Se encontraban en la Playa donde ahora yacían los restos de Mikau, el legendario guitarrista Zora que se sacrificó por las generaciones futuras, ahora como único recuerdo quedaba una máscara con su rostro que no mostraba ninguna expresión y su tumba improvisada por Link con su guitarra.

-Muy bien Taya... seguir avanzando y cumplir el último deseo de Mikau es nuestra nueva misión- expresó luego de un prolongado silencio. -Aquí vamos otra vez...- dijo colocándose la máscara. Ahora una sensación nueva era experimentada. Sentía una falta de oxígeno junto a la sensación de la piel de la espalda ser desgarrada capa por capa, todo ese dolor acompañado de un grito desgarrador que se hizo presente en toda la costa.

-Link... eres idéntico a Mikau...- Expresó sorprendida el hada del increíble parecido que tenía con el recién facellido guitarrista -He visto una cueva no muy lejos de la tumba de Mikau, deberíamos ir hacia allá.

Al atravesar la cueva sólo se encontró con un par de zoras y unos jarrones y a lo lejos una isla con cola de pez. Así que sumergiéndose en el agua del mar nadó sin dificultad hasta llegar a la orilla, realmente asumir la forma de Zora era espectacular pues sus movimientos en el agua eran increíbles y también podía atacar desde la misma con un rayo eléctrico proveniente de sus aletas. Al llegar a la superficie de la isla se encontró con una chica Zora que llevaba un collar idéntico al de los últimos recuerdos del subconsciente de Mikau, intentaron hablarle pero no recibieron respuesta alguna al parecer perdió su voz. También notaron que una isla que tenía dos palmeras y estaba próxima a ellos no aparentaba ser eso, probaron suerte con la Sonata del Despertar pero nada ocurrió, seguramente necesitaban una tonada especial.

Así que partieron nuevamente a la playa y se adentraron en una extraña casa que estaba a lo lejos. Lo cual resultó ser un laboratorio de investigaciones marinas, dentro había un científico que le estudiaba el comportamiento de los huevos Zora que habían sido hurtados por las piratas Gerudo y los ocultaron en la Fortaleza Pirata. Ahora debían poner rumbo a aquella fortaleza para poder rescatar los siete huevos perdidos.

-Link...esto es terrible...huevos hurtados... una mujer que ha perdido la voz... ¿no crees que pueda estar relacionado al templo?- dijo Taya con temor al analizar la situación.

-Seguramente sea así... pues esa isla según el científico, es un medio para ir al templo pero solo una tonada Zora la hará despertar... necesitamos rescatar los huevos y ver si alguien del poblado conoce la melodía- dijo mientras saltaba en el agua y se sumergía cual delfín.

-Mmmm tienes razón...- sin embargo Taya no alcanzó a finalizar su frase pues se percató de algo bajo el agua -¡Mira! Parecen pasadizos seguro que en uno entraremos a la fortaleza.- Observó el hada mientras Link se sumergía hasta el fondo para examinar las presuntas "puertas".

-Oh... vaya... sí, tienes razón sólo debo romperlas para descubrir cuál es... veamos... uno... dos... ¡Esa!- dijo antes de estrellar su cuerpo con una carga de agua y traspasar al otro lado introduciéndose en la fortaleza.

-Oh, ¡Wow Link eres un genio! ¿Cómo sabías cuál era?- preguntó con curiosidad el hada.

-No lo hice...- dijo encogiéndose de hombros mientras sonreía -Sólo pensé en la de la esquina como buena opción y la llevé a cabo.- ante sus palabras Taya atinó a reír antes de notar que la única forma de acceder al interior de la fortaleza era por medio de los desagües.

-Link... arrójate allá; luego te introduces allí; activando el mecanismo de allá- señaló el hada mientras hacía una pausa para luego sumergirse e indicar el camino.

Todo avanzó relativamente sencillo sólo fue accionar una palanca para que la tubería se abriera y abriera un espacio, luego las cosas se complicaba pues necesitaba cruzar al otro lado sin ser arrastrado al otro extremo.

