Elipsis... lo que en cine se conoce como saltar trama innecesaria hasta donde el argumento lo permita. Justamente eso intente plasmar aquí, creo yo.

Como ya saben, esto es un parodia del lore original de League of Legends, y de ninguna manera estoy asociado con Riot ni asumo derechos sobre la propiedad de ningún personaje aquí presentado, excepto aquellos de mi propia creación. Por demás, todo parentesco con la realidad es pura coincidencia. Ahora que conocen estos detalles legales sin importancia, sobre estos asuntos sin importancia, pueden continuar leyendo esta historia sin importancia.


Capitulo 6: Entonces… ¿Qué tal una elipsis?

Bueno, ha sido un largo tiempo.

De forma literalmente relativa. O relativamente literal. En cualquier caso, el español nunca fue una de mis mejores materias.

Como sea.

Es un placer regresar. Un placer para ustedes, por supuesto. Una vez más, Aleksai vuelve al protagónico. Debe ser un sueño… estarán diciendo muchos de ustedes, pero no. Es real. He vuelto. Una espada en el pecho no es suficiente para alejarme permanentemente del papel principal.

Ah, estoy divagando.

Han pasado dos semanas desde que dejé el hospital. Fui dado de alta el 9 de agosto. El mismo día en que, horas antes, fuimos atacados por el campeón conocido como Shaco.

La madrugada del 9 de agosto.

Afortunadamente sobrevivimos.

Gracias a los esfuerzos de Ashe y Akali, Alejandra y yo sobrevivimos.

Y desde entonces no he vuelto a saber de Shaco ni de su retorcido pseudo-invocador.

En cualquier caso, ese mismo día nos separamos. Alejandra y yo.

Tomamos caminos divergentes.

Dando media vuelta, justo en la entrada del hospital, ella se despidió de mí prometiendo que nos encontraríamos nuevamente dentro de poco. Débilmente caminaba. Y su voz también parecía muy débil. Y de esa discreta forma ella se retiró.

De la misma forma, me di media vuelta y me despedí.

Y así, tras dicha fría y aburrida despedida, fueron pasando los días lentamente, en medio de esta cruel y aberrante normalidad, como si el mundo no le diera importancia a lo que unos pocos sufrimos hace no mucho tiempo. Esto a lo que todos solemos llamar indiferencia.

La misma indiferencia que inconscientemente adoptamos al escuchar de una tragedia por las noticias. Lo cierto es que a pocas personas realmente les importa lo que suceda con el mundo.

Y de igual manera, a pocas personas les importa lo que pase conmigo.

O debería decir a una sola persona le importa lo que pase conmigo.

Afortunadamente, esta única persona es lo bastante abrumadora para suplir el papel del mundo entero… no, en realidad es tan abrumadora que incluso podría tomar el papel del mund veces a la vez. Así de abrumadora era esta irreal y extraordinaria persona.

Esta sería mi hermana, como es obvio, la infalible Elizabeth. Alguien que fácilmente puede ir contra el mundo entero y ganar, incluso si lo multiplicas 3 veces.

Tan abrumadora como la describo, ella es virtualmente inhumana.

Y además.

Es la persona que más se preocupa por mí en el mundo.

Por supuesto, aunque lo haya hecho sonar todo tan miserable, a diferencia de Alejandra, mi hermana vino por mí personalmente, y aunque el mundo no tuviera el menor interés en mi sufrimiento, Elizabeth velaba por mi bienestar hasta con la más delgada fibra de su ser, y apoyándome en lo antedicho, ella puede suplir 3 veces al mundo sin problemas. ¿Qué más podría necesitar yo?

En todo caso, no tuve que dar un solo paso, o siquiera mover un dedo para dejar la clínica. Estábamos hablando de la persona que más se preocupa por mí en este semi-esférico planeta azul de 5972 trillones de toneladas, después de todo.

Bueno, dejando de lado los datos sacados de wikipedia, mi dulce hermana llegó en su reluciente auto negro al hospital 45 minutos antes que fuera dado de alta. Desde la distancia observó mi fúnebre despedida con Alejandra, y cuando decidió que era el momento justo, caminó hacia mí de manera refrescante y genial, como el protagonista de una película de acción al rescatar a su damisela en problemas. De alguna manera he sido elevado o rebajado a ese nivel, como lo quieran ver esta bien. No… de hecho no está bien. Debo arreglar esto de inmediato, no puedo simplemente perder mi masculinidad así como así. Digamos esto, más que verse como el genial y refrescante protagonista de una película de acción, Elizabeth se veía como un enérgico y fiel perro al encontrarse con su amo.

