Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to Alyscia. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de Alyscia, solo nos adjudicamos la traducción.


Driving Forces

Autora: Alyscia

Traducción: Flor Carrizo

Corrección: Melina Aragón


Capítulo 3

EPOV

Durante un mes completo he sido el asistente de la señorita Cullen y es increíble; el mejor trabajo que he tenido. El ambiente familiar es más que entretenido. Aprendí que el dolor de cabeza de mi primer día es Emmett Cullen, el hermano número uno. Supervisa el departamento de entretenimiento de Cullen Enterprises. El hermano número dos es Jasper Cullen. Es vicepresidente del departamento de publicidad y arte. El hermano número tres es un hermanastro, pero un hermano de todos modos, Seth Cullen. Su departamento es la sección financiera.

Y cada uno de ellos le teme a Bella. No creo que ella sea la mayor, pero es a la que escuchan.

Reúno el papeleo de un contrato que necesita una última revisión y golpeo el marco de su puerta. Si hay una cosa que sé sobre Bella, es que ella es dedicada. Y los niños parecen derretir la mirada helada que tiene todos los días. Sigo evitando a casi todas las mujeres que trabajan aquí. Incluso con Bella tiendo a mantener una buena distancia. A veces me pregunto si ella nota cuando trata de tocarme como me estremezco. Si lo hace, no parece que le importe.

—Sí. —Levanta la mirada de su computadora. Se ve joven en este momento, con su cabello suelto y solo un toque de maquillaje muy natural.

—Aquí están los papeles que querías que tipeara para Emmett. —Entro, sosteniendo hacia ella el archivo y manteniendo mis ojos bajos.

Ella revisa los papeles mientras lee por encima.

—Esto se ve muy bien.

No puedo evitar mirar hacia arriba cuando me alaba. Tiene una sonrisa suave y no puedo evitar devolvérsela.

—Esto está extremadamente bien escrito y editado. ¿Has considerado tomar algunas clases para ayudarte a entender mejor el aspecto legal? —Se inclina apoyando sus codos en su escritorio, sus ojos clavándose en mí.

Mis pensamientos corren a una milla por minuto, y parpadeo.

—No creo que sea lo suficientemente inteligente, señorita Cullen. —Tengo mis manos en los bolsillos, tratando de que no vea la ansiedad que me recorre por dentro.

Se pone de pie lentamente, camina alrededor de su escritorio, manteniendo una distancia respetuosa, y se apoya en él.

—Edward, nunca me haces ninguna pregunta sobre los términos legales o la jerga que está escrita en estos documentos.

Me encojo de hombros, tratando de no sonrojarme.

—Googleo la mayoría, señorita Cullen.

Arquea sus cejas.

—Incluso con Google, es difícil entenderlo completamente. Creo que lo harías maravillosamente tomando algunas clases y tal vez haciendo algún trabajo de asistencia legal. Piensa en eso, ¿está bien?

Asiento con mi cabeza y dejo la oficina. Me siento, dejando salir todo el aire de mis pulmones. No puedo creer que ella realmente piense que yo podría tomar clases universitarias. Yo en clases universitarias… La voz fuerte de Emmett me saca de mi nube de pensamientos.

—Edward, mi hombre. —Su sonrisa con hoyuelos coincide con su voz entusiasta.

—Hola, Emmett, ¿qué puedo hacer por ti? —Reorganizo algunas cosas en mi escritorio para mantener mis manos ocupadas.

Apoyando sus manos sobre mi escritorio, se inclina hacia adelante.

—Es viernes y como gente divertida vamos a ir a un lugar local, por favor di que vendrás.

La ansiedad se construye tan rápidamente que el sudor brota de mí.

—No lo sé, Emmett… —Trato de apurarme con algún tipo de excusa—. No tengo una niñera para Emma.

Emmett se levanta.

—Bells, ¿puedes sumar a la adorable Emma al grupo de niños esta noche para que este caballero sobrecargado de trabajo pueda salir con nosotros las personas divertidas? —Su voz es lo suficientemente fuerte para que ella lo escuche.

Los tacones haciendo clic sobre el piso parecen resonar en mi mente mientras mi corazón bombea en mis oídos.

—Me encantaría tener a la osita Emma con todos los niños. —Miro hacia arriba al oír la voz ligera que la señorita Cullen usa cuando habla sobre los niños.

Trago con dificultad, sabiendo que necesito llamar a Alistair para hablar sobre esto. Él ha estado diciéndome que necesito salir con adultos y socializar otra vez. Girándome hacia la señorita Cullen, pregunto:

—¿Estás segura? No quiero que te sientas abrumada.

Ella sonríe radiante.