Luego de atravesar todo el sistema de aguas turbias llegó a una superficie elevada donde podía observar a las mujeres Gerudo hacer patrullas. Para llegar a una puerta cercana necesitaba evadir a algunas y quizá noquearlas. Recordó que eran sencillas de noquear con una flecha tal como hizo siete años en el futuro en el desierto. Tensó su arco y disparó noqueando a la mujer que hacía guardia en la puerta y rápidamente fue allí, al entrar miró por un rendija y notó que habían unas mujeres en la parte baja rodeando un cofre y una pecera enorme con un huevo de tamaño descomunal, necesitaría deshacerse de esas Gerudo de forma rápida y efectiva, pudo observar un panal de abejas cercano en el techo y se le ocurrió una fabulosa idea, así que tensó el arco y disparó una flecha que tumbó el avispero haciendo que miles de abejas enfurecidas comenzaran a picar y perseguir a las Gerudo presentes que huyeron despavoridas al ser picadas por el enjambre de avispas.

Link se introdujo en esa misma habitación rápidamente y no encontró ninguna Gerudo Pirata sin duda debía apresurarse para tener aquel huevo. Sin embargo no se percató que frente a él estaba un cofre enorme similar al que tenía encerrado al Lente de la Verdad, así que vencido por la curiosidad decidió abrirlo y para su sorpresa encontró una herramienta que sin duda alguna sería de utilidad, se trataba de un gancho que se estiraba unos 20 metros más o menos, así que decidió probar su nueva herramienta y la disparó a una tabla de madera elevada sobre la pecera luego se introdujo en la misma y se hizo con el huevo. Rápidamente se dirigió a la siguiente habitación que contenía el huevo hurtado y también encapsuló en otra botella que llevaba consigo. Sólo quedaban dos huevos en la fortaleza así que decidió llevar los obtenidos al laboratorio y volver por el resto para evitar cualquier inconveniente.

-Link, sé cauteloso pues ya las guardias que custodian los huevos serán más fuertes ya viste ¿no? Tienen dos espadas y la última le ganaste con las justas- explicó Taya con preocupación en su voz.

-No te preocupes tengo un plan alterno- dijo sonriendo mientras se aproximaba a la siguiente habitación.

De repente toda la habitación quedó en silencio anunciando así un nuevo combate a manos de alguna Gerudo y efectivamente así fue, una pirata vestida de morado con dos espadas apareció del techo y comenzó a atacar con fiereza, a lo cual Link sólo atinó a esquivar dando volteretas y desplazamientos laterales o interponiendo su escudo. Esperando a que su enemigo mostrara algún punto errado o expuesto seguía Link esquivando sus ataques, hasta que decidió decantarse por una jugada peligrosa, la cual consistiría en atacar de frente cuando la pirata se abalanzara, cuando la Gerudo apuntó sus espadas hacia atrás Link supo que su oportunidad se había generado, así que cuando la mujer se aproximó a una distancia corta, Link dió un estoque fuerte y efectivo que consiguió desarmar a aquella mujer de oscura tez.

-¡Arghh, me has derrotado...- se quejó la mujer mientras hacía un esfuerzo enorme por levantarse -pero no es todo... aún hay tres huevos ocultos en las fosas jajajajaja!- rió triunfante mientras se esfumaba del lugar.

Al tener todos los huevos de la Fortaleza Pirata y luego depositarlos en el laboratorio se dirigió a las Fosas donde se encontraban los últimos especímenes de las crías de Mikau y Lulú. Al introducirse y caminar en lo profundo encontró un letrero con mensaje muy peculiar.

-"Siga las flechas en la dirección exacta, al contrario se perderá en las turbulentas aguas de las fosas." vaya... parece que no será sencillo pues esto es un laberinto de flechas- bufó el héroe mientras caminaba en dirección a la flecha que tenía en frente. Luego de un par de minutos finalmente dió con el camino correcto sin embargo encontró un cartel similar al anterior con otro mensaje.

