Como ya saben, esto es una parodia del lore original de League of Legends, y de ninguna manera estoy relacionado con Riot ni asumo derechos sobre la propiedad de ningún personaje aquí presentado, excepto por aquellos de mi propia autoría. Por lo demás, todo parentesco con la realidad es pura coincidencia. Ahora que conocen estos detalles legales sin importancia sobre estos asuntos sin importancia, pueden continuar leyendo esta historia sin importancia.


Capítulo 12: Cenizas de una felicidad prometida


Y bueno, ya que estamos aquí no sobra preguntar, porque no quiero errores a estas alturas del partido.

Vamos a ver:

—Entonces, Zilean, fue un salto de 6 años en el tiempo, ¿No?—

—Si, un salto de 6 años indudablemente. Ahora, la pregunta correcta sería...—

—¿Fueron 6 años hacia el pasado, viejo de mierda?—

—Soez pero específico... si, efectivamente, hemos regresado seis años en el tiempo—

—Ya pudiste haberlo dicho desde el principio, vejestorio hijo de... espera, ¿Ellos no son...?—

—¿De que estás hablando ahora...?—

—Tu calla, Zilean, estoy rompiendo la cuarta pared—

Chicos, ¿Son ustedes?

¿En verdad son ustedes?

¡Esto no puede ser posible!

Vamos, no huyan de mi, déjenme verlos más de cerca que quiero ver sus rostros.

Caray, no me lo puedo creer, realmente se trata de ustedes, mis muy estimados lectores... maldita sea la hora.

Venga ya, hombre, era una broma, si hasta tengo ganas de llorar por la emoción, que agradable sorpresa tenerlos aquí. Me atraparon justamente en medio de una amena "practica de poesía" con el buen Zilean, guardián del tiempo, mejor conocido como el viejo alcahuete de mierda del reloj gigante en la espalda. Pero no hablemos más de este personaje o la necrosis se me va a regar por la boca otra vez. Ah, no se preocupen por mi salud, lo de la necrosis progresiva no es nada grave, es solo un virulento reflejo involuntario que me acosa cada vez que hablo de ancianos pedófilos hijos de puta... o de Anderson. Pero como sea, olvidémonos ya de esos pendejos antes que me vuelva la viruela estomacal y mejor háblenme de ustedes, quiero saber que ha sido de sus vidas, vamos, díganme, ¿Como los ha tratado el mundo? ¿Como los ha tratado facebook? ¿Como los ha tratado la ley de inmigración ilegal?

Pillines, sé de sus tretas, pero no importa, así rufianes y todo igual los quiero.

En cualquier caso, lamento informarles que ando algo corto de tiempo, así que tendremos que dejarnos las formalidades y los sentimentalismos para los anexos. No me malentiendan, dije que nos ahorráramos la caterva de sollozos que esta clase de reencuentros amerita simple y llanamente porque los tiempos no nos favorecen, pero no se preocupen, que ya les daré yo el espacio propicio para que me cubran con todos los cariños y besitos que seguramente se habrán acumulado en el guardapelo de sus corazones durante mi breve ausencia. ¿Aiya? ¿Son esas risas las que oigo? Lo estoy diciendo en serio, ¿entendido? Anda, que lo estoy diciendo pero que muy en serio. Quiero que al terminar esta historia vayan y saturen la puta sección de comentarios a punta de piropos dirigidos a mi persona pero vamos, como si fueran acosadores enfermos. Válgame el padre y el hijo, quiero ver tanto amor en esas reseñas que... que... yo que sé, que la sección de reviews parezca una condenada orgía babilónica, quiero ver euforia, pasión, sentimientos y locura hasta el punto que los administradores de la página se pregunten: ¿Pero que está pasando en ese fanfic de mierda, por qué le están dando tanto amor?, y que vayan y me cierren la puta cuenta por exceso de sensualidad y feromonas.

Repito que lo estoy diciendo muy en serio, ¡Ay del que me haya olvidado!

¡Dios se apiade del pobre cristiano que se haya atrevido a olvidarme, porque yo no lo haré!

Pero bueno, naturalmente eso no será ningún problema porque todos me han extrañado hasta el desespero, ¿Cierto?

No me convencen mucho esas caras tiesas, ¡Aquí huele a pecado! ¡Vengan acá, déjenme ver sus rostros una vez más! ¡Vengan, he dicho! ¡No se oculten de mí o les va a ir peor, vengan aquí ahora para que pueda...!


¡ONE, TWO... ONE, TWO, THREE, FOUR... TA, TA, TA, TA, TA, TA, TA, TARATA, TARA, TA TA~!


Mierda, está sonando la alarma de mi celular. Ya es muy tarde, no puedo seguir perdiendo el tiempo aquí... maldita sea. Bueno, esta vez los salvó la campana, pero a la próxima quiero lealtad máxima y dientes cepillados.

Ahem~.

De acuerdo, tal vez me pasé de la raya un poco. Si... errr... ahora que me he tomado el tiempo para leer lo que he dejado escrito pues... como que me daría un poco de miedo conocer a una persona igual a mí, estoy mal de la cabeza. Esto... no sé, solo mantengo lo de los dientes cepillados, la higiene dental es importante... pero todo lo demás es material para psiquiatra.

