Pues vaya, en está ocasión si deje transcurrir un tiempo bien largo para postear. Si tuviera que dar una excusa, pues no me alcanzaría el día, así que no me queda más que asegurar (Con los dedos cruzados) que algo como esto no se repetirá. En cualquier caso, este arco en particular, que se me complicó un poco más de lo que tenía planeado, se dividirá en capítulos más cortos de los que suelo manejar por eso del suspenso y de la reducción de la carga laboral.
Como sea, espero disfruten la lectura y nos veremos más abajo.
Como ya saben, esto es una parodia del lore original de League of Legends, y de ninguna manera estoy asociado con Riot Games ni asumo derechos sobre la propiedad de ninguno de los personajes aquí presentado, excepto aquellos de mi propia autoría. Por demás, todo parentesco con la realidad es pura coincidencia. Ahora que conocen estos detalles sin importancia, sobre estos asuntos sin importancia, pueden continuar leyendo está historia sin importancia.
Capítulo 9.1: El invocador más débil
Vaya, vaya, vaya, y aquí estamos, 4 días después de nuestro último encuentro hasta la fecha. Sobre mencionar que hoy es el 10 de septiembre.
Si, hoy, justo a 24 horas del verdadero combate.
Paradójicamente me enfrentaré.
Contra el más débil.
El más idiota.
Y también el más fuerte.
Finalmente ha llegado el momento.
Para vencer aquel que es llamado inmortal.
Solo un día para que Elizabeth finalmente sea rescatada y para que Evan Collins finalmente sea derrotado. Este es el día en que yo, Aleksai el invocador, finalmente revelaré la forma para vencer a un inmortal. Sin importa cómo, la conclusión será una, y solo una.
Ha llegado el momento, no puedo desperdiciar más tiempo, no ahora.
Mi hermana fue secuestrada por mi incompetencia.
Alejandra se ha alejado por mi indiferencia.
A estas alturas, ¿Qué más podría perder?
Eso, por supuesto, sería la vida.
No me enfrento a un oponente cualquiera.
Es inmortal. Casi invencible. Muy aterrador. Y es mí enemigo.
Pero no quepa duda, yo lo derrotaré. No, no solo eso. Lo aplastaré, lo destrozaré, lo pisotearé, lo liquidaré, lo apisonaré y lo destruiré. Arrasaré esa inmortalidad de la que tan orgulloso está.
A Evan el inmortal, yo, Aleksai el invocador, lo derrotaré de forma abrumadora. En la tierra que se extiende bajo el cielo y las estrellas que brillan sobre él no se cuestionará nunca mi victoria, pues será absoluta.
No deben temer, no habla en mi lugar la arrogancia ni el optimismo exacerbado. Es mi destino ganar. Ya estaba escrito, desde el mismo instante que aquel personajillo tuvo la osadía de retarme. Aquí y ahora declararé que Evan Casmir Collins no tiene ninguna oportunidad de ganar contra mí.
Ah, claro.
¿Quién dijo que saldría victorioso?
¿Qué me da la potestad para declararlo?
¿De dónde he sacado los cojones para hablar así?
¿Por qué estoy tan seguro de poder vencer a semejante rival?
Tal vez se estén preguntando algo como eso ahora, sí.
La respuesta sería, simple y llanamente, porque puedo hacerlo.
Porque yo soy definitiva e irremediablemente más fuerte.
Porque Evan Collins es sencillamente más débil.
Ah, un momento, no coman ansias ahora.
No es tan simple, existe otro motivo.
Y este es el más importante.
Fundamental.
Que sería:
Zilean no es el enemigo.
Ah, esto puede parecer bastante confuso, pero deben creerme cuando digo que ese anciano repugnante no es el enemigo.
Por ahora, el único enemigo es Evan.
Solo él debe ser vencido.
Nadie más.
Pues él es el único.
De los 40 invocadores.
Pues ningún otro consideraría.
