-Link... pero ¿Qué te ha ocurrido?- insistió el hada nuevamente sin obtener respuesta alguna.
Link había experimentado un cambio muy radical en sí, ahora era más alto y no parecía un niño en lo absoluto, su cabello era más largo y color plata su rostro tenía unas marcas de color rojo y en la frente hasta el tabique de la nariz azul y sus ojos no poseían iris, era idéntico al Link del futuro a excepción del cabello y la vestimenta, seguramente tenía esa misma edad aproximadamente, estaba vestido con una armadura que tenía unos símbolos de una luna en cuarto menguante y lo que parecía ser una pieza del triangulo sagrado del valor, además de estar armado con una espada en hélice que coincidían en la punta, no tenía protección alguna salvo la armadura, aquel desconocido ser que era idéntico al héroe mantenía una mirada fría y seria, al parecer era la contraparte de aquella máscara.
-Oh, vaya... así que aquí estás... comenzemos a jugar Fiera Deidad... te aniquilare de una vez por todas- sentenció la máscara con voz demoníaca mientras comenzaba a flotar por la habitación.
Link ni se inmutó ante la amenaza de aquel ser sólo esperó a que comenzara a flotar para luego hacer su primer movimiento, el cual fue alzar su gran espada que sostenía con ambas manos para luego observar a Taya o eso parecía. El hada comprendió que ese ser ni se trataba de Link, no podía ser él, era demasiado frío para ser él, así que como pudo se ocultó en su armadura de aquel ser que ni se inmutó ante el acto del hada sólo mantenía la postura de su espada mientras Majora flotaba y amenazaba con acercarse a atacar.
-¡HEIIIYAAAAH!- gritó para luego bajar su espada con furia de la cual salió un rayo potente color azul en forma de espiral que impactó a Majora haciéndola caer -HIIIIIAAAAAAGH- eran los sonidos que salían de la garganta del ser mientras de un salto de proporciones descomunal clavaba su espada en la máscara de la cual salió un chirrido ensordecedor que paralizó por completo a Taya sin embargo a Link no parecía afectarle, pues seguía atacado con una fuerza y una fiereza nunca antes vista, no parecía para nada humana, además su voz en los gritos era mucho más grave a la de él cuando tenía esa edad.
-Oh, vaya... eres muy fuerte ¿Eh? Sin embargo necesitas más que eso para acabar conmigo- dijo con arrogancia la máscara -Y lo sabes. Pero no te preocupes tengo apoyo...- dijo para que luego las máscaras cercanas se despegaran de la pared y comenzaran a danzar lanzando pequeños rayos de luz.
Link se mantuvo aún más sereno para luego colocar su espada en forma defensiva para rebotar los rayos a las máscaras, sin embargo aquella tarea no sería sencilla así que giró en el suelo para luego al levantarse dar otro salto para que al descender dar un par de cortes en el aire destruyendo dos de las cuatro máscaras malditas como si se tratase de cortar papel. Luego de aquel movimiento Link colocó su espada tras de sí aparentando bajar la guardia, esta acción atrajo a las máscaras restantes sin percatarse de la estrategia de Link, que liberó una ráfaga de energía con su espada en un remolino y luego un grito de guerra, acabó con las máscaras dejándole sólo contra Majora que atacaba desde el suelo con sus púas arrastrándose dado vueltas.
-¡Te di! Jejeje- dijo al atacar a Link con furia, que al recibir el impacto ni se inmutó.
-¡HEEEEIIIIYAAAAAAH!- fue su respuesta para luego alejarle con un par de espadazos potentes que hicieron crujir a aquel ser.
-Mmmm eres un temperamental...- dijo burlándose de Link que consumido en su poder atacó de la distancia con rayos de su espada soltado todo tipo de gritos de batalla -AAAAAAAAAUUUUUCHHHH- se quejó la máscara al ser alcanzada por los rayos de la espada. -AHORA VERÁS MOCOSO, EL VERDADERO PODER DE MAJORA- gritó enfurecida la máscara mientras todo era envuelto por una luz cegadora.
