Al bajar por las escaleras esperaba Romani que veía a Link con una sonrisa dibujada mientras sostenía su arco.

-Oye Saltamontes... ven juguemos un rato mientras anochece- dijo la pequeña pelirroja.

-Me parece bien que vayan a jugar chicos. Pero Link recuerda que esas heridas tuyas han de sanar, no te agites mucho ¿Entendido?- intervino Cremia.

Link agitó la cabeza de forma positiva y salió a jugar con el arco junto a Romani por un rato, estuvieron disparándole a globos por mucho tiempo, Link era todo un experto con el arco Romani sin embargo tenía dificultades con algunos tiros por lo cual se frustró lanzando su arco contra el piso.

-Hey cálmate- dijo Link sosteniendo su mano -el problema es simple... debes apuntar bien y relajarte, estás muy tensa- dijo mientras le ofrecía el arco para intentar nuevamente.

Romani sonrió ante el gesto de Link y aceptó gustosa a que le enseñara. -Es muy difícil Link, están lejos y es difícil darles con tanto viento- dijo con frustración.

-Calma... no es tan difícil- sonrió el rubio tensando el arco con Romani. -Sólo apunta bien y aprovecha el viento- explicó mientras apuntaba unos centímetros alejados del objetivo -Como el viento va hacia el este apunta la flecha un poco a la izquierda, así cuando se dispare el viento la llevará al punto exacto.- concluyó dejando a la pelirroja ejecutar el disparo logrando reventar el globo.

-¡Le he dado! ¡Le he dado!- celebraba la pelirroja dando saltos llenos de alegría -¡Gracias Link! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Muchas gracias!- agradecía mientras abrazaba a Link dando saltos haciendo que ambos cayeran al suelo abrazados.

-No hay porque Romani. Lo importante es que aprendiste- dijo correspondiendo al abrazo.

-¡Hey chicos! ¡Hora de cenar!- anunció Cremia desde una ventana de la casa.

-Owww, Cremia nos ha llamado- rezongó levantándose. -No quiero ir... quiero jugar un rato más.

Link observaba con gracia la escena hasta que un perturbador dato lo trajo a la realidad, la luna a diferencia de Link no daba ni un segundo de descanso y en la tierra de Termina los temblores aumentaban anunciando que las últimas horas llegaban.

-Link... oye se nos acaba el tiempo, deben quedar al menos unas 10 horas antes que todo se pierda.- dijo Taya con preocupación por lo bajo de forma que sólo Link alcanzó a oír.

-Lo sé Taya... pero aún así... aprovechemos las últimas horas al máximo- respondió también por lo bajo.

-¡Oye Link...! ¡A comer!- dijo Romani mientras jalaba de la túnica del rubio y lo llevaba a la casa.

Al entrar Cremia les recibió con la mesa llena de cosas deliciosas, estaba servido unos bollos rellenos de carne, unas empanadas con un guiso del cucco de medio día, y una tarta de manzana recién horneada acompañado de unas botellas con la reserva especial de Romani.

-¡Todo huele delicioso hermana! ¡Yo quiero de todo!- dijo mientras olisqueaba la comida preparada.

La cena transcurrió en normalidad en aquella pequeña mesa redonda Link comía con gusto la comida preparada por Cremia mientras Romani no paraba de hablar mientras comía, le contaba a su hermana acerca de las nuevas habilidades que aprendió junto a Link quien sólo atinaba a sonreír.

Luego de finalizar la cena Romani dió un bostezo enorme anunciando que estaba exhausta y que su hora de dormir llegaba, Cremia la cargó y la subió a la habitación para dormirle, al dormir a su hermana la pelirroja bajó nuevamente encontrándose con Link lavando los platos de la cena.

-Oh, querido no debiste- dijo al verle en el lavadero lavando los trastes. -Aún tus heridas deben sanar- expresó con un dejo de preocupación.

