Luego de una cruenta batalla entre el héroe elegido por las Diosas y el Rey del Mal, este aún no negaba su derrota. Provocando con su último aliento que el castillo dónde se encontraban los jóvenes elegidos empezara a colapsar.
-¡Debemos abandonar el castillo! ¡Es solo cuestión de minutos para que se derrumbe! ¡Sígueme Link!- Dijo la princesa tratando de mantener la calma en la complicada situación donde se encontraban. El joven paladín solo asintió y se dispuso a seguir a la princesa.
-Vaya... ¿Cómo es posible que pueda mantener la calma en estos momentos?... la princesa Zelda es realmente admirable.- pensó mientras la seguía por las estructuras que comenzaban a derrumbarse.
Mientras los jóvenes huían por sus vidas en el castillo del Rey del Mal una reja gigante que cubría la entrada a una habitación se interponía en su escape.
-Genial... ¿ahora qué hacemos?- Se quejó el héroe.
-Yo me encargo- Dijo la princesa con seguridad mientras cerraba los ojos y alzaba sus brazos.
Repentinamente las rejas que impedían su escape comenzaron a subir, mientas Link se encontraba totalmente impactado al ver a la princesa invocar magia tan fácilmente.
-Vámonos Link... no tenemos tiempo- Dijo la princesa sacándolo de su trance.
-Sí, lo siento...- respondió recuperándose del impacto - ¡No perdamos tiempo princesa!- Dijo mientras saltaba de una estructura quebrada a una que se encontraba más abajo, lo cual provocó que un pedazo de escombro cayera muy cerca y lo lastimase ligeramente.
La princesa ahogó un gritó de desesperación al ver a su héroe ser herido, entonces le dijo con un tono que reflejaba preocupación y aflicción -¡Link ten más cuidado! No hagas ese tipo de saltos tan arriesgados... yo puedo flotar por poco tiempo pero tú no...- dijo mientras seguían con su trote de huida -además... ser valiente no te hace inmortal- le dijo esta vez con preocupación y en tono sobreprotector.
-Lo siento...- alcanzó a decir hasta que se adentraron a una habitación con varios corredores.
Ante tal situación tan confusa acerca de qué camino debía tomar la princesa recalculaba mentalmente la ruta de escape, pero fue apresada por una celda de fuego.
-¡Diablos! ¿Ahora qué hago?... Link... él debe huir... sí... ya ha pasado por mucho...- Pensó mientras un sentimiento profundo de vacío llenaba todo su ser. Mientras el joven veía con desesperación la prisión donde se encontraba la princesa.
-Link... debes huir... sálvate... déjame aquí, tú debes vivir- Le indicó la princesa al héroe por medio de telepatía.
El héroe inmediatamente negó con la cabeza la petición de la princesa, mientras pensaba alguna forma de liberarla.
-¿P-Pero cómo? No, no puedo dejarle aquí... Me niego.- Pensó el joven, mientras veía a la atrapada princesa.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando dos Stalfos gigantes aparecieron con el fin de acabar con sus vidas. Link al ver la nueva amenaza mientras caían más y más escombros, se colocó en guardia para esperar los movimientos del enemigo, para enfrentarlos lo mejor eras.
-Esta vez está Zelda... Así que no debo arriesgarme mucho... no me perdonaría si le pasara algo...- pensó mientras una brillante idea pasó en su mente -¡Oh claro! Las nueces Deku son eficaces para eliminarlos rápidamente- dijo mientras sacaba una pequeña bolsa llenas de dichas nueces.
Esperando al siguiente movimiento de sus oponentes decidió separarlos para acabar con ellos uno a uno. Mientras una de las criaturas se le abalanzó, el aprovecho para lanzar una nuez y paralizarlo momentáneamente, momento en el cual no dudó para acabar con el. Con unas estocadas precisas a su esquelético cuerpo logró infligir sufiente daño para alejarlo, sin embargo no se percató que desde el flanco contrario el otro Stalfo se le abalanzo y lo atacó sin piedad alguna. El joven alcanzo a cubrirse, pero no fue suficiente como para evitar el golpe que le proporcionó su escudo debido a la fuerza del impacto. La princesa observaba con suma preocupación mientras hacía una plegaria a las Diosas para que ayudasen a su héroe.
Con el dolor del golpe anterior el héroe se llenó de valor y determinación por lo cual analizó su ambiente buscando algo que lo sacara de la situación fácilmente.
