a alguien más rápido…

Mario: Bueno, relájate.

Sonic se acercó molesto a Mario.

Sonic: ¿Qué?

Mario: Que tampoco es para tanto.

Sonic: Al menos yo no tengo que venir en kart a clase. Y no me cargo la puerta.

P. Sócrates, llorando: La puerta…

Mario: Ah, ¿sí?

Luigi: Hermani-nito…

Sonic: Sí. Te ganaría en cualquier momento, gordinflón.

Mario: Serás…

Kirby: Chicos, calmaos…

Peach: Mario, relájate, no sabe lo que dice.

Sonic: Lo sé bastante bien…

Peach, seria: A callar.

Sonic: Glups… Vale…

Mario se empezó a reír. Parecía que había surgido un enfrentamiento de la nada. Ambos tenían bastante ego, pero esto era raro. Siempre habían competido un poco, pero esto parecía excesivo. Aunque, los entendía. Con la presión que me había puesto mi abuelo encima, solo pensaba en ganar ese torneo y cualquiera al que me presentara. A veces para ganar y alcanzar la victoria hay que sacrificar algunas cosas…

Tras la afortunadamente corta clase de ciencias, tras recibir todos nuestras notas del examen del día anterior (lo de siempre, Toad y Marth un 10, d para Samus, Lucina, Malon, Luigi, Megaman, Dark Pit, Zelda y Link, d para Kirby, para mí (5,5), Peach, Fox, Cloud, Rosalina, Pit y Sonic y de 5 para abajo para Mario, Little Mac y Falco), tras la novena pelea entre Link y Samus (que parecía que ya se había recuperado de su cansancio anterior) y la segunda "pelea" entre Mario y Sonic y tras la tercera broma de Falco del día, en la que él y Fox hicieron creer a Zelda que era Sheik ese día, llegó la terrible clase de Educación Física.

A ver, yo personalmente gusto de hacer ejercicio de vez en cuando (se me da muy bien el salto de flote, como a todos los yoshis), pero la clase del Profesor Gannondorf era de todo menos Educación Física. Parecía más bien una tortura, y eso que ya llevábamos unos días haciendo deporte. Lo más normal era dar las vueltas al castillo que nunca habíamos dado, algo bastante injusto para los nuevos, como nos recordaba Lucina a todas horas. Sin embargo, a veces hacíamos otros deportes de equipo como el fútbol y el baloncesto, así que, de una manera poco convencional y poco divertida, el Profesor Gannondorf nos había enseñado todo tipo de deportes. Hoy, con la expectación de los juegos Smash, nos planteábamos qué tendríamos que hacer en esa clase. Pensando en todo el tema de los juegos Smash, me di cuenta de que tendría que competir en al menos un deporte a parte de mi campeonato de comida. Esperaba que no afectara a mi rendimiento en el campeonato de comida y a mi promesa con Kirby, pero tenía que ganar a toda costa…

Peach: Mario, cariño, ignórale, solo tiene envidia…

Mario: ¿Envidia de qué? Es el más rápido de clase. Lo que le pasa es que tiene miedo de no ser el mejor en todo.

Luigi: Hermani-nito, tranquilo… Y no te met-tas en m-as pro-problemas, que ya tenemos a Samus encima…

Me acerqué a Luigi y Peach, que estaban consolando a Mario, quien tenía aspecto refunfuñado. Supuse que era por el nuevo tema de Sonic, pero lo de Samus llamó mi atención.

Yoshi: Chicos, ¿qué pasa? ¿Es por Sonic?

Luigi: Sí…

Mario: Es un arrogante… Solo por ser rápido se cree mejor que nosotros. Además, solo practica tanto por huir de esa tal Amy, no es justo.

Yoshi: Ya bueno… ¿Por qué no lo solucionáis de alguna manera?

Mario: ¿Y si nos pegamos?

Peach: ¡Mario!

Yoshi: A lo mejor es demasiado… Pero te entiendo, tienes que ganarle como sea, ¿verdad?

Mario: ¡Eso es! No solo es eso, ¡voy a hacerlo!

Samus se acercó a nosotros, con su móvil y un montón de papeles en la mano.

Samus: ¿Hacer el qué?

Yoshi y Peach: ¿Samus?

Samus: Sí, soy yo. Tomad, hermanos Jumpman. Firmad aquí, aquí y aquí.

Samus les dio el montón de papeles a Mario y a Luigi y les dio indicaciones de cómo rellenarlos, y eso que eran muchos. Peach y yo observamos perplejos la escena.

Yoshi: ¿Qué es esto?

Luigi: E-esencialmente esta-tamos vendiendo nuestra alma al di-diablo… Glups…

Samus: Gracias, muy amable, Luigi…

Mario: Estamos haciendo un trato.

Peach: ¿Trato? ¿Esto es lo de Samus de lo que hablabais?

Luigi: Sí… E-ella nos arregla los karts…

Mario: Y nosotros le ayudamos con unas cosas de su tienda.

Peach: ¿Tienda?

Yoshi: ¿La que acaba de abrir? ¿Aran y Co.?

Samus: Justo, ¿la has visto?

Yoshi: Me han disparado con una de tus armas.

Samus: Espero que tengas seguro de vida…

Yoshi: Pues no… ¿De qué va tu tienda?

Samus: En realidad es de mi padre. Vendemos material militar para civiles y cosas así. Es más, ahora estamos probando un suero energético… Está costando arrancar, pero gracias a la posición de mi padre en el país, todo irá bien.

Malon, que estaba detrás de nosotros, habló.

Malon: Pareces muy confiada…

Samus: Pues sí, la verdad. Ayer no dormí porque estaba ayudando a organizar un montón de cosas.

Yoshi: Guau, pareces ya casi adulta.

Samus: Igualmente, algunos han sido capaces de arruinarme la mañana… (mira a Link y le lanza una goma de borrar directa a la cabeza de una patada).

Link: ¡Ay!

Mario: ¡Qué buen lanzamiento! Serías buena en fútbol

Link: ¿¡Quien ha…!? ¡Samus!

Malon: Ya estamos…

Link: ¡Te voy a-

Ahí entró el Profesor Gannondorf, seguido de una humareda de polvo, fuego y lamentos. Metafórica, al menos, aunque desde siempre había impuesto mucho.

P. Gannondorf: No vas a hacer nada, Link.

Link: ¡Señor Gannon! ¡He sido atacado!

P. Gannondorf: Señor Gannondorf, es señor Gannondorf…

Link: ¿Señor Gannon?

El Profesor Gannondorf suspiró. No sabía si Link le llamaba Señor Gannon por valiente, amistoso o tonto. Seguramente las tres.

P. Gannondorf: Déjalo…

Link: ¿No hará nada con Samus? Me ha atacado sin motivo. ¡Siempre lo hace en sus clases!

Samus: ¡Ey!

Pit: Ya que estamos denunciando, Pit 2 nunca me hace caso…

Falco: Eso es porque está pensando en…

Dark Pit: ¡EN NADA, CÁLLATE! ¡Y NO ME LLAMO PIT 2!

Toad: A mí Fox siempre me pide los deberes…

Fox: ¡Toad! ¡Era secreto!

Ahí pegamos todos un bote por el puñetazo del Profesor Gannondrof a la mesa.

P. Gannondorf: Tenéis suerte de que su consola GameCube la tenga Bowser en su despacho, porque yo la habría roto ya…

Rosalina: No es nuestra…

Mario y Fox: Será ladrón…

P. Gannondorf: El caso es que no le pasará nada a Samus…

Link: ¡Injusto! ¡Hace siempre lo mismo!

Samus: Yo lo veo bastante lógico.

P. Gannondorf: BASTA. (Pega otro golpe que nos hace botar en el sitio). El caso es que hoy no le va a pasar nada a nadie porque tenemos una clase especial. Y esa patada puede que te sirva, Samus…

Samus: Gracias.

Kirby: ¿Clase especial?

P. Gannondorf: Así es Kirby, hoy vamos a ver qué se os da bien en los juegos Smash.

Todos: VIVAAAA, HOY NO SE CORREEEE.

P. Gannondorf: De verdad que odio este curso… El caso es que hay que participar en por lo menos uno, aunque la junta de Educación recomienda dos… También recomendamos darlo todo y APLASTAR A LOS CONTRINCANTES SIN PIEDAD. Tendréis que competir todos contra todos. No solo se gana un premio, sino que, hasta en los juegos por equipos, se dan premios a los mejores jugadores.

Malon: Pero, señor Gannondorf, ¿no se supone que como profesor debería velar porque todos nos lo pasáramos bien y fuera todo justo y divertido?

Profesor Gannondorf: ¡Ja! Malon, parece que no me conoces.

Malon: Pero…

Entonces vi en el Profesor Gannondorf a la imagen de mi abuelo, mirándome serio ya hablándome directamente a mí, como si fuera una ilusión (caso más probable).

P. Gannondorf y Abuelo: Hay que ganar cueste lo que cueste…

Sonic y Mario: ¡Eso!

Malon: Está bien…

P. Gannondorf: Veamos, ya sé que hay varias personas apuntadas ya… Kirby y Yoshi en el campeonato de comida.

Kirby: ¡Así es! ¡Va a ganar el mejor de los dos, es una promesa! ¿Verdad, Yoshi?

Yoshi: …

Kirby: ¿Yoshi?

Yoshi: ¿Qué? Ah, sí, perdón… Vamos a darlo todo…

Kirby, confuso y desanimado: Sí… Es nuestra promesa…

P. Gannondorf: Cloud, Marth, Lucina, Little Mac y Link en esgrima-Smash…

Cloud, burlándose: Oh yeah, voy a destrozar a mi competencia… Lo siento mucho, niño hada, niño bajito, principito y princesita…

Lucina, a Link: Le matamos en el vestuario cuando no mire…

Marth: Eres de lo que no hay…

Toad: ¿Little Mac en esgrima?

Little Mac: Ya veréis, os sorprenderéis…

P. Gannondorf: Pit y Dark Pit en tiro con arco… ¿Pero vosotros tenéis personalidad propia?

Dark Pit: Aparentemente no…

Pit: ¡Voy a ganar y Palutena me hará pastel!

P. Gannondorf: Y el resto sois unos vagos…

Zelda: No diga eso, profe…

P. Gannondorf: Zelda, no eres la más indicada para hablar. Pero bueno, me aseguraré de que desde hoy estéis todos apuntados para un deporte. Por eso vamos a probarlos todos hoy… ¡Venga, afuera!

Una vez estuvimos todos fuera del castillo, donde se practican deportes, Fuimos probando varios deportes que entraban dentro de los Juegos Smash. Entre ellos, destacaban fútbol, basket, golf, ajedrez (solo jugado por Toad), esgrima-Smash (esgrima, pero con espadas de verdad y mucha más potencia), tiro con arco y, por supuesto, el campeonato de comida, para el que había mesas llenas de comida e información nutricional.

Kirby: Yo me voy a las mesas de comida. ¿Yoshi, vienes?

Yoshi: Sí, ahora voy…

Sé que no sonaba muy animado y que estaba preocupando a Kirby, pero tenía que decidir en qué otro deporte apuntarme para llegar al nivel de mi abuelo y de mi familia. Aunque no era nefasto en ninguno, tampoco destacaba en ninguno, y no sabía si tenía la capacidad para participar en un deporte en solitario. Me fijé en mis compañeros.

Kirby ya iba por el tercer plato. Iba a tenerla difícil para ganarle, pero yo ya había practicado mucho. Siempre estábamos a la par, y ambos éramos los mejores de entre el resto de los participantes.

Fox estaba jugando a la Switch en una esquina, esperando no ser visto por el Profesor Gannondorf. Sin embargo, el profe le vio y le quitó su consola, poniéndose a jugar en su tumbona. Toad estaba jugando al ajedrez contra Megaman. Megaman sí que era alguien raro: nunca había hablado y no era amigo de nadie, pero parecía que algunas personas conseguían sacar las más mínimas reacciones de él, como al plantearle un desafío. Supongo que era su "naturaleza" de robot. Samus y Link estaban compitiendo por coger una pelota de baloncesto, pero al ser Samus más alta, Link no podía hacer nada. Falco, Luigi, Pit, Dark Pit y Lucina estaban jugando a pasar pases. Dark Pit parecía más interesado en Lucina (el chaval no se esforzaba mucho por esconderlo), y Lucina más interesada en ver cómo robarle la Switch a su profesor más odiado. Little Mac estaba practicando junto con Malon sus puñetazos, mientras Malon, asustada, intentaba que no le diera. Rosalina y ella hablaban a la vez sobre jugar al tenis.

Mientras se desarrollaban todas estas escenas, llegaron otros alumnos de un curso inferior. Fijándome bien, vi que eran los alumnos del 2º curso, cuidados por la Señorita Bayonetta. Se acercaron a nosotros, que nos habíamos reunido.

S. Bayonetta: Hola chicos, ¿qué tal?

Yoshi: Bien, señorita Bayonetta.

S. Bayonetta: ¿Estáis practicando para los juegos Smash?

Kirby, mientras come un bollo: Sí, estamos con el señor Gannondorf.

S. Bayonetta: Ah… ¿Y dónde está?

Lucina, enfadada: Tumbado a la bartola jugando a la Switch el muy desgraciado…

Bayonetta miró a donde estaba el profesor Gannondorf y vio justo lo que Lucina había descrito. Se acercó a él en silencio.

S. Bayonetta: ¡GANNONDORF!

P. Gannondorf: ¡Ay mi madre! ¿¡Qué!? Ah, hola Bayo…

S. Bayonetta: Veo que te preocupas por tus alumnos…

P. Gannondorf: Tienen un rato libre… Dime, ¿qué pasa?

S. Bayonetta: He traído al 2º curso para que practiquen también, pero veo que no voy a poder… Me lo ha pedido Bowser.

P. Gannondorf: Yo tenía reservado el patio a esta hora.

S. Bayonetta: Se ve, se ve… ¿Se lo dices tú a Bowser? Seguro que se las ingenia para echarme la culpa.

P. Gannondorf: Tranquila, ese viejo reptil no me asusta…

Entonces un balón lanzado a toda velocidad le dio en la cara al profesor, tirándole al suelo y dejándole un buen chichón. Lucina empezó a reírse, pero Gannondorf la calló con su mirada llena de odio y maldad cuando se levantó.

P. Gannondorf: ¿QUIÉN HA SIDO?

Mario: ¡Sonic!

Sonic: ¡Mario!

