En el diario de la Princesa Zelda...

Han pasado meses desde la última vez que lo ví, a mi único amigo, al chico que sin cuestionarme se embarcó en busca de las Piedras Espirituales y luego entró en un sueño profundo de siete años para salvar a Hyrule, al chico que le había dado mi primer beso. Ahora se encuentra en otro peligroso viaje, en los Bosques Perdidos... Sólo espero que se encuentre bien. No sabes cuánto te extraño, que me vengas a visitar para jugar a las escondidas... Cuídate donde quiera que estés mi Héroe del Tiempo...

La princesa luego de escribir en su diario miró por una ventana en dirección al Bosque Kokiri imaginando un día divisar al chico saliendo de ese lugar para ir a visitarla. Impa la tutora de Zelda hizo su aparición desde un rincón de la habitación para ver a su pupila.

-Princesa... ya es tarde, debería irse a la cama.- dijo la albina tomando el hombro de la niña con suavidad. -¿Aún no sabes nada del chico? No se preocupe princesa seguro él está bien, usted sabe mejor que nadie que él sabe cuidarse muy bien- dijo tratando de reconfortar a la chica mientras recordaba los eventos donde el reino cayó en las garras del mal.

-Lo sé Impa pero... ¿Y si algo malo le pasó? Han pasado meses desde que partió de aquí...- dijo con un dejo de tristeza mientras seguía observando por la ventana.

-Por ahora no se preocupe alteza... seguro que hay una muy buena razón detrás de su tardanza.- dijo analizando la situación, notando la profunda preocupación de la niña, a pesar de solo ser una niña era madura para su edad.

-Pero Impa... lo extraño mucho- dijo mientras contenía las ganas de llorar, su tutora notó esa acción e inmediatamente se acercó para tomarla entre sus brazos en un reconfortante abrazo.

-Princesa... de nada te servirá preocuparte... eso no hará que llegué más rápido, pero debes estar segura de algo, Link va a volver y nada malo le pasará, ya lo verás...- dijo en un tono maternal reconfortando a la princesa, que era como la hija que nunca tuvo.

Luego del abrazo la guerrera de las sombras la cargó en sus fuertes brazos y la llevó a su habitación donde la recostó y se dispuso a tocar su nana dejando dormida a la niña.

-Buenas noches alteza...- dijo depositando un beso en su mejilla.

Esa misma noche en lo profundo de los Bosques Perdidos, se encontraban el joven héroe y su fiel yegua que llevaban buscado por varios meses sin respuesta alguna del paradero del hada...

-Epona... al parecer no está aquí... pero no me pienso rendir fácilmente... seguiremos buscando aunque tardemos otros 3 meses...- dijo el chico a su caballo, que relinchó dándole a entender a su amo que entendía su orden.

Hasta que desde unos arbustos no muy lejos oyeron unos ruidos extraños. El joven instintivamente tomó su espada y se puso en guardia, sintiendo como una risa macabra se apoderaba del ambiente, aún sin mostrar rastros del dueño de dicha risa.

-¿Quién anda ahí?- preguntó el chico con firmeza.

No recibió respuesta alguna, mas que otra risa igual a la anterior de la dirección opuesta se hizo presente dándole escalofríos. Hasta que logró divisar una figura entre la niebla, al principio pensó que era un efecto de su imaginación, pues la figura se encontraba levitando con otras dos muy pequeñas que revoloteaban entre él. Al acercarse notó que se trataba de un Skull Kid con una máscara muy curiosa puesta, nunca antes vio una máscara así, solo recuerda que le vendió una en forma de calavera a un Skull Kid anteriormente pero esta máscara era diferente, tenía muchos colores radiantes y daba la sensación que esa máscara estaba viva y que observaba a través del alma. El Skull Kid al notar el asombro del chico rápidamente aprovechó para tomar a su yegua empujándolo y haciendola galopar, haciéndose con la Ocarina del Tiempo que la princesa le dió, rápidamente el Skull Kid se fue y Link lo comenzó a perseguir, hasta que observó que se metía en una especie de cueva, al entrar en esta notó que no era una cueva, sino un vacío, sin poder detener su andar cayó hacia el mismo, sorprendiéndose de no morir por el impacto de la caída notó que estaba en un estanque enorme siendo observado por el Skull Kid y sus hadas.

