Disclaimer: Los personajes y todo lo referente al mundo de Harry Potter pertenece a JK Rowling.


13. ROSIE

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Cinco años después.

Hermione entró, como todas las mañanas, en el lobby de Industrias Krum y saludó a Ekaterina, la bonita recepcionista, quien la felicitó por su cumpleaños antes de entrar en el ascensor hacia su oficina. Valentina, su secretaria que se encontraba en su lugar cuando llegó, la felicitó igualmente y después de saludarla y darle los pendientes para ese día le entregó una invitación para el cumpleaños número diez de su hija. Hermione le agradeció, y después de asegurarle que ella y Rosie estarían allí, entró en su oficina.

Cuando entró en las oficinas de M-Corp seis años atrás, Hermione nunca imaginó que su vida daría un cambio radical tan solo un año después de cruzar el umbral de ese lugar. Su amistad con Theo se había intensificado con el paso de los años, el castaño había lamentado que dejara M-Corp pero entendía sus razones para hacerlo, su amistad era tan buena que incluso el castaño había asistido a su graduación en la Universidad de Sofía St. Kliment Ohridski seis meses atrás.

Pansy también había estado allí. A pesar de sus diferencias respecto a su decisión de dejar M-Corp, la castaña y la morena continuaron con su amistad. A veces se veían en Londres, a veces en Sofía, incluso en una ocasión Pansy, Ollie, Rosie y ella se habían ido de vacaciones juntos a Italia. Rosie y Ollie eran muy cercanos a pesar de la distancia descomunal entre ellos.

También había hecho muy buena amistad con Viktor Krum. En el tiempo que fue su asistente, lo conoció mejor y supo que el hombre era mucho más listo de lo que parecía y la gente creía, cosa que él usaba a su favor. El hombre no le había mentido, los primeros meses después de incorporarse a Industrias Krum escuchó todo tipo de rumores respecto a ella y a Malfoy en las juntas con accionistas o con los empresarios que hacían negocios con InKrum, como ella le llamaba, o con el propio Viktor, que casi había flanqueado en su decisión de limpiar su nombre.

Se había topado con Amelia y Astoria en más de una ocasión. Y a pesar de que ambas mujeres seguían firmes en su misión de hundir la reputación de Hermione, con el paso de los años la habían dejado en paz. El punto clave fue cuando Draco fue captado de la mano de una despampanante modelo en un Yate en Grecia y el rubio había admitido que era su pareja. No iba a mentir, le había caído como balde de agua fría la noticia, pero, ¿qué más podía hacer? No era como que esperara que Draco esperaría por ella, le quedó bastante claro que su relación fue solamente carnal cuando recibió un simple «Ok» por parte del rubio el día que rompió con él.

Las cosas en su vida se habían arreglado de forma sorprendente poco después de irse a Sofía. Ron había firmado finalmente el divorcio en las vísperas de la primer navidad que ella y Rosie pasarían en Bulgaria. Después había entrado en la universidad, y si bien en un principio compaginar las clases, el trabajo y la crianza de Rosie había sido difícil, después de un tiempo se había acostumbrado. Viktor la dejaba proponer planes, estrategias y tomaba en cuenta su opinión al grado de que, un año antes de graduarse, la había nombrado directora de finanzas y administración de Industrias Krum. En ese momento le dio su propia oficina y conoció a Valentina, una bonita muchacha unos cuantos años menor que ella y que también había sido madre muy joven, aunque a diferencia de Hermione, la pareja de Valentina se había hecho cargo de ella y su hija hasta que falleció en un asalto cuando su hija tenía cinco años.

Rosie se había adaptado muy bien a Sofía. Había aprendido a hablar el idioma en el preescolar y ahora la niña no solo dominaba el inglés, si no que el búlgaro y el italiano también. Rosie también había comenzado a forjar una bonita relación con Ginny, quien había dejado las drogas junto a Harry aunque se habían separado poco después, y con Bill, que ahora vivía en Bucarest. Hermione y Bill habían limado asperezas al grado de que cuando Bill se casó con una bonita francesa, Hermione fue invitada y Rosie fue la niña de las flores en la boda.

Sin embargo, la vida romántica de Hermione había muerto aquél día que dejó New York. Había tenido algunas citas pero estas parecían siempre fracasar, sus prospectos solían ser aburridos, no querer compromisos con una madre soltera o sentirse intimidados por el puesto que tenía en InKrum. A veces se encontraba con algún hombre que parecía estar bien con el hecho de que era madre soltera o con su trabajo, pero esas citas también fallaban. Y ella sabía bien la razón por la cual lo hacían.

