-Link... volviste...- dijo la princesa para luego acercarse y darle un abrazo. -Ganamos...- dijo esbozando una sonrisa, separándose del chico.
-Sí...- dijo con un dejo de tristeza y nostalgia, mientras recordaba los últimos sucesos del periplo.
-Oh, Link... ¿Estás bien?- dijo mientras su sonrisa se reemplazaba con una mirada de preocupación. -Pareces triste...- dijo mientras guardaba un poco de distancia para observarlo mejor.
-Estoy bien, princesa no se preocupe- dijo tratando de fingir una sonrisa.
-He notado que tu pequeña hada ya no está contigo... ¿Qué ocurrió? ¿Por eso estás triste?
El joven guardó silencio mientras su tristeza se hizo notar aún más, pues la princesa dió en el punto. Las despedidas de ella y su hada fueron devastadoras para él.
-Link... ¿Podemos hablar de eso? Somos amigos... puedes contarme si lo deseas- dijo mientras miraba al decaído chico.
-Pues... Yo... Navi...- Dijo con la voz quebrada, mientras tomaba un tiempo para ordenar las palabras que diría -Ella... me abandonó, dijo que debía irse a una misión y se fue sin rumbo fijo a los Bosques Perdidos... - relató el chico mientras las lágrimas hacían su presencia.
-Link... yo... no sé que decir- dijo la princesa, mientras con una mano cubría su boca.
La princesa se acercó nuevamente a Link para estrecharlo entre sus brazos y darle caricias en su espalda. -Sé que estás muy triste... pero... no te preocupes, seguramente tu pequeña amiga vendrá a buscarte- dijo sin cesar las reconfortantes caricias al joven.
-Si... tienes razón princesa...- dijo sintiendo tranquilidad, las palabras de la princesa lograron reconfortarlo. Sin embargo su mirada aún mostraba tristeza y aflicción.
La princesa no pasó por alto que su amigo se notaba aún triste, por lo cual se separó de él para mirarlo fijamente a los ojos. Y sin previo aviso unió sus labios con los del chico en un contacto suave, tímido e inexperto. Era una sensación completamente nueva y única, sin embargo sentía que no era la primera vez que sentía un contacto así (¿Lo había experimentado antes?). Fue algo efímero y dulce, lo cual dejó al chico sorprendido, pero luego de asimilarlo un poco correspondió.
-Z-Zelda ¿A-acabas de?...- dijo el joven aún sin salir de su impresión. -Diosas ¿Qué ocurrió, Zelda de verdad me besó? Eso se sintió muy bien... ¿Es correcto pensar así de ella?- pensaba algo confundido.
-Link, ya no debes estar triste...- dijo la joven con una sonrisa y rubor en su rostro -si estás triste yo también lo estaré- dijo para abrazar nuevamente al chico.
-Está bien princesa... - dijo sonriéndole de la misma forma.
-Link...- esta vez su semblante cambió a uno más serio -Por favor sólo dime Zelda... ya nos conocemos más y somos buenos amigos ¿Verdad?... por favor sólo dime Zelda, al menos cuando estemos jugando sólos- dijo en un tono casi de súplica.
- Por supuesto que sí Zelda, somos buenos amigos...- dijo sonriéndole.
-¡Siiii!- dijo rebosante de alegría. - ¿Qué te parece si jugamos... a las escondidas? - propuso mientras miraba al chico.
-Me parece muy bien Zelda- le respondió sonriendo. -pero, no hagas trampa...
-Tonterías Link... yo no hago trampa. -Se quejó la princesa mientras corría a esconderse.
Pasó un tiempo desde entonces... era el día numero veintisiete del noveno mes, todos esperaban el invierno abrigados y en sus hogares pues el clima comenzaba a enfriarse, menos dos traviesos niños que jugaban en el jardín del Castillo de Hyrule.
La princesa acudió a la visita del chico del bosque en el jardín ocultando una cosa muy peculiar en la ventana donde hace ya casi 3 años atrás espiaba a su padre y encomendó al niño del bosque a un peligroso viaje que pudo costarle la vida, sin embargo salió victorioso y salvó al reino.
