Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to Alyscia. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de Alyscia, solo nos adjudicamos la traducción.


Driving Forces

Autora: Alyscia

Traducción: Yanina Barboza

Corrección: Melina Aragón


Capítulo 10

BPOV

—¿Quieres decirme qué te hace retorcerte en el sofá? —Kate levanta su ceja perfectamente depilada hacia mí.

He estado viendo a Kate por aproximadamente un mes, dos veces por semana. Edward me dio el número del consultorio de su consejero y ella es a quien me recomendaron. Es enérgica y sarcástica, pero también es comprensiva y conoce el dolor que estoy experimentando. Ella también tuvo un aborto espontáneo durante el último trimestre.

Soltando un poco de aire, respondo:

—Siento que puede haber más desarrollo entre Edward y yo. —Ella no baja la ceja, sabiendo que solo estoy rozando la superficie de lo que realmente me molesta—. Prácticamente nos hemos quedado juntos todas las noches, ya sea en su casa o en la mía. Nos tomamos de la mano todo el tiempo, y a él le gusta acurrucarse. No sé qué pensar o cómo sentirme realmente al respecto.

Kate tararea mientras escribe algo.

—¿Quieres más con él?

La pregunta da vueltas en mi cabeza una y otra vez. Pienso en las sensaciones que me provoca cuando toma mi mano. Recuerdo las mariposas que tengo cuando hacemos cucharita en el sofá viendo una película de terror. Las caras tontas que hace cuando está concentrado en el trabajo en la oficina. Pero luego pienso en el pánico en sus ojos cuando nos despertamos y mi pierna estaba enganchada y presionada contra su entrepierna. Provocó un ataque de pánico que se necesitó que Alistair viniera y una sesión extra con Eleazar para calmarlo. Todavía no puedo sacarme de la cabeza su cara destrozada.

—No creo que importe lo que quiera. Edward es demasiado frágil para siquiera hablar de una relación íntima. —Escucho la tristeza que tiñe mi tono.

Kate deja su bloc de notas y se acerca para sentarse a mi lado, tomando mi mano.

—No tiene que ser íntimo, tal vez solo algunas citas amistosas. Creo que te sorprenderá lo que Edward quiere.

Niego con la cabeza.

—Ya estoy bastante estropeada; no quiero arrastrarlo conmigo.

—Estropeada, no. —Kate se ablanda un poco—. Con dolor, sí. Lo que te pasó no te convierte en estropeada. Lo que estás sintiendo no te convierte en estropeada.

Asiento con la cabeza, entendiendo lo que está diciendo, pero la duda aún persiste.

Ella regresa a su silla.

—Creo que te daré tarea. Para nuestra próxima sesión, quiero que escribas tus sentimientos por Edward. ¿Qué te gustaría que sucediera en el futuro? ¿Qué te daría la motivación para acercarte a Edward para algo más que una amistad? ¿De acuerdo?

Me muerdo el labio.

—Puedo intentarlo.

Vuelvo a casa y pienso en todo lo que dijo. Sabiendo que lo voy a pensar demasiado, saco un cuaderno y comienzo a trabajar en mi "tarea". Pero mientras miro el papel en blanco, no tengo ni idea de por dónde comenzar. ¿Comienzo cuando empecé a darme cuenta de que tengo más que sentimientos amistosos hacia él? ¿Comenzaría por lo fuerte que me hace sentir porque, después de todo por lo que probablemente ha pasado, todavía se las arregla para sonreír todos los días? Quizás comience con lo que quiero para mi futuro. Quiero sentirme menos enojada y menos dolorida. Quiero besarlo.

Mi cabeza golpea el escritorio con un ruido sordo y suelto un suspiro de frustración. Me voy a ir al infierno. Necesitando poner mi concentración en otro lugar, saco el papeleo y me enfoco en los contratos y casos que necesitan mi atención.

Después de que pasara un poco de tiempo, escucho un golpe en la puerta principal.

Recordando que esta noche es la terapia grupal de Edward, me doy cuenta de que probablemente vino a dejar a Emma, pero cuando abro la puerta, Edward está allí solo con las manos en los bolsillos y los hombros encorvados.

—¿Dónde está Emma? —Puedo escuchar el más mínimo pánico en mi propia voz.

Edward me mira a los ojos.

—La dejé con Rose. Yo um… quería pedirt-te…

Espero con paciencia, pero también con los nervios de punta. Él no puede estar pidiendo lo que creo que está pidiendo.