Jamás en su vida entera se atrevería.
A enfrentarse directamente en lugar de su campeón.
Contra los invencibles héroes de Valoran, miembros de la liga de leyendas.
Así es, Zilean, el Guardián del Tiempo, jamás ha puesto un pie en el campo de batalla.
Y aunque suene ridículo. A pesar de ser tan improbable que llega a rozar lo imposible. Y aunque solo a un idiota como él se le ocurriría. A pesar de que todo razonamiento lógico indicase lo contrario, con semejante táctica tan estúpida, él, ese idiota llamado Evan Collins, ya ha vencido a 3 invocadores, uno tras otro, y por supuesto, a sus campeones. A todos, sin perder ni una sola vez.
Así de fuerte es el enemigo que me desafió. Así de idiota es el sujeto al que combatiré.
Lucharé contra un tipo capaz de enfrentar leyendas con sus propias manos.
Por ese motivo es llamado Nosferatu, el inmortal.
El invocador más fuerte de todos.
Ah, pero como sea.
Basta ya de glorificarlo.
Puede sonar impresionante, todo esto de Nosferatu el inmortal y eso, pero dejaremos este asunto de lado momentáneamente. Sus proezas no son de mi interés. En su lugar hablemos, muy brevemente, sobre la famosa inmortalidad que tanto lo ha exaltado. Llevemos al límite este concepto que, por pura estupidez y temor, a tantos invocadores ha llevado a la tumba.
Empecemos.
¿Qué es la inmortalidad?
Es un término muy vago. Da lugar a muchas confusiones e inexactitudes. La primera de ellas, y también la más importante, sería confundir la inmortalidad con la omnipotencia. Las personas tienden a pensar que un enemigo inmortal es invencible, pero la realidad no podría ser más distante.
Una vez más preguntaré, ¿Qué es la inmortalidad?
Existe más de una, quiero decir.
Biológicamente, la inmortalidad consiste simplemente en la supresión del último ciclo de la vida que, valga la redundancia, es la muerte. Como diría el maestro Yi, filósofo del Wu Ju, "La clave de la inmortalidad, no morir".
Podríamos compararla con un lazo que nunca se termina. Uno que se extiende y se extiende hasta el infinito. Y así lo hará, durante los distantes eones, hasta que el mismo tiempo que todo lo mide y todo lo sofoca se extinga. Pero… ¡Ah, sí! Aquí viene el "pero". Definitivamente hay un "pero" en todo esto. Es decir, que algo sea infinito no significa que no pueda ser interrumpido. Cualquier lazo, por infinito que sea, puede ser cortado. La inmortalidad es infinita, no puede terminar por sí misma, pero eso no significa que no pueda ser interrumpida.
Así de fácil. Este simple pero fundamental principió podrá no ser la clave de la victoria, pero sin duda es el primer paso hacia ella.
Las personas, tontas por naturaleza, se dejan engañar con pueril facilidad por lo ostentoso de todo aquello que consideran vasto y abrumador. Es entonces que se encadenan y perciben todo lo que está por encima de sí mismos como insuperable.
El que sube la cuesta que otros no pudieron es automáticamente encasillado en un nivel distinto, y de ahí nace la admiración, el temor y el aislamiento.
Es por esta razón que alguien como Evan, quien ha desafiado la mismísima muerte que nunca nadie ha podido superar, fue automáticamente encasillado en un nivel distinto, y de ahí nació la leyenda del nuevo Nosferatu.
El invocador que nunca muere.
Pero eso da igual.
Continuemos con el tema.
Ahora profundicemos más en la materia.
"Inmortalidad".
Un tipo de inmortalidad más profunda.
Más poderosa.
Un tipo de inmortalidad que no puede ser interrumpida, o mejor, que aun siendo interrumpida, no puede ser extinguida. Puede restablecerse. En palabras más simples, una inmortalidad capaz de sobreponerse a la fatalidad misma. Un ser absurdo e ilógico capaz de sobrevivir a cualquier impacto, cualquier enfermedad y cualquier daño.
