Luego de ayudar a los Deku el héroe de ropajes verdes decidió quitarse la máscara para continuar su viaje en forma de niño, los compañeros dispuestos a continuar, salieron del pantano llegando al sendero principal donde encontraron al peculiar vendedor de mapas suspendido en el aire con su ropa interior, decidieron comprarle un mapa del Pueblo de la Montaña, que les sería muy útil al reanudar su periplo, el Pico Nevado sería su siguiente parada según Taya, mientras tanto se dirigían a Ciudad Reloj para descansar y abastecerse de provisiones para continuar luego con su viaje a las montañas. La tarde había caído en Ciudad Reloj donde corría la hora sexta y el héroe se encontraba en la parte Sur de la ciudad sentado tocando su ocarina canciones que se le ocurrían, todo transcurría con calma, el ocaso moría mientras la noche nacía y la Luna se acercaba más a su objetivo, mientras el héroe jugaba con su instrumento hasta que notó una sensación muy extraña luego de tocar una extraña canción.

-Pero ¿Qué pasó?- preguntó saliendo del mareo.

-No lo sé Link, pero algo ocurrió luego de que tocaras esa extraña melodía... se parecía un poco a la canción que utilizas para reiniciar los días- dijo el hada que estaba en igual condiciones que el chico.

-Zelda me contó que la Ocarina del Tiempo puede manipular y retocer el tiempo a favor... tal vez esa canción que toqué era una melodía que lo manipulaba- dijo el héroe recordando uno de los encuentros con su íntima amiga.

Mientras tanto en algún lugar del Castillo de Hyrule la princesa se sentía muy intranquila debido a que habían pasado casi 4 meses sin saber nada de su único amigo...

-Link... me pregunto dónde estarás... ¿Dónde estarás durmiendo?... ¿Habrás comido bien?...- pensaba la princesa mientras observaba con tristeza el ocaso -Espero que no estés pasando por ningún peligro... pues he sentido tú vida en riesgo últimamente... ese sueño me ha perturbado y temo que se cumpla...- dijo para sí misma mientras recordaba un sueño bastante particular que había tenido los últimos días.

Me encontraba en el Castillo tranquila jugando con Link como de costumbre, todo era muy feliz, es como si nunca se hubiera ido... sin embargo él no es el mismo, siento que ha cambiado, es idéntico al Link de hace siete años en el futuro ¿Qué es esto?... es ahí cuando ví caer el castillo ante mis ojos y pude observar que entre sus ruinas emergía una figura muy conocida, un ser que provocó la ruina de mi reino que duró siete años, siete largos años hasta que mi caballero elegido despertó para enfrentar al mal. Es ahí cuando la figura me observa con odio y rencor, es un sentimiento que compartimos pues él asesinó a mi padre cuando atacó el castillo, luego de mirarme desvío su mirada a Link y nos dedicó una sonrisa macabra mientras nos mostraba el dorso de su mano, que era iluminado por el triángulo sagrado. Luego ese hombre de las tinieblas se transformó en mi peor pesadilla, el mostruo que era la encarnación del mal y el odio en todo este mundo, rápidamente veo como Link se aproxima y comienza una batalla verdaderamente torturosa, no puedo ver sufrir así a Link, no puedo... con cada golpe se levanta con menos energía, ya no puedo ocultar mi desesperación es aquí cuando mis lágrimas se hacen presentes, Link al verme en este estado se llenó de valor y soltó un grito de guerra para acabar con la bestia clavando la mítica Espada que disipa el Mal en su frente, finalmente todo acabó, todo el sufrimiento, podemos estar juntos y reconstruir el reino. Sin embargo veo que él se aleja, intento alcanzarle desesperadamente mientras grito su nombre que parece no escuchar pues no voltea a verme, en ese instante voltea su mirada y observa el cielo con terror, me pregunto qué observará, con mucha curiosidad volteo tratanto de buscar lo que el observa, sin embargo mi sorpresa fue mayor. La Luna está cayendo sobre una ciudad entera, no hay salvación para esto, sigo llamando a Link pero al parecer sigue sin escucharme, hasta que le pierdo de vista, ahora me siento sola y abandonada, mi caballero se ha ido y la Luna que posee un rostro inquietante lleno de odio y rencor va a caer en cualquier momento, es ahí cuando escucho su voz pero no pronuncia nada, sólo es un grito, un desgarrador grito que no olvidaré nunca...