-Link... Link...- decía una voz en un lugar muy calmado llamando al héroe -Despierta Link...-
-¿Sí?- dijo el rubio saliendo de un estado de aturdimiento.
-¿Sabes lo que ha pasado Link?
-No...- dijo colocando los ojos en blanco.
-Aún nada de esto acaba y estás perdiendo el control de tí mismo- dijo aquella voz.
-¿El control de mí mismo?
-Sí muchacho, el control de tí mismo...
-¿Y tú quién eres? ¿Dónde estoy?- preguntó colocándose de pie.
-¿Yo? Nadie importante Link, sólo te diré que debes dominar mejor la situación allá...- dijo aquel ser que aún no se identificaba.
-Bien... ¿Y dónde estoy?- insistió el rubio.
-Observa tú mismo Link.-
-Esto es... Hyrule... a lo lejos veo el castillo pero la niebla no permite ver más allá...- dijo el héroe en un tono que mostraba confusión.
-Es porque actualmente estás tenso y nublado chico. Tú mente no te permite razonar. En ese plan no salvarás a nadie y todos morirán- dijo en un tono más serio.
-Muéstrate. Quiero verte.
-Como quieras, igual no pierdo nada.- dijo revelando su identidad.
-Pero si eres...
-¿Tú mismo?- completó aquel ser.
-Sí pero... mírate eres como el yo de siete años en el futuro- dijo confuso.
-Pues sí, pero aún no te has visto a ti mismo Link. Mira...- dijo mientras Link se veía en un charco con agua cercano.
-¿Por qué ahora soy un adulto?- preguntó con curiosidad.
-Link... aún no entiendes, tu anterior periplo te hizo madurar antes de tiempo, por eso tu mente no es la de un niño, tu alma es la de un adulto por eso te ves así y por consecuencia tu mente es igual- explicó aquel hombre.
-Entonces ¿Por qué estás aquí también?- preguntó aún más confundido.
-No te puedo decir eso Link. Sólo te diré que si sigues así, la Fiera Deidad tomará todo el control y aniquilarás todo a tu paso- explicó el otro Link.
-No suena tan mal, digo mataré a Majora... y luego...-
-Exacto Link... ¿Luego qué? Necesitas controlarte si no lo haces salvarás a Termina de Majora, pero tu mismo serás un arma imparable. Debes aprender a controlar ese poder antes que él te domine.- explicó mientras se acercaba aún más -Mira lo que ocurre ahora mismo Link...- dijo mostrándole la visión de él como Fiera Deidad enfrentándose sin piedad a la máscara y las máscaras malditas.
-¿En serio es tan poderoso? Es casi incontrolable e inhumano- dijo con asombro al ver sus movimientos -ese no puedo ser yo... ¿o sí?- preguntó temeroso de obtener la respuesta.
-Sí Link... este eres tú y se pone aún peor, mira tú mismo las consecuencias si no te controlas- dijo ahora mostrando una visión donde llegaba a Hyrule y acababa con todos y cada uno de los guardias mientras Zelda le miraba con terror, Impa se trataba de interponer pero le resultaba inútil.
-No... ese no puedo ser yo... ¿ese es el futuro?- dijo con lágrimas en los ojos.
-Me temo que lo es, si no controlas a la Fiera que está en tí Link. En unos años acabarás con Hyrule si pierdes el control y matarás a Zelda...- dijo con pesar mientras mostraba a Link cortando a Zelda mientras esta caía en el suelo.
-LINK... POR FAVOR VUELVE... NO ME HAGAS ESTO- dijo Zelda en aquella visión mientras abrazaba por la espalda a Link quien no parecía reaccionar -No... puedo... ya... no... aguanto más...- dijo luego de ver a Link caer de rodillas junto a la máscara de la Fiera Deidad.