Ahem~.

Vamos de nuevo.


Interludio.


Bueno, a lo hecho pecho, diría mi abuelo. Tal vez diría eso, no lo sé, realmente nunca lo conocí.

Pero me da igual, que le den. Aquí estamos para seguir con el deber.

Una vez más, aquí estamos después de tanto.

¿O tal vez después de tan poco?

Qué sé yo.

Sea como sea, no puedo decir que los buenos días han regresado a mi, pero si puedo decir que yo he regresado a los buenos días. Chiste de viajeros en el tiempo, ya lo entenderán. En cualquier caso, aunque las cosas no hayan acabado del todo bien, este final de saga podría considerarse aceptable. Más bien pudo considerarse aceptable. No lo sé, no estoy seguro... lo que estoy haciendo ahora mismo no estaba dentro de mis planes. Esto no era parte de los planes. Yo no era parte de los planes. Se supone que debía cumplir con una última obligación en algún lugar de cuyo nombre no quiero acordarme... y que eso sería todo, pues este era el capítulo final. Oh, si, lo digo en serio, hasta aquí se supone que llegaba la historia. Mi historia. Nuestra historia. El "adiós" antes del "buenos días", así debía terminar todo. Ya tenía todo preparado para el gran final, hasta me había escrito un discurso de despedida la mar de inspirador y conmovedor. Pero resulta que no. Después de una larga charla con mi consciencia y mis remordimientos, decidí que quizás Elizabeth tenía razón. Quizás, y solo quizás, Elizabeth estaba en lo cierto. Quizás terminar todo aquí no sea la opción correcta. Quizás el final que había diseñado no era justo. Quizás quede espacio suficiente para mi en la foto conmemorativa junto a todos los demás.

Y repetiré una vez más que solo quizás lo que he dicho sea cierto, porque me lo estoy jugando todo aquí. Hablo en serio, en verdad espero no haberme equivocado al elegir esta ruta, porque si mi decisión llega a ser incorrecta... no exagero al decir que la raza humana entera estará acabada.

Y, bueno, sé que esto ya es arena de otro costal, pero no puedo dejar de recordar aquella frase que dije justo antes de la batalla contra Collins, contra Zilean, contra el universo mismo: Cuando termine esta necia guerra, me aseguraré que la miserable historia de esta desaparición anunciada desaparezca para siempre, pues yo destruiré por siempre el destino maldito que se atrevió a separarme de Elizabeth.

Recuerden eso.

No fueron palabras vacías.

Se supone que esa era una promesa.

O mejor, algún intento patético de darme valor.

Pues no podía permitirme fallar, no con lo que estaba en juego.

Incluso si eso significara mi salida permanente de la historia, fallar era inaceptable.

Pero supongo que incluso yo merecía que el destino me sonriera.

Yo confío en Elizabeth, confío en su respuesta.

Y pasé lo que pasé, nunca lamentaré.

El haber confiado en ella.

Y... bah, suficiente. Tanto por hacer y yo aquí dando lata con mis homosexualidades. Ya lo sé, es tiempo de seguir adelante, no hay tiempo que perder. Todo lo contrario, hay tiempo que recuperar y el almanaque anda impaciente conmigo, así que vamos de una vez pichones, abran esas alas y bátanlas en el cielo, pues aunque no sea la mejor forma de terminar una historia y aunque sé que no atiende a los modismos de etiqueta básicos en los días que corren, hoy y por siempre vamos a darle respuesta a mi silencio. Este día se acaban los secretos. Este novillo de miserias se desenmaraña este día... y esta vez si que voy a comerme la verga de la vida entera, y me voy a tener que tragar toda la lechita, porque para el mal que estoy por enfrentar no hay curas ni remedios, así que no esperen salidas fáciles o respuestas ingeniosas.

Solo puedo prometer que esta vez haré las cosas bien.

Así que te suplico que me perdones, Cassandra.

Perdóname, porque ya no puedo salvarte.

Pues nunca hubieron palabras vacías.

Si, definitivamente nunca más.

Nunca más las habrá.


Interludio.


Si, es lo que siempre digo.

Sea como sea, aquí estamos, 6 años en el pasado, en un frío 13 de septiembre del 2009.

Ah, si, 2009, pero que bien me sienta esta época. El aroma de los colorantes tóxicos de los refrescos fosforescentes y del mercurio en la comida enlatada me llena de una nostalgia tan amarga y miserable... como los recuerdos que tengo retorciéndome de dolor en la sala de urgencias del hospital por la ingesta de ese veneno para niños. ¿Nadie recuerda la Pepsi azul o los paquetes de papitas multicolores? Anda que hoy son ilegales en 56 países, pero en esa época eran la bomba. Sea como sea, en general el 2009 no fue un mal año para el mundo... si nos olvidamos de la muerte de Michael Jackson, el estreno de Dragon Ball Evolution, la bancarrota de General Motors, la pandemia del H1N1, la separación de Kudai, el terremoto de Sumatra, las cadenas de oración con imágenes de Piolín en facebook y el lanzamiento global del puto League of Legends.