Rosalina: Han sido los dos, profe…

P. Gannondorf: Ustedes dos… Ah, sí, los del castigo…

Mario y Sonic: Glups…

Bayonetta: Hay que ver…

P. Gannondorf, crujiendo sus nudillos: Bayonetta, puedes llevarte al 2º curso, no creo que quieran ver esto.

Bayonetta: Está bien…

Antes de que se fuera Bayonetta, sin embargo, tres figuras se acercaron a mí. A dos los conocía muy bien, pero al otro no, aunque los tres eran Koopas. Uno de ellos era Bowsy Jr., el hijo del profesor Bowser. A su lado estaba Kamek, su sobrino y junto a ellos, Morton, un koopa gris y marrón demasiado grande para estar en segundo curso. No me llevaba nada bien con ninguno de ellos, ya que Bowsy siempre se las ingeniaba para fastidiarme a mí sobre todo junto con Mario y Luigi y a veces a Toad, usando sus planes malévolos o a su padre. Kamek era lo mismo pero siempre iba a por mí.

Bowsy: Mira a quien tenemos aquí…

Morton: ¿A quién?

Bowsy: ¡A Yoshi! Y parece que sus amigos están enfadados.

Kamek: ¡Eso, eso!

Yoshi: ¿No tienes que irte, Bowsy? Ya se están acabando los programas para bebés.

Kamek: ¡Eso, eso!

Bowsy: Kamek, cállate, nos está insultando.

Morton: ¿Quién?

Kamek: ¿Qué?

Bowsy: (suspira) Nada… ¿Sabes bicho verde?

Yoshi: Dime, bicho amarillo.

Bowsy: Tsk… Mi amigo Morton va a competir en el campeonato de comida y Kamek en el de fútbol… Sería una pena que te ganasen… ¡Pues lo van a hacer!

Morton cogió una de las sillas de la mesa de comida y se la comió, pero empezó a atragantarse y Kamek tuvo que ayudarlo, mientras Bowsy, sin saber nada de eso, me miraba triunfante y burlándose de mí.

Yoshi: Si tú lo dices…

Bayonetta, a lo lejos: ¡Chicos, venid aquí o llamo a Bowser!

Morton y Kamek: YA VAMOOOOOS.

Ambos salieron disparados, dejando un rastro de trozos de silla. Bowsy lentamente se dio la vuelta, confuso.

Bowsy: ¿Qué? Bueno… Te vas a enterar, Yoshi, tú y tus amiguitos…

Yoshi: Os voy a ganar en todo…

Bowsy se fue. Vino Kirby.

Kirby: ¿De qué iba eso?

Yoshi: Morton va a estar en el campeonato de comida y Kamek en el de fútbol.

Kirby: Ah, esos dos… Os odiáis, ¿no?

Yoshi: Bueno, no les odio… Es más como me intentan molestar, pero no me consiguen. No les hago mucho caso.

Kirby: Ya veo… Bueno, será mejor que sigas sin hacerles caso, tienes un torneo que ganar.

Yoshi: Tienes razón, pero creo que voy a competir en dos deportes…

Kirby: ¿Y dividir tus esfuerzos? ¿Olvidar el campeonato de comida?

Yoshi: Olvidarlo no, pero me esforzaré el doble en ambos…

Kirby: Matemáticamente eso es imposible.

Yoshi: Ni que tú supieras matemáticas.

Kirby: Tienes razón… Bueno yo voy a seguir comiendo… ¡Suerte buscando tu deporte amigo!

Yoshi: ¡Gracias Kirby!

Me acerqué a donde estaban los demás y vi a Mario y a Sonic enfadados, mirándose mal.

Yoshi: Chicos, qué…

Mario: Eres muy rápido de piernas, pero no de cabeza.

Sonic: Y tú no eres rápido en nada y un obsesivo, todo porque dije que soy rápido…

Peach: ¡No es verdad, tú lanzaste el balón!

Pit: En realidad fue Mario…

Samus: A mí me suena que fue Sonic.

Zelda: Pero no estabas para verlo…

Samus: Claro que lo vi, debilucha.

Zelda: ¡¿Qué me has llamado?!

Link: ¡Retira eso, Samus!

Samus: Oblígame, idiota.

Malon: Chicos, calmaos…

Marth: Estáis los dos castigados de todas maneras… No vale pelear…

Yoshi: ¿Castigados?

Parecía que habían pasado muchas cosas mientras estaba con Bowsy, Kamek y Kirby.

Mario: Tenemos que participar como dos equipos en un deporte que no nos guste.

Sonic: O fútbol o baloncesto… Y si no conseguimos un equipo el castigo será peor…

Ahí se me ocurrió una idea.

Yoshi, a Mario: Podemos hacer un equipo de fútbol y humillar a Kamek y luego ganar…

Mario: ¿Kamek está en fútbol?

Yoshi: Me lo dijo Bowsy, creen que ganarán. Morton está en el de comida.

Peach, metiéndose en la conversación: Mario, es una buena oportunidad… Podemos ganar a Sonic y a Bowsy de una vez y conseguir que se callen…

Mario: Buena idea… ¡Señor Gannondorf!

P. Gannondorf, despertándose: ¿Qué?

Mario: Ya tengo un equipo de fútbol.

P. Gannondorf: Vaya, lo has conseguido… Y yo que quería mandarte limpiar la casa de Bowser, tu profesor favorito…

Mario: ¿ESE ERA EL CASTIGO?

Sonic: Pues no era para tanto…

P. Gannondorf: Para ti era limpiar la casa de Amy.

Sonic: PERO ¿POR QUÉ ES TAN CRUEL?

P. Gannondorf: A callar. ¿Qué equipo es?

Mario: Pues somos yo, Peach, Yoshi…

Kirby: Ey, lo has conseguido.

Yoshi: Vamos a ganar… ¡Voy a ganar todo!

Mario: … Luigi…

Luigi: O-oye…

Mario, susurrando: Hazlo por mí, hermano, te ayudé en tu cita…

Luigi: Va-vale…

Mario: Esto…

P. Gannondorf: ¿Alguien más? ¿O quieres ir a casa de Bowser?

Mario: Emmm… ¡Pit! ¡Y Toad!

Pit: ¿Yo?

Toad: ¿Ah?

Mario: Sí, ellos están en mi equipo…

P. Gannondorf, intimidando a Pit y a Toad: Ah, ¿sí?

Pit y Toad: Glups… Emmm… Sí, claro…

P. Gannondorf: Son un mínimo de ocho para participar. Son las reglas especiales del torneo.

Mario: ¿Samus?

Samus: ¿Yo? Ni lo sueñes.

P. Gannondorf: No estás apuntada a ningún deporte…

Samus: Bueno, ya elegiré uno…

Mario: Samus, por favor, tienes talento.

Link: Parece más bien miedo…

Samus, seria: Que no. Y tú cállate, idiota.

Mario: Probaré el suero ese por ti…

Samus: Si pasa algo, ¿nos demandarás?

Mario: Supongo que quieres que diga que no…

Samus: Vale, me apunto. Pero más te vale ayudarme.

Mario: Tranquila…

P. Gannondorf: Aún te falta uno, Jumpman.

Mario: Ok… Señor, ¿me da hasta esta tarde para montar mi equipo?

P. Gannondorf: A la salida de clases más te vale tenerlo todo montado.

Mario: Sí, señor…

Sonic: Señor Gannondorf, yo también tengo montado un equipo.

P. Gannondorf: Vaya, qué rápido.

Sonic: Ni muerto pienso pisar la casa de Amy… Por ahora somos: Falco, Fox, Little Mac, Link, Zelda y yo.

Yoshi: ¿Falco, Fox y Little Mac?

Falco: Queremos un poco de competición amistosa.

Fox: De eso va, ¿no? Es como competir en un videojuego.

Little Mac: Yo me apunto para caerle bien a los profesores y así sacar buena nota…

P. Gannondorf, serio: Ya sabes que no te basta solo con eso, Mac.

Little Mac: ¡P-por supuesto, señor Gannondorf!

Malon: Link, Zelda, vosotros dos, ¿por qué? Este ambiente de clase tan competitivo no es bueno…

Link: Yo solo quiero hacer algo de deporte. Y ganar a Samus.

Zelda: Yo estoy aquí por Link… (mira a Samus) Y para demostrar que no soy débil.

Samus: Hmpf…

P. Gannondorf: ¿Alguien más? Veo que me faltan Lucina, Malon, y Rosalina…

Malon: Yo haré tenis con Toad, señor…

Rosalina: ¿Pero Toad no estaba ya en ajedrez y ahora en fútbol? ¿No será demasiado?

Toad, llorando: Después de mi derrota, ya me da igual todo… Buaaaah…

Falco: ¿Y a este qué le pasa?

Malon: Megaman le dio una paliza en el ajedrez.

Megaman: …

Mario: Debe de ser bueno entonces…

Megaman: …

Mario: Ok…

Rosalina: Yo haré tenis también, señor.

P. Gannondorf: ¿Con quién?

Rosalina: Pues…

Falco le susurró algo a Fox y Fox habló alto y claro.

Fox: Yo puedo participar contigo si quieres.

Rosalina: ¡De acuerdo!

Fox: BIEN.

Le miramos todos. Los que sabíamos de qué iba todo, sonreímos.

Fox: Digo, de acuerdo…

Lucina: Yo… Supongo que podré jugar al fútbol.

Luigi: Ma-mario, Lucina es buena… Puede ser la que no f-falta.

Mario: Pues Lucina se viene conmigo.

Sonic: Ni hablar, está en mi equipo.

Peach ¿Qué?

Sonic: Lo que oyes.

Lucina: Yo…

Mario: Lucina quiere estar con nosotros.

Luigi: Es m-más amiga mía que tuya, So-sonic.

Dark Pit: Yo c-

Lucina: YO IRÉ DONDE QUIERA.

Samus: Sí que se las guarda la nueva…

Lucina: Iré en el equipo de Sonic…

Sonic: ¡Bien!

Lucina: Pero ni se te ocurra ser tan condescendiente conmigo…

Sonic: ¡De acuerdo! ¿Qué significa eso?

Lucina: Significa que no necesito tu ayuda, mastuerzo.

Kirby: ¿Y eso?

Yoshi: Tonto.

Kirby: ¡Ey!

Yoshi: No, que significa tonto…

Dark Pit: Sonic, ¿puedo ir contigo?

Sonic: Claro, sin problemas, amigo.

Todos menos Lucina y Dark Pit: Jijijiji…

Dark Pit, rojo: Shhh…

Lucina: ¿Qué pasa?

La clase de educación física acabó pasando y tocó el recreo. En ese rato, habíamos practicado un poco pases y demás, pero el resto de las cosas aún estaban un poco al aire. Mario nos convocó a todos en clase, seguramente para contarnos algo relacionado con el equipo. Fui con Kirby desde la cafetería, con cinco madalenas en mi bandeja. Íbamos hablando cuando nos cruzamos con Bowsy y Kamek.

Bowsy: Vaya, vaya… Volvemos a encontrarnos…

Kamek: ¡Eso!

Yoshi: No tengo tiempo para esto…

Bowsy: Claro que lo tienes. Te vas a tragar todo nuestro monólogo.

Yoshi: Preferiría tragarme mi comida.

Bowsy: Eso también… ¡Pero, llegado el momento, no podrás! Morton tragará más que tú.

Kirby: Para tener 12 años, este niño suena muy elocuente.

Kamek: No somos niños.

Bowsy: ¡Eso!

Kamke: Me robó la frase…

Bowsy: Vosotros sois unos viejos… ¿Cuántos años tenéis?

Yoshi y Kirby: 16.

Bowsy: ¡Viejos! Sois más viejos que mi papá y ese señor del bigote que da miedo.

En ese momento, un robot con una pantalla con la cara del Doctor Eggman se asomó por detrás de ellos y pegó un grito, asustando a los koopas.

D. Eggman: ¡Bu!

Bowsy y Kamek: AAAAA

D. Eggman: ¿A quién llamáis viejo? ¡Ja ja, ju ju, os voy a comer!

Bowsy, mientras huye despavorido: ES EL SEÑOR VIEJO QUE DA MIEDO.

Kamek: ESO, ESO.

Bowsy: ¡Esto no ha acabado, Yoshi! ¡Vas a perder en el fútbol!

Kamek: ¡Eso!

Yoshi: ¡Eso no va a pasar! ¡Vamos a estar toda esta semana entrenando para ganaros, enanos!

Kirby: ¿Y nuestro torneo?

Yoshi: Eso también, bobo…

Kirby: Yoshi, siento que te estás olvidando de nuestra promesa…

Yoshi: ¿Qué?

Kirby: Pues… No sé, te veo tan animado y concentrado en ganar en el torneo de fútbol que no sé… Parece que ya no te importa lo nuestro

Yoshi: ¡Claro que me importa! Es solo que tengo mucho peso encima…

Kirby: Como tú digas… Me voy al baño, ve yendo a clase.

Yoshi: Vale…

D. Eggman: ¿Problemas en el paraíso?

Yoshi: ¡Señor!

D. Eggman, Ja ja, dscúlpame… Te he estado observando con esta camarita, Green…

Yoshi: Eso da un poco de miedo…

D. Eggman: Y aunque no lo entienda del todo, te puedo decir esto: no veo en ti la emoción cuando estás en tu equipo de fútbol que veía cuando comías con Kirby…

Yoshi: Pero Doctor Eggman, tengo que ganar…

D. Eggman: Haz lo que tú veas, muchacho, pero los amigos son muy valiosos… ¡Ju ju!

Bowser: Señorito Green, ¿qué le he dicho de traer robots a clase?

Yoshi: A mí nada…

D. Eggman: Soy yo, tortuga tonta.

Bowser: Anda, hola, Ivo. Te queda bien el cuerpo metálico.

D. Eggman: Gracias, gracias… Tu hijo y tu sobrino estaban armando jaleo…

Bowser: Vaya, mira que se lo tengo dicho… Siempre les digo que, si amenazan o atacan a alguien, que nadie les vea.

Yoshi: Vaya padre es usted…

Bowser, serio: ¿Qué ha sido eso?

Yoshi: Digo… ¡Qué hambre! ¡Me voy!

Continué mi camino hasta llegar a clase, donde me esperaba mi equipo.

Mario: ¡Yoshi! Por fin llegas.

Samus: Has tardado mucho.

Yoshi: Perdón, tuve un encontronazo con el Doctor Eggman.

Pit: ¿Te atacó con su robot? Porque a mí sí. Da un poco de miedo…

Megaman: ¿?

Pit: No te lo tomes a mal, me encantan los robots.