-¡Zelda! ¡NO!- gritó el Link de aquella visión -Zelda por favor... respóndeme... no...- dijo afligido mientras se aferraba a su cuerpo casi inerte.
-Li...nk... sabía... que volverías- dijo para luego dedicarle con dificultad una sonrisa y sucumbir sin fuerzas en brazos del paladín.
-¡BASTA! ¡No quiero que eso suceda! ¡No lo haré!- dijo el rubio limpiándose las lágrimas de sus ojos.
-Entonces debes controlarte bien.- dijo en tono frío -después de todo sólo eres un humano- dijo cambiando su tono de voz por uno más grave.
-¡¿Que demo...?!
-¡En guardia chico! Deberás vencerme para tener el control- sentenció aquel Link develando su verdadera forma, se trataba de la Fiera Deidad que tomaba la forma de su subconsciente. -estás sólo y así deberás vencer.- sentenció para luego sacar su espada en hélice y atacar sin piedad alguna al héroe que para defenderse interpuso su escudo que reposaba en su espalda mientras desenfundaba la Espada Maestra para colocarse en guardia.
Luego de un grito de guerra de ambos al unísono sus espadas colisionaron una con la otra, sin embargo la espada de la Fiera Deidad era más fuerte, por esta razón Link debía ejercer más presión para contener los tajos potentes y salvajes por parte de la Fiera Deidad.
En el castillo de Hyrule todo transcurría con calma a excepción de la joven princesa que se encontraba intranquila desde hace días.
-El tiempo ha pasado y aún así no ha vuelto- decía entre plegarias la princesa cabizbaja a más no poder -empiezo a perder la esperanza de poder volver a verlo, por favor Diosas Doradas como todos estos días pido con devoción que lo traigan de vuelta a mí- dijo para finalizar sus plegarias diarias -¡¿Pero qué es eso?!- dijo aterrada observando el cielo.
El cielo estaba completamente nublado con una coloración rojiza y púrpura, de vez en cuando se podía observar una secuencia de relámpagos en choque de color rojo y mora lo cual sólo aterró a la joven princesa.
-¡Princesa! Aquí esta...- dijo Impa haciendo aparición con la voz algo cansada -la he estado buscando... el cielo... no es normal y se ve peligroso.- indicó con preocupación mientras tomaba de la mano a Zelda que aún no salía del asombro. -Su padre me ha ordenado que la ponga a salvo dentro del castillo.-
Luego al estar en un lugar más alejado la confundida princesa volvió a la realidad, para que luego una desagradable sensación la embargara -Impa... mi sueño... mi sueño...- decía mientras observaba de reojo el firmamento, para que otra sensación esta vez de vacío y desesperación la invadiera -¡NO, LINK! ¡Impa debes buscar a Link!- dijo al relacionar al rubio directamente con la sensación y aquel clima tan extraño. -¡Debes buscarlo, él peligra!- suplicaba a su tutora que sólo le miraba con tristeza.
-Lo lamento alteza... no puedo... me quedaré con usted hasta que esto pase, luego buscaré al muchacho- dijo con determinación.
-Pero... Impa...
-Nada de peros alteza- interrumpió la albina -desconocemos si esto es una amenaza que caerá sobre el reino y estoy aquí para protegerle- completó su frase para dar por zanjado el tema.
La princesa Zelda solo atinó a llorar mientras recordaba sus anteriores pesadillas. -Link... lo siento tanto... no quiero que nada malo te suceda- pensó mientras en su mente un conocido grito de guerra seguido por el choque del acero la invadía. -Link siento que te estoy perdiendo lentamente...- dijo mientras las lágrimas salían sus ojos hasta sus mejillas.
En algún lugar de la luna se estaba librándose un duelo verdaderamente titánico entre el ente que vivía en la Máscara de Majora y Link el héroe elegido, quien ahora era la Fiera Deidad.