-"Esto es una prueba de Valor, para tener el premio deberás salir victorioso"- leyó el héroe mientras colocaba una mueca de fastidio -¡Genial, ahora debo pelear contra algo enorme seguramente!- se quejó mientras se introducía dentro de la fosa.

-¡Anímate Link, has pasado peores y has salido victorioso! El peligro de aquí no se compara contra un héroe de tal leyenda como la tuya- le ánimo Taya desde su escondrijo en una botella. -Por cierto... si no es molestia ¡Apresúrate! Las hadas odiamos que nos encierren en botellas-

-Lo lamento Taya pero sería peor si estuvieras fuera- dijo Link con un tono autoritario.

-¡Mira son... son...! ¡Anguilas Eléctricas! ¡Son enormes!- gritó el hada de terror al ver tal calamidad.

-¡Ja! No son nada... con una descarga mía puedo matarlas y sacar los huevos...- dijo mientras atacaba a las anguilas y se adentraba en sus nidos y capturaba uno a uno los huevos restantes.

Luego de una exhaustiva búsqueda y una exhaustiva batalla Link se hizo con todos los huevos y salió nadando a toda velocidad al laboratorio.

-¡Genial chico! Haz encontrado todos los huevos... ahora mételos en el tanque para que eclosionen- indicó el científico.

Al introducirse en el agua los siete huevos se abrieron casi al instante resultando en unas adorables criaturas parecidas a unos renacuajos con enormes y brillantes ojos. Los pequeños comenzaron a danzar entre ellos, acto que conmovió a todos los presentes, sobretodo a Link que aún tenía asumida su forma de Zora.

-Oh, son hermosos...- dijo Taya saliendo por fin de la botella donde estaba enclaustrada -Link... oh Diosas... ¿estás...? Llorando...- dijo asombrada al ver que del rostro de Link bajaban múltiples lágrimas.

-Por fin Mikau... tus hijos han nacido...- dijo con un tono voz muy triste y quebrado -Oh, Taya... pues creo que aún el subconsciente de Mikau vive en la máscara... tal vez sea debido a que aún estaba vivo cuando... lo transformé- dijo con pesar la última palabra.

-Link no es tu culpa... él estaba perdido... era lo mejor... ¡Además mira! Cumpliste su propósito y su alma descansa de forma verdadera.- dijo mientras se posaba en el hombro de Link mostrando su apoyo.

-¡Chicos Parad! ¡Miren, Miren! Se han detenido en un orden y forma específico ¡Debo anotarlo rápido- dijo el científico mientras corría a buscar en donde anotar aquel extraño comportamiento. -Veamos... no es un código... ellos tratan de transmitirnos algo... pero no sé que es- dijo rascándose la cabeza.

-Tal vez sean notas musicales- murmuró Link mientras observaba bien a aquellos recién nacidos.

-¡Oh, eres un genio chico pez! ¡Eso es! Si tienes un instrumento te recomiendo que lo uses inmediatamente- dijo el sujeto mientras sus mejillas ardían por la emoción.

Link sacó la guitarra de Mikau y siguió cada nota que indicaban los bebés, tocando una extraña melodía que de forma compleja que alegraba el espíritu.

-Esa debe ser la canción Zora que necesitaba- dijo Link mientras recordaba a la isla oculta que que llevaría al templo.- Ya sé a dónde ir, ¡Vamos Taya no hay tiempo qué perder!- dijo mientras cerraba la puerta y se sumergía en el agua para llegar al pueblo Zora.

Al llegar nuevamente a la isla con cola de pez se encontró con Lulú con la misma expresión de tristeza que mostraba al inicio y con el mismo silencio, así que decidido a acabar con los males de aquella chica sacó la guitarra y entonó la "Nueva Bossanova" era el nombre de aquella canción que los hijos de Mikau le enseñaron. Al entonar aquellas notas una tortuga enorme emergió del mar.