-No te preocupes Cremia- dijo encogiéndose de hombros -Estoy bien, en serio... además haces mucho y necesitas ayuda.

-Oh... Link...- dijo sonrojándose, luego hizo una pausa y se acercó más a Link -Link... yo... quiero hablar contigo... de algo más...

-¿Si? Adelante...- dijo sonriendo.

-Verás... en la tarde he notado la extraña actitud de la luna...Link...- dijo con la voz quebrada -por eso hoy le he dado todo a Romani y la he consentido... temo que vayamos a morir para mañana...- dijo entrecortada por las lágrimas.

-Cremia... yo... no sé que decirte...

-Lo sé Link... además de eso- dijo encarándole mientras dibujaba con dificultad una sonrisa -sé que esto no es la primera vez que ocurre Link... y aún queda algo de tiempo...

-Yo las salvaré Cremia... aunque ustedes me olviden o no me recuerden...- pensó en voz alta mientras en su rostro se dibuja una expresión triste.

-Oh, Link... ya nos has salvado- dijo abrazándole fuertemente. -Eres alguien muy diferente Link... eres muy noble...

-N-no... sino las salvo pues les fallé- dijo sin poder contener más las lágrimas -cada vez que me regreso todo cambia y vuelve al principio.

Cremia enmudeció ante las palabras de Link y luego de una pausa contestó -Lo sabía Link... habías venido antes ¿cierto? No estoy loca.

-¿De qué hablas?

-Lo recuerdo... todo Link...- se sonrojó mientras tomaba sus manos. -lo recuerdo todo... y aunque desaparezcas no te olvidaremos- dijo sonriendo.

-Entonces... sabes que me regreso en el tiempo ¿no?- preguntó con un tono algo nervioso.

-Si... lo sé Link... eres un héroe del Tiempo, nos proteges sin que siquiera lo notemos.-

-Aún no acaba Cremia... he despertado a los cuatro gigantes pero sólo me queda pelear contra Skull Kid y recuperar la Máscara de Majora a la cual seguramente también he de enfrentar- dijo con pesar.

Cremia derramó unas cuantas lágrimas ante las palabras de Link pero se las limpió rápidamente para apoyar su mano en su hombro. -Link... no te rindas... has pasado por mucho y tú cuerpo lo demuestra... pero no debes rendirte para nada estas muy cerca y sé que lo lograrás, eres nuestro héroe, a pesar de tu juventud.

-Gracias Cremia... tus palabras me han animado mucho... y me alegra que a pesar que viaje en el tiempo tu y Romani lo recuerdan...-

Cremia apoyo la mano libre que tenía en el otro hombro de Link y acercó lentamente su rostro al de Link para luego apoderarse de su labios y arrebatarle suspiros al rubio en un beso húmedo por las lágrimas y lento por la inexperiencia de ambos, Link saliendo de su impresión relajó un poco su postura tensa y relajó sus labios moviéndolos al compás de los de Cremia hasta que la falta de oxígeno les obligó a separarse.

-C-Cremia ¿Me has...?

-Te he dado un beso que mereces mi héroe- dijo con las mejillas encendidas -Lo siento mucho... he sido algo atrevida.

Link sonrió y abrazó a Cremia nuevamente para luego colocarse en puntillas y apoderarse de los labios de la pelirroja quien correspondió gustosa luego de salir de la impresión luego de mover sus labios al son de los de Link se aventuró a introducir lentamente su lengua juntándola con la de Link que solo alcanzó a suspirar.

-Te he devuelto el favor- dijo con una sonrisa pícara separándose lentamente.

-Link... vamos a la sala- dijo sonriendo, olvidando completamente que el mundo literalmente se caería a pedazos en unas horas.

Al llegar a la sala se sentaron y platicaron por un rato de cosas triviales, Link reposaba en el regazo de Cremia mientras esta le acariciaba el cabello, con curiosidad le preguntó acerca de su vida antes de su periplo en Termina. Link le contó su historia de cómo fue encargado a esa peligrosa misión para salvar a Hyrule y derrocar al Rey del Mal.