Megaman, alejándose de Pit: ¡!

Pit: No me refería a…

Mario: Dejémoslo…

Yoshi: ¿Qué hace Megaman aquí?

Mario: Está en nuestro equipo.

Yoshi: ¿Cómo…?

Luigi: Le conseguimos co-convencer diciéndole que haremos sus ta-tareas de ensayos de lengua. Resulta que ser robot solo es u-útil en algunas cosas…

Toad: Como ganarme en el ajedrez…

Mario: Pero no para escribirle a Bayonetta 300 palabras sobre los sentimientos. Sobre todo cuando no los tienes. El caso es que ya estamos todos.

Yoshi: ¡Perfecto!

Mario: Seremos 8 contra 8, así que habrá que hacer algunos cambios en las posiciones. Me lo he currado mucho y lo he pensado más, así que atentos todos: Toad será portero.

Todos: QUÉ

Mario: ¿Qué pasa?

Samus: Mario, ¿eres tonto? ¿No has visto a Toad?

Peach: Cariño, a lo mejor él no es la mejor opción… Sin ofender Toad.

Toad: Tranquila, si yo pienso lo mismo. Soy muy bajito…

Pit: Tirarán todos por encima de él…

Mario: Está bien… ¿Quién quiere ser portero?

Yoshi: ¿No lo habías pensado mucho?

Mario: Jeje…

Peach: Yo seré portera.

Mario: No, Peach, tú podrías romperte una uña.

Peach: ¡Ay, Dios mío! ¡Yo no quiero!

Luigi: Seré yo…

Mario: Vale…

Mario: Pit y Samus, a defensa. El más rápido y la más alta.

Samus: Vas a beberte litros de ese suero…

Mario: Glups… Em…Peach, tú, Toad y Yoshi sois centrocampistas; y Megaman y yo delanteros.

Yoshi: ¿Puedo ser yo delantero?

Quería ser yo el que asegurara la victoria para así poder ser el ganador definitivo.

Mario: Yo no pienso cambiarme… Megaman, ya no sé…

Megaman: …

Yoshi: Como no dice nada, hagámoslo.

Pit: ¿Y si no quie-

Yoshi: Mario, cámbiame.

Mario: Está bien, tú y yo delanteros y Megaman al centro del campo.

Yoshi: ¡Genial!

Samus: Y ahora, ¿qué?

Mario: Pues tendremos que practicar…

Samus: Yo no pensaba esforzarme tanto…

Peach: Vamos, Samus, ¿no quieres pegarle una paliza a Link? He oído que va a ser delantero, así que podrías pararle todas y hacerle pasar un mal rato.

Samus lo pensó durante un instante.

Samus: ¿Cuándo entrenamos?

Yoshi: Y eso que parecía más difícil convencerte en capítulos anteriores.

Samus: Con tal de ridiculizar a Link…

Pit: Lo vuestro es increíble…

Mario: Practicaremos hoy mismo. Y mañana también. El jueves haremos lo del suero.

Samus: Me vale…

Peach: Sábado y domingo también podemos practicar. Iremos al campo de fútbol de mi urbanización todos los días.

Yoshi y Luigi: ¡¿Campo de fútbol de urbanización?!

Todos: ¿Qué pasa?

Yoshi: ¿Cómo que qué pasa? ¿Eso es normal?

Peach: Pues… En mi barrio sí…

Luigi: Hermani-nito, en nuestra zona no hay nada parecido a eso…

Mario: Ya, es que ya he ido a casa de Peach y no me sorprende su estilo de vida.

Luigi: Ah…

Pit: Mi casa también es muy grande… Palutena tiene mucho dinero…

Samus: Mi padre me lleva a todo tipo de sitios por su trabajo, y mi piso no está nada mal.

Toad: Yo, bueno, ya sabéis.

Yoshi, llorando: Los niños ricos de la NA…

Luigi: Y que lo di-digas…

Mario: Bueno, ya sabéis, ¡esta misma tarde a practicar!

Todos menos Samus: ¡Vamos Equipo!

Samus: Esto es vergonzoso.

En eso llegaron entrando todos.

Cloud: Vaya jaleo…

Marth: Como el que montas tú cada mañana…

Cloud: Qué ganas de pegarte con una espada.

Marth cogió un lápiz y en lo que Cloud pestañeaba se lo puso con la punta en el cuello.

Marth: Pues será mejor que practiques…

Cloud: Será chulito…

Malon: Ay…

Yoshi: ¿Qué pasa, Malon?

Malon: Hola, Yoshi. Tienes migas en la boca.

Yoshi: Vaya gracias…

Malon: De nada…

Yoshi: ¿Qué pasa?

Malon: Es solo que… Desde que hemos estado con todo lo de los juegos Smash, todo el mundo está tan competitivo y egoísta… ¡Hasta Marth!

Yoshi: Pero entiende, Malon, que ganar es una cosa muy importante.

Malon: ¿Más importante que los amigos? Mira a Mario y a Sonic. Vale que nunca fueron mejores amigos, pero no se llevaban tan mal ni por asomo. Y mira que solo llevan una hora peleados… Gimnasia se me ha hecho eterno mientras los oía discutir…

Yoshi: Bueno, depende de lo que te juegues, algunas cosas son más importantes que otras.

Malon: Je, veo que tú también has caído ante los juegos Smash. Solo piensas en ganar…

Yoshi: ¿Y tú?

Malon: Yo voy a darlo todo en tenis y luego me iré a tomar un café con mi padre… Me da igual gane o pierda…

Yoshi: Si tú lo dices…

Me alejé de Malon y me senté en mi sitio, al lado de Kirby, que ya había llegado a clase. No quería pensar en lo que me había dicho Malon porque sabía que no era verdad. Tenía que honrar a mi abuelo. No pasaba nada por competir un poco de vez en cuando. Las cosas volverían a ser como eran antes en cuanto se anunciasen los ganadores. En eso llegó el equipo de Sonic.

Sonic: Hola, equipo perdedor…

Mario: ¿Por qué te saludas a ti mismo?

Sonic: Ya te gustaría. Os vamos a destrozar con las super-técnicas que Lucina nos ha enseñado.

Lucina: ¡Sonic!

Sonic: ¿Qué?

Fox: No tenías que decirlo, bola azul sin cerebro…

Sonic: Vaya… Igualmente ellos no saben sobre el tiro Rainbow-Road.

Link: Pues ahora sí…

Mario: ¿El qué?

Sonic: Ups…

Samus: Igualmente no nos haría falta para ganaros. Tenéis a un loco como Link en el equipo.

Zelda: ¿Ya no tienen a una debilucha?

Samus: Oye, siento haber…

Zelda: Seguro que lo sientes, como cada vez que tratas mal a alguien porque sí…

Samus: Pues ya no lo siento…

Rosalina: Chicas, por favor…

Samus: Es igual. Seguro que podemos ganarles sin esas "super-técnicas". Ni que existieran cosas así…

Pit: Literalmente hemos visto fantasmas, Samus.

Mario: ¿Y tú en qué equipo estás?

Pit: Perdón…

Ahí entró Bayonetta.

Bayonetta: ¿Qué es este jaleo? ¿Estáis haciendo una obra de teatro?

Todos los chicos: Nada, Bayonetta…

Samus: Con lo que se están inventando, teatro no sé, pero una película aquí hay…

Bayonetta: En fin, mes élèves… C'est égal ! I need your homework!

Falco: ¿Qué dijo?

Toad: Que le demos los deberes…

Falco, dándose cuenta de que no lo tiene: Para qué habré preguntado…

Mario guiñó un ojo a Megaman. Miré a Kirby, que parecía un poco deprimido. Mientras Bayonetta recogía la tarea, me decidí a preguntarle.

Yoshi: Kirby, ¿va todo bien?

Kirby: ¿Ahora vas a practicar todos los días?

Yoshi: Pues sí… Tengo que entrenar con el equipo para ganar.

Kirby: ¿Cómo sabes que hablaba del fútbol?

Yoshi: Esto…

Kirby: Osea que ya te has olvidado del campeonato de comida.

Yoshi: No digas eso…

Kirby: Digo lo que veo. Creo que voy a tener que centrarme yo solo en el campeonato, ¿sabes? Cancela las comidas del viernes y el sábado…

Yoshi: Kirby…

Bayonetta: Silencio, chicos… Falco, quita los pies de la mesa. Link y Samus, dejad de tiraros bolitas de papel. ¡Mario!

Mario, despertándose: ¿Ah?

Bayonetta: Como te duermas en medio del campo de fútbol… Bien chicos, hoy la clase va a ser de…


Pasó la hora de Lengua y después la de Historia, en la que Mr. Game&Watch se quedó muy sorprendido por el ambiente y la falta de puerta. Yo estaba confuso en esas horas, reflexionando sobre lo que me habían dicho Malon y el Dr. Eggman, y pensando en mi recién salida "pelea" o disputa con Kirby. Obviamente no quería fallarle a Kirby, al fin y al cabo, teníamos una promesa desde antes que cualquier otra cosa, pero tampoco podía fallar a mis compañeros y a mi familia, aunque hubieran venido después. Además, estaba enfadado. Kamek y Bowsy se burlaban de mí y Sonic se las daba de chulo y no podía hacer nada? Les enseñaría una lección, aunque tuviera que jugar solo contra todo su equipo. También ganaría en el campeonato de comida, pero lo único en lo que pensaba mi mente era en el partido de fútbol. Si conseguíamos ganar en las finales, de seguro todo el mundo vería lo bueno que era en realidad, incluso Kirby, que parecía negarse a hacerlo.

Durante las prácticas de ese día, en un campo muy grande (y caro) cerca de la casa de Peach, `practicamos distintas estrategias para emplear durante el partido. La principal era encadenar pases rápidos desde la defensa y luego hacer un pase largo a la delantera para que o Mario o yo pudiéramos meter un gol. Ninguno éramos especialmente bueno con el balón, pero conseguíamos hacer algo. De lejos, la mejor del equipo era Samus, peo Samus siempre destacaba en todo lo que hacía, sobre todo en cosas físicas. Esa chica no parecía humana, y desde luego no parecía tener 17 años.

Mario era bastante equilibrado, pero siempre intentaba ser él el que metía y destacaba, por lo que tuve que ponerme las pilas para que no me quitara mi momento de estrellato, pues yo también quería destacar. Peach no sabía jugar muy bien, pero podría confundir a los contrincantes con sus historias mientras les hablaba sobre maquillaje y las redes sociales por lo bajo. Pit a veces se confundía de deporte y cogía el balón con las manos, algo que teníamos que recordar todo el rato, casi siempre en malo tono. Era eso o perder. Megaman no hacía mucho, era sorprendentemente básico y moderado en lo que hacía. Supongo que aún no tendría el programa de fútbol instalado. Luigi no era mal portero, pero si le tirabas muy fuerte, se asustaba. En una de las ocasiones que tiró Samus (con demasiada fuerza, ya que Peach le había dicho que se imaginase que en la portería estaba Link), disparó el balón con demasiada fuerza (en lo que había bautizado su tiro como Cañón de Plasma) y dio en el palo, al apartarse Luigi de en medio. El balón de algún modo acabó pillando un aura azul cósmica y mucha fuerza y acabó dando a Toad en la cabeza con mucha fuerza.

Samus: Pues resulta que las super-técnicas sí que existen…

Mario: ¡Con esto podremos ganar! Ahora solo hay que descubrir qué es el tiro Rainbow Road…

Pit: ¿Mario? Tenemos un problema.

Yo me encontraba junto a Toad, que tenía pequeños angelitos dándole vueltas en la cabeza. El balón parecía haberle afectado de algún modo, no sabía cómo de grave, porque no paraba de decir cosas sin sentido alguno.

Toad. Ay… ay…

Yoshi: Pues sí que te ha dolido, amigo…

Toad: Ay…

Peach: Voy a por un pack de primeros auxilios…

Toad: ¡HAY QUE DESTRUIRLOS!

Nos quedamos todos mudos. Toad tenía los ojos rojos y ahora irradiaba ira y poder.

Luigi: AAAAAAAAAAAA.

Mario: ¿T-toad?

Toad: COMPAÑERO MARIO, ES HORA DE DESTRUIR AL EQUIPO RIVAL EN EL DPORTE.

Samus: ¡Eso es!

Pit y Mario: ¿Qué haces?

Samus: Algo le ha dado a Toad, pero mirad lo que está haciendo con el balón. ¡Es magistral! Con Toad así seguro que ganamos.

Peach: Pero no podemos llevarle a casa así… Aunque sí que es bueno cuando está en modo Evil Toad…

Yoshi: Tengo una idea…

Cogí el balón y disparé fuerte a la cabeza de Toad, quien no fue lo suficientemente rápido como para reaccionar. En cuanto el balón le dio, Toad volvió a ser el de siempre.

Toad: ¿Qué ha pasado?

Samus: No me digas…

Samus disparó otra vez a la cabeza de Toad, que volvió a tener los ojos rojos y a voz más grave.

Toad: HAY QUE-

Samus le disparó otra vez.

Toad: ¿Ganar?

Samus le disparó varias veces más, alternando rápidamente entre Evil Toad y Toad normal. Mientras cambiaba, Toad iba hablando: HAY QUE TERMINAR ¿la tarea? CON EL OTRO EQUIPO. Pero me caen bien… NO PIEDAD Eso está mal dicho, es sin piedad… ME ESTÁIS haciendo daño, por favor PARAD DE UNA VEZ AAAAAAAAAA ¿Aaaaah?

Samus: Huh. Parece que funciona. Qué cosas más raras estas técnicas…

Peach: Bueno, creo que es suficiente por hoy…

Mario: ¡Pero si recién empezamos!

Peach: Mario, cariño, tengo que irme a casa, que tengo pedicura.

Mario: Ah, vale, como digas, amor…

Peach: Y me llevaré a Toad, que no sabe ni dónde está el pobre.

Toad: ¡Setas, setas y castillos de lava, wiiii!

Samus: Ups…

Pit: Yo también me voy, que me están esperando…

Mario: NI HABLAR, TÚ TE QUEDAS.

Pit: Vaya, qué diferencia c-con Peach…

Luigi: Es que es su no-novia…

Samus: Yo sí que me tengo que ir, que me toca encargarme de la tienda…

Yoshi: Mario, yo tengo que ver a mi abuelo…

Mario titubeó unos segundos y miró a Luigi.

Luigi: Y-yo creo que hemos avanzado ba-bastante… Tenemos planes, una t-técnica y a un demonio…

Toad: ¿Demonio...?