Gruñe mientras me entrega un trozo de papel.

—Quiero que vengas esta noche. Para escuchar. Si puedes, quédate atrás, donde no pueda verte, pero te quiero allí.

Siento una leve punzada de tristeza porque no me pidió lo que pensaba, pero también alivio de que no fuera eso. Tomo el papel, presionándolo contra mi pecho.

—Estaré allí.

Suspira aliviado.

—Está bien. Voy a ir hacia allá. Um... te veré después.

Asiento de acuerdo, observándolo caminar hacia su auto y alejarse antes de cerrar la puerta.

Quiere que esté allí esta noche. Quiere que vaya y escuche. ¿Cómo debería sentirme al respecto? ¿Debería tomar esto de cierta manera? ¿Esto significa algo? Me encuentro caminando de un lado a otro por la casa, mi mente va a mil millas por minuto. Me detengo frente a mi puerta, inmóvil y muerta de miedo. Finalmente, saco mi celular y marco.

—¿Bella? —responde la voz cautelosa de Kate.

—Edward quiere que vaya a su reunión de esta noche. Quiere que escuche lo que le sucedió en el pasado. —Me ahogo del miedo.

Ella no responde de inmediato y puedo escuchar las ruedas girando en su cabeza.

—¿Qué te preocupa de eso?

Respirando hondo, digo:

—¿Debería pensar algo de esto?

Un pequeño suspiro entra en mi oído.

—Tienes que estar ahí para él como una amiga, pero trata de no pensar en ello de otra manera. Él quiere que estés ahí, así que asiste.

—Sí, sí. Allí estaré.

Con una nueva determinación, me despido y salgo por la puerta. Se siente como un viaje sin fin. Incluso con la confianza por parte de Kate, me siento nerviosa. ¿Qué pasa si no puedo manejar lo que tiene que decir?

Al acercarme al edificio y estacionarme, respiro hondo. No importa lo que salga de su boca. No importa si vomito después. Estaré ahí para él.

Suelto el aire que estaba conteniendo y entro en silencio, bastante segura de que la reunión ha comenzado. Veo a Alistair y Eleazar sentados en el círculo. Me mantengo en las sombras para no molestar a nadie. Verlos a ambos me preocupa mucho. La necesidad de estar cerca de Edward es fuerte. Tomando una respiración profunda, encuentro un asiento donde todavía puedo escuchar, pero lo suficientemente lejos en el fondo para, con suerte, no ser vista.

Hay un pequeño podio de madera al que Edward se acerca y se agarra a los bordes. Su rostro parece un poco verde, lo que me hace agarrar el borde de mi asiento para no levantarme y acercarme a él.

Aclarándose la garganta, comienza.

—Mi nombre es Edward Swan. Hace poco más de un año, estaba luchando por mi vida. —Toma un suspiro tembloroso. Ya puedo sentir las lágrimas atascándose en la parte posterior de mi garganta—. Crecí en el sistema de acogida. No recuerdo nada de mis padres biológicos. He tenido algunos padres de acogida buenos y algunos malos. —Lo veo frotar inconscientemente su brazo derecho antes de agarrar el podio de nuevo—. Conocí a Tanya en mi último año del instituto. Ella fue la única persona que fue amable conmigo, que me mostró atención. Comenzamos una relación a mediados del año. Hacia el final del año escolar, aproximadamente cuando cumplí la edad para salir del sistema, me dijo que estaba embarazada. —Se seca las manos con brusquedad en los jeans y mira a Alistair y Eleazar antes de continuar—. Sus padres la echaron de su casa, así que solo éramos nosotros. Conseguí un trabajo y ella también. Estaba emocionado de ser papá. Le iba a mostrar tanto amor a mi bebé. Prometí que iba a ser el mejor papá del mundo. —Se detiene y niega con la cabeza—. Emma tenía apenas unos meses cuando Tanya comenzó a insultarme, como idiota o estúpido. Luego comenzó a pegarme. Al principio no fueron golpes fuertes, pero a medida que pasaba el tiempo, se volvieron más fuertes y frecuentes, y los insultos empeoraron.