Una inmortalidad que va más allá de las leyes de la vida y de la muerte.
Algo que es y nunca dejara de ser, sin importar que tanto sea destrozado. Un lazo que puede volver a unirse sin importar que tanto sea cercenado. Una criatura que será eterna, sin importar que tanto sea acribillada.
Esa esa es la clase de inmortalidad que ostenta Evan Collins.
Por ello es llamado "Nosferatu". Por que hagas lo que hagas, no puedes matarlo. Sin embargo, "Nosferatu" es tan solo un humano.
No muy diferente a mí, ni Alejandra o mi hermana.
No hay nada especial en él.
Así es, tal y como suena.
Él no es especial.
La razón detrás de su inmortalidad es un puto viejo, esclerótico y pedófilo, capaz de manipular el tiempo a su taimado y displicente antojo. En otras palabras, el secreto de su inmortalidad yace en la habilidad de Zilean para rebobinar el tiempo.
Tal como en el maldito juego.
No es un concepto difícil de entender.
Sin embargo, no por ello es una habilidad fácil de superar.
Ah, no me malentiendan. Como tal la inmortalidad de Evan Collins no me supone ningún problema. Podría vencerlo tantas veces como yo quisiera sin importar que tan inmortal sea. Pero no está solo. El auténtico problema es Zilean. Si, ese bastardo decrépito y arrugado. Él es la amenaza más grande de todas porque, irónicamente, él es capaz de vencerme tantas veces como quiera.
Ese anciano hijo de puta.
Su poder es ridículo. Injusto. Casi insondable.
No es un hecho de causa, es un hecho de fondo, de trasfondo.
Por defecto. Una configuración predeterminada del sistema cósmico.
Como si el universo mismo hubiera dictado que Aleksai no puede vencer a Zilean.
¿Y por qué?
Pues, escuetamente hablando, es porque Zilean lo sabe todo.
Oh, es cierto, lamento confundirlos. Ya había dicho que Zilean no era el antagonista de esta historia, y no era una mentira.
Zilean no es el enemigo. El enemigo es Evan Collins.
Pero sea como sea, no necesita serlo, pues repito, es un hecho de fondo. Está en su naturaleza. Esa es la índole de su habilidad. Controlar el tiempo es una cualidad poderosa en extremo, es de esperar que su mera presencia pueda afectar el rumbo de cualquier batalla.
Ah, como sea.
Permítanme manifestar, solo para aclarar, que, aunque Zilean no sea mi enemigo, tampoco está de mi lado. Ni siquiera llega a ser neutral. En esta batalla Zilean ha apostado por Evan Collins y ha puesto su desagradablemente inmenso poder a su disposición para que lo use como le plazca. Es decir que, incluso sin poner uno de sus malditos y osteoporósicos pies en el campo de batalla, por inercia, Evan contará con todas sus ventajas.
Zilean le ha otorgado a Evan Colliens todos sus poderes.
El tiempo estará de su lado en todo momento.
Podrá ver el futuro. Podrá saberlo todo.
Siempre estará 10 pasos adelante.
Y podrá volver a intentarlo.
Tanto como quiera.
Pasivamente.
Sin siquiera saberlo.
Esa es su mejor carta.
El imbatible as bajo la manga.
Zilean actúa como una fuerza de la naturaleza.
Una que solo beneficia a Evan Casimir Collins, el inmortal.
Sin importar que causa y efecto provoquemos, nada cambiará eso.
Hagamos lo que hagamos, Evan lo sabrá incluso antes que nosotros mismos.
Y si fracasa podrá volver a intentarlo tantas veces como sea necesario.
Básicamente no existe ninguna forma en que pueda perder.
Por eso dije que el problema aquí es Zilean.
Más específicamente su poder.