-Entonces, ¿Quieres a tu caballo de vuelta? Es una lástima... ya no está. - dijo para luego soltar otra carcajada perturbadora antes de invocar sus poderes mágicos y alcanzar al chico.

-¿Qué pasó? Me siento raro... ¿Dónde estoy? ¿Por qué me siento raro? Porque hay tantos Deku's aquí... No... vienen hacia mí, ¡Oh no un Matorral Deku enorme!, debo huir, huir rápido... No hay más, me han acorralado ¡Noooo! ¡Detente! ¡Dueleeeee!- dijo mientras era acorralado y sentía el aire de sus pulmones escapar.

El Skull Kid sólo reía a carcajadas al ver el estado del chico. Hasta que finalmente lo que pretendía lo consiguió, el cuerpo del chico cambió ahora era nada mas y nada menos que un pequeño Deku. El chico al mirar el nuevo estado que se encontraba quedó consternado soltando quejidos de lamento. Mientras el Skull Kid se escapaba con sus hadas, el joven ahora transformado en la pequeña criatura se dispuso a perseguirla hasta que una de las hadas del Skull Kid se interpuso entre su amigo y hermano y el héroe, quienes no dudaron en abandonarla con el héroe apenas tomaron ventaja.

-¡Hey, esperenme! ¡Tael! ¡Skull Kid! ¡No me dejen aquí!- se quejaba mientras golpeaba la puerta que el villano cerró.

-Mmmm, veamos, ¡Oye tú! Ambos necesitamos ayuda ¿Que te parece si trabajamos juntos?- dijo el hada dirigiéndose al pequeño Deku que le hacía compañia.

El pequeño Deku asintió.

-Está bien, me ayudarás a encontrar a mi amigo y a mi hermano... y yo pues te debo un favor... me llamo Taya mucho gusto... ahora vamos abre la puerta.- dijo con ansiedad.

El pequeño la abrió y luego de pasar esta se cerró con fuerza dejándolo sin posibilidad de regresar.

-A ver... pequeño Deku sumérgete en esas flores y flota hacia aquella punta.

-¿Qué dices? Oh lo siento... te llamas Link... bien, Link dirígete hacia allá.

Luego de que Link llegará al punto encontró una especie de Deku mitad árbol pegado al piso con una expresión triste.

-Link... esto... parece un Deku, míralo bien es como un árbol con un rostro... mejor vámonos, me provoca escalofríos.

El joven luego de dejar al extraño ser entraron por una puerta enorme, que al pasar por ella se selló y entraron a una especie de desagüe, al subir unas escaleras se encontraron con un extraño hombre con una mochila enorme.

-Vaya, vaya... ¿Pero que tenemos aquí? ¿Te has encontrado con un destino aterrador?- dijo mientras sonreía de forma inquietante.

-¿Pero quién es...?- dijo Taya.

-Soy el vendedor de la máscara feliz, soy el dueño de la máscara que tiene esa criatura que te acompaña... hada.- interrumpió aún con la sonrisa macabra -yo soy de Hyrule, al igual que tú pequeño niño... y por lo que veo... no fui el único al que Skull Kid le robó algo preciado... ¿O me equivoco?-

Link asintió.

-Verás esa máscara es más que eso... pues esa es la Máscara de Majora en ella habita un ser conocido como Majora, que en un pasado fue creada por una tribu olvidada en uno de sus rituales brujería, pero al ver la naturaleza del ente la encerraron en esa máscara y la tribu fue olvidada y castigada por las Diosas... esa máscara es muy peligrosa y debe ser recuperada, pues su poder es abismal y no se puede controlar... su verdadera naturaleza es desconocida, por eso te pido que la recuperes, si recuperas mi preciada máscara y tu preciado instrumento te devolveré a tú estado original niño...- explicó aquel extraño sujeto sin borrar la sonrisa.

-¿Y dónde estamos ahora?- dijo Taya.