Ups, puede que esta corrección haya tenido el efecto contrario al que buscaba, creo que acabo de empeorar mi imagen.

Como sea.

Delicadamente me ayudó a entrar en el auto, como si se tratara de un mayordomo sirviendo a su señor. Eso me haría a mí un magnate. De alguna forma me sentí poderoso, aunque no existiera ninguna razón para tan banal orgullo. Arrogantemente le hablé a mi hermana con un prepotente tono de superioridad, lo cual me ganó un ligero golpe en la cabeza, un regaño y una triste mirada ungida en decepción.

– ¡Soy tu hermana no una sirvienta, por amor a Dios!–

Usando deliberadamente su posición como hermana mayor para inflar la pretensión de sus palabras, Elizabeth me reprendió con esas palabras. De cualquier forma, ella se olvidó rápidamente del asunto.

Pronto volvió a sonreír.

Ella no es del tipo que se toma cosas como esa a pecho.

En todo caso, solo era una broma.

Quiero a Elizabeth más que a nada en este mundo. Jamás haría nada que la lastime.

El qué hice para evadir las insistentes preguntas de mi hermana acerca de mi visita al hospital y las cicatrices dejadas por el fatal encuentro permanecerán selladas bajo el término "secretos del oficio". O para no ir tan lejos, simplemente diré que cada persona sabe cómo tratar con su familia. Imagino que todos se sentiran identificados con esa expresión, ¿No es así?

Bueno, del mismo modo que ella se preocupa por mi más que por el resto del mundo, ella es la persona por la que más me preocupo en el mundo. En cierta forma, por su bien también puedo convertirme en alguien abrumador e imparable. Una simple espada en el pecho no es suficiente para empañar el amor de hermano que siento por Elizabeth. No había razón para preocuparla innecesariamente.

En cualquier caso, me encontré bajo el cuidado de mi hermana tan pronto llegamos a casa.

Pero… deberían verlo ustedes mismos, es por esta clase de comportamiento que suelo burlarme de ella diciendo que es mi sirvienta. No, incluso la palabra sirvienta no es lo suficientemente extensa para contener toda la devoción que esta joven me profesa.

¿Tal vez esclava?

De cualquier manera la esclavitud implica opresión y abuso, más por el contrario, la dedicación de mi pura y hermosa hermana es 100% espontanea y sincera. No la estoy obligando a hacer nada, lo juro.

Su extrema devoción para conmigo debería compararse en su lugar al fervor religioso de un creyente fanático. Oh, parece que he trascendido hasta el grado de divinidad.

De alguna manera me he convertido en el objeto de una religión.

Mi hermana podría ser, o mejor, es la primera Aleksaista del mundo. Akali podría ser la segunda, y entonces Alejandra podría volverse la tercera.

¡Esto podría ser algo grande!

¡Obligaré a mis seguidores a vestir de forma ridícula!

¡Las ballenas azules serán una herejía!

¡Colas de caballo para todos!

¡Y yo…!

Err… bueno…

Ahem~.

Lo siento, me dejé llevar.

De cualquier manera, mi fervor religioso esta únicamente dirigido hacia las colas de caballo, así que…

Ah, espera, ¿Qué?

Olviden eso.

Ninguna religión ha sido fundada en honor a las colas de caballo.

No por mí. Por nadie. Eso no existe. Escucharon mal.

Si, ustedes escucharon mal.

Nunca dije religión, ni tampoco cola de caballo. En realidad, ¿Qué es eso? Nunca he escuchado acerca de esas colas de caballo de las que hablan.

Yo definitivamente no soy devoto a ellas.

Ahem~.

Hagamos como que eso nunca pasó.

Siguiendo con lo que me concierne… bueno, que debería decir… los cuidados de mi hermana son en extremo dedicados. Aunque ella piensa en todo y nunca se le pasa nada, llega a ser tan irremediablemente sobreprotectora que termina sofocándome con tantas atenciones. En realidad estoy comenzando a preocuparme por su futuro marital, creo que esta mujer me ama demasiado para preocuparse por conseguir un esposo y establecer su propia familia. No parece interesarse en otra cosa que no sea yo.