-¡Link hola! Que bueno que llegas- dijo sonriéndole al chico -Hoy es un día muy especial Link... ¿Sabes a lo que me refiero?- dijo mientras observaba al confundido muchacho.
-Oh no... ¿Qué ocurre hoy? ¿Es un día importante?... Rápido debo responder- pensó el joven mientras se regañaba -No lo sé... - dijo encogiéndose de hombros con una sonrisa nerviosa.
-Link... tan despistado como siempre... bobito- dijo mientras pellizcaba su mejilla - cierra lo ojos...- ordenó con suavidad.
-Está bien Zelda- contestó cerrando los ojos, con el pasó del tiempo se acostumbró a llamarle por su nombre omitiendo su título de princesa.
-No hagas trampa Link...- luego de asegurarse que el chico cerrara sus orbes azulinos, la princesa se dispuso a sacar lo que había ocultado en la ventana. Y con suavidad y dulzura le susurró a su oído -Abre los ojos...
-Está bien...- Al abrir los ojos quedó totalmente impactado por el curioso regalo que le dió la princesa. -Z-Zelda ¿De dónde sacaste eso?- preguntó impactado.
-¡Feliz cumpleaños Link!- dijo la princesa tan alegre como siempre. - Ya tienes 12 años...
-Gra...gracias Zelda... lo había olvidado... ¿en serio es hoy?- preguntó el chico luego de salir del impacto.
La princesa suspiró -Vaya Link... eres un despistado... como siempre- dijo sonriendo -ven vamos a comer del pastel- indicó mientras sacaba una cuchara de uno de sus bolsillos.
-Pero Zelda... solo es una...- preguntó algo incrédulo el chico.
-Oh, ese no es un problema- dijo con las mejillas tan rojas como un tomate por el siguiente comentario -Compartiremos la cuchara y nos turnaremos para comer... ven... come- le indicó mientras tomaba un trozo con la cuchara y lo extendía a su boca. El chico asintió y comió el trozo que la princesa le ofreció.
-¿Qué tal está?- pregunto la joven curiosa con la cuchara aún en mano.
-Delicioso... gracias Zelda...- dijo el chico al saborear del postre que la princesa hurtó de la cocina. -Ahora te toca a ti- dijo con una sonrisa, mientras tomaba la cuchara de Zelda y se la extendía con otro trozo de pastel.
La princesa al probar el postre se le dibujo una gran sonrisa y arrugaba la nariz mientras sus mejillas tomaban una coloración rojiza. -Está muy bueno...- dijo mientras se disponía a darle otro pedazo a Link.
Luego de terminar el pastel, la princesa recordó cuando el joven regreso del futuro, ensimismado por la perdida de su amiga. Ya había pasado casi 3 años desde aquello.
-Link... tengo un último regalo de cumpleaños para ti...- dijo mientras sus mejillas se encendían nuevamente. Y sin previo aviso la princesa beso la mejilla del chico para luego abrazarle. El joven por su parte estaba nuevamente sin palabras ante las acciones de la princesa, sin embargo rápidamente correspondió a su abrazo, uno que fue tan cálido, una sensación que siempre fue desconocida para él y que gracias a las Diosas estaba recibiendo ese cariño que tanto le hizo falta en su pasado.
-Zelda... gracias por todo... nunca había recibido un regalo de cumpleaños, mucho menos celebrarlo... gracias...- dijo el chico mientras se dejaba llevar por las caricias otorgadas por la princesa.
-Link...- su voz sonaba algo quebrada, pues le entristecía que su amigo, al que tanto quería, no recibió el cariño que necesitaba y mucho menos había celebrado un cumpleaños... sin embargo ya no sería así, lo cual provocó que una sonrisa se dibujara en su rostro -Ya no será así... me tienes a mí.- sin darse cuenta dijo eso en voz alta.
-Gracias Zelda...- dijo sonriendo separándose un poco de la joven.
Luego de un rato de silencio la princesa se decidió a romper el hielo.
-Link... ¿Qué harás estos días?- preguntó con curiosidad la princesa.