-¡Eres todo un héroe Link! ¿Quién lo diría? Así que hay una tierra igual a esta...- dijo maravillada -Pero también he notado algo... nunca viviste tu infancia como tal... fuiste forzado a madurar y eras un niño en el cuerpo de un hombre... por eso maduraste y ahora eres un hombre en el cuerpo de un niño- dijo con pesar mientras acariciaba un mechón de cabello. -Oye Link... ¿Puedo pedirte algo?- preguntó sonrojada.

-Lo que quieras Cremia- dijo sonriendo.

-¿Serías mi novio? Sólo hasta que tu aventura aquí acabe y vuelvas a Hyrule.- preguntó apenada.

-No...vio...- dijo con impresión.

-¡Olvida lo que he dicho! ¡Que vergüenza!- dijo apenada mientras se tapaba el rostro con las manos.

-Si lo seré Cremia... me encantaría serlo...sólo que esto es algo nuevo para mí- dijo saliendo del asombro.

-Oh, Link... me dejas sin palabras...- dijo con lágrimas en los ojos. -Nunca tuviste una familia como tal... y aún así eres alguien muy familiar. Te quiero mucho Link- dijo abrazándole. Link se levantó correspondió al abrazo.

-Lo he pensado Link... no me has hablado acerca de la princesa que te encargo este periplo tan peligroso. ¿Cómo es ella? La última vez Romani dijo que era tu novia. No me estarás engañando ¿O sí? - dijo guiñándole un ojo.

Link se sonrojó ante la insinuación de Cremia, nuevamente ella volvía a invadir su mente. -Zelda...- Su mente se calmaba y se dispersaba al pronunciar aquellas dos sílabas sencillas.

-Oh, veo que sí me engañas con ella.- dijo sonriendo mientras que lo estrechaba. -cuéntame ¿Cómo es ella? ¿Es linda?- preguntó curiosa.

-Zelda... ella... no es mi novia- dijo sonrojándose a más no poder. -E-ella es hermosa... pero ella es una princesa y yo sólo soy un huérfano niño del bosque que no puede darle nada a ella.

-Al parecer si te gusta cariño.- dijo sonriendo -Pero esto que has dicho no lo toleraré "No soy nadie para Zelda" cariño, salvaste a su reino y seguro que a ella le gustas mucho y por tu forma de ser seguro le encantarás.- dijo con seguridad.

-Tienes razón Cremia... tal vez si tenga alguna oportunidad con ella.- dijo sonriendo.

-¡Claro que sí cariño! Ustedes son unos adultos en el cuerpo de unos niños, nadie los comprenderá más que el uno al otro.- dijo reconfortándole. -Ahora vámonos a dormir, aún nos quedan unas horas y antes que viajes en el tiempo podrías descansar un poco.

Ambos subieron las escaleras y se acostaron cerca de Romani, Link dormiría en la cama de Cremia y ella en la misma cama con Romani y Taya le despertaría cuando faltaran 2 horas antes de la colisión.

-Ven dame un beso antes de dormir querido.- dijo Cremia para luego besar fugazmente a Link en la mejilla y luego acostarse junto con él, acogiendolo como una madre a su hijo. -descansa mucho mi héroe...- dijo antes de ir a acostarse con su hermana y caer rendida por el sueño.

Link tendría tiempo para descansar antes de su enfrentamiento final contra la endemoniada máscara y para finalmente liberar de aquel mártir a aquella tierra olvidada por las Diosas doradas. Pero eso esperaría, Link dormiría y disfrutaría fugazmente de la familia que nunca tuvo.

-¡Link! ¡Despierta!- dijo tintineando Taya logrando despertar al rubio.

-¿Qué ocurre Ta...?- preguntó saliendo del sueño.