Peach: Shhh, descansa Toad, que ya llega mi chófer…

Pit: ¿Me puedo ir o no?

Mario: Está bien… Descanso por hoy. Yoshi…

Yoshi: Dime, capitán.

Yoshi: Te voy a necesitar para esto… Tú y yo somos delanteros, ¿comprendes?

Yoshi: Sí…

Mario: Necesito…

Yoshi: Ya dime…

Mario: Que me ayudes con lo del suero de Samus.

Yoshi: …

Mario, serio: …

Yoshi: Me estás vacilando.

Mario: Jeje… Mira, solo es probarlo y a ver qué pasa. Incluso podemos usarlo en el partido.

Yoshi: ¿Eso no sería dopaje?

Mario: Samus me dijo que califica como alimento normal, no como droga, así que…

Yoshi, irónico: Vaya alivio que me has dado…

Mario: Lo sé…

Yoshi: No iba en serio. ¡Es Samus ¿Quién sabe qué puede llevar eso? Seguro que su padre lo está usando para crear súper-soldados o algo así.

Mario: Imagino que lo sabrá Samus, pero la cosa es que no podemos negarnos… Por favor, Yoshi, lo necesitamos para ganar… Si el equipo de Sonic ha descubierto esa técnica, no sé si podremos superarla. Una vieja que vive por aquí cerca que odia a Peach nos oyó hablar de ella y se escondió porque tenía miedo. Debe ser muy poderosa…

Yoshi: Está bien… Te ayudaré mañana… Pero, ahora me voy, que tengo que ir a ver a mi abuelo.

Salí de aquel campo de fútbol para ricos, rodeado de casas impresionantes. En la salida vi como Toad bailaba, aún confuso alrededor de Samus mientras Peach grababa. Samus acabó dándole una patada a Toad y borrando contra la voluntad de Peach el vídeo. Luigi se quedó en una esquina asustado de Samus. Me despedí de ellos.

Yoshi: ¡Adiós, chicos! Ánimo entrenando.

Luigi: Yo-yoshi, sácame de aq-quí…

Peach: ¡No puedes hacer eso con la propiedad de otra persona!

Samus: Si sigues llorando te vas a quedar sin propiedad directamente…

Toad: La li lu le li…

Salí del complejo deportivo de esa zona y me dirigí a casa de mi abuelo, que no quedaba muy lejos. ¿Por qué iba a casa de mi abuelo? Pues porque era el cumpleaños de mi abuela. Era un solo día después del de mi abuelo, lo cual es normal en nuestra familia. Mis hermanos y yo cumplimos cuatro días seguidos. En todo caso, iba a tener que ir solo a felicitarla, ya que mi familia ya había ido mientras yo entrenaba. Yendo por una calle grande, mientras el reloj marcaba las 5 de la tarde, me crucé con Sonic, Little Mac, Link, Dark Pit, Lucina, Zelda y Fox. Al verlos, asumí que se dirigían a entrenar.

Falco: ¡Yoshi! ¿Qué tal?

Lucina: ¿Adónde vas?

Yoshi: A casa de mi abuelo. Asumo que vosotros vais a entrenar…

Link: Sí, Zelda nos va a colar en el campo de fútbol de esta urbanización.

Zelda: No es colar, os voy a invitar, Link…

Link: Viviendo donde vivo, no creo que me dejen entrar en una zona tan rica…

Zelda: No seas tonto…

Little Mac: ¿Tú de dónde vienes?

Link: Vivo al límite de la ciudad, al lado del campo.

Little Mac: Tú no, me refería a Yoshi.

Link: Vaya…

Yoshi: Pues vengo de a donde vais…

Sonic: Osea que el enemigo ha estado entrenando…

Zelda: Sabía que debería haber reservado…

Yoshi: Ey…

Falco: Discúlpalos, están así desde hace un buen rato…

Sonic: ¡Pienso humillar a Mario! Pero a ti no, Yoshi, me caes bien.

Yoshi: Gracias…

Zelda: Lo siento, pero vamos a tener que ser enemigos…

Yoshi: ¿Zelda? ¿Dónde quedó tu amabilidad de siempre?

Zelda: …

Link: Sigue ofendida por lo que le dijo Samus, discúlpala.

Zelda: Además, luego Mario lo corroboró por lo bajo… HAY QUE HUMILLARLOS.

Link: Y luego soy yo el loco…

Dark Pit: Tú también lo estás…

Falco: Tú quieres humillar a Samus…

Link: Je…

Yoshi: ¿Y Fox? ¿Se ha ido del equipo?

Falco: Está enfermo.

Yoshi: ¿La salsa de Luigi aún sigue afectándole?

Falco: Nah, pero siempre ha tenido un estómago débil…

Yoshi: Ya veo… Bueno chicos, os deseo suerte, pero tened claro que voy a ganar a toda costa…

Little Mac: ¿Vas?

Yoshi: Vamos, digo…

Nos despedimos y continuamos nuestros caminos respectivos. Sin embargo, decidí que llegaría un poco tarde a casa de mi abuelo con tal de averiguar lo que iban a hacer los de ese equipo, aunque hubiera prometido estar ahí a tiempo con tal de que me dejaran ir al entrenamiento… Di media vuelta y volví al campo de fútbol. No había nadie de mi equipo. Para mi suerte, el portero, un señor verde y grande llamado Wart, según su placa, estaba dormido y pude colarme.

Una vez dentro, me escondí en las gradas y comencé a espiar al otro equipo. Estaba feo, pero no pensaba en ello en ese momento. Si el tiro Rainbow Road era tan fuerte, debía averiguar en qué consistía. Vi como practicaban un rato, viendo las súper-técnicas de cada uno. Solo tenían Link, Falco y Sonic.

Link, que estaba de delantero junto con Falco, podía disparar un disparo con energía verde a través del centro de tres triángulos unidos (Tri-triángulo creo que se llamaba, o algo así…). Era un tiro muy fuerte. Falco, al disparar hacia el aire, invocaba de alguna manera unas naves espaciales que disparaban láser y enviaban al balón con mucha energía. Luigi tendría que ser muy buen portero… Sonic, por su parte, que era centrocampista por su velocidad, se movía a la velocidad del rayo alrededor de su oponente (que, en este caso, era Dark Pit, quien acabó mareado) y lo regateaba, Tras estar ahí unos dos minutos, al fin pude ver qué era el tiro Rainbow Road. Lucina, que estaba de portera ante la ausencia de Fox (se veía que no quería estar ahí, sino en la defensa), le pasó el balón desde la defensa a Little Mac, quien se lo pasó a Dark Pit, luego a Sonic, luego a Zelda, quien se lo pasó a Link quien, junto con Falco, disparó a la portería. A cada pase, el balón iba consiguiendo un nuevo color del arcoíris y más y más energía, para que, al ser disparado por ambos delanteros, tener todos los colores y muchísima potencia, más que cualquier super-técnica que habíamos desarrollado nosotros. La potencia fue tal que, al entrar en la portería, creó un cráter y un mini terremoto, junto con una explosión, que despertó al vigilante.

Wart: ¡Terroristas! ¡Quién haya hecho eso me las va a pagar! ¡Y los daños también!

Falco: Deberíamos irnos…

Zelda: Ya lo pagaré luego…

Mientras el equipo de Sonic se iba por un lado para no acabar a saber donde, yo me fui a escondidas del campo de fútbol y fui directo a casa de mi abuelo. Si, tal y como decía él, había sido tan bueno en los juegos Smash de su época, seguramente él sabía de qué iba todo el tema. Además, viendo como la señora aquella se escondió, seguro que los ancianos como mi abuelo sabrían algo… Debía saber cómo ganar y así honrar a mi familia…

Pasados unos minutos, llegué un poco más tarde de lo que quería, pero acabé llegando. Sin embargo, la puerta estaba cerrada. Supuse que, como no había llegado a tiempo, ya no esperaban visitas. Llamé al timbre, pero no pude oír nada, y ni siquiera me abrieron. Acabé dando una vuelta a la casa, despertando a Poochy.

Poochy: ¡Guau, guau!

Poochy me lamió y empezó a jugar conmigo, lanzándose encima de mí.

Yoshi: Hola, Poochy, jeje… Qué mal perro guardián que eres... Déjame colarme en la casa de mis abuelos, anda…

Entre por una ventana que mi abuela siempre se dejaba abierta al dormir la siesta y entré. Sin embargo, en cuanto entré, comenzó a sonar una alarma y brillaron luces rojas por toda la casa.

Abuelo: ¡Al ladrón! ¡Ladrón en la casa! Sabía que ese perro gordo y babosos acabaría siendo útil.

Mi abuelo me vio caído por el susto de la alarma y vino hacia mí con su bastón.

Abuelo: ¡Muere!

Yoshi: ¡Abuelo, para, soy yo!

Abuelo: ¿Quién?

Yoshi: ¿Tu nieto?

Abuelo: ME DA IGUAL, MUEREEEE

Entonces una pantufla vino a toda velocidad y le dio a mi abuelo, dejándolo KO en la cama. Mi abuela se asomó por la puerta.

Abuela: Viejo chiflado olvidadizo… Hola, Yoshi, querido, no te esperábamos tan tarde. De ahí que…

Yoshi: No pasa nada, es mi culpa.

La abuela le dio a un mando que tenía en las manos y las alarmas y las luces se apagaron. La seguí al salón.

Abuela Tonterías, ¿quieres algo?

Yoshi: Pues… ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Abuela, sonriendo: Gracias, Yoshi querido… Ven, aún queda tarta…

Yoshi: ¿Por qué no hay timbre?

Abuela: Tus hermanos se lo han comido… Fue la pequeña.

Yoshi: White…

Abuela: Sí, menudo diablillo. Podría ganar tu torneo de comida.

Yoshi: Sí, el torneo…

Abuela: ¿Pasa algo? (me da un trozo de tarta).

Yoshi, mientras come tarta: No… Es solo que voy a tener que centrarme más en el fútbol. Ya sabes, para que el abuelo pueda sentirse bien

Abuela: No hagas ni caso a ese viejo cascarrabias, se lo inventa todo.

Yoshi: Bueno…

Abuelo: ¿Qué pasa? ¿Quiénes sois?

Abuela: Es tu nieto, vejestorio…

Abuelo: ¿Yoshi?

Yoshi: ¡Se sabe mi nombre!

Abuelo: Claro que me lo sé… ¿Qué tal el torneo?

Yoshi: Aún no lo he tenido… Empezamos el lunes. Voy a participar en el fútbol.

Abuela: Y en el campeonato de comida.

Yoshi: Sí, eso también.

Abuela: Voy a por más tarta…

Abuelo: Ya veo… Lo recuerdas, ¿no?

Yoshi: Tranquilo, abuelo, pienso ganar y seguir con la tradición familiar. De hecho, tengo que preguntarte algo.

Abuelo: Dispárame.

Yoshi: Querrás decir dispara solo.

Abuelo: Perdón, son recuerdos de Afganistán e Hyrule.

Abuela, a lo lejos: ¡Que no estuviste en Hyrule!

Yoshi: ¿Tú jugaste en los campeonatos de fútbol en los juegos Smash de tu época?

Abuelo: Sí, y los gané.

Yoshi: ¿Tenías super-técnicas?

Abuelo: ¡Claro! Dependíamos de ellas.

Yoshi: ¿Te suena una llamada el tiro Rainbow Road?

Abuelo, nervioso: ¿QUÉ?

Yoshi: ¿Pasa algo?

Abuelo: No te oí…

Yoshi: (Suspiro)… ¿El tiro Rainbow Road? Se hace pasando el balón entre cinco miembros del equipo y luego disparan dos a la vez.

Abuelo: Haciendo así los siete colores del arcoíris…

Yoshi: ¡Exacto! ¿Lo conoces? ¿Cómo se para?

Abuelo: Es un tiro legendario, inventado por antepasados nuestros que, coincidentemente, hacían carreras de karts. Es el poder de todo el equipo. No se puede parar…

Yoshi: ¿No?

¿Cómo iba a ganar entonces? Si ese tiro no se podía ganar, no tenían más que usarlo todo el rato.

Abuelo: No… Pero sí se puede devolver.

Ante mi cara de confusión, mi abuelo me explicó lo que quería decir.

Abuelo: Verás, hay una super-técnica que solo un yoshi puede hacer. Es una técnica capaz de devolver la energía de un tiro o cualquier otra cosa por multiplicado. Incluido el Rainbow Road…

Yoshi: Wow… ¿Cómo se hace?

Abuelo: Trae, que te lo escribo…

Mi abuelo cogió un trozo de papel y escribió varias palabras. Al terminar, me lo dio. Comencé a leer: Pan (13 cartones), pan (80 barras), huevos (5 docenas) …

Yoshi: Abuelo, esta es tu lista de la compra. Y ni siquiera está terminada…

Abuelo: Ah, jeje… Me equivoqué. Te lo escribo de nuevo…

Esta vez, miré la hoja y vi que tenía diagramas con cálculos e instrucciones muy precisas. Desde luego, no sería fácil, pero podría aprender a hacer ese tiro.

Yoshi: ¿Cómo se llama?

Abuelo: ¿Yo? No me acuerdo…

Yoshi: No, el tiro.

Abuelo: Good Egg.

Yoshi: El tiro Good Egg… ¡Gracias, abuelo! ¡Ganaré por ti!

Abuelo: ¡Más te vale, o te irás fuera de la familia! ¡El campeonato de comida no vale tanto como el de fútbol! ¡Usa el Good Egg!

Salí sin hacerle mucho caso a mi abuelo y fui de vuelta a mi casa. Justo antes de cerrar la puerta tras de mí, escuché a mis abuelos.

Abuela: Traje tarta, nieto… ¿Nieto?

Abuelo: ¡Yo soy tu nieto!

Abuela: Tú eres un aprovechado (le pega).

Abuelo: Así normal que se me olviden cosas…

)(/&·%"(%/&()$%(/6(%&/

Pasó el jueves y pasaron las clases (que si no esto es demasiado largo). El jueves no hubo nada importante, tan solo tuvimos Programación (en la que el Doctor Eggman nos obligó a hacer minirobots con cámaras que usó para molestar a los alumnos que se portaban mal, principalmente Sonic), Matemáticas, en la que castigaron a Falco con estar en la clase casi haciendo el pino, con los pies en alto pero apoyados en la mesa, por no quitarlos cuando le dijo el profesor; Naturales, en la que el profesor Sócrates tuvo que ser atendido porque Cloud coló una araña en clase para no tener examen y, por último, Lengua, donde la señorita Bayonetta una vez más consiguió que diéramos una clase seria (solo ella podía hacer estas cosas). Al acabar las clases, a la salida, me dispuse a ir a casa con Kirby, pero Mario me paró.