—Estoy segura. Ve a divertirte, te lo mereces. Emma estará en buenas manos.

Mordiéndome el labio, no veo una salida real.

—Está bien, supongo que ahí estaré.

Emmett festeja.

—Fred's está bajando la calle, a las cinco.

Asiento con la cabeza mientras él se va. ¡Joder, joder!

Bella me entrega una pila de carpetas.

—Por favor, ¿puedes hacer que mi padre firme esto, y estas son para Seth, antes de salir a almorzar?

Parpadeo, sorprendido por su cambio de regreso a su voz profesional.

—Por supuesto, señorita Cullen. —Tomo los papeles, alejándome de mi escritorio.

—Si es posible, asegúrate de que realmente los lean. —Rueda los ojos y no puedo evitar reír. Ella se une.

—Lo sé, lo sé.

Me alejo, todavía riendo, y pienso en el hecho de que cada vez que me ha enviado a conseguir firmas ella quiere que lean los documentos, pero sin importar lo que diga, o lo que ella diga, nunca lo hacen.

Tomo el ascensor hasta el último piso donde está la oficina ejecutiva de Charlie Cullen. Escucho una risa infantil y la risa de barítono del señor Cullen mientras camino hacia su oficina. Charlie Cullen es un hombre de familia hasta el fondo, que probablemente es la razón por la que todos sus hijos trabajan para él. También es una de las personas más honestas que he conocido fuera de la señorita Cullen. El señor Cullen tiene el cabello entrecano, más pronunciado en las sienes; está usando un traje elegante, pero con zapatillas deportivas en sus pies. Las arrugas alrededor de la boca y los ojos son la prueba de lo mucho que sonríe.

Su asistente no está en su escritorio, señal de que puedo caminar hasta su puerta. Golpeando el marco de madera, veo que tiene visitas.

—¡Edward! Supongo que mi hija tiene papeles que necesita que firme. —Su sonrisa me hace sonreír también.

Me acerco, ignorando al hombre corpulento con el cabello con el corte desvanecido.

—Me gustaría recordarle que por favor lea esto antes de firmarlo.

Su risa resuena a través de la oficina, causando que la pequeña niña en su regazo aplauda feliz.

—Amor, por favor toma a Sarah.

Su esposa tiene piel color cobre, igual que su hijo Seth, con largo cabello oscuro que actualmente está trenzado sobre su espalda. Ella se acerca y agarra a la linda niña.

—Ven, pequeña, tu mami te está esperando. —La señora Cullen se lleva a la pequeña que tiene un gran parecido con la figura masculina que ahora está parado junto a la puerta.

El señor Cullen toma los papeles y comienza a mirarlos cuando el caballero habla.

—Guau, Charlie realmente leyendo los papeles, eso tiene que ser una primera vez. —El tono burlón en la voz del hombre no parece caerle bien al señor Cullen.

Su labio superior se curva con un gruñido y los ojos marrones del señor Cullen se oscurecen mientras parpadea hacia el tipo.

—No sé por qué crees que puedes hablar conmigo. La única razón por la que estás caminando y hablando es por esa niña de ahí. —El veneno en su voz me hace encogerme y agradecer a Dios que no estoy en el otro lado de eso.

El hombre tiene piel oscura pero su rostro se drena de ese color y sale por la puerta sin mirar hacia atrás, mientras la señora Cullen le da a su esposo una mirada cómplice. Ella sigue al hombre con la niña pequeña.

Mantengo mis ojos en el suelo mientras el señor Cullen mira los papeles, y por el sonido de los murmullos y los golpes sobre su escritorio, asumo que el hombre molestó al jefe de mi jefa.

Escucho un bufido, lo que me lleva a mirar al señor Cullen.

—Lo siento, Edward, el tipo tiende a ponerme de mal humor. —Se recuesta en su silla, regresándome los papeles.

Me encojo de hombros.

—Está bien, señor.

Se ríe.

—¿Te diriges a almorzar ahora?

Sacudo la cabeza.

—No, necesito que Seth firme algunas cosas, pero después sí.

Asintiendo con su cabeza, él dice:

—Ten un buen día.

Sonriendo, respondo:

—Ustedes también, señor.

*Driving Forces*

Antes de dejar la oficina, la señorita Cullen, ella seguía recordándome que la llamara Bella, me dio su dirección para traer a Emma. Conducir por su camino de entrada es una muestra de cuán rica es la señorita Cullen. La entrada está escondida entre árboles y después de un par de minutos llegamos a una gran casa de ladrillos, mansión es la única palabra que viene a mi mente, con un enorme patio. Puedo imaginar a Emma corriendo y jugando, tal vez persiguiendo a un perro.