-Es hora Link... rápido entona la Canción del Tiempo, te he dado una hora extra así que vámonos ya- dijo por lo bajo para no despertar ni a Cremia ni a Romani, sin embargo esto fue en vano pues Cremia logró oírles.

-¿Ya te irás Link...?

-Me temo que sí... Cremia- dijo con pesar.

-No importa... cuando esto termine vendrás a despedirte... cuando celebremos el Carnaval del Tiempo... hasta entonces... buen viaje Link...

-Te veré luego Cremia... y gracias por curarme y por el cariño- dijo sonrojándose ligeramente para luego entonar la Canción del Tiempo y reiniciar aquel ciclo de tres días.

Nuevamente el reinicio se daba y Link se encontraba afuera de la Torre del Reloj con una expresión un poco triste por su despedida, sin embargo sabía que no sería olvidado y sus fuerzas estaban renovadas así que decidió en terminar de ayudar a las personas de Ciudad Reloj para consumir el tiempo hasta las horas finales y enfrentarse a Majora y salvar a Termina, lo primero que hizo fue tratar de hablar con Anju sin embargo encontrarla sola en la Posada el Puchero era complicado siempre estaba acompañada de su madre y cada que se colocaba la Máscara de Kafei enloquecía y lo corría del lugar, no lo quería ni en pintura por haber abandonado a su hija, aparentemente.

Luego de que las horas pasaran Link nuevamente fue a la Posada de el Puchero al rededor de las 4 p.m. donde encontró finalmente a Anju sola atendiendo, al parecer su madre había salido a comprar algunas cosas.

-¿P-pero si eres?- dijo con asombro la pelirroja -¡Eres idéntico a Kafei!-

-Sí, lo sé pero por favor no debes alzar mucho la voz, sino te escucharán y me echarán- explicó Link por lo bajo -Mi nombre es Link... y él...

-No, espera... ven a verme a la media noche en la cocina ahí podremos hablar con tranquilidad- interrumpió Anju. -te veo allí chico.- dijo sonriendo.

Al llegar la hora acordada Link se escabulló e ingresó por el techo con ayuda de su forma Deku para luego esperar a la mujer con cautela a la hora pautada, Link ya se había acostumbrado a los malestares que provocaban las máscaras así que no le suponía un problema el transformarse y destransformarse.

-Ya has llegado niño... me alegro, sé que Kafei no me abandonó porque sí, seguro que puedes ayudarnos- explicó Anju -hace unos días estábamos muy bien, te contaré el es un hombre, bastante atractivo, como de mi tamaño con cabello morado. Estábamos muy bien como te dije, pero una vez salió y no volvió más.- explicó con tristeza conteniendo las ganas de llorar -si lo encuentras dale esto- dijo entregándole una carta a Link.

Link entregó la carta en un buzón y esperó al cartero y decidido a averiguar dónde estaba el sujeto siguió al repartidor hasta que finalmente dió con el susodicho lugar, era el Lavandero de Ciudad Reloj luego de eso nadie parecía estar por lo que el repartidor pensaba irse. Sin embargo, Link decidido golpeó la campana haciendo un ruido estruendoso haciendo que un niño con una máscara misteriosa con el rostro de un zorro apareciera para recibir aquella carta, luego Link le siguió hasta dentro de su refugio.

-Chico... ¿Vienes por parte de mi Anju?- dijo aquel "niño" con una voz ronca.

-Si señor... mi nombre es Link- dijo el rubio extendiendo su mano para estrecharle.

-Ya veo... lo siento mucho. No la quería abandonar a ella... pero he sido maldecido en esta forma, así no puedo estar con Anju- dijo con pesar mientras se quitaba aquella máscara revelando su identidad -Mi nombre es Kafei, niño de verde por favor dale esto a Anju y que vea esto como símbolo de nuestro amor- dijo entregándole el Colgante de los Novios.