-Veamos...- Pensó hasta que se percató de la fractura de un pilar -¡Bien! Es muy arriesgado pero no puedo perder tiempo, es un precio que estoy dispuesto a pagar- Pensó para luego sacar una herramienta muy particular de su alforja.
En un movimiento rápido y certero lanzó la Espada Maestra a un Stalfo, la cual para suerte del héroe se clavo en el esqueleto hasta destruirle dejándolo indefenso ante su compañero, el cual no perdió oportunidad en ir a atacar.
-¡Ja! Caiste en mi trampa- dijo orgulloso de su plan. Mientras golpeaba al otro Stalfo con el Martillo Megatón justo en su cuerpo. Provocando que debido al impacto contra una pared un pedazo de escombro acabara con el esqueleto.
Luego de acabar el par de esqueletos la princesa fue liberada de la prisión en llamas donde se encontraba.
-Vaya... Así que no me abandonó... A pesar que se lo comuniqué en su mente... Eres muy noble Link- Pensó para sí misma mientras una pequeña sonrisa aparecía.- Gracias Link...-
-No te preocupes princesa, de aquí no me pienso ir sin ti- le dijo correspondiendo a su sonrisa. -Ahora vamonos, no podemos perder el tiempo- dijo con determinación mientras tomaba su mano y se disponían a irse.
La princesa nuevamente recurrió a la magia para abrirse paso por el corredor, mientras un pedazo de escombro en llamas estuvo apunto de alcanzarla. Para su suerte Link se percató del peligro y la alejó de un empujón para evitar que se lastimara, provocando que el se llevara el impacto y que parte de su túnica se empezara a quemar. La princesa por su parte al salir de la sorpresa del empujón que recibió se percató del daño que sufrió su acompañante.
-Link... no debiste...- dijo con preocupación -...Ven acércate rápido...- le indicó mientras extendía su brazo a las heridas del héroe -la batalla contra esos Stalfos te lastimó también, así que sólo espera un momento... -Le dijo mientras sanaba las heridas del héroe. -Ya está... ahora vamonos no falta mucho para llegar a la salida- Le indicó mientras se adentraban a los últimos corredores que parecían eternos, finalmente divisaron la salida una que parecía que no aparecería nunca.
-Princesa hemos llegado...- dijo para luego soltar un suspiro.
-¡Link mira! Un... un... ¡Un ReDead!- dijo la princesa horrorizada de que la criatura se aproximara.
-Princesa... lo voy a distraer, usted adelantese con confianza, pues estas criaturas son muy tontas, estará fijada en mí y tendrá vía libre, no se preocupe, estaré bien- dijo el joven para reconfortar a la consternada princesa.
En efecto fue como dijo Link, la criatura luego de soltar gritos que paralizan a sus presas avanzó lentamente hasta el joven. La princesa con muchas dudas embargándola se dispuso a rodearlos hasta que en sus oídos empezaron a retumbar los gritos de la criatura, junto con forcejeos y gemidos de dolor, sus temores se cumplieron pues el joven estaba siendo lastimado y si no hacía algo la criatura terminaría por acabar con la esencia de su vida.
-¡Link no!- Gritó la princesa desesperada - Debo hacer algo...- no tuvo tiempo para completar su frase ya que el joven la interrumpió nuevamente.
-Z-Zelda váyase ahora...V-voy a estar bien- le dijo mientras seguía con el forcejeo hasta que se safó de la criatura y se dispuso a destruirla.
La princesa hizo caso omiso a la sugerencia del héroe y rápidamente una pequeña llama salió de sus manos calcinando a la criatura.
-Estamos juntos en esto Link... no me iré sin ti- le dijo con firmeza para luego dedicarle una sonrisa. -Además ahora estamos a mano- le dijo para luego extenderle la mano para seguir huyendo.
Link asintió y le devolvió la misma sonrisa a la princesa. Por fin habían logrado huir de ese terrible lugar.
-Está hecho... ganamos princesa- dijo Link con una sonrisa para luego mirar a la pensativa princesa.
-De nuevo... otra vez se dirigió a mi como princesa, creí que me llamaría por mi nombre... después de todo somos amigos...- pensó mientras observaba el castillo derrumbándose, hasta percatarse que el joven le había hablado. -Oh, discúlpame... estaba pensando... sí, tienes razón, ganamos.- dijo dedicándole una sonrisa.
