El alba despuntaba en el castillo de Hyrule donde Link ya estaba despierto, arregló su cama y se dispuso a salir para entregarle la Ocarina del Tiempo Zelda y luego atender sus asuntos con Malon.

La princesa se levantó dos horas antes de las establecidas para ver a Link y así tendrían una hora libre antes de sus tareas le esperó en el patio del castillo donde siempre jugaban.

-Princesa Zelda... ya llegué- anunció Link acercándose a la joven chica que se encontraba sentada en el escalón donde hace unos años estuvo espiando a su padre y a Ganondorf.

-Link...- dijo en un tono serio y de molestia -Ya te he dicho que no me digas Princesa... estamos solos, sólo dime Zelda, te lo dije antes- dijo observándole con una expresión seria.

-Perdón Zelda...- dijo titubeando mientras le miraba con temor.

-Así está mejor Link...- dijo cambiando su expresión seria por una sonrisa.

-Bien... Zelda, quería decirte... que yo...- dijo tratando de articular una frase.

-¿Si? Link- preguntó con la misma sonrisa.

-He cumplido mi promesa. Te entrego aquí la Ocarina del Tiempo que me diste antes de partir- dijo colocando en su mano el instrumento para luego apoyar su mano libre. -Esto ha sido fundamental en mi viaje y te lo agradezco Zelda.- completó desviando la mirada.

-Oh, eso... gracias Link...- dijo en un tono que mostraba algo de desilusión. -Te he extrañado mucho Link...- dijo para luego sostener su mano que se encontraba vendada -¿Y esto Link...? Por favor explícame el porqué de estas heridas nuevas- la rubia mostraba preocupación mientras inspeccionaba aquel vendaje.

-Yo... es una larga historia Zelda... verás en los Bosques Perdidos me perdí y gracias a un Skull Kid caí a una tierra muy diferente... su nombre es Termina- explicó brevemente -Y la razón de mis heridas es porque tuve que internarme en cuatro templos para salvar a Termina y luego detener a la misma luna que destruiría esa tierra...- dijo en tono cansado.

-Link... de nuevo estuviste en peligro...- dijo con la voz quebrada -Yo... yo... lo sabía... sabía que te lastimarías... quería estar equivocada pero mi sueño no ha errado- dijo dejando escapar unas cuantas lágrimas de sus ojos.

-Zelda... no llores- dijo con aflicción para luego estrecharle en un abrazo fuerte -Por favor no llores más Zel... me entristece que lo hagas...

-Esta bien Link...- dijo sonriendo con dificultad mientras se limpiaba las lágrimas -Pero no puedo evitarlo si te lastimas muy seguido...

Le silenció para luego besar con dulzura su mejilla rozando la comisura de sus labios -Conozco a cierta princesa medio cabezota, que dijo que si yo estaba triste ella lo estaría. Pues lo mismo me pasa...

-Link...- dijo con las mejillas ardiendo -Eres un tonto- dijo sonriendo para luego recuperar su humor característico -Oh, ¿Qué es eso que tienes ahí? Es una máscara con tu rostro, es linda...- dijo al ver la máscara colgando de su cinturón para luego acercar su mano hasta ella.

-¡Espera! ¡No!- gritó sobresaltando a la princesa para luego alejar la máscara de sus manos. -Lo... lo siento no quise gritar...- dijo apenado.

-Pierde cuidado...- dijo reincorporándose. -¿Por qué no quieres que la toque siquiera?- preguntó curiosa.

-Esta máscara es muy peligrosa Zelda... pues está contiene un ser conocido como La Fiera Deidad y es incontrolable y demoledor no se detendría con nada ni nadie hasta matar todo, apenas y pude controlarlo cuando peleé contra Majora en la Luna- explicó con temor recordando la experiencia vivida en su subconsciente.

-No se detiene con nada ni nadie hasta matar todo...- pensó con temor, recordando su sueño donde Link asesinaba a todos en el reino. -Entiendo... pero ¿Quién es Majora?

-Es difícil de explicar Zelda... Majora es una máscara donde habita un ser diabólico, sólo planea y piensa en destrucción y caos, por su culpa la luna caería sobre todos allí, en un plazo de 3 días. Y cada habitante tenía un problema por resolver a parte de ese cataclismo que acabaría con ellos, como Pamela y su padre que sufrían una maldición, Anju y Kafei...

-Oh Link... siempre ayudas a todos... eres alguien de admirar.- dijo dedicándole una sonrisa al rubio -Entonces... ¿Esa máscara endemoniada fue tu enemigo en aquella tierra lejana?- preguntó sabiendo perfectamente la respuesta.

-Sí, Zelda... fue ella y para poder estar a su nivel usé esta máscara que ella misma me dió...- dijo mientras sostenía la máscara en sus manos. -aquí habita un ser igual o más poderoso a Majora, recuerdo que en aquella pelea se disputó en mi subconsciente y a la vez en la luna con Majora, una especie de otro yo me preparó- dijo recordando los sucesos acontecidos en la batalla por Termina en donde aquel ser quién aparentemente era la Fiera Deidad resultó ser el mismo, pero ¿Cómo? Aquello siempre le daba vueltas en la cabeza.