Kirby: Mario, ¿qué pasa? Ya nos íbamos a casa.

Meta Knight: Viajar al hogar…

Mario: Y tú, ¿qué haces aquí?

Meta Knight: Enseñar nueva capa…

Samus: Está bastante guay…

Link pasó en bicicleta, acompañado de Malon.

Link: Fíjate, Samus, esa capa que lleva Meta Knight ya tiene más estilo que todo tu armario… ¡Hasta luego, chicos!

Malon: Te queda bien, Meta Knight. ¡Adiós!

Yoshi, Kirby y Mario: ¡Adiós, Malon!

Link, a Malon: Y yo, ¿qué?

Meta Knight, sonrojado: Gracias por cumplidos…

Samus: Idiota…

Mario: Bueno, el caso es que…

Ahí pasó Falco, seguido de Fox, huyendo del profesor Bowser. Tras ellos también iba Rosalina.

Fox: ¡Te dije que no era buena idea quitarle el caramelo al niño!

Falco: ¡¿Y yo cómo iba a saber que era el hijo de Bowser?!

Fox: ¡Se llama Bowsy! ¡Y es clavadito a él!

Bowser: LOS VOY A MATAR.

Falco: Pero si ya tiene el niño el caramelito…

Rosalina: ¡Fox, te has dejado la mochila!

Yosih: Vaya con esos dos…

Samus: Son unos bobos…

Mario: Bueno, que tengo que decirte que…

Ahí pasaron Dark Pit y Pit.

Dark Pit: ¡Que te alejes de mí!

Pit: Pero Pit2, ¡tenemos que practicar juntos! ¡Será más divertido!

Dark Pit: ¡Que no me llamo así! Deja de empujarme para entrar en el coche, no voy a ir contigo…

Lucina, pasando: ¡Adiós, Dark! Nos vemos mañana.

Dark Pit: S-sí, Lucina…

Pit, metiendo a un Dark Pit distraído en el coche: ¡Lo conseguí!

Dark Pit: ¡Ayudaaa!

Kirby: Cuánta energía…

Meta Knight: Mucho ruido…

Mario: ¿Podré acabar mi fra-

Ahí pasaron Sonic, Megaman, Cloud y Little Mac.

Sonic: Venga, Megaman, ¿por qué no te unes a nuestro equipo?

Little Mac: Te aseguramos que nosotros solo vamos a pasarlo bien.

Megaman: …

Sonic, Sí, claro… ¡Pero si les damos una paliza también!

Cloud: Paliza voy a pegarle al enanito en esgrima… ¡Solo sabes dar puñetazos chaval…

Little Mac: A ti te voy a dar uno, repetidor…

Cloud: ¡Mira quién habla!

Little Mac: …

Megaman: …

Sonic: Bonita conversación… Supongo que eso es un no…

Mario: …

Yoshi: ¿No vas a intentarlo?

Mario: Si ya sé que me van a interrumpir de nuevo…

Zelda: ¿De verdad que conoce a Impa, profesor?

Mario: ¿Veis?

Game&Watch: Cuando uno llega a mi edad, conoce a todo el mundo…

Peach: Entonces sabrá lo asquerosa que es…

Zelda: Pues a mí me cuidó muy bien.

Peach: A mí me tiró un plato.

Game&Watch: No la recuerdo yo tan agresiva, señorita Toadstool.

Peach: Tiene una visión de la historia distorsionada… ¡Adiós, Mario, cariño!

Mario: ¡Adiós, Peach!

Yoshi: Se llevan bien esas dos aún estando en equipos distintos.

Kirby: Ellas no se olvidan la una de la otra…

Yoshi: Kirby…

Mario: VAS A TENER QUE AYUDARME CON LO DEL SUERO DE SAMUS AHORA MISMO.

Mario había gritado muy alto y eso nos pilló de sorpresa a todos. Estaba exhausto y enfadado. Lo que pasa cuando no te dejan hablar para conseguir un efecto cómico.

Ahí pasaron Marth y Toad con su madre.

Srta. Kinopio: ¿Qué es este jaleo? No es bueno para las delicadas orejas de mi Toad…

Marth: Siempre haciendo ruido…

Toad: ¡Adiós, Mario! Mi madre dice que deberías estar muerto.

Srta. Kinopio: ¡Toad, eso no se dice en voz alta!

Marth: (suspira)…

Samus: Vaya con la madre sobreprotectora…

Mario: (suspira)… Ya no queda nadie más para interrumpirnos…

Ahí salió el Profesor Gannondorf.

P. Gannondorf: ¿Cómo que no?

Mario le miró enfadado, pero no dijo nada. Una vez se fue y nadie más pasó por la salida de la NA, pudimos volver a hablar con normalidad.

Mario: Tienes que venir… Somos tú y yo los más importantes del equipo.

Samus: Ejem.

Mario: Los delanteros más importantes de mi equipo.

Samus: No será mucho, si no os cansáis en el camino.

Kirby: ¿Tiene algo que ver con el fútbol?

Yoshi: Sí…

Kirby: entonces ve, ya nos vemos mañana…

Kirby se fue.

Yoshi: Ok…

Mario: ¡Bien! Samus, enséñanos donde está nuestro camino a la victoria…

Seguimos a Samus por la ciudad. Ella iba delante de nosotros y a un paso que no era el nuestro. Sin embargo, por muy rápido que fuera, no parecía notarlo. Supongo que así es como anda de normal. Luego, normal que tenga ese mal humor, estando siempre cansada, de tan rápido y con tanta prisa que hacía todo. Acabamos por llegar a su tienda, cerca de la calle donde estaba el Café Onnett. Entré durante un segundo y me encontré con Ness, quien acababa de robarle unas monedas a un cliente inocente.

Yoshi: Hola, Ness.

Ness: Si sabes lo que te conviene, no dirás nada…

Yoshi: P-por supuesto… Ponme unos donuts…

Ness: Claro. Oye, sabes qué, voy a dar parte de la comida de vuestro torneo. Será ideal para la publicidad del café. Y para engañar a algunas personas para que donen a un niño inocente que lleva un café él solo…

Yoshi: Ya sabes que no me gusta que me cuentes estas cosas…

Ness: Por eso te las cuento, amigo Yoshi Green. Tus donuts.

Yoshi: Gracias amigo Ness… Ness.

Pagué y volví con Samus y Mario, quienes me estaban esperando en la tienda. Al entrar, pude ver estantes llenos de mochilas y ropas militares de camuflaje, junto con armas (las que ya había visto cuando Kirby me disparó con una pistola de agua). También había muchas cosas de la tecnología más puntera del país.

Mario: Wow… ¿Son de verdad?

Samus cogió una de las pistolas y rápidamente apuntó a la cabeza de Mario.

Mario: AAAAA, SE VOLVIÓ LOCA POR FIN.

Samus le disparó el agua de la pistola falsa a Mario en la cabeza.

Mario: ¿Ah?

Samus: ¿Cómo que "loca por fin"?

Mario: Na-nada…

Yoshi: Yo ya he visto estas… (cogí un cañón muy grande). Parecen reales, pero no lo son…

Samus: Eh, Yoshi…

Apunté al suelo y disparé. En vez de el chorro de agua que esperaba que saliera por la boca del cañón futurista, salió un rayo láser que calcinó e hizo un agujero en parte del suelo.

Yoshi, nervioso y sorprendido: V-vaya…

Mario se alejó unos pasos, temblando. Parecía Luigi por su actitud, pero parecía un Boo de lo pálido que estaba. Samus me cogió el cañón de mala gana y me dio una colleja.

Samus: Será mejor que no toquéis NADA.

Yoshi: P-perdón…

Mario: Yo no hice nada.

Samus, seria: Venid.

Continuamos siguiendo a Samus hasta que llegamos a un almacén. En él, había un montón de cajas con botellas con un líquido naranja.

Samus: Esto es el suero. Es un compuesto que te hace ser más fuerte y ágil durante un período de tiempo. Aún no sabemos sus efectos secundarios, pero…

Mario: Ahora vamos a saberlo…

Samus: Exactamente. Tomad.

Samus nos dio una botella del suero a cada uno. Mario y yo nos miramos nerviosos.

Samus: ¡Bebed! No tenemos todo el día.

Mario: Algo de amabilidad no vendría mal… Glups…

Yoshi: O de ánimos…

Samus: Lo que digáis, solo tragad.

Nos bebimos cada uno su botella de un trago igual de rápido. Al principio no noté nada, pero pronto comencé a sentir un cosquilleo por todo mi cuerpo.

Samus: ¿Y bien?

Yoshi: Pues…

Mario: Me siento… Más fuerte…

Mario saltó de repente increíblemente alto y dio varias volteretas en el aire.

Mario: No sabía que podía hacer eso…

Yo salté por probar y descubrí que podía mantenerme a flote con mis piernas durante un buen rato, una habilidad que solo los mejores yoshis podían dominar.

Yoshi: Wow… ¡Funciona!

Samus: Ya veo… ¿Sentís algo más?

Mario y Yoshi: No…

Ahí sonó mi estómago.

Yoshi: O puede que sí.

Saqué los donuts que acababa de comprar y me los zampé enteros. Al principio sabían perfectamente bien, como los hacía Ness siempre, pero pronto comenzaron a saberme horriblemente mal, hasta que tuve que escupir lo que no había tragado de la sorpresa.

Mario: esto es nuevo…

Yoshi: ¡Puaj! ¡Este suero deja un sabor asqueroso!

Samus: Vaya, vaya…

Mario: Pero funciona tan bien…

Yoshi: No sé si podré usarlo… Mi campeonato de comida…

Mario: ¿Qué es más importante, ese campeonato en el que participáis cinco, o el campeonato de fútbol contra equipos de todo la Nintendo Academy?

Yoshi: Pues…

Samus: A mí me vendría genial que me comprarais un poco… Y nos permitirían ganar de manera legal. En el fondo es solo comida.

Yoshi: Pero, el sabor…

Recordé lo que dijo mi abuelo. Tenía que ganar a toda costa. El campeonato de comida era le menos importante, en el él nunca había ganado y el que menos le importaba. No podía dejar que me echara de la familia por perder. No iba a dejarle. Le mandé un "lo siento mucho" mentalmente a Kirby. Además, supuse que, con un estómago ya acostumbrado, podría ganar en el fútbol con el suero y después ganar también el campeonato de comida.

Yoshi: está bien. Ganaremos.

Mario: ¡Bien dicho! ¡A aplastar a Sonic!

Yoshi: ¡Por la victoria!

Samus: …

Nos miraba seria.

Samus: Salid ya de mi tienda.


Pasamos los dos siguientes días del fin de semana practicando en el campo de fútbol de Peach. No ocurrió nada importante salvo que una vez tuvimos que compartir la mitad del campo con el equipo de Zelda y hubo un poco de tensión, que provocó una discusión, que provocó que todos huyéramos para que el tal vigilante Wart no nos detuviera. Sin embargo, fue un fin de semana muy productivo para el equipo: conseguimos algunas súper-técnicas más (Luigi era el único sin una), Evil Toad era cada vez más fuerte y yo conseguí hacer el Good Egg contra un disparo de fuego de Mario, solo que únicamente podía hacerlo si me tomaba el suero. No poder comer bien después del suero era un precio que estaba más que dispuesto a pagar.

Y así, minuto a minuto, llegó el lunes, el tal esperado día de los juegos Smash. Nuestro equipo decidimos que iríamos juntos muy pronto a la NA. Al salir de casa y recibir mucho ánimo de mis familiares (excepto White, que repetía la misma palabra), me reuní con Samus, Pit, Peach y Toad en la puerta de la NA.

Samus: Llegas tarde.

Yoshi: Aún quedan cuarenta minutos para que empiecen las clases…

Pit: ¿Alguien me recuerda por qué hemos quedado tan pronto?

Peach: Mario dijo que teníamos que hacer entrenamientos de última hora…

Samus: Pues mira qué bien le ha salido… Ha llegado tarde el vago.

Peach: Te reprocharía tu actitud… Pero esta vez tienes razón. Pero tampoco te confíes…

Toad: ¿Y si entramos a clase? Quiero dejar mis deberes en la mesa del profesor.

Yoshi y Peach: ¿¡Había deberes!?

Pit: Si hoy es el día de los juegos… No debería haber.

Toad: Los mandó el señor Bowser.

Yoshi: Entonces tiene sentido, con lo cruel que es…

Entramos todos a clase. "5º curso, reza todo lo que sepas si llegas tarde." Por una vez recé porque hubiera llegado tarde, con el madrugón que había tenido que pegar… Al entrar, vimos a Little Mac haciendo flexiones con Kirby sentado encima de su espalda, con cara de mareado. Link miraba la escena, mientras hablaba con Little Mac.

Link: Entonces, ¿tus espadas?

Little Mac: Ya te he dicho que ya lo verás, chiquitín…

Kirby: N-nos sacas solo un año… Vas muy rápido…

Little Mac: Ya verás de qué manera más especial sé manejar mis espadas.

Link: Ya… A lo mejor deberías parar, Kirby se está mareando y hazme caso, no quieres que te vomite encima.

Little Mac: Pero su peso ayuda mucho…

Kirby, a sí mismo: ¿Me acaba de llamar gordo?

Pit: ¡Buenos días!

Link: ¡Hombre, chicos! Y Samus…

Samus: Hola, Little Mac, Kirby, idiota…

Little Mac: ¿Qué hacéis aquí tan pronto?

Toad: Pensábamos practicar un poco antes de los juegos… ¿Vosotros? De Link ya sé que viene siempre muy pronto…

Little Mac: Pues, como veis, más o menos lo mismo.

Kirby: Yo venía para que me dieran los primeros platos de la cafetería y así no pudieran decir que no había para el resto si comía tanto.

Yoshi: Eso es una buena idea.

Kirby: Supongo…

Link: ¿Y el resto de vuestro equipo?

Yoshi: Mario y Luigi vendrán tarde, es lo más seguro. Megaman no nos ha dicho nada…

Como por arte de magia, Megaman entró en la sala de repente.

Megaman: …

Le seguía Zelda.

Zelda: Sí que es rápido el trozo de metal…

Link: Hola, Zelda.

Zelda: Hola, Link. Hola a todos. (mira mal a Samus) A casi todos…

Samus: ¿Por qué perseguías a un miembro de nuestro equipo?