Su poder sobre el tiempo.
Es por eso que Evan ha sido capaz de vencer a 3 de los legendarios campeones. Eso es lo que en verdad lo hace aterrador. La inmortalidad por sí misma no podría hacerlo bajo ninguna excusa una amenaza, no a un inútil como él. Es el poder de controlar el tiempo lo que lo ha hecho invencible. Tan fuerte es tal habilidad que ha lo ha convertido en el invocador más fuerte, y, en este caso particular, el luchador más fuerte.
De todos.
Pese a ser tan débil.
Ah… tal vez… creo yo.
Pero sea como sea, eso da igual.
Que controle el tiempo no evitará que lo yo derrote.
Incluso un poder así de grande no puede curarlo de su estupidez.
Por ello, dadas las circunstancias, debería sentirme profundamente agradecido.
Solo imaginen si un invocador real tuviera semejante poder a su disposición.
Solo imaginen que Zilean decidiera tomar las riendas del combate.
La sola idea me hace temblar, la dificultad aumentaría.
Exponencialmente. Abismalmente.
Por ello, incluso con tal poder.
Evan Collins aun es.
Muy débil.
Oh, bien. Diría que ya ha sido suficiente.
Lo que debía ser aclarado fue aclarado. Lo que debía ser dicho fue dicho. Lo que debía saberse ahora es sabido. Es el momento de continuar. Ha llegado la hora de revelar la estrategia, no, el truco que nos llevará a la victoria.
Contra la inmortalidad y contra el tiempo mismo, un truco capaz de vencerlos.
Por lo tanto, para conocerlo, haremos la última elipsis.
Si… yo diría que 17 horas antes del combate sería lo ideal. Déjenme ver… ya soy todo un experto en esto de acelerar el tiempo.
¡Ahí vamos!
Por favor espere. Adelantando el tiempo 17 horas.
– ¡Sí! ¡Sí! ¡¿Te gusta mi pajarito, Alejandra?! ¡Hah! ¡Hah!–
Espera, ¿Ese soy yo masturbándome en mi habitación con una fotografía de Alejandra?
Oh, no quería que vieran eso. Adelanta otra hora.
Por favor espere. Adelantando el tiempo 1 hora.
…y yo, sosteniendo una furtiva fotografía de mi compañera exclamaba:
– ¡¿Tú también quieres un poco de esto, Akali!? ¡Oh sí!–
Aiya, parece que tenía mucha energía ese día. Vamos con otro adelanto.
Por favor espere. Adelantando el tiempo por las perversiones de Aleksai 1 hora más.
– Oh, Akali… eres una ninja muy sucia, no me esperaba esto de ti–
– ¿Qué pasa? ¿No te gusta, Aleksai? Puedo detenerme, si es lo que quieres… ¡Ah!–
– No te hagas la difícil, ¿O acaso te disgusta mi magnífico…? ¡Oh!–
– No… esto está bien, fui entrenada para complacer… ¡Ah! Justo… Justo ahí… ¡Ah! ¡Ah!–
Esperen, juro que puedo explicarlo. Definitivamente esto no es lo que parece.
– El Twister es muy divertido, Aleksai–
¿Lo ven? Solo se trataba de un inocente juego, yo sería incapaz de…
– ¡Ah! ¿Sabes, Aleksai? ¡Ah! En Runaterra lo llamamos sex…–
¡Adelanta!
Oh por Dios… Por favor espere. Adelantando el tiempo 1 hora más.
¿Qué iba aquí?
– ¿Quieres algo de mis pokeballs, Pikachu? ¡Sí! ¡Sí!–
Mierda, ¿Qué pasa conmigo hoy?
Esto ya es el colmo... Adelantando el tiempo 1 hora más.
Hmmm… de acuerdo, yo diría que está es una hora segura. Ah, por cierto, la chica encargada de anunciar los saltos en el tiempo estará en terapia durante algunos días, así que no la veremos por un tiempo. Oh bueno, ya volverá.