-En Termina... un lugar lejos de Hyrule...- dijo el hombre. -Vayan rápido pues quedan 72 horas antes de que el mundo sea destruido, ustedes son la única esperanza que tenemos.-

Luego de la charla con el vendedor de máscaras, se aventuraron a salir del sitio donde estaban encontrándose con una ciudad enorme con un reloj imponente. Mientras la luna que poseía un rostro inquietante y perturbador amenzaba con destruirlo todo.

-¡Link mira! ¡La luna va a caer justo en la cima de la Torre del Reloj!- dijo Taya -debemos ir y recuperar la máscara cuanto antes.

Link asintió -Debemos reunir información acerca de la cuidad... y descubrir la forma de llegar a la cima de la torre...- dijo el héroe -¡Mira! Una flor Deku, podríamos usarla para ir hasta ahí... ¡Vamos!- al llegar a dicha flor fueron sorprendidos por el ruido de otro Deku que estaba volando encima de ellos.

-Esto es propiedad privada, miren esta flor es mía...- dijo mostrando el título de propiedad. -pero te lo cambio por cierta piedra preciosa que dicen es muy rara y valiosa... si no me equivoco se llama "Lágrima de la Luna" sí, ese es su nombre...

-Muy bien Link debemos conseguir una de esas... pero ¿Dónde?-

-Un colega me dijo que solo se forman en la luna y caen de ella hacia la tierra.- interrumpió nuevamente el Deku.

-¡Bien, muchas gracias señor, Taya debemos ir y ver por un telescopio o buscar cerca de aquí la gema, no perdamos tiempo!- dijo Link.

-Muy bien Link, vámonos.

Los compañeros se aventuraron a explorar cada rincón de Ciudad Reloj preguntado acerca de algún observatorio de astronomía, la respuesta fue la misma, el más cercano estaba en las afueras de Ciudad Reloj en la Campiña de Termina por la parte Sureste, lo cual significaba un problema, pues los guardias que custodiaban las puertas les impedían el paso porque era un niño y era muy peligroso ir solo sin ningún tipo de arma. Sin embargo no se darían por vencido seguramente había un desagüe que los ayudará a salir, solo debían descubrirlo, llegando la primera noche en Ciudad Reloj aún no tenían idea alguna de cómo salir... hasta que en el Lavadero de la Ciudad divisaron una criatura muy peculiar.

-¡Mira Taya, se parece a ti, seguramente es un hada!- dijo Link.

-No parece una buena idea, pero está bien...-

-Hola soy un hada y estoy perdida... necesito que me lleven a la cueva al norte de Ciudad Reloj a donde pertenezco pues estoy dividida en pedazos y sin mí no podemos estar completa- dijo el hada.

-Está bien... te ayudaremos.- dijo Link mientras el hada extraviada se metía en su sombrero.

Fueron a la sección Norte de la Ciudad Reloj, donde antes de entrar a la cueva decidieron comprarle un mapa al vendedor, llevaba por nombre Tingle y era muy extraño y excéntrico, al parecer cree que es un hada. Con un plano de la ciudad en su poder sería más rápido encontrar algún atajo al observatorio, ahora se dirigieron a llevar al hada a su hogar.

-Oh no, la gran hada. Me voy a esconder Link.- dijo el hada mientras se escondía en su gorro. Mientras el hada se reunía con sus hermanas, provocando que de una extraña risa emergiera una mujer enorme, la Gran Hada.

-¿Qué tenemos aquí?- dijo el hada con una sonrisa -Vaya, te llamas Link ¿eh? Encantada, soy la Gran Hada de la Magia y como muestra de gratitud te otorgaré poder mágico.- dijo mientras extendía sus brazos hacia Link desprendiendo luz. - Ahora puedes lanzar burbujas desde tu boca Link, y con tu espada puedes atacar girando sobre tu eje.- dijo indicando la utilidad del regalo que le dio al héroe -Link... si eres herido en combate o te sientes cansado ven a verme... además mis hermanas están igual que yo en las cuatro áreas de Termina- dijo antes de retirarse con una carcajada similar a la anterior.

Una vez salieron notaron que había un niño vestido muy similar a uno que habían visto por la parte Este de la Ciudad, tal vez él era quién tenía el código secreto, para acceder a la zona que él cubría. Así que se dispusieron a reventar el globo que intentaba romper.