-Oh, bueno...- dijo mientras se tomaba la nuca con la palma de la mano -Tal vez vaya al Racho Lon Lon... Así ayudaría a Malon, además Epona necesita trotar más...
-Ya veo...- dijo Zelda, algo dentro de ella causó un sensación extraña... ¿Acaso eran celos?... sí, debían ser celos... no le gustaba la idea que su amigo estuviera conviviendo con dos chicas más aparte de ella, tal vez eran como la princesa Ruto, que nunca simpatizó con ella. - ¿Quiénes son esas chicas? - pensó en voz alta con un dejo de fastidio, al notarlo quería que la tierra se la tragase.
-Son unas amigas... te gustará conocerlas, espero que algún día se pueda...- dijo Link.
-Bueno. Eso espero- dijo la princesa tratando de cerrar el tema que ella misma abrió -Link... ha sido una tarde hermosa.- dijo para desviar el tema.
-Si... es preciosa, este atardecer es diferente a los demás...- dijo mientras observaba el Sol bajando lentamente.
-Link... aún no se termina... ven, veamos el atardecer juntos- dijo indicando al joven que se recostase en su regazo.
-Está bien princesa- dijo acercándose lentamente con las mejillas sonrojadas.
El chico se encontraba sumido en sus pensamientos. -Me pregunto ¿Qué será de Navi? ¿Habrá terminado con su misión? ¿Estará bien?- pensaba el chico. Mientras observaba el crepúsculo recostado en la princesa.
La princesa observaba enternecida al chico que se encontraba en su regazo observando el crepúsculo, acariciando sus rubios cabellos. Hasta percatarse de la profunda respiración del chico.
-¿Cuántas veces habrás dormido solo a la intemperie? ¿A qué clase de peligros estuviste expuesto?- pensó mientras una solitaria lágrima salía de sus orbes zafios mientras seguía acariciando al chico en sus suaves cabellos.
-Link... Link...- dijo la princesa tocando su rostro, notando que se entregó al sueño, mientras le dedicaba una mirada dulce. -estás muy cómodo y te ves muy tranquilo... duerme, mi Héroe del Tiempo.- dijo acariciando su rostro con suavidad mientras depositaba un beso en su frente.
Sin notarlo el crepúsculo estaba muriendo y la princesa al igual que el chico se entregó al mundo de los sueños.
Luego de unos días... en el Rancho Lon Lon.
Link se encontraba ayudado a Malon en sus tareas diarias, la chica se dedicaba a sacar huevos de las aves que muchas veces causaron pesadillas, mientras él se encargaba de obtener leche de las vacas y de recoger la paja para alimentar a los caballos.
-Navi...- desde hace días estaba pensando en ella... ¿Por qué? ¿Le ocurriría algo malo? No tenía la más mínima idea, sin embargo ya había tomado una decisión -Debo ir a buscarla... pero debe ser con Epona, con ella ir a investigar será sencillo... debo pedirsela a Malon- Ya tenía claro su plan ahora la cuestión era llevarlo a cabo.
Luego de una ardua mañana llegó la hora del almuerzo. Talon el padre de Malon llegó de villa Kakariko con buenas noticias. -Chicos... me llamaron de Kakariko... al parecer quieren que comencemos a entregar leche en misma cantidad que se le entrega al castillo, pues parece que abrirán un Bar Lácteo... una señorita llamada Telma es la dueña del local y José, el alcalde serán los encargados del proyecto- continuó en un tono muy feliz -es una gran notica Malon pues el negocio va a aumentar...- ahora dirigiéndose a Link a quién siempre vio como el hijo que nunca tuvo- ¿Qué ocurre chico, los cuccos te comieron la lengua?... dime ¿no son grandes noticias? Digo... cuando ya esté viejo ustedes dos se encargarán del rancho- dijo sonriente.
La joven no podía ocultar la vergüenza que le provocó oír las insinuaciones de su padre -Oh, ¡Padre! ¿El señor Ingo no necesita ayuda?- dijo trantando de salir de la bochornosa situación.