Ahem~.
Veamos, son exactamente las 4 p.m. del 11 de septiembre. Oh, ahora que recuerdo a esa hora caducó mi cuenta en , así que no tendremos que preocuparnos por más… interrupciones incómodas.
Ahem~.
Como sea. En 3 horas, es decir, a las 7 de la noche, nos veremos cara a cara con Evan Collins.
La hora fue pactada por él mismo.
En cualquier caso, durante el transcurso d de la tarde, poco antes del combate, decidí entablar un divertido y educativo juego de Ajedrez con mí querida amiga Akali, quien pese a no entender el objeto de tan trivial partida, acepto sin mayores inconvenientes la propuesta.
– ¿Ajedrez…?–
– Que perceptiva eres, Akali–
– Estamos a 3 horas del combate más exigente hasta la fecha y estamos… jugando una partida de ajedrez…–
– El ajedrez es el padre de los juegos de estrategia, ¿Qué mejor pasatiempo para conspirar contra el enemigo?– Respondí yo usando un ingenioso y nada genérico juego de palabras.
– Vaya, vaya. Que compañero más extraño– Suspiro Akali
– Ya veo –Farfullé haciendo un gesto que expresaba lo poco que me importaba su opinión– Yo tengo las piezas blancas, así que comenzaré. Caballo a H3–
–…–
Y de esta forma dio inicio la emocionante partida de Ajedrez entre Akali y su sensual servidor.
Fue realmente excitante. Fichas de marfil volaban de un lado a otro, súbitas traiciones y ardientes romances brotaban en los lugares más inadvertidos del tablero, miles quedaron huérfanos y varios millones más saldaron los muertos. Fue una guerra espantosa. Los perseverantes peones nunca dejaron de avanzar pero… ¡Oh, no, el manipulador alfil, antiguo consejero del rey negro abandonó a su suerte a sus subalternos! ¡Sin embargo el viejo y sabio rey descubrió su plan y envió a su fiel caballero negro para salvarlos! ¡Pero ahora han sido rodeados por el enemigo! ¡Necesitan refuerzos inmediatamente, más los generales del rey tienen las manos llenas con otras complicaciones!
¡La guerra está perdida!
Oh bueno, basta ya de alargar banalmente esta necia prosa, convengamos que la partida se prolongó durante 27 turnos, y para evitar entrar en detalles innecesarios, declararé con presta brevedad que yo fui el ganador de esta partida. Más no por mucho.
– Eres bueno…– Musitó Akali.
– Ah, eso no tiene importancia. Cambiaremos las reglas del juego ligera… no, abusivamente–
– ¿Qué estás diciendo? ¿Cambiar las reglas?–
– Así es, Akali. Las reglas del juego cambiarán de forma que te beneficien–
– Pero… la partida ya terminó. Perdí–
– Eso no importa. Para ti no existirá la derrota, esa es la nueva regla–
– ¿Y cómo podría ser eso posible contra un oponente absurdo como tú? Eres demasiado bueno–
– Permíteme explicarte, querida amiga…–
Las reglas del juego transmutaron a un nivel casi metafísico.
Resumiendo, Akali podía retroceder la posición de las fichas en el tablero de ajedrez hasta 10 turnos cuando lo viera conveniente, por ejemplo, al perder por jaque mate.
Lo interesante del asunto es que tras retroceder esos 10 turnos ella podría con toda libertad modificar su estrategia y mover las fichas a su conveniencia, pero yo tendría que repetir las mismas jugadas que hubiera hecho. Es decir que ella sabría exactamente que movimientos haría yo para así amoldar su estrategia hacia un resultado más favorable.
De esa forma, sin importar que tan bueno fuera yo, tarde o temprano ella terminaría por toparse con la victoria.
– No sería una partida muy justa– Observó Akali.