-Uhmmm ya veo... entonces si parece peligrosa esa máscara- dijo mientras pasaba la yema de los dedos por la máscara -Un ser aún más poderoso que esa máscara y del cual no sabemos nada...- dijo mientras veía la parte trasera. -Me la pondré.- dijo decidida en tono serio mientras se colocaba la máscara lentamente, Link al ver las acciones de la princesa entró en pánico y alcanzó a arrebatársela a tiempo.

-Zelda no hagas eso... casi me matas del susto- dijo en tono serio aún sobresaltado.

-Oh Link... por favor, no creí que te fueras a creer eso... sólo bromeo- dijo soltando una risilla infantil mientras le daba un ligero codazo.

-Me asustaste de verdad Zelda... no sabía lo que podría pasar- dijo relajando su tono de voz mientras suspiraba.

-Oh, lo siento Link, ¿Me perdonas?- dijo agachando la cabeza.

-No lo sé... a veces te pasas en serio- dijo aguantando las ganas de reírse.

-Oh bueno en ese caso... debo hacer algo para que me perdones...- dijo encarándole para luego, sin darle chances de reaccionar posó sus labios en su mejilla haciéndole estremecer mientras su rostro adquiría una tonalidad tan rojiza como el magma de la Montaña de la Muerte.

-Z-Zelda... tú... no debiste...

-¿Qué? ¿darte un pequeño beso en la mejilla?- preguntó en aire irónico y burlón -sólo fue eso... un besito- dijo con las mejillas igual de rojas a causa del rubor.

Link guardó silencio por un momento hasta que se aventuró a romper el hielo -¿Y bien... qué harás hoy Zelda?- preguntó con nervios aún por aquel beso en la mejilla de la princesa.

-Pues lo de siempre- dijo con fastidio. -ver mis lecciones hasta las 5 p.m seguramente, si es que no me mandan a hacer tareas- dijo recordando la pila de tareas que le mandaban aquellas desalmadas tutoras. -¿Y tú qué harás Link?- preguntó con curiosidad.

-Bueno...- la princesa le miró con atención -...Cuando te vayas ayudaré a Malon y a su padre con las labores en el rancho- dijo recordando la conversación con la pelirroja el día anterior.

-Ya veo.- dijo cortante. -Espero verte de nuevo Link- dijo en el mismo tono, ¿Acaso eran celos los que le hacían actuar tan impulsivamente? Tal vez, cada vez que Link mencionaba a alguna chica le causaba malestar y molestias, para que luego sintiera como el estómago se le encogiese.

-¿Te he molestado con algo?- preguntó al notar la actitud fría de la princesa -Si es así lo siento mucho... de verdad- dijo juntando sus manos juntas para pedir perdón.

-Oh Link no has hecho nada malo, perdóname a mí...- dijo relajando su tono de voz -Diablos Zelda debes controlarte- se regañó para sus adentros mientras tomaba con delicadeza la mano del joven chico para darle pequeñas caricias. -te estaré esperando para jugar como siempre Link- dijo sonriendo sin soltar sus manos.

-No lo dudes, volveré para jugar a las 5 con 30- dijo correspondiendo a la sonrisa mientras colocaba su mano libre en las de Zelda.

Link se disponía a salir fue detenido por una mano cálida y suave perteneciente a la joven princesa quien le estrechó en un cálido abrazo antes que partiera, provocando que se tensara un poco, sin embargo luego relajó sus músculos al sentir las suaves caricias de la rubia.

-Por favor promete que volverás Link...- dijo en tono casi de súplica. -no quiero que me vayas a dejar otra vez, o que algo malo te pase- dijo cabizbaja apartando la vista al suelo.

Link la tomó del rostro obligándole a mirarle para mirarle con la inocencia y dulzura que le caracterizaba. -Zelda... mi dulce Zelda... no te pienso dejar sola... eso no lo haré jamás- dijo con dulzura para luego besar su mejilla con amor y luego de unos segundos alejar sus labios que parecían no querer separase de la mejilla de Zelda quien suspiró para luego tocar su mejilla que estaba totalmente ruborizada por las acciones del rubio.

-Me alegra saberlo Link- dijo sonriendo. -Te veo luego- se despidió mientras Link partía hacia el Rancho Lon Lon -Oh, Link... eres fascinante- pensó con las mejillas sonrojadas sin notar que su tutora le observaba desde las sombras.

-Alteza... ¿Quién lo diría?- dijo emergiendo de su escondite -esa actitud no es digna de una Princesa- dijo en tono burlón. -Celosa porque Link irá a ayudar a Malon y su padre- dijo soltando una risa ligera.

-¡I-Impa! Me has oído ¿P-Pero cómo?- dijo con asombro sin ocultar su vergüenza por ser descubierta in fraganti.

-Mi pueblo es perteneciente a las sombras alteza usted lo sabe, además mi deber es cuidarle y vigilarle que no se porte mal- dijo haciendo énfasis en la última frase.