-ARGHHHHH, idiota...- quejó aquella máscara -Me pondré serio contigo ahora- dijo mientras la máscara comenzaba a temblar para que luego brotaran unas piernas y brazos y de su cuerpo un ojo con un par de cuernos seguido de unos sonidos similares a los de un cucco, una escena completamente perturbadora -Soy la Encarnación de Majora y ahora soy imparable...- decretó para luego movilizarse a gran velocidad por la habitación haciendo sonidos de pollo.
-Link... si estás ahí... concéntrate es muy rápida- aconsejó Taya -¡Cuidado!- gritó al ver como aquel monstruo se posaba en una esquina para atacar con un montón de rayos de luz similares a los de su espada.
-HEEEAAAAAAAH- gritó encolerizado mientras era arrojado al suelo por el impacto de los rayos -JEAAAAA- se recompuso para luego soltar un torrente de ataques y cortes de su espada de la cual salieron multiples rayos.
-Link concéntrate- dijo aquel ser casi divino -nuevamente estás perdiendo el control contra mí- dijo en tono arrogante.
-Vamos... tú puedes...- se dijo a sí mismo mientras se abalanzaba al ataque.
Aquel ataque fue detenido por la Deidad con una mano mientras que con la otra alzaba su espada y la bajaba con violencia acompañado de una expresión fría y seria, Link con las justas pudo interponer su escudo el cual comenzó a pesar luego de aquel impacto haciéndole caer contra el suelo, momento donde su oponente dió uno de sus característicos saltos para dar un último golpe de gracia, que fue esquivado por una rodada en el suelo de Link, quien se levantó rápidamente para atacar por un punto expuesto el cual fue defendido antes de que pudiera notarlo, ahora su oponente le atacaba por la espada.
-Diablos... es imposible de derrotar- pensó con frustración.
-Nada es imposible Link...- respondió a sus pensamientos -además te recuerdo que esta pelea decidirá tu control sobre tu actual cuerpo, por lo tanto esta pelea se refleja allá.
-¡Zap, Zap, Zap, Zap! ¡Ajajajajajajaja!- se burló en tono infantil aquel diabólico ser mientras atacaba sin piedad a Link. -Al parecer estoy derrotando al chico malo ¡Jajajajaja! Como todo debe ser.- Sentenció para luego movilizarse y cargar más energía para atacar.
-¡Argghh! No me rendiré- dijo Link con la voz más grave, para luego acercarse a Majora con una rodada y clavar su espada haciendo múltiples cortes en sus piernas y lanzando rayos a su enemigo. -¡HIAAAAAAGH!- dijo para luego dar un corte profundo en el centro del ente donde estaba la Máscara de Majora.
-AAAAAAAAAAUUUUUCHHH, ¡Demonios! Tú no te andas con juegos al parecer- dijo para luego sobarse la zona herida -pero no te puedes controlar ¡Jajajajaja!- dijo burlándose del héroe -al parecer él es quien tiene todo el control.
-¡Ja! ¡heeiyah! ¡haaiyah!- gruñó para luego golpear con violencia la espada de su alter ego "La Fiera Deidad" quien comenzaba a mostrar ápice de debilidad. -al parecer estoy progresando un poco...- dijo dibujando una sonrisa triunfante.
-¿Ganar? ¡Esto apenas comienza!- dijo para colocar su espada hacía atrás y luego soltar con tajo mortal del cual salió un rayo de luz enorme capaz de destrozar cualquier cosa.
Link ante tal ataque rodó hacia la izquierda procurando alejarse un poco sin embargo notó que su oponente no se encontraba donde originalmente estaba.
-¡Aquí estoy!- dijo para luego atacar por su espalda con ambas manos apoyada en su espada, este movimiento tomó por sorpresa a Link quien retrocedió e interpuso su espada sin embargo fue alcanzado por la espada de la Fiera Deidad que logró cortarle cerca de su mejilla. Para luego desaparecer y reaparecer en el costado opuesto y atacar de la misma forma logrando herir en el brazo a Link y repetir nuevamente su ataque cortando superficialmente su cuello.