– Nada en este mundo es justo, ¿Por qué no aceptar esa realidad?– Respondí.
– ¿Y eso no nos haría villanos?–
– De ninguna manera, reconocer la injusticia en el mundo es el primer paso hacia la justicia– Repuse.
– Hay límites hasta para la adversidad, no existe forma de que ganes con semejante desventaja que te autoimpusiste–
– Decir eso es como admitir la derrota antes de luchar. Ya que hablabas de villanos, déjame decirte que un héroe es quien planta los pies en el suelo y desafía hasta la fatalidad misma, pero eso ya deberías saberlo –Rebatí mientras reorganizaba las fichas hasta dejarlas en la posición que se encontraban 10 turnos atrás–. Por ahora, ¿Comenzamos?–
El juego se reinició.
Me tomó otros 13 turnos derrotar nuevamente a Akali.
– Ah, no importa. Lo que importa es que tú ganarás– Dije.
Nuevamente regrese las fichas 10 turnos.
Akali opuso resistencia durante otros 16 turnos, más nuevamente se encontró con la derrota.
– No importa, lo que importa es que tú ganarás– Repetí.
Y de esta forma, siempre acatando la regla de los 10 turnos, después de algunos retrocesos más, Akali terminó por vencerme, victoria a la que reaccionó con risible emoción, más pronto recuperó la sobriedad y preguntó:
– ¿Y esto a que nos lleva, Aleksai? ¿Qué era tan importante como para desperdiciar una hora en esta partida ridícula?– Artículo ella soberbiamente, en una actitud de lo más descarada teniendo en cuenta su profunda satisfacción al poder vencerme finalmente después de tantos intentos.
– Esto, Akali, nos lleva a comprender exactamente cómo funciona el poder de Evan. Así es como él percibe las batallas. Así es como él gana–
– Repetición y repetición… que horrible forma de vencer– Comentó la muchacha en otro descarado episodio de cinismo.
– Así es–
– Pero, Aleksai, ¡Eso significa que no existe forma de ganar!–
– Oh, no. No necesariamente, Akali. Ese sería el caso si nos enfrentáramos a un oponente real, un farsante como Evan no nos dará tantos problemas–
– Aun así… con semejante poder ¿Qué alternativa podría existir?–
– Como ya dije, un héroe real planta los pies al suelo y desafía la adversidad a la cara. Eso es justamente lo que haremos, luchar honestamente hasta triunfar–
– Eso significa… ¿Qué no tienes un plan? ¿Dejarás el resultado al azar?– Inquirió Akali con un imperceptible nerviosismo.
– No lo tomes de esa manera. Es un plan. Un plan en el que lucharemos y lucharemos hasta ganar– Contesté.
– ¿Luchar y luchar? ¿Pelear hasta que solo uno quede en pie?–
– Nunca dije que sería fácil–
– Yo no estoy muy convencida. ¿Qué, de todas las cosas en el mundo, podría darnos la victoria contra un enemigo capaz de ver el futuro?– Preguntó ella, cada palabra haciéndose más visible la desesperación.
Aiya.
Aiya, aiya.
Aiya, aiya, aiya.
Excelente pregunta, Akali.
Una pregunta lo bastante buena como para quitarme el sueño durante una semana entera. Realmente, una magnífica pregunta.
Respiré profundamente.
Fueron necesarios cada uno de los 7 días y las 7 noches que me usurpó el insomnio para encontrar estás 2 simples palabras:
– El pasado–
Y así termina este último capítulo, que pensaba expandir más hasta que llegue precisamente a la recta final. Parecía tan dramático y apropiado que no pude resistirme. Está historia, por la cantidad de aristas que por desgracia se me ocurrió introducirle, culminará con 2 capítulos más de aproximadamente la misma duración y un capítulo bonus como un extra adicional.
Cualquier duda será resuelta en el termino de la distancia y, por lo demás, espero hayan disfrutado este capítulo y agradezco su atención.