Si, que buenos tiempos se transpiraban por el 2009, ¿eh?

En realidad, ahora que lo pienso, todo se ve demasiado bonito para ser realmente ese año de mierda, ¿dónde están las columnas de humo y la gente gritando por sus vidas?

—Oye, Zilean, ¿Segurazo que estamos en 2009?—

—Que si, hombre. Este men... que falta de fe—

—Bájale ya, viejo conchudo, conozco tus tendencias mañosas—

Ese hijo de perra, siempre con sus pendejadas. Pinche Zilean de la verga, se me pone hasta moderno el hombre y todo, casi parece administrador de página de facebook. Como sea, yo... errrr... bah, que introducción de mierda. Hasta para mis estándares mediocres esto es demasiado cutre. Venga, vamos de nuevo.


Interludio


Ahora si que si.

Pues si muchachos, aquí nos ha traído el río, las locuras con los viajes en el tiempo aún no se han terminado. Puta desgracia de la vida, si, ya lo sé, no hace falta que me lo digan también ustedes, pero es lo que hay mi negro, nada que hacer. Créanme que a mi tampoco me gusta esto y si he tenido que recurrir a este truco barato de nuevo es porque algo muy malo tiene que estar pasando con el universo. Algo muy pero que muy malo. Porque este es el día que separa las gracias de las desgracias. Hoy, 13 de septiembre de 2009, se decidirá el destino de la humanidad... o se decidió, porque ya no voy a hacer nada para evitarlo. Como sea, me encuentro aquí porque yo personalmente tengo algunas cuentas pendientes con este glorioso y enajenado momento histórico. Me gustaría explicarlo mejor, pero desafortunadamente ni el guión ni el reloj están dispuestos a tener paciencia con nosotros hoy, así que, visto lo visto solo me queda decir:

—Andando, Zilean—

—A la Atalaya entonces— Asintió el Guardián del tiempo y, tal como ordené, emprendimos camino directo hacia el infierno que ese anciano acertadamente acaba de llamar "La Atalaya".

Queda bastante lejos, más si es a pie, así que prepárense para una larga y amena charla mientras vamos de camino, de paso adelantamos cuaderno y todo. Retomando las explicaciones, repetiré que he viajado 6 años en el tiempo hacia el pasado, al 13 de septiembre de 2009. Si, por segunda vez he rebobinado las cintas de mi vida con la ayuda de Zilean. Ah, claro, no sobra aclarar que ahora las cosas serán un poco distintas, pues no manipularé mi pasado a la fuerza a lo "Efecto Mariposa" como la última vez. No, no, en está ocasión no habrá segundas oportunidades ni cambios de guión. Aunque sea tentador arreglar los desperfectos de mi disfuncional pasado... y aunque como dije algo muy grande esta por pasar este día y sería de nuestro mayor interés evitar lo que perfectamente podríamos llamar "prólogo de una extinción masiva", y aunque de hecho ese era el plan original antes de venir aquí... pues bueno, como que he decidido que mejor no interfiero con la línea del tiempo y, pues si, dejaré que la historia siga su curso natural, aunque ese curso natural nos lleve a un lugar muy pero que muy feo.

Cómo sea, ya hablaremos de eso. En cualquier caso, quiero dejar bien claro que esta vez he regresado al pasado como un mero observador.

Bueno, algo así.

No he venido a observar.

Pero tampoco para cambiar la historia.

Aunque poco antes tenía toda la intención de hacerlo.

Pero ahora tengo una tarea muy específica en este lugar y momento.

Un fragmento de mi presente se ha perdido en esta época y he venido para recuperarlo.

Como sea, en líneas generales me daré por bien servido si mi labor aquí evita que el presente cambie en absoluto.

Si, lo quiero así de culero como lo conocemos, con encierro obligatorio y todo.

En cualquier caso sería peligroso permanecer mucho aquí, pues solo puede existir uno del mismo tipo al mismo tiempo.

Mi yo de 6 años en el pasado debe andar por ahí haciendo cosas tontas de adolescentes.

Y francamente no me gustaría atraparme justo en medio de algo raro.

Cómo masturbarme mientras escucho música de RBD.

Y también estaría cool evitar alguna locura.

Como una paradoja temporal.

O algo por el estilo.

Por ello, tristemente, no presenciaremos la mítica escena del reencuentro con mi yo pasado que tanto se ve en el cine. Lo siento pero así son las cosas, Hollywood hace las cosas a su manera y yo a la mía, así que nos vamos de aquí. Además no pienso dar un espectáculo barato para ganar fama y simpatía, eso sí que sería muy patético de mi parte.

Bueno, lo que sea, creo haber dicho lo suficiente para que comprendan la situación... hmmm, pero miren, para darles una idea más concreta, en esta ocasión he dado un salto en el tiempo convencional, como en "Volver al Futuro" o "Terminator". Un salto del en el tiempo con todas las de la ley, de los simples, al estilo de los 80's, sin tonterías, sin líneas del tiempo alternas ni nada de eso. Físicamente he trasgredido las barreras del tiempo y he puesto pie por donde ya había caminado, algo así de sencillo.