No eran él. No eran cierto rubio de ojos grises que con el paso del tiempo se había vuelto aún más atractivo. ¿Algún día lo sacaría de su corazón?

El interfono sonó atrayéndola a la realidad de un brinco. Se había perdido en sus pensamientos. Se reprendió mentalmente antes de responder tranquilamente.

-Dime Valentina.

-Hermione, el señor Krum te solicita en su oficina.

-¿No te dijo para qué asunto?

-No, solo dijo que era urgente.

-Vale, gracias.

Colgó para después tomar un blog de notas, vieja costumbre, y salir de su oficina hacia la de Viktor. Ese día había decidido usar uno de sus vestidos favoritos, un elegante vestido negro corte tubo hasta abajo de la rodilla y mangas tres cuartos con un bonito y discreto escote en la espalda. Lo acompañó con unas zapatillas de tacon aguja color gris y un bonito y juvenil recogido en el cabello. Por una razón que no comprendió, ese día se puso el collar de orquídea que tantos años atrás Draco le había regalado y que un día, antes de que terminaran, el rubio le regresó. Cuando entró en la oficina de Viktor, el búlgaro le silbó coquetamente, para después abrazarla.

-Feliz cumpleaños Hermione.

-Gracias Vik.

-Debemos festejar en grande, no cumples treinta dos veces.

-Me encantaría, pero quedé de cenar con Rosie esta noche.

-Lo sé, me lo dijo. Por eso estuvo tan de acuerdo con que cenemos todos en otro lugar -dijo el búlgaro ocasionando que la castaña levantara una ceja.

-¿Qué hizo qué?

-No la regañes -dijo rápidamente el hombre con una sonrisa-. Porque te tenemos una sorpresa, bueno dos, y probablemente necesites la segunda sorpresa después de la primera.

-Me dan miedo tus sorpresas, ¿qué se traen entre manos?

-Todo por partes -le dijo indicandole que se sentara. Hermione se sentó reticente frente al escritorio del búlgaro-. La primer sorpresa es que tenemos reunión con M-Corp -dijo el rubio mirándola fijamente.

Hermione se quedó en silencio por unos momentos. No había estado en ninguna reunión con M-Corp desde que había renunciado gracias a que Viktor se había encargado de eso, ninguno quería tener algún tipo de malentendido cuando Draco se enterara de que trabajaba para Industrias Krum, por lo que se manejó un perfil muy bajo para Hermione. El hecho de que todas las reuniones con M-Corp solían ser en Londres o en New York les facilitaba mucho las cosas. Sin embargo, desde su nombramiento como directora de finanzas y administración, Hermione sabía que era cuestión de tiempo para que tuviera alguna reunión con el rubio.

-Vale -respondió escuetamente-. ¿A qué hora?

-A las tres. No te pude avisar antes porque nadie mejor que tú sabe cómo hace Malfoy las cosas y acaba de confirmar la reunión.

-Típico -dijo ella soltando un bufido-. Espero que la segunda sorpresa sea mejor que esta.

-Claro que lo es, pero para esa tendrás que esperar a la cena.

-¿Qué? -preguntó ella con una ceja levantada-. Eso es jugar sucio, Krum.

-No sería sorpresa si te lo dijera -respondió él encogiéndose de hombros.

-Vale, te doy esa -Hermione se levantó cuando Viktor comenzó a sacudir las manos corriendola juguetonamente de la oficina.

-Bye, bye, ve a hacerme ganar millones ahora.

El resto de la mañana pasó asombrosamente rápido. Valentina le dejó los papeles necesarios para la junta con M-Corp antes de irse a comer y Hermione se la había pasado estudiando los como si fueran la respuesta a la paz mundial o algo, de los nervios no había comido y cuando faltaban quince minutos para las tres, se levantó, tomó los papeles y se dirigió a la sala de juntas. La asistente de Viktor había dejado todo preparado antes de salir a comer.

Hermione acomodó todo compulsivamente antes de que la gente comenzara a llegar.

El primero en entrar después del personal de InKrum fue Theo; el castaño la saludo con alegría sorprendiendo a más de uno de sus compañeros. La siguiente en entrar fue Bellatrix Lestrange. La altiva mujer miró a Hermione de arriba a abajo antes de soltar una risa burlona, la castaña no se sorprendió, en realidad esperaba un comentario sarcástico y mordaz por parte de la mujer desde el momento en que vio su nombre en la lista de asistentes.