Cuando le mencioné esta preocupación que merodeaba por mi mente –muy sutilmente por supuesto–, ella simplemente respondió:

– ¿Hacer una familia? ¿Para qué? Ya te tengo a ti. Desde que tú nunca te irás de mi lado no necesito preocuparme por hacer ninguna familia. Además tú ya me das preocupaciones suficientes para que me esté buscando más problemas–

Creo que mi dulce Elizabeth ha desarrollado un complejo de hermano.

Tu hermano se preocupa por ti, querida hermana.

Esta clase de cosas no suele suceder en familias con un saludable orden de moderación. Un padre y una madre, un hijo y una hija, tíos y tías, primos y primas, abuelos y abuelas. Desgraciadamente, como ya deben saber, nuestra pequeña familia está compuesta solo por nosotros dos. Nuestros padres nos abandonaron mucho antes de que yo pudiera siquiera hablar, y a Elizabeth el único legado que le dejaron fue un pequeño vestido blanco y la habilidad de caminar.

Solo con eso, esas personas a las que llamó padres por mero protocolo, esperaban que una niña pequeña y frágil de apenas 3 años pudiera defenderse a sí misma y a su hermano de un mundo lleno de gente mucho más grande, astuta y fuerte.

El resto de nuestra familia nos dio la espalda, esa es la clase de personas a los que nuestros lazos sanguíneos nos conectaban. Pasamos nuestra niñez en la soledad de un orfanato.

Es por esto que ella no conoce nada más. Para ella, el concepto de familia se reduce solo a las 7 letras que componen mi nombre. El nombre de su único hermano. La única persona a quien ella reconoce como familia. En mi caso particular, el abandono no fue tan duro, pues era tan pequeño que ni siquiera puedo recordarlo con claridad, no obstante, para Elizabeth simbolizó algo mucho más profundo.

Algo que la marcó de por vida.

Ella era plenamente consciente cuando fue abandonada.

¿Cuantas veces la he escuchado sollozar en silencio entredormida murmurando los nombres de las personas que nos engendraron?

¿Debería revelar la cantidad de ocasiones en que la he encontrado llorando mientras observa viejas fotos familiares del momento en el que tal vez, solo tal vez fuimos una familia completa y feliz?

Sus heridas son muy profundas.

Mucho más de lo que deja ver su eterna sonrisa.

Tal vez el abandono de nuestros padres talló un trauma a lo largo del tiempo en Elizabeth.

Y a pesar de que han pasado tantos años ya, aún no he sido capaz de destruir ese dolor, ni ella ha sido capaz de superarlo.

Por ello, a pesar de que es tan inteligente, no consigue entender el concepto de familia.

No hay forma que pueda reconocer ese estilo de vida que tanto daño le hizo.

Ella simplemente no puede aceptarlo.

Así que, incluso cuando ella se apega a mí como si fuera su mundo entero, no puedo negarle su derecho. Fue ella quien me crío y me levantó sola. A pesar de ser solo 2 años mayor, decidió tomar el peso de mi existencia por sí misma.

Frente a semejante acto de nobleza y bondad tan admirable, yo no podía hacer menos que ceder mi vida a Elizabeth como justificación de su existencia.

Si ella había decidido vivir por mí, entonces era mi deber corresponder a esos puros y tristes sentimientos con la vida misma.

Ese era el mínimo acto de nobleza y bondad que podía tener yo para con ella.

Pero bueno.

En cualquier caso, fue precisamente por esta conducta que la pobre Akali se vio obligada a permanecer lejos de la casa durante estos días. Elizabeth puede ser algo posesiva. No quiero imaginar su reacción si le contara que una mujer desnuda apareció en mi habitación, y que yo gentilmente me ofrecí a lavar su cuerpo desnudo justo el mismo día que la conocí. Incluso decirlo de esta manera suena bastante descarado… tendré que vivir con ese secreto de por vida.

Sea como sea, no obstante, ya han pasado dos semanas. Oficialmente Elizabeth no debería estar conmigo en casa. Ella utilizó todos sus días de vacaciones para pasarlos junto a mí, y ahora está haciendo uso de tiempo laboral para cuidarme.

Conociéndola como la conozco, ella no dudaría un solo instante en dejar su trabajo si eso significa más tiempo de caridad con su querido hermano.

Aunque es demasiado inteligente para eso, y aunque sabe perfectamente que es un trabajo importante, su corazón de hermana choca con su corazón corporativo… y siempre gana.

Es por ello que, en la sala de nuestra casa, acercando una cuchara con helado a mi boca mientras sonreía maliciosamente, mi hermana y yo nos enfrascamos en una discusión.