Al llegar a la posada cautelosamente se infiltró hasta quedar a solas con Anju y entregarle el colgante la muchacha al verlo rompió a llorar por la emoción.

-¡Mi Kafei no me abandonó!- decía entre lágrimas -Lo voy a esperar, el volverá, lo sé- dijo segura -¡Gracias Link! Me has devuelto la esperanza. -dijo sonriendo.

Nuevamente se dirigió al lavadero a la casa donde Kafei se refugiaba sin embargo sólo encontró al hombre de la Tienda de Curiosidades.

-¿Eh? ¿El chico de verde?- preguntó desconcertado -Bien, Kafei te ha dejado esta carta- dijo entregándole la misiva a Link. -Oh y toma esto, es un envió especial para mamá que no puedo entregar, me harías un favor si tú lo haces- dijo entregando un paquete.

"Al chico de ropas verdes, oye creo que olvidé mencionarte que la razón por la que no encaro a Anju es debido a que un ladrón llamado Sakon me robó la Máscara del Sol y la necesito para sellar mi compromiso con ella, iré al Cañón de Ikana donde está su escondite, a las 6 p.m. de mañana es cuando llega el ladrón según dicen, allí te espero..."

Att: Kafei

Link al leer la carta se molestó aún más con aquel sujeto, aparte de robar a la encargada de la Tienda de Bombas, le robó a Kafei su máscara de compromiso, sin duda alguna debía ayudar a Kafei así que lleno de coraje y furia entonó la Canción Doble del Tiempo para adelantarse al día final y luego entonar la Canción del Vuelo para llegar al Cañón de Ikana para dirigirse al escondite del ladrón, que quedaba a mano derecha de la entrada al Valle de Ikana y el laboratorio de Pamela y su padre, al llegar al sitio exacto encontró a Kafei escondido en unas rocas que esperaba con insistencia y muy bien oculto que al verle aproximarse sus ojos brillaron de alegría.

-Has llegado chico, Sakon llegará en la noche pero he venido a adelantar ¿sabes?- dijo mientras se sentaba y sacaba un trozo de pan para comer -¿Quieres un poco?- le ofreció partiendo a la mitad el pan.

-Mi nombre es Link, Kafei...- dijo aceptando el pedazo de pan de Kafei sentándose junto a él -Por cierto tengo un plan para no esperar, pero esperaré a que comas tu trozo de pan- dijo mientras se tragaba casi entero su pedazo de pan.

-¿De qué se trata?- preguntó curioso mientras apuraba su bocado de comida.

-Adelantare el tiempo hasta las 6; luego entramos en acción- dijo determinado mientras sacaba su Ocarina -suena extraño y algo tonto pero no me equivoco, ahora toma mi mano rápido- indicó mientras entonaba la canción.

Kafei le tomó la mano rápidamente mientras él tocaba aquella melodía, aquel niño de cabello púrpura experimentó un viaje algo agitado provocando que al finalizar el recorrido quedara algo mareado. -Demonios... no sé que hiciste pero ahora estoy mareado- dijo mientras se hincaba para tomar aire.

-Calla, ahí viene Sakon.- dijo mientras divisaba a una figura de camisa blanca, con pantalones azul claro, algo delgado y pelón.

-Bien, entonces, entraremos en acción cuando abra la puerta. Ese es el plan.

Sakon no logró ver que lo espiaban así que abrió con calma y tranquilidad su escondite y se adentró en él de forma tranquila con su extraño andar dando saltos. Luego Link y Kafei se adentraron al escondite donde al traspasar una puerta notaron que en un pedestal con un cristal había una máscara dorada en exhibición, sin dudas esa era la máscara que buscaban, Kafei al verle sin tomar precauciones se precipitó a intentar tomarla y para su infortunio activó el sistema de seguridad del escondite donde luego la voz del ladrón se hizo presente.

-¡Ja ja ja! Están perdidos mi sistema de seguridad es impenetrable, han perdido para siempre su máscara tontos- vociferó desde algún punto de su escondite por una especie de altavoz.