Finalmente entró Draco acompañado de una bonita chica rubia de no más de veinticinco años. El rubio la ignoró olímpicamente y saludó a Viktor mientras que la chica le sonrió ampliamente al estrecharle la mano con alegría. Hermione fue consciente de que estaba aguantando la respiración hasta que la chica llamó su atención.

-Tú eres Hermione Granger, ¿verdad? -preguntó con una voz cantarina. Hermione asintió antes de responder.

-Sí.

-Yo soy Danielle. He escuchado mucho de ti en M-Corp -Hermione miró extrañada a la chica.

-¿De verdad?

-¡Claro! Todos hablan de lo excepcional que eras en tu trabajo, sobretodo el señor Nott.

-Danielle -le llamó Draco ocasionando que ambas mujeres lo voltearan a ver. Hermione sintió inmediatamente las mejillas calientes al ver lo guapo que se veía el rubio. Draco levantó una ceja al observar el dije que la castaña usaba-, no vinimos tan lejos para hablar de las proezas laborales de la señora Granger.

-Lo siento señor Malfoy -se disculpó la chica e inmediatamente se sentó a un lado del rubio en la silla que la castaña alguna vez usó como su asistente. Hermione lo miró con una mueca.

-No tienes que ser tan duro, Malfoy -le replicó. Todos los asistentes enmudecieron al escuchar el tono que utilizó con Draco. El rubio levantó una ceja sorprendido y a la vez retadoramente. Viktor presintió inmediatamente la bronca que se avecinaba y decidió comenzar con la junta antes de que Draco y Hermione se sacaran los ojos.

-Gracias de nuevo por estar aquí, Malfoy, señora Lestrange, ¿les parece si comenzamos con la agenda del día de hoy?

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Tres horas y media después Hermione estaba exhausta. No había esperado que la junta fuera pan comido, conociendo a Draco sabía que pondría mil y un peros a cualquier información que saliera de sus labios por el simple hecho de ser un dolor en el trasero. Draco lo hizo con ayuda de una encantada Bellatrix. Afortunadamente, Viktor y ella sabían perfectamente como tratar con asociados difíciles, ya que Draco y su tía no eran los primeros que pasaban por Industrias Krum.

Aun así la junta había sido un éxito. Draco sabía que su sociedad con Industrias Krum era tan beneficiosa para él que ni siquiera el desagrado que tenía por ella valía el perderla. Hermione se había encargado de eso desde el momento en que la nombraron directora.

Poco a poco el personal de InKrum se retiró dejando solamente a Viktor y a Hermione con los británicos. Por un momento pasó por su cabeza escabullirse del lugar para ya no tener que seguir viendo al rubio pero ya no era la chica cobarde e inmadura que había sido cinco años atrás, por lo que se quedó a pesar de que sentía el estómago hecho un nudo.

-Estoy muy impresionada, Granger -dijo Bellatrix sorprendiendo a todos. Hermione miró a la mujer un tanto confundida-. No me lo tomes a mal, siempre supe que eras brillante.

-Gracias, supongo -respondió la castaña sin saber cómo tomar las palabras de la mujer. Draco por su parte, estaba atónito por las palabras de su tía.

-Fue una buena jugada robarla de M-Corp, Viktor -prosiguió-. Estoy segura de que hoy más que nunca Draco se arrepiente tanto de haberla dejado ir -picó finalmente.

Y allí estaba. Hermione pudo notar todo el veneno en cada una de las palabras de la mujer. Draco miró a su tía con tanto odio que fue evidente. Sin embargo, Bellatrix ni se inmutó. Sonrió con suficiencia, se levantó y enroscó el delgado y huesudo brazo en el musculoso antebrazo de Viktor.

-Viktor, querido, ¿serías tan amable de mostrarme las instalaciones?

-Por supuesto -respondió el búlgaro saliendo de la sala con Bellatrix no sin antes lanzarle una mirada de disculpa a Hermione.

-¡Vaya! Eso salió mejor de lo que esperaba -dijo Theo rompiendo el tenso silencio que se había formado una vez que Bellatrix y Viktor estuvieron lo suficientemente lejos para escucharlo. Draco fulminó a su amigo con la mirada-. Al menos esta vez no te insultó tanto, Hermione -finalizó sorprendiendo a la castaña con su desfachatez. Sin que nadie se lo esperara, se acercó a Hermione y la abrazó con fuerza-. Feliz cumpleaños, por cierto.