-¡Whoa! ¿Tú rompiste eso? Vaya... ¿eh? Oh, quieres el código secreto para ir a los desagües de la cuidad, te lo daré si ganas en nuestro juego, debes atraparnos a los cinco, buena suerte niño Deku- dijo antes de correr lejos, sin embargo Link usando su agilidad que le proporcionaba su nueva forma lo acorraló rápido. -Rayos... eres rápido aunque aún quedan 4 de nosotros...-

Luego de atrapar a cada uno de los niños explorando la Ciudad estos le esperaban al Norte de la ciudad.

-Bien niño, ganaste limpiamente, así que tendrás el código de los Bomber, fíjate bien que no lo repetiremos.

"12435" era el código una vez que ya tenían el código era momento de ir a los desagües donde estaba el niño tapando la entrada.

Una vez entraron se encontraron con unas extrañas catacumbas que tenían un reloj indicando en cuenta regresiva que faltaban solo 27 horas. Una vez llegaron a una habitación se encontraron con un globo que impedía el paso, el cual reventaron con una burbuja. Al avanzar rápidamente se encontraron con un espantapájaros.

-Conozco una canción muy buena, te hace perder la noción del tiempo ¿La quieres oir?- dijo.

-Está bien.- dijo Link.

El espantapájaros se movia al son de la canción y las horas pasaban y pasaban.

-Whoa, ¡Que rápido pasa el tiempo, miren sólo quedan 9 horas antes que inicie el Carnaval del Tiempo!- dijo sonriente.

-¡¿Qué?!- exclamó el hada -¡Link hemos perdido el tiempo, date prisa!- se quejó mientras apuraban su paso hacia arriba por las escaleras.

Arriba estaba un observatorio con un anciano buscando algo con insistencia. Rápidamente fueron a hablar con él, sin embargo se sorprendieron al notar la piedra que tenia en un pedestal.

-Oh, unos visitantes... y parece que les gusta la Lágrima de la Luna, según mis cálculos y observaciones es probable que pronto caiga otra- dijo mientras los miraba -Ven a ver pequeño Deku tal vez tengas mejor suerte que yo.-

Link dió un vistazo breve y logró divisar en la cima de la torre del reloj estaba Skull Kid haciendo movimientos en forma de burla, sin embargo al observar la Luna se llevó una sorpresa enorme, pues de uno de sus ojos pudo ver como un misterioso objeto caía con fuerza hacia ellos. Hasta que el impacto les dió un sobresalto. Al salir del observatorio observaron que justo al lado del telescopio cayó la susodicha lágrima.

-¡Vaya parece que la encontraron! Pueden quedarsela pues si ha decidido caer justo cuando ustedes llegan y ustedes la encuentran es una señal del destino- dijo mientras observaba la piedra.

Una vez obtenida la gema se dirigieron rápidamente hacia la parte Sur de Ciudad Reloj, dispuestos a entregársela al Deku que tenía en propiedad la flor.

-Oh, chicos parece que tuvieron suerte o tal vez se rindieron...- pero su frase no pudo ser completada debido a que Link le había enseñado la piedra -¡Pero si es...! Una lágrima de la Luna, bueno los de mi especie nos caracterizamos por los negocios, como lo prometí la flor es tuya, espero verte otro día niño.- dijo mientras tomaba sus cosas y se iba.

-¡Rápido Link tenemos muy poco tiempo, mira la Luna! Seguramente quedan unas 7 o 6 horas antes del impacto, apresúrate...- dijo Taya.

Link asintió y rápidamente se sumergió y llegó al cima de la torre, y esta al iniciar su conteo regresivo para el Carnaval del Tiempo abrió sus puertas. El héroe ingresó por las escaleras y rápidamente llegó a donde divisó a Skull Kid horas antes.

-¡Tael hermano!- dijo Taya con alegría al ver a su hermano.

-¡Taya!... ¡La luna es un cataclismo! ¡Los gigantes, despiertenlos: En el Pantano, La Montaña, La Gran Bahía y el Desierto de Ikana!...- pero su reencuentro fue interrumpido por una fuerte bofetada que le dio Skull Kid

-¡Hermano!- gritó Taya.

-¡Cállate hada, no hables con el enemigo!- dijo Skull Kid.