-Joven héroe me has despertado... súbete a mí y te llevaré a la entrada del templo- dijo aquel reptil de proporción titánica.

Link asintió y se despojó de la máscara Zora experimentando mareos extremadamente fuertes mientras esta cedía. Al estar en su forma de Hyliano tomó su gancho y apuntó a una palmera que había sobre la tortuga. Al subir en ella vió como a lo lejos un barco tripulado por Gerudos se internaba mar adentro mientras un remolino enorme devoraba la embarcación, minutos más tarde Link se encontraba en la entrada del Templo de la Gran Bahía, era esencial que la tortuga le hubiese dado acceso al contrario hubiese sido imposible acceder al templo.

Una vez en la entrada Link notó que habían cuatro antorchas apagadas así que tomó su arco y lo cargó con flechas ígneas con aquel hechizo que aprendió en el Templo del Pico Nevado, al encender las cuatro antorchas notó que el suelo se iluminó y apareció un pequeño cofre, al abrir aquel cofre el héroe se llevó una pequeña sorpresa.

-¡Gracias Héroe me has encontrado! aún quedan 14 de mis hermanas extraviadas- dijo el hada azulada mientras se escondía entre la ropa de Link.

-Debí imaginar que esto pasaría... siempre hay hadas extraviadas en estos templos- dijo con un dejo de fastidio.

Al adentrarse en la siguiente habitación se llevó una sorpresa mayor a la anterior, pues habían múltiples mecanismos que funcionaban con chorros de agua y habían unas llaves de paso que seguramente debía pulsar, algo que sería seguro es que sería un completo laberinto que llevaría múltiples horas en completar, pues debía girar llaves rojas para cambiar la dirección del agua.


Luego de un par de horas Link logró dar con la última llave de paso, pero antes debía tomar la llave del jefe del templo. Si cambiaba la corriente sería imposible dar con la habitación, debía aprovechar ahora que tenía flechas de hielo obtenidas de una criatura hecha de burbujas y un ojo enorme, Arghus, según Taya. Así que introduciéndose al agua y sorteando a las Bio Baba Deku que vigilaban el paso llegó a la habitación donde se hizo con la llave y la brújula. Disparó un par de flechas al agua y como resultado se formaron unas plataformas de hielo, cuando por entró en la habitación no explorada se la puerta se cerró con violencia y un Gekko similar al del Bosque Catarata hizo su aparición, y luego de un grito de batalla cayeron millones de burbujas similares a la del ojo pero más densas y viscosas. Link sin dejarse intimidar por el anfibio tensó su arco y apuntó directo al Gekko que chilló de dolor al ser impactado por aquella flecha, su siguiente movimiento fue algo impredecible pues todas las burbujas se unieron en una masa viscosa y se pegó al techo junto con el Gekko, Link sin saber que hacer exactamente esperó bajo la sombra a que el Gekko saliese pero para su mala fortuna se dejó caer con toda la masa viscosa de las burbujas atrapándolo dentro donde apenas se podía mover y el Gekko le golpeaba sin parar hasta que lo sacó de la enorme burbuja y se volvió a pegar al techo, a Link se le ocurrió una fabulosa idea para poder hacerle daño, así que cuando volvió a subir con la Jalea Loca tensó su arco y lo cargó con magia y congeló la jalea y está se rompió sacando al Gekko dentro y disparó múltiples flechas dando nuevamente al anfibio que chillaba de dolor con cada impacto, nuevamente se metió en su burbuja enorme de Jalea y se incrustó en el techo donde nuevamente fue alcanzado por las flechas heladas destrozando la viscosa cámara y luego Link le disparó una andada de flechas heladas acabando por fin con aquella odiosa criatura que se convirtió en una rana.

-Oh. Vaya otra rana, seguro hay que hacer algo con ellas, las reuniré todas, seguro es parte del coro- dijo observando al anfibio mientras se observaba una puerta liberarse de sus barrotes.

-¡Mira allí, esa puerta se ha abierto- indicó con Taya con emoción.