En realidad, ya que me ocupa el tema, debo decir que la simple elegancia de los saltos en el tiempo clásicos es algo que se ha venido perdiendo con el paso de los años y lo digo en serio, el cine necesita reinventarse. Es que no me jodas hombre, hoy por hoy se necesita un magister en física de partículas para entender una puta película de Star Wars. Pero hoy todo son alegrías, pues navego cual Cristóbal Colón en la Niña, la Pinta y la Santa María de la ciencia ficción cinematográfica original caballeros, la buena, buena. Esa que no se baja del 85% de aprobación en Rotten Tomatoes. Ya puedo considerarme todo un viajero en el tiempo hecho, derecho y maltrecho.

¡Pero muestren algo de entusiasmo, hombre! Si es que a estas alturas yo diría que hasta me he convertido en una referencia viva a la cultura pop, soy el John Titor de la nueva década. No, no, creo que soy más como un John Connor metrosexual y neurótico. Ahora, si tan solo pudiera conseguir un DeLorean o al menos unos lentes oscuros y una chaqueta de cuero, entonces no me quedaría nada más por pedirle a esta vida. Mira, me conformo con una Doctor Pepper y una bata de laboratorio ahora mismo, necesito representar algo... quiero... ¡Quiero ser un meme de viajes en el tiempo!

Que diablos viejo, aquí voy:

—¡No seas tan crédulo, McFly!—

Debí decir "El Psy Congroo", ahora que lo pienso.

Bueno, da igual, ya cumplí mi cometido.

Soy. Un. Puto. Dios.

¡Alábenme!

Zilean se quedó viéndome con cara de idiota. Y, a juzgar por el silencio de todos los presentes, asumo que todos ustedes también me observan con estupefacción. Bueno, si, es cierto que estoy en una callejuela solitaria con un viejo vestido como Jesucristo gritando citas populares de películas en VHS y si, sé que hace 5 minutos dije que no haría ningún espectáculo penoso... y también sé que estos zapatos no combinan con mi chaqueta... pero no me importa. He trascendido las ataduras de la mortalidad, ¿a quien le importan los zapatos y los derechos de autor? ¡Mi destino está escrito en las estrellas, nena! ¡Yo pasaré a la historia como el hombre que se convirtió en un ícono de la cultura pop de los viajes en el tiempo! ¡Harán relojitos y pulseras promocionales con mi cara en un futuro pasado presente próximo o lejano dependiendo de la percepción del observador... o lo que sea¡ ¡Ya puedo oler el aroma de la mercancía promocional y de la subsecuente piratería barata, ah... cuadernos, carpetas, camisetas, prendedores, bolígrafos, figuritas coleccionables, erm, no lo sé; ropa interior, consoladores, pocillos, artículos en la prensa rosa, adaptaciones de mierda hechas por Netflix, jeringuillas desechables, dibujos deformes en la mítica Rule34, fanfics lésbicos y...!

Espera un minuto... ¿adaptaciones de Netflix? ¿Rule34? ¡¿Fanfictions?!

¡Pero por todas las rameras bíblicas, ¿Que mierda de fama es esta?!

¡No puede ser, no puede ser que mi destino en el estrellato sea tan miserable! !Ya me puedo imaginar mi papel siendo interpretado por el puto Adam Sandler con sus chistes de mierda y a la drogadicta de Lindsay Lohan encarnando a mi querida Alejandra...! Madre de la heroína, en que mierda nos acabo de meter. ¿Que sigue ahora? ¿Michael Bay de director? ¿Amy Adams recibiendo un Óscar? ¿Colombia ganando la Copa América? ¡Faltaba más! ¡Todo va a terminar mal, muy mal, lo profetizo chicos, lo profetizo! ¡Me apuesto una apendicitis a que nos golea Brasil en la final...! No me jodas con este futuro de mierda, ¿Como se puede ser tan desdichado?. Ah, y claro, no se me pueden olvidar a los malditos enfermos del Rule34 que van a llegar como la plaga con sus dibujitos de mierda para terminar de profanar mi ya mancillada imagen pública haciendo que un negro me rompa el asterisco de la forma más visceral y grotesca imaginable... y yo que me burlaba de Akali con lo de la pornografía, por el amor del creador.

¿Acaso se puede caer más bajo? ¿Acaso puede existir un punto más bajo en...? ¿Que? ¿Como que los fan...? Ay, mierda... se me había olvidado, los fanfics... el cuarto jinete de la industria. Oh, no, todo menos eso, por favor, no pueden estar haciéndome esto a mi, no pueden estar crucificándome de esta manera. El clavo que le faltaba al ataud, la tumba de toda buena historia... los putos fanfictions macho. Todo el mundo sabe que no hay nada peor en el mundo que los maricas fanfictions. Pero es que quien, ¿Quien podría ser tan miserable? ¿Quien podría tener los valores tan cerca del recto como para imaginar semejante mierda? No, no, no, si ya puedo visualizarlo todo, no hace falta ni que me lo muestren, ya me imagino la clase de porquería virulenta que saldrá de esa sucia y oscura cueva de wattpad, ¡Puedo hasta imaginar los títulos! Probablemente sea basura denigrante como: "Aleksai x Anderson, de la fama a la cama", o tal vez: "Alejandra y Evan, dos extraños con mucho Netorare y que se joda Aleksai", no, espera, tengo uno mejor: "Los problemas de pene pequeño de Aleksai".