Zelda: Me apetecía acompañarle, ya sabes. Ser amable como hace la gente normal… Pero iba tan rápido y decidido que he tenido que correr…

Megaman: …

Yoshi: Supongo que eso es bueno…

Peach: Para nosotros sí...

Pasó un rato y entraron varias personas.

Falco: Bueno, bueno, si hay aquí mucha gente… De Link ya me lo espero, puede que hasta de Toad, pero el resto venís muy pronto.

Link: Oye, que solo llego pronto siempre, ya está…

Falco: Porque vives en la otra punta del mundo.

Link: Tampoco es para tanto…

Samus: Vives al lado del campo. Literalmente…

Link: Tsk…

Rosalina: ¿Qué celebramos?

Malon: Yo ya me hago una idea…

Yoshi: Hemos venido para entrenar pronto… Como podéis ver.

Samus y Pit estaban pasándose el balón en clase con pases altos, para que Toad pudiera practicar saltar hasta ellos.

Toad: Chicos… ¿No… creéis que… os estáis… pasando?

Samus: No.

Peach: Lo siento, Toad, pero tienes que practicar…

Malon: Cómo no…

Falco: Sí que os lo estáis tomando en serio… Ya parecéis Mario y Sonic. Hasta tú, Yoshi.

Yoshi: Je…

Kirby: …

Entonces llegaron Lucina, Marth y Dark Pit. Marth iba delante de ellos (se notaba que no habían ido juntos), con cara de molestado. Dark Pit iba hablando nerviosamente con Lucina, mientras Lucina le contestaba y se acercaba a él, solo haciendo la situación de Dark Pit más incómoda para él.

Lucina: Dark, ¿de verdad que no te pasa nada? Estás rojo.

Dark Pit: Es que hace calor…

Marth, gruñendo por lo bajo: Llevan todo el camino así…

Link, a Marth: Oh, déjales, que se lo están pasando bien.

Marth: Pues yo no…

Malon: A veces hay que soltarse un poco el pelo, Marth… Jijiji…

Entonces llegaron Cloud, Fox y Sonic acompañado de Tails.

Marth: ¿Hoy no hay gritos, Cloud?

Cloud: Me estoy reservando la voz para mi combate… Mac, campeón me toca contra ti.

Little Mac: Lo siento de antemano.

Cloud: Ja, si tú crees que vas a ganar… Ya he hecho apuestas y todo.

Peach: ¿Y por quién has apostado?

Cloud: ¡Por mí mismo?

Link y Marth: Cómo no…

Cloud: También he apostado por el equipo del gordito dormilón en fútbol.

Peach: ¡No le llames así!

Cloud: Encima de que apuesto por él…

Tails: ¿El equipo del gordito? ¿Ese es el Mario del que me has estado hablando estos días?

Peach le lanzó una mirada asesina a Sonic, quien estaba sudando de los nervios.

Sonic: No sé de qué me hablas, Tails…

Tails: Sí, sí, el obsesivo ese… ¿Morio?

Sonic, empujando a Tails: SERÁ MEJOR QUE TE VAYAS A TU CLASE, ¿NO CREES?

Tails: Pero…

Tails acabó por irse.

Peach: Hmpf…

Sonic: Je…

Samus cargó la potencia de su super-técnica, el llamado Cañón de Plasma.

Samus: Ya veréis cuando os ganemos…

Sonic y su equipo miraron atentamente el balón de Samus, rebosante de energía. Lucina sonrió.

Lucina: Ya veréis…

Entonces llegó Fox, corriendo. Venía sudando y estaba muy nervioso. Le miramos todos sorprendidos.

Fox: ¡AYUDAAAA!

Falco: Fox, ¿de qué-

Entonces entraron los karts de Mario y Luigi a toda velocidad de nuevo. Sin embargo, esta vez, no chocaron, sino que pararon sin dar a nada, solamente rozando la pared. Nos quedamos todos sorprendidos mientras los hermanos bajaban de los karts.

Mario: ¡Llegamos!

Luigi: E-el autopiloto un-nuevo está muy bien… M-más o menos…

Samus: De nada…

Fox: ¡Casi me matan!

Samus: Osea que hay problemas con la detección de personas…

Fox: ¡Eso no es lo importante!

Luigi: F-fox, a pesar de estar en el otro equi-quipo, no te habríamos hecho n-nada…

Fox, sarcástico: Mucha gracias…

Entonces entró el profesor Bowser

P. Bowser: ¿Siempre tiene que haber algo distinto cada día? ¿No podéis entrar de manera normal?

Yoshi: Es que sino el fic es aburrido…

P. Bowser: ¿Qué?

Yoshi: Nada, nada…

Mario: ¡Llegamos a tiempo! ¡Chúpese esa, señor Bowser!

Bowser: ¿¡Qué!?

Mario: Digo… Zzzzzzz…

Bowser: Están de suerte que hoy no los vaya a ver…

Falco: Y que lo diga…

Bowser: Pies fuera de la mesa, Lombardi…

Falco: ¡Pero, tengo que tenerlos entrados para el partido!

Peach: Señor, ¿cuándo son los partidos y las demás competiciones? Que tengo cita en la peluquería…

P. Bowser: Son insufribles… Toadstool, iba a comentarlo, así que suelte ese pintalabios y atiendan… TODOS…

Fox: Perdón, señor, es que…

Malon: Jijiji…

P. Bowser: No me interesa, McCloup.

Fox: Es McCloud…

P. Bowser: Bien, hoy tendrán un horario distinto. No habrá clases debido a los juegos Smash. Aún así, espero que hayan traído mi tarea…

Todos menos Toad: Glups…

P. Bowser: En todo caso, les diré las competiciones ahora… En unos minutos empezarán las competiciones de tenis y deportes de parejas. A segunda hora, los deportes individuales de uno contra uno, principalmente la esgrima Smash. A tercera hora será el partido de fútbol y cuando eso acabe, el campeonato de comida en la cafetería… ¿Entendido?

Todos: ¡Sí, señor!

De repente, como una mente colmena, nos fuimos todos los alumnos de los clase a las pistas instaladas afuera, dejando al profesor Bowser solo.

P. Bowser: Vaya muchachos…

P. Bowser: ¡La tarea!

Toad: Tome, señor.

P. Bowser: Odio este curso…


Las instalaciones que Master Hand había puesto en toda la Academia para este evento eran geniales. Había campos de fútbol nuevos y pistas de todo tipo de deportes, baloncesto, tenis, bádminton… Curioso que esto solo se instale para los juegos Smash y no para el resto del año… Seguramente el director era demasiado avaro como para hacer todo aquello permanente. Mario nos reunió al equipo en el campo de fútbol.

Mario: Bien, equipo, hay que entrenar.

Samus: Paso.

Mario: No puedes simplemente pasar.

Samus: Ya me has despertado muy pronto para entrenar en una clase enana y encima rodeada de gente y, lo que es peor, de Link.

Mario: Bueno…

Peach: Mario, cariño, será mejor que descansemos un reto, ¿no crees? Llevamos varios días sin parar. Si entrenamos ahora solo vamos a cansarnos más…

Mario: Tienes razón, Peach…

Pit: Si lo llego a decir yo, me mata…

Peach: Además, podemos… (susurra algo a Mario).

Mario, totalmente serio: Entrenamiento cancelado, podéis ir donde queráis.

Luigi: ¿Q-qué dijo?

Samus: Será mejor que no preguntemos… Vámonos antes de que haga más calor…

… Hagamos como que eso no ha pasado.

Alejándome rápidamente de la escena, temiendo ver cosas que no quería ver, fui a ver los deportes de equipo, principalmente los partidos de Rosalina y Fox y Toad y Malon. Resulta que Master Hand había instalado tantas carpas y pistas que acabé perdiéndome y llegué tarde a su partido. Rosalina y Fox estaban perdiendo por varios puntos contra Toad y Malon. Falco, Link, Zelda y Megaman estaban viendo el partido. No sabía qué estaba haciendo Megaman exactamente allí, pero me acerqué.

Yoshi: ¡Hola, chicos! ¿Cómo va el partido?

Falco: Pues… Iba bien, hasta que…

Link: A Toad se le ha ido la pinza…

Me fijé en Toad estaba en su modo Evil y estaba dando raquetazos increíblemente fuertes, llegando a romper las raquetas. Malon estaba aterrorizada en una esquina, mientras que Rosalina y Fox estaban intentando esquivar las pelotas fuertes de Toad y, de alguna manera, devolverle los tiros.

Toad: MORIIIID.

Fox: ¿Se ha vuelto loco! ¿¡Por qué está todo el mundo intentando matarme hoy!?

Rosalina: ¡Fox, haz algooo!

Fox, nervioso: Emmm… Sí, enseguida…

Malon: ¡Socorroo!

Me fijé de nuevo en mis amigos.

Zelda: Lleva así desde que en el segundo punto le dieron con una pelota en la cabeza… Debe ser toda la ira que tenía acumulada…

Link: Pues tiene mucha para ser tan pequeño…

Una raqueta vino volando hacia nosotros, o, más bien, hacia Link. Para suerte suya, Megaman la atrapó en el momento justo, a meros centímetro de la cara del hyliano.

Toad: ¡NO SOY PEQUEÑO! DADME OTRA RAQUETA.

Link: ¡Por Hylia!

Zelda: ¡Link! ¿Estás bien?

Link: Sí, gracias a Megaman… Gracias, tío, me has salvado…

Ahí todos nos giramos hacia Megaman, que se dio cuenta de que le estábamos observando. En cuestión de segundos, aparecieron cruces rojas en sus ojos y salió corriendo de ahí.

Falco: Vaya con el robot… Si parece un superhéroe…

Zelda. A ver cuando le da por ser una persona…. Pobrecillo.

Yoshi: Pues sí…

Entonces un nuevo ruido captó nuestra atención. Toad estaba atacando al árbitro, que resultaba ser el profesor Sócrates, quien estaba aterrorizado en su silla alta.

P. Sócrates: ¡Socorrooo!

Toad: QUE ME DES MÁS RAQUETAS, TENGO QUE GANAR.

Rosalina: ¡Fox, va a matar al profesor Sócrates!

Fox: Emm… Sí, claro… Espero que no nos toque luego a nosotros…

Ahí Fox le lanzó una pelota de tenis con la raqueta. Le dio en el brazo, lo cual hizo que se girara hacia ellos, con más ira todavía. Ahí recordé como lidiar con Evil Toad.

Yoshi: ¡Fox, prueba a darle en la cabeza!

Fox le dio a la pelota de nuevo y cambió a Toad, que volvió a ser su misma persona estudiosa y pequeña de siempre.

P. Sócrates: ¡Gana el equipo de Fox y Rosalina por no intentar matarme!

Rosalina, abrazando a Fox: ¡Gracias Fox!

Fox: Jeje, de nada…

Falco: ¡Bien hecho! Y lo de Toad también…

Fox: Falco…

Falco: Je…

Malon, llorando y corriendo hacia nosotros: LIIIINK AYUDAAAA. ZELDAAA.

Zelda: Ya está, Malon.

Link: Yo a Toad no me acerco en una semana…

Tras ese pequeño episodio, nos dirigimos todos hacia la arena de combate, donde comenzarían los combates de espadas, también conocidos como esgrima Smash. Link, el primer participante, acabó ganando su combate contra un tal Príncipe Sablé, un alumno menor que no debería estar compitiendo ahí. Llegó entonces el turno de Lucina contra Marth, un combate muy esperado en nuestra clase.

Dark Pit: Espero que gane Lucina…

Luigi: C-cómo no…

P. Bowser, desde el sitio del árbitro: ¡Siguiente combate! ¡El principito de la academia, el pijo heredero de la empresa Falchion! ¡Marth Lowell!

Marth: Oiga, eso es pasarse un poco…

P. Bowser: Soy profesor y árbitro, no puede usted decirme nada…

Marth: Odio este sitio, hay mucho ruido…

Me fijé en nuestros alrededores. Ciertamente, había mucha gente para ver el combate.

P. Bowser: ¡Al otro lado, Lucina Bailó! ¡La nueva en la academia…! ¡Pero con muy mal genio! ¡Y un vocabulario muy anticuado!

Lucina: Ni que fuera Samus, vaya sandeces… Y me llamo Bailey…

P. Bowser: ¡Tres! ¡Dos! ¡Uno! ¡SMASH!

Lucina y Marth cargaron el uno contra el otro y chocaron sus espadas. Continuaron a darse golpes, pero ninguno conseguía hacerle nada al otro. Me fijé bien y vi que estaban haciendo exactamente los mismos movimientos solo que, al contrario.

Yoshi: Son literalmente iguales…

Pit: ¿Cómo yo y Pit2?

Dark Pit: ¡Cierra el pico! ¡Y no me llamo así!

Sonic: Es verdad, están haciendo lo mismo…

Falco: Pues vaya rollo…

Lucina: ¡Deja de copiarme!

Marth: ¡Eres tú la que está haciendo lo mismo que yo!

Pasaron varios minutos de combate, en los que literalmente no pasó nada. Lucina y Marth continuaron haciendo los mismos movimientos hasta que ambos se cansaron y cayeron de rodillas por el agotamiento.

P. Bowser, despertándose: ¿Qué? ¿Ya está? Ah, claro… Un empate… (se vuelve a dormir).

Lucina: Me estás vacilando… ¡Recórcholis!

Marth: Y para esto he entrenado… Buen combate Lucina…

Lucina, molesta: Tan bueno como el tuyo…

El siguiente combate era entre Cloud y Little Mac, quienes bajaron a la arena ante las expectativas de todo el munco. Seguro que este combate no era tan malo o, al menos, tan aburrido, como el anterior. Cloud bajó primero. Tirada en el suelo junto a él, había una espada increíblemente grande que tenía pinta de pesar muchísimo. Little Mac bajó a la arena con solo unos guantes.

Cloud: ¿Y tus espadas?

Little, moviendo las manos con sus guantes: Son estas.

Cloud: ¿Qué? Me estás vacilando, enanín…

Little Mac: No me llames eso… Les pregunté a los de organización si me tomaban los guantes como espadas muy pequeñas y me dijeron que sí.

Cloud: ¿Qué?

Wario: No nos pagan lo suficiente…

Waluigi: Yo quería estar en los juegos y no me han dejado… Como siempre…

Cloud: ¡Árbitro!