-Rapido Kafei entra por aquella habitación que yo entro por esta otra así uno de los dos llegará y detendremos la transportadora- dijo Link con seguridad mientras se adentraba en la habitación

La primera habitación se encontraba custodiada por unas Baba Deku que no supusieron un gran esfuerzo, con un solo tajo bastó para eliminarlas, sin embargo a Kafei le tocó la parte de pensar pues en su habitación debía empujar unos mecanismos y pulsar una baldosa para la puerta se abriera, sin embargo el chico mostraba tener gran destreza con laberintos, en la segunda habitación estaba custodiada por el doble de Deku Baba las cuales Link eliminó con su ataque en círculo rápidamente mientras que Kafei estaba en un laberinto de baldosas que debía pulsar, pulsar la roja era acelerar más el transportador, sin embargo pulsó la baldosa de color plata que era la correcta abriéndole paso a Link a la siguiente habitación que era guardada por un par de Wolfos que eliminó con unas flechas y unos cortes frontales y en círculo que eliminaron a las criaturas abriéndole paso a Kafei a la última habitación rodeada por bloques y unos interruptores que debía abrir la última puerta por suerte la máscara estaba aún un poco lejos dándole tiempo a Kafei para pensar mejor.

-Diablos... esto se complica más- dijo Kafei mientras empujaba unos bloques -¡Oye Link tengo problemas aquí con los bloques!- expresó con fastidio.

-¡Muy bien, enviaré a Taya para que te ayude con ese Puzzle!- respondió mientras buscaba a su compañera con la vista -Hey Taya, ve ahora con Kafei tiene problemas.- ordenó mientras esperaba a la resolución de aquel último puzzle, Taya asintió y fue tan rápido como pudo.

-Muy bien Kafei he visto todo, no es tan difícil, mueve este bloque de la izquierda; luego vuelve a la entrada y mueves el de la derecha ¿comprendes?- dijo mientras indicaba los bloques a mover.

Kafei asintió y luego ejecutó todas las órdenes del hada para luego jalar el último bloque para abrirse paso a la última sala donde Link esperaba.

-¡Ya llegamos, ahora pisa aquella baldosa para detener la transportadora!- dijo el rubio al verle entrar. Kafei asintió y pulsó la baldosa deteniendo la ruta de la máscara.

Luego de hacerse con la máscara Kafei le agradeció y dijo que se adelantara que lo vería en la Posada el Puchero, Link sin perder el tiempo volvió rápidamente a Ciudad Reloj donde encontró al repartidor arrodillado sollozando.

-Fallé... no tengo nada que entregar...- decía al borde de las lágrimas.

-No señor... no se rinda- dijo tomando del hombro al repartidor -Esto es para Madame Aroma, es un envió especial para de parte de su hijo y usted es el indicado para ir a entregarlo- dijo sonriendo.

-Tienes razón, ¡Gracias chico! Acompáñame a entregarlo ¿sí?- dijo animado -Ella está en Bar Lácteo ¡Vamos ya!- dijo emprendiendo carrera.

Al llegar al sitio Link esperó afuera mientras el repartidor hacía su trabajo, mientras se cumplían unas horas para ir y finalizar el asunto con Anju y Kafei, este último aún no llegaba a la Ciudad Reloj sin embargo el viaje de Ikana a la misma no era de 5 minutos, si venía a pie seguro que tardaría bastante.

-Listo chico, gracias me devolviste la esperanza, ten mi gorro, eres digno de él- dijo dándole su gorro de repartidor.

Ya el conteo regresivo estaba iniciado faltaban menos de 3 horas y ya Link estaba en la Posada el Puchero en la habitación de Anju donde estaba un maniquí con un vestido de novia que tenía una máscara plateada.

-Anju... yo... Kafei...

-No... no digas nada Link... lo esperaré aquí... puedes irte y estar a salvo si quieres...- dijo mientras estaba sentada en la cama.