Anda ya, a la mierda con la puta fama, esto no lo vale.

Total sigo siendo una leyenda y a callar todos.

Que se joda Skynet y también la Coca-Cola.

Y si no les gusta se pueden ir todos a lavar ese culo.

Fin de la historia.

Ahem~.

Esto... perdón, se me fue un poco la cabeza con lo de la —incierta y muy improbable— gloria que —supuestamente— me espera en el futuro. Total dije que no daría espectáculos y eso... como sea... vamos con lo que íbamos, que hasta yo me perdí. Esto... lo de los viajes en el tiempo y los repentinos e injustificados (en principio) cambios de opinión. Si, eso era... claro, los viajes en el tiempo.


Ahem~.


Vamos a ver, mis conejitos de plastilina, cansa decirlo tantas veces, pero no voy a intervenir con el flujo de la historia. Si, ese era el plan original... y si, a todos ustedes les convenía más ese plan. Esa era la mejor alternativa... pero no, no puedo manipular el curso de la historia. No debo hacerlo. No ahora, no de nuevo. Las cosas han cambiado... las cosas... no, yo he cambiado. He encontrado algo que deseo proteger más que nada en el mundo... algo a lo que no estoy dispuesto a renunciar sin importar que tanto tenga que pagar a cambio... una luz, un tesoro, un sentimiento que no seré capaz de recuperar si decido recorrer la senda segura.

Sé lo que están pensando: "Aleksai es un puto egoísta infeliz"... y si, tal vez tengan razón... no, seguramente tengan razón. En el momento que elegí el camino escarpado renuncie a la última esperanza de salvación razonable que nos quedaba. Para semejante locura no hay excusa que valga. Si acaso resulta que estoy equivocado, entonces habré condenado este planeta y a todos sus habitantes a la total, definitiva e irrevocable extinción. Así de poco fiable y volátil es el nuevo plan que se me acaba de ocurrir. En realidad, más que un plan es una apuesta, una que, si llegamos a perder, desencadenará el fin de los tiempos. Por eso pueden pensar lo que quieran de mi, están en un su derecho de hacerlo.

Pues, por última vez, este no era el plan...

...no el que los salvaría a todos...

...del juicio final.

Y yo aquí tan tranquilo bailando salsa... brillante Aleksai, simplemente brillante, vas por buen camino muchacho.

A ver si no nos terminan matando a todos por tu estupidez, autista inoperante.

Pero bueno, ya da igual. Y es que ya sé que este definitivamente no es el mejor momento para andarme con tonterías, pero me gustaría recordarles que, cuando comenzó esta historia, yo solo era un pendejo desconocido, como muchos otros, al que le gustaba ver porno, jugar lol y decir chistes verdes, como a muchos otros y que por poco se caga encima cuando conoció a la heroína (¿?) de la historia, como ningún otro... yo siempre marcando tendencias. Bueno, pues ahora resulta que me estoy jugando el destino de la tierra en una suerte de lotería cósmica contra el enemigo más poderoso que la humanidad haya conocido jamás. Lo peor que podría haber ocurrido ya es una realidad mi gente, el destino del planeta entero está en mis estúpidas y poco cualificadas manos. Vamos mal. Muy pero muy mal.

Así que voy a bailar. Voy a bailar y a reír todo lo que pueda... mientras aún me queden razones para reír.

Vamos, de pie todos, únanse a la fiesta y pónganse a cantar, denle algo de sabor a esta discordia tan insípida, que hasta los malos ratos merecen buenas caras. Voy a marcar el ritmo de aquí en adelante porque la vida es un carnaval: Así, suavecito pero contento, ¡Muevan esas caderas y manos a la cintura todos! ¡A bailar que mi cuerpo me pide sabor tropical baby, necesito música bien movida para sacudirme estas tristezas! ¡Válgame, si es que ya me lo decía la diosa Celia, no hay que llorar, las penas se van cantando! ¡Azucar, carajo! ¡Pimienta! ¡Y también limón y sal...! Espera, ¿Limón y sal?, esa es de Julieta Venegas; que fue lo que... demonios, mi cinta de música mezclada se estropeó. Vamos, vamos pedazo de mierda, detente de una maldita vez... no... no puedo, los botones no sirven, ¡están atascados! Espera, este de aquí sí funciona... veamos...

¡Ay mierda, era el botón de volumen máximo!


¡Azucar!


¡Mierda, mierda, mierdaaa...!


¡El problema no es problema...!


¡Tu cállate Arjona, claro que es un problema!


¡Labios compartidos, labios divididos, mi amor...!


¡¿Pero por qué...?! ¡¿Por qué coño no puedo detener la maldita cinta?!


¡Fíjate, fíjate en tu secretaria, ay señor, que dolor, pobre secretaria...!


¡¿Pero porque putas se tenía que descomponer ahora?! ¡Obedece mis órdenes, soy tu maestro!


¡Lady, lady, lady, se pinta los ojos de azul, aunque hace mil años que dejó atrás su juventud...!