Talon aún sin comprender lo que su hija quería decir bostezó. -Chicos, los dejaré para que planeen sus cosas... yo me voy a dormir, realmente necesito eso... pórtense bien...- dijo para luego ir a su cuarto a dormir.
-¡Papá!- exclamó Malon.
-Déjalo solo está cansado- dijo Link tratando de calmar a la pelirroja. -Por cierto Malon... ¿Podemos hablar? Necesito preguntarte algo-
-E-está bien Link, vamos- dijo luego de recoger los platos del almuerzo. -Dime... ¿Cómo te puedo ayudar?- dijo sonriendo nerviosamente, ese chico siempre la cautivó, desde que le conoció hace años en la ciudadela de Hyrule.
-Esto Malon... no sé como decirte esto...-dijo apenado -podrías...podrías...
- ¿Sí Link?
-¿Me puedes prestar a Epona? Sólo serán unos días y si debo la cuidaré con mi vida. - dijo con seguridad mientras mantenía aún desviada la mirada.
-Oh, eso... Link... no hay problema, ella siempre tuvo afinidad contigo... puedes llevártela, te la regalo. Mi padre dijo que era muy débil y que debíamos salir de ella, pues es más lo que gasta a lo que aporta... pero ha crecido y se está fortaleciendo, y debe estar contigo.- dijo la pelirroja con una sonrisa.
-Malon... yo... no sé que decirte... ¡Gracias!- en un tono alegre.
-Lo que sea por ti, mi caballero de verdes ropajes...- pensó mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro -¿Te irás de viaje?- preguntó con curiosidad.
-Si, debo buscar a una compañera de la cual no sé desde hace mucho... a Navi ¿La recuerdas?- dijo mientras recordaba a su pequeña amiga que siempre revoloteaba encima de él.
-Oh, es cierto... el chico hada no tiene a su hada...- dijo percatandose que el chico no llevaba el hada que siempre lo acompañaba. -El viaje será largo Link, quédate aquí... es tarde y mañana partirás a primera hora, mi cama es muy grande, pero si te incómoda puedo dormir en el suelo.- dijo sonriéndole al chico.
-Malon... yo... no puedo permitir que duermas en el suelo... yo con gusto dormiré ahí, no es la primera vez que me toca hacerlo.
-De ninguna manera Link, eres mi invitado...
-Entonces... ¿Podemos dormir juntos?
-Claro que sí, mi cama es grande y la podemos compartir cómodamente.
La noche llegó rápidamente, los jóvenes se encontraban alistando las cosas para el día siguiente, pues sería un viaje muy largo. Link ya acostado en su cama al lado de Malon no podía dejar de pensar en la princesa de Hyrule.
-Me pregunto, cómo estará- pensó mientras observaba la ventana. -Me preocupa mucho... ¿Me va a extrañar?- pensó en voz alta.
-¿Perdón?- dijo la pelirroja al escuchar al joven. -¿De quién hablas Link? ¿Tienes una novia y no me dijiste?- dijo en con un dejo de tristeza.
El rubio al oír las palabras de la chica se sonrojó a más no poder, cubriendo su rostro en la sábana para que la chica no notará el rosa de sus mejillas. -Esto Malon...- dijo tratando de articular lo que quería decir. ¿Por qué era tan difícil hablar con las personas? Con Navi los viajes eran simples, ella no preguntaba cosas tan personales. -Yo... estaba... hablando de Zelda, Malon- dijo mientras sentía que el corazón se le saldría de su pecho, la mera mención de la princesa lograba perturbar su espíritu calmado.
-Ya veo...- dijo la chica con la voz quebrada -entonces ella es tu novia... ¿Por qué no me dijiste?... Digo somos amigos- dijo mientras una solitaria lágrima salía de sus orbes. -Sí, sólo somos eso Link... buenos amigos.- pensó mientras se aferraba a su sábana con fuerza mietras lloraba en silencio.
-¡¿Qué dices?!- dijo el joven exaltado por la afirmación de la pelirroja -Z-Zelda... e-ella... yo...- le costaba hablar en ese momento, pues de pensar que la princesa y él... no... ella sólo era su amiga, sólo lo trataba bien porque no tenía más amigos, de ninguna manera ella podría... ¿O si? - Ella es mi amiga... nada más, sólo que siempre está solita en el castillo y seguramente se aburra.- logró decir al fin, con las mejillas encendidas.