-¡Arghhh! Debo concentrarme más sino me matará- dijo tratando de prevenir su siguiente ataque. -¡ajá, allí está!- dijo al ver la silueta detrás de sí para luego atacar sin piedad a su oponente -¡Heeeiyaaaah!
-¡Arghh!- dijo al recibir el corte de la espada que disipa el mal en su hombro y romper parte de la armadura que le protegía -Eres muy bueno Link, tienes mi respeto, comienzas a controlar el poder de la Máscara de la Fiera Deidad. Sin embargo necesitas más de esto para derrotarme- dijo recuperándose del ataque para ir a la carga de nuevo.
Link nuevamente se colocó en guardia esperando algún movimiento de su rival, así que colocó su espada hacia atrás para hacer aquel movimiento que muchas veces le fue útil. Nada más al ver que había desaparecido mordió sus dientes para tensar todos sus sentidos, aquel esfuerzo le fue muy grande pues al aparecer nuevamente la fiera reapareció cortándole en un muslo, así que decidido tomó aire y se dispuso a esperar y apenas sintió la silueta aparecer liberó de la tensión a su brazo haciendo un ataque en torbellino que imposibilitó de la defensa a su rival, cuya espada flaqueó al recibir el impacto haciendo que bajara la guardia, por lo tanto Link siguió embistiendo con su espada en muchos sentidos dejando a su oponente sin tiempo de moverse o pensar con facilidad, ante tal atosigamiento Link Fiera asestó un puñetazo haciéndole caer para intentar nuevamente dominar la situación, sin embargo Link desde el suelo torció con furia las piernas de su rival para hacerle caer y luego clavar la Espada Maestra en su torso atravesándole su fuerte armadura hasta la espalda.
-Bien...- dijo sonriendo por primera vez sin perder aquel aura autoritaria que emanaba de sí -te has hecho más fuerte... y ahora estás listo para dominar los poderes de la Máscara de la Fiera Deidad... ahora... has cambiado el futuro...- continuó dibujando una sonrisa de satisfacción -pero... siempre estaré aquí... contigo...- dijo para luego caer de rodillas volviendo a ser un Link normal.
-¿Pero qué?- dijo atónito.
-Nunca estarás solo Link... ten y acaba la pelea, te otorgo este poder que ya estás listo para controlar.- dijo para luego entregarle la Máscara de la Fiera Deidad. -Y recuerda... sólo tú puedes usarla... tú y nadie más, pues el alma de este ser y la nuestra está enlazada- dijo para luego desaparecer.
-¡Espera...!- dijo tratando de detenerle -¿Nuestra alma? Entonces él no era la Fiera Deidad sino yo mismo...- dijo desconcertado. -No importa ahora mismo debo acabar con esta pelea- dijo determinado para colocarse ma máscara que tenía en la mano.
Aquella pelea entre el oscuro ser detrás de la máscara y él nunca se detuvo pues al retomar la conciencia sobre la misma notó que Majora ahora tenía brazos y piernas y tenía un ojo con dos cuernos, ignorando aquello se desplazó a la izquierda juntando su espada a un costado para luego liberar un rayo potente que dió en el cuerpo de la Encarnación del demonio.
-¡AAAAAUCHH! ¡YA BASTA! ¡ESTO ACABA AQUÍ Y AHORA! -dijo con una voz aún más aterradora a la que poseía antes, mientras su cuerpo se retorcía de muchas formas, para luego sus brazos y piernas se tonificaran y ahora la máscara que tenía como torso desapareciera para fundirse en uno más fuerte y tonificado, de su cuello surgió un cráneo con unos cuernos donde habían un par de ojos sin cuenca y en su frente el primer ojo que surgió en la Encarnación de Majora, de su boca brotaban pequeños dientes y de su garganta salían chirridos diabólicos, luego de sus brazos surgieron un par de látigos enormes en cada uno para luego soltar una risa macabra y atronadora en toda la sala -Morirás en mis manos con todo mi poder, el poder del Mago de Majora- rugió con voz de león para luego cambiar su voz por una más aguda y soltar otra risa similar a la anterior para luego soltar un latigazo.