¡Que alguien detenga este puto cacharro por favor! ¡No tenemos los derechos de las instrumentales! !Nos van a demandar!


¡Tengo, tengo la camisa negra, por que negra tengo el alma, yo por ti perdí la calma y casi pierdo hasta mi cama...!


¡Yo sí que voy a perder hasta la calma pedazo de excremen...! ¡Ay, me dio un chispazo...! ¡Se... se está poniendo violenta!


¡Que importa si, para enamorarme basta una hora, pasa ligera, la maldita primavera, pasa ligera...!


¡Elizabeeeth ven aquí, tu puta grabadora volvió a dañarse! ¡Haz algo, maldita sea! ¡Haz que pare!


¡Porque yo en el amor, soy un idiota, que ha sufrido mil derrotas...!


¡Elizabeth, auxilio! ¡El sabor latino se está saliendo de control...!


¡Mientras siga viendo, tu cara en la cara de la luna...!


¡Ya es suficiente! ¡Hora de tomar medidas drásticas!


¡Vuela, vuela, no te hace falta equipaje...!


Nunca mejor dicho Magneto, ¡Vuela ya!


¡Pero el sol no regresaaa...!


Y tú tampoco.

Pedazo de mierda pirata.

Me voy a pagar una suscripción a Spotify.

Lo digo en serio chicos, no entiendo que manía me tienen los...

Anda viejo, ahora que lo pienso, debí abrir la ventana antes de tirar el radio, está todo lleno de cristales rotos.

Y también debí apuntar mejor, creo que acabo de darle a un tipo en la cabeza. Ay, dios... no puede ser que esto me esté pasando otra vez, no otra demanda por lesiones, por favor no... ¡Elizabeth me va a matar cuando se entere que...! Ah, espera, el sujeto que golpeé acaba de levantarse del suelo. Anda, si hasta se puso a bailar y todo. El poder del sabor latino puede incluso levantar a los muertos, fíjate lo que te digo. Los healers han quedado obsoletos bebé, así que ya puedes ir haciendo tus maletas Soraka, tu y todos tus amigos de la Plaza Sésamo, nadie los necesita por aquí.

Bueno, sea como sea, el hombre que golpeé está vivo y hasta contento allí tirándose unos pasos del Fornite, así que ya hemos terminado aquí.

Ello a aquello y el resto a lo nuestro.

El resto de la historia que tanto quería evitar hablar, pues está escrita en unos tintes bastante trágicos y escalofríantemente probables... ya saben, aquello de la inminente y absoluta extinción de toda la vida en la tierra y eso, llámenme sentimental si quieren. Y es que puedo parecer un paranoico cansino con este temita, pero ahora que tengo el tiempo aprovecharé para poner en palabras más o menos claras lo que nos espera... por que efectivamente caramelos de aguardiente, solo puedo ofrecerles algo "más o menos" claro. Aunque tampoco es necesario ser demasiado explícito, el mañana que aguarda por nosotros no es para nada ambiguo, solo es. .. doloroso. Muy doloroso y desagradable. Miren... ahora que he renunciado a manipular la historia usando el poder de Zilean para evitar el inicio del torneo, las certezas son cosa del pasado. Ya no sé que pasará de aquí en adelante. Ya no puedo garantizar el futuro feliz que todos deseaban.

Ya no puedo prometer nada.

Solo nos queda la incierta realidad.

La parte soleada del camino se terminó.

Ahora transitamos la ruta original del juego.

La espantosa ruta que lleva al "fin del mundo".

El macabro nivel final que tan ansiosamente quería evitar. Por desgracia, mi gente bonita, ya no podemos dar marcha atrás. Vamos a jugar el último nivel del modo campaña en la máxima dificultad.

Ese es el nuevo, estúpido y demencial plan que se me ocurrió para salvar al planeta.

Bueno, más como la loca apuesta en la que nos he metido a todos sin su expreso consentimiento. Con el dolor del alma debo informarles que a partir de este capítulo regirá la ley de Herodes: o ganas o te jodes.

Pero sepan que, aunque que no tengamos garantías de victoria, eso no significa que no tengamos ninguna oportunidad. Y pueden apostar que aunque me quede sin dedos, Aleksai Cyel Ariadvel se negará aquí y por siempre a aceptar un game over.

Pero, para lograr el final feliz, tengo que conectar el segundo mando en la consola. Este nivel no está diseñado para un solo jugador. Por eso regresé en el tiempo y por eso renuncie a la putísima salvación del mundo. Todo para encontrar al segundo jugador. Todo para recuperar el presente que perdí. Todo para volverla a ver. Ese es el primer gran paso del nuevo plan, nuestra primera gran victoria. Entiendo... si... mis decisiones me han costado toda la confianza que tenían en mi, en serio. No puedo culparlos si me han perdido la fe, pero aún así, les juro que no dejaré nada en manos de la suerte. No puedo garantizar el resultado, pero aunque me cueste la vida, haré lo que haga falta para ganar. Aunque tenga que torcer las reglas, no perderé esta partida... pero si ese llegara a ser el caso... bueno, justamente por eso debo tener éxito en esta empresa.

El fracaso es inaceptable.