Al adentrarse en aquella habitación donde había un cofre enorme color azul y con bordes dorados, al abrir aquel cofre encontraron una llave enorme tal como en otros templos, indicaba la llegada de la máscara maldita que azotaba a la población. Al hacerse con la llave la única opción de salir de la habitación era saltar al pasillo que tenía las piscinas con los cofres de la brújula y la llave pequeña, se lanzó a la piscina y al emerger en la superficie antes de lanzarse decidió dispararle unas flechas a las dos Dexihand que habían, sin embargo mayor fue su sorpresa al percatarse que un hada extraviada estaba allí. Finalmente se introdujo nuevamente por el camino donde estaba la última de las llaves de paso, al accionarla la corriente de agua seguía exactamente igual lo cual era muy extraño, luego de pensar por un momento recordó que en la entrada había una llave de paso casi inalcanzable así que se dirigió hacia allá, notando ahora que había un chorro de agua similar al que daba acceso a ese punto, así que tomó su gancho y apuntó hacia la diana en el techo y se dejó caer en el chorro, ahora ya podía abrir aquella llave, al abrirla la noria enorme se detuvo y las plataformas dejaron de elevarse, ahora debía descender y cerrar la llave de paso amarilla para que la noria volviera a funcionar en sentido opuesto y así lo hizo sin mayor dificultad.

Luego de vagar un rato por el interior de aquel interminable laberinto acuático se introdujo en una habitación donde había una tubería que daba acceso a un cuarto con cerrojo, también había otra tubería que desprendía agua, aquella provenía de la habitación de dos norias enormes donde tuvo que congelar y descongelar el agua para darse paso y poder abrir la llave de paso color verde. Al dar un enorme salto con apoyo del chorro de agua llegó a la puerta que se abrió apenas hizo contacto con la llave, la habitación no aparentaba ser peligrosa ni nada por el estilo solo era una especie de pozo, esto le hizo recordar a su experiencia en el Templo de las Sombras hace 7 años en el futuro, así que sin perder el tiempo se metió dentro cayendo en una plataforma enorme con cuatro vasijas en los extremos y cuatro vasijas verdes en un estanque de agua que lo rodeaba.

-Esto no pinta nada bien...- dijo Link rompiendo aquel silencio incómodo.

-Sí... tienes razón Li... ¡Cuidado!- gritó el hada al ver a un pez enorme saltar sobre ellos. -Es... es ¡La tercera máscara! ¡Gyorg!- exclamó horrorizada.

-¡Procura que no te coma niñito!- dijo con voz demoníaca aquel ser.

En el castillo de Hyrule en una mañana como cualquier otra se encontraba la joven Princesa del Destino haciendo sus plegarias matutinas en un altar...

-...Y por favor cuiden de Link queridas Diosas Doradas...- dijo al borde de las lágrimas -No tengo noticias desde que se partió... y ha pasado mucho tiempo... por favor permítanme verle una vez más- dijo mientras de sus azulados orbes brotaban un par de lágrimas que rápidamente eran limpiadas.

-Princesa... ¿Qué tal han estado las plegarias? Por lo que veo muy buenas... tiene una devoción admirable al derramar lágrimas en plena plegaria- dijo la albina en un tono irónico mientras que hacía acto de presencia desde las sombras.

-¡Impa! ¿Cómo... acaso has escuchado todo?- preguntó exaltada.

-Sí alteza... no debe preocuparse... pues como sabrá...

-¡No Impa! ¡Llevas meses diciéndome lo mismo! Ya no creo ni me dejaré convencer... sé que Link está vivo... pero no sé nada de él y me preocupa enormemente, pues tengo un mal presentimiento.- dijo secándose el rastro de las lágrimas que aún estaba presente en su rostro.

Impa ante tal actitud de la princesa sólo atinó a suspirar para luego encarar a la princesa Zelda -Alteza... yo, lo siento mucho, sinceramente desconozco el paradero del chico mucho menos su estado actual... y seguramente su presentimiento sea real...- dijo en un tono serio y sincero mientras apartaba la mirada.

