Últimamente me he dado cuenta que la historia se ha vuelto algo dramática, y por tal motivo se ha alejado bastante de su concepción original de ser una comedia ligera con algo de misterio. Como sea, en este capítulo corto hablaremos del tipo de alucinación que Aleksai padeció cuando fue hipnotizado en la habitación del hospital. ¿Alguna vez se han preguntado que clase de cosas pasarían por la cabeza de un lunático?

Puede no ser muy agradable.

Como ya saben, esto es un parodia del lore original de League of Legends, y de ninguna manera estoy asociado con Riot ni asumo derechos sobre la propiedad de ningún personaje aquí presentado, excepto aquellos de mi propia creación. Por demás, todo parentesco con la realidad es pura coincidencia. Ahora que conocen estos detalles legales sin importancia, sobre estos asuntos sin importancia, pueden continuar leyendo esta historia sin importancia.


Capitulo 4.3 (Extra): La pesadilla de Aleksai


Sucedió un día cualquiera en que el profundo azul de los ojos de Alejandra me indagó sobre un cierto evento, que por esos azares de la vida ocurrió nada menos que en mi mente. Muy delicados sus rasgos y muy dulce su voz, pero su mirada afilada parecía cortar a través del tiempo mismo.

A ella no se le escapa nada…

Y sabía yo mejor que nadie que no podría persuadirla ni engañarla. Inteligencia, talento, perspicacia, honradez, rectitud y una férrea determinación son cualidades que vertidas en una sola persona resultan problemáticas para un sujeto como yo. Un atrevido, cínico e insolente mentiroso con tendencia a favorecer el facilismo y el fraude por encima del esfuerzo y la honestidad.

No podría ser más opuesta a mí, y desafortunadamente esa misma mujer infalible no acepta excusas nunca. Tal vez sería más ajustado a la realidad decir que no acepta ninguna excusa de mí en específico. Aunque pueda ser tolerante con los demás, ella es tan estricta conmigo como lo es consigo misma.

¿Quién demonios le metió semejante idea en la cabeza?

Frustradamente suspiré.

—De acuerdo… Me encontraba yo soñando, o mejor, alucinando sobre…— Respondí con una sonrisa complicada, nada sincera y completamente forzada porque esta Alejandra da miedo cuando le da por iniciar sus interrogatorios. Como sea, vamos a ver, recordando lo que ocurrió esa madrugada del 9 de agosto, fue algo más o menos así:


Escuché una cierta voz que me hablaba en medio de mis sueños…


Aleksai… Aleksai… Aleksai…

Rápido, la negra nos hace el 2x1… Traingame a ese pendejo de Aleksai… Ah, Aleksai, aquí estás. Te puedes ir a la mismísima mierda. Estas bien jodido… Aleksai… de aquí no te puedes escapar… por que la negra, negra, negra te va cantar.


—No, negra… no me cantes por favor…— Murmuré entre dormido.


Tus deseos son órdenes, Aleksai...


—Gracias a Dios…—


Ahora será un negro.


—Espera, ¿Qué?—


Pero bien negro.


—¡No, no hagas eso!—


Y bien grueso.


—¡Detente mierda!—


Duro como la piedra.


—¡No, como la piedra no!— Balbuceé medio dormido yo en estos estúpidos sueños míos, todos relacionados con sodomización, raza negra y dolorosos, muy dolorosos, objetos contundentes.


De medio metro. Te va a doler, Aleksai. Esto si te va a doler. Esto definitiva, imperativa e ineludiblemente te va a doler.

El negro está en camino.


Una resplandeciente y tibia lágrima recorrió la periferia de mis mejillas en mi rostro durmiente. Aún sumergido en aquella pesadilla, sentí aquella tierna calidez húmeda en mis mejillas. Nada menos que el dolor de mi corazón manifestándose a través de las fuentes lacrimales en el cristalino de mis ojos, abiertas por esta maldita desesperación… desgraciadamente pronto sentiría otro tipo de dolor, y no sería precisamente en el corazón.


Si… y es todo para ti. Solo para ti… solo por ti es que existe este enorme, venoso y tieso instrumento del amor. El negro ya viene.

El negro.

El negro te hace el 2x1… el negro… el negro te parte al medio… el negro. Viene el negro. Todo dentro de ti. Todo el poder de su existencia empujando una vara innecesariamente larga dentro de ti.

Todo este amor…

Todo…

¡Acéptalo todo!


Aquella voz enigmática que me susurraba se quedo callada, y en su lugar una grave y áspera, no obstante algo femenina voz de homosexual extremadamente musculoso y bien dotado exclamó:


¡…TE LA VOY A CLAVAR BIEN ADENTRO, ALEKSAAAAAAI…!


—¡Aaahh! —Exclamé con una aguda... quiero decir, con una sexy y profunda voz. Como sea—. ¡Pero qué carajo…!— Continué algo exhausto... y empapado en sudor, yo... como sea.

¿Han visto alguna vez la película "Inception"?

Supongo que la audiencia puede repartirse entre el sí y el no, así que cambiaré la pregunta a: ¿Conocen el concepto de un sueño dentro de otro sueño?

Pues exactamente fue eso lo que sucedió. Aunque aparentemente desperté, lo cierto es que estaba dentro de otro sueño. Cuanta confusión. La ilusión era más fuerte de lo que parecía.

En mi mente navegaban ideas e imágenes de lo más extrañas… creo recordar algunas escenas sobre Taric de la Quinta Era, algunos unicornios y mucho color rosado.

Fue entonces cuando, aún enajenado en mis desvaríos, una enorme ballena azul llego flotando hacia mí. Quede paralizado. Pronto levanté los ojos solo para darme cuenta que cientos de miles de esos espantosos animales estaban volando en un extraño mundo de colores psicodélicos, rodeadas por miembros fálicos flotando, y caracoles amarillos con la cara de Adam Sandler arrastrándose por el suelo, entre muchas otras cosas fuera de lugar.

Fue horrible.

No lo dude un solo segundo.

Saque un revolver de mi bolsillo y me disparé en la boca con la intención de no volver a despertar jamás.

Por desgracia lo hice. Volví a este mundo cruel y forrado en un virgen prepucio de maldad y dolor judío... no es la mejor analogía, lo capto, mejor me callo. Ah, bueno, suspiré. No es como si fuera algo tan malo despertar... al menos no si era de esa puta pesadilla. Me restregué los ojos perezosamente y pronto me topé con Alejandra, quien se hallaba arrodillada observando su celular completamente ensimismada. Al parecer ella también estaba atrapada en algún loco mundo de pesadillas, quien sabe, tal vez también relacionado con sodomización. Se tardó un buen tiempo en salir de ese estado, así que le pedí a mi compañera Akali que montara guardia fuera de la habitación, entretanto la cubrí con una manta, y me senté a esperar a su lado hasta que despertara de esa pesadilla, sin importar cuando tiempo le tomara.

Esperaría tanto como fuera necesario.


—¿Y bien…? ¿Cuál fue la pesadilla que tuviste, Aleksai?— Insistió Alejandra con curiosidad enfocando su atención en mí. Su voz dulce y serena junto a su bello rostro me sacaron de mis cavilaciones.

Por mi mente pasaron muchas ballenas azules, banderas nazis, figuras fálicas, corpulentos hombres negros, miembros gruesos, largos, penetraciones, enemas y dificultades al caminar.

Entonces respondí:

—Ese payaso sabe bien como asustarme…—


Eso es todo por ahora.

Como consejo del día cuiden lo que sueñan.