La princesa no pudo evitar que de su rostro bajara una lágrima al recordar ese sueño ¿Qué era ese sueño? ¿Significaba algo? Mientras se formulaba esas preguntas su tutora la observaba desde un rincón con suma preocupación, hasta que decidió acercarse a la princesa para averiguar acerca de su preocupación.

-Alteza... ¿Por qué está triste? Desde hace días he notado que viene a observar los atardeceres- dijo mientras posaba la mano en el hombro de la muchacha.

-Es Link... han pasado casi 4 meses desde que se fue... me preocupa mucho que algo le suceda Impa- dijo con la voz quebrada mientras otra lágrima bajaba por sus mejillas hasta su mentón.

-Princesa... entiendo que te preocupes... ha pasado mucho tiempo desde que el chico se fue, él estará bien ya lo verás- dijo la albina tratando de reconfortar a su pupila.

-Sí, lo sé pero creí que al menos ya estaría aquí, empiezo a perder la esperanza- expresó mientras se limpiaba las lágrimas que caían de su rostro.

-Zelda... no llores, seguramente él estará aquí en unos días- dijo mientras acariciaba la mejilla húmeda de la princesa.

-Eso espero Impa... pero me preocupa mucho... pues he tenido un sueño que temo que se haga realidad- dijo recordando los sucesos del mismo.

-Ya veo... ¿Así que crees que significa algo?- dijo Impa tratando de ocultar su nervisismo.

-Sí... solo espero que esté bien... mañana rezaré más a las Diosas para que vuelva sano y salvo.

-Me parece una excelente idea alteza, por ahora es momento de cenar... iremos al comedor en 15 minutos.- dijo mientras besaba la mejilla de la rubia -Y ya no llores Zelda, una niña tan hermosa no debe llorar tanto.

En Ciudad Reloj nada había cambiado en lo absoluto, lo cual era preocupante pues había pasado una hora entera y aún había resto del Crepúsculo a la lejanía...

-Taya, estoy seguro que paso una hora y tal vez unos minutos más- expreso con preocupación el niño.

-Tienes razón Link, desde que tocaste eso el tiempo parece que es más lento, sólo mira como se mueve ese reloj, ahora tarda mucho más en dar la vuelta.- indicó el hada mientras se posaba sobre el reloj -Tengo una idea, deberías probar canciones con tu ocarina para ver si le encontramos una solución al asunto, recuerdo que la última que tocaste parecía la canción del tiempo, pero esa daba miedo y escalofríos.

-Bien, tengo una idea, tocaré la Canción del Tiempo, pero al revés tal vez ese sea la solución al problema, sólo piénsalo, la canción retrocede en el tiempo, entonces si se toca al revés seguramente lo vuelve más lento.- indicó el joven mientras sacaba su ocarina.

-Suena lógico, anda toca. Estoy dispuesta a aceptar sus consecuencias.

Link se llevó su instrumento a la boca, cerró los ojos y entonó la nota inversa del tiempo, consiguiendo una melodía muy similar a la última que había tocado, al finalizar de tocar notó un mareo nuevo mientras en su mente podía oír el engranaje de un reloj en funcionamiento. Al finalizar de tocar la canción rápidamente dirigió su vista al reloj notando que se movía más rápido que la vez anterior, consiguiendo así su objetivo.

-Me alegra haber salido de este apuro, sin embargo creo que ya sé como funciona esto.

-¿Eh? ¿A qué te refieres?

-Verás en Hyrule en ciertos Calabozos y Templos me encontré con bloques sumamente pesados que no se podían mover de ninguna manera y tenían grabado el Emblema de la realeza, pues resulta que al tocar la Canción del Tiempo estos se movían, pero ¿No te parece raro que no me devolviera en el tiempo al tocarla? Esto pasa porque los que viajaban en el tiempo era los bloques y yo no.- explicó mientras recordaba su periplo anterior.

-Sí, suena lógico... ¿Por qué lo crees que se aplica esto?- preguntó curiosa.

-Pues simple, todo se basa en lo que tengas en mente, yo cuando inconscientemente toque la Canción del Tiempo Invertida solo tenía en la mente que el tiempo fuera más lento para prolongar mi descanso, he ahí la solución, de pensar lo contrario o simplemente con no querer hacerlo la canción continúa su curso sin ningún efecto.