Si salgo victorioso en esta refriega, si soy capaz de sacarla de aquí... entonces tal vez podamos remontar el marcador en el último minuto... porque sí, vamos perdiendo el partido. Pero todavía estamos en el primer cuarto, así que no pensemos en eso ahora. Vamos a concentrarnos en el objetivo ¿de acuerdo?, pues repito que mi meta en este lugar es una y solo una: recuperar el presente que perdí de las entrañas del pasado. Para resumir... que decirles, lo que queda de este capítulo será algo así como la versión con viajes en el tiempo de "Buscando a Nemo". No escatimaré esfuerzos en la loable misión de salvar al mundo cuando termine mi trabajo en este lugar, lo juro, es una promesa y todo lo que quieran... pero... pero por ahora solo deseo encontrarla.

Al concluir este recado volveremos al futuro y ya tendremos el espacio para tomarnos un chocolate y dialogar sobre el destino del planeta. Y si no quieren chocolate, entonces café. Y si tampoco quieren porque prefieren té con leche, pues se joden porque no tengo.

Ahh... un chocolate caliente y una buena charla entre amigos para terminar el día.

Que bueno sería si todo pudiera terminarse así de fácil y contento.

Pero ustedes no están aquí por algo simple, ¿no es así?.

No, no, ustedes son demasiado listos para eso.

Lo que quieren es la versión completa.

Porque desean saberlo todo.

Necesitan saberlo todo.

Por supuesto que si.

Todo cambia.

Pero eso no.

Eso nunca cambia.

Siempre han sido así.

Siempre llegaron hasta el final.

Sin importar que tan amargo fuera.

Para escuchar todas las respuestas.

¿Por qué sería diferente ahora?

Jamás se conformarían con una historia a medias.

Pues todo el mundo odia las estúpidas respuestas simples.

Y a nadie le gustan los insípidos finales felices.

No, yo sé lo que persiguen.

Sé lo que los mueve.

Es el dolor.

Es lo que buscamos.

Lo que realmente nos complace.

Esa es nuestra auténtica y pérfida naturaleza.

Eso es lo que hace que todo esto valga la pena.

Porque aunque tratemos de ocultarlo.

Siempre lo estamos buscando.

Sin cesar.

Sin vacilar.

Sin descansar.

Sin importar donde nos lleve.

Ni tampoco donde acabemos.

Porque lo adoramos.

Adoramos el dolor.

Sin medida.

Y no, no pueden.

No crean que pueden engañarme.

No después de haber llegado hasta aquí.

Al final, estamos hechos de las mismas piezas.

Somos todos empedernidos amantes del sufrimiento.

Y... yo les aseguro que este día vamos a sentir mucho dolor.

Hoy veremos todo el castigo que el cuerpo humano es capaz soportar.

Todo el daño que puede recibir.

Todo el martirio que puede aceptar.

Todo el tormento que puede aguantar.

Todo lo que puede resistir hasta destrozarse.

Hasta destrozarse en mil pedazos.

De una maldita vez.

Y es cruel.

Es muy cruel.

Pero eso no importa.

Porque al final pudimos aguantarlo.

Y aunque tal vez ya sea demasiado tarde para nosotros.

Fue justamente por esa adicción al dolor que pudimos llegar tan lejos.

Después de todo, no sufrimos tanto por nada.

Nosotros lo hicimos por ella.

Siempre se trató de ella.

Fue por esa dama caprichosa.

Ella nos enseñó a abrazar el dolor.

Nos embriagó con su veneno.

Y nos convertirnos en acólitos.

Acólitos del dolor.

No podíamos negarnos.

Ese era el pago.

Ese era el precio que exigía a cambio.

Pero nunca nos importó.

Porque la anhelábamos más que nada.

Pues queríamos poseerla.

Pues queríamos sentirla.

Pues queríamos experimentarla.

Esa luz mezquina.

Esa fruta irresistible.

Esa tentación divina.

Esa maldición terrible a la que llamamos verdad.

Y que al final nos apartó de Dios.

Porque, repito, no importa.

No importa el precio.

No importa el dolor.

No importa nada.

Lo único que importa.

Es la verdad.

La única.

La original.

La auténtica.

No importa si al final solo nos trae más sufrimiento.

Incluso eso es preferible a vivir en la oscuridad.

Es precisamente por que eso los he traído hasta aquí.

Aquí esta la verdad.

Toda la maldita verdad.

¿O acaso lo dudaban?

Pues que mal.

Este es el lugar correcto.

Este es el momento justo.

Finalmente hemos llegado.

A la fuente de todos los males.

A la fuente de todas mis verdades.

La Atalaya.

Aquí estamos.

Aquí estaban.

Aquí esta todo.

Todo lo que buscábamos.

Dolor y verdades.

Eso y nada más.

Dolor capaz de quebrar personas.

Verdades capaces de acabar el mundo.

Solo eso sobrevivió al fuego.

Eso fue lo único que no murió.

Porque este lugar es el lugar. Y este día es el día. Hoy fue, y hoy es, y hoy será el punto de quiebre. Este 13 de septiembre representa el aquí y ahora a partir del cual la humanidad tendrá las horas contadas. Básicamente, gente mía, este es el origen de todas las putadas que tendremos que vivir en el futuro.