Aquella conversación fue interrumpida por la llegada de Kafei quién llegó a falta de 2 horas para la colisión de la luna.

-Mi amor llegaste...

-Lo siento mucho Anju... fui maldecido y luego Sakon me robó la máscara pero gracias a Link la recuperé.

-Boberías Kafei, debías venir, igual hubiese hecho el compromiso con tal de no haberte perdido.

-Oh, Anju...- dijo mientras una lágrima salía de su ojo hasta su mentón -iniciemos la ceremonia rápido antes que la luna caiga- dijo mientras tomaba su mano.

-Yo Anju con la máscara de la Luna, la cambio contigo por la máscara del Sol simbolizando la entrega de mi vida- dijo citando los votos nupciales.

-Y yo Kafei, bajo la bendición de las Diosas acepto la máscara de la Luna de Anju y te entrego la máscara del Sol como símbolo de mi vida y prometo amarte hasta el último de mis días- dijo para luego abrazar a su prometida.

-Link... de corazón de agradecemos que nos hayas ayudado... gracias a ti... moriremos felices... ahora ve y ponte a salvo... estaremos bien...- dijo Anju que no soltaba a Kafei del abrazo.

Link con el tiempo medido se colocó la Capucha de Conejo para acelerar su paso a la Torre del Reloj donde le aguardaba su destino final para librar a aquella tierra del mártir que vivía. Al subir rápidamente se encontró con Skull Kid quien tal cual como la primera vez le menospreció y trató por débil e inferior y agredió a Tael provocando que Taya se enfureciera para que luego el Skull Kid poseído por el espíritu de Majora acelerará el paso de la luna.

-¡Link la canción! ¡Es hora de llamar a los Gigantes!- dijo el hada al ver que la Luna estaba cada vez más cerca de ellos. Link asintió y entonó la Oda al Orden llamando así a los Cuatro Gigantes, que rápidamente acudieron al llamado desde las cuatro zonas de Termina: Pantano Sur, Pico Nevado, Gran Bahía y Cañón de Ikana y detuvieron a la luna dando la victoria a Link y salvando así a Termina. Sin embargo había alguien o mejor dicho algo que aún no aceptada la situación se trataba nada más y nada menos que de Majora que reveló su verdadera naturaleza haciendo levitar a Skull Kid y tratándolo como una marioneta. Para luego ingresar a la boca de la luna de la cual luego una voz demoníaca saliera del satélite.

-Lo consumiré... Lo consumiré todo- dijo aquel satélite mientras incrementaba la fuerza del impacto y los gigantes comenzaban a doblegarse, mientras tanto las hadas tenían una conversación entre ellas.

-Lo tienes bien merecido eres un canalla Skull Kid, nos hiciste sufrir a todos... y sembraste caos y muerte a muchos- regañó el hada.

-No Taya, no es su culpa, era esa demoníaca máscara era quien lo controlaba, él no merece tanto...- intervino Tael.

-Chicos aún no acaba, debo detener a Majora de forma definitiva.- dijo Link mientras se acercaba con cautela a la boca de la luna de la cual salió un halo de luz claro.

-¡Espérame Link, voy contigo!- dijo el hada siguiendo al rubio que fue absorbido al interior del satélite por el halo de luz.

Al ser absorbidos por aquella luz se encontraba en un prado verde con un árbol enorme y que se veía sano y hermoso a la distancia, donde al llegar habían cuatro niños jugando dando vueltas mientras otro estaba sentando bajo el árbol.

-Máscaras tú tienes muchas... ¿Serás también un vendedor de máscaras? Dame... y juguemos algo- dijo uno de mis niños lunares con la máscara de Odolwa.

Al darle cierta cantidad de máscaras se encontró en un vacío enorme con unas flores Deku como plataforma y forma de comunicarse con las otras y antes de llegar a la salida unas plataformas giratorias con otras que giraban al sentido contrario con unas cuchillas, para lograr pasar ese cuarto tuvo que asumir su forma Deku para luego llegar a un cuarto alejado de allí donde el mismo niño le esperaba.