-Por favor Impa... no le comentes nada de esto a padre, por favor- dijo suplicando -No quiero que Link se meta en problemas ni nada...-

La albina al oír las súplicas de la princesa solo atinó a soltar una carcajada para luego mirarme con ternura -Princesa... no se preocupe- dijo en tono relajado -No le he comentado nada las veces anteriores y no lo haré ahora- dijo para luego colocar su mano en el hombro. -Ademas si su padre supiera de su "relación" no creo que se moleste- dijo soltando otra risilla similar a la anterior.

-¡Impa! Para ya- dijo con las mejillas encendidas por la pena y con deseos que la tierra la tragase -¿No debemos ir ya a las lecciones?- preguntó tratando de desviar el tema. -¿De verdad crees que si se entera... no se molestará?- preguntó dominada por la curiosidad.

La Sheikah volvió a soltar una carcajada. -Lo sabía princesa, sabía que me preguntaría y sí, debemos ir a las lecciones pero quedan unos minutos antes que llegue tu maestra. Con respecto a vuestro padre, pues sí lo creo- dijo mientras le daba una palmada a la sonrojada princesa.

-Así que lo permitiría...- pensó mientras se hacía la ilusión de una relación con el rubio de ropas verdes. -Por el amor de Nayru Zelda, ni siquiera tienes nada con Link como para pensar eso...- se regañó entrando en razón para luego acompañar a su tutora a sus lecciones.


En el Rancho Lon Lon se encontraba Malon haciendo sus tareas diarias que habían aumentado considerablemente a causa del aumento de la demanda en leche haciendo que la producción se duplicara.

-¡Link que sorpresa!- dijo la pelirroja al ver entrar al rubio. -¿Qué te trae por aquí?- preguntó mientras se detenía a observarle dejando un par de canastas con botellas vacías que debía de llenar con leche.

-¡Malon hola!- saludó Link a la pelirroja mientras veía sus cosas -Pues vengo a ayudarte a ti en tus labores, te lo dije ayer- respondió sonriendo mientras cargaba unas canastas para llevarlas.

-No Link, no te molestes- dijo tratando de detenerle.

-Tonterías Malon te ayudaré- dijo seguro mientras seguía el paso para ser acompañado por Malon a los establos.

-Esta bien Link...- dijo aceptando al fin la ayuda que el rubio le daría -Recuerda que debes tratar a las vacas con cuidado, llenaremos varias canastas, así que serán varios viajes, te lo advierto- dijo tratando de convencer al rubio que declinara de su idea de ayudar.

-Esta bien, con cuidado- dijo mientras se sentaba frente a la vaca para luego exprimir sus ubres y por consecuencia sacar leche fresca y comenzar a llenar las botellas.

-Y dime Link... ¿Dónde estuviste?- preguntó con curiosidad -Te desapareciste de todo Hyrule... ni siquiera mi padre que estuvo cerca de las regiones Gerudo te llegó a ver- dijo recordando aquellos días donde el héroe estaba de viaje.

-Oh, es difícil de explicar Malon, mi viaje me llevó hasta los Bosque Perdidos y ahí me perdí...- explicó recordando cuando llegó a Termina.

-Oh pobrecito Link... ¿Tanto tiempo perdido?- preguntó con un dejo de preocupación.

-Si Malon me perdí unos meses, pero lo más importante es que me perdí luego en una tierra desconocida.- explicó mientras llenaba la última de las botellas -Terminé con estas, buscaré más y vuelvo- indicó mientras salía por la puerta y se dirigía a la casa donde habían más canastas vacías.

-Link, pobrecito... perdido y de alguna forma te lastimaste- pensó notando las vendas que tenía en las manos y un vendaje que sobresalía de túnica en su hombro. -Hay algo que me ocultas Link... pero lo sabré- dijo para sus adentros con determinación.

-Volví... he traído un par de canastas más, así cuando tú acabes sólo llenas esta y yo me cargaré llevarlas al depósito y si faltan más canastas las buscaré en la casa- anunció mientras se sentaba a llenar más botellas.

-Link... eres tan amable... que no permitirás que cargue peso- pensó mientras sus mejillas adquirían un rubor ligero. -¿Oye Link?

-¿Si Malon?

-¿Por qué tienes tantas heridas nuevas y dónde te las causaste?- preguntó con duda.

-Oh, eso... no es nada... pierde cuidado.- dijo tratando de desviar el tema.

-¿No es nada? Link por favor... tu mano está vendada y tu hombro igualmente, además cuando llegaste aquí tu túnica estaba hecha harapos- dijo con reproche mientras se volteaba para mirarle.

-Yo... lo siento Malon- se disculpó con nervios -Tienes razón, te diré qué ocurrió...- dijo para luego soltar un suspiro -Pero te diré que es una larga historia...

-No me genera problema Link, aún nos quedan muchas botellas por llenar- dijo volviendo a su posición para seguir llenando las botellas con leche.

Link se dispuso a contarle acerca de todo su periplo en Termina y los peligros a los que estuvo expuestos y de sus experiencias vividas allí -Entiendo si no me quieres creer suena muy poco creíble... lo sé- dijo bajando la vista.