-Tiene lógica para mí, eres muy inteligente Link.- dijo el hada alegre mientras reboloteaba alrededor del rubio.

-Gracias Taya... por cierto, lo he pensado... creo que manipular el tiempo de ésta forma puede ser muy útil, cuando vayamos a continuar despertando a los Gigantes tener el tiempo a favor puede ser muy útil- dijo mientras se dirigía a la parte Norte de Ciudad Reloj.

-Link... ¿A dónde vamos? Es muy tarde... es casi media noche... el tiempo pasó más rápido de lo pensábamos.

-Es que... el primer día vi a un sujeto raro, era muy sospechoso...- dijo recordando el suceso.

-Tienes razón Link... ese tipo se veía extraño, tal vez era un ladrón pero... mira ya no está, he oído que la Tienda de Curiosidades tiene cosas robadas, podríamos averiguar allí.

Una vez que la medianoche se hizo presente los amigos se dirigieron a la Tienda de Curiosidades ubicada al lado Oeste de la Ciudad donde un sujeto con lentes los recibió.

-Oh, Señor... buenas noches, lo siento aún no me llegan curiosidades... vuelva luego y tendrá suerte- dijo el sujeto mientras los observaba con nerviosismo.

Los héroes se retiraron de la tienda a esperar el amanecer, para luego seguir con su viaje y explorar Termina, las horas pasaron mientras los jóvenes buscaban provisiones para su siguiente viaje al Pueblo de la Montaña, donde el frío asedia a la población al punto de congelarlos, fueron a la Tienda de Bombas ubicada en la parte Oeste donde los recibió una anciana y su sobrino.

-Lo siento, no tenemos sacos de bombas, fui asaltada ayer a media noche cuando venía a traerlo, un hombre delgado con una camisa blanca me arrebató el saco y huyó fuera de la ciudad.- expresó con sumo pesar la encargada del pequeño negocio.

Mientras observaban la pequeña tienda con solo un par de repisas donde estaban unas bombas arreglada por paquete y unos Bombuchus, habían plantas artificiales adornando el lugar que se caracterizaba por su olor constante a pólvora, donde su encargado, un hombre alto, joven y delgado cubierto ligeramente de pólvora en su rostro recibía a los clientes si la encargada se ausentaba.

-Chico espera, tal vez esto te sea útil, y no es tan peligroso de almacenar, además, no necesitas un saco para bombas.- dijo el delgado joven. -Se llaman Bombuchus- continuó para explicar su utilidad y como darle uso correcto -Son bombas móviles, sólo las colocas en el suelo y luego ellas avanzan hacia adelante y explotan si encuentran un obstáculo.

-Suena interesante, pero por ahora no lo necesito, lo siento, luego vendré por ellos- dijo el rubio mientras agradecía los servicios y se retiraba de la tienda.

-Link, gracias a las Diosas que saliste, casi no podía respirar por el olor a pólvora- se quejó el hada saliendo de su escondite entre las cosas del héroe.

-Tienes razón Taya, ese lugar me estaba asfixiando- dijo mientras respiraba desesperadamente el aire fresco. -Además conseguí información valiosa, ese hombre de antes era un ladrón y le robó el saco de bombas a la encargada de la tienda- continuó mientras su respiración normalizaba- cuando volvamos en el tiempo lo esperaré para detenerlo y ayudar a la señora- dijo determinado mientras se dirigía a la salida.

-¿A dónde iremos Link?- preguntó curiosa el hada.

-Iremos al Camino Lácteo, ya es el día 3 si queremos aprovechar para ver que ocurre y si encontramos algo útil debemos ir cuanto antes- dijo mientras caminaba a la salida que comunicaba con la zona del Pantano Sur.

Una vez afuera en la campiña de Termina se dirigieron al Camino Lácteo donde hace días una roca enorme impedía el paso. Al llegar al lugar donde debía estar la roca se llevaron una sorpresa al ver que esta ya no estaba, siguiendo la senda que antes era inaccesibles se enontraron con un terreno extenso donde a la lejanía se podía divisar tres pequeñas casas alejadas unas de las otras. Mientras en una de las casas estaba una niña completamente consternada con una mirada que mostraba terror y tristeza mientras un globo flotaba sobre ella.

-¿Q-Quién eres tú?...No... de nuevo...- dijo la niña mientras cubría una su rostro con las manos.