-Bien Zelda es ahora o nunca... debo decirle, aunque que pensaría él, es demasiado egoísta pedirle que se quede conmigo a reconstruir...- Nuevamente sus pensamientos se interrumpieron por un crujir entre los escombros.
Y ahí estaba el Rey del Mal milagrosamente no murió y observaba con odio a la pareja.
-¡Malditos! ¡No crean que se acabó! Pues soy un ser inmortal, ¡soy un Dios! Y no me daré por derrotado aún- Gritó furioso enseñando con el dorso de su mano el fragmento de la Trifuerza que brillaba como el sol.
-No puede ser...- dijo la princesa al observar al villano emerger entre escombros.
-No te preocupes, me tienes a mí y saldremos juntos de esto- dijo el joven mientras sostenía su mano con la suya.
-Oh, Link...- no pudo completar la frase porque un grito desgarrador estremeció a ambos.
-¡Ahora morirán infelices!- Fue la última frase que escucharían por parte de Ganondorf, pues ahora unos gruñidos muy parecidos a los de un dragón salían de sus fauces. Mientras se daba en él una horrenda transformación, un ser similar a un jabalí enorme con pezuñas que estremecían el suelo con su andar, ojos amarillos de mirada penetrante con una gema color ámbar en su frente y una cola con otra gema similar color tornasol.
-Ganon...- dijo la princesa al observar a la criatura enorme que ahora los amenazaba. Mientras la bestia soltaba un rugido.
Link por su parte fue a hacerle frente a la bestia, el joven al entrar en el campo notó que este se cubrió con fuego a su alrededor dejando al joven desprevenido, la criatura aprovechando el descuido del héroe asestó un golpe para despojarlo de su arma la cual fue a parar cerca de la princesa quién estaba obligada nuevamente a observar el duelo entre la bestia y el héroe elegido, totalmente frustrada al no poder ayudar a su paladín nuevamente.
Él por su parte estaba listo para seguir en su combate, rápidamente sacó de la alforja su arco y se dispuso a observar algún punto débil del monstruo, cuando su curiosa amiga hizo una aparición.
-¡Link escucha! No veo ningún punto débil sin embargo debes recordar lo que dijo la princesa, recuerda que las flechas de la luz son la única arma eficaz contra el Señor del Mal.- aconsejó su hada amiga.
Rápidamente recordó ese encuentro frustrado donde el extraño ser que siempre lo acompañó desde la sombras reveló su identidad, quien resulto ser nada más y nada menos que la Princesa Zelda.
Dispuesto a atacar con la única arma que tenía tomó una flecha de su carcaj y luego la canalizó con la magia de la luz. Cuando la bestia se le acercó lentamente, el joven notó un punto bastante peculiar en la frente de la bestia, el cual no dudó en atacar con su flecha cargada. La bestia soltó un alarido de dolor y quedó noqueada por unos segundos, segundos que el héroe aprovecho para encontrar otro punto débil en la criatura.
-¡Su cola! ¡Link ataca la cola!- Gritaba la princesa al notar el punto, sin embargo su voz no se podía escuchar debido al ruido de la criatura, sin embargo Navi sí logro oírla.
-¡Link escúchame, ataca la cola rápido!- le indicó el hada.
El joven asintió y rápidamente soltó un grito de guerra y atacó sin piedad el punto débil de la bestia causando que esta gruña y grite de dolor. La bestia se levantó rápidamente y con sus pezuñas golpeó el suelo causando que este se estremezca, en un rápido movimiento que el héroe no pudo evitar la bestia atacó con ambas espadas causando que el héroe se fuera rápidamente al suelo debido al impacto y se queje por el dolor.
-¡No Link!- Exclamó la princesa al borde de las lágrimas -Diosas por favor ayuden a Link... no puede morir. No aquí... por favor...- rogó mientras sus lágrimas caían.
El joven se levantó con dificultades y recibió otro golpe con más fuerza que el anterior, solo que esta vez logró interponer su escudo, sin embargo le resultó inútil gracias a la fuerza del golpe el joven nuevamente fue a dar contra el suelo provocando que esta vez su boca se llenara de sangre y la escupiera. Sin embargo el héroe no se daría por vencido. La princesa observaba expectante y ya no podía contener las lágrimas de dolor y desesperación al ver a su caballero sufriendo de esa forma.