-Impa... yo... ¡No! Él está bien ¡Lo sé! Él debe volver... me lo prometió...- dijo desesperada arrojándose en los brazos de Impa -no creo que cuando vuelva... el vaya a...- se guardó aquella frase pues le dolía en gran manera que aquel sueño se cumpliera, así que se dejó consolar por Impa mientras derramaba las últimas lágrimas -Link... por favor... cuídate donde estés... no perderé mi esperanza en ti... aunque siento que estás en un peligro mortal e inminente.

Esa misma mañana en el Rancho Lon Lon se encontraba Malon trabajando en sus labores como otros días, ahora su labor había crecido pues en Kakariko, Telma había abierto un Bar Lácteo donde servían toda clase de bebidas.

-Jejeje ¡Hola Malon! Tu padre me ha dicho que retire el cargamento de leche de esta semana ¿Podrías decirme dónde están?- dijo el alcalde de aquel pueblo al pie de la Montaña de la Muerte.

-Señor José. Hola, claro con gusto... venga conmigo- indicó la pelirroja mientras caminaba al almacén de botellas de leche.

-Vaya... al parecer han remodelado el rancho... ahora tienen un almacén enorme.- dijo con asombro aquel hombre delgado de cabello oscuro.

-Sí, pues ahora hay que aumentar la producción de leche para repartir en la Ciudadela y ahora a Kakariko. Me preocupa un poco la calidad de la leche ¿Podría definir qué tal es? Temo estar exigiendo demasiado a mis pobres vacas- dijo con preocupación.

-Oh, pues nada fuera de lo normal señorita Malon. A mí me parece que están bien hechas.- dijo el sujeto mientras sujetaba la caja de leche.

-¿Bien hecha? No sé a qué se refiere con eso, la leche se hace igual, sin embargo me alivia que todo esté bien.- dijo encogiéndose de hombros.

Al terminar aquello Malon se sentó a descansar en el medio de la pista de carreras observando el cielo, ahora tenía algo muy peculiar que no sabría definir, estuvo absorta en ello hasta que un suceso particular en el firmamento le hizo entrar en razón, las nubes se movieron en dirección contraria.

-¿Qué ha sido eso?- se preguntó la chica alarmada al ver tal comportamiento en el cielo. -Es como si el tiempo se hubiese retrocedido un momento... o como si se hubiese manipulado...- decía mientras se rascaba la nuca. -Bueno. Seguro me falta descanso y estoy imaginando cosas.- dijo poniendose en pie -Oh, Link necesito a alguien como tú para que me ayude con las tareas- expresó mientras las mejillas se le encendían.

En algún lugar en la vasta tierra de Termina en lo profundo del Templo de la Gran Bahía se libraba un combate de proporciones épicas entre un pez enorme y el Héroe del Tiempo que no la estaba pasando nada bien.

-Diablos... Ta..Ta...Taya- expresó casi sin aliento mientras tensaba su arco y esperaba el movimiento de Gyorg.

-¡Link para ya... estás muy débil!- le regañó Taya que trataba de convencerle de huir.

-Para nada... debo asesinar a este infeliz- dijo limpiándose sangre propiciada por una herida en la frente. -¡Ajá! ¡Ahí te va!- dijo soltando su flecha que se incrustó en el ojo haciéndole caer al fondo, rápidamente Link se colocó la Máscara Zora y soltó un grito de guerra atronador para acompañarlo con una descarga eléctrica que fue casi mortal para Gyorg sin embargo aún se podía mover.

-¡Link sal rápido, sino te va a matar!- gritó Taya con todas sus fuerzas.

Link asintió y comenzó a nadar para alejarse y acercarse a la plataforma, ya no poseía fuerzas para continuar la batalla, Gyorg se encontraba igual pero Link tenía la desventaja que debía transformarse en Zora para atacar lo cual requería más energía a consumir, como pudo tensó el arco mientras apuntaba, sin embargo su esfuerzo se vió mermado por un fuerte impacto de aquel pez a la plataforma consiguiendo derribar a Link que luego de un quejido sucumbió al suelo.