-Skull Kid somos tus amigos, no nos hagas esto, sino no seremos amigos- dijo Taya.

-En realidad no me interesa pues soy superior a ustedes- dijo antes de gritar provocando que la luna acelere su impacto y una frenética batalla se libre entre Link y Skull Kid, una de la que dependía el mundo entero.

Link rápidamente tomó aire y cargó energías para disparar una burbuja a su oponente quién se quejó y soltó un objeto conocido por él, su preciada Ocarina que la princesa le dió. Al tomarla un recuerdo muy particular vino a él.

En el momento donde los jóvenes se despedían la princesa le entregó la Ocarina del Tiempo al héroe como símbolo de que volvería.

-Link te irás de viaje... quiero que tengas esto...- dijo la princesa.- si necesitas usar el tiempo a tú favor recuerda esta melodía- dijo mientras entonaba las notas del tiempo. -Hasta entonces, le rezaré a las Diosa por nuestro reencuentro-

Ese recuerdo fue más que suficiente para que Link ideara un plan.

-Taya, es imposible ganar, sujétate a mi gorro y no te sueltes- dijo mientras aparecían unas trompetas Deku, para luego entonar las notas del tiempo y regresar 72 horas atrás.

El reinicio fue un éxito, pues faltaban 3 días para el Carnaval del Tiempo, rápidamente fueron a la Torre del Reloj donde estaba el vendedor de máscaras.

-Oh, al parecer han tenido éxito, ¿Reperaron mi cosa preciada? No importa ven chico, ven...- dijo mientras se sentaba en un piano enorme. -Toca esta canción para volver a tu estado original.- dijo mientras tocaba las notas en un piano enorme que apareció de repente, que se arreglaban en una canción lenta y triste, que demostraba dolor. -Es la Canción de la Sanación, esta permite sanar a las almas afligidas. No sabes lo agradecido que estoy de que encontraras mi cosa preciada.- dijo con la característica sonrisa que poseía.

Link luego de entonar la canción sintió nuevamente la sensación que sufrió cuando fue transfromado, con la diferencia que el Deku gigante esta vez se alejaba y Link al verse libre de su forma se despidió. Al finalizar la sonata sólo quedó una máscara con una expresión triste, similar a la que poseía ese árbol curioso que encontraron al llegar a Termina.

-Muy bien, ahora debes cumplir con tu parte del trato, dame mi preciada cosa...- dijo riendo nerviosamente -¿Acaso tú... donde está... mi máscara...? -dijo mientras su sonrisa desaparecía por una mueca de terror y consternación -realmente ese sujeto era muy extraño- su expresión cambiaba cada vez que regañaba y sacudía al joven héroe. -¡¿Tienes idea del peligro que significa?! ¡El mundo está en peligro! ¡Haz roto tu promesa chico! ¡Moriremos por tu culpa! ¡Esa máscara es devastadora! ¡Y gracias a ti ese duendecillo nos matará!- dijo molesto mientras seguía sacudiendo a Link.

-Hey Señor, disculpe, pero aún no todo está perdido... pues tenemos la misma cantidad de tiempo que cuando llegamos. Gracias a ese instrumento que tiene Link aún tenemos oportunidad y podemos usarlo a nuestro favor- dijo Taya tratando de calmar al histérico hombre.

-Tienen razón, por favor Link apresúrate y encuentra la máscara, pero para tener una oportunidad de derrotar a Majora necesitas frenar la Luna así que debes ir a las cuatro zonas a los cuatro templos a despertar a los gigantes para detener a la Luna y salvar al mundo, te deseo suerte... ve... no pierdas el tiempo, te recomiendo ir al Templo del Bosque Catarata ubicado al Sur ahí encontrarás al primer gigante dormido, y recuerda que la canción que te enseñe sirve para tanto apresar almas en máscaras como para sanar sus penas y dolores.- dijo el vendedor- aquí te esperaré, ¡Apresúrate confío en ti!- dijo sonriéndole macabramente.

Link asintió y se dispuso a salir para embarcarse a su nuevo periplo, en el cual nuevamente el mal apareció para destruir el mundo, esta vez en forma de máscara que debía detener a toda costa.