-Link... ésta chica está demente- susurró el hada -Vámonos de aquí- continuó mientras se escondía nuevamente en las cosas del héroe.

-Para nada Taya... no me iré sin saber qué ocurrió, y si puedo las ayudaré, voy a investigar...- contestó en el mismo tono.

-Como quieras...- le respondió con fastidio.

Luego de discutir con su pequeña amiga se dirigió a buscar información acerca de qué pudo ocurrir en el rancho para dejar tan consternada a la chica quien al parecer no notaba la presencia del niño y su compañera.

-¡Link mira por ahí! ¡¿Acaso no es tu caballo?! Está aquí me alegra que esté a salvo- comentó el hada sobresaltada al observar a la pequeña yegua dentro de un corral.

-¡Epona! ¡Estás aquí! ¡Me alegra mucho que estés bien!- expresó sonriendo el niño de verdes ropajes mientras acariciaba el hocico de la yegua, que relinchaba de felicidad al ver que su amo estaba a salvo.

Luego del encuentro con su fiel corcel el rubio se dispuso a investigar entrando a lo que deducía era un establo, donde encontró a una chica mayor a la que estaba afuera, debía tratarse de su hermana seguramente quién guardaba cierto parecido con alguien que conocía en otro lugar ¿Pero quién?. El joven se dirigió a donde estaba la chica para preguntarle acerca de la causa del estado de su hermana.

-Oh, hola. Mi nombre es Cremia soy la encargada del Rancho Romani, Romani es mi hermana, seguro ya la conociste está allá afuera...- dijo con pesar y tristeza en cada una de sus palabras. -Nuestras vacas desaparecieron misteriosamente, Romani se lo atribuye a unos "fantasmas" pero no lo creo... seguramente fueron esos bandidos... ahora no tenemos con qué abastecer el Bar Lácteo de Ciudad Reloj... soy pésima hermana y encargada...- continuó mientras una solitaria lágrima salía de sus orbes llegando hasta su mentón.

Lo sabían ahora, las vacas, seguramente fueron secuestradas y ahora debían evitarlo. Ya tenían varias tareas pendientes, para aprovechar las últimas 18 horas que restaban se dirigieron a las otras casas para ver si podrían ser de ayuda, en la primera casa sólo encontraron un campo lleno de perros y una señora algo obesa ofreciendo una apuesta por el ganador de una "Carrera de Perros" que eran muy famosas. Al parecer esa señora no tenía ningún problema, así que se dirigieron a la siguiente casa donde encontraron a un hombre delgado sin camisa que tenía la mirada fija en el suelo, al parecer estaba muy triste, a su alrededor jugaban muchos polluelos. Decididos a saber cuáles era los males y problemas que atormentaban al hombre le preguntaron.

-Son los pollos... deberían ser grandes Cuccos- dijo mientras sumergía su vista en el suelo, como si hubiera algo extraordinario en el mismo.

-Link tengo una idea... Así ayudaremos a este sujeto, que me da algo de pena ver su depresivo estado... usa la Careta Bremen y toca la Canción Bremen así te seguirán y tal vez crezcan- indicó mientras se ocultaba nuevamente entre las cosas del niño.

-Gran idea...- dijo el rubio aceptando la idea mientras sacaba la careta de su alforja seguido de su ocarina.

Mientras marchaba al son de la música los polluelos siguieron instivamente a Link que tocaba la alegre canción con una máscara similar al rostro de un ave mientras la tarde pasaba, al cabo de un rato los polluelos crecieron hasta convertirse en Cuccos y sorprender enormemente a su dueño.

-¡Wow! No sé cómo lo lograste chico, pero te estoy eternamente agradecido... ¡Mira nada más! Se ven grandes, fuertes y saludables.- dijo el hombre sonriendo dejando atrás el estado consternado que poseía.

-Sobretodo fuertes... son criaturas diabólicas- pensó Link mientras observaba al hombre abrazando a las criaturas.

-No creas que he olvidado este gran favor que me has hecho... ten esto es una "Capucha de Conejo" ésta te hará ir tan rápido como un conejo cuando la lleves puesta.- dijo mientras entregaba el obsequio al chico.