Link esquivó el primer latigazo de aquel ser tan horrendo para luego soltar un rayo de su espada que dió justamente en el cuerpo del hechicero diabólico quien se retorció para luego gruñir como un animal salvaje dejando paralizado a quien escuchara los gritos y chirridos, a todos a excepción de Link quien rápidamente se abalanzó sobre Majora para atacar sin piedad alguna mientras esta estaba hincada por el dolor y al recibir aquel golpe a tal potencia solo atinó a revolcarse en el suelo por el dolor soltando todo tipo de chirridos para luego elevarse dando un salto enorme y plantarse detrás del héroe y darle un par de latigazos que alcanzaron a derribarle y mandarle lejos cerca de una pared. Sin embargo luego de un grito de guerra se levantó con fuerzas renovadas para lanzar más rayos logrando derribar a Majora para luego aproximarse y clavar su espada múltiples veces para luego alzar su espada al cielo donde cayeron dos relámpagos enormes que impactaron de lleno en Majora.
-¡NOOOOOOOOO! El mal no... triunfa... sobre el bien...- dijo luego de soltar un último chirrido para tumbarse en el suelo para luego consumirse en su totalidad.
-Link... lo has conseguido...- dijo el hada al ver al monstruo desaparecer quedando sólo en una máscara. -¿Link...?
-Sí Taya... lo logramos- sonrió volteándose para ver a si amiga. Ahora poseía un iris en sus ojos de coloración rubí.
Luego de finalizar la batalla, la luna fue envuelta en un círculo arcoíris enorme para que luego los guardianes la empujarán a su sitio nuevamente, dejando a todos los habitantes de Termina celebrando la victoria de Link en la luna y el amanecer de un nuevo día finalmente se dió, culminando así con ese infierno propiciado por aquella máscara.
-¡Bravo Link! ¡Sabía que lo harías! ¡Hermana mira! ¡Link ha detenido a la luna!- dijo Romani que saltaba de alegría.
-Lo consiguió... bien hecho Link...- dijo sonriendo.
-Mira Kafei... Link lo consiguió... nos ha salvado...- dijo Anju conteniendo las ganas de llorar.
-Si Anju... el chico lo consiguió.- dijo sonriendo mientras posaba una mano en su hombro.
-¡Kafei! ¡La maldición...! ¿Acaso...?- dijo sin salir aún del asombro.
-El chico la rompió por lo que veo... ahora nos podremos casar, mi amor...- dijo mientras abrazaba a su prometida con amor.
-Oye Link... tus ojos... ¿eres tú?- preguntó temerosa.
-Si Taya... soy yo...- dijo sonriendo mientras extendía su dedo para que se posara en el. -Volvamos a Termina ahora...- dijo saliendo de su transformación dejando la máscara en sus manos.
Una vez terminada su labor se encontraban en la Campiña de Termina donde estaba Skull Kid observando a los Gigantes que acababan de enviar a la luna a su lugar.
-¡Hermano hemos vuelto!
-¡Hermana! Me alegra que así sea, comenzaba a preocuparme.
-Esto... sucedió por mi culpa... los puse en peligro a todos... a mis amigos... y los gigantes... nunca me abandonaron... soy... una mala persona...- decía entre lamentos Skull Kid.
Link al ver tan triste a la criatura colocó su mano en su hombro sobresaltando un poco al niño.
-Me has asustado chico de verde...
-Skull Kid esto no fue tu culpa... fue culpa de esa máscara malvada. Tú sólo querías un amigo con quien jugar, pero no te preocupes me tienes a mí y a tus hadas- dijo el rubio sonriendo.
