Como ya saben, esto es una parodia del lore original de League of Legends, y de ninguna manera estoy relacionado con Riot ni asumo derechos sobre la propiedad de ningún personaje aquí presentado, excepto por aquellos de mi autoría. Por lo demás, todo parentesco con la realidad es pura coincidencia. Ahora que conocen estos detalles legales sin importancia sobre estos asuntos sin importancia, pueden continuar leyendo esta historia sin importancia.


Capítulo 11: La última carta de Evan Collins


Estimado invocador Lavel'Leven.

Tal vez, a estás alturas de la vida, sería más apropiado usar el nombre "Aleksai" pues hace tiempo que deje de ser invocador, sin embargo, es difícil adherirme al nombre de la persona que busqué con tanto ahínco martirizar en aquellos extraños y lejanos días. Ciertamente, la vergüenza y los remordimientos son parásitos emocionales difíciles de exterminar, por ello, con el mayor de los pesares me referiré a usted como el invocador Lavel'Leven, el heroico y valiente hombre que me enfrentó, que me derrotó y que me salvó.

Se habrá dado cuenta que mi español ha mejorado con el paso del tiempo, he estado practicando. No le tengo particular aprecio al idioma, pero no podía menos que expresar mi respeto ante usted, mi benefactor, escribiéndole en el mismo idioma que con tantas fallas hablé cuando nos conocimos, ahora más refinado y más pulido.

Para el momento que usted lea esta carta, seguramente estará a punto de embarcarse en el más largo y tedioso combate contra el hombre que fui, el hombre que seré, no estoy seguro, me sería difícil expresarlo en mi lengua madre, pero creo que usted me entiende. Está será la más larga y también la última carta que le escribiré, mi estimado Lavel'Leven, y aunque me tarde 15 años en escribirla, tenga por seguro que elegí precisamente el día en que nos enfrentamos en el campo de batalla para hacérsela llegar por una razón. Por favor disculpe usted los agüeros de este hombre viejo, pero esa razón es el miedo. El temor de que olvidé usted la generosidad que tuvo para conmigo después de vencerme. Señor Lavel'Leven, en la vida que originalmente me correspondió vivir cometí muchos errores, me refugié en muchas excusas y perdí muchas oportunidades. Al final me quedé solo como una hoja marchita a merced de los vientos y, por lo tanto, al final supongo que mi muerte fue solo la eterna pausa que necesitaba el rutinario bucle de una vida desperdiciándose minuto a minuto. Obtener una nueva oportunidad fue el colmo de mi locura. Me aferré a mi propia ceguera buscando encender lo que ya eran cenizas.

Cenizas de una vida prometida que no me correspondía.

Ahora, años antes y años después, soy más viejo y más débil, pero también soy más feliz.

Justo después que usted me derrotara, ese viejo brujo del destino llamado Zilean me llevó al lugar donde empezamos. Al lugar donde fui resucitado por primera vez. Allí me dijo que por tercera vez se me había dado una nueva oportunidad. Embriagado de poder como estaba, pensé que debía seguir perseverando, que aún debía salvar a Elena, que aun debía resucitar a Oliver... pero Zilean me dijo que la humanidad ya se había gastado su milagro de toda la historia conmigo. Nadie más volvería a la vida ni aunque yo muriera.

Casi pierdo la cabeza.

Una vez más había perdido el norte.

Pero entonces ella me encontró.

Mi amada Stephanie me encontró.

Usted la puso en mi camino.

Y me salvó.

En ese momento, cuando ella tomó mi mano, cuando perdonó todos mis errores, cuando me estrecho entre sus brazos... para mi, en ese preciso momento, el verdadero milagro había comenzado. El milagro de la felicidad que ni con mil vidas pude conseguir. Ahora tengo una esposa que me ama y un hijo que se enorgullece de mí tanto como yo de él. En pocas palabras, ahora tengo lo que siempre añore, una familia de verdad. Ya soy un hombre viejo. He visto el cabello de mi esposa volverse gris. He visto a mi niño convertirse en hombre. He visto todo lo que necesito ver. Pero tengo miedo que esta felicidad desaparezca, que olvide la misericordia que tuvo para conmigo. Sin ir más lejos, tengo miedo que ese 18 de septiembre usted decida no perdonar las locuras del idiota obstinado que fui.

Ya soy un hombre viejo. El tiempo que me queda en este mundo es corto y probablemente no duraré lo suficiente para cruzar caminos con usted de nuevo. La cronodisplacia, Zilean me lo advirtió. Las heridas surcan mi piel de un momento para otro, este viejo cuerpo no soportará mucho más las consecuencias de nuestro fatídico enfrentamiento que, a su pesar, siento ya tan lejano. Pero eso no importa, estos 15 años que usted en su bondad me regaló han sido más que suficientes para estarle siempre agradecido. Y aunque sé bien que perdí el derecho hace mucho, me reservo el modesto privilegio de la súplica para hacerle llegar mi última solicitud: cuando llegue el momento de combatir... por favor tenga piedad de ese hombre necio.

Y permítale vivir los 15 años más felices de su vida.

Eternamente.

Evan Casimir Collins.


Bueno, bueno, bueno, ¿Adivinen quien volvió?

No pensaron que me iba a quedar callado para siempre, ¿No?

Pues así es caballeros, he regresado, lleno de amor de inspiración. Si es que aún queda alguien a quien le interese esta historia, y si ese alguien se pregunta porque me tomé tanto tiempo para volver a tomar la pluma, si acaso extrañaban la historia y pensaba que nunca iba a terminar... pues bueno, aquí estoy para responder sus preguntas, pero vamos en orden.

Empecemos por este breve capítulo, que es la explicación directa al nombre del capítulo "Los hombre muertos no cuentan cuentos", pues tal como explica la carta, Evan tras ser perdonado por Aleksai e iniciar su nueva vida con Stephanie Wenders y tener su segundo hijo, vivio unos 15 años más y murió en alguna fecha del 2014. Es decir, el Evan que pasó por toda esta locura de arco argumental y volvió en el tiempo para tener una segunda oportunidad murió antes de que el torneo siquiera comenzara. Los viajes en el tiempo son algo confusos, pero creo que me entienden. No podía dejar esta parte por fuera, pero no hay de que preocuparse, no he estado holgazaneando con los demás arcos argumentales. No tendrán que esperar otro año por el siguiente capítulo, lo juro.

Y por último... bueno, estuve inactivo todo este tiempo por... pereza y situaciones fuera de mi control a partes iguales. Duré un tiempo sin inspiración para seguir escribiendo, o más bien conectando lo que tengo en mi cabeza, y justo cuando encontré las respuestas a mi computador le entro letal pantallazo azul como el cielo... y de ahí en más fue tontería en tontería. Que si reparaciones, que si exámenes, que si pereza.. como sea. Pixar se tomó 14 años para sacar la secuela de los increíbles, así que en comparación tampoco es para tanto. Ni esta historia ni el tiempo, pero da igual.

Sea como sea, es un placer volver, mis estimados lectores.

O conocerlos, puede que los viejos lectores se aburrieran de esperar... ojala no sea el caso.

Como consejo del día, y para despedirme, nunca pierdan la esperanza. Ni en mí ni en Pixar.