-N-no... no puedo... morir... aquí...- dijo mientras sentía que de su brazo brotaba más sangre debido a la herida inicial que Ganon le propició. Luego volteó a ver a la princesa quién tenía una expresión de dolor muy grande.
Reuniendo fuerzas y al observar a la princesa sufriendo de esa manera, se determinó a acabar rápidamente con esa bestia, a pesar de no tener espada.
Rápidamente el enemigo nuevamente fue contra él, sin embargo antes de poder atacar al joven la bestia fue impactada con otra flecha igual de potente a la anterior causando otro noqueo momentáneo el cual fue más fructífero que el anterior gracias a que Link logró atacar con más flechas a la cola del enemigo, el cual se retorció de dolor y siguió rugiendo, la verdad es que esos gruñidos eran como los del dragón de lava de la Montaña de la Muerte.
La barrera de fuego que los aprisionaba se disipó, momento donde Zelda le indicó al héroe el arma fundamental para acabar con Ganon.
-¡Link la Espada Maestra! ¡Solo tú la puedes blandir ven rápido!- le indicó mientras este se acercaba.
El héroe luego de blandir la espada que disipa el mal observó como un rayo de energía la envolvía. Para luego ver a la princesa acercarse al campo de batalla.
-Zelda, ¿Qué haces? Es peligroso...-
-Te dije antes que estabamos juntos en esto... y así va a terminar- le respondió con firmeza.
-Está bien, pero no quiero que salgas lastimada...- dijo en tono dónde se demostraba preocupación.
-No te preocupes, yo lo voy a distraer a prudente distancia- le dijo dedicándole una sonrisa, para luego tomar el arco del héroe y cargarlo.
La bestia salió de su estado de noqueó nuevamente, esta vez para atacar con sus espadas a ambos jóvenes sin piedad. El tajo que iba en dirección a la princesa fue esquivado con éxito y el ataque que iba dirigido a Link también lo esquivó con una voltereta hacía atrás sin embargo no pudo evitar recibir otra herida, esta vez en su pecho, aunque no fue tan grave. Mientras Ganon dirigía su atención hacia Link, la princesa aprovecho para liberar la flecha del arco dando un ataque certero en la cola del ente.
Link por su parte para capturar nuevamente la atención de Ganon rodó entre sus pezuñas y le atacó sin piedad en la cola. La bestia fúrica empezó a atacar sin control empujando al héroe contra el cuerpo de la princesa.
Finalmente como último intento la bestia creó un portal aislando a la princesa del héroe dejándolo completamente solo y a su merced. Link por su parte no se sintió intimidado y tomó el arco y rápidamente lo cargó para atacar su frente y luego su cola, antes de dejar reaccionar a Ganon disparó otra flecha cargada a su frente dejándolo noqueado en el suelo y siguió atacando su cola hasta que la bestia estaba totalmente acabada.
La princesa se liberó de la prisión que Ganon le impuso. Y rápidamente invocó sus poderes.
-¡Sabios ahora!- dijo dirigiéndose a los 6 sabios para luego invocar magia de luz.
-El muchacho lo logró es momento de cumplir nuestra parte- dijo Impa el sabio de las sombras
Todos los miembros del consejo concentraron su energía para ayudar en la batalla.
-Sabía que lo harías Link- dijo Saria la sabia del bosque dando su poder.
Zelda por su parte atacó con todas sus fuerzas al monstruo en conjunto a los poderes de los sabios.
-¡Link ahora!- dijeron el hada y Zelda al unísono.
El joven con un grito de guerra asestó los últimos golpes a la moribunda bestia la cual sólo se retorció y gritó de dolor. Hasta que finalmente clavó la espada que disipa el mal en la frente de la bestia cesando sus gritos y quejidos.
Finalmete todo acabó.
-¡Los maldigo... sabios... los maldigo...! ¡Te maldigo... Zelda... y te maldigo por sobretodo a ti... Link...! ¡Me vengaré... en otra época, contra sus descendientes! -fueron las últimas palabras de Ganondorf antes de ser sellado en el reino sagrado.
La princesa Zelda al oír sus palabras se ruborizó ligeramente al pensar en la idea de sus descendientes con el joven héroe. Sin embargo comprendió algo... Link... su caballero, quién no dudo en llevar a cabo ese peligroso periplo no puedo vivir su infancia feliz, además de todo el sufrimiento que había pasado, así que tomó una decisión.
Los jóvenes se encontraban alejados del lugar, la princesa Zelda aún se encontraba sumida en sus pensamientos.