-Finalmente estás conmigo otra vez...- interrumpió una conocida voz. -El demonio ha abandonado esta máscara... está libre de todo mal, está purificada.- dijo mientras elevaba la máscara y la inspeccionaba. -Yo he de seguir con mi viaje para luego regresar a Hyrule.- dijo mientras dedicaba una sonrisa extraña a Link y los demás presentes.
-¿Ya te irás?- preguntó Link.
-Luego de los reencuentros, siempre llegan las despedidas. La duración de las mismas dependen de cada persona... que la despedida sea para siempre o meramente por corto tiempo, eso sólo depende de tí...- dijo para luego voltearse y continuar su viaje. -Por cierto Link... gracias por recuperar mi máscara... y por todas las demás. Estas máscaras que me has dado están llenas de felicidad... una felicidad verdadera.- dijo para luego desaparecer en la campiña.
Link se encontraba asombrado por la repentina desaparición del Vendedor de la Máscara Feliz hasta que un travieso niño de madera le hizo regresar a la realidad.
-Hey... siempre seremos amigos ¿no?- preguntó ansioso.
-¿Eh? Perdón. Claro que sí Skull Kid siempre seremos amigos.- dijo sonriendo mientras una especie de aullido por parte de uno de los gigantes se hizo presente.
-"Ami...gos..."- dijo mientras extendía su mano.
-Amigos...- dijo Skull Kid mientras colocaba su mano con la del gigante. Link al salir de la impresión sonrió y colocó su mano también.
-Hey nuevo amigo... ¿Quieres jugar?- preguntó Skull Kid que veía a Link apunto de montarse en Epona.
-Claro me gustaría- dijo sonriendo.
-Oye... tú hueles igual a aquel niño que me enseñó esa canción en los bosques.- dijo mientras olisqueaba a Link.
Pasaron toda la mañana jugando a perseguirse y a las escondidas por un buen rato inclusive marcaron un árbol en los bosques con un dibujo de ellos, hasta que finalmente la hora de partida de Link se hizo presente.
-Te veré en Hyrule uno de estos días Skull Kid, yo necesito volver ahora, ya me he ausentado demasiado tiempo.- dijo Link mientras se subía en Epona.
-Está bien amigo... te veré en los Bosques Perdidos.- dijo sonriendo. -Esa amiga tuya que se perdió. Sé que la buscabas, no te preocupes sé que la encontrarás.
Link sonrió y agitó las riendas de Epona que relinchó para luego galopar al Rancho Romani donde se despediría de sus amigas antes de partir, al llegar se encontró con Romani disparándole a unos globos que tenía para practicar y a Cremia observándole con alegría.
-¡Es Link! ¡Es Link!- dijo Romani al verle llegar. -¡Link eres todo un héroe! ¡Nos salvaste de la luna!
-Yo... gracias Romani- dijo alegre desmontado de Epona.
-¿Vienes a almorzar?- preguntó Cremia.
-De hecho... vengo a despedirme. Debo volver a Hyrule.
-¡¿Qué?!- dijo Romani con asombro. -Pero, ¿Por qué?- preguntó con un dejo de tristeza.
-El debe volver para ver a su princesa hermana, él pertenece a allí.- dijo Cremia en el mismo tono que su hermana. -Te traeré unas cosas para el viaje-
Luego de que Cremia le hiciera una mochila con provisiones todos estaban a la salida del rancho para despedir al héroe que los salvó de la catástrofe.
-Nunca olvidaré todo lo vivido con ustedes chicas... fueron mi familia y me ayudaron cuando más las necesite- dijo Link mientras las abrazaba.
-Tampoco te olvidaremos Link... te queremos mucho Cremia y yo- dijo Romani apretando más el abrazo.
-Esperamos volverte a ver algún día, héroe- dijo Cremia al verle partir.
Antes de alejarse por completo de aquella tierra olvidada vió desde lo lejos una ceremonia de bodas donde Anju y Kafei estaban tomados del brazo, se veían muy felices y al ver a Link saludaron desde la distancia.