Estaciono el auto y solo observo, mi corazón bombea fuertemente en mis oídos.

—Está bien, papi. Me gusta la señorita Bella y muchos de los niños de la guardería estarán aquí. —La dulce voz de mi hija me calma.

Río porque necesitaba oír eso, salgo del auto y ayudo a Emma a salir. La mujer que abre la puerta no es la que veo en la oficina cada día. Bella tiene pantalones de yoga y una camiseta sin mangas, su cabello sujeto en una cola de caballo y una corona brillante en la parte superior de su cabeza. Sus ojos están llenos de vida y su sonrisa podría iluminar una habitación.

—Señorita Emma, estábamos esperándote para empezar nuestra fiesta de pizzas. —Se agacha para hablar con mi princesa.

Emma está sonriendo ampliamente.

—¿En serio?

Bella asiente con la cabeza.

—Entra.

Mi niña no vacila y entra corriendo, olvidando despedirse de mí.

—Supongo que ya no importo —me río, frotándome el cuello.

Sus ojos me recorren.

—Suele pasar —responde, riendo.

Sigo parado ahí torpemente, no estoy listo para irme. Bella se apoya contra el marco de la puerta cruzando los brazos.

—¿Estás bien?

Sacudiendo la cabeza, respondo:

—Solo nervioso.

Ella asiente con la cabeza.

—Tienes mi número y está bien que sea una salida corta. Ve por una hora y vuelve a buscarla.

Trago con dificultad, recordando las palabras alentadoras de Al y ahora las suyas.

—Gracias. Te veré en un rato.

Ella me saluda con la mano mientras cierra la puerta.

Todo el viaje a Fred's hago los ejercicios de respiración y me digo a mí mismo que puedo hacer esto. Y me odio a mí mismo porque tengo que hacer estas cosas solo para socializar.

El ruido y el olor del lugar realmente me mal predisponen, pero continúo hasta que veo a Emmett y otras personas del trabajo. Y hay un montón de personas, mujeres, aquí. Mi pecho comienza a apretarse a medida que me acerco. Puedo hacer esto. Nada malo pasará.

Emmett me ve primero y grita mi nombre, lo que causa que un montón de personas me observen. Puedo sentir el calor aumentar en mi rostro.

—Hola, Emmett.

Están Jasper y su esposa, Alice; Seth está aquí con Claire; y está la doppelganger, la esposa de Emmett, Rose. También hay algunas otras personas de sus departamentos y dos son personas que no conozco.

Tomo un asiento cerca de Jasper y doy un pequeño saludo con la mano.

—Estoy feliz de que hayas venido, hombre.

Sonrío tímidamente, sacudiendo la cabeza y tratando de mantener el miedo fuera de mi voz.

—Sí.

La noche continúa con alcohol fluyendo y continúo bebiendo mi Coca. La mayor parte del grupo está bailando y charlando un montón. En este momento, me encuentro sentado con Claire, Alice y Rose. Estoy aprendiendo que ella no es para nada como pensé que sería. Es amable, amorosa y es fácil hablar sobre paternidad, que es el tema de discusión entre nosotros justo ahora. Estoy sonriendo y disfrutando mucho la compañía, por raro que parezca. Es sorprendente cuánto tengo en común con ellas.

Una mujer se sienta en mi regazo en el medio de la conversación y todo lo que puedo oler es alcohol.

—Eres tan caliente. —Sus manos están en mi cabello mientras mi cuerpo comienza a temblar, la sangre bombeando en mis oídos. Obviamente, ella se inclina más cerca y dice—: Llévame a casa.

Todo lo que huelo es el alcohol en su aliento mientras ella se mueve sobre mí. El pánico que crece me hace saltar, causando que se caiga al suelo, maldiciéndome.

Trato de no caer en la oscuridad del dolor y los gritos. Mi cuerpo está temblando cuando las voces a mi alrededor comienzan a decir mi nombre.

—Emma, por favor, necesito verla.


¡Hola!

Vamos a tratar de actualizar tres veces a la semana. ¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?

Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: Lady Grigori, Tata XOXO, Isis Janet, Mapi, Car Cullen Stewart Pattinson, Lizdayanna, EmilyChase, saraipineda44, maidely34, Aidee Bells, Kriss21, rosy canul 10, ELIZABETH, Danny CullenMa, tulgarita, Pameva, Smedina, bbluelilas, Adyel, liduvina, Klara Anastacia Cullen, jupy, eli music love, sandy56, Cristal82, BereB, Vianey Cullen, Cinti77, Jade HSos y los anónimos.

¡Hasta el próximo capítulo!