-Gracias -respondió ella un poco sofocada por el apretado abrazo.

-¿Es tu cumpleaños? -preguntó Danielle sorprendida y apenada. Miró confundida a Draco quien se limitó a observar en silencio.

-Uhm, sí.

-¡No lo sabía! No venía en el calendario de presentes. Debí de traer algo -dijo la chica finalmente acongojada. Hermione le sonrió con dulzura para tranquilizarla.

-No te preocupes, esta todo bien.

-Puedo ir rápido a conseguir algo.

-No hace falta -dijo Hermione tomando de la mano a la chica haciéndole saber que todo estaba bien. Danielle miró a Draco avergonzada.

-Lo siento, señor Malfoy de verdad no decía nada en el calendario -le dijo la chica a su jefe completamente sonrojada. Draco levantó una ceja y sonrió de lado.

-Lo sé. Yo mismo quité la fecha del archivo -dijo con maldad sorprendiendo a Danielle. Hermione no pudo evitar sentirse herida a pesar de que esperaba toda la hostilidad del mundo por parte del rubio.

-No comprendo…

-¿Qué harás hoy, Hermione? -preguntó rápidamente Theo tratando de cambiar de tema. Hermione le sonrió con gratitud.

-Cenaré con Rosie.

-¿Cómo está tu hija, Granger? -preguntó Draco ganándose una mirada de total desprecio por parte de Theo.

-Excelente, gracias por preguntar -respondió hostilmente Hermione. Draco sonrió de nuevo ladinamente.

-¿Y tu marido?

-Draco… -le advirtió Theo seriamente. El rubio miró a su amigo antes de regresar su atención a la castaña.

-Esta bien, Theo -dijo apretando de la mano a su amigo para calmarlo. Después volvió a mirar al rubio con una sonrisa socarrona-. No sé a qué marido te refieras, Malfoy. Ronald y yo firmamos el divorcio hace años y hasta donde yo sé no he vuelto a casarme. ¿O sabes algo que yo desconozca? -preguntó finalmente ganándose una sonrisa por parte de su amigo. Draco, ahora furioso, salió de la sala dejando a una muy confundida Danielle detrás de él.

-Ahora si le explotará un ojo -exclamó Theo con diversión. Hermione no pudo evitar soltar una carcajada.

-Le llevó bastante tiempo.

Ambos amigos comenzaron a reír ante la mirada confundida de Danielle. De verdad Hermione extrañaba a su amigo. Había sido Pansy quién le contó lo mal que Draco lo pasó cuando lo dejó. El rubio volvió a los excesos y a acostarse con cuanta chica se le ponía enfrente los siguientes seis meses, después se había vuelto un completo adicto al trabajo preocupando a la morena en ocasiones.

Draco había regresado a Londres después de inaugurar las oficinas de M-Corp USA aproximadamente un año después de que Hermione lo dejó. Allí, se dedicó a su vida de playboy por un tiempo hasta que lo captaron en Grecia. Después de Grecia, Hermione le perdió la pista. Ni Theo ni Pansy solían hablar del rubio con ella, cosa que ella siempre les agradeció. Ambos sabían de sus sentimientos hacia el rubio y no querían hacerle pasar un mal rato.

Después de que se retiraron de InKrum, Hermione descubrió que la sorpresa que Rosie le tenía preparada era una cena, en su restaurante japonés favorito con Viktor y Theo. El castaño había llevado a Danielle a petición de Hermione para compensarla por el mal rato que le había hecho pasar el rubio después de la junta. La chica era muy agradable e inocente, y Hermione terminó enterándose que tenía aproximadamente dos años trabajando como la asistente de Draco y que era la hermana menor de Fleur Delacour, la directora de recursos humanos de M-Corp USA.

-...y entonces mamá le dijo al hombre que se metiera en sus propios asuntos y le estrelló el helado en la cabeza -contó Rosie alegremente.

-Se lo tenía merecido -replicó Hermione cruzándose de brazos.

-A esa velocidad Rosie se casará antes de que tú lo hagas, Hermione -dijo Theo burlonamente. La aludida lo miró enojada.

-Es lo mismo que yo le dijo pero no me hace caso -añadió Viktor con una sonrisa.