P. Bowser Te vendrá bien una lección, Cloud… Y si los organizadores dicen que sí…

Waluigi: Combatid ya, que estoy cansado…

Cloud: Muy bien… Que sepas que yo también he hablado con organización y me han dado este pedazo de espada. Prepárate para perder, enanín. Cloud cogió el mango de la espada y la intentó levantar, pero no pudo. Lo intentó una y otra vez, pero la espada no se levantó del suelo.

Cloud: Oh oh…

Yoshi: ¡No puede con ella!

Falco: Pesa demasiado… ¡Ja! Tienes que estar de broma…

Link y Marth: Vaya tonto…

Little Mac se acercó furioso hacia Cloud.

Cloud: Podemos hablar de esto…

Little Mac: No… me… llames… ¡ENANÍN!

Little Mac le metió tal gancho a Cloud que salió volando más allá de la arena, hacia otro campo donde Fox estaba dando un paseo. Cloud cayó justo encima de Fox.

Fox: ¡Basta ya, ¿no?!

P. Bowser: ¡Little Mac gana! Bien hecho, chaval…

Little Mac: ¡Gracias!

P. Bowser: ¡Bien, es hora del torneo de fútbol!

Nos dirigimos todos del 5º curso al campo de fútbol. Solo eché a Kirby en falta, quien seguramente estaba esperando en la cafetería, pero no podía permitirme pensar en él e ese momento. Me acerqué a Mario y todos nos tomamos nuestro suero. Me daba igual si la comida me sabía mal después, había entrenado mucho para esto y tenía que ganar el partido.

Nuestro primer partido, sin embargo, no fue contra Sonic, sino contra el equipo de Kamek. Qué decir… Les ganamos muy rápido, marcando tantos goles que el árbitro (el profesor Gannondorf) acabó el partido por pena. Bowsy y Kamek se acercaron a mí al acabar el partido. Yo mismo había metido 5 goles.

Bowsy: Que no se te suba a la cabeza… Morton te va a ganar en la comida…

Kamek, llorando: Eso… eso…

Yoshi: Ya lo veremos, Bowsy…

Mario: Pero por ahora os hemos dado una paliza.

Toad: HEMOS DESTROZADO AL ENEMIGO.

Luigi: Ahora que-queda…

Yoshi y Mario: El equipo de Sonic.

Sonic, Link, Lucina, Zelda, Dark Pit, Little Mac, Falco y Fox llegaron al campo. Nos dimos las manos, nuestro equipo con más agresividad que el suyo y nos pusimos en posición. Estaba todo increíblemente tenso hasta que el Profesor Gannondorf dio la señal.

P. Gannondorf: ¡Comienza el partido!

Nuestras posiciones estaban claras. Luigi estaba en nuestra portería. Samus y Pit en la defensa. Megaman, Peach y Toad en el medio del campo (nuestra parte más débil). Por último, Mario y yo en el ataque. Frente a nosotros estaban Falco y Link, aunque nos tocaba hacer el pase primero a nosotros. Sus centrocampistas eran Sonic, Zelda y Pit; tras ellos estaban Little Mac y Lucina en la defensa y Fox en la portería.

Nuestro primer pase fue hacia atrás. Mario se la pasó a Peach, pero ella no pudo recoger el pase.

Peach: ¡Me estaba sacando una selfie!

Entonces entraron Link y Falco a toda velocidad para pillar el balón perdido. Falco consiguió la pelota y nuestro equipo fue hacia él, mientras que Sonic y Dark Pit subían al ataque. Su equipo pasó el balón entre ellos, dribleando a todos, hasta que Samus le quitó el balón a Link.

Link: De todo su equipo tenía que quitármelo ella…

Samus: No llores, idiota… ¡Yoshi!

Samus me hizo un pase largo y cogí el balón para avanzar. Su defensa estaba débil y protegida solo por Zelda, de quien pude irme y por Little Mac y Lucina. Le pasé el balón a Mario quien, gracias al suero, hizo una técnica.

Mario: ¡Salto Goomba!

Mario saltó en las cabezas de Lucina y Little Mac y se puso frente a Fox, realizando su tiro estrella.

Mario: ¡Bola de fuego!

Un balín ígneo se catapultó hacia Fox, quien a su vez realizó otra técnica, una que yo nunca había visto.

Fox: ¡Landmaster!

Un tanque surgió de la nada y paró el tiro de fuego, para luego desaparecer. Fox tenía el balón a salvo en sus manos. Entonces pateó el balón a la otra parte del campo, cayendo sobre Dark Pit. Pit se lanzó desde la defensa hacia él.

Dark Pit y Pit: ¡Aaaah! ¡Alas de ángel!

Ambos invocaron sus técnicas, unas alas que les daban mayor velocidad y chocaron el uno contra el otro.

Dark Pit: ¿En serio?

Pit: Resulta que es la misma técnica…

P. Gannondorf: Si es que no tienen personalidad…

Lucina: No pasa nada, Dark, la tengo.

Lucina subió desde la defensa con el balón que había ido hacia atrás en el choque de los dos Pits. Mario y yo nos dispusimos a pararla, pero Lucina continuó corriendo, pillando mucha energía y confianza.

Mario: No se para… ¡Viene directa hacia nosotros!

Yoshi: ¡Aparta, es una técnica muy fuerte!

Lucina parecía muy seria en su técnica, así que nos lanzamos para que no nos diera. Sin embargo, una vez estuvimos fuera de su rango, continuó caminando como normal.

Yoshi y Mario: ¿Ah?

Samus: Imbéciles, os ha engañado…

Lucina: No todo tiene que ser técnicas, ¡ja!

Lucina continuó avanzando. Consiguió superar a Peach y a Megaman, que estaban siendo bloqueados por Sonic y Falco. Samus se dirigió hacia ella, ya que Pit aún estaba lejos por su choque contra Dark Pit.

Samus: Siempre tengo que ser yo… ¡Látigo eléctrico!

La super-técnica de Samus hizo que de sus botas saliera un látigo hecho de electricidad que iba a robarle el balón a Lucina. Sin embargo, Lucina, probando ser rápida de mente, pasó el balón antes de que nada pudiera ocurrir.

Lucina: ¡Link!

Equipo de Mario: ¡No!

Link cogió el balón y estaba frente a Luigi.

Yoshi: Vamos, Luigi…

Link: ¡Trifuerza del Valor!

Yoshi: Conque así se llaman los triángulos…

La trifuerza apareció en la bota de la Link y sobre el balón, que se dirigió hacia Luigi con un aura verde.

Luigi: AAAAA.

Aunque pareciera que eso era su grito normal, era una súper-técnica de Luigi, quien se transformó en estatua ahí mismo y consiguió despejar el balón. Falco cogió el balón y tiró de nuevo, para sorpresa de todos.

Flaco: ¡Tiro Arwing!

Unas naves espaciales dispararon sus rayos láser al balón, transformándolo en algo parecido al tiro de Samus. Luigi hizo de nuevo su técnica.

Luigi: AAAAAA.

El hermano Jumpman alto consiguió parar el tiro. Sin embargo, el balón fue a una zona no ocupada, ya que el equipo de Sonic se estaba esforzando mucho en cubrirnos bien. Sonic alcanzó el balón y se dirigía contra Peach y Toad.

Sonic: ¡Velocidad sónica!

Sonic fue muy rápido contra Peach, pasando a ser una mancha azul y esquivando su entrada. Sin embargo, cuando se enfrentó a Toad, este con su poder de Evil Toad cargó hacia él.

Fox: ¡Sonic, a la cabeza!

Sonic le disparó a Toad a la cabeza, quien pasó a ser el Toad normal.

Toad: Ay…

Sin embargo, el balón salió volando una vez más y fue a parar a las manos de Zelda, quien avanzó hasta el ataque, frente a Samus.

Zelda: ¡Vas a ver! ¡Viento de Farore!

Samus: Seguro que-

Entonces Zelda se desvaneció en un viento verde y apareció detrás de Samus.

Zelda: ¿Quién es debilucha ahora? ¡Link, tiremos juntos!

Samus: ¿¡Tirar!? ¿¡Esos dos!?

Zelda y Link se pusieron de nuevo frente a Luigi y cargaron un tiro de la misma manera que Link, solo que ahora con la trifuerza completa.

Link y Zelda: ¡Trifuerza!

P. Gannondorf: Pero si falto yo…

Bayonetta: ¿Tienes envidia?

P. Gannondorf: Mejor me callo…

El balón, envuelto ahora en un aura dorada, impactó contra la súper-técnica de Luigi, pero ni siquiera eso pudo detenerlo. El balón entró en la portería.

P. Gannondorf: ¡GOOOOOOOOL! A pesar de que me enfade que lo haya metido Link… ¡1-0!

Bayonetta: ¿No habías dicho que ibas a callarte?

P. Gannondorf: …

Sonic: ¡Toma ya!

Mario: Rayos…

Volvimos a poner el balón en el centro y sacamos de nuevo. Se la volvimos a pasar a Peach, quien consiguió recibir nuestro pase esta vez. Peach avanzó contra Link y Falco.

Peach: Soy mejor de lo que pensáis… ¡Nana del Nabo!

Alrededor de Peach surgió un aura rosa que durmió a Link y a Falco nada más entraron en ella. Peach me pasó el balón y, entre Mario y yo, conseguimos deshacernos de sus centrocampistas. Me dispuse a superar a Little Mac, asumiendo que no tendría ninguna técnica ya que su punto fuerte era el boxeo, pero me sorprendió.

Little Mac: ¡Rey del ring!

Little Mac hizo varias fintas de golpes a mi alrededor confundieron y finalmente hizo una entrada a ras del suelo que me tiró hacia atrás y me quitó el balón.

Little Mac: ¡Ja, no podréis superar nuestra defen-

Entonces Little Mac se estampó contra el duro cuerpo metálico de Megaman, a quien nadie había visto llegar ahí.

Little Mac: Ay…. ¿Por qué nadie me avisó?

Una voz que no era la de Megaman (o, al menos, no encajaba con su cuerpo, ya que nadie la había oído hablar) habló en tono frío y robótico de repente

Voz Robótica: CHIP DE "FÚTBOL" ESCANEADO: INICIALIZANDO INSTALACIÓN.

Megaman entonces puso los ojos en verde y avanzó a la velocidad del rayo, sorteando a Lucina increíblemente fácilmente.

Todos: ¿Y esto?

Megaman entonces se puso frente a Fox y sonó otra vez esa voz.

Voz Robótica: PRTOCOCOLO DE TÉCNICA: "MEGABUSTER".

Fox, sudando con miedo: Ay madre…

Un montón de cañones salieron de la espalda de Megaman y apuntaron al balón. Megaman chutó y el balón, cargado con la mayor energía que había visto nunca (aparte del tiro Rainbow Road) se dirigió a toda velocidad hacia Fox, quien, incapaz de reaccionar a tiempo, recibió el tiro en el estómago.

Fox: AAAAAAAAAA.

El balón entró a toda potencia en la portería. ¡Habíamos marcado gol y empatado!

P. Gannondorf: ¡GOOOL! ¿eh? Vaya, parece que Fox, el portero, se tiene que retirar del campo debido a su estómago… Sin nadie que le cambie, el equipo de Sonic tendrá que jugar sin portero…

Link: ¡No es justo!

P. Gannondorf: Ese no es mi problema…

Fox: Me voy a pasar toda la noche en el baño…

Falco: ¿Si te mandamos con Rosalina estarás mejor?

Fox: Sh…

Fox se fue del campo en la camilla de le enfermera Joy.

Enferemera Joy: Aguanta tus ganas de ir al baño hasta que lleguemos… Por favor… Por favor…

El partido continuó.

Sonic: ¡Venga chicos! ¡No pasa nada! El tiempo está a punto de acabar, pero añun podemos ganar… Solo hay que…

Lucina: Exacto, el tiro Rainbow Road… ¡Ya sabéis, chicos!

Falco le pasó el balón a Link y Link lo pasó hacia atrás, hasta Lucina. Entonces comenzaron a pasarse el balón los unos a los otros. Lucina, Little Mac, Dark Pit, Sonic, Zelda y así llegó a Link y Flaco. L potencia del balón era tal que no podíamos interceptarlo. Una cosa era ver el Rainbow Road, pero sentirlo cerca era más. Rápidamente corrí hacia la defensa, dejando a mis compañeros confusos, pero aquella era mi única oportunidad de ganar aquel partido. Link y Falco tiraron.

Link y Falco: ¡Tiro Rainbow Road!

Luigi abandonó la portería, se veía claramente que ese tiro era imparable. Sin embargo, yo me concentré y empecé a dar vueltas sobre mi eje. Cerré los ojos y continué dando vueltas. Cuando sentí la energía del tiro cerca, salté hacia el balón y disparé. Un huevo del tamaño del balón lo encapsuló y absorbió su potencia. AL tirar, adquirió el doble de potencia, como si tuviera la fuerza de una galaxia entera.

Yoshi: ¡Tiro Good Egg!

El balón pasó zumbando por el campo hasta llegar y entrar en la portería, rompiéndola al chocar con ella. Había metido gol.

Bayonetta: ¡Gol!

P. Gannondorf: ¡Se han cargado la portería!

Bayonetta tocó el silbato que llevaba el impactado Gannondorf por haber roto más propiedad de la NA. Daba igual. Habíamos ganado y yo había traído honor a mi familia.

P. Gannondorf: El equipo de Mario gana… Y más les vale pagar la portería…

Equipo de Mario: ¡Lo conseguimos!

Falco, resoplando: Bufff… Vaya partido…

Link: Y que lo digas…

Zelda: ¿Sigues pensando que soy debilucha?

Samus: … Mira, siento haberte dicho eso… Me has callado la boca. ¿Paz?

Zelda: Mmm… ¡Vale!

Link: Samus admitiendo la derrota…

Samus: Solo ante ella. A ti te he ganado el partido.

Little Mac: Ha sido divertido, y vaya despliegue, Megaman.

Megaman: …

Lucina: De vuelta a ser el de antes…

Sonic: Mario, buen partido… (le da la mano). A lo mejor me dejé llevar demasiado… Siento haberte enfadado.

Mario: JAJAJAJ TE HE GANADO.

Peach: Mario…

Mario: Jeje… Ha sido un buen partido, bien jugado.

Peach: ¡Todos amigos! Ahora… ¿Quién tiene hambre?

Todos menos Yoshi y Mario: ¡Yo!

Mario: Yo me esperaré un rato, que he tomado algo malo…

Ahí recordé el efecto secundario del suero. Seguía confiando en que no fuera demasiado como para perder el campeonato de comida.