– Tch… Estos bastardos llamándome y llamándome y llamándome todo el maldito día... !Otra vez me están obligando a regresar…! y tú aún no te recuperas, Aleksai– Elizabeth dijo, e introdujo la cuchara en mi boca.

Saboreé el helado. Frutos rojos. Hecho en casa.

Mi hermana siempre ha sido una cocinera de 7 estrellas.

Este helado artesanal merece un 10/10, como siempre. Si hay algo que extraño de Elizabeth al viajar es sin duda su cocina. Ah, por supuesto también extraño a mi hermosa y cálida hermana… el amor que le profeso es inconmensurable. No hay intereses secundarios, lo juro.

– Elizabeth, tengo 21 años –Mascullé mientras pasaba el helado–. Puedo cuidarme solo… probablemente… ¡Agh! ¡Me atoré con la cereza del helado...! ¡Auxilio Elizabeth! ¡Me voy a morir!–

Elizabeth me ayudó a pasar la cereza a base de suaves palmaditas en mi espalda. Entonces continué hablando mientras me limpiaba la boca con mi babero… quiero decir, con una servilleta:

– Como estaba diciendo, no necesito que nadie me cuide. Soy perfectamente autosuficiente, Elizabeth–

– Hah… –Suspiró– Sabes que no puedo simplemente dejarte solo. Lamento ser una hermana tan molesta pero…– Elizabeth clavó una vez más la cuchara en el helado y lo llevó a sus labios.

– Tienes que irte, o perderás tu empleo– Insistí.

– Puedo conseguir otro– Replicó Elizabeth con la boca llena.

– No hables del trabajo como si fueran cartas intercambiables de konami–

– Sabes que puedo hacerlo– Respondió cerrando un ojo y sacando la lengua.

Debo admitir que se veía adorable haciendo ese gesto infantil.

Pero yo soy su hermano.

En realidad Elizabeth es hermosa. Su delicada y blanca piel es tersa y suave como la seda, y su negro cabello cae placido como la lluvia de primavera que rocía los retoños florecientes sobre su espalda. Es delgada y elegante, y junto a sus delicadas facciones y nobles rasgos, no puedo más que admitir que es una mujer hermosa.

Pero yo soy su hermano.

Además es dulce, cariñosa, educada, encantadora, virtuosa y trabajadora.

Pero yo soy su hermano.

También es talentosa, atlética, flexible e inteligente.

Pero yo soy su hermano.

Tiene una hermosa voz, puede hablar fluidamente en 7 idiomas y es adepta en el uso de varios instrumentos musicales.

Pero soy su hermano.

Aparte de todo, es una excelente cocinera y ama de casa.

Pero solo soy su hermano.

Ciertamente, es una mujer perfecta, la mires desde donde la mires.

¡Pero yo soy su hermano, maldita sea…!

Tch… creo que me propasé.

Sea como sea, más allá de considerarla adorable o admirable, como hermano que soy, otro comentario más de su belleza cruzaría una línea que ha sido sujeta al más aberrante y detestable tabú. Si, el incesto.

Por lo tanto, todo lo que puedo decir es que es un total desperdicio para el mundo que una mujer como ella no esté dispuesta a buscar un marido.

Por un momento escuché llorar a todos los hombres del mundo al unísono.

Y todo porque Elizabeth me elige a mi por encima de todo.

¿Es esto mi culpa?

Llevo un gran peso sobre mis hombros.

– Bueno, como sea –Agregó Elizabeth despreocupadamente dejando la copa de helado con la cuchara clavada sobre una mesa–. Ni siquiera yo puedo ser tan irresponsable. Efectivamente tendré que irme… eso a menos que tú no lo quieras, Aleksai–

Abrió sus siempre adormecidos ojos azules y los enfocó en mí.

Me miraba con expectación.

Pero para su decepción.

– Ten un buen viaje, querida Elizabeth–

Respondí yo.

Elizabeth hizo una mueca que intentaba ser un puchero. Giró su cabeza hacia el reloj de pared, y suspirando recostó su cabeza sobre mis piernas.

Alargué la mano hasta alcanzar el helado.

– No quiero ir…–

Enterré la cuchara sobre el postre congelado.

– Aleksai, no quiero ir…– Repitió mi hermana caprichosamente.