-Sigo aquí, ¿saben?

-Oh sí, lo sabemos.

-Pero eres muy hermosa, no entiendo porque sigues soltera -añadió Danielle.

-No tengo tiempo para citas. Además de que no es una prioridad. Y no es un tema que quiera hablar con mi hija presente.

-Pero yo quiero saber también, mamá.

Hermione rodó los ojos con una sonrisa. Theo soltó una carcajada que después todos siguieron, incluida Rosie. Siguieron con conversaciones banales hasta que Rosie decidió que era buena idea interrogar a Danielle, la chica al principio se sintió cohibida pero pronto comenzó a relajarse cuando cayó bajo el encanto de Rosie.

-¿Y como es Draco como jefe? -preguntó la niña ocasionando que su madre se atragantara con el trago de sake que estaba tomando.

-Es bueno. O sea, es exigente y duro, pero también es muy comprensivo. ¿Lo conoces?

-Sí. Mamá trabajó para él cuando yo era bebé, incluso vivimos un tiempo en américa con él. Solía llevarnos al zoológico y a Central Park los domingos. Draco siempre fue muy bueno conmigo, yo quería que fuera mi otro papá pero un día él y mamá pelearon y nos mudamos a Bulgaria -finalizó la niña. Hermione, Theo y Viktor se quedaron atónitos ante la confesión de la pelirroja.

-¿Tu otro papá? -preguntó Danielle tratando de desviar el tema al notar la reacción de los tres adultos.

-Sí. Mi papá verdadero vive en américa también, pero lo veo muy poco. Él y Draco no se llevaban bien, a papá le gustaba mucho hacer enojar a Draco. A mi me gustaba mucho cuando salíamos con él, parecíamos una familia de verdad, cuando estábamos con Draco mamá siempre estaba muy contenta y se puso muy triste cuando nos mudamos aquí. Ella jamás lo dijo, pero yo sabía que extrañaba mucho a Draco. Yo tambien lo extraño.

Hermione se quedó helada en su lugar al escuchar a su hija. Ella siempre creyó que la había mantenido al margen de su relación con Draco y de sus sentimientos hacia él. Ahora caía en cuenta de que no lo había logrado. Tampoco sabía de los sentimientos de su hija hacia el rubio y se le apachurro aún más el corazón. Hermione sabía que a su hija le hacía falta una figura paterna y había intentado por todos los medios que tuviera una, ya fuera su padre, Theo o Bill.

No pudo evitar que las lágrimas acudieran a sus ojos. Se excusó rápidamente y se dirigió al baño para tratar de componerse. ¿Qué clase de madre era? Jamás había imaginado que su hija deseara con todas sus fuerzas tener un papá y una familia como la de sus amiguitos del colegio.

Draco escuchó como Hermione se excusó torpemente y salió disparada al baño pasando por su mesa sin notarlo. Estaba helado. Cuando decidió ir a cenar al mismo restaurante donde celebrarian el cumpleaños de Hermione no creyó que sería tan mala idea. La mesa de la castaña y sus invitados era un gabinete semiprivado que ofrecia tanto privacidad como comodidad, pidió la mesa de un lado cuando notó que podía pasar desapercibido sin ningún problema. Jamás contó con que la pequeña pelirroja haría una confesión que lo dejaría helado.

Los últimos cinco años se había dedicado a tratar de olvidar a Hermione. Incluso pensó que lo había logrado cuando al pensar en ella ya no sentía como se le oprimía el pecho. Después de un tiempo Draco había logrado admitir que él también había tenido parte de culpa en su fallida relación con la castaña. Había asumido que Hermione sabía que no la consideraba una asistente más en su lista de conquistas que jamás se preocupó por decirselo, tampoco le dijo nunca cuánto la admiraba ni la tranquilidad que sentía al estar junto a ella.

Asumió con amargura que sus errores habían sido lo que orillaron a la castaña a huir de él cuando confirmó los rumores que corrían por todo M-Corp respecto a ellos dos. Comprendió que la chica había tenido razón al dejar la empresa e incluso la perdonó por eso. Lo que jamás le perdonó fue que no se lo dijera a la cara y que huyera de él sin dejarle defenderse.

Cuando Hermione regresó del baño Draco siguió en las sombras. Siguieron la velada por un par de horas más hasta que se hizo tarde y poco a poco se fueron retirando. Draco aguardo en su mesa unos minutos más antes de retirarse a su hotel también. Estaba confundido. Si bien no lo volvieron a mencionar en el resto de la velada, él había notado que el ambiente cambió después de que Hermione regresó a la mesa.