-Oh, lo conseguiste... pero hey... quiero más máscaras, para salir dame más...- dijo el niño que al recibir su pago que transportó nuevamente al prado lunar.

-Link que estafa... ¿Conseguiste todas esas máscaras sólo para dárselas a esos niños?- se quejó Taya con fastidio al ver la actitud de los niños lunares.

-Tal vez sí, tal vez no, pero seguramente al hablar con el niño que tiene la máscara de Majora peleará, así que entre menos aliados tenga mejor- indicó Link mientras se dirigía a hablar con el niño con la máscara de Goht y pagaba más máscaras para "jugar".

En aquella habitación estaba rodeada por pasillos muy angostos que debía sortear como Goron para luego saltar a una plataforma muy alejada con impulso, aquello no era tarea fácil ya que debía calcular muy bien y rebotar con cofres para las curvas, sin embargo perseveró y logró ingresar a la habitación donde esperaba el niño que le pidió más y más máscaras para salir.

Luego fue por el niño con la máscara de Gyorg que nuevamente en su "juego" consistía en pagarle con máscaras y hallar la senda correcta por el canal de aguas con el cual se cruzó fácilmente por mera casualidad.

Finalmente fue con el último niño el que poseía la máscara de Twinmold antes de entrar a la habitación de "juegos" notó que los otros niños no estaban en la pradera por lo tanto su hipótesis principal podría ser muy cierta, al entrar se encontró con una habitación con múltiples retos entre ellos pelear contra un Garo luego se encontró con un Nudillo de Hierro que no pudo contra Link que le dió uso a la espada de la Gran Hada cortando la armadura del enemigo para luego dar un estoque sin piedad para acabar con la vida del rival.

Al salir finalmente, en la luna sólo estaba presente solo el niño sentado al pie del árbol con la máscara de Majora.

-Mmmm todos se han ido ya... sólo somos tú y yo...- dijo aquel niño mirando a Link -¿Quieres... jugar un juego?- dijo en un tono mas de orden que de pregunta.

-Sí quiero.

-Muy bien, juguemos a los chicos buenos contra los chicos malos... yo seré el chico bueno y tú serás el chico malo... ten esto para que juegues conmigo.- dijo entregándole una máscara idéntica a su rostro con unos mechones de cabello plateados y marcas debajo de los ojos.

Ahora se encontraba en una sala enorme donde los colores de la máscara resaltaban, donde también habían unos lugares donde estaba colgadas las cuatro máscaras malditas que había enfrentado: Odolwa, Goht, Gyorg y Twinmold, finalmente de un puesto central salió la máscara de Majora que tenía unos tentáculos color ámbar que se movían de un lado a otro, ese era el ansiado momento, aquel final no se podría evitar ahora sólo era él contra aquel endemoniado ente.

-Link recuerda tus anteriores peleas, este es el final... creo en ti- me alentó el hada que no salía de su escondite por temor.

-Sí, no me rendiré, pelearé hasta mi último aliento- dijo determinado mientras sostenía la Máscara de la Fiera Deidad -Esto se nota que dolerá- dijo para luego colocarse la máscara, extrañamente aquella máscara no le causo ningún tipo de dolor sólo sintió una ligera inquietud para luego experimentar un cambio en su tamaño y su voz en un grito de guerra inhumano que salió natural.

-¡Link! ¿Qué ha ocurrido?- preguntó Taya al ver el cambio tan radical en el héroe, sin embargo no tuvo ningún tipo de respuesta por parte del chico.


Notas del autor: Recuerdo que cuando me lo jugué esto fue de lo que más disfruté en todo el juego, aunque la parte del Goron fue frustrante hasta que descubrí un pequeño truco para evitar las cosas ;-)