-Link... te equivocas, yo si te creo- dijo mientras colocaba una mano en su hombro.

Link suspiró aliviado de que Malon le creyese acerca de su aventura, ella junto a Zelda eran las únicas a quien le había contado.

-Entonces eso explica tan violentas heridas en tu cuerpo Link...- dijo con preocupación -¿Y te fueron curadas y limpiadas como es debido?- preguntó con ansiedad.

-Sí tranquila, Cremia y Romani me curaron como es debido- dijo recordando a las pelirrojas que tanto apoyo le brindaron en aquella tierra.

Malon guardó silencio por un momento pues si mal recordaba Link mencionó que Romani y Cremia vivían en un Rancho similar a ese, aquello se le hizo algo incómodo, así que inmediatamente trató de desviar el tema -Oh, mira ya terminamos, sólo falta llevar estas últimas y ya Link, la recolección de hoy ha sido muy efectiva- dijo sonriendo.

-Ya veo que sí, muy bien... entonces llevaré esto y continuaremos, ¿Okey?- luego cargó las canastas y las llevaba al depósito para luego regresar con cestas para meter los huevos.

-Bien Link, por último será recolectar huevos de cucco y alimentar a los caballos, ¿Fácil no?- dijo Malon mientras tomaba las canastas que Link traía en sus manos.

-Demonios... recolectar huevos de cucco- pensó mientras recordaba sus "maravillosas" experiencias con aquellas criaturas que sólo le perseguían para picotear su cabeza y lastimarme. -Malon, yo me encargo de alimentar a todos los caballos y tú recolectas los huevos de esas cosas- dijo tratando de parecer seguro y disimular que no quería toparse con las emplumada criaturas.

-¿Por qué Link?- preguntó algo desconcertada -Si hemos hecho todas las tareas juntos.- dijo sin comprender la actitud de Link.

-Pues... porque alimentar a los caballos es una tarea dura y la puedo hacer solo y dejarte la de los cuccos a ti- mintió aparentando seguridad.

-Pero si los caballos son muchos, además podemos hacerlo juntos... insisto- dijo tomándole del brazo para entrar a la casa de aquellas criaturas de sus pesadillas.

Aquel gallinero estaba normal -aparentemente- Malon metía su mano con seguridad y sacaba los huevos que estaban frescos y tenían buena coloración y los colocaba en la canasta, sin embargo Link estaba muy inseguro de hacer eso por esa razón su canasta estaba aún vacía.

-Link, ¿Qué ocurre? No has recolectado ni un huevo...- preguntó sin comprender aún la actitud del rubio.

-N-no es por nada- mintió mientras observaba fijamente a la criatura con recelo aún sin atreverse a meter la mano dentro de los nidos.

-Vamos es muy fácil- dijo tomando su mano mientras la introducía en el nido, provocando que se tensara y colocara una mueca de terror -Oye, ¿acaso les temes?- preguntó en un aire gracioso y burlón.

-¿Yo? ¡No! ¿Cómo piensas eso?- mintió con los nervios de punta mientras comenzaba a sudar.

-Bueno entonces no tendrás problema en llenar dos canastas a tope para llevarlas a la casa- dijo en el mismo tono de burla. Link al oírla su expresión se notó aún más temerosa provocando que la pelirroja se desternillara de risa.

-¡No es gracioso!- dijo indignado al ver a la muchacha riéndose.

La pelirroja al oírle soltó una carcajada aún más grande. -Debiste ver tú cara cuando lo dije Link- dijo aún entre risas. -No importa, lo haré yo, pero debes contarme porque le temes a estas cositas tan tiernas- dijo mientras llenaba rápidamente la canasta para luego irse al corral donde estaban los caballos.

Ambos se encontraban en el establo alimentando con heno a los equinos que relinchaban de alegría al ser alimentados por los chicos.

-Y dime Link... ¿Qué tienes en contra de los cuccos?- preguntó la pelirroja con curiosidad.

-Pues yo no sé que le ves de tiernos son unas criaturas endiabladas- se excusó mientras desviaba la mirada para darle otro cubo de heno a un caballo -sólo te persiguen hasta picotearte la cabeza y llaman a sus amigos para atacar sin piedad- explicó frunciendo el ceño.

Malon volvió a reír haciendo estruendo en el establo. -Que cosas dices Link...- dijo riéndose -sólo lo harían si los molestas pero bueno, está bien te entiendo.- dijo dedicándole una sonrisa. -hemos terminado por hoy y nos sobra mucho tiempo Link ¡Gracias!- anunció rebosante de alegría mientras lo estrechaba en un abrazo fuerte.

-No hay de qué Malon, trabajas mucho y necesitas ayuda y si puedo lo haré- dijo correspondiendo al abrazo.

-Link, eres muy amable...- dijo mientras sus mejillas se sonrojaban por el abrazo -¿Te parece si jugamos un rato?- preguntó con ansias.

-¿Por qué no? Suena bien para mí...

-¡Muy bien!- dijo con energía dando saltos -Jugemos con Epona a cabalgar en todo el rancho, ¿Qué te parece?- preguntó en el mismo tono.