Sin prestarle atención, acaricie su cabeza y retiré el cabello de su rostro. Acerqué la cuchara plateada cargada de helado a los labios de Elizabeth con una expresión condescendiente sobre mi semblante. Obedientemente abrió la boca y se lo comió.

– Quiero quedarme aquí…– Insistió.

Aún ignorándola, pase una servilleta por sus labios para limpiar su boca.

– ¡Aleksaaai…! –Perezosamente exclamó mi nombre, pero aún así obstinadamente me negué a prestarle atención– ¡Escuchaaa…! No quiero ir a ese estúpido trabajo, no quiero ver a esos estúpidos ancianos, no quiero salir de la casa –

Aunque mi distinguida hermana suele actuar muy elegante y refinada en todo momento, cuando se desespera tiende a comportarse infantilmente por las cosas más triviales. Suele ser muy diligente, pero no está por encima de ser perezosa si a su juicio la situación lo amerita. Alguien muy inmaduro y perezoso está siendo una mala influencia para ella, que problemático. De todas formas, concuerdo que a veces hasta personas como ella quieren ser consentidas.

Vaya cosas.

Suelo ser bastante tolerante con Elizabeth, independientemente de la actitud que adopte, sin embargo en esta ocasión no puedo ir con la corriente.

Es peligroso.

Esta ciudad es peligrosa.

Esta ciudad se ha vuelto peligrosa.

Desde que los campeones empezaron a surgir, esta ciudad se ha vuelto peligrosa.

Así que, estar aquí es peligroso.

Por tal motivo decidí tomar una actitud distante con mi hermana. Es una forma de protegerla, supongo yo.

Golpeé suavemente su frente con la palma de mi mano.

– Auch– Protestó.

– Ya es hora, Elizabeth–

– Pero… ¿Qué hay de ti?–

– Desde que no salga de la casa no habrá ningún problema–

– ¿Y tú comida?–

– Se cocinar–

– ¿Qué? ¡No mientas!– Masculló.

– Aprendí observándote, querida hermana–

– Pero…–

– Mantendré la casa limpia y te llamaré 2 veces por día–

– No hables como si te estuviera forzando a hacerlo… por otro lado, ¿Qué harás acerca de la universidad?–

– Ya adelanté 3 meses de clase aquí en casa, no hace falta preocuparse–

– Deh…– Chasqueó Elizabeth, del cabello azabache.

De mala gana se levantó.

– De acuerdo. Adiós, Aleksai–

Y fríamente se despidió. Estaba molesta. No era para menos, no fui muy amable con ella. O al menos no tanto como solía serlo. Elizabeth no está acostumbrada a recibir ese tipo de trato, mucho menos de mi parte. Aún así, es la mejor solución, ella tiene que irse.

Clank.

El sonido que provocó la puerta que daba al jardín al cerrarse se escuchó en la sala de forma solitaria.

Clank.

Más débilmente, el sonido de la puerta del jardín que daba a la calle al cerrarse pudo escucharse también poco después.

Mi hermana no vaciló un minuto antes de salir. Ella solo hacía esto cuando estaba muy enojada. Pero aún así… esto era lo mejor para ella, me dije a mi mismo mientras buscaba refugio en tan hipócritas palabras.

Pero como ya dije antes, por el bien de Elizabeth también puedo ser una persona abrumadora. Imparable. O simplemente despreciable.

La amo más que a nadie en este mundo, y nunca haría algo que directa o indirectamente pudiera lastimarla. Jamás dejaré que alguien o algo la lastime. Que contradictorio, ¿No creen ustedes?

Como sea.

Al fin solo, pensé yo.

ONE, TWO… ONE, TWO, THREE, FOUR…

Mi celular.

Por primera vez desde hace dos semanas, mi celular volvió a timbrar. Ah, por cierto, este es uno nuevo. No, no hablo del timbre, sino del teléfono... el anterior aún sigue sepultado en concreto... no lo puedo sacar... maldita sea. Como sea, este es uno nuevo y más moderno. El último modelo de este año. Mi hermana tiene buen gusto para las cosas como siempre.

– ¿Hola?–

– A-Ah, buenos… buenos días. ¿E-Estoy hablando con… Aleksai?– Una tímida y suave voz respondió educadamente desde el otro lado del teléfono.

– Sí, soy yo–

– H-Hola. Soy yo, Alejandra. ¿Cómo has estado, Aleksai?– Ligeramente más tranquila, Alejandra continuó.

Esta es Alejandra Sagir-Lazzuli. Otra de las infalibles y abrumadoras personas con las que mi entorno se encuentra entremezclado.