Link aceptó gustoso el obsequio y se despidió del hombre para salir del rancho, notando que era muy tarde y que las horas finales se aproximaban pues desde medio día temblaba ligeramente la tierra, ahora era un verdadero terremoto, mientras cierto satélite amenzaba con destruir al mundo.

-Taya te dije que explorar los alrededores era buena idea, mira esta capucha, nos facilitará mucho las cosas... sin embargo mira lo que hemos tardado... debemos volver al primer día- dijo mientras sacaba su preciado instrumento y entonaba la conocida Canción del Tiempo, reiniciando nuevamente a 3 días antes del fin.

-Bien, como dije antes, atraparé al ladrón y ayudaré a la anciana, luego emprenderemos nuestro viaje al Pueblo de la Montaña, pues presiento que necesitaremos bombas, además debo comprar flechas. Debemos esperar hasta entonces... Espero que no tengas problema- dijo mientras buscaba la aprobación de su amiga.

-No hay problema Link- respondió mientras salía de su escondite -Tenemos el tiempo a favor.

-Tienes razón. Ahora iré a ganar dinero para ahorrar.- dijo mientras se dirigía a la parte Este de la ciudad mientras se subía a una columna.

-¡Link ¿Qué haces?!- preguntó alarmada de la actitud del chico.

-Oh, bueno voy a saltar hacía allá- dijo señalando el techo del juego de Honey Darling.

-¡¿Pero cómo?! Está muy lejos además si te caes te puedes lastimar- expresó con preocupación el hada.

-Pues, es una apuesta arriesgada...- dijo mientras se colocaba la Capucha de Conejo -Además el impulso me ayudará...- continuó mientras tomaba carrera y saltaba, cayendo en una especie de diana que estaba sobre una casa, para luego saltar al techo del negocio de los enamorados.

-Llegué...- dijo aliviado -Ahora a abrir ese cofre dijo mientras se acercaba ansiosamente al cofre para luego abrirlo.

-¿Una rupia de plata? ¡¿Arriesgaste tu vida por 100 rupias?!- le regañó el hada saliendo de su escondite.

-Perdón... al menos ya he tomado nota de algunos sitios para encontrar dinero rápido- dijo encogiéndose de hombros.

Luego de llenar su bolsa con rupias se dirigieron a la parte Oeste para depositar su dinero en el banco para nuevamente llenar la bolsa, siguieron en su labor de recolección hasta que la el crepúsculo anunciaba la noche. Ambos ya agotados de tanto recolectar y depositar decidieron tomar un descanso en unas cajas en la parte Sur de la Ciudad, donde un hombre ya de avanzada edad daba órdenes a otros más jóvenes para construir la torre para el carnaval. Mientras tanto Link tocaba música en compañía de Taya observando la noche tan hermosa que arribó, el tiempo pasó y fue entonces que la hora esperada llegó eran las once y media, justo en media hora la encargada de la tienda de bombas sería asaltada, así que rápidamente se dirigieron a la parte Norte de la Ciudad donde el ladrón estaba escondido en una esquina.

-Muy bien Link sólo tenemos una oportunidad, apenas la asalte debemos atacar- indicó el hada mientras observaba desde la distancia al hombre.

Link por su parte asintió y esperó el momento con la guardia alta, esperando al lado de Jim para pasar desapercibido como un niño jugando con otro niño, fue entonces cuando la encargada de la tienda de bombas hizo su aparición, era tan lenta y anciana que sería fácil de asaltar, lo cual provocó que Link se molestara al ver que abusaban de alguien mucho más débil quitándole sus cosas. El ansiado momento había llegado, el hombre salió de su escondite y rápidamente de un empujón le arrebató sus cosas a la encargada que solo atinó a gritar en busca de ayuda. Link rápidamente tomó cartas en el asunto y se abalanzó con furia sobre el ladrón, quitándole la bolsa robada, el hombre huyó despavorido al verse atacado, sin embargo la encargada recibió su bolsa sin ningún daño.

-Gracias hijito, me salvaste de ese rufián y podré llevar este saco para venderlo en la tienda, como muestra de gratitud ten esto- dijo la encargada mientras sacaba una máscara entre sus cosas -Esto no es un juguete para niños, pero tú no eres un niño, chico eres un héroe, sé cuidadoso...- finalizó entregándole la careta al Héroe de Verdes Ropajes.

-Muchas gracias Señora- indicó el héroe dando una reverencia para luego irse.