-Me parece genial, voy a ensillarla- dijo yendo al establo a ensillar al equino para luego subirse con Malon y cabalgar a toda velocidad por el rancho.

-¡Yaaaaahoooo! ¡Eso Link! ¡Más Rápido!- dijo aferrada a la espalda de Link quien asintió golpeando las riendas de su yegua aumentado su velocidad.

-Creo que ya es muy rápido Ma-

-¡No digas tonterías! ¡Más rápido!- interrumpió alentando a Link a aumentar la velocidad de la pequeña Epona que relinchaba de alegría y aumentaba su potencia.

Aquellos jóvenes disfrutaron del tiempo cabalgando con aquel equino aumentado y disminuyendo la velocidad y sorteando algunos obstáculos, todo ocurría en orden hasta que Epona frenó en seco haciendo que los chicos salieran disparados contra el suelo, sin embargo su caída fue frenada por unos cubos de paja que suavizaron un poco la caída, -Al menos para Malon- ya en el suelo los chicos sólo atinaron a reír al verse en esa situación.

-Malon... ¿Estás cómoda?- preguntó con sarcasmo.

-¿Yo? Pues sí al parecer si- respondió aún sin entender. -¡Oh Link lo siento, estaba encima de ti!- dijo al notar que estaba sobre el chico apartándose para darle espacio de reincorporarse.

-Pierde cuidado, estoy bien...

-¡Deberías verte Link todo tu cabello está lleno de paja!- dijo desternillándose de risa.

-Al menos a mí no se me nota mucho- dijo con molestia -No cómo otra por ahí...- dijo en tono burlón.

-¡¿Qué?! ¡Oh no! ¡Tengo paja enredada en el cabello!- dijo al notar que su cabello lo tenía lleno de paja. -Deberíamos bañarnos, digo estamos muy sucios ahora y sería lo mejor- sugirió al notar lo sucios que estaban.

-Sí Malon tienes razón estamos muy sucios...- dijo estando de acuerdo ante su propuesta.

-Pues no realmente...- dijo en tono juguetón.

-¿A qué te refieres?- preguntó confuso.

-Pues que aún no estás completamente sucio- dijo para luego arrojarle tierra para salir huyendo siendo perseguida por el rubio.

-¡Ahhh! ¡Malon ya lo verás! Cuando te agarre...- dijo mientras le perseguía.

-¡Buena suerte con eso!- se burló mientras corría cerca del corral de cerdos.

Link perdido en dirección a Malon no notó que estaba demasiado cerca del chiquero y sin darse cuenta chocó contra la valla del corral para luego caer al fango donde se revolcaban los cerdos.

-¡Demonios! ¡Ahora estoy peor de sucio!- se quejó tratando de limpiar inútilmente el barro en su rostro y su túnica mientras la chica le miraba graciosa.

-¡Link mírate! ¡Estás empapado de lodo!- dijo soltando una carcajada enorme -Te dije que aún te faltaba por ensuciarte- dijo sacando la lengua a forma de burla.

-Y yo te dije que no te salvarías- dijo sonriendo de forma arrogante mientras jalaba a Malon consigo al lodo -¡Ja! Ahora tú también estás igual de sucia- dijo triunfante mientras abrazaba a la chica para llenar su ropa de fango.

-¡Link no! ¡No es justo!- se quejó la pelirroja al ver la suciedad en sus ropas para luego reírse junto al chico. -Bien ahora sí o sí necesitamos bañarnos y de paso lavar nuestra ropa- dijo para luego levantarse y ayudar a Link a incorporarse.

Luego de llegar a la casa Malon se dispuso a buscar unos cubos para llenarlos con agua, sin embargo notó que el tanque donde almacenaban agua tenía muy poca debido a la escasez de agua que tenían en esa época del año.

-Demonios...- dijo con frustración al ver que quedaba poco más de medio tanque.

-¿Qué ocurre Malon?- preguntó el rubio llegando a donde se encontraba la chica.

-Pues que tenemos poca agua así que debemos aprovecharla al máximo para cuando nos bañemos- dijo con preocupación -de hecho no creo que sea suficiente para tú y yo... debemos guardar para otros días...- dijo en el mismo tono.

-Oh, ya veo... si quieres tú te puedes dar el baño yo me las apañaré así- ofreció el rubio.

-Para nada Link. Estas sucio y todo este embrollo surgió por mi culpa.- refutó la pelirroja.

-Pero tú también debes bañarte Malon- dijo. -Si no tienes problema podríamos bañarnos... tu sabes... juntos...- dijo avergonzado el chico mientras desviaba la mirada.

-¿Ju-Juntos dices?- preguntó sonrojada.

-¡Perdona ha sonado muy atrevido! Tu eres una chica y yo...- dijo avergonzado con las mejillas más rojas que una manzana.

-Si Link... suena buena la idea- respondió algo temerosa -digo así aprovechamos el agua al máximo y nos sobraría para lavar la ropa...- dijo en el mismo tono que Link.

-E-está bien Malon... ¿E-Entonces?- preguntó nervioso.

-Bueno entonces llenaré la bañera en la casa y luego nos bañamos- dijo mientras se apartaba para salir de la incómoda situación.