-¡Link levántate! ¡No te rindas! ¡Recuerda que Zelda y Navi te esperan!- le alentó Taya desesperada. -Bebe un poco de leche, ten- dijo empujando el frasco con los últimos sorbos que le había dado Romani. Link la bebió y sintió la recuperación de algunas de sus fuerzas, y se levantó rápidamente tensó su arco y se acercó a la orilla, mientras el pez le observaba listo para saltar y tragarle Link respiró hondo y soltó la flecha que se clavó en el cráneo de Gyorg haciendo un crujido desagradable al quebrar aquel cráneo del cual brotó un líquido viscoso que manchaba un poco el agua, haciendo acopio de todas sus fuerzas de colocó la máscara y se adentró en el agua, dando una descarga eléctrica potente que terminó por calcinar los órganos de aquel ser que murió dejando la máscara como resto de su existencia.

-Felicidades Link... ha sido difícil pero has triunfado.- le felicitó Taya que se abalanzaba sobre su cuerpo.

-Has nombrado a Navi y Zelda cuando estaba inconsciente... ¿Cómo...?

-Hablas dormido Link.- dijo soltando una carcajada. -Eres todo un pillo ¿Sabías? Primero Romani y Cremia y resulta que el valeroso héroe tiene dueña ¿eh? Al parecer esa tal Zelda te dió el último impulso- bromeó el hada haciendo que a Link se le encendieran las mejillas a más no poder.

El portal les transporto a un lugar algo conocido, el lugar donde dormía el tercer Gigante.

-Dice: "Joven héroe... eres todo un valiente... ahora sólo queda mi último hermano en el Templo de la Torre de Piedra... buena... suerte"- dijo Taya traduciendo aquel extraño dialecto del Gigante. Luego de aquellas palabras desaparecieron de aquel lugar llegando a la isla con cola de pez, todos habían recuperado su felicidad, sin embargo aún no estaba todo listo, debía ir a la cueva que divisó a unos metros de la isla. Al llegar tuvo que colocar una bomba para acceder, todo fue exactamente igual que con las otras grandes hadas, las extraviadas se reunieron con sus hermanas y el sonido de una ensordecedora carcajada se hizo presente en la fuente.

-¡Soy la Gran Hada del Valor! ¡Gracias por ayudarme a ser yo de nuevo! Has demostrado ser todo un valiente, así que te daré una recompensa a cambio del coraje que demostraste.- dijo mientras lo envolvía en un rayo de luz azul y recomponía sus fuerzas y sanaba sus heridas. -Con esto tus enemigos deberán hacerte más daño para lastimarte, Gracias por todo chiquitín- dijo mientras con otra sonora carcajada desaparecía.

-¿Y bien?- preguntó Taya con curiosidad.

-Pues volver en el Tiempo... ha pasado mucho y está situación me genera ansiedad- dijo mientras se llevaba nuevamente la Ocarina del Tiempo a la boca y entonaba las notas del tiempo, retrocediendo nuevamente, reiniciando el ciclo de tres días antes del juicio final.

-Muy bien Link... seguramente querrás descansar o...

-No.- intervino Link de forma autoritaria y cortante. -Iremos de una buena vez al Cañón de Ikana, al Este- decretó mientras se dirigía a la salida más cercana, ahora sólo quedaba un Gigante por despertar y una última prueba antes de enfrentar aquel fatal destino. Sólo la voluntad de las Diosas doradas sería la que guiaría con éxito a Link en su prueba final antes de ir por Majora.


Notas: Vale, otro más. Este fue más sencillo de hacer y subir (aunque aún me quedan muchos por subir aquí XD)

Recuerdo que la batalla contra ese pez me sacó canas verdes y me frusté muchísimo XD me mataron varias veces pero al final salí campeón.

Hasta la próxima.