Ella, sin embargo, irradia una clase de perfección distinta a la de Elizabeth.

Si mi hermana emite el tipo de perfección al que apuntan las personas en sus fantasías, convirtiéndose así en una suerte de líder idealizado y no oficial para las personas a su alrededor al ser reconocida como una existencia superior, entonces Alejandra es del tipo con el que las personas se comparan de forma anhelante al darse cuenta de cuan superior es en contraste con ellos, como si fuera un reflejo de lo que desean ser.

Ella tiende a provocar celos porque se coloca al mismo nivel que los demás y levanta resentimientos acerca de cómo ella es capaz de hacer cosas que los otros no pueden, en especial porque ella trata a las personas como si pudieran corresponder a sus altas expectativas, indiferentemente de la brecha en habilidades. Esto hace que las personas la vean como una versión sin defectos de sí mismos, y al fallar en su esfuerzo por alcanzarla, terminan despreciándola. A diferencia suya, Elizabeth, se presenta a los demás directamente como alguien superior en la jerarquía social, es decir, alguien a quien por defecto jamás podrán emular, y esto la lleva a ser condescendiente y convertirse en una figura de apoyo para los demás. Muy hermana-mayor-esco, sí señor.

Sea como sea, comparar a las dos es igual a comparar a un profesor, quien es aceptado por sus estudiantes como alguien estadísticamente superior a ellos por edad y experiencia, con un alumno prodigio quien, a pesar de ser superior a sus compañeros, despierta envidia precisamente por esa misma superioridad al ser solo otro estudiante más.

Supongo, no obstante, que estas diferencias abismales entre las dos van de la mano con sus personalidades ambiguamente opuestas. Alejandra es reservada y ascética, mientras Elizabeth por el contrario es extrovertida y habladora. Las personas retraídas tienden a generar por defecto aversión y envidia, por otro lado, las personas sociables suelen inspirar admiración y confianza.

Esa es la clase de línea que las divide.

Bueno, al menos así es como lo veo yo, desde mi punto de vista como hermano menor, quien esta presupuesto a mirar hacia arriba y admirar a su hermana mayor. Alejandra, quien es de mi edad, me provoca la sensación de igualdad por otro lado, a pesar de ser tan abrumadoramente talentosa.

Con estas vagas ideas en mi cabeza, respondí a la joven al otro lado del teléfono después de una pequeña pausa de introspección con las siguientes palabras:

– Oh, Alejandra, que bueno es para ti escucharme… quiero decir, que bueno es escucharte. Estoy bien, ya me recuperé completamente–

– Ya veo… me alegra por ti–

– ¿Qué hay de ti? ¿Te sientes mejor ahora?–

– A-Ah s-si. Gracias por preocuparte. Me siento mucho mejor ahora, aunque… la inactividad me aburre mucho. Por la incapacidad laboral no he podido ir al trabajo estos días, además no puedo traer a Johan conmigo por ahora… y para terminar no he hecho absolutamente nada en casa siquiera, Ashe no me lo permite–

Ashe.

– A-Ahora que lo pienso –Agregó Alejandra–, ¿Akali se encargó de cuidarte también?–

¡Oh, es cierto, Akali!

¿Dónde estará?

– Ah, no. En realidad mi hermana uso sus días libres para cuidarme, pero ya no está aquí. En cuanto a Akali… hace un rato que no la veo. Debe estar vigilando desde algún lugar–

– E-Eso no está bien, Aleksai. Ella es tu protegida en este mundo, ¿No es así…? D-Deberías ser más amable con ella…–

– Bueno, ella no es exactamente del tipo delicada… además, para ser sincero me resulta bastante útil su personalidad estoica, hace fácil tratar con ella. Ah, hablando de personalidades, ahora que lo pienso –Añadí–, tu personaje es radicalmente distinta cuando hablas por teléfono. Normalmente te diriges a las personas en un tono frío y distante, pero ahora tu voz parece bastante débil y sumisa–

Quiero decir, en serio, ¿Qué pasa con esa forma de hablar?

Pareces del tipo chica bibliotecaria tímida con gafas, pecas y senos inesperada y lascivamente grandes que suele comportarse torpemente en frente de las personas.

¿Acaso intentas cambiar tu personalidad?

¿Quieres parecer más adorable?

Dame un respiro.

¡Harás que me dé un infarto!