Transcurrieron las horas y el segundo día llegó, y los jóvenes reanudaban su viaje ahora al Pueblo de las Montañas, salieron por la parte Oeste y caminaron hasta llegar aún terreno donde merodeaban Dodongos de todos los tamaños, evitando a las criaturas ascendieron por una colina hacia el pueblo, encontrándose con una pared de hielo, que rápidamente destruyeron gracias a un pico que se encontraba sobre la misma, se adentraron a la montaña que era extremadamente fría, donde la piel estaba erizada al extremo, hasta que finalmente luego de tanto ascender se encontraron con una cabaña de la cual no encontraron más que indicaciones acerca del pueblo Goron. Al seguir la senda indicada se encontraron con el Pueblo de la Montaña donde encontraron a una conocida criatura.

-¡Hoot, Hoot! Bien, ¡Felicidades héroe! Lograste pasar la prueba del Templo del Bosque Catarata. Ahora te espera una prueba un poco más complicada pero no te preocupes, con tu perseverancia lograrás tu peligroso periplo, por cierto, hay un espíritu atormentado de un héroe Goron, para que le puedas ver necesitas un objeto que está en aquella cueva, sigue el rastro de mis plumas, pero de prisa se desvanecen ¿Comprendes?- Dijo el búho mientras alzaba vuelo, Link asintió y siguió al ave siguiendo el camino de plumas.

Luego de llegar a la cueva el búho se despidió indicando que el uso del objeto gastaba energía, pues era mágico. Al adentrarse en la cueva oyeron un crujir extraño en las alturas, sin embargo no se veía nada, en medio de la cueva había un cofre con bordes dorados. El rubio al abrir lentamente el cofre que comenzó a emanar brillos develando un misterioso objeto en forma de espejo con un cristal traslúcido y un ojo rojo.

"Lente de la Verdad, su uso permite observar secretos y lugares ocultos a simple vista"

Decía un letrero, el joven héroe al salir y darle uso al lente notó que habían plataformas ocultas que permitieron su acceso a la cueva y a lo lejos una extraña figura.

Al llegar al sitio la figura lo observó en silencio y se alejó, Link la siguió y esta seguía su rumbo a algún lugar alejado del poblado. Se trataba del fantasma de un Goron que fue antes de morir un héroe que no fue reconocido por su pueblo y murió en los Picos Nevados, luego de seguirle y escalar una gran pared de hielo hasta una cueva que era un cementerio el espíritu le habló contándole su trágica y dolorosa historia hasta su muerte. Link por su parte para sanar su perturbada alma entonó con su instrumento la Canción de la Sanación, sanando las penas de Darmani III el Legendario héroe Goron, selladándolo en una máscara.

-Demonios... otra máscara...- se quejó mientras sostenía la máscara en sus mano.

Se llevó la máscara al rostro y rápidamente las sensaciones no se hicieron esperar, el héroe sintió que le faltaban fuerzas luego el oxígeno para finalmente sentir como si un montón de púas enormes se le clavaban en el pecho acompañado de un desgarrador grito de dolor que avisaba un cambio en el héroe.

Al notar su nuevo cuerpo y las nuevas fuerzas leyó una inscripción en la tumba de Darmani notando que estaba floja, decidió empujarla y notó que la habitación se empezaba a llenar de agua hirviendo, perfecta como para derretir el hielo que impedía el acceso a un agujero cerca del Pueblo de la Montaña. Rápidamente se quitó la máscara sintiendo que su rostro era arrancado con violencia acompañado de un mareo ligero, sacó de su alforja una botella y la llenó con agua se colocó la Capucha de Conejo y se aventuró a descongelar el punto del agujero.

Luego de descongelar el agujero y ayudar a un niño en la Guardería Goron encontrando al padre de la criatura, le enseñó una canción de cuna que servía para dormirlo que sin embargo estaba incompleta, el niño de la guardería complementó con las notas faltantes la canción dejando dormidos a todos a excepción de Link, ahora se dirigía al Templo del Pico Nevado del cual logró reunir algo de información mientras ayudaba a los habitantes del pueblo, sin embargo en lo profundo de su ser pensaba en alguien.

-Zelda... me pregunto cómo estarás...- Pensaba a menudo cuando tenía tiempo libre. -No seas tonto Link, es una princesa obviamente está bien- se decía a sí mismo mientras se acomodaba en el suelo para dormir un poco y seguir su periplo.