Luego de que Malon llenara la bañera en la casa salió a llenar otra para lavar la ropa luego.

-¡Link está listo! ¡apresúrate!- le llamó mientras dejaba abierta la puerta del baño.

-Muy Bien Malon...- dijo aún algo nervioso por las siguientes acciones.

-Oh, claro me voltearé para que te desvistas y entres- dijo mientras volteaba la mirada hacia atrás, aunque su curiosidad la mataba por saber cómo se vería el cuerpo de un chico, sin embargo tuvo que aguantar.

-Estoy listo Malon- anunció mientras el ruido de un chapoteo anunciaba que se adentró a la bañera.

-Muy bien ahora te volteas tú...yo...- dijo ella con las mejillas encendidas.

-Sí claro está bien- dijo apartando la mirada que no se alejaba de Malon -Demonios Link... ¿Por qué no apartabas la mirada antes?- se regañó mentalmente mientras sus impulsos le rogaban que volteara a mirar. -¿Por qué tanta curiosidad en mirar Link? Es muy extraño pero quiero...- pensaba mientras el sonido del agua se hizo presente anunciando que Malon había ingresado al agua.

-Ya entré Link... te puedes voltear- anunció la pelirroja -Es un poco incómodo...- dijo tratando de sacar tema de conversación -Por amor a las Diosas Malon ¿Por qué tratas de conversar en esta situación?- se regañó mientras trataba de ignorarlo, sin embargo era difícil pues Link se había volteado y lo tenía de frente.

-Bueno... es un poco incómodo, tienes razón... si quieres salgo para que te bañes tranquila- respondió el rubio.

-No, no tranquilo, báñate tranquilo.- dijo mientras sumergía un poco más su cuerpo. -Oye Link... ¿Podrías pasarme el jabón?

-¿Eh? Claro...- dijo mientras le tendía la barra de jabón para que luego la pelirroja la rompiera en dos partes iguales.

-Ten... la he partido en dos para que te enjabones bien- indicó mientras extendía el trozo.

Link sin perder el tiempo tomó su trozo de jabón y dió la espalda a la pelirroja para comenzar a tallar para quitarse todo el sucio adquirido mientras jugaba con Malon, quien hizo lo mismo haciendo que el agua se tornara algo turbia a causa del barro, sin dudas bañarse juntos era una buena idea, así aprovecharían el agua al máximo.

-Oye Link... esto es muy embarazoso e incómodo pero... ¿Podrías enjabonarme la espalda? Es que no alcanzo...- dijo con las mejillas rojas por la pena.

-E-Esta bien- dijo mientras enjabonaba su espalda con delicadeza. -Demonios... ¿Por qué tengo que tocarla en esta situación?- maldijo por lo bajo mientras seguía enjabonando la espalda de la chica -Li-listo...- anunció para luego voltearse y darle la espalda notando algo muy peculiar en sí -¡¿Qué rayos es esto?!- pensó aterrado notando aquel cambio en su cuerpo -Bueno lo ignoraré... seguro que se pasa luego- pensó tratando de ignorar la situación.

-Muy bien... ¡Gracias Link!- respondió la chica con alegría mientras tomaba el jabón y enjabonaba la espalda del héroe notando todas las cicatrices al tacto con su mano.

Link al sentir el cálido contacto de la pelirroja se tensó totalmente empeorando aún más su situación, pues no esperaba que la chica lo tocase.

-¿Ma...Ma...Malon?- dijo casi en un gemido al sentir el cálido tacto. -¿Qué haces?

-Oh, perdona... pensé que querrías que te ayudara aquí atrás- respondió con la voz entrecortada por la vergüenza.

-No, está bien... solo me tomaste por sorpresa...- dijo volviendo a su tono de voz normal. -Diosas... esto empeora...- pensó tratando de olvidar aquel ligero cambio.

-Tienes demasiadas cicatrices- pensó para sus adentros con tristeza. -creo que ya he acabado- dijo Malon mientras volteaba para enjuagar su cabello.

-Gracias Malon...- dijo con nerviosismo.

-Muy bien Link... yo saldré primero, así te daré tiempo- dijo mientras se levantaba y tomaba su paño para salir.

Cuando la chica salió Link suspiró aliviado, pues ahora sólo estaba él así que ella no notaría aquel cambio que comenzaba a volver a la normalidad. Sin embargo su tranquilidad duró poco tiempo porque un momento más tarde entró Malon con un paño amarrado para entregarle otro a Link.

Al salir del baño a la habitación se encontró a Malon con su túnica y sus ropas en la bañera para lavar la ropa, aquello era pésima señal pues su ropa estaba totalmente empapada y no la podría usar dejándole totalmente sin ropa más que aquel paño.

-Link, tenemos un problema...- dijo la pelirroja entrando -resulta que tu no tienes más ropa que esta...- dijo con preocupación.

-Sí... es cierto no he traído otra muda...- se lamentó el héroe.