Por supuesto, no es como si yo lo supiera todo desde el inicio, no voy a jugármela aquí de omnisapiente. Los disparates que dieron cuerpo a nuestra historia durante todo este tiempo siempre fueron producto de fuerzas que escapaban de mi control. Quien sabe, tal vez pudo simplemente ser cosa de la mala suerte... quizá defectos de fábrica en los dados universales de la casualidad dieron vida a la atroz serie de irracionalidades estadísticas que despedazaron la continuidad del tiempo-espacio... o... no lo sé, tal vez dios tiene un botón del pánico que entrecruza todas las dimensiones a lo pendejo cuando se queda sin papel higiénico en el baño, que se yo. De cualquier forma eso ya no importa. El motivo ya no es importante. Lo importante es que ocurrió. La catástrofe ocurrió. El torneo mundial de League of Legends ocurrió.

Y eso si que no fue una casualidad. Ese era nuestro destino de mierda... y ya no se puede cambiar. Ya no más.

Justamente pensando en eso me encontré regresando sobre mis pasos para repetir, una por una, las palabras que dije antes de enfrentarme a Evan Casimir Collins: Cuando termine esta necia guerra, me aseguraré que la miserable historia de esta desaparición anunciada desaparezca por siempre, pues yo destruiré, hoy y por siempre, el destino maldito que se atrevió a separarme de Elizabeth. Por última vez, mis estimados lectores, esas no fueron palabras vacías. Esa fue una declaración de guerra contra el universo, por todo lo alto como debe ser. Solté esas maldiciones porque yo sabía que, aunque el destino no podía ser cambiado, si podía ser destruido. Era mi venganza. Mi venganza contra el destino que egoístamente arrancó a Elizabeth de mi lado. A Elizabeth, a Cassandra, a mis padres... a todos. No era una tarea difícil. Tarde o temprano, las herramientas necesarias para llevar a cabo dicha labor llegarían a mis manos y, cuando llegara ese momento, solo me haría falta borrar las variables correctas en esa ecuación de la muerte... y la historia del fin del mundo sería calcinada hasta las cenizas.

La historia de League of Legends y de Aleksai Cyel Ariadvel llegarían a su final.

Yo lo sabía.

Ese era el plan.

La ruta sencilla.

A prueba de fracasos.

Sin sacrificios ni lágrimas.

El único costó a pagar.

Era mi lugar aquí.

Mi historia.

Mi vida.

Pero tu también lo sabías.

Tú sabías cual era el plan.

Por eso te escondiste aquí.

Por eso te revelaste contra mí.

Por eso llegaste tan lejos.

Pues tu jamás aceptarías esa respuesta.

No, tu nunca permitirías ese final.

¿Cierto...?

—¿...Elizabeth?—

—¿Aleksai...?—

Al fin la encontré.

Y ahora no hay vuelta atrás.

Ya vendí la salvación del mundo para hallarla.

Ahora veamos que más tengo que sacrificar para recuperarla.

A mi hermana, a mi tesoro, a la pieza de mi presente que se ha ocultado en el pasado.


Interludio.


Finalmente he regresado y mira con que cantidad de palabras por capítulo, papu.

Anda ya que juro y recontra juro que pensé que este capítulo saldría antes, pero caramba, pasaron tantos meses que ya se cuentan por años. Este capítulo ni siquiera se supone que iba así. Lo cambie, igual que cambie muchas partes de la historia. Pero ya da igual. Viene este, se viene otro, luego otro, y con suerte otro capítulo. Espero yo que mis queridos lectores de vieja escuela sigan por ahí, pero no condenaré a nadie por abandonar un barco claramente hundido.

No obstante aquí estoy, para ponerlo de nuevo en marcha.

Ahora, sería elegante de mi parte dar las gracias a los lectores que han estado enganchados a esta historia desde el principio (pese al paso del tiempo) y darle la bienvenida a los que vengan. Viene bien, viene bien. Así las cosas, vamos con algunas respuestas a los reviews que me han dejado y por favor sigan comentando:

WafleKouhai: Espero que aún siga valiendo cada segundo hermano, en verdad lo espero viejo Joe... y por supuesto que entiendo la gracia, mi estimado caballero. Me alegra ver que eres también un hombre de cultura [inserte meme aquí].

ByAlex111: Pues aquí estamos prro, espero que sigas esperando ;v.

lomg10: Me alegra mucho que sea uno de tus favoritos, por favor sigue enganchado. Prometo no dejar de lado esta historia.

MrDeath22: Me halagas, en verdad me halagas. Espero que de aquí en adelante sigas considerando este fanfic una "joyita", como tu mismo has dicho y espero sigas esperando con ansias lo que se venga. Ya veremos eso del harem :v.

Y finalmente, para no perder las buenas costumbres, como consejo del día, si alguien los quiere, vayan, obsérvenlo muy de cerca hasta que se sienta incómodo, sonrían desagradablemente y entonces denle un buen abrazo, porque el universo los ama. Ya verán como queda todo loco el pobre cuando le digan eso.

Wink, wink, que tengan un buen día o buena noche.