-Ya veo...- dijo la granjera, algo dentro de sí, se alivió al oír sus palabras. Sólo eran amigos -Link...- dijo la chica mientras observaba al joven.
-¿Si Malon?- dijo aún evitando la mirada de la chica.
-Disculpa, es que no puedo dormir...- dijo apenada.
-Oh, es eso... me puedo ir al suelo... para que...
-¡No! Perdón... es decir... ¿Puedes acercarte más y contarme un cuento?- dijo apenada por la petición hecha al chico.
-No hay problema Malon.- dijo mientras sonreía y se acomodaba más cerca de ella.
-¿En serio Link? ¿Acaso no crees que soy una niña inmadura por no poder dormir bien?- dijo con impresión, no se imaginó que el chico accediera, esperaba que le dijera que ya estaba grande para cuentos, pero no fue así, sin dudas Link era alguien único y especial.
-Para nada Malon... a todos nos pasa...- dijo mientras sonreía - Te contaré la historia del legendario Héroe del tiempo y su peligroso viaje a través de las eras para salvar a su reino y su princesa.- dijo mientras lo invadían los recuerdos de su periplo.
-Suena a que es una buena historia Link...- dijo la chica mientras se acurrucaba al lado del rubio.
El joven se acurrucó y le contó acerca de sus aventuras y de como salvó al reino del mal, omitiendo las partes escalofriantes, pues sólo buscaba dormir a la chica, no mantenerla despierta por el terror.
-¿Y qué pasó con el héroe y la Princesa del Destino? Se nota que desde que conoció al joven se enamoró de él y que lo quiere mucho...- dijo esperando a que el chico continuara. Al chico le enternecia verla así, siempre trabajaba con una sonrisa, pero ella aún era un niña al igual que él. Realmente disfrutaba eso, sin embargo su mente no salía una persona más que ella... Zelda... esa joven que no salía de sus pensamientos.
-Oh, ellos... pues sí, al parecer se querían mucho, mucho... pero no lo demostraban- dijo mientras su mirada se tornaba triste, no sabía si seria verdad lo que dijo Malon. ¿Realmente Zelda lo quería? ¿El la quería a ella? Continuó con el cuento sin complicaciones más allá de las que le jugaba su mente.
-Y al final la Princesa del Destino, envió al héroe al pasado, a su verdadera época... para que recuperara los años perdidos- dijo recordando la despedida que tuvo con la princesa.
-Que mal... ellos debían quedarse juntos Link... fue una mala idea de la Princesa enviar al joven al pasado, ellos debían quedarse juntos para reconstruir el reino- dijo la pelirroja.
-Es cierto... - dijo mientras recordaba ese día cerrando los ojos. -Zelda...- pensó.-ese día debí convencerte de que me dejarás ahí.- ahora dirigía su mirada hacia Malon quien lo observaba curiosa. -La historia no termina ahí, no creas... el héroe dejó en su pedestal la espada mágica y salió del templo donde estuvo dormido, y rápidamente se dirigió a ver a la princesa... fue un momento mágico para el héroe, pues se había reencontrado con su amiga.- dijo tratando de finalizar la historia.
-¿Y que pasó con ellos? ¿Recordaban algo de lo que pasó? ¿Vivieron felices?- preguntó ansiosa la chica.
Rayos... Malon seguía insistiendo, ¿Qué le podría decir? No puede decirle que ellos están haciendo el final de la historia... ¿Qué puede hacer? Pensó hasta que ideó un final feliz. -Pues el Héroe del Tiempo vivió una amistad muy bonita con su amiga la princesa y años mas tarde se casaron y él se convirtió en el Rey... Fin. ¿Te gustó?- dijo algo inseguro por el final de la historia.
-Link... yo...- dijo mientras miraba intensamente al muchacho, lo que provocó que se pusiera nervioso.