Yoshi: Yo igual…

Todos menos Mario y Samus: ¿¡QUÉ!?

Falco: Yoshi sin hambre… Que alguien me pellizque…

Pit: ¡Vale! (le pellizca)

Falco: Ay… Que iba en broma, ángel tonto…

Pit: Pues haberlo dicho…

P. Gannondorf: Muy bien, chicos. Ahora lo que toca es el campeonato de comida…

Yoshi: Sí…

P. Gannondorf: Pues será mejor que os vayáis allí y comáis allí para animar a vuestros amigos… Y más os vale pagar la portería.

Yoshi: Jeje…

Pecah: No te preocupes, ya la pago yo.

Mario: Yoshi, gracias por ayudarme. No sé que habría hecho sin ti.

Todos: ¡Ánimo en el campeonato!

YoshI: Chicos… Gracias…


El campeonato de comida se iba a celebrar en la cafetería. El chef que hacía la comida para los recreos se llamaba Kawasaki, un señor naranja parecido a Kirby. Todos sabían que yo y Kirby cada día teníamos que ingeniárnoslas para sacar mucha comida de la cafetería y que había una batalla constante entre nosotros y él, pero ese día todo parecía distinto. De un lado, el Chef Kawasaki había puesto una cantidad ingente de comida en la cafetería. Por otro, no sabía si Kirby y yo seguíamos siendo amigos. Miré la sala, rebosante de espectadores. Todo el 5º curso había venido a animarnos, incluso Fox estaba tumbado en una camilla. Vi a Ness haciendo de carterista en algunos de los profesores y anunciando que su cafetería había ofrecido sus productos para el campeonato. También le vi huyendo del profesor Gannondorf por haberle robado una foto de él con su madre de pequeño. Había cinco mesas en el centro de la cafetería. Conocía muy bien a mis adversarios. En una mesa estaba Diddy Kong, un mono hermano pequeño de Donkey Kong, un graduado de la NA. Su punto fuerte eran los plátanos, así que si tocaban frutas para la comida, sería complicado. En otra mesa estaba Goeey, un alumno del 4º curso azul y con una gran lengua que comía dulces a velocidades vertiginosas. En otra mesa estaba Morton, uno de los amigos de Bowsy, que había sido enviado especialmente para ganarnos a mí y a Kirby. Que yo supiera, Morton comía de todo, de piedras a tartas. Sería un oponente duro. Sin embargo, el verdadero oponente estaba en la mesa que yo tenía al lado. Mi gran amigo Kirby.

Había hecho una promesa con Kirby, que lo daríamos todo en el campeonato de comida y que uno de los dos ganaría el premio. Sin embargo, solo entonces, después de haber superado mi afán por ganar el torneo de fútbol por culpa de mi abuelo, me di cuenta de que había sido un mal amigo. Había pasado totalmente del campeonato de comida para centrarme en mi deseo egoísta, ignorando a Kirby, quien, como mejor amigo mío que era, me había estado apoyándome. No había practicado para el campeonato de comida, y eso que ya había practicado antes. No era una cuestión de poder sino de querer. En ese momento me tocaba pagar las consecuencias. El suero, el cansancio del partido, Kirby y mi promesa… Todo.

Una vez sentado en mi mesa, me giré para mirar a Kirby. Estaba respirando hondo, abriendo su gran boca. Me miró.

Kirby: Enhorabuena por tu victoria en el fútbol.

Yoshi: …

Kirby: A ver cómo sale esto…

Yoshi: Sí…

Bowsy, desde la grada: ¡Vamos Morton! ¡Enséñales que el 2º curso manda!

Kamek, desde la grada: ¡Eso, eso!

5º curso, desde la grada: ¡ANIMOS 5ºCURSO, A GANAAAR!

Yoshi: Kirby, quería decirte que-

Chef Kawasaki: ¡Adelante chicos! ¡Comienza el torneo de comida! Como veis, el plato elegido fueron las hamburguesas. Buena suerte… En tres…

Kirby: Luego me lo dices…

Chef Kawasaki: Dos…

Yoshi: Sí…

Chef Kawasaki: Uno…

Chef Kawasaki: ¡Ya!

En cuanto escuchamos el ya, los participantes comenzamos a comer a la máxima velocidad posible. Como eran hamburguesas, tanto Diddy Kong como Gooey estaban pasando un mal rato. Pasado un minuto llevaban 5 hamburguesas. Morton vi que las comía de tres en tres pero tardaba mucho en masticarlas, una mala técnica y un error de principiantes. Kirby, obviamente, superaba a los demás participantes, comiendo una hamburguesa tras otra con su técnica especial de absorción. Sin embargo, a mí el suero me estaba pasando factura, y cada mordisco que daba me sabía horrible. Pasaron cinco minutos y Kirby todavía iba claramente a la cabeza, pero Morton le estaba alcanzando. El estómago me temblaba por el sabor y me sentía mareado. Apenas comí mi cuarta hamburguesa cuando se me empezaron a cerrar los ojos.

Chef Kawasaki: ¿Yoshi? ¿Qué pasa?

Yosih: No me encuentro bien… Kirby… Lo siento… Lo siento mucho…

Y ahí me desmayé.


Me despertó un suave olor a pan. El olor a distintos bollos recién sacados del horno probó ser suficiente como para sacarme de mi estado inconsciente. Poco a poco me incorporé y vi que estaba en la cafetería, tumbado en la camilla en la que hacía poco había visto a Fox. Pero ¿de verdad había pasado poco? No recordaba nada más allá de un horroroso sabor al comer las hamburguesas y dolor de estómago. Cuando miré a mi alrededor, me encontré con que solo quedaban en la cafetería el 5º curso, el Chef Kawasaki, el Profesor Bowser y el director Master Hand. Confuso, continué mirando, hasta ver a Kirby.

Yoshi, con dificultad: Kirby…

Kirby: ¡Yoshi! Menos mal que estás bien…

Chef Kawasaki: Te has desmayado, chico… Llevamos aquí un par de horas esperando.

Yoshi: ¿Por qué? ¿Quién ha ganado?

P. Bowser: Acabas de hablar con el ganador.

Yoshi: ¿¡Chef Kawasaki!?

Cloud: ¿Este chico es tonto?

Yoshi: Ey…

Kirby: Yoshi… He ganado yo.

Falco: ¡Y de goleada! La cara de los otros tres ha sido muy graciosa cuando Kirby sostuvo el trofeo. Y cuando casi se cae por ponerse a saltar…

Mario: La de Morton y Bowsy ha sido patética. Dudo que nos molesten en un buen rato.

Yoshi: ¡Me alegro tanto, Kirby! Habéis estado compitiendo mientras yo estaba aquí tumbado.

Master Hand: Verás, estimado alumno… Kirby aquí, nuestro gran ganador, sentía que su victoria contra tan poca competencia ha sido una victoria un tanto… vacía. Por tanto ha querido repetir el campeonato contra ti.

Yoshi: Kirby…

Kirby: Hablas en sueños… Ya me has dicho lo que querías decirme. Tenías mucha presión encima y necesitabas ganar.

Malon: Y el ambiente de clase tan competitivo no es que ayudara mucho…

Kirby: Así que, aunque siga estando mal lo que has hecho… He podido ver que no te has olvidado del todo de nuestra promesa… Viendo como has seguido intentando comer después de tomar ese suero asqueroso…

Samus: Es el sabor lo que es asqueroso, no el suero… Y estamos trabajando para arreglarlo…

Link: Admite que está mal y ya.

Samus: No arruines el momento, idiota.

Link: Eso ya lo has hecho tú…

Zelda: Chicos, ¿os importa?

Link y Samus: Perdón.

Kirby: El caso es que te perdono. Ahora entiendo todo y no creo que seas mala persona ni nada. Somos mejores amigos, Yoshi.

Yoshi: Kirby…

Yoshi, llorando: TE QUIERO, AMIGO MÍO BUAAAAAAAH…

Kirby: Jeje, venga, ya… Que me estás empapando con tus lágrimas…

Yoshi: (snif) Perdón… (snif) Entonces… ¿Puedo competir bien?

P. Bowser: El Doctor Mario ha determinado que el dolor de estómago ya se te ha pasado.

Master Hand: En circunstancias normales, esto no estaría permitido. Pero, viendo que es una final y que el ganador ha querido hacerlo…

Peach: Y que usted me debe una buena por sufrir el ataque de un Charizard en la Nintendo Academy…

Master Hand: Sí, y eso también…

Peach: ¡Vais a poder competir!

Yoshi: ¡Gracias Peach!

Mario: No merezco a mi novia…

Luigi: D-desde luego que n-no…

Sonic: Después de cómo nos hemos comportado y lo mal que hemos competido.

Kirby: También tenemos otra sorpresa…

Ahí mis abuelos entraron a la cafetería.

Yoshi: ¡Abuelo, abuela!

Abuela: Yoshi, querido nietecito…

Abuelo: ¡Soldados enemigos!

Mi abuela le disparó al abuelo con la pistola de agua que le había dado anteriormente por su cumpleaños.

Abuela: Calla y disculpate. Y son niños, no soldados…

Yoshi: ¿Ah?

Abuelo: Verás nieto, no he sido honesto del todo… Es verdad que nuestra familia y sobre todo yo hemos competido en los juegos Smash de nuestra época… Pero no hemos ganado siempre. No pasa nada por perder o ganar, lo importante es participar. ¿He dicho eso último bien?

Abuela, pegado a mi abuelo: calla, ¡viejo! Ya has oído nieto… Al tomar sus pastillas nuevas, este vejestorio ha dicho cosas que no eran verdad. Lo importante son los amigos.

Ahí entró un robot con la cara del Doctor Eggman como el que había visto antes.

Doctor Eggman: ¡Te lo dije, ju ju!

Falco: Le sigue llamando a su marido vejestorio, pero ¿cuántos años tiene ella?

Fox: Pues…

Abuela, disparando con la pistola de agua: ¡Maleducados!

Falco: ¡Perdón!

Fox: Yo no he hecho nada… Parad de atacarme hoy, por favor…

Me giré a Kirby. Me di cuenta de que había echado a perder varios días de amistad y diversión por una tontería. No había disfrutado como podría haber disfrutado el campeonato de fútbol. Y había incumplido mi promesa. Ahora, solo me quedaba una cosa por hacer.

Kirby: Es hora de que compitamos como es debido. Tú contra mí. ¿Estás listo?

Chef Kawasaki: ¡El plato de ahora son bollos! Los dos tenéis los estómagos vacío ya que han pasado dos horas, así que solo vais a ganar con vuestras habilidades. En tres…

Yoshi: Mucha suerte. Kirby.

Chef Kawasaki: Dos…

Kirby: Igualmente, Yoshi.

Chef Kawsaki: Uno…

P. Bowser: Qué tensión…

Master Hand: Y que lo diga…

Chef Kawasaki: ¡YA!

Master Hand: COMIENZA EL SEGUNDO CAMPEONATO DE COMIDA.

Marth y Lucina: ¿Tiene que gritar tanto?

Empecé a comer. Había napolitanas, cruasanes, dónuts… Era verdaderamente el paraíso. Mordisco tras mordisco, iba devorando más y más. Mi plato se iba vaciando. El primero que acabara su plato sería el rey de la comida. iba tan rápido como antes, pero esta vez tenía competencia de verdad: yo. Esta vez, cumplí mi promesa y lo di todo, ayudado por mi hambre. Íbamos muy parejos. Al cabo de un rato (no muy largo obviamente), no quedaban a ambos 10 bollos…9…8…7…6…5…4…3…2…1…

Y dimos el último mordisco. Parecía que habíamos acabado a la vez, pero no podía haber sido.

Master Hand: ¿¡Qué!? ¿Quién ha ganado?

P. Bowser: Yo creo que Kirby…

Abuelo: ¡Ha sido mi nieto!

Chef Kawasaki: El ganador ha sido…

Chef Kawasaki: ¡Kirby!

Todos: BIEEEEN. ENHORABUENAAAA.

Había perdido, pero me sentía muy feliz. Había sido una competición muy divertida y eso era lo único que me importaba. Le di la mano a mi mejor amigo.

Yoshi: Enhorabuena, amigo.

Kirby: Gracias, Yoshi. Ha sido una pelea dura… Casi empatamos.

Yoshi: Pero has ganado tú, ¡bicampeón de la comida!

Kirby: Jejeje… Me alegro de que al final hayas cumplido tu promesa. Dos veces, más o menos…

Yoshi: Me alegro de que hayamos podido competir. Bueno, no sé tú, pero yo sigo con hambre…

Todos: QUÉ

Kirby: Fíjate, yo también… ¿Vamos a la despensa?

Yoshi: Vamos.

Chef Kawasaki: ¡NO VAYÁIS! QUE SI NO NOS QUEDA COMIDA PARA MAÑANA.

Kirby: ¡Corre, Yoshi!

Yoshi: ¡Voy, amigo!

Chef Kawsaki: NOOOOO.

¡Y con eso acaba mi historia! Creo que la lección esta clara, pero os diré una cosa vosotros, los lectores. No importa el premio, no importa la competición: nunca va a ser más importante que un amigo. Y nunca debéis poner nada por encima de vuestra palabra y vuestras promesas, sobre todo si son con vuestros amigos. Pero bueno, esto es un capítulo más en este diario de clase del 5º curso de la Nintendo Academy… Pero bueno, voy acabando que tengo que cenar por segunda vez y mis hermanos me están gritando que me van a dejar sin postre… ¡No puedo dejar que ocurra! ¡Buena hora de la comida!

Se despide, Yoshi Green.


Bueno, tercer capítulo hecho. Ha pasado mucho timepo desde que publiqué algo aquí, pero se me han juntado varias cosas y he estado escribiendo para mi otro fic. Además, los capítulos de esto tardan mucho en escribirse y apree que solo van a ser más largos... Jeje... Igualmente, ¡disfrutad!

Si tenéis sugerencias o preguntas, por favor, ¡decídmelas! :) :)

En el siguiente capítulo, el 5º curso va de excursión a un campamento pokémon en una isla lejos del resto del mundo... ¿Sus monitores? ¡Dos entrenadores legendarios, Rojo y Azul! Pero parece que Mario, desde el partido de los juegos Smash, ha estado actúando raro y de mala manera... ¿Envidida? ¿CElos? ¿Estará Peach bien en el campamento? ¿Qué Pokémon recibirán nuestros alumnos? El misterio de la isla pokémon aguarda... Atentos al cuarto capítulo de Nintendo Academy: ¡Viaje a la Isla Pokémon!