-Hey, no te preocupes. Sólo lo dije porque deberás esperar a que seque, te buscaré ropa vieja del Señor Ingo- dijo mientras salía de la habitación para buscar la ropa en un viejo armario, que para fortuna de Link había una muda que le serviría, se trataba de una camisa roja con cuadros blancos; un overol azul y un par de botas negras.

Pasaron la tarde tranquila Link ayudó a Malon a lavar la ropa sucia que tenían y luego la colgaron y esperaron a que se secara, juntos se sentaron a ver el atardecer y a esperar a Ingo y Talon que habían salido temprano a hacer unas entregas de leche a Kakariko y luego irían a la Ciudadela por esa razón se encontraban solos los chicos.

-Muy bien Link, seguro tienes algo de hambre así que traje algo para comer- anunció la pelirroja que volvía de la casa con una bandeja con unos panes de centeno con unas rebanadas de queso y jamón con huevos revueltosjunto a un par de botellas de leche. -comamos esto que he preparado- dijo orgullosa de la comida que preparó.

-Oh, ¡Gracias Malon! Seguro que está delicioso porque cocinas muy bien- halagó el héroe mientras se llevaba su rebanada de pan a la boca y volvía a mirar el atardecer.

-Ha sido un día muy bonito y divertido Link...- dijo Malon mientras acomodaba su cabeza en el cuello de Link. -Gracias por venir a ayudarme- dijo para luego acercar sus labios lentamente para besar su mejilla.

-Yo también lo he disfrutado Malon- dijo en tono alegre mientras volteó impulsivamente hacia Malon encontrándose con sus labios que besaron los suyos en un contacto cálido y sorpresivo para ambos.

-¡Yo lo siento Malon, ha sido sin querer!- se disculpó Link -Yo volteé mi rostro y no sabía que tú...

-No importa Link...- le silenció mientras le rodeaba con los brazos y acomodaba su cabeza en su cuello de nuevo -No hiciste nada malo- dijo sonriendo -Y podría decir... que lo disfruté un poco- pensó en voz alta sin darse cuenta y Link sólo atinó a abrazar a la pelirroja.

Malon solo sonrió ante los actos del chico y le besó la mejilla para seguir contemplando el atardecer. Luego a la hora cuarta de la tarde llegaron Talon e Ingo con el carrito vacío. Malon se fue rápidamente a atenderlos y Link esperó para luego despedirse.

-Nos vemos otro día Malon, volveré...- dijo para luego dirigirse a la salida del rancho.

-Claro, ¡Aquí te espero!- dijo feliz.

Link se dirigió rápidamente a la Ciudadela de Hyrule para luego ir al Castillo donde Zelda le esperaba.

-Link... ya volviste- dijo sonriendo al verle entrar -Y por cierto... llegas tarde- dijo en tono sarcástico -Eres madrugador- dijo sonriendo.

-Por lo visto tú igual Zelda- dijo en el mismo tono.

-Pues yo me desocupe mucho antes de las clases, ¿Qué pasó contigo?- preguntó con curiosidad.

-Pues logré terminar mucho antes las tareas con Malon.- dijo recordando el fructífero día que tuvo.

-Oh, ya veo... y al parecer te bañaste más temprano Link- dijo observando lo limpio que se encontraba el héroe.

-Si... me bañé en el Rancho Lon Lon porque estaba muy sucio y Malon lavó mi túnica, por eso se ve más limpia- explicó el joven rubio.

-Oh, entonces no podremos jugar...- dijo cabizbaja.

-No te preocupes Zelda... aún podemos jugar.-

-No Link... te acabas de bañar y tú túnica está limpia, así que hagamos otra cosa... ¿qué tal hablar más?- propuso la chica mientras de acercaba más al rubio.

-Me parece bien Zelda... dime ¿De qué te gustaría hablar exactamente?- preguntó con curiosidad.

-Oh, tal vez del futuro... es muy importante-

-El futuro...- dijo recordando su periplo en donde salvó a Hyrule de Ganondorf. -Pues... si mal recuerdo lo último que hice; fue darte la Ocarina del Tiempo para que me devolvieras aquí...- dijo recordando aquella dolorosa despedida.

-Yo...- dijo sin poder articular una frase -Yo... lo siento...- se disculpó en un tono triste.

-Perdóname Zelda, no quería hacerte sentir mal- dijo arrepentido de sus anteriores palabras.

-No te preocupes Link...- dijo sonriendo -Aunque me refería a tú futuro, ¿Qué planeas hacer? Es decir, ese futuro ya no será porque lo cambiamos...

-Tienes razón... no lo había pensado, bueno creo que me gustaría ser un caballero de la Guardia Real de Hyrule- dijo mientras le miraba a los ojos.

-Ya veo... podrías ser mi capitán y dirigir todo el ejército de Hyrule por recomendación mía si gustas- le ofreció sonriendo.

-Te lo agradezco Zelda pero quiero ganarme mi puesto en la Guardia- dijo rechazado amablemente la propuesta de Zelda.

-Oh está bien Link... es un poco raro- dijo algo confundida -Y dime ¿Por qué quieres ser un guardia real?- preguntó curiosa.

-Pues... sólo sirvo como espadachín y no creo tener mejor lugar que ese- dijo en tono serio.