-Esos dos se ven muy felices...- pensó mientras se alejaba más y más de Termina -Me alegra haberlos ayudado a todos...- dijo con nostalgia recordando su aventura en aquella tierra. Para luego, sin darse cuenta llegar a los Bosques Perdidos -Oh, he llegado a Hyrule... por allá está el árbol del dibujo de Skull Kid...- dijo sonriendo. -Bien, he de regresar al castillo.- dijo determinado apurando el paso de su fiel yegua.
Estuvo galopando horas y horas hasta finalmente salir de aquellos bosques y divisó a lo lejos la ciudadela, pero antes haría escala en el Rancho Lon Lon y dejaría a Epona con Malon.
-¿Quién anda ahí?- preguntó la pelirroja al oír los pasos cerca de sí. -¡Link eres tú!- dijo al ver al chico tirar de las riendas del equino.
-Malon yo...-
-Cállate tonto...- interrumpió la pelirroja mientras lo abrazaba -He estado muy preocupada, te fuiste por meses y no sabíamos nada sobre ti- le regañó mientras jalaba su mejilla -No te desaparezcas así de nuevo.
-Está bien Malon... disculpa Malon- dijo el rubio sonrojado. -Vengo a traerte a Epona y a agradecerte. Vendré mañana a visitarte y a ayudar en las tareas, ahora me iré a descansar.
-Está bien Link, aquí te espero.- dijo para abrazar a Link antes de despedirse.
Link se dirigió a pie a la entrada de la ciudadela era alrededor de las 2 de la tarde, tenía tiempo de sobra para ir al castillo y volver, se adentró finalmente al mismo pagando 10 rupias por entrar para luego hacerse paso entre la guardia y entrar a hurtadillas hasta llegar al patio del castillo donde Zelda estaba sentada de espalda a él.
-Traiganle con bien... y que sea pronto Diosas. Ha pasado mucho tiempo- dijo la joven princesa finalizando las plegarias con tristeza y desgano. Luego de eso sintió una mano en su hombro la cual la tomó por sorpresa -Impa... ya te dije que no hagas eso porque... ¡LINK! ¡Eres tú!- dijo mientras lo abrazaba fuertemente -¡Sabía que volverías!- dijo aferrándose a su cuerpo para derramar unas cuantas lágrimas.
Link correspondió al abrazo mientras una lágrima bajaba de su mejilla -Zelda... lamento haber tardado tanto...- se disculpó mientras se separaba lentamente del abrazo.
-Lo que importa es que llegaste- dijo con una sonrisa mientras las lágrimas caían de sus ojos -No. Espera no te separes aún, otro y ya- dijo volviéndolo a estrechar en su cuerpo. -Debes contarme todo lo que te pasó... aquí han pasado muchas cosas... seguro que a ti igual. Pero antes debes descansar, hablaré con Impa para que te quedes hoy en el castillo ¿entendido?-
-Pero Zelda... ¿El castillo?- dijo incrédulo.
-Claro que sí, has viajado y de seguro estás cansado y no aceptaré un "No" por respuesta.- ordenó con firmeza la joven princesa.
Al caer la noche Link se encontraba en una habitación que se le habilitó en el castillo bastante cercana a la habitación de Impa y de Zelda. Link se encontraba acostado en su cama cómodamente luego de tomar un baño antes de descansar, pero su mente pensaba aún en Termina y las cosas vividas allá, luego se percató que aún tenía en su poder la Ocarina del Tiempo pero ya tendría tiempo para dársela a Zelda mañana, así que cerró los ojos y finalmente se dió el descanso que tanto anhelaba y merecía.
Notas del autor: Este capítulo es uno, de hecho creo que es mi favorito de todo lo que he escrito hasta ahora.
Algo curioso es que en el Manga se refieren a La Fiera Deidad como "La Deidad del Ogro" y también que la despedida con Happy Mask Salesman es totalmente diferente. Link baja de la luna como Oni-Link y corta alguna de sus máscaras y le dice "Largo de aquí desgraciado".
Hasta la próxima.