En el castillo de Hyrule mientras el ocaso llegaba lentamente, la joven princesa observaba como todas las tardes al horizonte.

La princesa observaba con tristeza hacia el horizonte mientras recordaba a aquel chico, aquel chico de verdes ropajes en quien siempre pensaba. Había terminado todas sus lecciones y tenía tiempo para jugar pero no tenía ánimo alguno para hacerlo, solo pensaba en Link.

-Oh Link... te extraño mucho...ya no es lo mismo sin ti- Pensaba para sí misma mientras una solitaria lágrima salía de sus azulados orbes -las pesadillas no cesan y temo por ti, has pasado por tanto y no quiero que sufras más- sus pensamientos se vieron interrumpidos debido a la llegada de la noche, anunciando consigo la hora de cenar.

Bajó con desgano las escaleras y se sentó en el comedor, apenas y comía situación que no fue ignorada por su tutora Impa quien luego de la cena la siguió desde las sombras hasta su cama.

-¡Impa! ¡Me has asustado!- exclamó la princesa al sentir en su hombro la mano de la mujer Sheikah que le dedicaba una mirada profunda.

-Alteza, últimamente no ha comido nada bien, ¿En qué habíamos quedado? Link no le agradaría saber que estás mal ¿No lo crees? Lo discutimos hace poco- expresó mientras su fría mirada era cambiada por una de preocupación y la estrechaba entre sus brazos.

-Es...es que temo que algo malo le pase, siento que pasa por mucho dolor. Por alguna razón siento que sufre y las pesadillas no cesan- dijo con dolor mientras cerraba los ojos y contenía inútilmente las lágrimas -¿Acaso estoy enloqueciendo Impa?

-No lo creo Princesa.- dijo con seguridad la Sheikah -Si usted lo siente por alguna razón será, sólo espero que el muchacho esté bien. Sus almas están enlazadas desde el inicio de las eras así que no creo que sea extraño que usted sienta que él peligra.

-Impa... yo...

-Escuche Princesa, debe calmarse, sé perfectamente lo bien entrenado que está Link, casi mejor entrenado que cualquier caballero experimentado de aquí- dijo con seguridad mientras se dibujaba una sonrisa de satisfacción en su rostro. -Ven recuéstate- le indicó con la mano en su cama -Ven, cantaré tu Nana para que duermas bien y tómate esto- dijo mientras sacaba un pequeño frasco con un líquido de extraño color.

-¿Qué es Impa?- preguntó con curiosidad mientras tomaba en sus manos el frasco.

-Un té para dormir y relajarse. Ahora bébelo está delicioso, tiene miel.

-Gracias Impa- sonrió la princesa mientras abrazaba a la albina.

Mientras la princesa tomaba el té Impa se dispuso a cantar la Nana de Zelda para hacerla dormir, una vez que la princesa se durmió salió de la habitación y salió a los jardines a despejar la mente.

-Diablos, espero que estés bien chico. Siento al igual que la princesa que estás en problemas. No te tardes sino Zelda se preocupará más y tendré que ir por ti- dijo a las estrellas antes de retirarse a su habitación a dormir.


Notas: esto de revisar capítulo a capítulo es bastante tedioso XD pero vale, al menos voy avanzando poco a poco.

Esta historia recuerdo que la tenía en borrador desde hace meses y quería publicarla cuando estuviera completa, sin embargo como va a ser larga y aún no llego ni siquiera a la mitad pues me decanté por esta opción.

A pesar que esta esta medio larga, tenía planeado meterle también la historia del Ocarina of Time para darle "Peso" a la historia, pero creo que la haría bastante predecible y algo aburrida y el doble de larga. Aunque si soy sincero quería hacerlo :( tal vez luego y con ciertos cambios como planeo con esta historia, aunque no sé si alguien la lea XD lo hago más por diversión.

Hay algunas cosas también que he pasado por alto y pues, no sé. Lo haría un poco más fastidioso a mí parecer, como las misiones secundarias, aunque si va a ser algo Psicológico debería colocarlas \_(/)/ no sé a veces ni yo me entiendo. También de antemano me disculpo por cualquier error ortográfico que se me pueda haber pasado por alto, ando medio ciego y no alcanzo a leerlo todo. Así que "Well Excuuuuuuuuuuuuuse Me!" XD