– A-Ah… b-b-bueno… –Tartamudeó Alejandra la bibliotecaria– No estoy muy acostumbrada a llamar por teléfono… ni tampoco a hablar para matar el tiempo. No soy precisamente buena socializando. Puedes llamarlo uno de mis puntos débiles– Concluyó.

– Ya veo, ¿En ese caso que tal si hablo de un tema menos frívolo para devolverte la seguridad?– Pregunté.

– ¿Qué sería eso?–

– Escucha con atención, he recopilado algunos datos sobre el torneo "The Wide World" en el que estamos metidos–

– Oh, eso realmente sería de utilidad…–

Los datos que he averiguado.

Comencemos.

"League of Legends, the Wide World".

En español traduciría algo similar a: "Liga de Leyendas, el Vasto Mundo". Este es el simpático nombre bajo el que el torneo se identifica.

En un principio no tenía la menor idea de que exactamente iba todo este asunto de personajes ficticios materializándose en el mundo real, y aún ahora no tengo mucha información al respecto, pero durante estas dos semanas he podido investigar al menos algunas cosas sobre este alocado concurso, como sus participantes y sus reglas.

Comenzaremos con la población objeto del torneo.

Es decir, los participantes.

Como recordaran –Y en caso de que no lo recuerden revisen el capitulo 4.1–, 40 tickets fueron repartidos entre jugadores de League of Legends para ganar el derecho de participar en este torneo. Por supuesto, dije "ganar el derecho", pero la participación en el concurso es obligatoria realmente, así que sería más acertado decir "ganar el deber de participar".

Como sea. Esto significa que el torneo fue diseñado para 40 contendientes.

En total existen 10 servidores de League of Legends en el mundo, y de cada uno de esos servidores, los 4 mejores jugadores fueron elegidos para concursar, dando así un total de 40 participantes. La expresión "El Vasto Mundo" no era solo para impresionar. Realmente se trataba de un torneo a nivel mundial.

Una competencia entre los 40 mejores jugadores de League of Legends en el planeta.

Además.

Queda un detalle por mencionar.

Para explicarlo, debo hacer una regresión tempo-espacial hacia el primer capítulo de esta historia. No estoy seguro si recuerden que, en el primer capítulo, un personaje de menor relevancia llamado Anderson me advirtió por teléfono que algunas cuentas estaban siendo "eliminadas" del juego.

Esa información es imprecisa. Las cuentas fueron suspendidas, no eliminadas, y naturalmente, las cuentas suspendidas pertenecían a los jugadores que participarían en esta absurda competencia. Aunque en este caso la palabra "suspendida" sigue siendo un poco inexacta, pues las cuentas, más que ser suspendidas, simplemente cambiaron de pertenecer a "League of Legends" para convertirse en las cuentas oficiales del torneo "The Wide World", al menos temporalmente. Es decir, las cuentas suspendidas están siendo utilizadas en el torneo.

Ya aclarado esto podemos continuar con el detalle que había mencionado.

Al revisar el listado de invocadores del juego, me di cuenta que no todos las cuentas de los jugadores en el top de cada servidor fueron suspendidas. Esto me desconcertó, pues significaba que este torneo no estaba compuesto en su totalidad por los mejores jugadores del mundo. No todos fueron convocados.

¿Significaba eso que los competidores fueron elegidos al azar?

Esa duda atizó mi mente durante un tiempo hasta que Alejandra, con su mera presencia, sin necesidad de decir absolutamente nada, despejó mis dudas. Ella me hizo darme cuenta de la superficialidad de mis estimaciones.

Alejandra Sagir-Lazzuli.

La mejor jugadora a nivel mundial durante la segunda temporada.

Una invocadora inactiva.

Dejo de jugar años atrás.

¿Qué exactamente significaba esto?

La respuesta era sencilla. Los participantes no fueron elegidos en base a resultados actuales, sino en base a los resultados recopilados desde el inicio del juego. Es decir, para este torneo no se limitaron a elegir a los mejores invocadores del mundo, sino los mejores invocadores de la historia del juego.

Que aterrador.

¿Durante cuánto tiempo planeó Riot este maquiavélico torneo?

Ah, otra cosa más. Y esta es importante.

Tal vez sea la más importante. Dependiendo de cómo se vea y de que tan difundido se encuentre este detalle, el rumbo del torneo podría cambiar completamente.

Sin embargo.

No es una verdad inquebrantable.

Solo es una presunción.

Una hipótesis.