-Diosas, ya se dio cuenta... obviamente ella no es estúpida- pensó nervioso mientras se resignaba.
-¡Me encantó la historia!- dijo alegremente mientras abrazaba al chico entre sábanas. -Ese chico... el héroe, Link se parece un poco a ti...- dijo sonrojada, siempre soñó con un caballero valiente que peleara por ella como el Héroe del Tiempo lo hacía por la Princesa del Destino.
-¿A mí?... jeje no lo creo- rió nervioso.
-Sí, a ti- dijo mientras lo abrazaba -buenas noches, Link gracias por contarme la historia...
-Buenas noches Malon- dijo mientras suspiraba aliviado de que no lo descubrieran.
Al día siguiente Malon preparó las cosas temprano para el viaje de Link, deseando que regresara pronto. Mientras el chico comía el desayuno que Malon le preparó momentos antes.
-Link, Epona ya está lista...- dijo dirigiéndose al chico mientras este comía su desayuno -te empaqué unas botellas de leche fresca para el camino... ¿Volverás pronto?- preguntó insegura.
El joven guardó silencio por un momento. Hasta que tragó su bocado de comida y se dirigió a la chica que le sonreía - Eso espero... ojalá que Navi esté bien- dijo mientras se levantaba para llevar el plato al lavaplatos.
El joven luego de despedirse de su amiga Malon se dirigió rápidamente a la ciudadela de Hyrule, no se iría sin despedirse de Zelda, la chica quien últimamente se había apoderado de sus pensamientos y deseos. Luego de llegar al castillo se encontraba en los jardines donde la princesa estaba jugando a la misma hora que siempre lo hacía.
-¡Link que sorpresa!- dijo sonriendo -Oh, pero que caballo tan bonito traes- dijo curiosa al observar al equino que solo atinó a relinchar de alegría al verla.
-Hola Zelda- dijo sonriendo bajando de la yegua.
-¿Viniste a jugar otra vez?- Preguntó ansiosa.
Link inmediatamente cambio su semblante a uno más serio. -Princesa... yo... he venido a despedirme de ti...- dijo mientras bajaba el rostro.
-¿Te irás? ¡¿A dónde?!- preguntó impactada -¡¿A dónde irás Link?! ¿Me vas a dejar? No quiero que me dejes sola Link... -dijo con la voz quebrada mientras la tristeza la invadía.
-Zelda... yo... necesito irme...- dijo mientras se le hacía un nudo en la garganta.
-Link...
-Te prometo que voy a volver... pues voy a viajar porque buscaré a Navi... ha pasado mucho tiempo y me preocupa que algo malo le pase.- dijo levantando la mirada.
-Ya veo... pensé que te irías y me dejarías sola.- dijo aún triste.
Link se acercó a ella y tomó su mano -Zelda... yo nunca, nunca te dejaré sola, por eso prometo volver pase lo que pase y jugaremos como siempre.- dijo mientras le sonreía.
La princesa abrazó al chico sonriendo -En ese caso...- dijo separándose un poco mientras buscaba un objeto en su bolsillo -Esto será un símbolo de que vas a cumplir tú promesa Link... además si necesitas usarla recuerda esto...
-Estaré rezándole a las Diosas para que bendigan tu camino y para que nos reencontremos nuevamente, hasta entonces, buena suerte mi Héroe del Tiempo- dijo mientras observaba al joven alejarse de la ciudadela por una ventana del castillo.
El rubio se encontraba saliendo de la ciudadela recordando su actual despedida con la princesa, mientras observaba por última vez al castillo antes de que este desapareciera de su vista.
-Bueno amiga... conocemos el camino... tal vez sea un viaje largo... pero espero que la encontremos- dijo dirigiéndose ahora su fiel yegua, que relinchó para demostrar que comprendió lo que su amo quería decir.
Luego de casi 3 horas de viaje finalmente estaban allí un lugar muy conocido para él, que movía sus recuerdos se encontraban en la entrada del bosque Kokiri, luego de dejar lejos su antiguo hogar se adentró en los Bosques Perdidos, sin saber que una peculiar criatura lo estaba observando desde las sombras.