Theo lo esperaba en el lobby del hotel cuando llegó, cosa que no lo sorprendió en absoluto. A veces parecía que su amigo leía la mente o tenía un sexto sentido para ciertas cosas. El rubio suspiró y se dirigió a su habitación seguido del castaño. Solo después de que estuvieron dentro de su habitación, Theo habló.

-¿Entonces?

-Entonces, ¿qué?

-No te hagas el occiso. Te vi en el restaurante -Draco apretó la mandíbula pero no dijo nada. Theo continuó-. ¿Te gustó lo que escuchaste? -preguntó el castaño con dureza. Draco podía notar que estaba furioso.

-No realmente.

-¿Y qué esperabas escuchar? ¿Qué Hermione rehizo su vida y ella y su hija se olvidaron de ti en dos semanas? ¿Qué tan masoquista puedes ser? Y estúpido.

La verdad no esperaba nada. Sabía bien que Hermione y Rosie no lo habían olvidado en dos semanas. Aunque jamás lo admitiría en voz alta, y menos a Theo, había mandado un investigador privado a buscarla un año después de que Hermione lo dejó. El hombre le entregó informes semanales por dos meses y de esa forma descubrió que ella había entrado a la Universidad de Sofía, que finalmente el baboso de Krum había logrado convencerla para que trabajara para él en Bulgaria y que Rosie asistía a una de las mejores escuelas de Sofía y que tenía una niñera de tiempo completo.

Si Hermione le hubiera dicho que quería regresar a la universidad él le había pagado Harvard, Oxford o la maldita universidad que ella escogiera. Si le hubiera pedido una niñera también se la habría dado. Sin embargo, en ese momento se dio aún más cuenta de que Hermione necesitaba crecer por sí misma y no a su sombra como ella había dicho.

No le habían gustado sus métodos, eso estaba claro, pero entendía que había puesto a Hermione en una posición donde huír de él fue la solución que encontró. Como lo hizo antes con Weasley. Le dolió la comparación con el pelirrojo, pero Draco cometió el error garrafal de caer en el juego del pelirrojo y sabía que eso fue la gota que derramó el vaso.

-¿Entonces? -volvió a preguntar Theo atrayendo a la realidad a Draco-. ¿Qué esperabas?

-Honestamente no lo sé.

-De verdad que eres un imbécil. Vaya forma tienes de demostrarle que la amas.

-Yo no la amo.

-¿Ah no? ¿Entonces qué diablos fue eso? Sé perfectamente que para que Danielle pudiera asistir tuvo que avisarte dónde estaría porque dudo mucho que Krum lo hiciera.

-Estas exagerando un poco…

-¡¿Exagerando?! Draco, por favor no insultes mi inteligencia.

-¡¿Qué diablos quieres que te diga entonces Theo?! -explotó finalmente el rubio-. Fui porque quería verla, por un maldito demonio. Yo tampoco esperaba que Rosie dijera eso.

-¿Y qué esperabas? ¡Tiene nueve años!

-¡Sé perfectamente cuántos años tiene! -contestó el rubio bajando sus defensas. Theo se quedó sorprendido mirándolo en silencio-. Sé cuál es su color favorito y cómo le gusta el té. Sé que el triceratops es su dinosaurio favorito y que desea casarse en Disney. Sé que le gusta que le lean antes de dormir porque eso la tranquiliza y que de grande quiere ser la presidenta de la luna. ¡Así que no me digas cuantos años tiene mi…! -se interrumpió en seco al darse cuenta lo que estaba a punto de decir. Theo lo observó con una ceja levantada.

-¿Tu qué? -preguntó el castaño con cautela. Draco lo miró iracundo.

-¡Largo! Déjame solo.

-Draco…

-¡HE DICHO QUE LARGO!


¡Hola!

¡SORPRESA! Como agradecimiento por todos sus mensajes tan hermosos les dejo este cap. De verdad mil gracias, la he pasado fatal pero sus palabras tan hermosas me alegraron mucho.

Gracias como siempre a todas por leer y mantener esta historia viva. ¿Se esperaban la actitud de Draco y su posterior confesión? ¿La de Rosie? ¿Apoco Rosie no es un amor?

Les mando un beso enorme! No olviden dejarme sus comentarios en los reviews.

Besos, Kat!