»En el primer cumpleaños de Emma, Tanya me golpeó con un bate de béisbol porque tuve que hacer un turno doble en una fábrica y luego trabajar unas horas en mi segundo trabajo para asegurarme de que tuviéramos suficiente para el alquiler y un cumpleaños perfecto para nuestra hija. Ella me rompió el antebrazo. —Su voz se quiebra un poco—. El... sexo... —Hace una pausa, mirando hacia abajo y moviendo los pies—. Dejé de poder tener sexo con ella después de eso. No podía. —Suelta un fuerte suspiro—. Cuando no estaba interesado en tener sexo, ella se sentaba... se sentaba...

Las lágrimas corren por mis mejillas. Tengo que taparme la boca para contener los sollozos por las imágenes que me vienen a la cabeza.

»Ella se sentaba en mi cara hasta que no podía respirar. —Su rostro está pálido y sus nudillos están blancos de agarrar los bordes del podio—. Viví con todo lo que ella me hizo porque tenía mucho miedo de que me quitara a mi Emma. Lo único que me mantenía en marcha, lo que me hacía seguir adelante. No la denuncié porque pensé que nadie me creería. —Suelta una risa sin humor—. Me quedé, sobreviví a todo, hasta que casi no lo hice. Un día, tenía un turno en el trabajo, pero Tanya estaba completamente drogada, así que decidí llevarme a Emma. Lo había hecho tantas veces antes que no pensé que sería un gran problema.

Las lágrimas caen silenciosamente por su rostro. Mis piernas están subidas a mi pecho mientras contengo todo. Este hombre maravilloso y hermoso, y lo que ha pasado... Dios.

»Tenía a Emma lista para irnos y estábamos a punto de salir por la puerta cuando Tanya comenzó a gritar que le había robado a su hija. —Sus ojos están vidriosos mientras revive el momento en su mente—. Traté de calmarla y mantuve a Emma detrás de mí. Tanya me golpeó repetidamente y me gritó, y lo siguiente que supe, un dolor ardiente atravesó mi estómago. Mis... mis manos fueron a la herida en mi estómago, y luego sentí otro dolor en mi costado y luego en mi espalda. Podía escuchar a Emma gritando. Recuerdo haber tratado de calmarla, asegurarle que estaba bien, pero había sangre por todas partes. —Veo los ojos de Edward despejados mientras mira alrededor de la habitación—. Me dijeron que un vecino llamó a la policía. Se llevaron a Tanya. A Emma la pusieron en cuidado de crianza temporal. Estuve en el hospital por un mes. Durante ese tiempo, Alistair apareció y comenzó a hablar conmigo. Él me ayudó en el proceso de obtener la custodia exclusiva de Emma y presentar cargos contra Tanya.

»Es un camino largo y difícil, curarnos de todo. Especialmente cuando la sociedad te dice que los hombres no pueden ser violados, que no pueden ser víctimas de violencia doméstica. —Se aclara la garganta—. Nunca pensé que las pesadillas terminarían, pero no he tenido una en un mes. Realmente creía que era estúpido y tonto, y que no podría llegar a nada. Pero ahora, soy asistente de una renombrada abogada y pronto comenzaré las clases de asistente legal. Tal vez algún día, incluso seré abogado. —Sus labios se alzan en una pequeña sonrisa—. Incluso he encontrado a una mujer, una mujer increíble. Todavía tengo muchas cosas que resolver, pero por primera vez, siento que estaré bien. Sé cómo se sienten algunos de ustedes. He estado allí; todavía estoy allí a veces. —Mira a Alistair y Eleazar—. Pero mejorará.

No escuché mucho después de eso. La ira me atraviesa, seguida de tristeza. Mis ojos siguen a Edward mientras se acerca a Eleazar y hablan mientras Alistair se dirige a los otros asistentes. Edward mira a su alrededor pero no parece encontrar lo que está buscando. Mis pies comienzan a moverse por su propia cuenta y sus ojos se posan en mí mientras camino hacia él. Le pregunto con los ojos si puedo tocarlo y asiente lentamente.

Lo abrazo, y todo en mi interior sabe exactamente lo que quiero para mi futuro.


¡Hola!

¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?

Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: sandy56, angryc, Karen CullenPattz, Kriss21, Tata XOXO, solecitopucheta, Vianey Cullen, Lady Grigori, Sther Evans, tulgarita, Pameva, PanchiiM, bbluelilas, aliceforever85, Isis Janet, EmilyChase, Lizdayanna, Adriu, BereB, maidely34, Car Cullen Stewart Pattinson, Danny CullenMa, saraipineda44, Smedina, alejandra1987, Cinti77, Lu, Leah De Call y los anónimos.

¡Hasta el próximo capítulo!