-Ya veo... aunque yo no creo que seas incapaz de otras cosas- dijo sosteniéndole la mano.

-Y tú Zelda ¿Qué harás?- preguntó Link.

-Oh, pues ta sabes... seré la siguiente gobernante de estas tierras como mi padre- dijo apartando la vista. -no sé si lo vaya a hacer bien- dijo con tono triste.

-Oh vamos Zelda. No hay nadie más capaz y mejor preparada que tú. Sé que lo harás genial- dijo reconfortándole -Además... si seré parte de la Guardia Real ahí estaré apoyándote en todo momento- dijo mientras posaba su mano en su hombro.

-Awww gracias Link, realmente lo aprecio- dijo sonriendo alegremente mientras sus mejillas adquirían una coloración rosada. -Y yo sé que serás un soldado muy bueno, por eso te nombraré como caballero.- dijo mientras besaba su mejilla.

-Gracias Zelda- dijo correspondiendo al gesto.

-Link... de verdad lo siento... te traje de vuelta a aquí para que recuperaras tiempo y disfrutaras y solo te hice sufrir más, Navi te abandonó... fuiste a esa extraña tierra, te lastimaste mucho- dijo con tristeza mientras una lágrima se hacia presente escurriendo desde su mejilla hasta el mentón.

-Oh, Zel... no llores, por favor...- dijo tratando de calmar a la rubia. -Es cierto que Navi me abandonó y que terminé pelando contra Majora y salí lastimado pero fue por mi culpa yo fui quien se aventuró a buscarla en primer lugar... por favor no te preocupes por eso, lo importante es que estoy aquí de nuevo.- dijo reconfortando a la princesa para luego abrazarle con cariño.

-Link... eres muy amable con tus palabras...- dijo mientras limpiaba sus lágrimas y correspondía al abrazo.

-Escúchame Zelda- dijo mientras sostenía su rostro obligándole a verle -Por favor no pienses más en ello... no es tú culpa esto... no quiero verte llorar otra vez porque me pongo triste también ¿entiendes?- dijo mientras sonreía.

-Lo entiendo Link...- dijo sonriendo de la misma forma para luego cerrar sus ojos debido a la cercanía y dejándose llevar por la situación -...Link...- suspiró al sentir la respiración del rubio tan cerca de sí para que luego fuera ella misma quien acortara la distancia en un beso tímido, tibio e inexperto pero que transmitía amor, pasión y cariño sumando a las caricias de la princesa a la espalda y la nuca de Link quien solo alcanzó a suspirar entre besos.

-...Zelda...- dijo suspirando mientras recuperaba el aire que escapó de sus pulmones producto de aquel beso. -Zelda...- dijo aún embelesado por aquel onírico momento. -Zelda ¡Te he... Te he... Lo siento muchísimo! ¡Te juro que no quería!- se disculpó al notar sus temerarias acciones.

Zelda aún seguía suspirando por aquel contacto tan dulce y hermoso, hasta que las disculpas y súplicas de Link le trajeron de vuelta a la realidad.

-Oh, Link... no tienes porque disculparte... ambos nos dejamos llevar, además me gustó experimentar eso- dijo sonrojada mientras abrazaba al chico con cariño.

-Ya veo Zelda... me alegra que no estés molesta...- dijo correspondiendo al abrazo.

-No me molestó para nada Link...- reiteró la princesa mientras acariciaba la espalda del chico -Te quiero mucho Link.- dijo casi inconscientemente.

-Yo también te quiero mucho Zelda...-

Luego de romper aquel abrazo se sentaron a mirar el atardecer para que luego Zelda rompiera el hielo.

-Link... se hace muy tarde... y la Ciudadela cerrará en unos 15 minutos no te dará tiempo de ir al Bosque Kokiri, me gustaría que te quedaras otra vez aquí en el castillo. ¿Qué te parece?- propuso la princesa mientras tomaba de la mano al rubio.

-Yo... está bien Zelda... me parece lo mejor- dijo aceptando la propuesta.

-Además así mañana le dirás a padre que quieres ser un caballero y probablemente entres directamente a la academia- dijo en tono alegre.

-Tienes razón, suena perfecto...- dijo en el mismo tono.

-Por ahora sólo disfrutemos de nuestra compañía- dijo mientras se acurrucaba en el cuello de Link quien hizo lo mismo apoyando su cabeza en la de la princesa para ver cómo se consumían las horas finales.

-Siempre disfruto de estar contigo Zelda...- dijo de repente.

-Yo igual Link- dijo mientras se apegaba más a su cuerpo.

Link se encontraba tan cómodo en esa posición que no pudo evitar caer rendido al sueño nuevamente con Zelda quien sólo acariciaba su cabello apartándole algunos mechones su frente.

-Quisiera que estos momentos duraran para siempre Link, como ese beso tan hermoso...- pensaba para sus adentros mientras dibujaba una sonrisa en su rostro y cerraba los ojos para rendirse al sueño igual que él.


Notas: Personalmente este es uno de mis Zelink favoritos, la relación entre Young Link y Young Zelda simplemente me encanta y es inclusive ¿adorable? sí.