Una conjetura meramente empírica en base a los eventos presenciados 2 semanas antes. No he podido corroborarlo con una fuente verídica, por lo que no estoy completamente seguro de esto.

Aún así, al parecer es una teoría viable.

Aunque no pueda afirmarlo con una certeza del 100%, tal vez y solo tal vez sea posible para cualquier persona, indiferentemente de su edad u origen, convertirse en un invocador. Para hacerlo, el único requisito, hasta donde sé, es deshacerse del invocador anterior.

Matarlo, en palabras más simples.

No solo eso. Un campeón es perfectamente capaz de revelarse contra su invocador si es que lo desea, y siendo libre de ataduras buscarse un nuevo maestro. Tal como Shaco mencionó.

Esta posibilidad conduce de forma anexa a preguntarse cuáles son las reglas del torneo. Todo concurso tiene alguna, ¿no?

Reglas.

Normas.

Controles.

Regulaciones.

Se supone que así debería ser.

Pero, aparte de tener un campeón, no hay ninguna.

Nada.

No hay reglas.

¿Qué es esto, una anarquía?

Por lo menos puedo decir que es algo muy similar.

El único precepto es ganar.

Los medios son irrelevantes.

Cualquier estrategia es válida.

Aquí no existen sanciones.

En este concurso se puede hacer lo que sea.

No hay límites.

Sin supresores legales o morales, la naturaleza humana suele desbordarse a un punto tan extremadamente barbárico que no podrías encontrar muchas diferencias entre hombres y animales salvajes. Solo hace falta dar un vistazo a la sangrienta y trágica historia de la humanidad.

Que espantoso. Que torneo tan espantoso, pensé.

Exhalé un satírico suspiró teñido de inconformidad.

Eso es todo lo que averigüé.

De una manera más o menos similar, le dije a Alejandra lo que sabía desde mi teléfono. Lo que acabo de decir. Lo que ahora ustedes saben.

Suspiré una vez más, y entonces le di la palabra a Alejandra, quien sin mucho más que añadir, murmuró.

– Oh… entiendo–

– Si… aún así…–

– ¿Aún así…?–

–Aún así… aún así las razones detrás de este concurso, y los fines que persigue me son desconocidos–

Dije yo.

Y entonces Alejandra respondió haciendo uso de una superficial mayéutica:

– ¿Sabías que la Liga de Leyendas perdió la guerra contra el vacío hace más de seis años?–

– ¿Seis años? ¿Cómo lo sabes?–

– Ashe me lo dijo –Contestó Alejandra. Hizo una pequeña pausa, como si quisiera ordenar sus pensamientos, y entonces agregó en su característico tono carente de emoción– Si mi memoria no me falla, el 27 de octubre de 2009 es la fecha en que League of Legends fue dispuesto al público. Si contamos los meses de desarrollo más la duración de la beta abierta, a la fecha de hoy, el juego tendría más de 6 años de existencia... ¿Qué posibilidades hay de que eso sea solo una coincidencia, Aleksai?–

Mayéutica. Solo en caso de que leas esto, Anderson, es una estrategia de aprendizaje basada en preguntar a la otra parte hasta que pueda llegar a una conclusión basada en sus propias respuestas.

Entonces, basado en mis propias respuestas internas, yo concluí dubitativamente:

– Desarrollaron el juego y crearon este torneo para… ¿Obligarnos a pelear una guerra que ya esta pérdida?–

¿Estamos peleando una guerra perdida?

¿El vacío invadirá la Tierra también?

¿De este torneo saldrá un héroe que pueda vencer lo que un planeta lleno de ellos no pudo?

¿Es esa la razón de ser de esta absurdo contienda sin cuartel?

Quién lo sabe.

En realidad, en ese momento era lo último que me interesaba.

Escupí esas palabras irresponsable e indiferentemente, pues mi mente estaba concentrada en una pequeña carta que bajo la puerta de mi casa yacía sin yo haberme dado cuenta antes.

En el sobre de dicha carta, que solo hasta ese momento tuve la desgracia de ver, grandes letras negras decían con claridad:

INVOCADOR ALEKSAI, ALIAS BLUE LAVEL'LEVEL, HAS SIDO DESAFIADO.


Y así han pasado 11 capítulos. Que nostalgia. Este capítulo salió más rápido de lo normal, podría decirse que tuve una inspiración esporádica. Espero vuelva a repetirse.

Como consejo del día... o de la noche, lo que sea, traten bien a sus familias.