-Todo acabó, ahora solo hay que reconstruir...- pensó para sí misma -He sido muy egoísta, ya le he quitado mucho tiempo a Link... no puedo pedirle que se quede... él debe recuperar ese tiempo, ahora es todo un hombre...- pensó con un dejo de tristeza.
El momento había llegado, era hora de despedirse... sin dudas era el momento más difícil para la princesa.
-Todo ha terminado y ahora sólo falta reconstruir el reino- dijo con una sonrisa en su rostro. -Yo te ayudaré-
-No... Link... yo...- dijo tratando de contener las lágrimas- te he arrastrado hasta aquí, te robé siete años de tu vida, es injusto que te quedes aquí, debes ir y recuperar ese tiempo, pues aún eras un niño cuando comezaste este periplo y no pudiste vivir tu infancia, siempre has sufrido... por favor Link dame la Ocarina... soy un sabio y puedo mandarte a tu época- dijo mientras su rostro se humedecía ligeramente.
-Princesa... yo...- por un momento el joven dudó, y luego cedió ante su petición y le dio la Ocarina del tiempo.
-Nunca olvidaremos el sacrificio que hiciste por Hyrule y... por mí... Link...- dijo mientras una solitaria lágrima salía de su rostro.
-Zelda... yo...- el joven se negaba a aceptar que era el momento de despedirse, pues él sabía que ya no pertenecía a ese Hyrule. Sin ninguna palabra que decir se acercó a la princesa y la estrechó entre sus brazos, mientras una lágrima bajaba lentamente por su rostro.
-L-Link...- dijo la princesa con la voz quebrada.
-Yo tampoco te olvidaré a ti Zelda- dijo el joven con seguridad y en un tono de dulzura. -Discúlpame princesa... no quise incomodarte- dijo notando la impresión de la princesa.
-No. Claro que no. No me incómoda Link- le dijo mientras correspondía al abrazo mientras se aferraba a su cuerpo y lloraba en silencio -Yo tampoco te olvidaré...- le dijo dedicándole una sonrisa.
-Princesa, no me quiero ir... yo no pertenezco a ese Hyrule...- dijo con sumo pesar en su corazón.
-Link...- definitivamente había comenzado a perder el control de la situación pues ella tampoco se quería separar de él, sin embargo se lo debía.
Armándose de valor la princesa se llevó el instrumento a la boca y entonó las notas del tiempo llevando al joven guerrero siete años atrás.
-Gracias Link... siempre te estaré agradecida... y... te quiero- fueron los pensamientos de Zelda que le trasmitió al joven antes de que se desapareciera de la época.
El joven volvió siete años atrás, ahora estaba en el Templo del Tiempo donde estuvo todo esos años dormido. Se sentía muy confundido y triste, no podía creer que la princesa Zelda le haya dicho que lo quería, sin embargo sus pensamientos fueron interrumpidos por su amiga.
-Link, eres todo un hombre... salvaste Hyrule y te convertiste en un héroe maravilloso... y lamento decirte que... debo irme de tu lado, lo siento mucho... pero el Gran Árbol Deku me enconmedó una misión que debo cumplir... te quiero.- Y sin dejar tiempo para responder al chico el hada abandonó el Templo del Tiempo sin un rumbo fijo.
Link ahora ya no podía ocultar las lágrimas. Primero se tuvo que ir de Hyrule y ahora Navi su amiga y quien lo cuidó durante todo su periplo lo abandonó. Pero no era momento de lamentarse pues debía ver a Zelda.
Luego salir del Templo rápidamente se adentró en el castillo y allí estaba ella, en el jardín como cuando la conoció, decidió ir para hablarle y comunicarle su victoria.
La joven princesa Zelda al notar la aparición de alguien instintivamente se volteó a mirar hacia atrás quedando con un asombro increíble al ver de quién se trataba.
-Pero... pero si eres...- dijo aún sin salir del asombro.
-Princesa Zelda yo...- sin embargo la princesa lo interrumpió.
-Sé quién eres Link...- dijo esta vez demostrando alegría para acercarce a abrazarlo. -...Volviste...-
Y así el periplo del héroe concluyó, al salvar al reino de las garras del mal quedando grabado solamente en la memoria de dos niños traviesos y los sabios del consejo. Pues detalles que el héroe hizo en el futuro afectaron algunas cosas de la que era ahora su realidad.
